Por suerte para ellos dos, Taichi se había olvidado absolutamente de ellos dos. Ni siquiera había estado pendiente de cuánto tiempo habían estado fuera o cuándo habían vuelto. Hacía rato que solo estaba pendiente de la que ahora era su mujer. Había pasado un rato con su compañero digimon también, no podía dejar pasar la oportunidad de compartir aquel momento con él, pero, en aquellos momentos cuando todos los digimon se había retirado a estar más tranquilos, solo podía tener ojos para Koemi.
- ¿Sabes que todavía voy a tener que pegarme un buen madrugón mañana para hacer la maleta? – le dijo tendiéndole una copa.
- No, no vas a tener que madrugar. Ya lo tienes todo listo – sonrió divertida aceptando su copa.
- ¿Desde cuándo lo sabías?
- Pues… más o menos desde que tú lo del vestido. Que, por cierto, no me has dicho todavía nada él – intentó usar un tono acusador, aunque, realmente, no era necesario. Iba a ser difícil que se le olvidara la cara con la que la había mirado cuando había entrado.
Sonrió divertido antes de intentar poner su mejor cara crítica y revisarlo de nuevo, como si no le hubiera prestado atención todavía a lo que llevara puesto o no.
- Meh… - no podía evitarlo, le había dejado la oportunidad para hacer el comentario demasiado fácil-. Se me ocurren otros mejores "outfits" – usó aquella palabra para hacer juego con el aire crítico y entendido que había querido aparentar segundos antes – con los que verte más de mi agrado…
Fuera el día de su boda o no, se llevó un pequeño manotazo a modo de respuesta por sus palabras que solo acabó en la risa de los dos.
- Voy a tener que ir a darle las gracias a nuestro jefe por habernos dado tantos días – acabó por darse cuenta, buscándolo entre la gente.
- Nos lo debe después de la cantidad de trabajo que hemos tenido en los últimos tiempos, no te preocupes por eso – entrelazó sus dedos con los de él-. ¿Ha salido todo bien esta noche?
- No podría haber sido mejor – asintió, observándola, ahora con semblante más serio-. Gracias.
- ¿Gracias? ¿Por qué?
- Por… cruzarte en mi camino.
Aunque era mucho más abierto que cualquier de los demás del grupo, sí que solía reservarse las palabras más serias sobre esos temas para las ocasiones en las que de verdad las creyera necesarias. Agradecía de verdad haber podido encontrar a alguien como ella y estaba seguro de que no se arrepentiría.
Por desgracia para ambos, las bodas en ocasiones no solían ser para la pareja, sino para los familiares y los amigos. Cuando se quiso dar cuenta, su recién estrenado suegro le había robado a Koemi para bailar con ella.
- Esto es competencia desleal – había dicho antes de dejarlos ir y volver a pasear la mirada por la sala.
Sus ojos tardaron segundos en fijarse en una cabecita pelirroja sentada no demasiado lejos de él. ¿Cuándo había vuelto? Se acercó hasta ella, apoderándose del asiento libre a su lado con la mejor de sus sonrisas socarronas.
- ¿Qué haces aquí tan sola? – la preguntaba iba con segundas, terceras y hasta cuartas.
- Odiar al inteligente que inventó los tacones – y no mentía, había llegado su tope de aguanta y necesitaba quedarse un rato sentada.
- Eso es culpa tuya por ponértelos – se rio por lo bajo, apoyándose en la mesa para observarla.
- Para encima que me pongo guapa para que presumas de amiga.
- Sí, claro, como que tengo yo algo que ver – dejando de lado toda la madurez que podría haber llegado a aparentar en algunos momentos de aquella noche, la pinchó con el dedo en el brazo repetidas veces.
- Oye, cuidadito con lo que haces, que ahora eres un respetable hombre casado… ¿Qué se siente?
- Mañana te lo digo, ahora mismo solo tengo saturación de familiares…
- ¿Mañana? ¿Tienes algún plan para mañana? – siempre era demasiado sencillo hablar con él de aquella manera.
- Sí, uno sin importancia… ¿También estabas metida en el regalo?
- Claro que sí, ¿por quién me tomas?
- Con el regalo que le has hecho a Koemi era más que necesario no tenías que… - dejó de hablar al notar que posaba una de sus manos sobre la suya.
- Pocas personas hay más importantes en mi vida que tú, Taichi. Claro que tenía que hacerlo.
Se tomó unos segundos para procesar sus palabras, aunque no le hubiera dicho que no supiera ya, aquel día parecía tener las emociones mucho más alternadas. Giró su mano para apretar la de ella.
- Creo que si le preguntas a mi abuela irá directa a decirte que ella siempre pensó que ibas a ser tú.
- Lo sé, me la encontré antes cuando fui a saludar a tus padres – esa frase había tenido que escucharla demasiadas veces-. Yo no tengo tanta paciencia como Koemi, no corre peligro.
- Ya… Y todos sabemos que no soy exactamente tu tipo – no lo había podido evitar.
El hecho de no saber sido capaces de ser algo más que amigos era lo mejor que les había podido pasar. Ninguno podría imaginar su existencia sin el otro, y quizás aquello solo lo habría estropeado. Las cosas estaban bien exactamente como siempre habían estado.
- ¿Dónde se ha metido el otro idiota? – le preguntó al final, recibiendo como respuesta un encogimiento de hombros-. Mejor… Yo quería disculparme.
- ¿Disculparte? ¿Se puede saber por qué?
- Por haber estado metiéndome donde nadie me llamaba con respecto a vosotros dos. Si queréis volver a estar juntos no debería de ser cosa mía.
Ladeó la cabeza, observándolo. Por cosas como aquella lo apreciaba tanto-. No seas idiota, claro que es asunto tuyo. Solo te preocupas porque te importamos y… porque te preocupas demasiado por mí porque te tocó vivirlo todo de primera mano – no había soltado todavía su mano, apretándola algo más-. Gracias, no sé qué habría sido de mí todos estos años sin ti estando a mi lado, apoyándome en todo.
- ¿Y qué otra cosa se supone que debería de haber hecho? – sí, tenía las emociones más a flor de piel aquel día. Levantó la mano de la chica para dejar un leve beso en el dorso-. Cuando vuelva del viaje espero que tengas cosas que contarme, porque vamos a tener tú y yo una conversación larga y tendida sobre lo que pasa entre vosotros dos. Pero, por ahora, vas a odiarme un poco más – se puso en pie, arrastrándola con él-. ¿Cómo ven tus pies permitirte bailar un poco conmigo?
No respondió de palabra, riéndose antes de ponerse en pie y perderse con él entre la gente.
Yamato había buscado entre la gente a su hermano, al cual no había visto prácticamente en toda la velada, estando cada uno a lo suyo con las obligaciones de cada uno. Lo encontró no demasiado lejos de Hikari, como era de esperar, cabeza con cabeza los dos, comentando algo con la mirada fija en la cámara de ella. Se acercó sin hacerse notar demasiado, aprovechando para asomarse y ver lo que estaba distrayéndolos tanto. No era el rey de las expresiones faciales pero seguramente sería digna de inmortalizar la cara que se le quedó al ver la foto que Hikari le estaba enseñando a Takeru.
¿No se suponía que no habían tenido a nadie vigilando? Sus caras pasaron de la sorpresa, a la vergüenza y, finalmente, a quedarse mirando hacia la pantalla con una ligera sonrisa. Quizás esa imagen también la querría él. Decidió actuar un poco y fingir enfado cuando alzando ambas manos las posó en los hombros de cada uno de ellos.
- ¿Qué? ¿Nos lo pasamos bien? – en cuanto había conseguido dejar de lado la tensión con Sora cuando la había invitado a bailar se le habían olvidado todos aquellos pequeños moscones que los tenían vigilados, era normal que no se hubiera enterado de que hubiera fotos.
La reacción de ambos fue dar un brinco, nos habiéndolo visto venir, mientras que Hikari apagaba rápidamente la pantalla de la cámara como si aún hubiera esperanza de que no hubiera visto nada.
- ¡Hermano! – Takeru se giró, rápidamente soltándose-. ¿Dónde andas?
- Aquí, ¿no me ves? – los soltó, cruzándose de brazos, observándolos intentando aparentar seriedad.
- Llevaba un rato sin verte, pensaba que igual te habías ido o algo…
- No, sin verme ya que digo yo que no llevabas un rato.
- Eh, reclamaciones al que pidió la foto, lo tienes por ahí creo, huyendo de algún familiar que quiera darle la enhorabuena o algo así – Hikari buscó a Taichi con la mirada, sin encontrarlo entre la gente que estaba sentada. Koemi estaba con su padre todavía… ¿dónde se había metido ahora? ¿Había huído ya?
Dio otra pasada a la sala en general, encontrándolo finalmente entre toda la gente en muy buena compañía, con la otra implicada en aquel apuro. Volvió a centrarse en los dos rubios que estaban con ella.
- Ya tendré yo unas palabras con él cuando lo cace… Por el momento espero que eso no llegue demasiado lejos – en el fondo le daba igual.
Se le ocurrían cosas peores. Una cosa era que su grupo de amigos más cercano se las hubiera arreglado para sacarles una foto bailando y otra aquella vez que una foto de ellos dos habían dado la vuelta al mundo en el último ataque digital en la red. Además, estaba de demasiado buen humor como para enfadarse. Iba a tener muy, muy, muy complicado enfadarse aquel día.
Fictionuser: A mí me trolea el tema de las review que da gusto, la mitad de veces no me las enseña o cuando intento dejar yo alguna nunca más vuelvo a saber de ellas, peor bueno... Hay que querer internet xD
Sí, esta serie me gustaba muchísimo cuando era pequeña y por eso le he seguido el rastro hasta ahora. Aunque solo a las temporadas en las que salen los personajes originales, las demás las he ignorado bastante. Y creo que es fácil adivinar quiénes son mis favoritos de entre todos por la cantidad de veces que salen por aquí - protas del ff aparte. También me daba "miedo" hacer el fb, por si era algo que al final no os gustara...
Me alegro de que te haya gustado, este capítulo es de los que más me ha costado escribir a pesar de que cuando llegué a él iba solo, pero planearlo para que todo encajara y cuadrase a mi gusto fue lo más complicado. Por eso no escribí la despedida, para evitarme irme por otro camino. Y claro que queda mucho por contar, de momento aún tengo 11 capítulos escritos más y aquí estoy con el word abierto, así que quiero ver a dónde llego y cómo.
De nuevo, millones de gracias por tu review. ¡Un saludo!
A: no podía ser de otra forma, después de todo lo que te hago padecer para una vez que te doy el gusto, ¿a quién le iba a dedicar el capítulo yo? Me alegro mucho de que te haya emocionado, como comentaba en a la user anterior, ha sido un capítulo complicado ya que quería hacerlo lo mejor que pudiera y que no quedara forzado. Y además siempre tuve claro desde el principio cómo quería pasara, al igual que cómo quería desvelar lo que había pasado.
Aún no tengo muy claro como orientar la historia del todo, sí que tengo claro hasta dónde quiero llegar, pero no sé si luego acabar con el fanfic o bien dar un salto de tiempo en él y aprovechar algunos capítulos para ir dejando cosas escritas, pero bueno, que todavía queda un montón para eso, que porque por fin hayan conseguido romper el hielo, no quiere decir que ya esté todo solucionado.
Muchas gracias por tu review, por la brilli-brilli y por todo lo demás. ¡Nos leemos!
