Glee y sus personajes no me pertenecen.


El camino a casa había sido largo, sobre todo para el pequeño Kal que no decía nada pero la pierna le dolía, entre la lesión que le provoco el mutante con su cadena y la caída con Brittany estaban haciendo del viaje para él una tortura.

Santana iba despierta atenta a los movimientos de su rubia, quien descansaba a su lado completamente dormida, el agotamiento llego a su cuerpo de golpe, señal que debía descansar para poder volver a tener las fuerzas suficientes y, mantenerse en estado normal. Lentamente algunos rasgos mutantes de su rostro iban desapareciendo y Santana respiraba tranquila porque sabía que eso era una buena señal.

Por otro lado Sugar iba en las mismas condiciones, dormida, ella utilizo toda su energía para poder realizar aquella conexión, pero de ella había otra persona pendiente, Susan.

La científica era bastante reservada a lo que concernía con su vida personal, pero todos en el laboratorio sabían perfecta su orientación, al igual que su padre, él no tenía problemas en ese sentido, o más bien no tenía tiempo para preocuparse por esas cosas. Ella no era una científica común, no estaba todo el día en el laboratorio como los demás, le gustaba salir, sobre todo de noche donde puede beber algo, conocer gente con quien conversar de temas normales, de una buena película, de algún libro, y también ¿Por qué no? Conocer a alguna chica que deseara pasar un buen momento con ella. No se acostaba con una chica diferente todas las noches pero si le gustaba tener compañía, era joven y había aprendido a disfrutar la vida.

Pero había algo en una de las chicas que iba en el vehículo que le había llamado la atención desde el principio de su encuentro. Sugar tenía algo especial, no sabía qué pero no podía dejar de observarla a cada momento y preocuparse por ella.

La latina que ya se había percatado de esas miradas, sabía perfectamente cómo interpretarlas, no podía negar que la joven científica era muy guapa de hecho con el delantal de doctora pudo percatarse que era muy sexy, y ella sabía que a Sugar le interesaba también.

-¿Cómo sigue Sugar?- pregunto la latina en el momento en que pillo a Susan observando la chica,

- Bien, no hay de qué preocuparse, solo están agotadas- Responde amablemente- se le deben hacer algunos chequeos para descartar lesiones, peor por lo que se puede ver a simple vista, no hay nada-

Santana se quedaba tranquila con la respuesta entregada por la joven, sus sospechas eran confirmadas.

Más atrás en otro asiento iban las dos jóvenes, Quinn mantenía a Rachel con la cabeza en su regazo, se veía tranquila, porque estaba dormida, aun no sabía que tanto pudo haber afectado todo lo sucedido a su novia, tenía algunas lesiones en su cuerpo, sus manos un poco quemadas pero algo superficial, algunos cortes pero nada grave según lo indicado por Susan. Quinn acariciaba el cabello castaño de la morena y de vez en cuando acariciaba su rostro y sus labios con sus dedos.

Quería que despertase ya de ese sueño, quería hablar con ella, abrazarla toda la noche, besarla hasta no poder mas, quería saber si su Rachel aun seguía siendo ella.

Entre las caricias sintió que Rachel se removía y hacia un esfuerzo por despertar, un susurro que solo fue audible para la rubia- Quinn- la rubia sonrío, porque el escuchar su nombre en sus labios hacia su corazón saltar de alegría e ilusión.

-Estoy aquí- le respondió bajito cerca de su oído para que fuese solo Rachel quien la escuchara y la sintiera. La morena trata de abrir sus ojos y lo logra siendo su primera imagen los ojos verdes de Quinn y su tierna sonrisa.

-Hola- le dice la morena con las pocas energías que tiene- estas aquí- le sonríe

-Siempre- la rubia aguanta las lagrimas que amenazan con salir, lagrimas que contienes muchos sentimientos, y el de alegría es el más siente, porque su chica vuelve a ser la misma de siempre. La morena no resiste y cierra sus ojos nuevamente producto del cansancio.

-¿Está despertando?- Quinn levanta su mirada al escuchar la pregunta de Susan que está conduciendo

- Creo que lo intento, pero se volvió a quedar dormida- responde sin quitarle la mirada a su chica mientras le acaricia el cabello.

- Tranquila, ya estamos a punto de llegar a mi casa- les informa, una vez llegando a una entrada.

Las chicas observaron la entrada, era un lugar grande con flores, la casa era de un solo piso pero era bastante grande.

-Supongo que es aquí donde traes a tus conquistas- acoto la latina tratando de ver la reacción de la bella científica.

- ¿A dónde mas si no es aquí?- le responde la chica con una sonrisa

Una vez dentro de la casa, la latina se dio cuenta que era un lugar "normal" al principio se imaginaba un mini laboratorio tipo Dexter no una casa hogareña como lo que estaba viendo hasta ese momento.

-¿Ven? Mi casa es normal- añade Susan como adivinando los pensamientos de la latina- al fondo hay tres habitaciones- señala la chica para poder acomodar a los que están bajo el cansancio.

A Rachel la acomodaron en una de las habitaciones, Santana se encargo de llevar a su chica a otra pieza, la ultima habitación fue elegida para Kal era mas pequeña que las demás.

-A Sugar podemos llevarla a mi…habitación- se sintió avergonzada por lo que había dicho, sobre todo por la mirada que le dio Santana.

-Yo te ayudo a llevar a Sugar- acoto la latina quien no podía ocultar la sonrisa, había algo ahí y se dio cuenta, sus sentidos están más despiertos que nunca.

-Si…gracias- responde Susan aun sin comprender su propio nerviosismo.

Una vez acomodadas, y acomodado Kal, Susan preparo algunas cosas para revisar el estado de las chicas, aun que no tuviese un laboratorio tenía algo de equipo en casa. Quería revisar el estado de la morena. Camino hacia la habitación donde se encontraba Quinn acompañando y sin quitarle los ojitos de encima a su morena que respiraba tranquila dormida.

-Veamos como sigue- la interrumpe sin querer sobresaltarla- luego de eso te revisare a ti y a esa pequeña- le indica dulcemente a la rubia. Luego de un momento revisando los signos vitales de la cantante, se dieron cuenta de que solo debían esperar a que descansara lo suficiente para que pueda despertar.

-No se escucha nada extraño y tampoco se ve nada fuera de lo normal con tu bebe- dice revisando el abdomen de la rubia-¿Cómo te has sentido?-

-¿Dentro de todo lo ocurrido?- pregunto incrédula, Susan no respondió- la verdad no sabría decirte, pasamos por muchas cosas allá- dijo recordando todo lo sucedido- pero creo que en este momento me siento bien-

-Al parecer no ha afectado tu embarazo, los latidos se escuchan claros- le informa- pero de todas maneras debo estar atenta a cualquier cambio, recuerda que no estamos hablando de un bebe normal, este tiene un gran poder que no quiero que despierte mientras esta dentro de tu vientre-

-Estuvo a punto cuando Rachel no era ella-

-Sí pero tú fuiste capaz de resistirlo, si Fénix hubiese tenido contacto contigo, me refiero a contacto físico, no sé que hubiese sucedido-

-¿Crees que Fénix pueda volver?-pregunto temerosa a la respuesta

- No, o eso espero- suspiro – la verdad creo que Rachel logro asimilar su propio poder, ahora Fénix y Rachel son un solo ser, ahora ella debiese ser capaz de controlar los elementos, de tener el control suficiente de su poder siendo consciente, tenemos que comprobar lo que puede hacer-

-No quiero volver a arriesgarla Susan-

-Tranquila, ya no volveremos a pasar por lo mismo, Rachel ya no perderá la consciencia, fue ella misma quien derroto a su mutante-

Un momento de silencio mientras la joven terminaba de revisar algunas lesiones que iban desapareciendo de a poco.

-¿Crecerá de forma normal?- Esa interrogante le nació en ese momento, anteriormente no había tenido cabeza para pensar en la forma en la que crecería su pequeña. A decir verdad no quería que su pequeña tuviese un crecimiento acelerado como veía en las películas, deseaba que fuese lo más natural posible.

-De eso no te preocupes, no saldrá nada expulsado de tu abdomen- Respondió con una sonrisa imaginándose las posibles ideas que habría tenido la rubia- este bebe, tiene un mes porque era necesario implantar un bebe con ese tiempo, ya que su corazón ya está desarrollado en ese momento y es lo suficientemente fuerte para aguantar los impulsos eléctricos, mi padre…-se detuvo un momento al pensar en el hombre- él no dejaba ningún cabo suelto, siempre desafiaba a la naturaleza y cómo ves salió ganando-

-Siento mucho que hayas tenido que vivir todo eso- la voz de Quinn se transformo en un susurro al recordar la forma en que se desencadeno la muerte del hombre.

-Tarde o temprano era algo que tenía que ocurrir- tristeza reflejaban en sus ojos- me da pena saber que nunca hizo nada por cambiar su vida, todo fue ciencia, experimentos, estudios, proyectos y nada mas existió para él- negó con la cabeza tratando de recobrar la compostura- él se lo busco-

-¿Vives sola?-trato de cambiar el tema, observo el cambio de gesto en el rostro de Susan y prefirió tratar de no recordarle lo sucedido con su padre-tienes una casa grande.

-Si, la verdad que me gusta vivir sola, traigo amigas a veces- se ruborizo- me gusta tener mi espacio, mi lugar donde nadie pueda invadirlo con tema laboral-

-Entiendo, aunque nosotros estaríamos invadiendo tu espacio-

-Ustedes son mis invitados, créeme que me siento bien sabiendo que ese bebe que llevas dentro esta sanito, que está aquí libre y no prisionero en el laboratorio-

-Quinn- se escucho la voz de Rachel

-Se ve que quiere despertar a toda costa- ríe junto con la rubia- y pensar que ella fue la que destrozo el laboratorio, el omega que tanto buscaban- acota mientras observa a Rachel- se ve tan frágil e inocente, nadie podría imaginarse que es poderosa y peligrosa a la vez-Mira a Quinn quien está perdida observando a su novia- mejor las dejo, necesitas un momento a solas con ella- le dice entretenida- Tranquila ella estará bien- la tranquiliza antes de salir de la habitación y darles un poco de privacidad.

Brittany estaba recuperándose de sus lesiones, era una de las más afectadas, la fuerza de fénix había hecho mella en la bailarina, quien estuvo bloqueando al mutante, pero para tranquilidad de la latina se recuperaba rápidamente.

-Aun le falta recuperar fuerzas y sus células van de a poco regenerándose, le quedan rastros de su mutante aun-

-Lo sé, pero mi chica es fuerte, se que está agotada, y es de sueño pesado- le informa mirando a su rubia que dormía tranquila- aun así me preocupa todo lo que tuvo que resistir- comenta mientras le acaricia el brazo a la rubia

-A-12…perdón-se corrigió a sí misma- Brittany es la mutante con mayor resistencia dentro de los creados en el laboratorio- a Santana no le gusta escuchar esa parte, no le gusta pensar en las cosas que debió vivir su novia cuando era tan solo una niña- Tiene mezclas de ADN de diversos mutante y créeme cuando te digo que hay cosas que aun no descubre- la latina la mira sorprendida- aunque ella es un humano modificado, es más humana que muchos en este mundo, esa parte no la pudieron borrar-

-Por lo menos no se parece mucho a su madre-

-Margaret no supo lo que se perdió, pero ahora te tiene a ti para cuidarla-

-¿Hay más como ella?- sus ojos no se despegaban del rostro de su rubia angelical-niños que fueron modificados-

-Si- responde Susan comenzando a salir de esa habitación- pero no estaban en el laboratorio, llegaban a una edad en la cual eran entregados al ejército para misiones militares, solo se conservaban los dos con los que se encontraron ustedes- se detuvo un momento- perdón por eso- dijo antes de salir e ir en busca del pequeño Kal quien estaba sentado en la cama de la pequeña habitación, preguntándose donde estarían sus amigas.

-Hey- Saluda la joven para no sobresaltarlo, el niño le sonríe, al fin veía a alguien conocido-¿Cómo te sientes pequeño?-

-Me duele la pierna- se quejo

-A ver deja que te revise la pierna- levanta un poco el pantalón del pequeño y ve una marca bastante horrorosa en su pierna-¿Qué fue lo que te sucedió?-

-Fue ese mutante, el que te habíamos contado, tenía unas cadenas que salían de su cuerpo, me agarro de la pierna y me arrastro por un lugar bien feo del laboratorio-dijo molesto por lo sucedido, Susan lo miraba perpleja, su padre le había dicho que ese mutante había sido entregado, pero al parecer le había mentido y ese pobre niño se cruzo con él-por suerte Sugar llego a tiempo- al escuchar el nombre de la chica su corazón se acelero- ¿el mutante la ataco?- pregunto preocupada, el niño asintió- ustedes tuvieron suerte de salir con vida de ese encuentro-

-Nosotros somos fuertes también, ya viste los poderes que tiene Sugar-

-Sí, es verdad tienes mucha razón en ese sentido- estuvo de acuerdo con el niño- te daré algo para el dolor, pero debes quedarte quiero-le informa con su mejor sonrisa, el pequeño la mira embobado-¿Qué?- le pregunta Susan al ver la tierna y nerviosa mirada de Kal.

-Me gusta tu sonrisa-Susan se sorprende ante el comentario

-Gracias- logra decirle desordenándole el cabello al pequeño- eres un pequeño galán-el niño sonríe- debo ir a ver a Sugar-comenzó a buscar en unos cajones- aquí encontraras películas, también tengo un Play guardado por ahí, ya que el Xbox lo tenía en el laboratorio- dijo recordando- diviértete con lo que quieras- el niño agradece felizmente a la joven ya que tenía unas ganas enormes de entretención.

Camino a su propia habitación, le sudaban las manos, era algo ya demasiado extraño en ella, se colocaba nerviosa y más aun sabiendo que estaría sola con la chica. Tendría oportunidad de observarla más de cerca, hablar con ella y si se puede conocerla mejor.

Una vez en el interior, se percato de que Sugar que quejaba entre sueños, al parecer la joven estaba sufriendo fuertes dolores de cabeza, el daño provocado por Fénix aun se hacían presente en su cuerpo. Susan corrió hacia la chica, su temperatura era alta, y debía buscar la manera de bajarla. Unos pañuelos con agua fría era lo único que podía hacer en ese instante.

-Hielo- susurro la chica abriendo sus ojos entre medio del delirio-necesito hielo con agua fría…en todo mi cuerpo-Susan entendió lo que le estaba pidiendo, pero dudaba de si era lo recomendable

-¿Qué sucede?-intervino Santana entrando en aquella habitación-¿se encuentra bien?-

-No Santana, está ardiendo en fiebre y no tengo medicamentos como para lograr bajarla, ella…ella me pide agua y hielo- dice pensando en lo solicitado

-¿Tienes hielo suficiente?- pregunta la latina

-Sí, pero- duda la científica

-Mira yo no sé de estas cosas, pero estoy segura que siendo ella alguien que maneja el agua creo que hará algo con el agua y el hielo, podríamos colocarla en una bañera con agua- opina la latina buscando el apoyo de Susan

-Tienes razón- responde levantándose- llena la bañera con agua fría, iré en busca de hielo en la cocina- sale disparada de la habitación

-San- la llama Sugar- me da gusto volver a verte, le sonríe-

-No te esfuerces, te meteremos en una bañera con agua y hielo como pides- le informa entregándole tranquilidad

-Gracias- logro responder con dificultad-dile…dile a Susan que es todo lo que necesito, agua y hielo-

-Bien- le sonrío con amabilidad-Voy a preparar la bañera-

En un momento el baño ya estaba listo para que Sugar fuese metida y ella hiciera su parte, aunque la joven prefirió estar sola en la habitación y meterse en ropa interior en la bañera.

Susan no entendía como podía estar consciente al tener la temperatura tan elevada, pero dado que los mutantes tienen un umbral de resistencia más alto quizá era por eso que la chica aun era dueña de sus actos.

-¿La conocías desde antes?- ambas chicas se encuentran fuera de la habitación de pie, la latina con los brazos cruzados y Susan afirmada en la pared algo nerviosa

-Si- responde la morena, mirando fijamente ahora vienen las preguntas, veamos que necesitas saber Susan

-¿Eran amigas?-

-Algo por el estilo- Susan entiende que la chica no le dará más información o está jugando con ella-¿te gusta ella?-

La científica sonrío, la latina era directa

-Algo así- le responde

-Fuimos algo así como pareja un tiempo, no duro mucho a decir verdad, pero es una buena chica- Respondió Santana recordando lo sucedido años atrás- fue mucho antes de conocer a Britt-

-Entiendo, ¿crees que pueda conocerla un poco más?-

-Eso depende de ti, yo- fue interrumpida por el llamado de Sugar- es tu turno- le afirmo con una sonrisa traviesa, es la oportunidad que necesitas- dijo antes de marcharse hacia su amada rubia. Susan ingreso a su habitación, Sugar se lamentaba, ya que por la fractura en su costilla no podía desvestirse por sí sola y para su suerte la que ingreso en su ayuda era la joven Susan.

-¿Qué sucede?- dice acercándose hacia la chica que se encontraba sentada y con el rostro frustrado

-Necesitare que me ayudes a quitarme la ropa-

La científica quedo sorprendida ante la petición.

Quinn se había dormido al lado de su chica, la mantenía abrazada por la cintura con las manos bajo el suéter de la morena aprovechando el momento para tener contacto con la suave piel de Rachel.

-No, no Quinn, lo siento por favor resiste- Rachel hablaba entre sueños- no quise hacerle daño-

-Rach- la rubia se percato y trataba de despertar a la morena que lloraba dormida-amor-

-Aléjense todos de mí- gritaba- ¿Dónde está mi hija?-lloraba

-Amor, despierta- pequeñas palmaditas en el rostro de la morena era lo único que se le ocurría en el estado en el que se encontraba la cantante- ¡Rachel!- grito

La morena se sentó de un salto, miro a Quinn aun medio dormida

-Amor perdóname, no quise hacerte daño, ¿Dónde está nuestra hija?-

-Es solo un sueño amor, tranquila- la abrazo, la morena se quedo en silencio mirando a su alrededor y se aferro al cuerpo de la rubia- estoy aquí Rach y no ha pasado nada-

La morena comenzó a llorar desesperadamente, sin soltarse de Quinn, la rubia no entendía el llanto de su novia pero solo trataba de calmarla y darle tranquilidad

-Creí…creí que no lo lograría-decía entre el llanto- oh dios Quinn- se lamentaba- tuve miedo de no volverte a ver, de hacerte daño-sus lagrimas no se detenían- perdóname por favor, no pude controlarme-

Rachel lloraba sin consuelo alguno como una niña pequeña y la rubia se estaba comenzando a preocupar, no sabía cómo calmarla, era como si estuviese desahogando todos sus temores en ese instante.

-Pequeña, ya paso, estamos todos bien, a salvo- le acariciaba la espalda para lograr darle cobijo y la cantante solo lloraba en su cuello, era como su refugio- mi amor lo lograste- así se quedaron unos minutos hasta que las lagrimas de la morena comenzaron a detenerse pero aun seguían abrazadas- ven, vamos a darnos una ducha juntas ¿quieres?- la morena asintió con la cabeza- eso nos relajara a las dos, le avisare a Susan, espérame aquí un minuto mi amor- la morena más tranquila acepto.

Quinn fue en busca de Susan, su amiga Santana le indico que se encontraba en la habitación con Sugar. Al llegar a la puerta de la habitación esta se encontraba ajustada, pero abierta así que decidió abrir lentamente por si Sugar se encontraba dormida.

-Oh lo…lo siento- no pensaba encontrarse con esa escena, Susan se separo inmediatamente de la otra joven. La científica se encontraba ayudando a la chica a quitarse la ropa pero Quinn pensó otra cosa- eh…solo…solo venía a decirte que Rachel despertó, y se dará una ducha para tranquilizarse un poco- no levantaba la mirada del piso, la situación le pareció demasiado comprometedora

-Eh si, luego me avisas…como sigue- Susan se ruborizo completamente al igual que Sugar que se encontraba ya en ropa interior

- De verdad lo siento- se seguía disculpando avergonzada y tratando de aguantar una pequeña risita- las dejo-

En el recorrido hacia la habitación donde se encontraba Rachel, la rubia no se creía aun lo que había visto, pero después le contaría a Santana, ahora su principal preocupación era su novia, quien se encontraba sumida en sus pensamientos mirando hacia la nada. Quinn preparo la ducha y luego fue en busca de su novia, tomado su mano para que la siguiera, la morena no hablaba solo la seguía sin oponerse.

La rubia noto el silencio de la cantante y eso le daba tristeza sabia que Rachel paso por muchas cosas y ahora ella era consciente de todo lo sucedido y de lo que pudo pasar si no lo lograba.

En silencio ambas, solo hablaban las miradas, Rachel con culpabilidad y pidiendo perdón con su mirada, la rubia le entrego un sonrisa tierna y se acerco a los labios de la cantante para besarla con amor, hacerle sentir que ella estaba ahí.

La cantante iba a comenzar a desvestirse, pero Quinn la detuvo.

-deja que yo te ayude- le pidió, la morena acepto. La capitana poco a poco fue quitando cada prenda del cuerpo de la morena, depositando algunos bezos, rozando con sus manos algunas zonas de su cuerpo, Rachel solo cerraba los ojos ante el contacto. Cuando se sintió completamente desnuda fijo su mirada en la rubia que inmediatamente se desvestía sin quitarle la mirada a la cantante que la miraba de arriba hacia abajo una y otra vez.

Quinn volvió a besarla abrazando con fuerza a la morena, pero esta le respondió con menos intensidad, como con temor. La rubia se dio cuenta y toma de la mano a la cantante para entrar a la ducha y colocarse bajo el agua. Rachel cerró los ojos sin moverse y Quinn temía que su novia ya no quería como antes, quizás algo cambio después de todo lo sucedido.

Un último intento, no quería presionar a la morena, solo quería que volviese a ser ella, su chica, y volvió a besarla, esta vez con algo más de intensidad pegando su cuerpo desnudo al de Rachel completamente mojadas por el agua.

-Te amo- le dijo entre el rose de sus labios- te amo Rach-

-No quiero hacerte daño- le responde la morena sin abrir sus ojos

-¿Ya no…no me amas?- pregunto con la voz quebrada

-Más que a mi vida- le responde esta vez mirándola a los ojos- estuve a punto…de acabar con todo-

- Rachel- le sostiene el rostro para que la mire mientras le habla- estoy aquí contigo, las chicas están bien, ya paso, por favor no vuelvas a decir eso- le habla dulcemente, Rachel asiente

-¿No estoy soñando?- le pregunta con temor- ¿Esto de verdad está ocurriendo?-

- Si Rach, no estás soñando, me tienes aquí desnuda bajo el agua pidiendo que me toques como antes-

Rachel no respondió y se abalanzo sobre los labios de la rubia quien no se esperaba ese beso tan apasionado. La morena no necesitaba más palabras, solo deseaba mantener el contacto con Quinn. Una necesidad recorría su cuerpo, estar con su rubia, tocarla, besarla, no entendía como tan fácil logro encenderse y la capitana notaba esa necesidad de control por parte de la morena.

Se entrego, Quinn se entrego por completo a Rachel, se dejaba llevar por las caricias, por sus besos, era la cantante quien se adueñaba del momento, quien tenía el control de ella.

La morena cerró la llave de la ducha, y acorralo en una de las paredes a su novia levantando una de las piernas de la capitana para lograr tener acceso a esa zona tan deseada.

-Te amo- le decía la morena y la rubia sonreía de felicidad.

El cuerpo de la morena desprendía un calor exquisito al igual que el cuerpo de la rubia, una mezcla de fuego interno entre las dos, los ojos de ambas se hacían de un color más intenso producto de la pasión.

-Eres tan mía-

-Soy tuya mi amor-le respondía la rubia entre gemidos. Rachel mantenía una de sus manos en el trasero de la rubia pegándola hacia su cuerpo, mientras su otra mano se encontraba masajeado el húmedo centro de Quinn que ya estaba lista. La capitana se aferraba al cuerpo de Rachel mientras sentía como dos de los dedos de su novia entraban lentamente acomodándose en su interior, y ella suspiraba con sus ojos cerrados por el placer que sentía.

Los movimientos de la morena comenzaron lentos pero fueron aumentando de intensidad queriendo estar más adentro de su chica. Quinn movía sus caderas al ritmo impuesto por Rachel.

-Sigue mi amor- le suplicaba la rubia en su oído con voz ronca y sexy- no te detengas-

-Nunca lo haría- estaba a punto, sabía que en cualquier momento Quinn acabaría, los gemidos de la rubia se hacen silenciosos ya que el placer no la deja gritar hasta que llega a ese punto donde se libera y la rubia gime sensualmente cerca de su oído.

-Te amo Rach- le dice con los ojos aun cerrados sintiendo que sus piernas se debilitan

-y yo a ti- la abraza fuerte para que se apoye en ella- no sabes lo feliz que me siento al saber que esto no es un sueño-

-Esto aun no acaba mi amor- le indica la rubia antes de comerse sus labios a besos- ahora es mi turno-


Hola :), les dejo un capitulo largo, o eso creo jajaja, espero les guste.

Nos leemos en otro cap.

Saludos. Eve

Twitter EvePaco