Capitulo 33- In The End

"Comienza con uno…"

-Y termina aquí- susurró Ken.

La ninja arremetió con fuerza con Sourukattā, Kisame bloqueó con Samehada; rápidamente la chica giró sobre si misma. Sacó un látigo y lo amarró con firmeza, giro alrededor de Kisame y desenfundó una espada. Inmovilizado su enemigo, dio un corte diagonal mientras aseguraba el látigo para evitar su movimiento.

La espada tocó a Kisame y explotó en una lluvia de metal; Kisame se giró sonriente y dio una patada firme a la chica. Ken recibió el golpe en su estomago, pero retrocedió rápidamente dejando atrás sus armas y alejándose de Kisame. Maldijo en silencio cuando comprendió que Samehada había destruido su espada y protegido a su amo.

-No puedo vencerlo…- susurró frustrada la chica-. No se porque…

-Ni siquiera importa cuánto te esfuerces- rió Kisame divertido-. Ten esto en mente; no tienes el ritmo para vencerme. Simplemente no eres capaz.

-¡¿Por qué eres tan fuerte?!- gritó la chica furiosa.

-Tuve el mejor maestro- rió Kisame.

Ken arremetió arrojando con rapidez kunai y shuriken; Kisame los bloqueo con varios golpes de Samehada. La chica giró alrededor de su enemigo, dejando sellos en su camino, cosa que no paso desapercibida por su enemigo. Sellos de invocación. Kisame no pudo menos que maldecir.

-Elemento tierra: terremoto frágil- exclamó la chica sonriendo.

La tierra fue destruida a sus pies, haciendo salir pequeños montículos de tierra aleatoria; Kisame perdió el equilibrio un instante, y Ken continuó con su ataque activando sus sellos. De cada uno salió una lluvia de 10 kunai, activados en distinto orden desde distintas alturas. El epicentro del ataque era Kisame.

-Elemento agua: ráfaga de agua- exclamó Kisame.

Una bola de agua se formó alrededor de Kisame, expandiéndose con violencia. Las kunai fueron repelidas con facilidad y la bola explotó a los pocos segundos; Kisame alzó la mirada justo a tiempo para ver a Sourukattā descender sobre él. Alzó con rapidez a Samehada y bloqueó el impacto. El suelo se venció bajo sus pies y Kisame falseó; Sourukattā resbaló y rasgo el hombro de Kisame, antes de caer estrepitosamente al suelo. Ken dio una patada en ese mismo hombro, con una pila de agujas en la suela de las sandalias de Ken. Kisame retrocedió adolorido, impresionado por estos eventos.

"Perra… en algún momento se puso esas sandalias sin darme cuenta…"

Ken levantó a Sourukattā con rapidez y empezó a arremeter con golpes precisos; Kisame retrocedía lo más rápido que podía, pero no podía estabilizarse del todo con el frágil suelo e irregular, haciéndolo perder la ventaja. Molesto, Kisame encontró un punto de apoyo y contraataco con fiereza. Ken bloqueó el primer ataque con Sourukattā, encogiéndose en el irregular terreno, quedando un metro debajo de su enemigo. Sacó dos kunai y atacó el pie de su enemigo; Kisame saltó con rapidez.

-Elemento tierra: pilar blanco- dijo Ken haciendo sellos.

Un pilar de tierra se alzó con rapidez en dirección a Kisame; el hombre golpeó con Samehada el pilar para destruirlo y evitar el golpe. Y tan pronto la misma descendía en una lluvia de tierra, vio a Ken corriendo por encima del pilar hacia él. Con dos katana en sus manos, dio un corte cruzado hacia el cuello de Kisame. Maldiciendo, Kisame tomó a Samehada por el cuerpo, encajando sus escamas en sus manos dolorosamente, pues era la única forma de alzar su arma lo suficientemente rápido. Cubrió con Samehada su rostro y las espadas chocaron contra el mismo; tomó apoyo en el pilar destruido para alejarse y recuperó la posición.

Tan pronto y cayó al suelo, vio a Sourukattā dirigirse a él; el arma tenia amarrado un látigo en el mango. Ken lo jalaba desde arriba del destrozado pilar aun. Kisame golpeó el arma con Samehada pero esta vez no perdió de vista a Ken, quien arrojó sellos nuevamente al aire. Kisame aprovecho ese momento para invocar una técnica.

-Elemento agua: tornado…

-Liberar- exclamó Ken sonriendo.

Con Samehada en el suelo, Kisame vio el sello explotar en su arma; cuando había bloqueado el ataque de Ken, con las espadas, ordenó a Samehada no triturar pues sus manos también estaban tomando el arma. La perra había colocado un sello en aquel momento; el ataque inútil con Sourukattā había sido mera distracción para que no revisara su arma. Con rapidez el ninja se agachó a tiempo para esquivar la lluvia de agujas; pero cada aguja impacto en los sellos del aire. Al instante los sellos explotaron en una nueva lluvia de agujas. Kisame alzó a Samehada para cubrirse, pero no fue lo suficientemente rápido. Varias agujas se incrustaron en su brazo derecho.

"La perra me está ganando…"

Furioso, Kisame se dio cuenta de que necesitaba ventaja de campo; el lago de la serpiente estaba cerca. La perra estaba cegada por la furia… y estaba haciéndolo bien. Debía retroceder hasta el lago. Entonces podría luchar con todas sus fuerzas. Con desganó, Kisame vio que la perra venia nuevamente hacia él. Era muy inteligente, muy estratégica y veloz. Pero él era mas fuerte.


-No importa que tan duro lo intentes- rió Hanasuma poniéndose en guardia-. Ten eso en mente.

-Cállate…- susurró Naruto.

Hanasuma invoco una guadaña de un pergamino, vigilando a los chicos. Hinata por su parte ponía más atención al propio Naruto que al enemigo; estaba perdiendo el control. Luchaba por mantenerlo, pero estaba perdiendo el control. El chico ya se lo había dicho con anterioridad, en el hospital, y ahora lo comprobaba… una vez más. A lo largo del viaje Naruto había perdido el control una y otra vez, pero la cosa era seria cuando el enemigo podía usar eso como ventaja ¿Era adecuado dejar pelear a Naruto cuando podría ser más un peso que una ayuda? Se maldijo, se maldijo por usar esas palabras. Aun así, continuó vigilando al chico.

El Akatsuki dio un suspiro antes de arremeter; Gaara tomó posición al lado de Shizune, quien intentaba curar con desesperación a Kakashi. Eso dejaba la ofensiva a Hinata y Naruto. Y el chico no estaba en posición de reflexionar sobre estrategias defensivas.

-Hinata, toma el mando- ordenó Shizune volteando a ver a los chicos.

-¡¿Pero maestra…?!- exclamó horrorizada la chica.

-¡Toma el mando, niña cobarde!- gritó Shizune con lagrimas en los ojos-. Todos debemos asumir nuestra posición si queremos salir vivos… la mía es la retaguardia… toma la tuya…

Hinata no puso ninguna objeción mas, tampoco sus compañeros. Hanasuma alzó su guadaña y saltó.

-Gaara, cúbreme- dijo la chica corriendo-. Naruto, eres mi apoyo… él no va a matarte…

-Si…- susurró Naruto apenas lo suficientemente consciente. El chakra del kyubi volvía a recorrer su cuerpo aunque ya no tan descontroladamente; aun así, su rostro estaba deformado por el odio.

Hinata corrió con un tornado de arena a su alrededor; Hanasuma descargo su golpe al mismo tiempo que la arena lo cubría, pero para sorpresa de ambos, el arma centelleó y una descarga eléctrica destrozo la defensa de Gaara. La chica apenas pudo tirarse a un lado para evitar que su brazo fuera cortado de cuajo. El Akatsuki aterrizó sonriendo, y descargo otro golpe eléctrico. Hinata se levantó pero recibió el impacto en su pecho.

Naruto golpeó con fiereza a Hanasuma, quien esquivo el golpe y giro su guadaña; tomó la muñeca de Naruto, recargo su hombro contra el abdomen del chico y se impulso para atrás. El golpe sofoco al chico, quien a punto estuvo de perder la muñeca ante los rápidos movimientos del Akatsuki. Tomó a su enemigo de la cabeza y lo golpeó con la propia, con todas sus fuerzas. El golpe hizo a Hanasuma soltar su guadaña al tiempo que Naruto lo pateaba.

-Serian magníficos alumnos- dijo Hanasuma sonriendo, alejándose unos metros-. Para explicarles, en un tiempo preciso, todo lo que se…

-Nunca seria tu alumno- replicó Naruto.

-Claro que no- dijo sonriendo Hanasuma-. El tiempo es una cosa muy valiosa; verlo volar como alas de un péndulo… No me gusta desperdiciar mi tiempo, nunca seria un maestro…

Naruto asestó un golpe directo al estomago de Hanasuma, pero el hombre impacto al mismo tiempo el rostro del chico; rápidamente Hinata relevo a Naruto en la pelea, propinando una serie de patadas que Hanasuma bloqueó con habilidad. La chica cargó entonces de chakra sus pies, pero ante esto el Akatsuki retrocedió y saco dos escudos los cuales colocó en sus antebrazos.

-No pelea como ninja…- susurró Hinata cuando Naruto se colocó a su lado.

-¿Entonces como que pelea?- preguntó Naruto con molestia.

-Como un samurái…- susurró Hinata mirando fijamente al enemigo.

Hanasuma volvió al ataque; a su paso, la arena lo rodeo y ataco desde tres direcciones, por el frente. Con agilidad el hombre esquivó las primeras dos embestidas, retrocedió unos pasos y con los escudos golpeó las columnas de arena abriéndose paso hacia los dos chicos. Naruto se lanzó a la ofensiva, con un puño por delante; Hanasuma se cubrió con el escudo derecho, se agachó y asestó una patada, pero Hinata la detuvo ante su sorpresa ¿En que momento había llegado la chica tan cerca? Hinata ladeó su cabeza para dejar pasar una patada de Naruto que Hanasuma tuvo que bloquear con su otro escudo. En la perdida de balance, Hinata se adelanto atacando con una patada al rostro del Akatsuki; el hombre la esquivo retrocediendo, pero Naruto ya preparaba otro golpe. Y la arena volvía a acumularse alrededor de ellos, cosa que no pudo dejar de notar; necesitaba su espada o las cosas se pondrían complicadas.

Tomó a Naruto del brazo y siguiendo el impulso del golpe se giro sobre si mismo, arrojando a Naruto contra la arena; Hinata dio una patada en las piernas de Hanasuma, de espaldas a él, y el hombre se dejó caer con el impulso. Giró y con una mano en el suelo cambio su punto de equilibrio; dio una voltereta y cayo de rodillas, asestando un rápido golpe en el rostro de Hinata. Pero esta desapareció en una explosión de humo. Hanasuma maldijo.

La verdadera Hinata ya había arrojado decenas de shuriken que impactaron el cuerpo de Hanasuma y lo hicieron detener su avance; lo suficiente para que Naruto se levantara. El Akatsuki se quitó las shuriken de la espalda y se giro hacia Hinata visiblemente molesto. Ella no había llegado tan rápido cerca de Naruto, había sido solo un clon con un Henge; una técnica demasiado básica que era casi vergonzoso caer en ella. Pero Hanasuma no pudo dejar de notar que la espada se encontraba absolutamente desprotegida al lado de Gaara. Solo necesitaba llegar a ella…

-Esto es tan irreal…- sonrió Hanasuma.

Las columnas de arena se alzaron a su retaguardia mientras Naruto se dirigía hacia él a toda velocidad; Hinata permaneció vigilándolo a una distancia prudente con el Byakugan. Hanasuma no pudo menos que sonreír. Ninguno de ellos lo notaba, pero su forma de pelea conjunta era simplemente asombrosa; aunque sus ataques fueran débiles, su sincronía era superior al promedio. Sobretodo la de la chica y el nueve colas.

-Esto me hace explotar…- dijo sonriendo Hanasuma, antes que la columna de arena lo golpeara de lleno.


Kiba permaneció en la retaguardia mientras veía a Fû pelear con una sobresaliente habilidad contra el Akatsuki; nada de ataque cuerpo a cuerpo habia ordenado, lo cual en su caso era igual que excluirlo de la pelea, pues sus ataques en general eran de corta distancia. Así que simplemente permanecía en la retaguardia peleando contra los ocasionales samurái o ninjas que se presentaban y querían interrumpir la pelea. No es que fueran sencillos de vencer, pero tampoco era como si estuviera peleando contra un Akatsuki… ella si estaba arriesgando su vida al máximo.

Muro de electricidad, cañón de fuego; tornado, dragón de fuego. Las técnicas eran invocadas con tanta rapidez por ambos contrincantes que cada nueva alcanzaba a golpear las volutas de su antecesor destruido. Kakuzu y Fû mantenían una prudente distancia táctica que impedía que el enemigo se acercara a su único punto débil: sus corazones. Aun así, ambos simplemente corrían en círculos intentando sorprender al enemigo; de vez en cuando un ataque era superior al del contrincante, no solo destrozando la técnica enemiga, sino avanzando hacia su objetivo, pero ambos eran demasiado veloces para esquivar con facilidad el ataque. Unos metros ganados que se perdían tan pronto y alguno de los contrincantes empezaban a atacar al pecho al enemigo.

Hasta cierto punto eso no resultaba más que una perdida de tiempo, pues ninguno de los dos deseaba acercarse por temor a quedar expuesto al enemigo, pero ninguno contaba con un ataque lo suficientemente mortal para el enemigo. Conocían bien las ventajas y debilidades de esa técnica, y con seguridad ambos sabían que ha distancia no lograrían nada. Pero Fû tenía más que perder, ella solo tenia dos corazones, aunque Kakuzu no podía saberlo…

-Supongo que esto será un pelea de chakra- gritó Kakuzu poniéndose a cubierto tras una roca-. El primero en cansarse esta muerto…

-Así sea- exclamó Fû con furia-. Elemento trueno: cinco truenos divinos.

Un círculo de electricidad se dibujo alrededor de la chica, para después elevarse cinco pilares; el primero de ellos empezó a temblar tras unos segundos. Fû realizo una serie de sellos y después señalo la roca de Kakuzu; al instante el pilar adelgazo y salió disparado en aquella dirección mientras ella volvía a formular los mismos sellos. Kakuzu saltó incrédulo al tiempo que la piedra era destruida; ahora Fû lo señalo a él. Kakuzu sonrió. El segundo pilar salió disparado hacia su pecho; por un segundo Fû creyó que le había dado, pero cuando el trueno pasó de largo, Kakuzu estaba separado en dos partes… unido por sus hilos negros.

"¡¿Separo su cuerpo a voluntad?!"

Terminó los sellos y ahora señalo a Kakuzu, pero alzó una mano; esta vez el pilar se adelgazo hacia arriba, creciendo, y descendió en forma curveada hacia Kakuzu. El Akatsuki ya había llegado al suelo, así que lo esquivó, no sin cierta dificultad. El cuarto rayo ya se dirigía de nuevo hacia su ser, mientras el quinto tomaba una posición lateral por si volvía a separarse. Kakuzu hizo una serie de sellos y puso sus antebrazos frente a él. El impacto le arrancó los brazos; el quinto pilar se torció y atacó de forma lateral, pero Kakuzu lo bloqueó con su propia cabeza, haciendo explotar su frente.

Se tambaleó unos segundos, pero fueron segundos que Fû no pudo aprovechar horrorizada por la piel, sangre y huesos que dibujaban un trayecto en eléctrico en el suelo. Había matado muchos ninjas en su vida, pero esto era un nivel distinto; nunca había destrozado el cuerpo de un ninja, ni siquiera el de un muerto. Pero lo del cerebro era realmente demasiado. Se quedo sin aliento mientras el ojo volvía a tomar lugar en la cabeza de Kakuzu y una serie de hilos negros reparaban la falta de piel en el rostro del Akatsuki. Kakuzu le sonrió divertido.

-¿Tratando de mantenerte en pie?- rió Kakuzu recuperando sus brazos gracias a sus hilos negros.

-Eres un monstruo…- susurró Fû con un nudo en la garganta.

-Nivel avanzado, chiquilla- dijo el hombre divertido-. No siempre necesitas gastar tus energías bloqueando ataques de niños. Te mostrare el verdadero poder de la electricidad. Elemento trueno: catorce truenos divinos.

Fû maldijo entre dientes al tiempo que retrocedía; una explosión eléctrica alrededor de Kakuzu y ella lo perdió por completo de vista. Catorce columnas delgadas se elevaron en el aire, con una intensidad luminosa tan grande que parecía como si se tratara de un solo pilar eléctrico. Los primeros dos pilares se separaron y atacaron cruzados a Fû. Ella retrocedió haciendo uso de una explosión de tierra; los pilares impactaron y otros tres los sucedieron. Apenas pudo girar y agacharse para esquivar los primeros dos, pero el tercero fue demasiado para ella: la golpeo sin otra protección que su propio brazo. Aun en el aire vio descender otros dos pilares, mientras el paradero del Akatsuki seguía siendo una incógnita. Iban cinco, faltaban nueve y uno ya le había dado además de que iba en el aire: vaya mierda de día.

El trueno impacto en la espalda de Fû, haciéndola golpearse brutalmente contra el suelo; se giró rápidamente y otro rayo culmino el suelo en una explosión. Hizo su armadura eléctrica justo a tiempo para que esta explotara con el otro pilar. La pelea no seria nada fácil, pero no era momento de darse por vencida.

-Mi abuelo es mas fuerte que él…- susurró Fû escupiendo sangre-. Debo vencerlo…

-Eres demasiado necia- replicó la voz de Kakuzu tras el pilar luminoso-. Sufrirías menos si dejaras de intentar no morir…

-No es un intento- replicó ella poniéndose de pie-. Te machacare…

-No se que se trae tu clan en este lugar, pero te aseguro que cumpliré mi misión: morirás.

-Esto no es por el clan- replicó la chica con mirada firme.

Otro pilar más se curveo y la atacó, retrocediendo unos pasos formulo los sellos correctos y una estrategia. Muy pocos arboles, estaban en un lugar demasiado abierto; rocas absolutamente ninguna. Ningún enemigo tampoco se atrevía a atacarlos, aunque alguno que otro se dejaba ir contra Kiba y los hermanos de la cascada. Pero no pudo dejar de notar el alboroto que se extendía entre los miembros de su clan; sabían de su llegada, el rumor empezaba a correrse. Pronto vendría la elite a ayudarla contra el Akatsuki y entonces… entonces debería enfrentarse contra ellos. Sellaría el Sanbi con aprobación de ellos, pero después debería pelear en su contra ¿Era lo suficientemente hábil para eso? De cualquier forma, lo mejor era mantenerse lo mas sana posible porque una cosa era la cantidad de chakra y otra era la salud física.

-Elemento trueno: lanza de estrella- exclamó Fû.

Cuatro relámpagos partieron de sus manos hacia el frente, juntándose en la punta y creando la ilusión de ser una estrella de cuatro picos. El relámpago destrozo literalmente el pilar, pero se desvió de su curso original. Los otros cinco pilares se sucedieron en un corto periodo de tiempo que Fû no pudo menos que admirar. Retrocedió a tiempo para esquivar los primeros dos, pero el tercero venia de forma curveada cortándole. Maldiciendo, Fû desenvaino una espada y la cargo de chakra; la uso como escudo contra el trueno, pero esto la hizo perder el equilibrio. El quinto y ultimo trueno le atravesaría el pecho limpiamente, acabando con uno de sus dos corazones.

Entonces fue solo un borrón y el trueno explotó frente a ella; segundos después Kiba caía al suelo entre espasmos eléctricos. Había usado el colmillo para interponerse a tiempo entre ella y el ataque. Kakuzu avanzó unos pasos sonriendo al tiempo que se preparaba para acabar el trabajo de una vez.

-¡Kiba!- gritó Fû lanzándose al suelo junto al chico- ¡¿Por qué lo hiciste, idiota?!

-Y-yo…

-Pudiste morir- dijo ella con frustración- ¿No lo entiendes? No eres lo suficientemente fuerte para enfrentar a un Akatsuki… tal vez ni siquiera yo lo sea.

-Y-yo… no soy…- susurró Kiba apenas abriendo un ojo y volteándola a ver-. Lo suficientemente fuerte para verte morir…

-Kiba…

-No te dejare…

Kakuzu desenvaino una Kunai y empezó a correr hacia los chicos, con una sonrisa en el rostro; estaba harto de perder el tiempo, odiaba hacer trabajos. Prefería simplemente el buscar las recompensas por criminales, eso era muy divertido, pero odiaba las misiones ninjas de Akatsuki. Y era hora de ponerle fin a esta.


-Esa es la técnica de Kakuzu- exclamó Itachi sorprendido ante la columna de luz.

Sakura y Shino también voltearon a verla brevemente mientras el Akatsuki permanecía a unos metros de ellos. Después lo voltearon a ver y lo que vieron en su rostro los sorprendió: sorpresa.

-¿Quién diablos es Kakuzu?- preguntó Sakura.

-No lo se… pero no parece buenas noticias…


-¡¿Kakuzu?!- exclamó Kisame mirando el pilar luminoso.

Ken también se detuvo unos segundos a admirar el ataque eléctrico; a lo lejos pudo reconocer a una chica esquivando los ataques. No la conocía realmente, pero detrás de ella… de hecho, a solo unos metros, pudo observar al grupo pelear contra un rostro conocido, terriblemente conocido.

-¡¿Maestro?!- exclamó Ken entre horrorizada y sorprendida.

Ante el grito, tanto Hanasuma como sus enemigos voltearon a verlos.

-¿Kisame?- exclamó sorprendido el hombre.

-¿Hanasuma?- replicó a su vez el aludido- ¿Qué diablos hacen aquí?

-Es Hanasuma…- exclamó sorprendida Ken.

-¿Te conozco?- preguntó cautelosamente Hanasuma.

Naruto, Hinata y compañía permanecían en silencio en lo que podía considerarse como un estado de sorpresa y temor; otro Akatsuki había aparecido frente a ellos, lo cual solo podía significar el doble de problemas cuando aun no estaban a la altura del primer problema. Ken avanzo unos pasos con lágrimas en los ojos.

-Maestro… es un Akatsuki…- susurró la chica sorprendida- ¿Por qué?

-Ese protector…- exclamó Hanasuma mirando la cintura de la chica-. Mi aldea…

-¡¿Su aldea?!- exclamó sorprendido Naruto- ¿No eres de la aldea de la roca?

-Fui de la roca solo para poder casarme con mi esposa- dijo Hanasuma volteando a verlos brevemente-. Pero antes de ello pertenecí a otra aldea; de hecho, yo funde mi propia aldea: Takumi.

-¡¿Su fundador?!- exclamaron al unisonó Hinata y Naruto.

-Si, hace mucho tiempo…- dijo sonriendo con nostalgia Hanasuma.

-¡¿Por qué nos abandono?!- preguntó Ken frustrada- ¿Por qué se unió a Akatsuki?

Antes de que estas preguntas fueran contestadas, una sombra se alzó detrás de Ken; la chica pudo sentirla, pero era demasiado tarde. Se giró y trato de escapar, pero Kisame descargó con rapidez su ataque. Samehada arrancó el brazo derecho más arriba del codo y alcanzo también parte de su vientre. La sangre salpico el pasto mientras los huesos y piel quedaban adheridos en la espada. Atónitos, los chicos solo pudieron retroceder unos pasos mientras Ken se desplomaba en el suelo.

-¡Maestra!- gritó la voz de Sakura a lo alto de la colina.

-Jeje...- sonrió Kisame enfundando a Samehada-. Te dije que no podrías ganarme; no eres lo suficientemente ninja.

-¡Desgraciado!- exclamó Naruto furioso- ¡Ella estaba hablando con su maestro! ¡Eso no fue limpio!

-No, salpico mucha sangre…- se burló Kisame. Después la sonrisa se borró de su rostro- ¿Qué hace aquí el Kyubi? ¿Y el Ichibi?

-No lo se- exclamó Hanasuma- ¿Qué hacen ustedes aquí?

-Misión…

-Misión- contestó a su vez Hanasuma.

-Algo anda mal aquí…- exclamó Kisame mirando a su alrededor.


"El reloj ha marcado el final de mi vida…"

-Maestra…- Sakura esta tirada a su lado, tratando de hacer un torniquete en su muñón destrozado. También su costado esta herido, así que sabe que no servirá de nada

Sourukattā esta en el suelo, tirada en el suelo apaciblemente, mientras los Akatsuki ya no les prestan atención; fallo, y lo que mas le dolía era morir de aquella forma. No había sido durante una pelea, sino en un mero descuido. Tantos años entrenando, tanto años guardando a la legendaria Sourukattā y ni siquiera había sido capaz de usarla realmente; había fallado sin siquiera haber llegado a intentarlo realmente. El dolor mantenía su mente terriblemente consciente de todo ello.

-Déjalo…- susurró a Sakura-. No puedes… detener… el sangrado…

Cada palabra salía pastosa y lenta de su boca, mientras su rostro se mantenía impasible; estaba entrando en shock, podía sentirlo ¿Cuánto tiempo le quedaba antes de morir? No podía dejar a su legado tirado en medio de aquel lugar; no había tenido hijos, era hija única. El legado debía volver a su villa o… Sakura.

-Estará bien…- susurró Sakura sonriendo con lagrimas-. Estará bien…

-Sourukattā… es tuya…

-¡¿Qué?!

-La mereces- sonrió Ken con cansancio-… No dejes que se la lleven otros…

-No, maestra- replicó la chica con enojo-. Estará bien…

-Aun así… aunque viva…- susurró Ken con esfuerzo-. Ya no puedo usarla… No con una mano…

-Maestra…- exclamó Sakura con lágrimas.

-Siempre… me gustaste…- Ken se levantó con un enorme esfuerzo y dio un beso en los labios a Sakura, quien impactada no hizo nada sino paladear el sabor de la sangre.

"Lo intente tan duro y llegue tan lejos… pero al final, eso no ha importado"

Ken separó sus labios y sonrió con los ojos cerrados a Sakura; no quería ver su cara descompuesta, no quería suponer que le había dado asco el beso. Solamente quería recordar el suave y húmedo tacto de sus labios antes de dejar este mundo; en solo unos segundos, su consciencia solo le permitió preguntarse si Sakura seria la correcta para legar el arma de su aldea. Pero segundos después, su consciencia se desvaneció en un mar de negrura.


Itachi maldijo mientras los ninjas no dejaban de atacarlo; ahora lo entendía todo y tal vez solo tenia segundos, minutos antes de que todo empezara a dispararse. Los catalizadores, Kisame, Hanasuma, la aldea de la roca… Todo encajaba perfectamente en lo que podría ser el más elaborado plan que jamás hubiera visto en toda su vida. Y esos ninjas sabían que él podía saber la respuesta, por eso intentaban detenerlo.

Cada vez que intentaba avanzar, una pared de insectos se atravesaba en su camino, y las constantes oleadas de enemigos le impedían por completo realizar algún ataque contundente contra el chico; así mismo apenas si tenia tiempo de esquivarlos y contraatacar, en una guerra que parecía estar centrándose en el. Su capa era alcanzada por las armas del enemigo, aunque el mismo no sufría ningún rasguño. Aun así era consciente de que no era lo suficientemente bueno para enfrentarse a más de treinta o cuarenta enemigos a la vez. Una cosa era ser fuerte en un combate contra uno o pocos, pero un ejercito entero…

Las cosas se habían salido de control y sabía que se pondrían peor para ellos, pero Kakuzu era tan idiota que no podía ver las señales, aunque debía admitir que parecía demasiado ocupado. Él mismo no podría haber entendido nada de no haberse percatado de la presencia de Kakuzu, y ello solo por su ataque. Si Kakuzu se percataba de ellos… debía avisarlos, debía llegar a ellos antes que fuera demasiado tarde. Antes que cuatro Akatsuki murieran al mismo tiempo en aquel lugar.


-Muere…- exclamó Han alzando su mano.

Una explosión pura de chakra salió de la mano de Han; sin afinidad, sin trucos, pura y simple energía. Veloz, fuerte y totalmente indestructible. Ebisu alzó sus brazos y los cruzo, concentrando el resto de su chakra en ellos. Cuando la energía lo alcanzó, la golpeó desviándola hacia la izquierda, pero aun así el golpe fue demasiado contundente; salió disparado contra un árbol cercano, golpeándose severamente la cabeza. Cuando abrió los ojos Han ya estaba frente a él. Lo tomo de los hombros y lo giro; le asestó un golpe en el abdomen y otro en el rostro.

Nakaze intentó intervenir, pero Han lo pateó con rapidez, rompiéndole unas costillas y dejándolo fuera de combate; después se giró de nuevo hacia Ebisu y de otro golpe dislocó su hombro mientras el hombre caía a metros de distancia, girando por el impulso.

"Las cosas no son como eran antes. Ni siquiera me reconocerías mas, Akane…"

Ebisu dedicaba sus últimos pensamientos a su hermana, tratando de desviarse del dolor de la paliza; Han lo pateó contra un árbol, rompiéndole una o dos costillas mientras sonriendo agitaba su cola de chakra.

"No es que me conocieras en aquel entonces… ni siquiera yo me conocía. Pero todo vuelve a mi… todos mis pecados… al final…"

Ebisu se levantó con dificultad, sangrando levemente por todos lados, aunque bien sabia que las lesiones internas eran las que realmente importaban; dificultad al respirar ¿Había una costilla atravesado su pulmón? Dolor punzante en la nuca ¿Trauma craneal? No podía pensar claramente mientras veía a Han sonreír satisfecho. Podría matarlo; podría matarlo antes de que hiciera un ataque contundente, antes que dejara de jugar con él. Sus heridas habían servido para que volviera a confiar en si mismo y a menospreciarlo a él.

-Mantuve todo dentro de mí y lo intente duro…- susurró Ebisu con serenidad-. Pero todo se vino abajo, Akane…

Han se adelantó con rapidez e impacto su rostro, rompiéndole una muela; Ebisu se desplomó unos metros cayendo contra su hombro dislocado. Irónicamente, el golpe acomodó de vuelta a su lugar el hueso pero no dejo de ser menos doloroso. Un gritó de dolor salió de sus labios mientras Han divertido se preparaba para atravesar el pecho de su enemigo; lo dejaría levantarse una vez mas, para que muriera de pie.

-Lo que quiere decirme…- susurró Ebisu poniéndose de rodillas-. Que eventualmente…

-Estas delirando- sonrió Han divertido.

-Sera una memoria…- dijo Ebisu poniéndose con dificultad de pie.

-Muere…

-De un tiempo cuando yo…

Han se lanzó al ataque y con una concentración de chakra en su puño golpeo decidido a Ebisu.

-Lo intente tan duro y llegue tan lejos- susurró Ebisu bloqueando el ataque de Han con su propio puño.

-¡¿Pero que…?!

Para su sorpresa, no solo Ebisu detuvo su golpe, sino que vio como lentamente las heridas empezaban a cerrarse; Han retrocedió sorprendido pero Ebisu no lo soltó.

-Pero al final, ya nada importara…- susurró Ebisu con mirada pérdida.

El hombre estaba a punto de atacar cuando escucho a Nakaze gemir de dolor; volteó a verlo y soltó a Han. Se desplomó en el suelo y sus heridas dejaron de sanar y volvieron a sangrar lentamente. Han solo dedico unos segundos antes de decidir aplastar el cráneo de Ebisu.

-No se que hiciste pero no fue suficiente- replicó Han alzando su pie.

-Tuve que caer para perderlo todo… pero al final, ya nada importara…- susurró Ebisu mirando a Nakaze con una sonrisa.

El pie de Han descendió con rapidez, hacia la cabeza de Ebisu que simplemente lo observó apaciblemente. No podía arriesgarse a matar a Nakaze con el modo ermitaño, a matar a los chicos… a matar a todos los presentes en el maldito lago. No podría soportar una sola muerte injusta, menos la de centenas de persona solo por su egoísta deseo de vivir. Prefería morir con dignidad. Pero la muerte digna nunca llegó.


-A un lado- exclamó Shizune quitando a Sakura del cuerpo de Ken-. Aun detectó signos vitales…

-¿Y Kakashi?- preguntó Naruto.

-Esta recuperando la consciencia- dijo Shizune a prisa.

-¿Un ninja medico?- exclamó Kisame sonriendo-. Sera mejor que la…

El hombre no alcanzo a terminar la frase cuando fue impactado por una poderosa corriente de agua; Kisame fue arrojado con brutalidad por la corriente hasta caer a las orillas del lago de la serpiente. Hanasuma aprovecho la confusión y corrió hasta su espada; Gaara intentó detenerlo, pero su arena no fue lo suficientemente rápida. El hombre tomó su arma y retrocedió hasta un punto prudente, quedando cerca de Kisame quien ya se ponía de pie.

Jiraiya y Anko salieron de algún punto indeterminado y atacaron a los Akatsuki en la confusión; de hecho, la mayoría de los ninjas o mercenarios cercanos avanzaron con rapidez contra los Akatsuki a orillas del lago, pero Hinata no pudo dejar de notar que el ataque no había venido del mismo lugar de donde había aparecido Jiraiya.

-Bienvenidos- exclamó un anciano quien tenia una postura de ataque, seguramente era quien había arrojado a Kisame a la orilla del lago-. Su trabajo ha terminado, ninjas de la hoja… Excepto por ti, chico Kyubi…

-¡¿Qué demonios?!- exclamó confundido Naruto- ¿Quién es usted?

-Mi nombre es Sangeki Houkou- gritó el hombre sonriendo-. Rompan el sello, activen los catalizadores.

Alguien arrojó una especie de lanza al anciano quien con habilidad la tomo y la arrojo a la orilla del lago; al instante el lago pareció quebrarse y de sus aguas tranquilas surgió una explosión. De pronto todos los catalizadores dispuestos alrededor del lago parpadearon y un relámpago los recorrió a todos en forma sorprendentemente veloz. Una pared de chakra azul explotó y formo un domo perfecto alrededor del lago, dejando a Jiraiya, Anko y los Akatsuki, así como varios ninjas y mercenarios y a los hermanos Hashi y Jaoshi, dentro del perímetro.

Tras esto, otra explosión en el agua y un ser salió de su interior. Su color era verde y parecía lleno de escamas como un cocodrilo, pero tenia la forma de un renacuajo y tres enormes colas agitándose en el aire. El ser parecía flotar más que nadar, pero el disturbio del agua era tal que era imposible saberlo con certeza; aun así, para todos los presentes quedo claro de que se trataba. Kakuzu y Fû voltearon a verlo impresionados, así mismo Itachi y todos sus combatientes.

-La bestia de tres colas…- susurró sorprendido Naruto.

-Y ahora comienza mi fiesta…- sonrió satisfecho el anciano.


Frente a ellos apareció Akai, quien pateó el pie de Han alejándolo de Ebisu; se giró y asesto otra patada en el peto de su enemigo y después dando una voltereta dio una tercer patada en el rostro de Han, lanzándolo lejos del lugar.

-Maestro…- susurró Ebisu sorprendido.

-Puse mi confianza, en ti- dijo Akai con despreció-. Esforzándome tanto como pude, y por todo esto solo hay una cosa que deberías saber…

-Maestro…- Ebisu agacho la mirada apenado.

-Aun sigo creyendo en ti…- exclamó Akai antes de dejarlo atrás y lanzarse al ataque contra Han.

-…

Ebisu alzó la mirada y sonrió mientras veía a su maestro lanzarse al ataque contra el cinco colas. Las cosas no estaban tan negras con Akai Tsume de su lado.

"Pero al final, ni siquiera importa…"

Fin Capitulo 33


Corenote:

Primero que nada perdonen por la tardanza, hacer songfics no siempre es fácil ¿Entonces porque tanta insistencia en hacer songfics? Bueno, por meta personal. En segundo he de admitir que quería dejar que comentaran un poco mas, pero no hubo muchos comentarios desde el anterior capitulo asi que dejare de esperar eso y simplemente publicare los últimos capítulos que faltan ya que estamos a tres o cuatro capítulos de un final que los sorprenderá.

Como habrán notado en este cap, lleno de acción he de recalcar, estamos en la recta final del fic. Hemos tenido otra perdida: Ken. Y además cada vez es mas notorio que nuestros héroes no están a la altura de los Akatsuki, pero ellos no dejaran de dar lo mejor de si mismos ¿Sera eso suficiente? Por lo menos dos ermitaños han llegado para enfrentar a los Akatsuki, pero no es la única sorpresa que nos aguarda. Se que no me metí mucho en la presentación de Akai Tsume, que para los que no han leído Jiraiya Team Assault, será un personaje totalmente nuevo, pero lo presentare mas apropiadamente en el siguiente cap.

Por favor no dejen de comentar, regálenme un minuto mas de su tiempo que invirtieron en leer el fic y díganme que opinan del mismo, aquí seguiré yo publicando. Hasta pronto y gracias a todos por seguir de cerca esta historia!


PD- FAQS

1-¿Has notado que dejas planes a medias de ciertos personajes?

Cosas como el hecho de que Fû nunca le hizo nada a Kakashi aunque en un principio declaro querer hacerlo, no son cosas que se me olviden. Considero mas realista que algún personaje cambie su forma de pensar o de actuar según las circunstancias que se van dando. De hecho considero que no hacerlo haría la trama muy empastada y predecible.

2-¿Debo leer las historias alternas de JE para seguir la saga?

No, las historias alternas son de personajes secundarios en los que he decidido profundizar. O incluso en personajes principales a los cuales no les he dedicado mucho tiempo. Este es un Fic PURAMENTE NaruHina; aunque aparecen otros principales (Sakura, Fû, Shizune, quienes son en las que mas me enfoco además de Naruto y Hinata), el fic siempre fue pensado para dar prioridad a estos personajes. Por esto decidí hacer historias alternas…

3-¿En un capitulo mencionas a un tipo con Rinnegan vestido de blanco, en otro un Akatsuki menciona a Pain? ¿Es que son personas distintas?

Si, son personas distintas. No dira nada mas acerca de los poderes de Pain ni del desconocido que mato a Neiji y Lee, pero si recalcare que en la siguiente saga estos personajes tomaran una importancia mucho mas grande que su papel desempeñado hasta ahora…