-Kate!.

Pero Kate ni siquiera lo miró, siguió su camino. Subió la escalera y abrió la puerta de la habitación de su suegra, que la miró sorprendida.

-Martha, Martha…-dijo sin poder respirar

-querida que pasa?

-yo…no sé que es esto, está mal o yo no lo entiendo.

-déjame ver.

Martha tomó el tubo y observó las indicaciones de la caja, eso era ininteligible, que demonios era eso?.

-no se entiende, lo hiciste como decía?

-pues si pero salió una mancha y ahora no sé que es eso, esto debe estar defectuoso.

-imagino que si…debemos comprar otro o sacar una cita con el ginecólogo.

-pero si hago eso, Rick sospechará.

-lo sé….podemos decir que es para mi y que tú me acompañarás.

-crees que funcione?, No crees que sospeche?

- crucemos los dedos.

-Kate?...madre?...pasa algo?

Kate salió de la habitación con una sonrisa tratando de disimular su nerviosismo.

-nada…no pasa nada.

-te vi pasar apurada y no contestaste cuando te hablé.- cruzó los brazos.

-si…yo tenia que preguntarle algo a tu madre… nada de que preocuparse.

-y puedo saber de que se trata?

-pues…yo…

-Kate quería saber si podíamos empezar a hacer algunos preparativos para la boda, nunca se es tan pronto para algo así.-dijo Martha auxiliando a Kate que no sabía muy bien que decir.

-bien…estaba por preparar la cena y quería saber si prefieren algo o lo que sea está bien?

- vamos yo te ayudo.- ofreció Kate tomándolo de la mano para ir a la cocina.

-vamos.

Ambos prepararon la cena, después de la misma se quedaron sentados viendo una película, aún no se había puesto de acuerdo con su suegra sobre cuando pediría la cita, debería aprovechar que Rick estaba bastante entretenido, así pues subió de nuevo a la habitación de Martha.

Tocó con cuidado y pidió permiso para entrar, Martha la recibió y le indico que tomara asiento mientras hacia una llamada, Kate observaba las fotografías colgadas en la pared, nunca había estado en esa habitación, se sentía como una niña observando todo a su alrededor con curiosidad, debería preguntar quienes eran todas esas personas ue parecían ser muy importantes, a algunos los reconoció de inmediato pero el resto no tenía ni idea de quienes eran.

Martha caminaba de un lado a otro, por la habitación al parecer el médico era amigo suyo o al menos deberían tener años de conocerse, por la familiaridad con la que hablaban, además de que ya tenían varios minutos hablando de un sin fin de cosas, por fin la mujer se despidió, dio la vuelta y le sonrió.

-mañana mismo nos recibe a medio día.

-bien… es perfecto, iré a almorzar con lanie y te esperaré por allí para irnos juntas.

-pues está todo listo, verás que saldrá bien, lo que sea que nos diga estoy aquí para ti.- se acercó para abrazarla.

-gracias, no sabes lo mucho que aprecio que hagas esto por mí.

-eres mi hija también, no lo olvides, ahora ve con Rick y no te preocupes.

-gracias.

Kate volvió al salón donde Rick aún permanecía en el mismo lugar donde lo había dejado, medio dormido, se acercó a él y besó su mejilla.

-donde estabas?

-planeando cosas con tu madre.- dijo con una gran sonrisa.

-bueno, vayamos a la cama.

El sonido de su alarma la despertó a la misma hora de siempre, estuvo a punto de levantarse apurada como todos los días cuando recordó que ya no tenía trabajo, se cubrió la cabeza con la almohada y lanzó un suspiro, aún era muy temprano, que haría ahora sin empleo, debería actualizar su currículum y empezar a buscar un nuevo empleo, escuchó un leve suspiro que Rick emitió, lo observó algunos segundos, la audiencia en la corte sería el siguiente lunes a las 9:00, esa semana sería eterna y apenas era martes.

-olvidaste desconectar la alarma-dijo Rick adormilado.

-si…la costumbre, pero tu que haces despierto?

-bueno la señorita suspiros me ha despertado.

-lo siento.

-está bien, podemos ya sabes….un rato, que te parece?... Di que si.-dijo acariciando su abdomen.

-no lo sé.

-no lo sabes?... Tal vez yo podría despejar esas dudas.-se perdió bajo la sabana y depositó algunos besos en su vientre.

-espera debo prepararme para ir con lanie.

-ahora?...pero es muy temprano…aun hay tiempo.

-Rick te recompensare cuando vuelva…por cierto acompañaré a tu madre al médico, así que tardaré un poco más.

-bien, y eso a que hora será?.-dijo sin asomar la cabeza.

-te llamaré.- Rick se asomó esta vez.

-si no hay más remedio.-se recostó y cubrió hasta la cabeza con la sábana resoplando con fuerza.

-no te enojes... Rick?

-ya déjalo Kate.

-te enojarás por que no quiero hacerlo ahora, de verdad?

-no…solo estoy aburrido…yo…

-tu qué?.- dijo Kate empezando a sentirse molesta.

-nada, solo estoy aburrido.

-y por eso te enojas conmigo?, sabes Josh hacía lo mismo que estas haciendo ahora.-y se levantó molesta de la cama.

Rick saltó de la cama apresurándose a impedir que Kate se perdiera en el baño, dejando la conversación a medias.

-no…Kate, perdón no quise decir eso, lo siento, estoy frustrado con lo que está pasando.

-eso no es valido para mi Rick, que estés frustrado no significa que te desquites conmigo y creí que tú si tenías claro que cuando yo digo no, es no.

-lo sé y lo tengo muy claro, no se que decirte

Se sentó en la cama y apoyó la cabeza en las manos.

-lamento esto, lo siento Kate.

-mira Rick, se que esto es difícil, que no te gusta estar aquí encerrado pero esto es mejor a que siguieras metido en la celda, será por poco y después estaremos bien.

-lo sé, yo no sé que pensar.

-solo relájate, debo prepararme.

-esta bien.

Una hora más tarde Kate salía del departamento para encontrarse con lanie, una discusión más que sortear se dijo, ese día estaba haciéndose pesado, Rick y su poca resistencia al encierro, sus dudas respecto al embarazo y ahora lanie que no sería nada amable y la interrogaría sin piedad sobre lo sucedido.

Caminó sintiendo el aire fresco en su rostro, había decidido vestir de manera informal, unos jeans desgastados, una camiseta y una chaqueta ligera, sus botas hacían juego con su ropa y un pequeño bolso, su cabello recogido en una cola de caballo le daban aire juvenil que llamó la atención de algunos hombres que la vieron pasar por la calle. Recordó el incontable número de veces que había caminado por esas mismas calles al dirigirse a su trabajo, sintió nostalgia, durante unos seis años aproximadamente había recorrido las mismas calles, una buena parte de su vida pensó, pensó también en como su vida había cambiado un día como ese, era aún muy joven cuando estando en el colegio una mujer apareció en el aula de clases, preguntó por ella y le pidió recoger sus cosas para después abandonar la escuela, sus palabras ahora eran muy claras.

-Katherine…tus padres han tenido un accidente en su auto.

Le escuchó decir así nada más, en ese momento no lo había creído, creyó que estaba teniendo un sueño del cual despertaría en cualquier momento y lo primero que vería sería el rostro de su madre pero eso no pasaría más, esa mañana había sido la última que vio a sus padres, la última que su madre la despertó con un beso, que sus padres habían compartido el desayuno con ella y la última que su padre le había dado un beso al despedirse de ella en la puerta del colegio, había permanecido unos segundos en la puerta mirándolo alejarse en su auto, él y su madre harían un pequeño viaje a la ciudad próxima por un negocio y su padre le había prometido estar allí en la entrada, esperándola para ir a comprar un regalo para su madre puesto que su cumpleaños se acercaba, lo vio sacar su mano por la ventanilla del auto para decirle adiós, el último adiós, que ambos no sabían que sería el último, dos horas después justo antes del receso, había visto llegar un auto negro se detuvo en el estacionamiento que podía ver gracias al enorme ventanal del aula, vio bajar a esa mujer portadora de tan malas noticias aún desconocidas para ella y después de varios minutos la vio entrar a su clase, y ahora sus palabras eran tan claras cuando en aquel momento se negaba a escuchar aquello que estaba cambiando su vida para siempre, lo que pasó después era historia como le había dicho a Rick en una ocasión, algo a lo que se había sobrepuesto sin mas remedio.

El silbato del agente de tránsito le hizo volver al presente, los autos se detuvieron al escuchar el sonido del mismo, la luz del semáforo estaba apagada, la multitud avanzó, ajena a lo que ella llevaba pensando por varios minutos, a muy poca distancia divisó el lugar donde se vería con su amiga.

-hola.-saludó con un movimiento de mano.

-pero que ha pasado contigo, ayer te fuiste sin decirme y después me entero que has renunciado.

-bien…bueno…si renuncié a mi empleo, lamento no habértelo dicho pero estaba muy enojada y necesitaba salir de allí rápido.

-pero… dime que pasó.

-pasó que el jefe pretendía que yo trabajará con él representando a Sanders, pues se hizo la discusión sobre los motivos por los que no lo haría y terminé con un "renuncio".- hizo el gesto con los dedos de ambas manos.

-y ahora?

-pues nada…buscare otro empleo, lanie no es el fin del mundo.

-eso lo sé…solo que no pensé que fuese así de terrible.

-pues así fue, tu sabes que yo no hubiese podido hacer lo que él me pedía, además de que no iba a tolerar trabajar para el idiota de Sanders después de todo lo que ha pasado.

-entiendo, se lo dijiste a Rick?

-tuve que, la verdad no hubiese podido ocultarlo mucho tiempo no crees?.

-si eso es verdad y como está todo?, como estas tú?

-acostumbrándome, sabes que tenía mucho tiempo en ese lugar y salvo por mis vacaciones nunca había faltado un día pero ahora no sé, me siento bastante rara eso sin contar con lo que está pasando con Rick.

-ese es otro tema, como lo estas llevando?

-bien supongo, Rick ya esta desesperado, le he dicho que debe confiar en que todo saldrá bien, Dan es un buen abogado y pues veremos que tal nos va la próxima semana en la audiencia.

-bien…quieres pedir algo…café?

-eso estaría bien.

Kate miró la hora en su reloj el tiempo había pasado en medio la conversación, sobre todo lo que estaba pasando pero era el momento de salir de allí y volver a la realidad que estaba evadiendo, Martha la esperaría en unos 20 minutos y debía despedirse de lanie.

-debo irme.

-cuando te veré?

-pronto.

-si sabes que te quiero mucho y que te conozco verdad?

-a que viene eso?

-hay algo que no me has dicho, lo puedo ver en tus ojos, no puedes negarlo pero no te voy a presionar, te conozco ya me lo dirás…ahora ve.-se despidieron con un beso.

Kate se sintió un poco culpable por no decirle a su amiga de sus sospechas sin embargo quería estar segura de lo que pasaría, antes de siquiera decírselo a la persona más importante.

Salió a la calle, el sol iluminaba todo, el cielo azul sin una sola nube, sacó de su bolso su teléfono y buscó la dirección que Martha le había indicado y se apresuró a llegar.

-Kate.-escucho

-Martha ya estoy aquí

-anda debemos estar allí 5 minutos antes.

Las dos caminaron hasta el lugar subieron al elevador que las llevaría al piso donde se encontraba el consultorio, Martha tomó su mano haciéndola sentir mas confiada.