Ojo de gato le devolvió la sonrisa desafiante a Granate y entonces se dirigió a Apatita. – Deja de hacer la tonta y ve a por ellas, no me pongas en ridículo- . Apatita salió entonces de entre las rocas sin un rasguño, cogió su martillo con una sola mano y las miró serena. Granate se puso justo en frente suya e hizo un gesto con la palma para hacerle entender que la estaba esperando. Apatita sin cambiar la expresión atacó rápidamente a Granate, se movía con una extraordinaria velocidad para cargar un arma de tal calibre. Granate esquivó dando una voltereta hacia atrás y Apatita golpeó el suelo provocando un pequeño seísmo que hizo perder el equilibrio a Granate. Apatita aprovechó el instante de desequilibrio para acercarse a Granate y hacerle un barrido en las piernas. Granate cayó al suelo y Apatita intentó golpearla pero esta rodó esquivando el golpe por los pelos. Entonces granate contraatacó aprovechando la abertura de Apatita, golpeándola en el rostro y haciéndola retroceder unos pasos. Esta se limpió la sangre y volvió al ataque como si nada hubiera pasado.

Mientras Ojo de gato observaba divertida la pelea. Zircón y Perla se lanzaron a por ella mientras Steven, Amatista y León fueron a por la gema que permanecía en silencio. Ojo de Gato se dio rápidamente la vuelta, invocó dos cimitarras y paró ambos golpes sin aparente esfuerzo. Ojo de Gato les dedicó una sonrisa pícara y de una patada se quitó a Zircón de encima. Con la mano que le quedó libre intentó acertarle un tajo en el cuello a Perla, pero esta agachó la cabeza esquivando el ataque y retrocedió de un salto. Ojo de gato los miró durante un segundo y entonces se desvaneció, Perla y Zircón se miraron sorprendidos por un instante. Justo a tiempo Zircón percibió un breve reflejo en el aire y se apartó casi instintivamente, en ese momento Ojo de gato apareció de la nada por detrás suya e intentando acertarle un tajo en la espalda. Ojo de gato miró a Zircón con una sonrisa burlona y Zircón le devolvió otra en forma de desafío. Perla cargó energía y disparó un pulso desde la punta de su lanza, pero Ojo de gato se desvaneció de nuevo y Perla erró el tiro. Zircón soltó una pequeña risa y habló en alto para que esta lo escuchara: – "Esta vez no" - . Zircón levantó una corriente de aire alrededor de la zona levantando una nube de arena que cubrió la figura invisible de Ojo de gato. Entonces Zircón se lanzó a por Ojo de gato. Esta paraba con destreza sus ataques con una hoja y con la otra intentaba atacar pero Zircón la esquivaba ágilmente. Este continuaba lanzando sus veloces ataques sin dar tregua a la par que giraba alrededor de su enemigo para intentar desestabilizarlo. Mientras Zircón y Ojo de gato luchaban Perla se lanzó por la espalda del enemigo, pero Ojo de gato se percató y la esquivó de un salto. Justo en el momento del salto Zircón aprovechó y dirigió una fuerte ráfaga de aire hacia Ojo de gato para mantenerla suspendida una segundos más. Entonces se dirigió rápidamente a Perla: –"¡Ahora Perla, dispara!" - . Esta asintió y apuntó con su lanza a Ojo de gato. La gema enemiga dejó escapar una risa y se volvió a desvanecer. Perla esbozó una sonrisa desafiante – "yo no fallo dos tiros seguidos" un instante calculó la posición del enemigo y disparó el pulso que impactó de lleno contra la figura invisible de Ojo de gato. La figura humeante de Ojo de Gato cayó al suelo como un plomo. Esta se levantó con dificultad del suelo mientras miraba enfurecida a Zircón y a Perla. En un arrebato de ira Ojo de gato se lanzó contra Perla. Zircón se dispuso a intervenir pero Perla le hizo un gesto para que no lo hiciera: - "Déjame esto a mí"- . Como en una danza sincronizada Ojo de Gato y Perla intercambiaron filos durante unos minutos. Se miraban mutuamente: en la mirada de Ojo de gato solo había ira asesina, mientras que en la de Perla reinaba la serenidad. El frenesí violento de Ojo de gato la llevó finalmente a cometer errores en la ejecución de sus ataques, lo que permitió a Perla esquivar con facilidad uno de sus tajos y de una grácil voltereta propiciarle una patada que envió lejos una de sus cimitarras. Esta, frustrada, intentó alcanzar a Perla con su arma restante pero ya estaba desconcentrada y Perla puedo esquivar su ataque sin esfuerzo. Antes de que Ojo de gato volviera a hacer tan siquiera un amago de ataque Perla acabó el duelo atravesando a esta limpiamente con su lanza. Lo último que apareció en el rostro de Ojo de Gato antes de que desapareciera en una nube fue sorpresa. Su gema cayó al suelo, junto con su desestabilizador. Zircón encapsuló la gema y Perla recogió el desestabilizador y lo rompió. Esta se dirigió a Zircón mientras miraba los restos del desestabilizador: - "Estaba tan segura de su victoria que tan siquiera usó esta monstruosidad contra nosotros"-. Zircón le respondió: – "Creo que más bien fue su orgullo el que le impidió usarlo contra nosotros"-. De repente Amatista cayó junto a ellos, herida. Los dos la miraron con sorpresa y se acercaron a ayudarla. Zircón la asistió y Perla se puso en guardia: la gigantesca gema de nombre desconocido se acercaba hacia ellas impasible, llevando consigo el cuerpo inconsciente de Steven.