El primero de septiembre llegó demasiado rápido, más rápido de lo que imaginábamos por supuesto y como es costumbre los chicos y chicas magos y brujas ingresarán a el colegio que nos ha formado desde hace mucho tiempo: Hogwarts por supuesto. El día era demasiado soleado, el otoño había llegado ya, llenando el suelo de la calle de hojas de los árboles secas que caían lentamente de ellos

Teddy ingresaría a su segundo año a Hogwarts mientras que Anna y David comenzarían el primer año

Antes de salir de casa, Remus nos hizo como mil recomendaciones de que no lleváramos el cabello rosa, violeta o azul turquesa porque los muggles no lo ven muy bien y que lo que menos queremos es llamar su atención, así que para complacer al hombre de la casa los niños cambiaron a uno castaño como el de su padre- que es el color natural de Anna y Teddy- y en cuanto a mi lo dejé de un color rubio que me da muy buenos resultados con mi adorado esposo.

Nos dirigíamos directamente a King's Cross, había demasiado tráfico muggle y por supuesto provocaba que nosotros los magos llegáramos tarde. A toda prisa entramos a la estación de trenes en donde había demasiadas personas y tan solo faltaban diez minutos para las once de la mañana. Teddy llevaba el carrito con su lechuza y su baúl de cosas para Hogwarts, mientras que yo llevaba el de Anna y Remus el de David. Caminamos hacia la barrera 9¾ sin que los muggles lo notaran fuimos entrando de poco en poco pero para ser cinco personas y conociendo a Teddy y David será demasiado difícil porque suelen discutir demasiado por el primer lugar. Primero entré yo con Anna y después Remus con Teddy y David, sinceramente no sé cómo le hizo para que ese par de niños entraran en total silencio. Cuando nos aseguramos de que los cinco estuviéramos en la estación, cambiamos el cabello a nuestros colores habituales, Remus nos miró y sonrió negando con la cabeza divertido

-Algo me decía que cambiarían su cabello en cuanto pusiéramos un pie en el andén- dijo Remus

-Pues tus suposiciones fueron ciertas- le dije sonriendo- busquen en donde poner sus cosas- le dije a los tres niños

-Si mamá- dijeron los niños y se fueron

-Entonces...- las mismas palabras que le digo cada vez que se va- ¿nos veremos en Navidad?

-Si Dora- me dijo sonriendo- te lo he dicho, se pasará mucho más rápido de lo que crees

-Si lo sé pero es demasiado tiempo y mucho más ahora que tampoco Anna y David estarán conmigo

-Creí que lo que más querías era que fueran a Hogwarts- me dijo

-Si pero... no puedo creer que hayan crecido tan rápido, Teddy ya tiene doce años y está en su segundo curso de Hogwarts, algún día crecerá mucho más y ya no será mi bebé

-No pienses en eso- me dijo abrazándome, estaba demasiado sensible y tenía una razón demasiada lógica para estarlo- pase lo que pase siempre te van a querer los tres ¿de acuerdo?

-De acuerdo- le dije sonriendo

-Ah pero miren a quienes tenemos aquí- escuchamos una voz conocida- mis queridos sobrinos

-Pero si son el señor y señora Black- dije riendo- ¿qué horas son estas de llegar?

-Se me pegaron las sábanas- dijo Sirius- mejor dicho se me pegó Marlene

-Sirius por favor- dijo ella totalmente roja con un embarazo de cinco meses- había tráfico muggle

-Si eso debió ser- dije burlándome- hola niños

-Tía Tonks- me dijeron al mismo tiempo que me abrazaban- tío Remus

-Lista para tu primer año Elizabeth- preguntó Remus

-Si tío- dijo ella, se caracteriza por tener el entusiasmo Black- ya quiero conocer los pasadizos secretos de los que habló papá

-Black- Marlene miró a Sirius con intensiones asesinas- no puedo creer que le hayas contado tus aventuras merodeadoras

-También lo hizo el tío Remus- dijo Elizabeth, Marlene miró medio feo a Remus pero decidió no agregar nada

-Ya hablaremos cuando regreses de vacaciones navideñas Lupin- dijo Marlene- y en cuanto a ti Black, ya hablaremos en casa

-Pero mamá si tú me hablaste de esos consejos de chicas- dijo ella

-¿Qué consejos?- preguntó Sirius

-Olvídalo Sirius- dijo Marlene nerviosa- ¿qué hora es?

-Faltan cinco minutos- dijo Sirius- mejor acompañemos a Elizabeth al tren a dejar su baúl- los cuatro (mejor dicho cinco; creo que quieren competir con Remus y conmigo y de paso con los Weasley) se dirigieron al tren y con el humo se perdieron de vista

-Mamá- apareció Teddy- ¿me das dinero muggle?

-¿Y para que quieres dinero muggle?- pregunté sorprendida

-Mamá, papá te ha dicho que es de mala educación responder con otra pregunta- dijo Teddy y eso me sorprendió aún más

-Porque le quiere comprar un dulce a Victoire- dijo David con malicia

-Cállate- dijo Teddy con su cabello rojo

-No peleen- dije- ¿y que hace Victoire aquí?

-Bueno... ella- Teddy estaba nervioso-Dijoquequeríadespedirsedemi

-Perdón hijo pero no te entendí- dije intentando contener una risa, Teddy respiró y dijo:

-Dijo que quería despedirse de mi- dijo más tranquilo pero rojo

-Está bien hijo- le dije sacando algunas monedas- pero date prisa que ya casi es hora de irse- Teddy prácticamente voló- un digno hijo tuyo tenía que ser

-Bueno Dora- sonrió- podría decirse que nosotros los Lupin somos irresistibles para las mujeres- lo miré medio mal- pero siempre amamos a una sola- sonreí. Pasaron menos de dos minutos y Teddy volvió con una enorme sonrisa y el cabello azul turquesa

-Mejor no le pregunto aunque ya me imagino que pasó ahí- dije sonriendo

-Ya estoy listo mamá- dijo Teddy

-Ve a buscar a tus hermanos- le dije porque no aparecían

-Ahí vienen Dora- dijo Remus, ambos llevaban una caja de grajeas de todos los sabores. Teddy se acercó rápidamente a ellos, seguramente a robarles sus grajeas

-Mamá- apareció David sin su caja- Ted me quitó mis grajeas

-Teddy- miré a Teddy- dale sus dulces

-Pero mamá...- lo interrumpí

-Nada de peros, ahora le das sus grajeas- dije. Se las devolvió murmurando un "lo siento hermano", sonreí, a pesar de que pelean demasiado, sé que se quieren mucho aunque no lo demuestren públicamente- ahora ya casi es hora de que se vayan, les daré algunas recomendaciones. En primer lugar, es para ti Edward Remus- Teddy se quedó en silencio- no quiero recibir lechuzas por tus pequeñas travesuras, Slughorn casi se muere de un infarto después de lo que hiciste con ese caldero.

-Si mamá- dijo Teddy

-En segundo lugar quiero que pongas más atención a Herbolaría, ya me llegaron unos avisos de parte del profesor Longbottom y en cuanto a McGonagall, ya la conoces como es

-Pero mamá- Teddy me interrumpió- si mis abuelos recibían también muchas lechuzas de tu parte así como con papá

-Precisamente por eso- dije- no quisiera que siguieras tanto los pasos de merodeador como tu padre, principalmente con las mujeres. Pero ese no es el punto, la última cosa es que quiero que cuides a tus hermanos ¿si hijo?

-Si mamá- me dijo mirando a sus hermanos

-Y en cuanto a ustedes jovencitos- me dirigí a los dos niños que sonrieron con una falsa inocencia- va lo mismo para ustedes dos

-Si mamá- dijeron al mismo tiempo. Anna me sigue preocupando por sus constantes recaídas, pero espero que en Hogwarts disminuyan un poco. El tren silbó una vez más, eso significaba que ya tenían que partir

-Cuídense mucho- dije abrazando a cada uno de mis hijos y dándoles un beso en su frente. Con Teddy era un poco diferente porque hace un año pasó lo mismo y recuerdo que lloré durante mucho rato al igual que Anna y hasta David- Y Remus lo mismo es para ti... cuídate mucho en luna llena

-Tranquila Dora que estaré bien- me dijo

-Toma la poción en el tiempo que es- le dije preocupada

-Lo haré- me dijo sonriendo- y aún más lo haré si la persona que la preparó fue mi esposa- con el paso de los años aprendí a preparar la poción matalobos, me costó tres calderos quemados y explotados incluyendo la casa llena de humo pero lo logré

-Está bien- dije más tranquila- te veré en vacaciones y por supuesto en Noche Buena- lo miré y él sonrió

-Me parece muy bien- me dijo- ya debemos irnos Dora

-No quiero que se vayan- dije- pero si es por el bien de nuestros hijos, los dejo ir... cuídalos mucho

-Lo haré- me dijo- y tú también quiero que te cuides y no tropieces tanto

-Que gracioso- dije sarcásticamente. Nuestras risas continuaron hasta que poco a poco se interrumpieron con un beso- Te amo

-Y yo a ti- me dijo a pocos centímetros uno del otro- te veré en vacaciones- me miró una vez más con una sonrisa antes de subir el tren. Sirius y Marlene se acercaron a mi mientras decíamos adiós a nuestras familias y el tren poco a poco avanzaba entre el vapor que desprendía

-¿Cuándo le dirás Tonks?- me dijo Marlene acariciando mi vientre

-Le daré la sorpresa- dije sonriendo

-Tal vez ahora si puedes formar la segunda pareja de niños ahora con otra hija- me dijo

-Si tal vez- le dije mientras el tren avanzaba con más velocidad

-Tranquila sobrina- Sirius me sacó de mis pensamientos- que estarán bien

-Lo sé muy bien tío- le dije mientras se perdía en una curva y mi mano continuaba en señal de despedida

Ahora todo era mucho mejor sin guerras y sin necesidad de ocultarse, porque ahora todos somos felices y esta felicidad nadie podrá quitárnosla jamás

FIN

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Este es el epílogo y por consiguiente el fin de la historia...

Mil gracias a los que se tomaron su valioso tiempo en comentar, agregaron a favoritos y leyeron esta historia, enserio que sin ustedes no habría podido lograrlo

Espero les haya gustado mi historia aunque sinceramente creo que le fue perdiendo poco a poco el tema pero aquí dejo mi historia y los invito a que lean mis demás historias: D