Capitulo 36: Cada quien a lo suyo


Ni Shugo Chara ni sus personajes me pertenecen, sino a Peach Pit.

"pensamientos"

- Diálogos –

Amu PoV

*Narración dentro de Amu PoV*


La pelirosa dirigió sus doradas orbes al rostro de quien se encontraba frente suyo, y pudo divisar aquella mirada zafiro atenta a ella, aquel rostro sereno que a gritos mudos pedía explicaciones y entonces recordó aquella triste historia que su pelinegra amiga le había contado, no pudo mas que mirar con compasión al chico, mas no emitía palabra alguna.

"Tal vez esta esperando a que yo hable primero... quizá es hora de decirle que soy yo el de los mensajes... podría..." el peliazul se detuvo a pensar en la posibilidad de exponer sus sentimientos ante aquel silencio de la chica. Por su lado, la chica aun se debatía el qué hacer en aquella situación.

- Yo... - comenzaba a hablar el peliazul, pero no terminó su frase, pues fue interrumpido.

- Disculpa – Se decidió a hablar la pelirosa.

- ¿Eh? – el peliazul perdió el hilo de lo que iba a decir.

- Si, por lo del otro día – volvió a decir la chica, aquella confesión fue interrumpida y tendría que esperar.

- Ah... eso – contesto desganado el peliazul, recordando el mal sabor de boca que le dejo aquel suceso.

- Si, no fue mi intención – Mintió la pelirosa – Estaba molesta – agregó.

- ¿Conmigo? ¿Se puede saber por qué? – pregunto confundido el peliazul, no entendía a la chica, que carácter mas voluble.

- N-no... No te preocupes – sonrió nerviosa, recordando el motivo de su enojo, ni loca se lo diría… podría malinterpretar las cosas… no era que estuviera interesada en él, si no que la fulana no era de su agrado… ¿O si? Hubo un corto periodo de silencio, de nuevo miro aquellos ojos zafiro, aun seguían sobre ella - ¿Estas molesto? – preguntó con duda.

- Supongo que no – contesto el peliazul – Me gustaría saber por que fue… pero si no quieres decirme no puedo obligarte – se giro para seguir caminando, dio tres pasos, la chica miro a su alrededor y no pudo encontrar a las demás personas que los acompañaban, volvió su mirada al frente y notó como aquel peliazul paso a paso se alejaba de ella, intento seguirlo.

- ¿Ikuto? – Lo llamo desde atrás, pero el chico no respondía - ¿Estas enojado? – Volvió a preguntar, pero de nuevo, no hubo respuesta, el peliazul seguía caminando – Si estas molesto… pues perdón – volvió a insistir, aquel silencio y fría actitud del chico la hacia sentir ¿incomoda? – I… Ikuto… - se detuvo, no tenia caso seguirlo y solo se quedo observando como su silueta se hacia mas pequeña en la distancia, suspiro hondo con desgana y busco un lugar donde "refugiarse", encontró una especie de fuente frente al museo nacional de Tokio, se sentó a la orilla y con una de sus manos, empezó a jugar con el agua, por unos instantes la dejo quieta y pudo mirar su reflejo, observo con detenimiento su rostro… no podía asegurar que sentimiento la definía mejor en ese momento, aborreció esa idea y de nuevo empezó a mover el agua, comenzaba a molestarse con ella misma.

Se notaba perdida, buscaba con la mirada pero no encontraba a quien iba siguiendo, "Grandiosa idea Yuriko… girar hacia otro lado para despistar" se felicito sarcásticamente "Lo perdí de vista por eso… ¿Desde cuando sigo a la gente?" pensó nuevamente, suspiro hondo.

- Que mal estas… - se dijo en voz baja, dándose por vencida. Y cuando se giro para volver…

- ¿Me buscabas? – Escucho una voz familiar detrás de ella, su corazón dio un salto y casi dejaba salir una sonrisa, se giro y miro seria al chico.

- ¿A ti? ¿Para que habría de buscarte? – No era eso lo que quería decir, pero estaba tan acostumbrada a alejar a las personas que ya lo hacia por inercia, "Tonta Yuriko, ¡Tonta!" se dijo mentalmente.

- Oh, solo pensé que me buscabas… como llevabas rato siguiéndome… - contesto irónico el pelinegro, pero con una gran sonrisa, aquella que le caracterizaba. La ojiceleste se ruborizo enseguida.

- ¡Alucinas! – Mintió "¡Demonios, se dio cuenta! ¡Se dio cuenta!" pensaba la chica.

- Ah claro que no… me venias siguiendo, yo te vi, incluso te puse a prueba – sonrió de nuevo el pelinegro; "¡Demonios!" pensó la chica.

- ¿Ah si?, Según tu, ¿Por qué te seguiría? – seguía en su posición, se maldecía a sus adentros por ser de esa manera, se sentí cobarde al no expresar lo que realmente quería.

- No lo se… tu dime – contesto el pelinegro, aun manteniendo distancia entre ellos, esta táctica le funcionaba tanto, al grado de hacer que la chica lo siguiera.

- N-no te venia siguiendo… - sentía que aquella antipatía de ella algún día la ahogaría.

- Mmmh… entonces me equivoque, disculpa – contesto distante el pelinegro y se giro al lado contrario de la chica, seguiría su camino, o al menos eso se disponía hacer. "Te arrepentirás por el resto de tu vida Yuriko… ¡tienes que hacer algo!" Pensaba la ojiceleste al girarse y verlo partir… de nuevo…

- ¡Dijiste que…! – finalmente un grito de esperanza, el pelinegro se detuvo al instante, sonrió para él y se giro de nuevo para poder verla; después de ver aquel rostro de frente ya no se sintió tan segura – Dijiste que… - bajo la mirada, el chico se acerco dos pasos – Olvídalo… - suspiro hondo la ojiceleste "Bien Yuriko, bien… has lo mismo de siempre", se lamento de nuevo y se disponía a "huir" del lugar. "¡Argh! Tan bien que iba…" pensó el pelinegro para terminar de acercarse, la tomo de un brazo.

- ¿Qué fue lo que dije? – la detuvo. Ella deshizo el agarre del chico.

- Nada, olvídalo… - contestaba mientras intentaba darle la espalda al pelinegro, sentía que si lo miraba a los ojos no lo soportaría.

- No me digas olvídalo… no me pidas eso… llevo todo este tiempo esperando a que TU te acerques, ya diste el primer paso, no te eches para atrás – la tomo por los hombros y la volteo para verla de frente, aquello tomo por sorpresa a la ojiceleste.

- N-n-no te creo… - fue lo único que pudo decir, sintió un nudo en la garganta – Fue clara la distancia que marcaste… - lo dejo salir.

- ¿No fue eso lo que tu me pediste? – pregunto seguro el pelinegro. La ojiceleste abrió grande los ojos, "Es cierto… eres tan tonta Yuriko…" pensó la chica, bajo su mirada huyéndole al chico, asintió levemente.

- Si… - contesto casi en forma de suspiro – pero tú dijiste que… - volvió a decir.

- Dilo – dijo serio el pelinegro, la chica negó con la cabeza – Bueno, ¿lo digo yo? – pregunto convencido de que tendría que decirlo él. No obtuvo respuesta, y cuando iba a comenzar a hablar…

- Que mientras más te alejara… mas cerca estarías… y no fue así… - finalmente lo dijo, el pelinegro dejo salir una sonrisa comprensiva.

- Aquí estoy, Yuriko – la abrazo, y sorpresivamente la chica no se aparto – Aquí estoy – repitió – Solo te daba tu espacio… - agrego – pero lo que menos quería era alejarme – decía el pelinegro, la ojiceleste hundió su cabeza en el pecho del chico y seguía en silencio, ciertamente mantenía sus ojos cerrados al máximo para no llorar, lo mismo con su boca para no decir algo de lo que se arrepentiría - ¿Estas bien? – Pregunto el chico acariciando el largo cabello de la ojiceleste, a lo que la chica asintió - ¿Quieres que me quite? – volvió a preguntar, la chica negó con su cabeza, el pelinegro sonrió – Te hare una promesa… no volveré a poner distancia entre nosotros, así me grites que me vaya, me empujes o lo que sea… no te presionaré a hacer nada que no quieras, conmigo no tienes que fingir, si no te animas a hacerlo dame una señal, un golpe lo que sea, yo lo hare por ti – la ojiceleste escuchaba atenta – pero te tengo una condición – sonrió el pelinegro – No tienes que decirlo, solo… acepta que me quieres correspondiendo este abrazo, necesito saberlo directamente de ti y no andármelo suponiendo – guardo silencio en espera de la respuesta de la chica.

- ¡Mira Tadase! Moooooooooooo ¡¿A que es lindo? – señalaba a un oso panda la castaña con su mano derecha, mientras que con la izquierda sostenía la del chico, nada había cambiado entre ellos, con excepción de algunos detalles.

- Claro que si – sonreía el rubio - ¿Quieres uno? – pregunto.

- ¡¿Ah? ¡No cabria en mi casa! – decía sorprendida la castaña. El rubio se echo a reír y tomo la mano que apuntaba de la chica y la coloco en otra dirección.

- No uno de esos, sino de aquellos – apunto la tienda de recuerdos que se encontraba al frente, en el aparador se podía ver osos de peluche, entre ellos un panda.

- ¡¿De verdad? – la mirada de la castaña se torno mas emotiva, el rubio asintió – Si si si si si si ¡Si quiero! – mientras se dirigían a la tienda de recuerdos. El rubio pidió el panda del aparador, pago y se lo entrego a la castaña – ¡Gracias Tadase! – decía la castaña mientras abrazaba al panda de peluche, el rubio sonrió a su novia.

- Esto ha resultado mejor de lo que esperaba – dijo casi para él.

- ¿De que hablas? – pregunto curiosa la castaña.

- Ah, es que pensé que… no me corresponderías y que las cosas entre nosotros cambiarían – rasco su cabeza.

- ¡Claro que no! Solo era cuestión de tiempo – sonrió la castaña.

- ¿Tiempo? – Ahora el curioso era el rubio.

- Si, tiempo, necesitaba meditar, pensar, aclarar ideas… y llegue a la conclusión de que también me gustas – lo apunto – solo que como siempre hemos estado juntos y esas cosas… creo que soy un poco despistada – se dio un "golpe" en la cabeza a si misma, el rubio sonrió ante aquella acción.

- Solo un poquito – tomo la mano de la chica, con la que se golpeo, y le dio un tierno beso, la castaña se ruborizo.

- ¡Ya se! – Dijo emocionada y jalo al rubio – ¡Vamos a tomarnos unas fotos! Así tendremos el recuerdo de nuestra primera visita al zoológico – decía.

- ¿Primera? – pregunto confundido

- ¡Si, primera! – contesto la castaña mientras se metían a la caseta de fotos instantáneas.

- ¿Qué no hemos venido antes ya? – volvió a preguntar.

- No como novios – sonrió la castaña, el rubio sonrió también – Ya esta, ¡va la primer foto! – y presiono el botón, después la segunda y hasta la cuarta.

- Creo que fue buena idea eso de la foto – decía un tanto sonrojado el rubio mientras salían de la caseta.

- ¿A que si? – decía con una gran sonrisa la castaña mientras recogía la tira de fotos, la primer foto salía el rubio a su lado y ella abrazando al panda con una gran sonrisa, la segunda salían abrazando al panda los dos, la tercera era la castaña la que abrazaba al rubio y la cuarta salía la castaña dándole un beso en la mejilla a un sonrojado rubio. – ¡Esta es mi favorita! – dijo la castaña señalando la cuarta foto.

- Mía también – contesto el rubio – Esta me da un poco de celos – dijo el rubio señalando la primera – Aunque las demás lo compensan – sonrió.

- ¡¿De que hablas? – Decía la castaña - ¿Cómo puedes estar celoso de nuestro hijo? – agrego. El rubio se ruborizo al instante.

- ¿Hi-hijo? – pregunto

- ¡Claro! Pepe-chan es nuestro primer hijo ¿No lo reconoces? – decía la castaña mientras le enseñaba al panda - ¡Papá! – fingió la voz y simulo un abrazo entre el panda y el rubio, el cual se echo a reír.

- ¡Oh! Cierto, Pepe-chan es nuestro hijo – siguió el juego de la castaña abrazando al panda, a la castaña le encantaba eso, no importaba qué, Tadase siempre le daba la razón.

Se acerco sigilosamente por detrás de la chica, paso su mano por el hombro de ella ofreciéndole un helado de chocolate.

- ¿Te diviertes? – agrego. La pelirosa dio un brinco del susto que aquello le causo, tumbo el helado del golpe, callo sobre su pecho y después al agua salpicando a la chica.

- ¡Dios! ¿Quieres matarme de un susto? – Se giro de golpe para ver al culpable - ¡Ikuto! – se sorprendió al verlo.

- Al menos quedo algo del helado… sobre tu… blusa – dijo el peliazul señalando aquella mancha de chocolate en el pecho de la chica, le extendió una servilleta y la chica la tomo para limpiar aquella mancha que si fuera poco también estaba mojada por el agua que salto al caer el helado.

- ¿Q-Qué haces aquí? – pregunto la pelirosa mientras intentaba quitar aquella mancha.

- Pues… fui por un helado y cuando regrese ya no estabas, así que te busque… y aquí estas – contesto de lo más normal el peliazul.

- ¿Qué dices? ¿No estabas enojado? – pregunto con duda la pelirosa.

- ¿Yo? ¿Qué no eras tú la enojada? – contesto el peliazul, la chica se sentía confundida.

- No – contesto con duda – Entonces… - no sabia que decir la pelirosa.

- Te perdono – sonrió de lado el peliazul.

- ¿Eh? – pregunto confundida.

- ¿No me pediste perdón hace unos momentos? – pregunto recordando el peliazul.

- Ah… ¡No te entiendo! – dijo frustrada la pelirosa.

- Lo mismo me pasa contigo… - la miro de reojo el chico, aquello le callo como una tonelada encima.

- Oh… ya veo, lo siento – se disculpo nuevamente la chica.

- Ves, ahí esta otra vez – contesto el peliazul, la pelirosa lo miro, hacia tiempo que no lo veía así, fanfarrón, odioso y rió para ella - ¿Te pasa algo? – pregunto curioso.

- Nada – sonrió divertida – Bueno, si… esto es un desastre – señalo su blusa

- Pues quítatela – contesto el peliazul.

- ¡¿Cómo crees? ¿Y luego con que me quedo? – pregunto ruborizada. El peliazul desabrocho su chaqueta, se la quito y la coloco sobre los hombros de la chica.

- Así no habrá problema – terminaba de acomodar la chaqueta – En parte es culpa mía también – agrego el peliazul.

- Gracias – contesto un tanto ruborizada – Ahora vengo – se dirigió a los baños públicos que se encontraban cerca y se quito la blusa manchada y mojada, la metió en su bolso y termino de abrochar la grande chaqueta del chico – Ya esta – dijo regresando.

- Te queda bien – sonrió de lado el peliazul.

- No te burles, ¡me queda grandísima! – decía la pelirosada mientras mostraba como sus manos quedaban por dentro de las mangas.

- No me burlo – decía divertido, la verdad que le encantaba verla vestir su ropa, era como sentirla suya.

- ¿Y ahora que hacemos? – pregunto con duda la pelirosa.

- No se, ¿Qué te gustaría hacer? – Pregunto de vuelta el peliazul – Al parecer, los demás nos abandonaron – como si no pudieran hacer más.

- Pues… - la pelirosa empezó a mirar a su alrededor, cual fue su sorpresa que pudo divisar a cierta pelirroja odiosa rondando por aquellos lugares, sintió hervir su sangre nomás de verla, tomo la mano del peliazul y lo llevo en la dirección contraria, se adentraron entre los árboles y por fin perdió de vista a la pelirroja.

- ¿Amu? – pregunto con duda el peliazul.

- ¿Si? – contesto la pelirosa mientras observaba si no habían sido seguidos.

- ¿Te pasa algo? – pregunto de nuevo.

- No ¿Por qué? – seguía viendo, y una vez que noto que no había nadie sonrió y miro al chico.

- Me trajiste aquí como poseída… si querías estar a solas conmigo me lo hubieras dicho – sonrió de lado el peliazul mientras se acercaba a la chica.

- ¿Eh? – dijo sonrojada viendo en la situación en la que estaba, a solas con el chico, casi escondidos de la gente, soltó su mano e intento apartarse, dio dos pasos hacia atrás, en el tercero pisó en falso y resbaló, extendió su mano para agarrarse de lo que pudo y afortunadamente el peliazul pudo tomar su mano, aun así cayeron los dos al suelo.

- Eres tan descuidada… - decía el peliazul haciendo fuerza para levantarse con sus brazos

- Ay… - la chica había quedado debajo suyo, se sobaba la cabeza aun tirada en el piso – Al menos estas plantas amortiguaron la caída – hizo mención a los arbustos que los rodeaban, el peliazul le extendió una mano para ayudarla a sentarse y…

- ¿Ikuto? – se escucho una voz por el lugar, "No lo puedo creer… ¡nos siguió!" pensó la chica, enseguida tomo la mano del peliazul y lo jalo al suelo de nuevo.

- ¿Qué te pasa Amu? – dijo el peliazul de nuevo en el suelo.

- ¡Shhh! – hizo una señal de que guardara silencio, el chico obedeció y se quedo estático aun mirando a la chica con duda y sorpresa – Es Akako… - dijo en voz baja la pelirosa, el peliazul guardo silencio, pero tras unos segundos empezó a gustarle aquella posición.

- ¿Ikuto? – volvió a llamar la peliroja mas no obtuvo respuesta, después de algunos minutos la peliroja se retiro del lugar.

- ¿Ya se fue? – pregunto en voz baja la pelirosa.

- No se… - Decía el peliazul contemplando el rostro de la chica.

- ¡Asómate! Tu estas arriba… - se sonrojo ante aquel comentario que ella misma había hecho. El peliazul levanto la cabeza y….

- Shhhh… todavía esta ahí… - mintió.

- ¿De verdad? Que insistente… - decía fastidiada la pelirosa.

- ¿Ósea que todo esto fue porque viste a Akako? – pregunto el peliazul con una sonrisa en su rostro.

- La verdad es que no la soporto… y si nos la hubiéramos topado… - decía molesta la pelirosa. El peliazul comenzó a reír intentando no subir el tono.

- Gracias Amu… - acaricio su rostro, la chica noto como su corazón se acelero ante aquel contacto, ante aquella mirada y por primera vez en el rato que estuvieron ahí, se dio cuenta que aquella posición la dejaba en desventaja, se sintió vulnerable.

- I-Ikuto… ¿Ya se fue? ¿Todavía esta ahí? – intento redirigir aquella tensión, el peliazul no le apartaba la mirada, negó con la cabeza

- No se ha ido… aun esta ahí – contesto el chico sin apartar la mirada.

- ¿Cómo lo sabes? – Pregunto nerviosa - Ya se fue ¿Verdad? – Pregunto casi incrédula, el peliazul no pudo evitar sonreír – ¡Te digo! ¡Eres un pervertido! – y lo empujo en seguida, cayo sentado al suelo mientras que la pelirosa se sentaba también, mostrando un vivo color carmín en sus mejillas.

- ¿Yo soy el pervertido? ¿Quién fue la que me puso en esa situación? – pregunto el peliazul con tono pícaro.

- Pe-pe-pe-pero… no fue por gusto… ¡fue para que ESA no nos encontrara! – decía exaltada.

- Mmmh… ya veo… - acomodó uno de los mechones rosados de la chica detrás de su oreja, pero para esto acerco bastante su rostro al de la chica, la cual se quedo inmóvil, sintió su respiración cerca y su corazón se acelero de nuevo.

- D-deberíamos de irnos ya – se levanto la pelirosa, el peliazul se levanto detrás de ella.

- Oye, espera ¿Andarás así? – la señalo, parecía que mas bien se había revolcado en el lodo, la chica se miro.

- ¡Estoy echa un desastre! Tengo que ir a cambiarme – decía mientras intentaba quitarse un poco de la mugre que llevaba encima.

- Vamos, yo te acompaño – se ofreció el peliazul.


Tarannnn~!

Aquí el capitulo 36! Espero les guste :D!

¿Qué pasara con Yuriko y Daisuke? ¡Que bonita pareja: Yaya&Tadase! ¿Qué pasara con Amu e Ikuto? ¿Y Yoru? Véanlo en el próximo capitulo! :3

Muchas gracias por agregar este humilde fic/novela xD a sus favoritos y a sus alertas, muchas mas gracias por agregarme a mi como autora favorita aww! *w*

Y agradezco muchisisisisisimo sus hermosos reviews a:

lorethoo 3 ~ A mi me encantan tus reviews *O* y hare lo que pueda con tus peticiones :D espero nunca dejar de escribir xD me gusta bastante :3

crazy-mile ~ Jajaja amo tus reviews *~*! Espero este capi te guste :D

LuNaShinRa ~ Pues no estaba corto lo que pasa que el anterior estaba demasiado largo xD jaja Yaya iba a lo seguro :D no podía ser rechazada! xD hay que estar seguros de eso antes de hacer las cosas!

Sabii-chan ~ Mi sabii-chan ~ (Si, ahora eres de mi propiedad *~* Me perteneces! Jajaja xD) Espero que te guste este capi también :D! Y si, quise poner a Yaya así xD

Marii ~ Awww el abrazo random xD! Gracias por tu review :D! jajaja imagínate andar chocando con las personas por la vida~ xD! Espero te guste este capi :3

Sheila Sevigne Sakurai ~ A ver que te parece este capi :D!

Harini Chan ~ jajaja xD lov ya! Arigato por tu review (Eh viste! Primero hable ingles y luego japonés :O soy toda una multilingüe xD! Jajaja nah xD), no he escuchado la canción pero lo hare :D! Aquí la conti :3

LIRIO-CHAN ~ Jajaja espero te guste este capi :D!

Dadita's-iNeko ~ Aww *-* a mi me encantan tus reviews :D! jaja espero estés mejor de salud, ahora a mi me entro una gripe que que bárbaro! Estuve mal pero ahora estoy mejor xD y aquí la conti :D!

LuNaR19 ~ No hubo mucho Amuto, pero espero te haya gustado :3

Yukipab ~ Gracias por tu review :D aquí la conti :B

Jannanyan ~ *-* yo amo tu review! Jajaja xD aquí la conti :D

Milka2291 ~ Espero te guste este capitulo n_n

Milee Ayleen ~ Awwwwwwwwww *O* Milee Chan te adoro *~* a ti y a tus largos reviews xD, te extrañe D:! Espero este capi te guste :D por un momento me vi estancada xD

Angelzk ~ Jajaja awww angelito *-*! Gracias gracias me motivas bastante :D! *3*!

Jessica ~ Aquí el siguiente capitulo, gracias a ti por leer esta laaaaarga historia xD me alegra que te guste *-*

Iza-Chan ~ Genial! Que bien que volviste :D! justo a tiempo xD Jaja lo cierto es que les pongo un poco de mi a cada personaje :3! No te preocupes por Yuriko es un poco terca, por eso reacciona así :P pero es un pan de dios en realidad xD Por cierto, suerte en el cole! :D

Y me disculpo porque me atrase un día, últimamente casi ni he estado en mi casa pues ya casi abro mi negocio (el que les había mencionado xD) entonces son vueltas y vueltas :P

Los quiero *-* a cada uno de ustedes! Un beso enorme para todos/as *3*!

Nos leemos en el próximo capitulo :D

Bye :3!