ADVERTENCIAS
ChicoxChico, Shonen Ai
NARUTO es propiedad de Masashi Kishimoto
Este fic no tiene ánimo de lucro
Antes de empezar informar que este Fic es un fanfic compartido! yo (usura-tialmant, AKA usura-tonkachi) haré el inicio y seguirá Solochely que podeis encontrar en el DA con el mismo nick. La idea nació de hablar de nuestras aventuras escritoras del pasado y decidimos intentar hacer un fic en que las 2 pudiéramos liarla y así divertirnos un rato!
Kizuna XXXIV
Las voces venían de arriba, Sasuke parecía muy cabreado y la palabra 'frotar' no paraba de escucharse a cada momento. Subió las escaleras esperando averiguar el por qué de tanto alboroto, los vecinos podrían quejarse...
- ¡Déjame a mí te digo!
- ¡Vale! ¡Listillo! ¡Vamos a ver cómo lo haces! -gruñó entregándole el cepillo-.
- ¿Qué estáis haciendo? -irrumpió la voz de Itachi. Los tenía de espalda y simultáneamente quedaron rígidos como estacas-. Sasuke no deberías ir con…-empezó al ver a Sasuke con una triste toalla enrollada a su cintura, estaba enfermo no podía estar semidesnudo con el frío que hacía. Aunque enseguida se percató que Naruto estaba igual y la cara de pavor con la que le miraban le hizo desviar la mirada hasta aquello en lo que estaban tan afanados-. Oh… Entiendo… -dijo muy lentamente-. Os dejo que sigais, pero dejad de gritar…
Sasuke vió casi a cámara lenta como Itachi iba cerrando la puerta y él se quedó paralizado sin saber qué decir.
- ¡Itachi, no es lo que piensas! -logró decir estúpidamente cuando escuchó la puerta cerrarse-.
- Sasuke… -lentamente fue girando la mirada de la puerta al moreno, totalmente petrificado-. ¿No decías que Itachi... no iba a venir…? -por más que quisiera no podía quitarse de encima la cara de espanto-.
- ¡Tsk! -bufó-. Claro que lo pensaba. Supuse qu-
- ¿¡Supusiste!? -intentó no alzar mucho la voz, apretando los dientes, incrédulo-. ¿Qué cara le pongo ahora…? -se horrorizó de pensar que tenían que salir de ahí más tarde o más temprano "Hola, ¿qué tal? Acabo de… de… ¡ARGH!"-. ¡Argh! -se llevó las manos a la cara muerto de vergüenza-.
- ¿Con qué cara le miras tú? -dijo siniestro-. ¡Yo ceno todos los días delante de él! -restalló-. ¡Ah, mierda…! -se desesperó-. Mierda, es lo que parece… ¿¡Qué voy a hacer!?
- ¡Shhh! -le tapó la boca-. Que aún nos va a escuchar… -aunque la vergüenza le impedía pensar más allá, tenían que terminar con aquello-. V-vamos a limpiar esto… Y luego… -tragó saliva con fuerza, "Luego, ¿cómo salimos de aquí…?" gimoteó en sus adentros-.
- …-
Sasuke dejó que Naruto le tapara la boca sin oponerse, ni moverse ni un poco; estaba totalmente deprimido con aquello. Asintió de forma mecánica y volvió a trabajar.
- Vete, Naruto. Iruka debe estar preocupado por ti… Esto es culpa mía, ya me encargo yo.
- ¡Y una mierda! -explotó, pero enseguida se puso las manos en la boca, sobresaltándose él solo-. No pienso salir de aquí sin ti… Además… ¿Qué te va a decir Itachi? -no sabía a quién de los dos estaba intentando tranquilizar-. El tiene pocos más años que nosotros… -forzó nervioso media sonrisa-. No es rar-
- El nunca ha traído a nadie a casa… -siguió frotando de forma mecánica-. Seguro que debo avergonzarle.
- ¡Oe! ¿¡Qué dices!? -sin querer, de nuevo alzó la voz cogiéndole del brazo, y aunque se moría por dentro de la vergüenza, eso sí que no se lo iba a permitir-. Tener relaciones es algo normal, ¿vale? No sé por qué dices esas tonterías… Es lo más normal del mundo cuando estás con la persona que quieres… -se empezó a enfurruñar, "¿Qué es tan terrible…?"-. Lo raro sería que no tuvieras…
- … -lentamente se giró hacia el rubio-. Siempre… -se quedó callado y asintió con la cabeza-. Tienes razón…
-¿Ah…?
- Es algo normal… -"Pero debería controlarme", sonrió débilmente-. Pero tu tenías razón y yo estaba equivocado.
- … -No entendía a qué venía eso, pero suspiró aliviado-. No se trata de que tenga razón o no… Se trata de que se te meta en esa cabezota de que no tienes que avergonzarte de hacer algo que es normal, baka… -se cruzó de brazos, aún sin entenderle-.
- No me avergüenza hacerlo contigo, dobe… -frunció el ceño, dejando de frotar-. Es… -desvió la mirada-. Que me siento demasiado impulsivo, como ahora. Tú… Te has estado manteniendo al margen, y yo te he incitado; si no te hubiera provocado… -sacudió la cabeza-. Da igual… -bufó-. Itachi no te mirará mal, le diré la verdad: he sido yo quien te ha provocado.
- ¡Oe! -le hizo soltar las cosas y le cogió por los hombros para obligarle a que le mirase a los ojos, incrédulo a lo que estaba escuchando-. No he hecho nada que no haya querido. Y si Itachi se enfadara me da igual: yo quiero estar contigo, no con él. A mí lo que me importa es que tú no tengas problemas -apretó los dedos contra su piel, totalmente serio-.
- … -Aquello le hizo abrir los ojos con sorpresa y luego apartó la mirada avergonzado; se estaba comportando como un chiquillo malcriado-. Naruto… -susurró-. Eres tan ruidoso… -se quejó mirándole a los ojos, para tirar de él y besarle. Aquel maldito dobe sólo conseguía hacer que se sintiera más loco por él-. Ahora frota -ordenó poniéndose en pie como si nada hubiera pasado-. Voy a poner la lavadora…
- Sasuke… -le llamó mientras seguía con la tarea obedientemente-. Tráeme mi ropa… -gimoteó, poniendo un puchero-.
Sin contestar salió de allí con parte de la ropa de cama, y con paso calmado llegó hasta la galería, pensando en las palabras del rubio. Quizás fuera muy impulsivo e incluso a veces pareciera que no pensara las cosas, pero sin duda sabía llegar a esa fibra sensible de las personas. Se descubrió sonriendo mientras echaba el detergente, obligándose a poner de nuevo los pies sobre la tierra.
"Menos mal…", suspiró aliviado, al volver a su habitación, tras comprobar que el uniforme del blondo no se había manchado.
Algo más tranquilo se colocó la ropa interior, poniéndose solamente el yukata por encima de nuevo.
"Que me parta un rayo…", se reprochó internamente por dejarse las solapas medio abiertas, dejando su pecho a la vista. Le encantaba provocarle y ver las caras de bobo de ponía cuando lo hacía.
- Déjalo, ya has frotado bastante… -le entregó su ropa, a la espera de que se vistiera mientras escurría el exceso de agua de la sábana-. Si no se van ya las quemaré o algo… -sentenció, no iba dejar que unas sábanas dominaran su vida-.
- Pfff ja ja ja ja -no pudo contener la risa, mientras se ajustaba el cinturón-. Qué exagerado eres… ja ja ja
- Hay veces en las que hay que usar medidas drásticas: a grandes males, grandes remedios. -dijo seriamente para luego sonreírle, poniéndose en pie-. Te acompañaré hasta la puerta.
- Aún no me he tomado mi té… -le recordó, cerrando un tanto las solapas de la yukata, antes de dejarle un suave beso en los labios-. Y tengo mis cosas abajo -echó una fugaz mirada hacia la puerta, intentando adivinar si Itachi andaba por ahí aún-.
- Entonces ve a recoger…-al principio entornó la mirada cuando el rubio le cubrió "si no lo he hecho yo es por algo…"; pero su efímero enojo se evaporó al sentir el calor y suavidad de sus labios-. Ahora te hago otro té. No vas a tomarte esa birria helada… -sentenció alejándose con paso calmado metiendo las manos dentro de las mangas de la Yukata al salir por la puerta-.
Naruto salió corriendo tras él y se enganchó de su cinturón. Aunque no se arrepentía de sus palabras, prefería no enfrentarse en ese momento al mayor, o por lo menos que no le pillara a solas. No sabía con qué cara le iba a mirar la próxima vez a sabiendas de que aquél sabía lo que hacía con su hermano menor…
- Itachi no te dirá nada -bufó divertido por su actitud infantil-. Nunca sabrás lo que piensa… No va a cambiar su actitud contigo -dijo con calma, bajando las escaleras con Naruto a sus espaldas-.
- ¿Y si...? ¿Y si la próxima vez… -empezó a balbucear-, …en lugar de decirme algo, me corta las pelotas…? -pensó en voz alta, poniéndose pálido-.
- No te las cortará -rodó la mirada-. Porque las necesito… -sonrió con cierta maldad-.
- … -le miró estupefacto y no pudo gesticular ni media palabra; tan sólo se limitó a tragar con fuerza. "A saber qué quiere hacer conmigo…", comenzó a ruborizarse imaginándose cosas-. U-unn…
El moreno sonrió complacido al ver que parecía dispuesto a seguir corriendo el riesgo de venir a verle y entró en la cocina para preparar el té mientras Naruto recogía sus libros y los metía en la mochila. Pudo ver de reojo cómo sacaba el móvil para escribía algo y se quedó horrizado cuando se percató de la hora al ver el reloj del salón.
- ¿Estás seguro de que no quieres quedarte?
- ¿Eh? -alzó la mirada a mitad de mensaje-. Hmm… -frunció el ceño mirando primero hacia las escaleras y luego al móvil-. No sé… -se paseó la mano por el cuello-. No sé si debería… -aunque realmente lo estaba deseando, pero la situación era algo complicada esta vez-.
- Ve con cuidado... -se acercó dejando el té sobre la mesa. Realmente había sido estúpido preguntar aquello, debía ser incómoda para el rubio aquella situación-. Son casi las doce.
El moreno se sentó junto al otro, apoyando la mejilla sobre su mano conteniendo un bostezo. Como siempre que estaba con él, se le habían escapado las cosas de control. Pero sólo pudo sonreír al verle completamente concentrado en echar con cuidado en el té aquella medicina que había traído. No le hacía ni pizca de gracia que la Hyuuga fuera tan atenta con Naruto, pero el bobo parecía no darse cuenta de las intenciones de aquella.
"Mejor lo dejo para otro día…", se convenció mirando de nuevo la hora. A ese paso, el rubio no iba a pegar ojo en toda la noche.
- Quédatelo tú -sonrió dejándole el frasco entre las manos, tras abrigarse bien-. A mí no me hace falta ahora.
- Unn…
- Además, parece que realmente hace efecto nishishishi -rió cogiéndole de la cintura-.
- ¿Ah, sí? ¿Y eso por qué? -alzó una ceja, sin creerse sus palabras-.
- Pues porque parece que ya no toses tanto… -se pegó más a él-. Y parece que ya no tengas fiebre… -le colocó ambas manos en la cara para estrellar sus labios con los de aquel antes de irse-. Al menos ya no estás ardiendo como esta tarde…
Sasuke permaneció mirando al blondo… Por una parte le fastidiaba que le diera tanto mérito a la medicina, que aunque podría tener parte de razón, él creía que tenía más que ver el calor que le había hecho sentir Naruto: seguro que hizo bullir a los virus. Pero aquel le tenía cierta estima a la muchacha, no iba a decirle que aquel estúpido líquido no era tan eficaz como quería creer.
- Sí quizás tengas razón…- asintió con una ligera sonrisa.-
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Devolverle de vuelta la bufanda al moreno sólo había servido para llevársela de nuevo. Hacía tanto frío a esas horas que casi sentía como si se le cortara la piel. Ignoró el zumbido del móvil mientras pedaleaba a toda velocidad dirección a casa. Verdaderamente se les había ido de las manos esta vez.
"Putas hormonas…", se reprochó. "Si hubiera hecho caso de la primera intención… Pero bueno, da igual", sonrió llenando los pulmones del aire fresco que le golpeaba en la cara.
No se arrepentía de nada, no podía sentirse más feliz. Todas las dudas que pudieran haber pasado por su mente quedaron olvidadas y para más dicha, ahora sabía mejor que nunca que Sasuke le correspondía de la misma manera.
"Sólo espero que no le traiga ningún problema…", se abatió por un momento pensando en cómo les habían pillado, mientras guardaba la bici.
- Niichan… -le susurró al castaño cuando le encontró dormido sentado en el sofá al abrigo de una manta y con la televisión encendida-. Ya estoy en casa… Niichan…
- ¿Qué horas son éstas?
El rubio se encogió asustado, pensando que le iba a dar un coscorrón al verle sacar una mano de debajo de la manta cuando menos se lo esperaba, y le arrastró para quedarse abrazado a él.
- Si no me hubieras mandado el mensaje te estaría cortando los huevos ahora mismo… ¡Taku! -murmuró aún medio dormido-. Para una vez que salgo pronto…
- Lo siento… -se afligió al enterarse de aquello; era raro que volviera pronto a casa del trabajo y no podía pasar mucho tiempo con su padrino normalmente-.
- ¿Y? -le instigó a hablar, cubriendo mejor a ambos con la manta-. ¿Qué ha pasado esta vez? Espero que no andes molestando a los Uchiha…
- Pues… -tragó saliva con fuerza, desde luego ese día se lo iba a tragar la vergüenza-.
- ¿Pues…? -abrió los ojos para mirarle, temeroso de que realmente hubiera ocasionado algún problema; pero verle esconder la cara bajo su regazo le recordó lo increíblemente tímido que era según con qué temas-. Oh…
- Niichan… -tiró levemente de su camiseta, sin saber si se arrepentiría más tarde-. ¿Has… has visto... lo que tengo en la mesita?
- … -se tensó por un momento al saber a lo que se refería el muchacho: no hacía mucho que sin querer había descubierto lo que guardaba en aquel cajón. Finalmente suspiró, tratando de no darle mayor importancia; al fin y al cabo ya había llegado a esa edad-. Sí…
- ¿Y…?
- ¿Qué quieres que te diga, Naruto…? -le acarició el pelo y la espalda sin saber muy bien qué palabras utilizar-.
El silencio que se hizo entre ambos fue algo incómodo para el rubio; si no fuera por las caricias que le daba hubiera jurado que estaba enfadado. Pero no sabía con qué palabras hablarle ni con qué cara mirarle ahora que había sacado el tema, si bien no quería huir de esa conversación.
- A mí nadie me dio esta charla, no sé qué debería decirte realmente… -comenzó Iruka tras un rato-. Supongo que es… una etapa de la vida. Las relaciones amorosas no son algo de lo que nos podamos escapar ninguno -sonrió, tratando de buscar la mirada del crío, pero aquel se agazapó más-. Siento no poder darte ningún buen consejo… -se lamentó pensando en la relación del chaval-. Aunque me alegra saber que tomáis precauciones.
- ¿No te molesta que Sasuke… -murmuró con la cara casi debajo la manta-, ...sea un chico?
- Ahh... -suspiró agotado-. Ya te lo dije la otra vez, ¿no?
- … -se atrevió a levantar un tanto la mirada-. ¿...la otra vez?
- Creí haberte dicho ya -le volvió a repetir-, que "cuando dos personas se quieren, el resto no importa", ¿no?
Naruto se quedó pensando un momento, intentando recordar aquellas palabras. Habían pasado ya tantas cosas en tan poco tiempo que aquella tarde en el baño se le había olvidado por completo, cuando regresó a casa después de pasar la primera noche con Sasuke, y le pilló el chupetón que le dejó aquél en el cuello.
- Lo cierto es que cuando empecé a darme cuenta me chocó un poco… -rió divertido al ver cómo el rubio volvía a cobijarse bajo la manta-. Siempre pensé que te gustaban las niñas monas y peleonas…
- ¡Ni-niichan! -se quejó desde su escondite, ruborizado-. A mí me gustan las chicas, pero Sasuke… -se quedó pensativo un instante-. Sasuke es especial…
- ¿Cómo de especial? -le preguntó al tiempo que cerraba los ojos, recostándose abrazando al muchacho-.
- Mucho… -murmuró, acomodándose mejor bajo el brazo del castaño-. Me muero si le pasa algo…
- A eso se le dice 'amar' -le corrigió en el acto, medio burlón-.
- Ya me lo podías haber dicho antes… -refunfuñó el rubio-.
- No me habías preguntado.
- Hmmm… -gruñó algo molesto-.
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Apretó el pomo de su habitación cuando escuchó la voz de Itachi llamarle reclamando que se acercara. Sasuke se quedó helado: la voz del mayor era calmada pero se apreciaba la tensión del disgusto en su tono. Por un momento quiso ignorar su llamada pero no era algo de lo que pudiera evadirse. No pudo evitar suspirar con derrota: hacía tiempo que no discutía con Itachi; antes era el pan de cada día, pero ahora...
El camino hasta el cuarto de Itachi no fue lo suficientemente largo. No sabía qué cara ponerle a su hermano: le había pillado en uno de los momentos más vergonzosos de su vida. Tomó la última bocanada de aire antes de entrar en el cuarto; al abrir la puerta le encontró sentado en el borde de la cama y este le invitó a sentarse a su lado golpeando suavemente el espacio que había dejado para él. Con los nervios a flor de piel tomó asiento y hubo de pasar un tiempo hasta que encontró el valor para levantar la vista.
- Sasuke, no se muy bien cómo decir esto… -se sinceró el mayor-. Hace poco que me has dicho lo de tu relación con Naruto-kun, que respeto y me alegro por ti pero…
- No volverá a pasar -dijo con firmeza el moreno desviando la mirada cuando el mayor fue a encontrarse con la suya-. He sido irresponsable, me he dejado llevar… -cerró los ojos sin saber cómo continuar-.
- Sasuke…
- ¡Ha sido culpa mía! -quiso dejar claro-. Yo… Yo he provocado a Naruto -insistió. Se mantuvo en silencio tratando de tomar fuerzas-. Me siento como un animal… Soy incapaz de pensar cuando estoy con él…
- …-Itachi miró con atención las expresiones del menor, que parecía torturarse por su pensamientos-.
- Sé que no es malo querer tener algo más íntimo con tu pareja, pero… Sé que estoy mal, Itachi… -volvió a tomar aire recordando a Naruto como más de alguna vez le frenaba; si no fuera por él se hubiera dejado llevar demasiadas veces-. No volverá a pasar… -volvió a repetir casi tratando de convencerse a sí mismo-.
El silencio de la habitación fue algo tenso cuando Itachi suspiró, entonces el menor supo que había llegado el momento para recibir su bronca, ya le había dejado su momento para defenderse, una defensa sin sentido.
- No es eso de lo que quiero hablar Sasuke; puedo comprender que quieras tener un contacto íntimo, pero… -era la primera vez en la vida que Sasuke veía a su hermano incapaz de encontrar las palabras que necesitaba, hasta podía adivinar cierto nerviosismo en sus gestos- … hay que ser consecuentes… -dijo finalmente encontrándose las dos miradas oscuras-.
- Vamos con cuidado… -empezó el aún abrumado menor-.
- No, no lo haceis, es algo muy serio -respondió con más firmeza-. Sasuke, Naruto-kun me parece un buen muchacho y si te hace feliz es más que suficiente para mí… Pero... -hizo otra breve pausa-.
El joven no sabía si decantarse por la sorpresa o por la incredulidad por lo que estaba escuchando. Sin duda Itachi estaba nervioso, como nunca antes le había visto.
- ¿Estás preocupado de que contraiga algo? -trató de adivinar-.
- Sólo te estoy pidiendo que lo trates con responsabilidad… - juntó las yemas de los dedos en un esfuerzo de hacer un llamamiento a la cordura-.
Se sintió un poco abrumado viendo que Itachi no estaba tan preocupado de que tuviera relaciones en casa como de lo que pudiera pasarle a su integridad física; supuso que con 'tratarlo con responsabilidad' hablaba de enfermedades y de métodos para hacer el acto menos doloroso.
- ...S-siento haberte preocupado… -balbuceó levemente, pero al fin pudo sentir que se podía relajar; Itachi se preocupaba por su salud, nada más-. ¿Se lo contarás a Obito?
- Es evidente que eso es algo que está en tus manos Sasuke, pero para eso también tendrás que ser más discreto -apuntó el mayor-.
- ...Lo sé… -agachó la cabeza algo avergonzado: si en vez de Itachi hubiera sido Obito, Naruto no hubiera vuelto a entrar sin que aquél estuviera presente… O mejor dicho, eso es lo que el adulto hubiera querido, desde luego nada le detendría de ir a ver a Naruto-. Itachi… -miró al mayor y este devolvió la mirada hasta sus ojos-. Siento que te hayas enterado de esa forma… -también debió ser algo traumático para el mayor… Ahora Itachi sabía que Naruto y él no compartían sólo besos y carantoñas-.
- Simplemente se más cuidadoso.
La voz de su hermano no era tan conciliadora como esperaba cuando se puso en pie dando por terminada la discusión, realmente debía ser desagradable enterarse de aquel modo; al fin al cabo él nunca supo de la actividad sexual del mayor hasta que él mismo se lo contó… De cualquier forma notó a Itachi algo tirante con él, y no supo si preocuparse o enfadarse.
"¿Tan vergonzoso es?", de alguna manera se sintió menospreciado. "Al fin y al cabo soy un invertido…", le dolió referirse a sí mismo de aquella manera; seguramente sería la vergüenza del clan. "No, si hubiera sido con una mujer el problema hubiera sido el mismo". No quería, ni pensaba, avergonzarse de tener sentimientos por alguien de su mismo sexo.
- Itachi… -le llamó cuando iba a meterse en el baño, seguramente para relajarse; debió ser un dia duro para su hermano-.
Cuando este le miró no supo realmente qué decirle; en ese instante se sintió desbordado de emociones: ¿Debía darle las gracias por no decirle nada a Obito? ¿Disculparse por azuzar a Naruto a tener relaciones sin protección? Sabía que a Itachi le preocupaba, y se sentía aún avergonzado por ello.
- Está bien, Sasuke -dijo finalmente el otro cuando vió a su hermano bloqueado; podía ver cómo sus ojos se movían a toda velocidad como queriendo encontrar las palabras perdidas en el suelo; sabía que su mente debía estar al límite-. Está bien…
- Hn…
El menor se quedó mirando la espalda de su hermano hasta que la puerta del baño se cerró. Enseguida entendió la invitación muda a que abandonara su habitación.
Aún sin terminar de creer en aquellas últimas palabras se tumbó en la cama mirando el techo, su hermano estaba muy tenso. Aunque hubo de obligarse a sonreír: pudiera ser que hubiera practicado sexo sin protección pero fue una sensación que disfrutó con intensidad. Realmente necesitaba calmarse… Pero tampoco quería negarse a lo que realmente sentía. Visto desde la distancia, seguía siendo algo vergonzoso, pero ahora ya empezaba a encontrarle cierta gracia.
Cerró los ojos y decidió dar por terminado el día. Habían pasado demasiadas cosas y ahora empezaban a arremolinarse todas juntas en su cabeza: lo de Sakura, las estúpidas dudas de Naruto, confesiones varias… Lo de Itachi…
-Tsk -se lamentó en uno de sus movimientos-.
"Realmente me he pasado…". Una vez los problemas se disiparon de su mente empezó a notar las dolencias de su cuerpo. "La proxima vez seré más responsable…"
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- ¡Yoooooooshi!
El golpe seco contra el tatami resonó con fuerza por todo el dojo. Aquel día se le pasó volando al rubio, a pesar de la desazón por la negativa de Sakura a hablar con él, y ya casi era la hora de salir de las actividades del club.
- ¡Uoooo! ¡Ese es el espíritu de la juventud! -ardió en llamas de emoción Lee-. ¡Estás mejorando mucho, Naruto-kun!
- Tehehehe… -rió con vergüenza-. Es gracias a ti, que me ayudas un montón, Lee.
"Y gracias a Sasuke que me explica las cosas hasta que lo entiendo…", pensó para sus adentros.
Realmente le encantaban las clases de artes marciales, cada vez se sentía más seguro de sí mismo a la hora de la ejecución de las técnicas. Y el que tuviera a Lee de compañero le aliviaba bastante también: tal vez no era el mejor profesor para él, ya que era más enérgico incluso que él mismo y le costaba seguirle, además de que sus explicaciones no eran las mejores; pero si no entendía algo, por constancia no sería: se lo repetía y se lo repetía, una y otra vez, hasta que lo aprendía, aunque sólo fuera como un acto mecánico.
"Tal vez lo coja como primera opción para las olimpiadas esas…".
Los días habían pasado y aún no había pensado en qué actividades apuntarse. Los demás ya lo tenían claro, pero él aún estaba indeciso.
- Yo me voy a apuntar al equipo de fútbol, al de atletismo, natación y al de baloncesto -hinchó el pecho Kiba, dándole un sorbo a su bebida-.
- ¿¡Eh!? ¿A cuatro? Vas a acabar hecho mierda… -se burló la rubia-. Yo voy a competir con el equipo de natación -se apartó el mechón de pelo que le caía sobre el hombro, con aires de grandeza-. Ojalá venga Sasuke-kun… Voy a dejarle boquiabierto con la belleza y la perfección de mis movimientos -rió entredientes mirando de reojo a Sakura-.
Naruto no pudo evitar hundirse en su asiento, intentando no cruzar la mirada con ella: se había pasado toda la mañana ignorándole; eso si es que no salía corriendo con alguna excusa. Aún no podía creerse que aceptara de ir con el resto del grupo hasta aquella cafetería tras de clases, después de haber estado evitándole todo el día. Si bien en todo el camino no la había escuchado decir ni una palabra. Aunque le alegraba que no dejara de ir con ellos: no soportaría verla automarginándose sólo por no estar en el mismo sitio que él.
- ¿Ha pasado algo? -le preguntó Ino, que no podía creer que su amiga no hubiera saltado en el acto con alguna injuria sobre su persona-.
- Eso, Naruto… Los dos estais muy raros… -apoyó Kiba a la rubia, medio enfurruñado de que Naruto les hubiera estado ignorando en sus conversaciones durante los descansos-. ¿No me digas que te has confesado y ella te ha dado una patada en el culo? -rió sarcástico-.
- ¿¡Pero qué dices…!? Yo…
Estaba tratando de encontrar alguna excusa para su comportamiento cuando la pelirosa se levantó de golpe de su asiento, y sintió cómo una corriente le recorría todo el espinazo.
- Ya hablamos…
- ¡Hey! ¡Sakura!
La rubia recogió a prisas sus cosas y corrió tras su amiga dejando a todo el mundo perplejo. A todos menos a Naruto, que no le pillaba de sorpresa su comportamiento.
- En serio, tío… ¿Qué os ha pasado? -insistió el castaño-.
- … Llevo toda la mañana intentando hablar con ella… -se cruzó de brazos medio resignado, recordando todos los intentos que había hecho por intentar iniciar una conversación con su amiga- … Pero no quiere decirme nada…
Todos se quedaron en silencio, mirando cómo Naruto se hundía cada vez más en la silla. Casi parecía que quisiera que le tragara la tierra de la impotencia que sentía; incluso Lee, siempre tan enérgico, no tenía palabras de ánimo para esta situación.
"¿Qué se supone que tengo que decirle? Cualquier cosa que le diga la va a deprimir más, seguro… Pero yo no tengo la culpa de quererle… Ni de que él me quiera a mí…", a cada pensamiento fruncía más el ceño. "¿Qué puedo hacer…?"
- Bueno -rompió el silencio Nara, sacando a todos de sus mundos interiores-, sea lo que sea, seguro que ya se le pasará.
- "No hay mal que cien años dure", dicen. Eso es porqu-
- ¿Y tú a qué te vas a apuntar, Naruto? -interrupió Chouji a Shino, más atento a su bolsa de patatas que a las explicaciones de su amigo-.
- Pues he pensado que voy a poner artes marciales de primera opción... -se relajó con el cambio de tema-.
- ¿Sólo...? -bufó el castaño-. Todos nos hemos apuntado a más de dos actividades -rió divertido por la cara de incredulidad que ponía el rubio-.
- ¿¡A qué te has apuntado tú, Shikamaru!? -se giró enseguida, incapaz de creer que el vago del Nara se apuntara a más de una actividad-.
- Ajedrez, ping pong y badminton.
- ¿¡Y tú Chouji!?
- Balonmano, baloncesto y fútbol -contestó despreocupado, centrado en sus snacks-.
- ¿Shino…? -se giró poco a poco hacia él; no podía creerse lo que escuchaba de aquellos dos aún, y temía que incluso el más calladito del grupo le dejara por los suelos con sus elecciones-.
- Atletismo, natación y ajedrez.
- … -se quedó incrédulo ante lo que le decían y muy lentamente, casi asustado de la respuesta se giró hacia el último- ¿...Y tú… Lee…?
- ¡Me alegro de que me lo preguntes, Naruto-kun! -estalló al instante, a cada segundo que pasaba escuchando a sus amigos, la llama ardía con más fuerza dentro de él, y no pudo sino levantarse emocionado de su sitio-. ¡Estoy en casi todas las actividades! -le sonrió ampliamente-. ¡Artes marciales, fútbol, baloncesto, balonmano, atletismo, natación…!
El cejotas continuó enumerando todas las actividades a las que se había apuntado bajo la atónita mirada de todos sus amigos, que estaban horrorizados nada más que de pensar en toda la energía que iba a derrochar.
- ¿Y te va a dar tiempo de ir a todas las pruebas…? -le preguntó Naruto, aún perplejo-.
- ¡Gai-sensei ya ha mirado los horarios, y no hay problema! Tan sólo está la de fútbol, que tendré que correr medio kilómetro para llegar antes de que empiece el partido, desde el campo de atletismo… ¡Pero cinco minutos es tiempo más que suficiente! -levantó el pulgar en signo de victoria-.
- Bfff… No sé de dónde sacas tanta energía, en serio…
- ¡Aún somos jóvenes, Naruto-kun! ¡Tenemos que dar nuestro mejor esfuerzo en todo!
- Hai, hai... -le interrumpió Kiba, agotado ya de la efusividad del pelotaza-. Pero guárdate esa energía para mañana. ¡Espero que no se te olviden las entradas! -sonrió maliciosamente al rubio-.
- ¡Pues claro que no! ¿¡Qué te piensas!? -saltó indignado-. Itachi-niichan me las regaló muy amablemente como para que ahora las tire a la basura -bufó-.
- ¿Itachi-niichan...? -preguntaron casi al unísono Kiba y Shikamaru-.
- … -Naruto notó como una gota de sudor frío le recorría la sien, al darse cuenta de que se le escapó aquel dato; aquellos sabían que se llevaba bien con Sasuke, pero seguramente no podían imaginarse ni de lejos hasta qué punto; decirles que pasaba bastante tiempo en casa del moreno sería casi casi sinónimo de descubrirse. "Pero no es tan raro… ¿no?", intentó convencerse-. Es el hermano de Sasuke… Fue él quien me las dio. Dijo que no las iba a usar así que… -se encogió de hombros intentando restarle importancia-.
- ¿Y por qué nos has invitado tú, en lugar del Uchiha Perfecto Sasuke? -arrugó el entrecejo el Inuzuka-.
- Pues porque… -empezaba a ponerse nervioso de sentir todas las miradas sobre él: una palabra en falso y podrían hacerse una idea equivocada; bueno, más bien una idea más acertada-. ¡...Porque le caigo bien, y me dio las entradas a mí! -asintió apoyando su propia respuesta satisfecho-.
- ¿Qué pasa? ¿Que ni a su hermano le cae bien el señorito Perfecto Sasuke? -rió entredientes-.
- ¡Yo no he dicho eso! -rugió enseguida el rubio-.
- ¡Seguro que ni sus padres le soportan! -rió a carcajada limpia tratando de imaginarse el ambiente en la casa de los Uchiha-.
- ¡Oe! ¡No te pases Kiba! -dio un manotazo a la mesa, al tiempo que se levantaba; aquello ya empezaba a cabrearle, sería su amigo pero no iba a permitirle que hablara de esa forma su novio-.
- Ese comentario está fuera de lugar, Kiba -se metió de por medio el Nara antes de que comenzaran una batalla campal-. No te metas en cosas que no te incumben.
- Además, si Naruto se lleva bien con él, tan mala persona no debe ser… -añadió Chouji despreocupadamente-.
Las palabras del regordete hicieron que se calmara el ambiente: Naruto, aunque aún molesto, volvió a sentarse; y al castaño le llegaron las palabras como en un manotazo, haciendo que se quedara en silencio en el acto.
Ciertamente, de la gente a la que apreciaba Naruto no podía decirse ni media palabra en su contra.
"Nada más está el ejemplo de Sai, que a pesar de no conocerle de nada, no puede soportarlo de lo escalofriante que es…", pensó Kiba para sus adentros, mirando al rubio de reojo.
No tardaron mucho más en marcharse de ahí: estaban todos emocionados con la visita al parque de atracciones y estaban deseando de que llegara ya el día siguiente. Aunque Naruto estaba más deseando de irse de ahí por salir a toda pastilla hacia casa de Sasuke. En todo el día no habían hablado por el chat, y no paraba de preguntarse cómo estaría.
"Ojalá la medicina aquella hiciera efecto…", iba pensando de camino, recordando el frasco que le regaló Hinata. "Dios… ¿Qué hago si está Itachi-niichan…?", tragó saliva con fuerza.
No sabía aún qué cara ponerle al mayor después de que les descubriera la noche de antes con las pruebas del delito entre sus manos. A pesar de todo lo que le dijo a Sasuke, no estaba seguro de que el hermano mayor fuera a tomárselo tan a bien.
"Creo que incluso Iruka-niichan se enfadaría si nos pilla… Por muy comprensivo que sea…", se desanimó por un momento.
Con estos pensamientos, detuvo la bicicleta en seco a falta de girar la esquina para llegar a la puerta principal del dúplex donde vivían los Uchiha. Podía ver la luz encendida del cuarto de Sasuke desde donde estaba, pero seguía dubitativo.
"Y si Itachi se enfadara me da igual: yo quiero estar contigo, no con él. A mí lo que me importa es que tú no tengas problemas", recordó sus propias palabras y decidió que sería mejor avisarle primero.
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- Estas en casa…? 19:23 ✓✓
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"Si realmente se enfadó Itachi-niichan… No creo que sea buena idea venir hoy…", reflexionó, desviando la mirada hasta la ventana del moreno, intentando adivinar algún movimiento dentro de la habitación.
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- Sí 19:25 ✓✓
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Fue la escueta respuesta del moreno. Estaba muerto del aburrimiento tirado en el sofá mirando la televisión pero sin ver nada en realidad. Quería ir a clase, estaba harto de no hacer nada. Quería volver a caminar por la calle, estar en las aulas llenas de gente ruidosa y, por supuesto, hacer tiro. Lo echaba de menos. Pero también… A ese impertinente rubio que le hacía rodar de un lado a otro del sofá pensando en él. Se sentía estúpido al estar tan inquieto. Se obligó a no contestar enseguida, pero no paraba de mirar su movil como si esperara que se le fuera la ansiedad con sólo mirarlo, pero tenía el efecto contrario: sus dedos le hormigueaban deseando hacer uso de él. También se obligó a no mostrar el vuelco al corazón que le dió ver el mensaje.
"Estupida adolescencia…"
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- Esta tu hermano en casa también? 19:25
- Te echo la bronca…? 19:25
- ;_; 19:26
- No, no esta en casa 19:26 ✓✓
- Mas o menos, me dio un poco de charla…19:26 ✓✓
- jo… 19:26
- lo siento… 19:26
- v_v 19:27
- No es algo que me preocupe… 19:28 ✓✓
- hmmm… 19:28
- Ntonce… 19:28
- pasa algo si boy a ette…? 19:28
- se enfaara…? 19:28
- Quizas…. 19:28 ✓✓
- he visto que ha traido una cadenas, no se si para ti o para mi… 19:29 ✓✓
- Dobe! 19:29 ✓✓
- que ha pasado con eso que no te importaba que se enfadara? 19:29 ✓✓
- si se enfada o no me da un poco igual… 19:29
- pero no quiero q tengas probklemas 19:30
- baaaaaaka! 19:30
- Anda, ven… 19:30 ✓✓
- Bibiri-kun… 19:30 ✓✓
- Tehehe 19:30
- Abreme la puerta xD 19:30
- …. 19:31 ✓✓
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Uchiha despegó la cabeza del cojín del sofá para mirar la puerta que estaba justo detrás de él. Se puso en pie y avanzó hasta la puerta con sigilo mirando por la mirilla viendo al rubio con el movil tras la verja. Se permitió sonreír apartando la culpa de sentirse estúpido por ello. Tomó aire y presionó el botón que dejaría entrar al rubio. Tras aquello dejó entornada la puerta para que entrara cuando quisiera.
El corazón le golpeaba con fuerza en el pecho, mientras se acerca hasta la entrada de la casa después de dejar la bici a un lado. Tan sólo había pasado un día, pero le parecía demasiado tiempo sin él. Con sigilo se quitó las zapatillas, atento a cualquier sonido que pudiera percibir.
"Parece que está solo…", llegó a la conclusión. No escuchaba nada más que los sonidos de la cocina y sus pasos, que empezaba a reconocer ya. Los de Obito eran bastante más enérgicos; e Itachi no estaba, para poder confundirlos con los del menor de los Uchiha.
Todo lo silencioso que pudo cerró la puerta, y encaminó sus pasos hacia la cocina, casi de puntillas. Sasuke estaba afaenado buscando algo que poder hacer como picoteo, pero no encontraba nada de su agrado. Sintió un escalofrío al sentir una respiración cerca de él, Naruto no daba señales de vida con lo ruidoso que era. Sus músculos se tensaron atento a cada sonido que sus ahora despiertos oídos recogían.
- Te echaba de menos… -susurró apoyando el mentón sobre su hombro, cogiéndole por la cintura-.
Los hombros del moreno se destensaron notablemente, estaba apunto de arrearle al rubio; aunque más que arrearle, estamparle contra el mármol y partirle el brazo. Desde hacía una temporada su instinto le obligaba a mantenerse alerta, no sabía muy bien por qué.
- Dobe…- susurró llevando la mano hasta su nuca, acariciándole-. Y yo a ti… -admitió, por cursi que sonara-.
Quería disfrutar de ese momento en la vida, esas emociones que nunca más se volverían a repetir… Empezaba a entender que, una vez se hicieran adultos, aquellos momentos no iban a regresar: sólo se era adolescente una vez. Y el tiempo junto al rubio pasaba volando y, a pesar de todo lo ocurrido el día anterior, aún no podía deshacerse de aquel angustioso sentimiento que a veces le asaltaba, pensando que tal vez un día ya no le tuviera a su lado.
Naruto sonrió para sí, alegrándose de haberse decidido de ir a verle. Había estado a punto de darse media vuelta y se hubiera arrepentido: a pesar de todo el día, los comederos de cabeza desaparecieron en ese mismo instante.
Paseó las manos desde el vientre hasta el pecho del moreno, sintiendo cómo el calor de su cuerpo traspasaba sus ropas, con la tentación de colarlas bajo la sudadera que llevaba. Pero se contentó con poder estar así, aunque fueran unos segundos, y se le escapó un suspiro complacido de que el otro no se apartara.
Para el moreno sentir las manos del rubio fue algo placentero, dejó que las caricias del rubio pasearan por su cuerpo sin impedimento alguno, ¿cómo podría negárselo? Cada vez se sentía más atado a Naruto deseando un momento de intimidad como ese, no sabía qué haría en clase para disimular como hasta ahora había hecho pero para eso aún faltaban unos días. Ahora le tenía ahí, sin que nadie les molestara. Se ladeó un tanto para poder encontrarse con los labios del otro acariciando los brazos que le rodeaban y cerró los ojos para disfrutar del suave y cálido tacto de esos labios que no podía rechazar: primero con una suave caricia, esperando intensificarlo poco a poco conteniendo su impulso de lamerlos.
- ¿Qué habéis hecho hoy en clase? -trató de frenarse con una pregunta cotidiana llevando sus manos hasta los bolsillos traseros del blondo-.
- Ah… -suspiró apoyando la frente en su espalda algo abochornado: se había dejado llevar por el momento y estaba a punto de perder el control; no podría perdonarse si de nuevo les volvían a pillar haciendo cualquier cosa en esa casa. "Por suerte alguien todavía piensa con la cabeza…", se reprochó al sentir cómo le bullía la sangre, aunque sin poder evitar estrechar aún más sus brazos alrededor de su novio, haciendo que sus caderas se juntaran-. Seguimos con la formulación orgánica… Anko-sensei dice que estaremos con eso un par de semanas más...
- Ya veo… -susurró acariciando la nuca del rubio; podía intuir el por qué de que Naruto intencionadamente mantuviera el cuerpo pegado al suyo-. ¿Y qué hay del resto? -volvió a susurrar hundiendo los dedos en sus hebras doradas. Dió un paso hacia adelante atrayendo al rubio con él hasta quedar pegado al mármol de la cocina-.
- Sasuke...
No pudo evitar que se le escapara un jadeo al sentir aprisionado su sexo contra las nalgas de aquel. La mente se le estaba empezando a nublar a cada segundo que pasaba y sentía como el calor de su propio cuerpo empezaba a golpearle; tampoco eran de ayuda para despejarse las caricias que le daba. Inconscientemente paseó las manos hasta sus caderas y se apretó un tanto más a él, dándole una suave embestida.
Uchiha apretó al rubio contra su hombro para que no pudiera ver como su mirada se nublaba del deseo que sentía, el calor del otro empezaba a hacer que su cuerpo reaccionara queriendo sentirle de una forma mucho más íntima, apretó con medida fuerza el pelo del rubio y la nalga de este al sentir la leve embestida y cerró los ojos imaginándose desnudo queriendo que aquello se hiciera realidad. Sería muy excitante hacerlo ahí mismo, dejándose llevar por lo que sentía, sentir el sudor en su cuerpo y los jadeos de Naruto pegados en su oído. Se obligó a respirar para poder recuperar algo de cordura, pero sólo conseguía aspirar el aroma de Naruto. Tenía que encontrar el control de alguna manera aunque su entrepierna estaba empujando su estado racional a cualquier parte menos a su mente.
- Naruto… -jadeó, dándose cuenta demasiado tarde de lo entregado que estaba al momento pasional; tenía que inventarse algo para detener aquello y llegar en lo posible a su cuarto-. ¿Qué fantasías tienes...? -sabía que con eso haría que se detuviera en seco, era demasiado tímido-.
Pero aquello no hizo sino que la sangre le recorriera más a prisa; las palpitaciones en su entrepierna le estaban pidiendo a gritos desnudarle ahí mismo y embestirle con todas sus fuerzas, como la noche anterior, haciendo una tarea imposible contener el balanceo de sus caderas contra aquel, mientras le recorría el cuello con la lengua.
- Hacerlo en un onsen... por ejemplo... -susurró antes de lamerle el lóbulo de la oreja-.
Uchiha se tensó notablemente obligándose a tragar lentamente, no esperaba que Naruto le contestara con tanta facilidad y sinceridad; se lo imaginaba apartándose con el rostro enrojecido diciendo algo estúpido como "nunca me he planteado esas cosas".
- Je… Caprichoso… -dijo con voz ronca tras pasar su sorpresa. "A la mierda todo, a la mierda la cordura"-. Ahora no puedo ofrecerte un onsen, pero sí una ducha… -sonrió mientras paseaba una mano por el costado de aquel-. Aunque… Podemos esperar a estar en un onsen... ¿Na, Naruto?
- No me tientes… -le abrazó fuertemente dejando de nuevo la frente sobre su hombro, y cerró los ojos esperando encontrar el aire le despejara la mente-. A ver si nos va a pillar otra vez tu hermano… -rió nervioso-.
No esperaba escucharle mencionar a su hermano en el momento en que le estaba incitando a hablar de fantasías. Frunció levemente el ceño, aunque no dejaría que eso le amargara su momento de excitación.
- Ya… -jadeó intencionadamente sobre el cuello de Naruto-. Con o sin Itachi, ¿quién empuja en tu fantasía…?
Le encantaba sentir a Naruto tan receptivo después de haber estado una temporada, que le pareció interminable, en que parecía tenerle miedo por sus impulsos; como cuando se refugiaban a veces en los baños del instituto: siempre tenía cierta tensión en su espalda cuando le acariciaba. Ahora que su novio estaba tan dispuesto, no olvidaba que él también tenía sus necesidades. Naruto estaba frotándose contra él abriéndose paso entre sus piernas, pero no iba dejar que se convirtiera en una rutina. Se apartó del rubio para volver a tirar de él situándose con un rápido movimiento detrás, sujetándole las muñecas contra el mármol.
- ¿...Tú o yo? -dijo con cierto tinte triunfante acercando su creciente dureza contra las caderas del blondo-.
- Aún no me decido... -jadeó, sintiendo cierto alivio al sentir el frío de la encimera en su cara al dejarse reposar; sentía arder cada milímetro de su piel, y la excitación se acrecentó aún más al sentirse dominado por el moreno, dejándole hacer lo que quisiera con él-. Eso me da igual…
Aquello fue como un latigazo recorriendo toda su espalda. Se mantuvo callado presionando su cadera a las nalgas de Naruto, notaba que sus brazos empezaban a temblar de deseo, su respiración se volvió pesada por mucho que tratara de controlarse y en algún momento perdió totalmente la razón al ver a Naruto tan entregado.
- Voy a hacerlo… -su voz salió ronca y áspera-. Aquí y ahora…
- Nos van a pillar… -logró decir entre jadeos-.
- Quizás… -le cedió parte de la razón al rubio-.
Pero ya estaba demasiado excitado. De un momento para otro, su excitación pasó de ser un agradable hormigueo a dolorosos pinchazos. Con una mano se desabrochó el pantalón, apretando con fuerza la muñeca de Naruto con la otra. Su mano estaba torpe y la dejó reposar sobre el mármol una vez liberó su dureza. Su respiración era cada vez más acelerada.
"Que sea lo que los Dioses quieran...", mandó todo a la mierda el rubio. Se había prometido no meter en más problemas a Sasuke, pero aquello ya estaba fuera de su control: no soportaba más la tensión que se había ido acumulando por toda su hombría y su cuerpo reclamaba sentir la piel del otro recorriéndole.
- Nos van a pillar... -volvió a repetir mientras se desabrochaba a prisa él también el pantalón con la mano que le había dejado libre-.
Sasuke se acercó al rubio lamiéndole el lóbulo de la oreja mientras sus manos se encargaron de bajar lentamente el pantalón haciendo que se deslizaran por sus suaves muslos, tenía que hacer verdaderos esfuerzos para no jadear sintiendo el calor de la piel del rubio mientras bajaba la prenda hasta que quedó olvidada a la altura de los tobillos. Miró al rubio dispuesto a continuar con aquello cuando sus manos estrujaron sus tersas nalgas; se sentía arder de deseo deslizando una de sus manos colándola por debajo la camisa del uniforme, dejando a la vista su bronceada piel; los músculos de su espalda eran tentadores y se inclinó lamiéndole lentamente, dirigiendo la otra mano a su entrada para empezar a relajarle.
Su hombría palpitaba dolorosamente, pero aunque su deseo por empujar contra el rubio le nublaba casi por completo, si se doblegaba a ese deseo dudaba que Naruto le dejara tocarle nunca más.
- ¿Has traído algo? -era estúpido preguntarlo; dudaba que tuviera en la mochila un kit para relaciones sexuales ocasionales; pero no quería hacerle daño. Empezó el vaivén en su entrada suavemente, acariciando lentamente uno de sus muslos con la otra mano.
- Tengo... en mi cartera... -logró decir entre gemidos; estaba intentando reprimirlos pero todo le daba vueltas ya; dejó reposar el torso sobre el mármol, sintiendo como le hormigueaban las piernas de deseo-. En el bolsillo...
Sasuke gruñó por la evidencia de tener que separarse del rubio y se agachó buscando en los bolsillos sintiendo su respiración atropellada hasta encontrar la cartera, rebuscando en su interior hasta que los encontró. Miró los condones decidiendo qué hacer con ellos y se tuvo que obligar a mantener la calma cuando se puso uno, desplazándolo lentamente por toda su hombría, y dejó el otro sobre la espalda de Naruto, para inclinarse después sobre él y besarle ahí. Subió y bajó ambas manos acariciando sus muslos restregando su dureza contra el rubio; las rampas placenteras no tardaron en recorrer toda su espalda exigiendo más.
Rodeó las caderas de Naruto y deslizó sus manos hasta llegar a su sexo, masturbándole primero lentamente, una de sus manos apretaba y acariciaba la base de la hombría del rubio mientras la otra rozaba la punta haciendo círculos. No podía evitar acompañar sus caricias con suaves embestidas chocando sus caderas dejando reposar la frente en la espalda jadeando pesadamente sobre su piel bronceada.
Esos calambres placenteros no paraban de recorrerle por todo el cuerpo. El rubio ardía en deseos de que esas caricias se intensificaran, pero su respiración era demasiado pesada ya para dejarle hablar: sentía que se iba a volver loco si no terminaba de una vez con esa presión.
Tomó aire con pesadez y no quiso darle un segundo pensamiento cuando llevó una mano hasta la del moreno, para hacer que le rodeara su sexo con más brío.
- Hazlo ya... -consiguió murmurar entre jadeos, escondiendo la cara entre el brazo y la encimera avergonzado de sus propias palabras-.
Aquel no iba a tardar en hacerlo pero fue hasta casi divertido verle pedir que continuara, estaba preocupado por nada. Apretó como pedía y empezó a masturbarle con fuerza.
- ¿Mejor así…? -preguntó sabiendo de sobra su respuesta apretando su cadera junto a la del blondo sintiendo que su excitación crecía a cada jadeo de su amante-.
No podía más, abrió el embalaje del otro condón y lo colocó deslizándolo con cuidado sobre la hombría del rubio. Con ansiedad guió su sexo hasta la entrada de Naruto empujando lentamente sintiendo la presión rodeándole lentamente. Naruto le recibió en un largo jadeo, su sexo ardía ansioso de clavarse en su interior en una larga estocada. No pudo evitar apretar con fuerza las caderas de su novio con los dedos, tratando de controlar así su ansiedad, retirándose lentamente un poco antes de volver a empujar.
Estaba a punto de invadirle por completo cuando su cadera embistió con fuerza, un pesado jadeo escapó de su garganta, empezando a moverse primero poco a poco rodeando la cintura de su amante con fuerza. Respiró pesadamente contra la nuca del rubio sintiendo sus caderas fuera de control embistiendo con fuerza, invadiéndole una y otra vez retirándose casi por completo para luego volver a embestir hasta la empuñadura.
El placer que nacía de su entrepierna nubló por completo su juicio en su éxtasis. Juraría haber escuchado su móvil pero no le importaba en absoluto: estaban sólo Naruto y él, unidos en ese ansiado acto, deseando que no terminara nunca. El placer crecía a cada embestida, su excitación crecía con los gemidos y jadeos de Naruto, besó su espalda y acarició el vientre del blondo de forma conciliadora sin poder detener el ritmo de sus caderas. Sabía que debía ser más suave pero no podía detenerse sintiendo las rampas en sus piernas en cada embestida.
Llegó a su éxtasis tensando su espalda al máximo, atrayendo el cuerpo de Naruto hacia su sexo cuando llegó al orgasmo entre espasmos y jadeos, y se mantuvo abrazado a Naruto al sentir el indescriptible bienestar subir por su abdomen hasta la espalda, en un escalofrío generalizado que le sacudió por completo en un instante.
Poco a poco su cordura volvió a su cuerpo encontrándose jadeando sobre el rubio con la espalda cubierta por una fina película de sudor y no pudo sino sonreír al encontrarse en aquella situación; besó su nuca como disculpa, aspirando su delicioso aroma a sabiendas de que tal vez que había sido algo brusco, y acarició de nuevo el vientre del blondo cuando se apartó lentamente sin abandonar su interior.
- ¿Estás bien? -se atrevió a preguntar acariciando ahora los muslos suavemente. Sintió una punzada de arrepentimiento en mitad de la marea de placer que invadía su cuerpo-.
- Sí... -murmuró con la respiración aún agitada, escondiendo la cara bajo el brazo-.
Acarició la espalda de Naruto una vez más antes de inclinarse de nuevo a besar su nuca y se retiró lentamente para volver a ponerse los pantalones, aún con la respiración aun agitada. No supo qué hacer con el condón en un primer momento, pero ya le buscaría algún lugar. Antes prefirió permanecer atento a las reacciones del rubio.
"¿Qué acaba de pasar...?", rió abochornado Naruto para sus adentros, colocándose bien la ropa.
Se sentía incapaz de levantar la mirada del suelo, algo nervioso de haber perdido los papeles de aquella manera.
"Mira que si llega a venir alguien…", se reprochó mientras anudaba el condón y buscaba con la mirada el envoltorio.
Un rápido latigazo azotó en su frente, reconociendo enseguida aquel gesto que a veces le dedicaba Sasuke cuando le encontraba divagando en otro mundo y debía devolverle al real. Sasuke miró alzando una ceja, sin saber qué estaba pasando por su mente.
- Oi…¿de verdad estás bien? -el que debía estar avergonzado era él: una vez más demostró poco autocontrol, pero aquella vez fue Naruto quien sufrió las consecuencias-.
- Sí… -no pudo evitar que la risa nerviosa le aflorara-. Es que… Ja ja Cuando vine a verte no pensaba que… -de nuevo desvió la mirada para continuar con su búsqueda-. ¡Ah! Aquí hay uno…
- … -Uchiha se cruzó de brazos mirando al blondo agacharse a buscar un de los envoltorios. Se sentía expuesto y culpable. No debería haberlo hecho de aquella manera-. Hn -se limitó a contestar-. Yo tampoco… -se forzó a no mostrar lo que sentía-. ¿Ha sido tan malo…?
- … -Le dio un respingo al escuchar aquella pregunta; se quedó agazapado ahí mientras metía lentamente el condón lleno de sus propios fluidos en el envoltorio, a la par que sentía de nuevo el calor golpearle en las mejillas-. No… Quiero más… -murmuró-.
Aquello no se lo esperaba el moreno, esperaba que le tirara en cara algo o que hiciera como que no pasara nada, miró durante un instante a un lado bajando los brazos y acortó la distancia entre los dos, sujetándole de la camisa pegándole a él.
- No me des alas o puede que te arrepientas… -murmuró mirándolo fijamente a los ojos-.
- ¿Por qué iba a arrepentirme…? -musitó apartando la vista a otro lado, sentía cómo le ardían las orejas y estaba seguro que debía ya tener un color más parecido a un tomate-.
- Fu… -hubo de contener una carcajada; ese dobe era jodidamente imprevisible pero sentía deseos de besarle y ser cursi como una niña; pero no podía permitírselo-. Nunca he conocido a alguien como tú… -era tan estúpido decirlo en voz alta, pero no pudo evitarlo-. Realmente sabes qué hacer para dejarme como un idiota… -soltó la camisa del rubio lentamente; él también quería más pero ya habían tentado a la suerte demasiado-.
- … -le miró de reojo intentando encontrarle algún sentido lógico para él a sus palabras, pero lo mirase por donde lo mirase no entendió el mensaje-. ¿A qué te refieres…?
Sasuke no podía admitir que perdía el control estando con él, aunque encontraba que era demasiado evidente. Sabía que Naruto no era tan idiota como creyó en un principio cuando le vió por primera vez en clase aunque necesitara que le dijeran las cosas directamente, pero sabía que era más observador de lo que hacía ver… E incluso más de lo que él mismo pudiera ser consciente.
- Me refiero a que aún no me has dicho cómo ha ido el día… -evadió la pregunta acomodándole distraídamente la camisa. Al terminar le miró a los ojos, quería una parte de él disculparse por lo que había pasado pero estaba demasiado satisfecho como para negar que era lo que realmente deseaba-.
- … -le sostuvo un instante la mirada, y poco a poco su sonrisa se fue pronunciando más; le agarró del cuello para que no se le escapara y le besó suavemente los labios para volver a separarse y mirarle de nuevo-. De lujo -sonrió ampliamente-.
Sonrió levemente de vuelta a Uzumaki, disfrutando de ese beso que él no se atrevía a dar y se obligó a apartarse un paso o sabía que volvería a enzarzarse en una batalla de emociones y deseo. De forma muda le exigió que le entregara lo que aún guardaba en su mano: seguía sin saber dónde tirar aquello sin que nadie en la casa lo descubriera, pero ya se las apañaría; de momento lo dejaría a buen recaudo en su bolsillo.
- No te he preguntado si quieres beber o comer algo… -desvió sus pasos hasta la nevera que abrió dejando que la fría luz le iluminara-. ¿Quieres que luego te dé una paliza en la consola? -sonrió de lado esperando que aquello fuera suficiente provocación. No quería realmente hablar del colegio, sabía que de una manera u otra terminarían llegando al tema de sus amigos, y ahora no tenía ninguna gana de hablar de ellos; quería estar sólo con él-.
- ¿Que tú me vas a dar una paliza? -sonrió maliciosamente-. Eso ya lo veremos -respondió al tiempo que se acercaba a él-. Pero antes… Quisiera terminar con los deberes… -se rascó la nuca nervioso, pensando en las tareas de matemáticas. "Si mañana vamos al parque de atracciones… Y me quedo hasta tarde aquí… El domingo no voy a tener tiempo de hacerlo todo..", se abatió mentalmente. Se había propuesto mejorar sus notas para no ser una carga, ni para el moreno ni para Iruka, pero siempre tenía alguna excusa para dejarlo de lado-. ¿Me ayudas?
Uchiha se quedó por un momento pensativo, barajando la idea de hacerlo o no, aunque sonara cruel. Naruto era alguien válido, ya no le consideraba un perdedor, le respetaba además de amarle. Durante un instante no supo en qué posición colocarse. Metió la mano en la nevera sacando un té verde helado en lata.
- Hn… -respondió con calma-. De paso dime los deberes que hay, ya los he terminado todos… -abrió la lata acompañado del crujido de la hebilla-. Cuando estas todo el dia so-
Su relato quedó truncado cuando el lamento intestinal del rubio gruñó de forma claramente audible desviando los ojos del Uchiha de los ojos azules a su vientre oculto bajo el uniforme, tras un largo silencio volvió a mirar al rubio pudiendo distinguir el rubor en sus mejillas. Sin decir una sola palabra cerró la nevera y abrió la puerta del armario de al lado sacando un bote, lanzándoselo al rubio.
- Espero que te guste de curry… -echó la cabeza hacia atrás dando un sorbo a su té helado-.
- Sasuke… -se quedó mirando fijamente lo que le acababa de lanzar, los ojos le hacían chiribitas-. ¿Lo has comprado por mí…? -le miró intensamente conteniendo una lagrimilla-.
- Ni se te ocurra emocionarte… -entornó la mirada observándole de reojo. No quería admitir que fue aquella misma mañana a comprar y no pudo evitar caer en la tentación, sabiendo que aquello haría feliz a su novio-.
- ¡Buah! -le asaltó rodeándole con los brazos-. ¡Ramen! ¡Ramen! ¡Hoy de cena ramen! -canturreó-.
- Aah… -Uchiha suspiró resignado; había estado semanas rebanándose la cabeza pensando qué detalle comprarle y supo en ese instante que nada superaría al ramen-. Sí... Sí… Yey…
- ¡Gracias! -le dijo todo emocionado, aplastando los labios en su mejilla-.
- …
Por suerte el rubio no podía ver la cara de frustración del moreno pasando el ataque de euforia del rubio con expresión ausente. No entendía cómo podía gustarle tanto el ramen, seguro que si le dijera que le iba a comer la polla se emocionaría menos.
En la mente de Uchiha podía verse un podium donde el gran triunfador era un bote de ramen y él, quedaba recluido a la segunda posición. Un Naruto napoleónico diría 'mi reino por un bote de ramen'; si fuera un estrella del rock, hasta le haría una balada… al ramen. ¿Y si fuera científico como Madame Curie? A su descubrimiento en vez de Polonio le hubiera llamado Ramen.
Se sintió estrujado como un osito de feria por una niña de seis años. Después de pasar su frustración le miró de nuevo y sus ojillos brillaban de auténtico entusiasmo. Uchiha no pudo evitar curvar levemente los labios en una sonrisa: puede que fuera la cosa más idiota para hacer a alguien feliz, pero si lo había conseguido, ya bastaba.
- Ponte agua caliente y vamos a por esos problemas de matemáticas. Subiré a por mis cosas…
- ¡Unn!
Sasuke se marchó dejando al rubio tarareando solo en la cocina; recogió sus libros revisando primero los apuntes de matemáticas para refrescarse la memoria y no parecer un idiota cuando le había dicho que iba a ayudarle. Podía escuchar al rubio sorber su ramen cuando empezó a bajar las escaleras, de forma muda se habían asignado hacía ya un tiempo sus sitios para estudiar, se quedó paralizado por un momento al ver su taza de cerámica tradicional con un humeante líquido dentro.
- Me he pasado con el agua… Y pensé que tal vez te apetecería… -le soltó sin que le preguntara, pero sin dejar de concentrarse en sus fideos-.
Uchiha se mantuvo mirando al rubio contrastando el comportamiento Uzumaki con lo que haría un Uchiha.
"- Te he visto algo cansado y he pensado en prepararte un té…"
Diferencia 'Me ha sobrado agua y para no tirarla...' contra 'lo he hecho pensando en tí...'. Suspiró y tomó asiento en su sitio mirando de reojo al rubio sorbiendo sus fideos. No era nada detallista o sutil… Sasuke apoyó el codo en la mesa dejando reposar la cabeza en su mano mirando al desastre que tenía por novio y acabó sonriendo sin remedio: aunque era un torpe en sus modales, sus intenciones siempre eran sinceras.
- ¡Ah! Quería ponerle de la medicina esa que te di… Pero no sé dónde la has guardado...
- Esta en el cajón de las medicinas, en ese lado del salón… -dijo con calma, aunque notó su sien palpitar durante un instante-.
"Torpe…", bufó por dentro sin creer que el blondo no pudiera ver a través de las claras intenciones de la azabache. "Y tú estúpido por darle importancia". Un Uchiha jamás mostraba sus celos… Pero mejor que ocultarlos, era el no sentirlos.
El rubio se levantó como un resorte, dejando a mitad su bote, después de mirar donde le había indicado. No sabía si era gracias a los antibióticos o a ese líquido que le regaló Hinata, pero Sasuke se veía con mucha mejor cara que el día anterior.
En apenas unos cuantos pasos, fue y volvió con aquel frasco dejándolo frente al moreno y se mantuvo a la espera de que se lo echara, fijando lo ojos en los de aquel, antes de terminar de comer.
Uchiha Sasuke era un miembro de un prestigioso clan al cual debía respeto y un acervo cultural inamovible, cultivado durante generaciones; pero su sien palpitó con fuerza al ver el condenado frasquito de la Hyuuga frente a sus narices… Y a Naruto que le miraba interesado en que se tomara aquella medicación. Disimuladamente tomó aire repetidas veces.
"Usuratonkachi…", controló un tic de su ceja con agilidad.
Levantó la mano para abrir el frasco y echarse la cantidad necesaria en el té: dos gotas. No podía mostrar su disgusto, pero tampoco podía negar la alta eficiencia de las medicina de los Hyuuga: era casi un privilegio el tenerlo y por eso mismo se le dedicó dentro del cajón un lugar privilegiado frente a otros medicamentos de farmacia.
La culpa era suya, no de la Hyuuga. Sentirse tan violento ante las acciones de la azabache era una clara muestra de debilidad, una debilidad que jamás mostraría en público. Dió el primer sorbo notando el cálido líquido resbalar por su garganta. Suspiró y abrió los ojos finalmente dejando el té de lado.
- Y la duda es… -se centró abriendo el libro dando por terminado aquel episodio-.
- ¿Hmm? -levantó la mirada, a mitad de sober los fideos que le quedaban-.
- Traga idiota… -murmuró al ver los fideos como si fueran una larga barba en la cara del rubio-.
- Jmmm... -le miró receloso por un momento, y se tomó su tiempo para terminar de beberse el caldo que restaba-. Nada en particular… -resopló tras dejar a un lado el bote para abrir su cuaderno-.
- Pensaba que tenías dudas… -le miró sintiéndose timado-.
- ¡Fu! -bufó comenzando con la respuesta del primer problema-.
Sasuke observó al rubio como parecía desenvolverse bien con los problemas, no entendía por qué le había pedido ayuda, quizás sólo quería que los hicieran juntos. Suspiró sin entenderlo empezando él también con los ejercicios. Por un momento recordó cuando le pedía a Itachi que hicieran los deberes juntos: eso le hacía feliz; pero todo cambió cuando se creó la distancia entre ellos, desde ese entonces la compañía le ponía algo nervioso. Se mantuvo en silencio concentrándose.
- No me gusta que me llames idiota… -murmuró tras largo rato, sin despegar los ojos del cuaderno-.
- … -¿Esperaba una disculpa? Él le estaba provocando con la medicina de la Hyuuga. Suspiró al sentir que aquello estaba siendo estúpido-. Lo he dicho sin pensar… -él sí despegó la mirada de los apuntes para mirarle a él-.
- Unn… -asintió con la cabeza, concentrado en resolver aquella ecuación que se le había atravesado-.
Sin duda esperaba una disculpa y a él le costaba hacerlo, era admitir que estaba equivocado o que no hacía las cosas bien. No quería parecer un arrastrado que enseguida se disculpaba por todo.
- Ne, Sasuke… -gimoteó-. ¿Me dejas ver cómo has hecho este…? -le miró con cara de cordero degollado, frustado de no poder encontrar la solución-.
- … -le devolvió la mirada, desconfiado, para luego mirar el ejercicio-. No he llegado a ese todavía -admitió-. Déjame ver qué has estado haciendo… -se inclinó para mirar su cuaderno. Miró detenidamente los pasos tomándose su tiempo-. Aquí… -señaló con el lápiz ahí donde vió el fallo-. has puesto 'X' en lugar de 'Y'.
- ¡Oh! ¿¡Entonces lo estaba haciendo bien!? -le miró fijamente-. A ver… Si cambio la X de aquí… -Y más 4Z igual a -2… -pensó en voz alta mientras seguía escribiendo-. ¡Z igual a uno! -levantó la libreta para enseñársela de nuevo-.
- Eso es…- sonrió levemente al rubio al ver como se emocionaba al resolverlo, parecía un chiquillo adorable-.
- Nishishishi… -rió por lo bajo, orgulloso de sí mismo-. Siguiente… -enseguida volvió a centrarse en su cuaderno-.
Sasuke observó el entusiasmo con el que se dispuso a resolver el siguiente ejercicio; su leve sonrisa se mantuvo por un momento. "El farolillo rojo*...cómo ha cambiado, no daba nada por ti al inicio del curso y ahora…", su sonrisa se fue apagando "...pronto no me necesitarás…". Notó algo oscuro nublar su mente por un momento pero lo disipó enseguida centrándose en el siguiente ejercicio.
- ¡Ah! -levantó la vista de repente para fijarla en el moreno-. ¡Sasuke!
- Ahora qué… -dijo sin apartar la mirada de sus apuntes, concentrado en hacer la multiplicación mentalmente-.
- … -volvió a centrar la mirada en su libreta, sintiendo un leve rubor al recordar el tacto los dedos de aquel por su espalda-. Antes… Cuando… Eso… -tragó antes de seguir-. Te sonó el móvil… -comenzó a escribir de nuevo-.
- ¿De qué me estás hablando? -ya casi tenía el resultado, la voz de Naruto parecía lejana-.
- Que te sonó tu móvil cuando estábamos… Ahí… -su voz iba bajando de tono a medida que el bochorno le iba invadiendo, encogiéndose en su asiento-.
- ¿Ahí? -finalmente consiguió llamar la atención de Sasuke, que le miró sin comprender hasta que vió a Naruto casi fusionarse con el sillón en su típica actitud 'tierra tragame', y eso sólo sucedía hablando de sexo… 'Ahí' cobró mucho sentido-. ¿Sonó el movil? -le miró con cierta incredulidad-.
Si había escuchado o no el teléfono no lo recordaba, estaba más pendiente de las rampas placenteras que de un estúpido móvil. Tampoco esperaba a nadie, sólo a Naruto. Y al estar ahí atender al teléfono era algo sin sentido. Pero se conocía lo suficiente como para saber que a veces desconectaba de todo. Desvió la mirada hasta el aparato que estaba un poco más allá de donde se encontraban para encontrar la luz parpadeante que indicaba una llamada perdida. Desbloqueó la pantalla para encontrar lo que Naruto ya le había dicho. 'Itachi', rezaba en la pantalla, haciendo que el menor sufriera un escalofrío.
No había escapatoria, tenía que llamar y fue lo que hizo enseguida: cuanto antes lo hiciera antes terminaría.
- ¿Me has llamado? -pregunta estúpida-. Sí, ya estoy en casa… -hizo una pausa y miró de reojo al rubio-. Sí… -de nuevo hizo una pausa para luego desviar la mirada-. No -contestó tajante-. No creo que… -suspiró derrotado-. Está bien… Nos vemos… -cortó la comunicación tras un suspiro-.
A Naruto le dio un respingo cuando aquel se sentó de nuevo en su sitio: de reojo había visto cómo le miraba mientras hablaba; no supo cómo interpretar aquello, así que decidió intentar centrarse de nuevo en la tarea.
"Espero que no se haya enfadado… Mucho...", recordó de nuevo la escenita que montaron con las sábanas.
- Itachi quiere llevarnos al parque de atracciones… -dijo con calma volviendo a la tarea-.
- ¿¡Ah!? -se sorprendió-. ¿Y eso…?
- …. -hizo un inteligente silencio antes de contestar-. ...Dice que le viene de paso… Iruka nos lleva…
- ¿Niichan trabaja mañana…? -aquello le sorprendió aún más-. No me lo había dicho…
- Quizás le ha salido un trabajo a Itachi… -despejó un poco el camino-. Y necesita transporte… -apartó por un momento los libros mirando al rubio-.
- Aún así me parece raro… -se rascó la sien con el boli-. Iruka-niichan siempre me cuenta esas cosas…
- … -Se masajeó las sienes mirando al rubio-. ¿Todo? -le parecía algo increíble-.
- ¿Eh? -le devolvió la mirada fijamente por un momento, y de inmediato que captó el mensaje se dispuso a continuar con los deberes, algo abochornado-. Del trabajo sí…
- … -miró al rubio seguir con la tarea, él tenía una familia que iba a su aire, por eso él también lo hacía; muchas veces llegaba y se encontraba con la casa vacía cuando creía que habría alguien y a la inversa. Se mantuvo en silencio y continuó con la tarea-.
- ¿Crees que nos quiera vigilar? -soltó de sopetón sin pensar, tras unos minutos sin poder concentrarse dándole vueltas al tema-.
- Espero por su bien que no sea así… -entornó la mirada, aquello no se lo perdonaría por mucho que fuera su hermano-.
- Tampoco es que pudiéramos hacer nada ahí… -murmuró, copiando otra fórmula del libro-.
- ¿Y quién les dice que vamos realmente al parque de atracciones?
- Pues… -dejó de escribir, sabía de sobra que se iba a enfadar… Pero tal vez fuera mejor que lo supiera-. Iruka-niichan… Lo sabe… -le miró fugazmente de reojo-.
- Creo que Iruka no te ha pillado limpiando las sábanas…
- Pero sabe lo que tengo en la mesita… -su voz se fue apagando con cada palabra-.
-¿¡... Lo sabe?! -no pudo evitar exaltarse para luego templar los nervios-. Ahora si que no voy a tu casa…
- ¿¡Eh!? ¿¡Por qué!? -alzó la voz sin querer-. ¿¡Crees que no querría que me tragase la tierra si viene tu hermano ahora!? ¿¡Qué cara le pongo!? ¿¡Ah!?
- Itachi no te dirá nada… -conocía a su hermano de sobra-. Además no me dijo nada por tener relaciones contigo…
- ¡Iruka-niichan tampoco! -se cruzó de brazos con el ceño fruncido, sin despegar la mirada de él-.
- ¡No es lo mismo! -siguió el Uchiha-. Niisan es diferente… -no iba permitir que nada superara a su idolatrado hermano-.
- ¿Y no crees que yo me siento del mismo modo que tú?
- Porque… -se detuvo en seco-. No lo entiendes… -bufó-.
- No, el que no lo entiende eres tú -resopló-. Yo también preferiría que siempre estuviéramos en mi casa, donde YO -enfatizó- me siento seguro…
- ¿Entonces que haces aquí? -le miró con los ojos entornados-. Aquí casi nunc-
- Porque quiero estar contigo -contestó serio-. Me da igual dónde mientras estés tú.
- A mí también me da igual, dobe… -apartó la mirada-. Simplemente no quiero que veas a Itachi como un enemigo. No lo es…
- Iruka-niichan tampoco… -repitió medio enfurruñado; sin querer puso un puchero desviando la mirada hasta la televisión-.
Sasuke miró al rubio viendo que no iban a llegar a ningún lado, su secreto había sido desvelado, pero confiaba en su hermano y sabía que no iba a irle detrás como una hada madrina, Naruto no entendía las intenciones de su hermano.
- Itachi sabe que me haces feliz y sólo quiere ayudar… -dijo finalmente-. Tsk -chasqueó la lengua-.
- "Cuando dos personas se quieren, el resto no importa"... Fue lo que me dijo -le soltó las palabras de su padrino, dejándose escurrir en la silla; no entendía por qué Sasuke no le comprendía-.
- Está bien, Naruto… Ya está bien… -se dejó derrotar, aquella discusión era estúpida: no tenían un lugar propio para pasar sus momentos de intimidad pero eso no iba a frenarle para estar con él. Pero sabía que su hermano era abierto de mente por todas las cosas que le había contado; sin embargo, Iruka... ¿que sabía de él?-. Niisan admira mucho a Iruka… -dijo para poner al fin paz-.
- ¿Eh? -se dignó a mirarle de nuevo, con la sorpresa escrita en la cara-. ¿Por qué...? Niichan siempre me habla de Itachi-niichan con mucho respeto…
- No lo sé… -fue sincero, simplemente recordaba el momento-. Cuando fuiste a clase enfermo y estuviste en la enfermería, que Iruka fue a buscarte… Le dije a Itachi que me recordaba a él, sacrificándose por su 'hermano pequeño'... Pero entonces me dijo que él no podía compararse a Iruka… -recordaba el ligero tinte oscuro en la voz de su hermano, sabiendo que no iba a decirle el por qué-.
- Ah… Unn… -de repente se le enturbiaron los pensamientos, recordando todos los esfuerzos de su padrino, y volvió a ponerse con los ejercicios en un intento de hacerlos desaparecer-. Se esfuerza mucho… -comentó al aire, mientras escribía-.
Sasuke decidió imitar al rubio centrándose en su tarea para despejarse, no sin antes darle un sorbo más a su té. Se mantuvo en silencio, recriminándose que es así como debería haber permanecido: callado.
Cuando acabó los deberes, Naruto se dejó caer sobre la mesa suspirando agotado. Las matemáticas, aunque empezaba a entenderlas, le requerían un esfuerzo mental enorme y acababa agotado. Sasuke, sin embargo, continuó centrado en la tarea aunque su lápiz se movía muy lentamente.
- Si quieres puedes poner la consola -le concedió para que no se aburriera esperando-. Luego voy más tarde…
- Déjame vaguear un rato… -cerró los ojos relajándose-. Prefiero esperarte… -murmuró cansado-.
- Entonces espérame vagueando… -continuó centrado en el ejercicio-. Me falta un poco… -miró de reojo al rubio por un momento antes de volver a centrarse en el problema-.
Tras unos minutos dejando reposar la vista, se cruzó de brazos sobre la mesa, apoyando el mentón en ellos, observando cada gesto que hacía el moreno al escribir. Posó durante un momento los ojos en su mano y los sutiles movimientos del lápiz; ahora que se fijaba con detalle, se dio cuenta que, en comparación con los suyos, los dedos de aquel eran algo más finos.
"He acertado con la talla del anillo de chiripa…", sonrió para sí interiormente, observando su regalo en el dedo de aquel.
Paseó la mirada desde ahí hasta su hombro, encogido levemente por la postura, y cómo aquello hacía que se le marcara la clavícula. Al menos lo poco que le dejaba entrever la ropa. Esa ropa que le impedía ver claramente la parte que más le gustaba de su cuello. Tampoco el pelo le permitía observar la línea que se le dibujaba desde la oreja al mentón; incluso sus ojos quedaban medio ocultos bajo los mechones de su flequillo. Sólamente sus labios quedaban a la vista sin obstáculos.
Inconscientemente dejó escapar un suspiro, deseando de poder atacarle de nuevo, y frunció el entrecejo algo frustrado.
"No debo distraerle…", se autoimpuso. "No puedo tenerle para mí todo el día…", volvió a suspirar.
Pudo ver de reojo cómo la mirada de Sasuke se clavaba en él cuando decidió levantarse de ahí: si no se iba a otro lugar no pararía de divagar entre sus deseos y volvería a dejarse arrastrar por sus hormonas.
- Voy al baño… -le contestó antes de que le preguntara, sin atreverse a mirarle-.
Estaba seguro que debía de estar rojo como un tomate de sus propios pensamientos y tenía la certeza de que si le miraba a los ojos, aquel se iba a dar cuenta.
"No puedo tenerle para mí todo el día…", se volvió a repetir mojándose la nuca para aliviar el calor que empezaba a desprender su cuerpo. "Y ya hemos tentado bastante a la suerte…".
Se dejó caer, sentándose en la cama después de encender la video consola, esperando poder despejarse. Pero a pesar de que estaba ya el menú en la pantalla no era capaz de reaccionar: su mente estaba viajando, un par de horas antes, a la cocina del piso de abajo.
De nada sirvió que se refrescara la cara. De nuevo volvió a sentir cómo le invadía el calor al recordarse dominado por el moreno. No tenía muy claro por qué, pero aquello le excitó sobremanera: verse atrapado entre el mármol y el cuerpo de aquel, sin poder hacer uso de las manos, y entregarse por completo a la voluntad del moreno fue tremendamente excitante.
Se dejó caer de espaldas sobre el colchón, y echó mano a la almohada, para cubrirse la cabeza. Estaba notando cómo la sangre corría acelerada por su cuerpo, y cómo empezaba a respirar pesadamente.
"Ya hemos tentado bastante a la suerte…", se recordó de nuevo.
Aunque era cierto que aquello también fue un punto bastante estimulante: el miedo a que les descubrieran en mitad de todo aquello no hizo sino que fuera todavía más excitante. Hacerlo de aquella manera tan temeraria era muy tentador.
Suspiró bajo la almohada al recordar el tacto de sus manos recorriéndole los costados y se abochornó de nuevo, apretentando la almohada aún más contra su cara, al pensar en lo obsceno que pudo haberle resultado a su novio que le pidiera de aquella manera que le masturbara con más fuerza.
Aún podía notar casi como si tuviera el sexo de Sasuke dentro de él, y casi podía sentir sus embestidas. Suspiró pesadamente al venirle a la mente esa forma tan posesiva con la que le sujetaba las caderas, hincándole los dedos en la piel, mientras sus piernas no paraban de chocar contra sus nalgas, y cómo era incapaz de retener que los jadeos escaparan libremente de su garganta en cada arremetida, a cada cual más fuerte, haciendo que arañara el dolor en todo aquel remolino de lujuria.
Entreabrió los labios buscando el aire que le empezaba a faltar, sintiendo cómo la sangre empezaba a acumularse en su entrepierna. Quería más. Quería más de ese indescriptible placer. Quería volver a sentir su piel, su calor, sus labios recorriéndole por entero, su olor y sus lenguas enredándose mientras se apretaba más a él. Era en esos momentos cuando se sentía completo.
"Es como si hubiera nacido para estar él…", llegó a la conclusión, pensando en la paz que sentía cuando estaban unidos de esa forma tan íntima.
No pudo evitar que se le escapara otro suspiro con este pensamiento. Se sentía dichoso de haber podido encontrar a una persona que le llenara ese vacío que sentía en su corazón, haciendo que se olvidara totalmente de todo cuanto pudo haber sufrido en el pasado: a partir de ahora sólo importaba él, y lo que les deparase el futuro.
"Sea lo que sea, sólo puede ser mejor", sonrió apartándose la almohada de la cara para abrazarse a ella, y se encogió de lado cerrando los ojos algo más calmado ahora.
"Nunca he conocido a alguien como tu… Realmente sabes qué hacer para dejarme como un idiota…", recordó las palabras del moreno.
"Tú sí que me haces parecer idiota…", sonrió aún más, apretándose a la almohada, ahora que le empezaba a encontrar el sentido a sus palabras. "Yo también te quiero... Baka…".
CONTINUARÁ
Buenas a todas! al habla usura-tonkachi; como habéis deducido estamos aplicando la regla de un episodio lo comento yo y otro ella..aunque yo realmente apesto contestando! tengo tantas ganas de decir cosas y al final lo dejo todo en un triste 'gracias ^^'
SoloChely ahora mismo no tiene mucho tiempo, pero estamos intentando ir adelantando los fines de semana para que tengáis un capitulo nuevo lo antes posible! de verdad que esta haciendo muchos esfuerzos para traer Kizuna!
Quisiera daros las gracias por vuestros comentarios y por haber contestado a nuestra pequeña encuesta y hacerle ver a Solochely que el fic va bien, casi me da algo cuando dijo que quería cambiar cosas porque lo veía muy lento...pero os aseguro que vale la pena esperar..ademas quien no quiere ver a estos dos siendo melosos hasta la eternidad ? *W*
(solochely says: ejem! he aqui el lemon q hace no se cuantos capitulos ya os dije q cierta persona queria quitar… dadle vuestra opinion x3)
Bueno antes de seguir quiero decir a todos los presentes, para evitar futuros malentendidos, que nosotras contestamos SIEMPRE! si no salis en los reviews es porque no hemos visto vuestro mensaje ;A; porque lo comprobamos varias veces no dejarnos a nadie, sabemos que haceis un esfuerzo por dejarnos un comentario y nos parece deleznable que no se corresponda como se debe, así que si no veis una respuesta de nuestra parte ya sabeis porque es ;A;. En cuanto comenteis comprobad que el mensaje ha salido, hay veces que el FF va como le da la gana ¬¬
Una vez aclarado! Vamos a los reviews! Muchas gracias por dejarnos tantos! este capitulo ha tenido 11! No sabeis la locura y la fiesta que hemos montado XDD. Ya os pasaremos fotos! Fue como una fiesta salvaje del sabado noche! YEEEEEY
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...bueno en realidad no.. XDDD =3
solochely says: pero casi! xD
REVIEWS
hazukirokudo
Ey! te echabamos de menos!;A; Me alegro que te haya gustado! Y ya sabes que Itachi siempre ha estado ahí para cubrir a su querido (y tonto) hermano menor. Sakura esta bastante echa polvo, lo que pasara después sigue siendo un misterio hasta para nosotras y es que como decimos los PJ evoluciona a medida que avanza la historia, es por eso que no sabemos decir hasta cuando va durar esta historia! =3
Y sobre Sasuke...Bueno ya sabeis nuestro punto de vista sobre su relación en pareja, aunque pueden haber parejas homosexuales que puedan abrazar la dominacion y el sumiso (hablo de las reales) , nosotras no vemos a estos dos así y creo que mucho tendran que cambiar las cosas para cambiar de opinion XDD. Aún asi espero que disfrutaras de este capítulo...if you know what i mean…*cejas*
Tu pegale a Solochely que yo soy muy alérgica al dolor XDDD
solochely: aaahhh!? O_o yo q he hecho…? ;A;
Moon-9215
Me alegro que te gustara X3 seguiremos dando lo mejor en perversion jus jus jus...em quiero decir en hacer avanzar la historia!
Zanzamaru
Quizas tengas razón aunque tambien recordar que la adolescencia es ese momento que no existe el gris o todo es blanco o todo es negro! O es Bueno! o es una mierda! en casi cualquier tema...pero especialmente en el amor!
Itachi es un personaje muy especial y sus intenciones nunca estan a la luz como muchos creen jusjus…
Respecto a Kisame es un gusto llevarlo aunque es bastante raro de llevar! XDD
Roo-Uchiha
Muchas gracias por leernos durante tanto tiempo!
La verdad es que la historia esta avanzando gracias a la intervención de solochely. Se esfuerza mucho en hacerme notar mis constantes incoherencias XDD Sin darnos cuentas pasamos de capitulos de dos páginas a cerca de 30 de media. Creo que sabemos entender el personaje que nos toca, yo me veo incapaz de llevara naruto y ella parece tener miedo a Sasuke...cuando para mi Sasuke es lógico para Solochely no XDD.
solochely: y q lo digas… -_-
Y amen a lo que dijiste sobre el amor! Acabo de ver tu blog y sin duda eres toda una poeta y hay poemas bastante interesantes de otros! Hay un para para el SasuNaru! Bien! men encanta el fuurin X3
Mis respuestas no son muy ingeniosas XDD Pero tranquila que a la proxima te toca Solochely que es ...muy Naruto!, nunca sabes por donde te saldrá XDD.
solochely: lol! xD
Gracias por la biblia nos encanta leerlas!
BluesoulRed
Awww
que agradable con tu comentario! Muchas gracias! Realmente la partes romanticas las pone Solochely, ya sabeis que yo no se hacer nada romántico! así que todo es gracias a ella! X3
Realmente las dos tratamos de llevar a los personajes de la forma más fidedigna posible y ser justas con sus acciones, personalmente no me van nada los fics que para hacer posible su pareja hagan a la rival una zorra. Ej SasuNaru y Sakura restregándose a por Sasuke para que deje a Naruto. No tiene sentido con el personaje. =/
Para mi el SNS es canon y lo será siempre! Creo sinceramente que ishimoto se encontro sin saber que hacer y por eso hizo esa cagada de final, nada ni nadie me hará cambiar de opinión XDDD
Ya sabes que el tema Yaoi las dos lo tratamos con mucho respeto, pero Naruto Y Sasuke son nuestro OTP, así como yo puedo mirar otras parejas yaoi y puedo decir AWWWW que monos, nunca pasara de eso. Sasuke Y Naruto son los unicos que me han impulsado a hacer cosas que nunca había hecho antes, como dibujar yaoi o escribir lemons XDD
Nos vemos!
ambu780
wolas!
Pues sinceramente a la pregunta que planteas a quien tiene mas miedo de perder al otro, aunque hablo desde mi punto de vista, es Sasuke. Naruto no ha perdido a nadie, en cambio Sasuke sí, por eso esta tan obsesionado en encerrar su emociones. pero sin duda son almas gemelas que han nacido para estar juntos XDD
Y respecto Itachi….Bueno ya has visto como ha terminado todo! XDDD
AnonimadeLima
Me alegra verte en este fic tambien! Bueno como primer dato decirte que Solochely suele subir en el DA cosas de kizuna, aunque no se ahora..., aunque para estar mas informada mejor visita su tumblr.: solochely . tumblr. com
Ay polluela! para saber lo que pasa hay que seguir leyendo! esas preguntas y muchas mas estaran resueltas en los proximos capitulos X3
Cuando Sasuke confesó a Sakura su relación con Naruto, yo ya tenía claro que no iba a ser por algo tan trillado como los besos, y creo que hay pocas cosas más crueles que confesar tus sentimientos a alguien este no solo los corresponda sino que los eche a un lado por otra persona, que es lo que Sasuke ha hecho...describiendole casi como si fuera un desgraciado. pero la rechazó. Sasuke ya llevaba un tiempo pensando como hacerselo saber y viendo que era inevitable prefirió hacerlo rápido, aunque doloroso, así se acababan los problemas! ya veremos las consecuencias! X3
Gracias por comentarnos!
moei
Muchas gracias por tu fidelidad a este fanfic X3. La verdad que el punto de vista de Naruto depende de otra personita que se evade… ¬¬ ehem!
Gracias por comentar!
wmy
Primero de todo, esperamos que tus vacaciones esten siendo divertidas y que te lo estes pasando en grande! Me hace mucha ilusión que hayas encontrado un momento para comentarnos aunque ello significara subirte a un árbol, poniendo en peligro tu integridad fisica!….bueno...quizas no XDD.
solochely: omg… yo aun estoy q no me lo creo o_o
Sasuke esta totalmente perdido por los sentimientos hacia el rubio, la lastima es que Naruto se los toma demasiado a la ligera XDD aun no es consciente de lo mucho que le cuesta, pero si que poco a poco intenta dejar a parte sus miedos. ;3
Gracias por comentar!
Scaring
Buenas!
El tema de la ortografía es todo gracias a Solochely, mientras yo te estoy comentando ella está corrigiendo las faltas, ella es quien revisa una y otra vez los capitulos para que lleguen limpitos y correctos a vuestras pantallas XDD. En cambio el resto mis fics tiene faltas de ortografías a montones, no quisiera provocarte un desprendimiento de retina como dices que padeces ante las faltas XDDD.
Seguramente ya estarás al tanto que casi literalmente Solochely se encarga de Naruto y yo de Sasuke,puede que por eso algunas cosas parezcan man naturales, dado que somos dos personas realmente dándoles vida. O0O
Itachi es uno de mis personajes favoritos del manga! intento hacerle como yo creo que sería en un ambiente de paz, ya en el manga recalcaban lo increíblemente inteligente que era y lo comprometido con la sociedad ninja, aquí no podía ser diferente...Y..Yo tambien quiero un itachi! ;A;
Sasuke seme...ya hemos tenido muchos apuntes sobre el gusto de ese rol, pero este fanfic no abraza ninguno de los dos; como las dos pensamos que los dos merecen ser amados sin que les pongan etiquetas mucho tendrán que cambiar las cosas para que nos centremos solo en un rol. Pero me alegra que también apruebes nuestra forma de hacerlo! 3
Hmmm veo que en lo último te has contestado tu misma asi que... mejor asi! esperamos seguirte leyendo!
Elizabeth L
EY! me alegra verte de nuevo!
Pues si Sasuke fue directo a pesar de que Sakura va a sufrir mucho, Sasuke vio que era inevitable y procuró hacerlo rápido, aunque siempre habia sido un desalmado con las mujeres no supo cómo tratar a la pobre Sakura ;A;
Realmente creo que lo mejor era hacer ver la parte más humana y menos cool del Uchiha, que muchos se esfuerzan en hacerle un capullete, cuando siendo humano da mucho más juego XDD.
Muchas gracias por decir tu opinión en la encuesta! esperemos que cierta persona reaccione a la opinión de la gente -_¬
PD: ha sido muy interesante eso que has contado sobre tu novio, la verdad es que me rei mucho y me sorprende que debatais sobre esto, sinceramente siempre tengo la opinio que la gente lee y se olvida!
AH! y una pregunta por parte de Solochely (yo me limpio las manos, pero así luego podra contestarte ella LOL): Tu novio tiene algo que decir al respecto? sobre las reacciones del cuerpo masculino y eso…
Pd2: Por mi parte me alegro que disfrueis de las partes chistosas! Por ejemplo Kisame ha sido un nuevo reto en este capitulo, ya van dos personas reclamando que vuelva a salir el tiburón de bolsa. Veremos que pasa! Gracias por comentarlo!
PD3: Acosa todo lo que quieras en el tumblr, yo al menos estoy muy sola ;A;
solochely: yo tambien… ;w;
SPOILER
- ¡Uoooo!
A Naruto le brillaban los ojos intensamente mirando hacia lo que parecía el infinito, ahí arriba, donde estaba el tope de la atracción: la caída libre desde 150 metros de altura de seguro era un buen detonante de adrenalina.
- ¡Ne! ¡Sasuke! ¿A qué esperas? -se giró emocionado al ver que se quedaba a un lado de la cola-.
- Ya te dije que no iba a montarme en nada… -dijo con calma manteniéndose al margen-.
- Hmmm… -no pudo evitar poner un puchero; aunque le dijera aquello el otro día, aún mantenía la esperanza de que se retractara de sus palabras al estar ahí-.
- ¡Déjale, Naruto! ¡Él se lo pierde! -le enganchó enseguida del cuello Kiba para arrastrarle a la cola-.
- Jmmmmmm… -se le escapó un gruñido al verse arrastrado de esa manera por el castaño; como por inercia echó la vista atrás y se le escurrió una sonrisa al encontrar la mirada relajada del moreno; casi podría jurar que le estaba sonriendo también-.
