N/a

Aquí una nueva entrega de mi pareja favorita.

Espero les guste.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece.


Resumen:

No podía amarla, Hinata aún estaba presente, era Hokage pero era hora de tomar una decisión, se iría de la aldea durante cuatro años, si para ese entonces ella no encontraba a su alma gemela sería de él de eso no había duda, volvería y sería capaz de amarla, solo entonces... si definitivamente Ino era su alma gemela


Alma Gemela

Se levanto de su asiento para caminar a la venta y se quedo de piedra, Ino venía a la oficina, sabía que tan solo entregaría su informe pero no deseaba verla triste o nerviosa por su culpa, noto que sus ojos estaban levemente hinchados, no deseaba que ella llorara por su culpa, no lo merecía, por supuesto que no, miro los papeles en su mesa, había tomado la decisión correcta, tan solo deseaba estar lejos de la aldea por un tiempo.

Tocaron a su puerta - Pase - esta se abrio dejando ver a Ino que miraba a la derecha - El informe de mi escuadrón Hokage-sama - no tartamudeo pero bien sabía que estaba mal, por su culpa, siempre era por su culpa - Puedes irte - ella hizo una reverencia, la observo tomar la perilla, deseo que no se detuviera pero lo hizo, se detuvo y maldijo, no deseaba verla mal, no deseaba verla mal por su culpa, ella se mordio ligeramente el labio y lo obervo.

- ¿Porqué? - pregunto ella y él fruncio el ceño - ¿Te refieres a...? - bien sabía a que se refería más no diría nada porque deseaba que ella se diera por vencida - Se que amas a Hinata pero de eso hace dos años, te pido que lo dejes atrás y te des una nueva oportunidad - pidio ella a punto de derramar lágrimas, sonrió un poco - Basta, no puedo amarte y francamente no deseo hacerlo - era la verdad y ella lo sabía, bien lo sabía.

- Hokage-sama - Sasuke aparecio frente a ellos y observo a la rubia marcharse a grandes prisas, la había lastimado de nueva cuenta - ¿Pasa algo? - pregunto y el azabache tan solo nego con la cabeza - Sabía a donde iba a ir esto, tan solo intervine, no deseo que la lastimes más - señalo su amigo y él tan solo sonrió un poco - Lo malo del amor es que trae consigo demasiados líos - su amigo le lanzo un kunai que esquivo con una sonrisa ladina.

- Dejala ir yo puedo protegerla - aseguro su amigo y sonrió - No la he atado a mi es ella la que se ha empeñado en atarse a mi - Sasuke desaparecio, estaba molesto, demasiado molesto por su actitud, sin embargo, no tenía la culpa y ambos lo sabían, se levanto de su escritorio para ir a su casa, quería descansar un poco y guardar sus cosas para el viaje, después de todo se iría durante cuatro años, eso era demasiado tiempo al menos así parecía.


- ¿Porqué? - pregunto observando a Hinata que tan solo seco su lágrimas - Q-Quiero ser a-alguien para p-padre - la estaba odiando en ese momento por empeñarse en ser alguien para su padre cuando para él ya era todo - Que te vaya bien - se levanto pero ella se aferro a su espalda, no deseaba dejarlo ir y él francamente no entendía entonces porque estaba haciendo lo que estaba haciendo, los estaba lastimando a ambos de eso no había duda alguna.

- N-No t-te v-vayas - pidio ella y fue cuando sintio las lágrimas que resbalaban de sus ojos, odiaba verla llorar, sin embargo, era ella quien se estaba lastimando y por desgracia lo estaba lastimando a él tambien, eso era sinceramente horrible - Eres tú quien me deja ir no yo - se libero de su agarre y la beso por última vez, esos labios que tanto tiempo había besado serían de su primo Neji, esas manos que se habían aferrado a él ya no serían suyas.

Toda ella ya no sería suya y él no estaba haciendo nada - Te deseo lo mejor - desaparecio dejandola sola, no necesitaba sufrir más, ya lo había hecho con Sakura, ya lo había hecho con Tenten, ya era suficiente, estaba bien, estaría bien, era el Hokage después de todo así que debía de continuar con su camino, la aldea lo necesitaba, era su deber.


Había amado a Hinata con toda su alma pero al parecer para ella eso no había sido suficiente, el día de su boda se mantuvo como si nada aunque por dentro estaba muriendo, cuando ella tuvo a su primer hijo y lo perdio no estuvo con ella, tan solo la observo llorar porque Neji estaba en una misión, no se rebajaría ante ella, sin embargo, le era imposible olvidarla porque después de todo había sido su primer amor, su vida entera en determinado momento.


- M-Me gustas - le dijo Ino después de seis meses, la miro, era hermosa pero no la amaba y no quería hacerlo al menos no aún - Lo siento - se disculpo con la rubia que tan solo sonrió levemente - ¿Aún la amas? - miro directamente a sus ojos y estos estaban reteniendo las lágrimas, estaba lastimando a Ino, sin embargo, no le importaba - Si - la vio levantarse y la detuvo por la mano, no deseaba dejarla marchar sabiendo que no estaba bien.

- Pienso que algún día te enamoraras de nuevo - aconsejo él colocandose en pie, ella lo detuvo suavemente por la mano - Creo en las almas gemelas y se que tú eres la mía, la encontre por eso te estoy pidiendo una oportunidad - la miro con una leve sonrisa - Yo no creo que exista el alma gemela de una persona, no puedo amarte, lo siento - beso su frente y desaparecio, sin embargo, alcanzo a escuchar "Eres mi alma gemela, no pienso dejar que te vayas", esa rubia era alguien buena.


Miro a la rubia que estaba entrenando en el lago, se acerco a paso calmado a donde ella se encontraba - Debes de moderar tu chakra - ella dio un respingo al escucharlo, siempre la colocaba nerviosa - N-Naruto - sonrió levemente - Me voy - ella abrio los ojos asombrada por su confesión - ¿C-Cómo? - pregunto, lo más seguro es que ella se sintiera desfallecer - Me voy cuatro años a la Niebla, si para cuando vuelva no has encontrado a tu alma gemela seras mía - se acerco un poco más a ella.

- T-Te dije que tú eras mi alma gemela - de alguna manera sabía que ella diría eso, se acerco un poco más y le sonrió - Cuidate, cuando regrese seras la primera persona a la que vendre a ver, lo prometo - beso su frente y desaparecio, era hora de irse, la aldea estaría cuidada con uno de sus clones pero este sería algo así como un robot porque solo se enfocaría en tareas de oficina, no en algo más.


Salio temprano de casa, hacía un bello día - Si caminas lento vas a llegar tarde - dio un leve respingo al observar a Sasuke a su lado que le sonreía levemente - No me digas que hacer Uchiha - sonrió un poco para caminar a su lado - ¿Cómo esta ella? - pregunto al azabache que sonrió levemente para mirar a su derecha - Más hermosa que nunca además es mía - la rubia rió suavemente ante esa contestación - Título de propiedad, que raro - ambos rieron mientras caminaban con dirección a la academia ninja.

Ella era profesora y él era anbu pero siempre la acompañaba a su trabajo, su deber era cuidarla hasta que el dobe regresara, habían pasado cuatro años, ya contaban con 22 años y eran grandes amigos - ¿Te declaraste? - pregunto la rubia colocandose bien la bufanda observando el leve sonrojo en su amigo - Me dio el si - sonrió un poco más para abrazarlo por el cuello mientras él trataba de zafarse del agarre - Me alegro por ti - ambos detuvieron sus pasos frente a la academia.


Habían pasado cuatro años, Hinata era el pasado, Ino sería el presente, sus amigos lo recibieron con abrazos pero faltaba ella y Sasuke - ¿Dónde esta Ino? - le pregunto a Shikamaru que miro a Sai - Esta con Uchiha, son muy unidos - sintio un leve nudo en la garganta, solo esperaba que ella no fuera algo de su amigo - Debo irme - salio a pasos apresurados de su oficina ante las miradas de felicidad de sus compañeros.

Se teletransporto a la academia al identificar el chakra de la rubia, sin embargo, no había identificado el de Sasuke, eso era una buena señal, camino por los pasillos hasta que escucho su risa, se detuvo observando por la ventanilla a su clase, al parecer era maestra - ¿Han entendido? - pregunto con su típica sonrisa - ¡Si sensei! - contestaron los niños, abrio la puerta mientras ella estaba de espaldas - ¡Hokage-sama! - gritaron al unísono los pequeños niños.

Ella volteo y se detuvo de su mesa, las piernas le fallaban, el aire no llegaba a sus pulmones - Pueden salir antes - los niños corrieron a la puerta y ambos se quedaron solos - Cumpli mi promesa - de hecho no había sido así porque había visto a sus amigos en vez de a ella pero quiza más tarde se lo diría - Y-Ya veo - contesto ella mientras él caminaba a donde ella se encontraba - ¿Encontraste a tu alma gemela? - pregunto él y ella se mordio ligeramente el labio.

- T-Tú eres mi alma gemela - aseguro ella mientras él la besaba suavemente, disfruto de ese beso como nunca, había olvidado a Hinata, ahora todo estaba bien, ahora podía amar libremente a la rubia... si definitivamente Ino era su alma gemela, la abrazo con cuidado - Te extrañe tanto que senti que moría - le dijo ella y él rió suavemente, no la dejaría de nuevo, ni loco, antes moriría.


N/a

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.