Los personajes no son míos. La trama sí es completamente mía, producto de mi cerebro, por favor no la copies.
Algo se fortalece II
Capituló completamente dedicado a Cindy Garza :)
Feliz Cumpleaños atrasado.
Edward soltó un hermoso gemido.
Con el rojo atómico adornando mis mejillas metí mi mano debajo de su pantalón y tomé su dureza.
Edward me miró con los ojos oscuros por el deseo y murmuró.
- Tu si que eres buena escogiendo regalos.-
Solté una risa nerviosa y me mordí el labio con vergüenza.
- Guíame.- Le pedí en un susurro. Antes de cualquier otro movimiento estampó sus labios con los míos y me beso profundamente, su lengua jugueteando con la mía mientras el calor de mi sonrojo me consumía.
Comencé a mover mi mano por su miembro lentamente, no sabía muy bien que ritmo tenía que llevar y no quería lastimarlo. Sin embargo los pequeños gemidos de Edward me indicaban que iba por buen camino, comencé a ir un poco mas rápido.
Su miembro estaba muy duro pero la piel se sentía muy suave y podía sentir un poco de líquido preseminal ayudar con la lubricación, seguí el consejo de un articuló que había leído y con mis dedos tomé lo que había en la punta y lo expandí. Edward volvió más fuerte su agarre en mi cadera y mordió levemente mi hombro.
Edward volvió a besarme pasionalmente y una de sus manos comenzó a acariciar mi pecho con gran maestría. Jugueteando con mis pezones haciendo que toda mi piel se pusiera muy sensible y que un calor diferente al de la vergüenza comenzara a recorrer mis terminaciones nerviosas.
Mi respiración se hizo pesada.
Separó sus labios de los míos y repartió húmedos besos por mi cuello y beso mis pechos sobre mi pijama.
Una de sus manos tomó la mía que se cernía en su erección y la movió más rápido así que seguí el nuevo ritmo. Su mano recorrió un costado de mi cuerpo y se detuvo en el borde de mi short, se introdujo y me acaricio lentamente. Mi sonrojo volvió pero animada por las sensaciones no lo detuve.
Volvió a besarme y su mano acarició mi intimidad jadee ligeramente sobresaltada por el toque. Me separé de sus labios y el viendo mi intento de huida puso su mano en mi cadera y con la otra me acarició la mejilla.
- Está bien, solo quiero tocarte. – Mi cuerpo se derritió ante su ronco susurro y su mirada cargada de deseo.
Su mano se deslizó y con movimientos circulares en el punto exacto hizo que una necesidad de liberación creciera en mí.
De repente Edward dejó de acariciarme y enterró su cabeza en mi hombro, sentí su miembro tensarse y su semen salió. Un poco aterrizó en mi pierna y otro poco sobre mi short. La respiración de Edward era irregular y su aliento hacía que yo me estremezca. Volvió a moverse debajo de mis bragas y solté un gemido por eso.
El placer sexual era algo que nunca había experimentado y ahora que lo hacía sabía de lo que me estaba perdiendo, tal vez todavía me faltaba mucho por aprender pero hasta ahora todo parecía indicar que iba por buen camina. Edward mordió el lóbulo de mi oreja y suspiró en esa sensible zona. Cerré los ojos y un extremadamente fuerte gemido salió por mis labios cuando me sentí llegar al orgasmo. Pude jurar que incluso vi estrellas. Nos besamos profundamente y luego nos separamos, cuando nuestras respiraciones volvieron a la normalidad Edward acarició mi mejilla y con un gesto tierno me beso la nariz.
- Tenemos que cambiarnos.- Susurró y rozó mis labios. Podía jurar que en ese momento mi mirada estaba cargada de adoración hacía ese hombre que me estaba haciendo perder la cabeza.
Una vez cambiados y acostados, recosté mi cabeza en su pecho y lo besé suavemente. Él tomó mi mentón y alzó mi cabeza para que nuestros ojos se encontraran.
- Gracias Bella.- Dijo sonriendo de lado.- Eso fue increíble.- Sonreía levemente sonrojándome.
- ¿En serio? -
- El mejor de mi vida.- Reiteró y mi sonrisa se hizo tan grande que me dolieron las mejillas. Estaba tan orgullosa de mí.
Después de unos besos más nos dormimos abrazados.
El veinticinco de diciembre fue tranquilo. Esme y Carlisle llegaron en la mañana y nos saludaron y almorzaron con nosotros. Yo tenía una sonrisa plasmada en la cara que no flaqueaba por nada y Edward no se separaba de mí, incluso cuando dijimos que iríamos a un centro comercial quiso ir. ¿Qué tiene de raro? Que Esme estaba a menos de cinco metros.
- ¿Tu y Edward…? - Me preguntó la señora mientras nos lavábamos las manos en uno de los baños.
- Somos novios.- Le dije, ella se sorprendió.
- ¡Vaya! – Musitó alzando una ceja.- La última vez que los vi juntos parecía que no se soportaban.- Comentó escéptica. Me sonrojé.
- Bueno, él…- ¿Cambio? ¿No es lo que parece? Ninguna de esas respuestas era cierta.- No lo se.- Dije incomoda. Esme pareció mas contrariada.
Alice salio de los cubículos y la conversación finalizó.
Salí del baño con el ceño fruncido pensando en que había cambiado entre Edward y yo. Caminé hacía mi novio y el me abrazó, aspiré su perfume natural y el enterró la cara en mi cabello. Desvió su rostro y me besó suavemente.
Si, era exactamente esto lo que había cambiado.
La cena llegó y pronto me vi envuelta en una serie de saludos y presentaciones. La cena familiar de los Cullen distaba mucho de la pequeña cena hogareña en casa de Charlie. Vestidos de forma elegante nos adentramos a un mansión tan rodeada de vigilancia que al principio pensé que el presidente iba a estar ahí.
Pero Alice me sacó de mi error. Era casa de su tío: subdirector de operaciones de la guardia nacional.
Me presentaron a Aro, quien tenía colgada del brazo a una joven y hermosa chica que luego Edward me dijo que seguramente era la nueva adquisición de su disquera.
- Hola. - Con cierta sorpresa le devolví el saludo a Heidi. Había olvidado que era prima de Edward. Recordé que Jacob hace mucho tiempo me había dicho que era una historia muy complicada.
Jacob.
Me hablaría en cualquier momento para felicitarme. Edward no podía verlo, de ninguna manera.
Heidi y él hablaban de algo que no entendí por no estar escuchando la conversación desde el principio.
Me disculpé para ir al baño y le dije a Jasper que me acompañara.
- ¿Qué pasa? – Me preguntó mi amigo de ojos azules.
- Voy a hablarle a Jake para felicitarlo y seguramente querrá hablar contigo.- Le dije mientras caminábamos hacía el baño donde nos había indicado Esme, el sonido de la música y la fiesta era casi nulo en esa parte.- No puede saber que estoy aquí con Edward. No aún.- Corregí. Jazz me miró severamente.
- Esto es una estupidez Bella.- Reprochó. Y no dije nada por que estaba de acuerdo con él, pero no quería que ninguno de los dos se molestara conmigo.
Así que marqué el número de Jake.
- Bella.- Exclamó alegremente.- Estaba apunto de llamarte.- Dijo sonreí por que hacía varios días que no hablaba con el y había extrañado su voz. – Te extraño.-
- Yo también te extraño Jack-ass.- Dije.- Jazz esta conmigo voy a ponerte en altavoz.- Le dije tomando a Jasper de la camisa y haciendo que entre al baño conmigo para que se amortiguara aún mas el sonido de la música.-
Después de felicitaciones, ponernos al día, a medias de mi parte, y un par de bromas colgamos.
- Se escucha alegre ¿Verdad? – Preguntó Jasper con una pequeña sonrisa. Yo también sonreí.
- Si, es lo que deseaba.- Contesté. Conversamos un rato ya en el salón y Alice se nos unió.
Sentí una mano cerrarse entornó a mi brazo. Supe que era Edward por lo que me disculpé y me volteé hacía él. Estaba molesto.
Nos apartamos un poco de la pareja y fruncí el ceño temerosa de que se hubiera enterado de que hablé con Jake.
- ¿A dónde fuiste con Whitlock? – La mirada de Edward era peligrosa.- Te vi con él.-
- Le dije que me acompañara al baño, por que no quería ir sola.- Dije mirándolo a los ojos.
- Pudiste haberle dicho a Alice o a mí –
- No quería interrumpirlos, ambos estaban hablando con sus familiares.- Dije acariciando la mano con la que me tenía sujeta. Su expresión se suavizo y la mano con la que me agarraba se relajó y la pasó por mi cintura.
- Ven, vamos al balcón. – Lo seguí.
La noche pasó sin ningún accidente más y los días pasaron, Edward y yo repetimos lo que hicimos el 25 de diciembre un par de veces. Todo estaba transcurriendo tranquilamente hasta que llegó el día de la reunión de Edward.
Alice, Jasper, Rosalie y yo íbamos a salir mientras Emmett y Edward iban a la estúpida reunión.
Tomamos un ferry hacía la isla de la libertad.
- Es raro tenerlos siguiéndonos ¿verdad? – Me dijo Jasper mientras estábamos apoyados es un barandal.
- Si, pero la mayoría del tiempo olvido que están ahí.- Contesté.
Fumé un cigarro, tomamos un millón de fotos y nos divertimos. Amaba a mis amigos, eran geniales.
Fuimos a un café y comimos una ligera merienda.
- ¿Sabes algo de Jake? – Me preguntó Rosalie.
- Ayer hablé con él.- Contesté sonriendo. Era lindo poder hablar sin que Edward pudiera escucharme.- Esta muy feliz.-
- ¿Ya pensaron a que universidad quieren ir? – Preguntó de nuevo. Me encogí de hombros.
- Realmente no tengo idea.- Contesté.
- Creó que iré Standford.- Dijo Jasper tomando la mano de Alice por sobre la mesa.- Mi tío da clase y me ha animado mucho para que estudie ahí.- Se encogió de hombros.
Comenzamos a hablar acerca de que nos gustaría estudiar. Cuando llegamos a los departamentos, Esme estaba saliendo del edificio:
- Los chicos no han llegado.- Nos informó sonriéndonos amablemente. Esme era una persona completamente adorable y educada.- Vine a hablar con Emmett acerca de la casa que compró, lo vengo a ver mañana.-
Entramos todos al departamento de Alice y tomamos un par de cervezas mientras jugábamos Rock Band en la sala de Alice.
Me senté mientras Jasper jugaba con Rosalie y Alice me acompañó.
- ¿Qué vamos a hacer en año nuevo? – Pregunté tomando un poco de mi cerveza.
- Mi tío Aro siempre hace una fiesta en uno de los hoteles que están en la séptima avenida. Se ve perfectamente cuando desciende la bola de cristal. Es genial.- Dijo emocionada.- Hace un par de año que no vamos.-
Nos quedamos calladas y me pregunté que estaría haciendo Edward. Fruncí el ceño.
- ¿Tus abuelos iban también a la reunión? – Pregunté preocupada.
- No lo se.- Ambas nos quedamos pensando cuando el sonido de mi celular nos interrumpió. Lo tomé y me sorprendí cuando vi el nombre que salía en la pantalla.
Mamá.
- Ahorita regreso.- Dije como autómata.
Me metí al baño y miré de nuevo el celular que ahora decía llamada perdida.
Volvió a entrar una llamada. ¿Le contestó? ¿Qué querría Renné?
Me la estaba pasando demasiado bien. No necesitaba que Renne me arruine la calma.
Llamada Perdida.
Llamada Entrante. Mamá.
Me mordí el labio, respiré profundo y contesté.
- Hola.-
- ¿Bella? ¿Por qué no contestabas? – Tragué saliva pensando en mis palabras.
- No sabía si contestar a no.- Dije sinceramente.
- Soy tu madre siempre debes contestarme.- Dijo molesta por mi afirmación.
- Bueno, últimamente no te has comportado como una.- Contesté amargamente sintiendo las lagrimas amenizando con salir.
- ¡Isabella Swan! No me hables así.- Exclamó Renné molestándome.
- Fui a Phoenix mamá.- Dije ácidamente tratando de controlar el volumen de mi voz.
Ella se quedó callada entendiendo mi furia.
- ¿Qué hacías ahí? –
- No me cambies el tema.-
- ¡¿Qué querías que hiciera Bella?! – Explotó, dijo algo más pero no la escuché.
- Quería que te comportes como una verdadera madre Renné. Me voy me enferma hablar contigo.- Dije.
- No te atrevas a colgarme.- Pero no le hice caso y cerré el celular. Estuve apunto de aventar el celular lejos quería ver como se rompía y las pequeñas partes se esparcían por el suelo, también quise tirar todos lo caros recipientes que habían sobre el lavabo para ver si el dolor de las pequeñas cortadas por los cristales hacían que las estúpidas lagrimas que amenzaban con desbordarse se iban.
Pero no lo hice y un par rodaron por mis mejillas.
Estúpida Renné. No tenía ni un derecho para hacerme sentir así. Escuché la puerta principal abrirse y un grito ahogado.
- ¿Dónde está Bella?- Era Emmett, me sorprendí pr el hecho de que pregunté por mí. Limpié las lágrimas de mi rostro e inhalé profundo.
- Está en el baño.- Informó Alice.- ¿Qué te pasó? -
- Edward me golpeó.- Abrí los ojos sorprendida y salí del baño.
Caminé rápidamente y lo vi de pie casi en la entrada, se veía preocupado.
- ¿Por qué? – Pregunté consternada al ver el labio hinchado de Emmett.- ¿Qué pasó?
- Intente que no se fuera.- Contestó. Entonces me miró. - Lo mejor sería que te quedarás a dormir hoy con Alice.-
Tragué saliva por que no planeaba hacer eso.
- ¿Qué pasó? – Preguntó Jasper. Era el único que no tenía idea de que pudo haber pasado.
- Mis abuelos hicieron de las suyas.- Dijo, Jasper asintió, pero estoy casi segura que había entendido a medías.
- ¿Está en su departamento? – Pregunté angustiada por lo que debía estar sufriendo Edward.
- No. – Me mordí el labio mientras Rose le ponía hielo a Emmett en el labio. Pasando la mano por mi cabello rápidamente tomé una decisión.
- Voy a esperarlo en su departamento.- Informé, Emmett alcanzó a tomarme del brazo.
- Está muy mal Bella.- Me advirtió pero eso solo me hizo decidirme aún mas.
- Con más razón Emm.- Me solté suavemente de su agarré.
Una vez con mi pijama me acosté en la cama esperando a Edward. La conversación con Renné regreso a mi memoria y se me hizo un nudo en la garganta.
Escuché mi celular sonar en el baño, lo había dejado ahí en que me había cambiado. Corrí pero el nudo en la garganta casi me estranguló cuando vi que era Renné la que volvía a hablarme. No contesté.
Mientras otra llamada de Renné entraba escuché la puerta de entrada. Tenía que recuperarme Edward necesitaba apoyo, me necesitaba serena.
- Bella ¿Estas ahí? – Me preguntó tocando levemente la puerta, tenía la voz algo torpe e imaginé por que era.
- Si, Edward salgo en un segundo.- Dije con un hilo de voz sin arriesgarme a hablar mas alto. Tranquila Bella.
- ¿Quién esta hablándote? – Me preguntó. No contesté por que aún trataba de controlarme.- Bella.-
Tragué dolorosamente y tome aire.
- Es mi mamá.- Dije con voz ahogada. Hubo un momento de silencio.
- ¿Qué quiere? – No aguanté más y rompí en llanto. ¿Por qué me hacía esto Renné? ¿No entendía que no necesitaba más de esto en mi vida?
Lo único que Edward y yo necesitábamos es que nos dejaran en paz.
- Ábreme Bella.- Pidió Edward y pude escuchar como movía la perilla. Me levanté y abrí abalanzándome sobre él. Ambos necesitábamos consuelo.
Deje que las lágrimas fluyeran manchando la fina camisa de Edward mientras sus manos pasaban por mi cabello buscando reconfortarme.
El olor extraño en su camisa corroboró mis sospechas de que Edward estaba drogado pero en ese momento no me importo, necesitaba sentirme querida, necesitaba sentir que alguien estaba ahí para mí.
Pienso que Edward me abrazaba tan fuerte por que el igual necesitaba lo mismo.
- Odio a tus abuelos.- Le dije con la voz llorosa y el rostro enterrado en el cuello de su camisa.
- Y yo odio a tu madre.- Respondió retirando el cabello que se había pegado a un costado de mi rostro.
Nos miramos a los ojos por varios segundos, los míos rojos por las lagrimas derramadas y los de Edward igual pero no por la misma razón.
- Te quiero.- Le dije, él me miró con profundidad, atrapándome, sus ojos color esmeralda eran un pozo tan profundo y negro que sentías como te absorbían.
Sin aguantar la intensidad y olvidando el hecho de que no me había contestado lo besé amorosamente.
- Vamos a dormir.- Susurró Edward cuando nos separamos. Nos recostamos. Edward se quitó la camisa y el pantalón y nos quedamos en silencio.
Sus brazos se apretaron un poco a mi alrededor.
- Me gusta…- Afirmó Edward deteniéndose antes de finalizar la oración pero no importaba por que ya sabía lo que iba a decir.
- Él tener a alguien que te haga sentir seguro y te entienda. No palabras de más.- Completé.- A mi me gusta también. – Besó mi frente y enterró su cabeza en mi cabello.
Nos dormimos sin decir ni una palabra más. No las necesitábamos.
...
Corte. Lo se. Disculpen por la demora. Tuve muchos inconvenientes. Una cosa.
Mi One shot Trapos sucios fue nominado a mejor comedia en un concurso organizado por:
http : / / www . fanfiction . net /u /2212780/ xXkarincullen Xx
Quiten los espacios.
Las votaciones se llevan acabo aquí:
http: //f anfictio naward .b logspo t .com/
Ahí pueden ver las categorías que hay y sugerir las historias que quieren nominar.
Ahora. Un adelanto.
Edward arrojó mi celular que afortunadamente calló sobre el colchón.
- ¿Que carajo haces? – Grité molesta.
- Lo mismo te preguntó.- Edward estaba increíblemente furioso.- !No quiero que hablés con él! – Exclamó.
- ¡Le dije que tu yo somos novios! – Grité de vuelta. Edward terminó de acortar la distancia entre nosotros y tomó mi rostro entre sus manos.
- Eres mía Bella y no quiero que nunca hables con él de nuevo.- Dijo de forma casi hipnótica. – Mía.- Reiteró.- ¿No lo entiendes?
- Solo estás demostrándome que no valió la pena.- Dije entre dientes.
Si. Finalmente Jacob se entera.
Abrí un Poll. Quiero saber cual historia quieren que publiqué primero, tengo la lista en mi perfil. Pasen.
Dejenme muuuchos review ¿sii?
Un pajarito me dijo que por cada review los hilos de las camisas de Robert y a Taylor se desgastan.
Asi que !Vamos! !Desnudenlos!
