* Ningún personaje me pertenece, son propiedad de Lucasfilm.


Sentía la cabeza algo mareada, comenzaba a abrir los ojos y ya estaba rodeada de la insufrible oscuridad, las imágenes de Ben discutiendo comenzaron a bombardear mis recuerdos, esta situación ya me tiene harta, cansada y muy molesta.

Me ponía lentamente de pie colocándome los zapatos, moverme era más difícil, seguía sintiéndome débil, pero no pienso estar más tiempo en esta maldita estación, Ben terminó por eliminar la poca confianza que había depositado en él, sé que puede ser algo pesado e incluso un poco posesivo pero lo que hizo no tiene forma de escudarlo, tengo casi siete meses de embarazo, sin mucha posibilidad de defenderme y se atrevió a dejarme inconsciente.

El odio me hacía sentir ligera y mientras caminaba a la puerta de la habitación sentí un ligero cambio en el ambiente, una sensación horrible comenzó a recorrerme la espalda y sentía como todos los vellos del brazo se erizaban, me detuve a analizarlo, el silencio del cuarto me hacía escuchar un lejano tintinear y los inconfundibles palpitares de la sangre corriendo por mis venas, llegué hasta la puerta sólo para escuchar como los magnetos que la hacen funcionar se unían haciendo imposible que cualquier pudiera abrirla. Pasé mis manos por el mando, introduje claves, pero nada la hacía abrir. Este desgraciado volvió a encerrarme.

—¡Ben! —Grité con todo el poder de mi garganta—¡Abre la maldita puerta!... ¡Ben!

No escuchaba ninguna clase de respuesta, incluso puede que él ni siquiera esté en la habitación contigua, pero aun así se sentía bien el poder desahogarme. Continué golpeando la puerta algunos minutos, él ya debe saber que estoy despierta, sé que tengo las emociones lo suficientemente alteradas como para que él las sienta y cuando llegue no se va a librar de una buena batalla, deberé de buscar la forma de salir de aquí, saldré directo a buscar una nave, así tenga que enfrentarme a la Primera Orden en pleno.

Me dejé caer sobre la orilla de la cama, esa sensación en el ambiente no desaparecía, era casi palpable y me afectaba hasta los huesos, sentía a los gemelos más inquietos de lo usual, algo estaba mal… algo que va más allá del pleito que voy a tener con Ben. El sonido inconfundible de una puerta abrirse me regresó el alma al cuerpo, me puse de pie y caminé hasta la entrada.

—¡Ben! —Volví a gritar mientras golpeaba la puerta—¡Abre de una mal…

La puerta se abrió, pero no era Ben quien estaba de pie con el semblante caído y los ojos abiertos casi saltados. Jazz entró corriendo a la habitación y tomó mi mano al instante mientras me jala a la salida.

—¿Jazz?... —Mis pies se movían a su lado pero estaba confundida—¿Qué haces?

—Debo sacarte de aquí…—Volvió sobre sus pasos y se paró frente a mí. —Debo sacarte de la estación lo más pronto posible—El tono de su voz comenzaba a asustarme, ella estaba aterrada mientras hablaba y de nuevo me jalaba para caminar a la salida—Sígueme de cerca, no te separes y…

—Jazz…—La interrumpí mientras hablaba y me detuve en seco frente a la salida de la habitación, justo del otro lado estaba el pasillo que me llevaría directo a las entrañas de la base. Ella giró y sus ojos desbordaban el miedo que sentía y cerró sus labios esperando que continuara hablando—¿Qué ocurre?

Ella respiró hondo y tomó de nuevo mi mano—Se amotinaron…—La palabra me llegó hasta lo más profundo del estómago—…la base completa se está amotinando, el Líder Supremo me pidió que viniera por ti y te sacara de aquí.

—¿Por qué no pelear? Se están levantando contra él, debemos hacer algo

—No… Rey—Ahora sus manos se colocaban en mis hombros—Debo sacarte de aquí, el General Hux es quien comanda el motín… él sabe que estás aquí y que los niños son de Kylo Ren…

No fue necesario que terminara su frase. Yo sabía que esto iba a pasar tarde o temprano. Mi respiración se aceleró ligeramente ella regresaba al mando de la puerta y salía por el pasillo, afuera estaban casi diez guardias, todos derribados, seguramente por Jazz. Mis ojos se clavaron directamente en las manchas rojas que se extendían fuera de sus trajes.

—No te distraigas…—Decía mientras me jalaba—…seguro ya vienen más tropas en camino, andando.

Mi respiración estaba entrecortada mientras más avanzábamos por los pasillos más me percataba del sonido que producen las alarmas, y el trotar de los pies de las tropas, comenzamos a disminuir el ritmo antes de salir al mismo corazón de la base, Jazz asomó su cabeza y me recargó contra la pared, ocultándonos detrás de algunas máquinas, casi al instante un pequeño batallón se dirigía pasillo arriba, si mi instinto no me fallaba ellos iban a la habitación de Ben para "apoyar" a las tropas que ya han sido derrotadas por Jazz.

—Vamos a intentar ser más sigilosas, toda la base está sobre aviso… las pocas unidades que son leales a Kylo Ren están comenzando a caer…

—¿Cómo es que pasó todo esto?

Hablábamos en susurro, y lentamente salimos de nuestro escondite para adentrarnos a las salas vecinas.

—Fue traicionado… durante la instalación de las colonias… Hux planeó esto muy bien.

Sé que Jazz tiene una intuición que a más allá de lo sobrenatural, por esa razón no me explica demasiado el tema, de alguna forma ella ya sabe que estoy enterada de los movimientos que ha realizado la Primera Orden y que fue una de las razones por las que decidí quedarme; tratar de impedir esas ocupaciones en los planetas.

—Debemos llegar a una nave…—Se repetía casi en tono solemne.

—¿A dónde iremos?

—Es lo de menos… mis órdenes son alejarte de todo esto y luego nos comunicaremos con Kylo Ren.

Caminamos en silencio entre pasillo olvidados, ella sabe bien por donde me está guiando. Nos manteníamos atentas a los sonidos producidos por las alarmas, las pisadas y la respiración en masa de las tropas. Ella se detuvo de repente y giró su rostro, su dedo rozaba sus labios, me estaba pidiendo que fuera silenciosa, mientras ella caminaba a una pared aparentemente normal, un silbido pequeño reveló una trampilla y de ella emergió un alto hombre con cabello corto y vivaces ojos azules.

—Kira…—Suspiró el hombre mientras la abrazaba con fuerza—…aquí está el arma de la Jedi—Mi sable estaba en sus manos y paso de Jazz a mí, lo sostuve con fuerza pero no lo encendí—… deben irse ya.

—¿Qué pasará contigo? —La voz de Jazz sonaba angustiada.

—Volveré con el Líder Supremo… están acorralados en la sección D, ese maldito de Hux sacó a todas las tropas leales a Kylo Ren…

—Entonces no podemos irnos…—Traté de hablar y al instante los dos me observaron—…tengo que ayudarlo.

—No…—Fue su respuesta unísona, ambos se voltearon a ver.

—Mis órdenes son ponerte a salvo…—Concluyó mientras dabas pasos en mi dirección.

—Cuídate Kira…—Dijo el hombre volviendo a la trampa en la pared.

—Siempre—Concluyó mientras la puerta se cerraba—No utilices el sable a menos que sea en extremo necesario—Ahora se dirigía de nuevo hacia mí.

Volvimos a caminar en el sigilo total, no podremos pasar desapercibidas ella es una Caballero de Ren y su uniforme la delata y en mi caso, bueno, es difícil ocultar una barriga de siete meses. El corazón me palpitaba con una fuerza desmedida, estaba nerviosa por la situación que estábamos atravesando, el constante miedo de pensar que algo malo puede pasarnos a nosotras o a Ben, y lo más importante la salud de mis gemelos, poco a poco nos acercábamos al hangar, podía escuchar el rugir de las naves, y avanzamos por una habitación con un enorme cristal al centro desde el cual podíamos ver el hangar completo.

—Hay puertas sin vigilancia…—Mencionaba Jazz buscando una forma de escapar—Podríamos escabullirnos por una de ella, ese carguero—Dijo señalándolo—podemos utilizarlo, vamos.

De nuevo tomó mi mano y la sujetó con fuerza, caminamos por un pequeño pasillo, pegadas a la pared mientras avanzamos hacia la puerta que nos conduciría al carguero, al llegar nos ocultamos detrás de algunas piezas para la reparación, el hangar estaba repleto de tropas, iba a ser difícil entrar a la nave.

—…y aun si logramos entrar, si el carguero tiene ocupantes debemos encargarnos de ellos…—De alguna manera me estaba poniendo sobre aviso que muy probablemente mataría a alguna persona. Asentí ligeramente con la cabeza y avanzamos hacia el carguero. No nos alejamos lo suficiente cuando la voz de las tropas se esparció por todo el hangar.

—Son ellas…—Gritaba un soldado que salía de un caza. Su arma de elevó y disparó en nuestra dirección, de inmediato mi mano se empuñó sobre el sable y la fuerte luz amarilla bañó mi rostro mientras desviaba el disparo del soldado de regreso a él.

—Corre a la nave…—Gritó Jazz mientras sacaba dos cuchillas extrañamente iluminadas de su ropa.

Me puse en marcha de inmediato, esquivaba los disparos y corría con una extraña ligereza, ni siquiera podía sentir el dolor de mis pies hinchados. Llegué hasta la rampa de acceso y estaba custodiada por dos hombres, que no tuvieron oportunidad de levantar sus armas, de inmediato cayeron bajo las hojas amarillas de mi sable.

—Le sugiero que baje su arma…—Esa horrible voz, no fue necesario que girara para reconocerlo. El general estaba de pie, con al menos treinta hombres apuntando con sus armas a una Jazz que estaba de rodillas ante el suelo—No crea que no seré capaz de dar la orden…—Dijo cuándo notó que me percaté de la situación de ella—Baje su arma—Repitió de nuevo con superioridad impregnada en su voz.

Estaba acorralada, no podía hacer nada sin que dañaran directamente a Jazz, apagué mi sable y lo dejé caer al suelo.

—Así me gusta… aborden la nave—Se dirigió a sus hombres—…Lleven a la guardia y la Jedi bajo custodia, si ella…—Dijo refiriéndose a mí—…intenta algo quiero que maten a Kira Ren.

Sentí las manos de los soldados de asalto mientras me sujetaban por la espalda y tomaban a Jazz para ponerla de pie, sus ojos estaban rojos y un gran golpe se dibujaba en su mandíbula. Caminé a su lado hasta llegar a una de las habitaciones del carguero donde la dejaron simplemente caer al suelo, me arrodillé a su lado, preocupada de que algo pudiera pasarle, sólo levante la mirada para ver como la puerta se cerraba y nos dejaba atrapadas en medio de un carguero con destino a ninguna parte.