-¿Están bien todos?
Nadie respondió. Ron miraba con resentimiento a Justin que maltrecho yacía en el piso. Harry intentaba decidir lo que tenían que hacer, mientras Hermione arrodillada atendía a Malfoy quien hacía muecas de dolor; estaba pálido.
-Harry, Malfoy está herido...
Harry miró rápidamente a Malfoy y se decidió.
-Bien, creo que Ron y yo llevaremos a éste. Hermione, ¿Podrás aparecerte tú sola con Malfoy?
-Sí- dijo sin vacilar. La vida de Malfoy podía peligrar si no llegaba a tiempo... pero era un riesgo que tenía que tomar.
-Nos reuniremos en San Mungo más tarde.- se despidió Ron.
Ron levantó con la varita a Justin, mientras Harry lo ataba con firmes cuerdas.
-No necesito que me lleves a ningún lado- gimoteaba el rubio. Hablaba como si le doliera que Hermione lo ayudara.
-No seas tonto, vamos ahora mismo al hospital...
-¡Déjame Granger!- Malfoy quitaba las manos de Hermione. Estaba realmente mal; su piel estaba muy pálida y derramaba mucha sangre... Hermione veía con horror como unas viejas heridas se abrían para cubrir el pecho del chico de ése líquido escarlata.
-¡Ya basta! ¡Draco por favor!
-¡Déjame en paz Granger!
Hermione busco a Ron y a Harry, pero ya se habían ido. No sabía qué hacer. Sin querer, se habían alejado de Hogsmeade y el cielo oscuro la agobiaba. Se sentía perdida, desesperada al borde de las lágrimas.
Malfoy se quejaba y ella sólo veía como sufría. Pesaba mucho para cargarlo, y él no quería aparecerse, entonces decidió que lo mejor era curarlo ahí mismo. Apareció unas cuantas vendas y algunos remedios bastante sencillos; pero rezó para que funcionara.
Malfoy yacía acostado boca arriba, tocándose el pecho adolorido; ya no hablaba, sólo respiraba entrecortadamente y a veces se quejaba furioso pero agonizante.
-Por favor déjame curarte- pedía la chica casi con piedad.
-Déjame así Granger, yo...- jadeaba- no necesito tu lástima. Vete.
Pero Hermione se aguantó las ganas de llorar y se puso a limpiar sus heridas. El rubio ya estaba muy débil para discutir, ahora sólo se quejaba en silencio, haciendo muecas de dolor y asco. Hermione recordaba cómo Harry había herido a Malfoy por accidente y ver esas heridas de nuevo le causaban un dolor indescriptible, era como si ella también estuviera rajada y adoleciendo en el piso. Limpió mediante magia toda la sangre y aplicó rápida y ágilmente una pomada. La herida no cerraba.
-Si tan sólo te quedaras quieto- dijo Hermione sin inmutarse.
-Ya estoy mejor. Quítame las manos de encima.
-Déjame cerrar tus heridas Malfoy, puede vovler la hemorragia..
-¡Suéltame Granger!
-¡Malfoy no! ¡Aún no puedes levantarte!- Hermione lo recostó suavemente, pero el chico se resistía. Harta de la situación decidió inmovilizarlo.
-¡Ahhh! ¡Granger no!...
Pero el chico ya sólo podía hablar y refunfuñar, pues ahora estaba tieso como una tabla.
-Sólo será un momento. Después ya podrás largarte a donde quieras.- le espetó la castaña. Malfoy la miró y se entretuvo viendo como la chica le aplicaba unas hierbas delicadamente. Al sentir sus manos delgadas rozar su piel sintió como se le erizaba. La muchacha al parecer no se daba cuenta y seguía con esmero curando a Malfoy.
El rubio penso que podía pasar un buen rato viéndola... tan linda atendiéndolo, preocupándose por él aunque fuera peleando...
-Bueno ahora necesito vendarte, pero te voy a quitar el hechizo. Por favor no intentes nada Malfoy.- la chica movió la varita y el rubio se acomodó a regañadientes para que la chica le vendara el torso.
-Donde aprendiste a curar.- el rubio le arrebató las vendas y se las acomodó. Hermione lo fulminó y se dedicó a observar cómo él se envolvía.
-Pero aún no te puedes mover.- le dijo como si hubiera encontrado algo con que desanimarlo. El rubio se sentó con cuidado y le dedicó una mirada socarrona.
-Claro que no Granger, pero tu ya te puedes ir con Weasley y Potter a salvar nuevamente el día. - le contestó con sarcasmo-¿No estás ansiosa por dejarme aquí a mi suerte?
Hermione lo miró a los ojos intentando saber por qué sabiendo la verdad, aún era tan ruin con ella. Los penetrantes ojos plateados también la miraban intensamente. Hermione volvió a arrodillarse junto a él como si fuera a curarlo, se acercó más y se sentó a su lado. Malfoy también se enderezaba hasta que ambos quedaron muy cerca...
-...No.- le respondió la castaña mientras terminaba la distancia acercando sus labios a los de él.
Malfoy le respondió el beso como si ya estuviera esperando que pasara. La tomó de el rostro y la besó profundamente como no lo había hecho jamás. Ella sentía que se perdía en aquel beso, y el ya no sentía dolor ni pena. Hermione sintió que de nuevo la felicidad regresaba a su cuerpo, ya podía confiar en él; de echo nunca hubo razón para dudarlo.
Malfoy por fin pudo estrecharla, besarla, oler su suave fragancia combinarse con el viento...
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-¿Que el chico intentó herir a Granger y Malfoy?
-Y a nosotros- se defendió Ron.
Justin aún estaba inconciente, atado frente al escritorio del ministro de magia. Kingsley veía con recelo al muchacho y preguntaba una y otra vez como era que habían ocurrido las cosas. De vez en cuando hacia muecas de incredulidad y uno que otro gruñido de desaprobación.
-Es obvio que Justin quería a Hermione de una forma diferente...- determinó Harry algo incómodo. Miró a Ron quien al parecer examinaba una pluma roja en el escritorio, como si aquella estuviera hablando. Notó con cierta verguenza que Ron se sonrojó ligeramente.
-Bueno, como ustedes me han contado que reaccionó... algo no esta bien.- Kingsley se levantó y acto seguido un pergamino y la pluma roja empezaron a tomar notas.- Que al chico lo envíen de inmediato a San Mungo. Necesitará una revisión mental urgente para determinar su estado y después...
-¡Oh! Por poco lo olvido. Malfoy está herido en San Mungo con Hermione. Debemos ir Ron.
-Ah... sí.. Malfoy- dijo Ron con pesadumbre- ¡Bah! Estará bien...
-Bueno, yo tengo una duda al respecto. ¿Que hacía el señor Malfoy en Hogsmeade a la misma hora en que sucedieron estos acontecimientos?
Harry y Ron se miraron. Por segunda vez, el pelirrojo tomó la tonalidad en sus pecosas mejillas, pero no fue el único; Harry se veía claramente incómodo. El chico ya se olía que algo pasaba entre esos dos. Y cuando por fin lo pudo confirmar, sintió que se había enterado de una verdad forzosa, de un hecho que ya de nada se podía cambiar. Sólo era cuestión de aceptarlo. En tanto Ron, no se sabía se le afectaba más lo de Justin o lo de Malfoy; ambos representaban una competencia para él aunque... pensándolo bien, Harry ya no estaba seguro de que su amigo siguiera enamorado de Hermione.
-¿Y bien? ¿Que hay entre Hermione Granger y Draco Malfoy?
Un poco corto, pero prometo más de este fic en la semana. ¿Qué les pareció? Como pueden ver, unos cuantos cabos por atar y mi fic se termina! Dejen comentarios, ya saben como me gusta ver sus opiniones al respecto.
R.I.P. Michael Jackson
=) Aló vacaciones! Un fic viene en camino... no se el tema aún.
B.A.
