Hola :) aquí estoy con el capítulo de hoy, va a ser un poco más largo de lo común ;)
Que lo disfruten
Recomendación musical: Come what may de Moulin rouge
Los días se convirtieron en semanas, el primer mes del año había pasado volando, dando paso a febrero. Por desgracia para todos los enamorados, el día de San Valentín ocupaba uno de los primeros días de la semana, no les iba a ser posible festejar como era debido, pero ese no era un impedimento para Draco Malfoy, claro que no, nada iba a estropear la sorpresa que había preparado para ese día, sólo tenía que planear los últimos detalles.
Cuando llegó ella ya lo esperaba, puntual como siempre.
—Llegas tarde— le dijo Hermione con falsa molestia
—Yo nunca llego tarde, todos tienen la mala costumbre de llegar antes que yo
Hermione rodó los ojos
—Está bien, señor de la puntualidad— besó su mejilla con ternura— ¿Qué querías decirme?
—Esta noche, tú y yo, una cena ¿Qué te parece?
—Suena muy bien ¿Pero tiene que ser esta noche? En verdad es muy complicado hoy, lo siento, te prometo que después de hoy puedo cualquier día
No había previsto que ella diría que no, pero ya se le ocurriría algo
—Está bien ¿Lo programamos para después?
—Sí, por supuesto
—Está bien, nos vemos más tarde
Se despidieron con un beso y Hermione fue a su clase.
Cuando él dijo nos vemos más tarde no se le había ocurrido que Draco fuera a irrumpir en su habitación a mitad de la noche para prácticamente secuestrarla, la sacó cargando de su cuarto y la llevó por los pasillos hasta la salida, una vez fuera Hermione comenzó a hacer preguntas.
—Draco, ¿se puede saber qué estás haciendo? Tenemos clases mañana
—Relajate por un momento, has estado estudiando demasiado estos días, sólo estoy tratando de darte tu regalo
No entendía cómo no se dio cuenta de la fecha, era 14 de febrero, con tantos trabajos y exámenes se le olvidó conseguir un regalo para Draco.
—Es verdad, no recordaba la fecha, siento no tener nada para ti
—Será suficiente si dejas de preocuparte y comienzas a divertirte
—Está bien— dijo ella sonriendo— te prometo que voy a dejar de preocuparme, aunque sigo pensando que no debiste hechizarla
—Tu compañera estará bien cuando vuelvas, te aseguro que no va a ir a ninguna parte
Cuando Draco entró en la habitación de Hermione, Astoria también se encontraba ahí, para evitar que ella dijera o hiciera algo le lanzó un hechizo que la hizo dormir y modificó su memoria para que no recordara que él estuvo ahí y que Hermione había salido.
—Eres increíble
—Lo sé
—No era un cumplido
Ignorando el comentario, Draco puso en marcha la siguiente fase de su plan.
—Te tengo una sorpresa, pero tenemos que llegar hasta dónde está
—Claro, te sigo
—Creo que olvidé mencionar que estaba por allá— dijo señalando a lo alto de la colina que estaba al fondo de los terrenos de la escuela
—¿Ahí arriba?
—Sí, pero como tardaríamos demasiado en llegar caminando traje esto— señaló a su escoba
—No creo que…
—Prometiste que ibas a relajarte, no tienes que temer, no voy a dejar que nada te pase
—Está bien, vamos
Subieron a la escoba, Hermione se abrazó a Draco, poco a poco fueron ganando altura, cuando estuvieron lo suficientemente lejos del suelo, Hermione tuvo el valor de mirar abajo pero se arrepintió inmediatamente, volvió la vista al frente y se acurrucó contra la espalda de Draco
—Cariño, yo sé que mueres por mí, pero éste no es el lugar
—Engreido
—No importa lo que digas, sé qué me amas
Aunque no podía verla, Hermione rodó los ojos
—Ya casi llegamos
Descendieron lentamente hasta la cima de la colina, Draco bajó de la escoba con gracia y destreza, pero Hermione casi besa el piso por la sorpresa al ver lo que había ahí. En lo alto de aquella colina se encontraba una mesa, en el centro había velas, el mantel era rojo, todo era muy parecido a esa vez en la sala de menesteres…
—Feliz día… quise repetir la cena de esa noche, cómo se supone que debió haber sido, sin interrupciones ni malos entendidos
—En verdad que lo lograste, esto es perfecto, la vista desde aquí es impresionante
—Te mereces solo lo mejor
—¿Cómo hiciste esto en tan poco tiempo?
—Unos cuántos hechizos por aquí y por allá y un poco de ayuda de Blaise
—¿Zabini te ayudó?
—Digamos que me lo debía— dijo sonriendo de lado— ahora siéntate, la cena nos espera
Cuando terminaron de cenar las estrellas aún brillaban, pero la noche de repente se había vuelto fría, Hermione todavía sentada en la mesa comenzó a temblar
—Ahora me arrepiento de haberte sacado de tu habitación tan de prisa
—Estoy bien, solo es un poco de viento
—Claro, avísale eso a tu dentadura— Hermione se abrazaba a sí misma y sus dientes castañeaban— permíteme
Draco se levantó y fue hasta el otro lado de la mesa, se paró detrás de la silla de Hermione, se quitó el abrigo y lo puso sobre sus hombros
— Así está mejor ¿no crees?
—Ahora tú te vas a congelar
—Me subestimas, esto no es nada
—Está bien, pero si te enfermas…
—Si eso pasa tendré una linda enfermera
—Eres tan…
—¿Atractivo? ¿Divertido?
Hermione puso los ojos en blanco
—Sí, eres encantador
—Sé que lo soy, ahora ven
Ella se levantó lentamente, Draco la abrazó, se escuchó un breve chasquido y cuando Hermione volvió la vista, el espacio que había sido ocupado por la mesa estaba vacío, en su lugar ahora un tocadiscos mágico
—Me di cuenta que nunca había podido bailar contigo, así que… ¿Me concedes ésta pieza?— sostuvo su mano con delicadeza para después besarla
—Sería un honor— respondió haciendo una reverencia
Una suave melodía sonó desde el tocadiscos, se abrazaron, sin dejar espacio alguno entre sus cuerpos, comenzaron a bailar
—Quería hacer esto desde que te ví en el baile de navidad— le dijo al oído
—¿De verdad?
—Nunca he hablado más en serio, ¿Sabes que otra cosa quería hacer?
—No
—No voy a decirte, prefiero mostrarte
Se acercaron y sus labios se juntaron, primero en un sutil roce que se fue intensificando hasta que necesitaron espacio para respirar… se alejaron un poco y se abrazaron, Hermione tenía la espalda recargada en el pecho de Draco y al levantar la vista se encontró con sus profundos ojos grises
—Hay algo que había querido decirte desde hace mucho… más bien muchas cosas, pero supongo que sabes que no es mi especialidad eso de expresar mis sentimientos con palabras— ella se rió un poco— y tú siempre me dices que no debería contenerme en decirte lo que pienso o lo que siento… así que… mi regalo para hoy… van a ser palabras, las palabras que por años me callé… y siempre te he querido decir… bueno aquí voy…— dio un suspiro hondo y comenzó a hablar— Cuándo tenía 11 entré a Hogwarts, en aquellos años tenía más productos para el cabello en la cabeza que neuronas— Hermione volvió a reír— y conocí a una niñita castaña, muy inteligente y un poco mandona también, ella era hija de muggles, me habían educado para despreciar a personas cómo ella… sin embargo ella era diferente… no sé parecía en nada a lo que me habían dicho de los muggles, no era mala persona, era una de las más amables que yo hubiera visto, no era tonta, era de las mejores de las clases, de toda la generación… como el estúpido que yo era, comencé a odiarla, porque me hizo cuestionarme todo lo que había conocido… entonces comencé a molestarla… me dije a mí mismo que lo hacía porque ella se lo merecía, por ser una sabelotodo insufrible pero en el fondo sabía que no… era una manera retorcida de tener su atención… en ese entonces pensaba que era mejor que me odiara a que me ignorara por completo… lo sé, lo sé muy mala idea… creo que pagué parte de todos esos insultos la vez que casi me rompe la nariz, honestamente lo merecía por ser un idiota con ella, ese día la admiré más que nunca, se atrevió a ponerme en mi lugar, tal vez después de eso fue que me dí cuenta de que no la odiaba, sentía algo por ella, pero definitivamente no era odio… luego vino el baile de navidad, para ayudar a mi mejor amiga Pansy fui con ella al baile, ella se dio cuenta de mis sentimientos y me dijo que la acompañara al baile ya que ninguno de los dos iba a poder ir con quién le gustaba… ese día cuando entró al gran salón con Viktor Krum… me sentí un completo imbécil por todas las veces que la insulté diciendo algo sobre su cabello o alguna otra cosa… ella era y sigue siendo hermosa, tanto por dentro como por fuera, también me sentí celoso…( por favor aprecia lo mucho que me costó decir eso) de pensar que ella bailaba y le sonreía a él, como tal vez nunca lo haría conmigo… después de eso la seguí molestando… debo decir que me sentía terrible de hacerlo, pero era lo que esperaban de mí… en sexto año… fue lo peor… de no haber sido porque aprendí oclumancia… verla en las clases o en los pasillos me hacía sentir un poco de tranquilidad— se detuvo y volvió a suspirar— ahora viene la parte difícil… no supe nada de ella durante meses, no volvió al colegio para el séptimo año, había muchos rumores… nadie más que Pansy lo sabía pero yo… cada día tenía miedo de que algo le pasara, de no volver a verla, entonces en las vacaciones… había vuelto a mi casa, mi padre me llamó de repente un día, tuve que parpadear varias veces, no podía creerlo, no quería, los habían atrapado, ella estaba con ellos, me pareció que aquellos minutos fueron eternos, las palabras llegaban a mis oídos pero no tenían significado alguno, cuando mi padre me preguntó ¿Es él? Le respondí que no estaba seguro, tal vez eso no garantizaba la seguridad de ella, pero al menos podrían ganar tiempo, después todo ocurrió muy rápido, no supe cómo pero mi tía loca la estaba torturando en el piso de mi casa, quise llorar, gritar, suplicarle que se detuviera, pero no pude, sabía que si hacía cualquiera de esas cosas ella moriría y yo no soportaría el dolor, la prefería viva aunque estuviera lejos de mí y me odiara… después de la batalla, cuando todo terminó nos perdonaron a mi madre y a mí, por la ayuda que ella prestó, yo tuve que volver a Hogwarts, sabía que nadie iba a recibir bien mi regreso, con excepción de mis amigos, después de la guerra todos nos dimos cuenta que habíamos vivido en una mentira, las creencias que teníamos sobre la sangre ya no servían para nada, a mí ya no me importaba nada, no ponía atención en las clases, no hablaba con nadie más que con Blaise, Theo y Pansy; Slughorn estaba preocupado, habló conmigo un par de veces pero no le dio resultado, el único que se decidió a hacer algo fue Flitwick, me puso una tutora… no sé, tal vez él se imaginaba algo … quizá lo sabía, pero de entre todas las personas que pudo escoger, la eligió a ella, cuando me enteré me puse histérico, ella no debería estar cerca de mí, fui a las clases, pero era imposible concentrarme, no podía tenerla a tan pocos pasos, recordaba bien lo que le había pasado, esa marca en su brazo era un recordatorio imborrable, traté de hablar con Flitwick, le pedí que escogiera a alguien más y se negó, después llegó el día en que no pude más, ella se veía desesperada, en verdad quería ayudarme y ya no sabía cómo, odiaba ver esa mirada de angustia, no merecía que ella se preocupara por mí, entonces la besé, para que dejara de hablar y porque llevaba 3 años queriendo hacerlo, después huí, la evité por días, no me esperaba que fuera a plantarse afuera de mi sala común, lo que menos me esperaba fue que me perdonara… luego de eso todo mejoró, ella me trataba como a uno de sus amigos, podíamos hablar, caminar por el castillo… comencé a pensar que tal vez y solo tal vez ella podría sentir lo mismo que yo, pero no quise hacerme ilusiones, Pansy sugirió que la invitara a salir, así saldría de dudas y dejaría de molestarla; la invité a Hogsmade ¡Y dijo que sí! ,Cuando estuvimos ahí, nuestra cita casi se arruina por culpa de uno de sus amigos, pero eso resultó ser bueno, por primera vez dijo que me quería; estuvimos juntos un tiempo, fueron los meses más felices de mi vida, hasta que terminamos por un mal entendido, mi corazón se desgarraba con cada lágrima que sé que ella derramó por mí culpa, mientras yo me sentía miserable por haberla lastimado otra vez después de que me perdonó… a pesar de todo al parecer el destino tenía un plan trazado, volví a encontrarla e hice todo lo posible por demostrarle que todo había sido un error y que no se arrepentiría si me daba otra oportunidad, y lo hizo, ella hace que mi vida tenga sentido, por eso no voy a dejarla ir nunca más, no importa lo que pase, quiero que esté conmigo— hizo una última pausa— te amo y te quiero a mi lado para siempre
—Te amo
Hermione se emocionó hasta las lágrimas, lo abrazó fuerte,volvieron a besarse, esta vez fue más lento y no tan largo
—Aún hay algo más que quiero darte
—Estás lleno de sorpresas
—Acostumbrate— le dijo sonriendo
Con un par de movimientos de varita apareció de la nada una pequeña rosa de luz…
—Eras tú… esa vez, en la fiesta de iniciación
—Te veías tan linda que no pude resistirme
—Fue un buen detalle de tu parte, hasta que se esfumó— recordó con tristeza
—Ese hechizo tenía errores, ya lo mejoré, intenta tocarla
Hermione pasó un dedo por los pétalos de la rosa, esta respondía a su tacto y despedía un suave pperfume, a pesar de parecer translúcida era sólida; pero lo que más llamó su atención fue el resplandor rojo que rodeaba a la flor
—Draco… esto es realmente… hermoso…
—Ahora solo funciona cuando tú la tocas y ¿Ves ese resplandor?— ella asintió— simboliza nuestro amor, mientras lo veas brillar, puedes estar segura de te amo
—Lo sé…
—Pase lo que pase quiero que sepas que te amo, que voy a amarte hasta el último día de mi vida, no lo olvides nunca
—Cada día me lo demuestras, ya no tengo ninguna duda, quiero pasar mi vida contigo
Se recostaron en el pasto, las estrellas parecían mucho más brillantes
—Draco…
—¿Sí?
—¿Qué hora es?
—Las 3 de la mañana más o menos
Hermione se quedó callada un momento, al parecer haciendo cálculos sobre algo
—Y nadie viene aquí nunca ¿Verdad?
—No… ¿Por qué?
—Estamos en una colina, a las 3 de la mañana y empieza a hacer frío
—Estás sugiriendo que…
—Tú dijiste que me relajara… y ahora me encuentro muy relajada
—¿En verdad quieres…
—Shhh— puso el dedo índice sobre los labios de Draco y se sentó suavemente sobre él— ahora tú relájate— lo besó, comenzó por labios, bajó por su cuello, se topó con su camisa y desabrochó los primeros borones— Feliz día de San Valentín— la ropa fue sobrando, mientras Hermione seguía su camino feliz.
