Recuerden de que nada me pertenece. La historia pertenece a Nora Roberts y los personajes a Stephanie Meyer
Capítulo 37
—¿Qué dijo ella?
Jasper levantó las manos mientras Emmett iba de un lado a otro de su despacho.
—Que la había rodeado toda su vida, pero que ahora es más evidente.
—Ya, me la puedo imaginar diciendo eso. Cuando éramos… antes de que yo dejara la isla, hablamos de ello un par de veces. Había leído más que yo sobre ese asunto. Seguramente sigue siendo así. Ella puede asimilar un libro antes de que la mayoría de nosotros haya pasado del segundo capítulo. Tenía mucha seguridad sobre todo eso. El bien vencería al mal siempre que el bien fuera fuerte y digno de confianza.
—Ella es las dos cosas. Lo que no le dije fue que había detectado distintas… llamémosle huellas dactilares a su lado de la línea. Doy por sentado que son tuyas.
—Que ella no quiera mi protección no quiere decir que no vaya a dársela.
—Sea lo que sea que estás haciendo sigue con ello.
Emmett fue a la ventana y miró hacia la terraza nueva que se levantaba al otro lado de la calle. Había guardado las mesas que sacaba durante el fin de semana y los operarios estaban colocando la pizarra.
—¿Que aspecto tenía?
—Espectacular.
—Deberías verla cuando utiliza el verdadero poder —se volvió para mirar a Jasper—. Aunque su pongo que la habrás visto.
—A finales del invierno pasado, durante una invocación a los cuatro elementos. Tardé bastante en recuperar los sentidos. Me pregunto si para todos los días utiliza en la cara el equivalente en brujería al regulador de voltaje.
—No. El poder la refuerza, como si no fuera suficiente con lo que tiene. Esa belleza ciega a los hombres y aturde sus cerebros. Me he preguntado si será eso lo que me atrae de ella.
—No puedo responderte.
—Yo sí puedo saberlo. La he amado toda mi vida. Antes de saber lo que significaba el amor y después de intentar redefinirlo. Es una faena acabar entendiéndolo ahora, cuando ella no me ama. Ni lo hará —apoyó la cadera en la esquina de la mesa—. De acuerdo, científicamente hablando, o teóricamente, o académicamente, o como quieras llamarlo: mi presencia aquí, mejor dicho... ¿que yo la ame la expone a un peligro mayor?
—Tus sentimientos no cuentan —Jasper hizo una mueca nada más decirlo—. No lo digo en el sentido de cómo ha podido sonar.
—Lo he entendido. Sus sentimientos son los que inclinan la balanza en un sentido u otro. En ese caso, daré por supuesto que intentar reavivar los o cambiarlos no la va a perjudicar. Si piensas de otra forma, me contendré hasta septiembre.
—No puedo decírtelo.
—Entonces, seguiré mis impulsos. Aunque só lo sea eso, quiero estar lo más cerca posible de ella cuando llegue el momento. Hasta el círculo puede tener un perro guardián.
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La llamó esa noche a casa cuando ella estaba disfrutando de un libro y una copa de vino.
—Espero no haberte pillado en un mal momento.
—No — Rosalie frunció los labios mientras miraba el juego de la luz y la bebida en la copa —. Gracias por las flores. Son preciosas.
—Me alegro de que te hayan gustado. Siento que discutiéramos ayer; que descargara mi desánimo en ti.
—Aceptado.
—Perfecto. Entonces, espero que cenes con migo. Podemos considerarlo un asunto de trabajo para comentar los detalles de la visita de Caroline Trump. ¿Te vendría bien mañana por la noche?
Era todo amabilidad y delicadeza, se dijo Rosalie; en esos momentos era cuando resultaba más peligroso.
—Sí, supongo.
—Te recogeré... a las siete y media.
—No hace falta. Sólo tengo que cruzar la calle.
—Tengo pensado otro sitio y los martes sueles tomarte libre la última hora de la tarde. No hace falta que cambies tus costumbres por esto. Te re cogeré. Nada formal.
Rosalie estuvo a punto de pedirle más detalles, pe ro decidió que eso era lo que él quería.
—Muy bien, nada formal. Hasta mañana.
Colgó y volvió al libro, pero no podía concentrarse.
El día antes, se dijo, habían hurgado en las he ridas y amarguras del pasado. ¿Lo había bloqueado al amarlo tan ciegamente, al estar tan segura de sus sentimientos y confiar tanto en los de él? ¿Podía haber sido tan egoísta y tan desapegado como para dejarla a un lado en vez de compartir su corazón y su mente con ella, en vez de darle una oportunidad de entenderlo?
Qué tontos y cortos de miras habían sido los dos, pensó en ese momento.
Sin embargo, las culpas, las excusas, las explicaciones, no cambiaban el pasado. Nada de eso modificaba lo que habían llegado a ser, ni ella pensaba cambiarlo. Lo mejor era volver a enterrarlo y seguir como eran: amigos cautos y amantes des preocupados, sin más aspiraciones.
A juzgar por su actitud, parecía estar de acuerdo con ella en ese punto.
Sin embargo...
Rosalie se quitó de encima a la gata y se dirigió a ella.
—Está tramando algo.
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En el otro extremo del pueblo, Emmett hizo una segunda llamada.
—¿Bella? Soy Emmett McCarthy. Tengo una emergencia. Una emergencia confidencial.
Hola hola jejeje ke estara tramando Emmett ? jeje kieren saber? dejenme 5 Reviews y les actualizo al instante jejeje
Byeee
