Capítulo 37: I Am in Love with a Monster

Jade no decía nada solo dejaba que la morena le guiara por el bosque sin duda alguna. Tori caminaba sin perder mínimo detalle de los gestos de la pelinegra a su lado, bajo la vista para ver como su mano y la de Jade estaban unidas, sus dedos entrelazados, estaban juntas.

Al inicio solo había imaginado caminar de esa manera con Jade, pero ahora todo era verdad, ahora Jade era su novia. La morena no pudo evitar sonreír aún más ante ese pensamiento, el que Jade estuviera a su lado le hacía muy feliz y luego de saber que la pelinegra la quería a su lado siempre solo lograba que se enamorara más de ella.

Jade noto el rostro de felicidad en la morena y no era solo eso, el hecho de su conexión le hacía sentir cada cosa que la morena estaba sintiendo en esos momentos.

-¿Porque estas tan feliz? – pregunto Jade al no poder contener las ganas de saber por qué la morena estaba feliz

La sonrisa en el rostro de la morena se agrando. Apretó la mano de Jade –El caminar así contigo era solo una imaginación cuando me di cuenta de que estaba enamorada de ti—respondió la morena sin dejar de sonreír. Tori non creyó que la pelinegra en algún momento se llegara a fijar en ella

-Nunca creí que esto llegara a pasar—dijo Jade mirando su mano junto a la de Tori

Tori sonrió porque entendía lo que la pelinegra le quería decir. Ninguna imagino que después de su primer encuentro todo iba a tomar un rumbo diferente, un camino donde ellas dos terminarían juntas, donde las dos encontrarían el amor verdadero, donde encontrarían un lugar seguro. No todas las relaciones empezaban con una sonrisa o un comentario cliché, quizás algunas relaciones empezaban con un poco de café en la cabeza de uno de las dos personas, el destino siempre hace jugadas que nadie se espera.

Jade no iba a mentir, le aterraba la idea de perder a Tori, le aterraba perder a la única persona que le hacía sentirse amada. La imagen del cuerpo de la morena sin vida regreso a su mente; Tori sintió el cambio en el cuerpo de Jade y se detuvo.

Tori miro a Jade a los ojos –Eso no va a pasar—le susurro acercándose para rodear a Jade con sus brazos y atraerla a su cuerpo para hacerle sentir segura, para que entendiera que ella estaba ahí. Jade dejo que la morena le abrazara, necesitaba sentirse segura por un momento o quizás siempre y eso Tori siempre lo conseguía, conseguía que ella se sintiera segura entre sus brazos.

Se quedaron abrazadas en medio del bosque, ninguna se quería separara, se sentían demasiado cómodas de esa manera. No supieron cuánto tiempo estuvieron abrazadas, pero poco les importaba.

Siguieron caminando hasta que llegaron a la cascada donde la morena había llevado a Jade. La pelinegra observo el lugar con más detenimiento, la primera vez solo se había concentrado en abrazar y besar a la morena luego de la terrible pesadilla que había tenido. En ese momento se quedó en trance ante la belleza de la naturaleza, Tori se sentó en el suelo y se quedó observando a Jade, la belleza de la pelinegra le seguía sorprendiendo.

Luego de ver el lugar ambas se dispusieron a sacar las cosas que la morena había empacado en la mochila.

-Cuando dijiste sobre Santana haciendo comentarios contra tu abuelo, ¿a qué te referías? – pregunto Jade mientras buscaba rocas para hacer un circulo para la fogata

-Santana siempre ha sido de las que nunca se queda callada, si ella quiere decir algo lo dice sin importar si es duro o no. Ella es demasiado sincera y el abuelo es un hombre que quiere que hagamos lo que él dice—empezó a relatar Tori –él no quería que Rachel y Quinn estuvieran juntas, él no quería que Santana y Brittany se casaran, pero Santana y Rachel son las que siempre le han llevado la contraria y no dudo que en estos momentos él les esté haciendo un comentario sobre sus matrimonios o bebes lo que hará que San le diga sus cuatro verdades—

-Lo normal—dijo Jade el haber pasado unas semanas con Santana López le había hecho ver como la morena se manejaba en una casa llenas de mujeres y hombres locos.

-Si—dijo Tori pasándole un traje de baño negro a Jade –iré a buscar un poco de leña mientras tanto te puedes cambiar—

Jade asintió tomando el traje de baño, vio como la morena se perdía entre los árboles. Sin dudar se empezó a desvestir.

Jade se sentó en la manta que la morena había puesto en el suelo, espero a que Tori regresara y poder meterse al agua. Tori llego momentos después, dejo la leña en su lugar y se dirigió a buscar su traje de baño. Se cambió y noto que Jade la estaba esperando, se apresuró.

Jade sintió como Tori pasaba los brazos alrededor de sus muslos y la levantaba. La pelinegra instintivamente poso sus brazos en los hombros de la morena.

-No me dejes caer—dijo Jade mirando a Tori directamente a los ojos

La morena solo le sonrió –Jamás—le dijo, Jade sonrió de medio lado, se fue acercando al rostro de la mitad-latina para besarla, Tori sonrió mientras sentía los labios de Jade sobre los de ella. Empezó a caminar para entrar en el agua, Jade no se separó de ella, siguió con el beso.

Jade enrollo sus piernas en la cintura de Tori para no caerse, la morena siguió caminando hasta que el agua cubrió la mitad de su cuerpo. Jade enredo sus dedos en los cabellos castaños, sacando suspiros de parte de Tori, Jade sabía que eso era un punto débil en la morena. Se separaron por falta de aire, Tori junto sus frentes.

Ninguna había abierto los ojos, pero sabían que en el rostro de la otra había una sonrisa boba, una sonrisa que demostraba lo feliz que se encontraban de estar juntas, de sentirse seguras.

…..

Todas las chicas sintieron como los campos de fuerzas a su alrededor se fortalecían, muchas fruncieron el ceño, nadie estaba en peligro y no entendía porque Jade seguía poniendo los escudos.

-Es un modo de defensa—dijo Lexa –quiere asegurarse de que todas estemos a salvo a pesar de que la guerra termino. Además de que aún no sabe cómo controlar sus poderes y sus emociones están haciendo todo esto por ella—

-Eso quiere que está feliz—dijo Clarke al lado de Lexa

-Es bueno saber eso—dijo Rachel

-Lo que se me hace raro que todas las chicas no están cerca—dijo Santana frunciendo el ceño –bola de pervertidas—murmuro por lo bajo sacando carcajadas de las demás

…..

Tori había sentido el campo de fuerza a su alrededor, pero después de que Jade se había separado de ella para poder nadar, observo a la pelinegra, era algo de que Jade aún no estaba consiente. Jade noto como la morena la observaba así que sin previo aviso salto hacia los brazos de la morena provocando que ambas se hundieran en el agua.

Jade fue la primera en salir del agua, estaba riéndose hasta el dolor de estómago al haber podido asustar a la morena. Tori salió del agua haciendo un puchero que dejo a Jade sin aire, aun no entendía como era que la mitad-latina podía hacer ese tipo de gesto hasta hermosos.

Tori se volvió a hundir en el agua y nado hacia Jade. Tomo a la pelinegra por los muslos y la levanto del agua; Tori solo escuchaba las risas de Jade y no podía evitar reír también, el ver a la pelinegra tan feliz y tan despreocupada le hacía sentir en paz y feliz.

Ambas nadaron, rieron, jugaron como niñas pequeñas. En esos momentos se encontraban debajo de la cascada, compartiendo un cálido beso. Jade aun no lograba entender como era que la morena le hacía sentir tan segura, tan protegida. El beso poco a poco fue subiendo de tono, mas pasión más deseo.

Tori tenía una mano en el cabello de Jade, haciendo el beso más profundo y la otra mano la tenía en la cintura de la pelinegra. Jade tenía ambas manos en los cabellos de Tori evitando que la morena se alejara de ella. Jade, sabia hacia donde estaban yendo las cosas, pero por primera vez sentía segura de estar de tal manera con una persona. Sabía que la morena la iba a cuidar siempre, la iba a querer hasta el fin y la iba a respetar en todo momento.

Tori fue dejando un camino de besos en el cuello de Jade provocando suspiros y jadeos en la pelinegra. La morena logro quitar la tela que cubría los senos de la pelinegra; Jade se sintió vulnerable ante la morena.

Tori se acercó al oído de Jade -¿Estas segura? –pregunto al sentir la vulnerabilidad de la pelinegra

Jade tomo una bocanada de aire y asintió, no tenía miedo de hacer el amor con la morena solo que no estaba segura de que hacer. Beso y caricias siguieron, provocando que Jade se fuera sintiendo más segura. Jade se había deshecho del sostén de la morena, ambas estaban semidesnudas. Jade dejo salir un jadeo cuando sintió como la morena acariciaba su intimidad.

Tori acaricio el clítoris de Jade provocando más gemidos en la pelinegra, Jade paso sus brazos alrededor del cuello de la morena para sostener, no creía que sus piernas pudieran seguir alrededor de la cintura de Tori. La morena cayo los gemidos de Jade con su boca, amabas se besaban como si no hubiera un mañana.

La morena se deshizo de la última prenda del traje de baño de Jade, dejándola desnuda ante ella. Jade se separó del beso, escondiendo su rostro en el cuello de Tori.

-Eres hermosa—susurro Tori depositando un beso en el hombro de Jade

Tori siguió dejando beso por todo el cuerpo de Jade. Jade por su parte, solo dejaba salir suspiro, toda su vergüenza se iba esfumando poco a poco, sintió una intromisión en su feminidad, la incomodidad le invadió, pero todo quedo en el olvido al sentir como la morena la volvía a besar y al mismo tiempo empezaba a mover su mano provocándole placer. Tori había insertado un dedo en el centro de Jade. Jade sentía las nuevas sensaciones en su cuerpo, todo era muy placentero, podía sentir la gentileza en los movimientos de la morena.

Tori siguió moviendo su mano, luego inserto un segundo dedo provocando que Jade se pusiera rígida entre sus brazos. La morena pensó en detenerse

-No te detengas—murmuro Jade

Tori no lo hizo, si Jade quería seguir ella no iba a detenerla. Hizo el movimiento de sus dedos más rápidos provocando gemidos más alto en la pelinegra. La morena podía sentir las uñas de Jade enterarse en su espalda provocando que dejara salir pequeños gemidos.

Jade podía sentir el placer recorrer su cuerpo, la pelinegra sentía como su cuerpo se ponía tenso. Tori también sintió como el cuerpo de Jade se iba tensando a cada momento, acelero los movimientos de su mano. La morena sintió como el cuerpo de Jade se tensaba por unos momentos y junto con eso un gemido con su nombre acompañado.

La respiración de Jade era irregular, Tori paso ambos brazos alrededor de la cintura de Jade para sostenerla y evitar que esta se cayera. La pelinegra poco a poco fue recuperando la respiración. Tori deposito besos en los hombros, en la cara de Jade hasta llegar a los labios de esta. Jade no tardó en responder al beso de la morena.

Continuaron besando hasta que Tori sintió como la mano de Jade se colaba entre sus shorts, la morena no pudo evitar dejar salir un gemido. Jade sonrió ante el sonido que Tori había hecho, siguió acariciando el miembro de Tori y viendo los gestos de placer en el rostro de esta. Jade tomo entre sus manos el miembro de Tori y empezó a subir y bajar su mano, creando un ritmo el cual la morena trataba de seguir.

Tori no podía pensar con claridad ante las caricias de Jade, sentía que en cualquier momento llegaría a su orgasmo. Segundos después la morena llego a su orgasmo gimiendo el nombre de Jade.

Jade le quito el short a Tori, ahora si estaban en las mismas condiciones. Ambas desnudas, debajo de la cascada. Tori no espero y volvió a besar a Jade quien encantada respondió al instante.

Ninguna tenía dudas de lo que estaban haciendo, Tori le dio una última mirada a Jade para asegurarse de que la pelinegra quería eso. Jade solo la miro y asintió, se volvieron a besar, Jade sintió como a morena entraba en ella; el cuerpo de Jade se puso rígido ante la intromisión. Tori lo sintió y fue más cuidadosa, lo que menos quería era lastimar a su novia. Cuando Tori la tela que indicaba la virginidad de Jade, empujo sintiendo como la pelinegra se aferraba a ella. No se movió, quería que Jade se acostumbrara a ella.

-Ya puedes moverte—susurro Jade al no sentir ningún tipo de dolor

Tori hizo caso empezando a mover las caderas, podía notar como el placer poco a poco iba invadiendo el cuerpo de la pelinegra.

Jade no podía dejar de gemir y al mismo tiempo escuchar los jadeos de la morena, la pelinegra aun no entendía como era que con la morena si había podido llegar a tener intimidad y con Beck. La gótica no pudo evitar gemir cuando la morena toco su punto G. Todo pensamiento fue expulsado de su mente.

Tori miro a Jade a los ojos y sin dudarlo dijo –Te amo—

Jade entendió porque ella nunca se sintió segura con Beck, él no la amaba, el solo quería su cuerpo, pero Tori la quería a ella, la amaba a ella por su carácter, personalidad, por ser ella misma. Jade sabía que amaba a Tori, lo supo desde el momento en que empezó a sentir celos, desde el momento en el que el miedo de perderla era impensable.

Sin dudar Jade respondió –También te amo—

La pelinegra sentía como poco a poco se iba se iba acercando a su orgasmo por segunda vez. Tori al sentir el cambio en el cuerpo de Jade hizo sus movimientos más rápidos provocando que los gemidos y jadeos de ambas se hicieran más fuertes.

Ambas llegaron al orgasmo al mismo tiempo gimiendo el nombre de la otra. Jade pego su frente a la de Tori, ambas se quedaron con los ojos cerrados y con la respiración agitada pero aun así no pudieron evitar que una sonrisa de felicidad se formara en sus rostros.

Después de todo Jade si se había podido enamorar de la morena, después de todo la morena había conseguido tener a la mujer de su vida junto a ella. Ambas estaban felices, estaban con la persona que tenían que estar, estaban con la persona correcta.

Ambas se amaban y nadie iba poder cambiar ese hecho jamás, después de todo las almas gemelas están destinadas a encontrarse tarde o temprano.