Hola . Este es el último capítulo de la primera temporada . Llega de improviso, lo sé. He
venido pensándolo desde hace un par de semanas y sé cómo va a empezar la segunda temporada. Les explico cómo funcionará. En el primer capítulo de la segunda temporada, veremos a personajes que no conocemos pero que tendrán un punto en común que ya verán. Nos trasladamos al mes de abril, día sábado 24. Boda de Bree y de Diego.
Quiero agradecerles por cada uno de sus reviews, por sus alertas de autor, las alertas para la historia. Gracias por lo 127 comentarios! Cualquier cosa, pregúntenme no hay problema, con gusto les contestaré : )
Besitos
Capítulo 37: New Year's EveBella pudo sentarse a pensar por primera vez en la semana. El Lunes tuvo que estar todo el día delante de su escritorio, luego fue a visitar a Edward a la oficina pero este estaba en una reunión muy importante, le escribió una pequeña carta y le dejó el almuerzo que le había traído. Después corrió hacia su departamento con un montón de libros de cocina que había comprado online para su abuela. Así estuvo hasta miércoles, cuando tanto James como la abuela habían decidido irse; Edward tuvo que dejar una reunión a la mitad porque supo que para Bella sería muy difícil verlos partir y no se equivocó, cuando llegó Bella estaba en lágrimas viendo como subían a su abuela. Luego el jueves tuvo que ir a Staten Island para cerrar un contrato; Edward estaba a punto de mandar al demonio todo lo relacionado con la empresa, ¡nunca había tenido tantas reuniones!
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Por fin había llegado el viernes, Bella había terminado las cuentas del año, firmó los últimos papeles y salió volando para tomar un taxi, su pequeña oficina nunca había resultado tan asfixiante como en la última semana, personas entrando para ofrecer contratos para el siguiente año, el arquitecto que venía a revisar los planos para un bar en Las Vegas, tantas personas que ya había perdido la cuenta.
-Esta ha sido oficialmente la semana más cansada de la historia- Bella río al escuchar a Edward tirarse encima de la cama, al costado de ella.
-Me has robado la frase, he llegado hace una hora pero no puedo dormir- Edward se sentó para quitarle la corbata, el saco lo tiró hacia Dios sepa dónde y se volvió a echar.
-Báñate, después podemos echarnos a dormir un par de horas- le dijo Bella empujándolo con el pie. Edward se aferró a la pierna de Bella mismo niño pequeño mientras hacía pucheritos.
-Tu mamá llamó, estamos cordialmente a invitados a unirlos a una barbacoa que harán la próxima semana. Rosalie te quiere matar- agregó Bella riéndose.
-¿Ahora por qué?- pregunta Edward tapándose con una de las sábanas.
-Nate no quiere dejar la computadora- Edward niega con la cabeza, probablemente Rosalie lo odiaba en esos momentos, lentamente Edward empieza lentamente a subir hasta llegar a la altura de Bella.
-Hablando de Nate… hay que salir con ellos- añade tomándola suavemente de la cintura.
-Sería adorable, podemos llevarlos al parque de diversiones o a ver una película-
-Emmett está preocupada por Rose, dice que la ve muy cansada últimamente- A Bella ese detalle se le había pasado por alto.
-Todos estamos igual- dijo empujándolo suavemente para que se fuera a bañar. Uno nunca entra a la cama sin haberse bañado antes. Edward se levanta lentamente, entra a bañarse y Bella se queda dormida por lo que parece ser un par de horas pero en realidad es solo media hora, al escuchar un sonido fuerte abre los ojos.
-Wow- se limita a decir al ver a su novio con medio torso desnudo delante de ella.
-Eres una suertuda preciosa- dijo Edward guiñándole un ojo mientras se acerca lentamente. El novio de Isabella Swan era un hombre sexy. Bella se levanta inocentemente, solo lleva encima la camisa negra de Edward y un par de medias largas de color rojo, ladea la cabeza mientras se desabrocha lentamente los botones. Cuando la camisa cae al suelo puedes ver un conjunto de lencería negra con algo de pedrería.
-¿Necesitas un tacho?- Edward niega con la cabeza mientras ríe. Va a su encuentro, la besa apasionadamente para después arrinconarla contra la pared.
-¡Edward!- grita Bella después de que ve volar su brassier por el otro lado del cuarto.
-Te deseo Bella- fue lo último que dijo Edward para después concentrarse en hacerle el amor a la mujer más maravillosa del mundo.
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Luego de tener una noche ligeramente movida, ambos se levantaron al día siguiente pero se quedaron toda la mañana viendo tele y leyendo el periódico. Casi al medio día Bella tomó una decisión primordial, apagó todos los celulares y todas las computadoras, ese día iba a ser solo de Edward y de Bella.
-¿Quieres ordenar o vas a cocinar?- le preguntó Edward dejando el periódico de lado y yéndose a sentarse junto a Bella al sillón.
-Ordenar, pero no te preocupes, ya lo hice- le dice Bella haciéndole un espacio.
-Podemos quedarnos acá para siempre- dice Edward envolviéndola en su brazos.
-Pero quiero ver como cae la bola de nieve- dice Bella haciendo un puchero.
-Todavía faltan más de un par de horas para eso… hay que dormir- Bella asiente mientras se acomodan en el sillón.
-Estás helado, ponte los guantes, no te debes enfermar Edward- Bella estira su brazo hacia donde los ha dejado.
-Rose llamó ayer, dijo algo sobre comprar ropa de maternidad-
-Alice se va a ver grandiosa con una enorme panza- dijo Bella mientras sonríe sinceramente.
-Mi pequeña hermana embarazada-
-Me di cuenta que querías llorar cuando anunció la noticia- tal vez era un poco exagerado por parte de Bella pero sí hubo un atisbo de emoción por parte de Edward.
-Ha pasado por muchas cosas para estar donde está ahorita. No le vayas a decir pero hablé con un ex trabajador mío y me confirmó que Alice encabeza la lista para estar dentro del desfile de VS del próximo año-
-El próximo año va a ser radical para ella-
-¿Has hablado con tus papás?- Bella se tensó entre los brazos de su novio.
-No pienso hacerlo, ya les envié una nota de agradecimiento y su regalo- dijo lo más firmemente posible.
-No hay razón por la cual hacerlo- añadió tratando de no mirar a Edward a los ojos.
-Quiero que nuestros hijos conozcan a sus abuelos, quiero conocerlos yo Bella- dice Edward acercándola más a su cuerpo. Bella se queda estancada en la parte de ´nuestros hijos´, es decir, quería ser madre, lo deseaba con toda su alma pero no había pensado en eso… hace un mes no conocía al hombre que estaba a su lado. Ese pensamiento la asustó, se había arriesgado y hasta ahora todo iba demasiado bien para ser verdad, pero ¿casarse habiendo visto el gran ejemplo que sus padres le habían dado?
Ella quería un matrimonio feliz pero tenía miedo, si sus padres fallaron, lo más probable era que ella también lo hiciera. Bella negó con la cabeza tratando de ahuyentar los pensamientos.
-Hablemos de eso el próximo año- dijo tratando de hacer un chiste. Edward pudo notar que lo que lo que dijo la había hecho pensar.
-¿Dentro de cuanto viene la comida?- preguntó Edward tratando de relajar a Bella.
-La pedí para las 3, vamos a dormir señor Cullen, necesito recuperar energías para la noche que se viene- dijo moviendo sus cejas sugestivamente.
Cuando Edward volvió a abrir los ojos se dio cuenta que Bella estaba en la cocina por el movimientos de ollas, luego avanzó cuidadosamente para asustarla pero él terminó siéndolo porque Bella apareció detrás de él.
-Amor, ya está el almuerzo- dijo tranquilamente pero divertida internamente por el susto que le había metido. Juntos se sentaron a almorzar un rico plato de pasta.
-Aquí está el postre, torta de arándanos- dijo Bella poniéndolo en la mesa junto con los platos y los cuchillos. Comieron en silencio y dándose de comer el uno al otro en modo de diversión. No había nada mejor que estar juntos, todo era tranquilidad y paz en esos momentos.
-¿Quieres ver una película?- propone Bella cuando termina de lavar los platos.
-Yo hago la cancha y saco la gaseosa, tu eliges- Bella asiente y se va hacia la sala, ve los títulos y pone su película favorita, "El diario de Noa". Edward bota un bufido al ver le película que había puesto, Alice no era la única fan de la película después de todo.
-Oh, que desgracia, la chica se va a casar- dice Edward en tono de mofa, se había visto la película más veces de la que se bañaba.
-Eres un insensible. Ally y Noa se aman- Edward rueda los ojos ante el comentario tan característico de las mujeres. Se levanta por unos segundos para sacar los pañitos Kleenex que sabe que usará muy pronto.
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-Amor, ya va a empezar la caída de la bola- susurra Edward en el oído de Bella.
-Me da flojera levantarme, cárgame- pide Bella haciendo un puchero. Edward se levanta y luego la carga como si fuera un bebé.
-Con gusto, hermosa- le dice llevándola hasta el sofá, la acomoda entre varios cojines.
-¿Quieres que caliente el chocolate?- Bella asiente. Edward va para la cocina y pasan varios minutos hasta que empieza a oler a quemado. Bella se levanta negando con la cabeza y lamentándose, se sentía tan calientita entre los cojines.
-Se está quemando algo- avisa innecesariamente entrando a la cocina.
-¡Edward!- grita tratando de llamar su atención, Edward está concentrado en una de las páginas de las cartas que Bella le dio.
-Mierda, lo siento no me di cuenta, me distraje con esto- dijo levantando los papeles como modo de disculpa.
-Se quemó completamente- se quejó Edward levantando la cacerola con los trapos. Todo estaba negro.
-No importa, ya no quiero chocolate- dice Bella tomando la cacerola y metiéndola al lavado, le echó agua y salió bastante humo. Edward la miraba fijamente.
-Esto es muy interesante, lo principal es su impecable caligrafía- Bella siempre había tenido muy buena letra.
-Gracias, mis cursos de redacción sirvieron de algo-
-¿Así que tus cortes tipos sándwiches son los mejores?- preguntó Edward como quien no quiere la cosa.
-Acéptalo, se ven bien- dijo levantando su brazo, Edward negó por la broma cruel.
-¿Nadie nunca te lo ha preguntado?- comentó Edward.
-Nadie los nota, nunca dejo que lo hagan, siempre mantengo contacto visual con las personas- eso explica porque los primeros días no vio nunca las marcas.
-¿Nunca lo has intentado?- pregunta ella de vuelta.
-La verdad es que no, he tenido momentos malos en donde quieres terminar con todo pero nunca ni lo he pensado- dijo Edward de la manera más sincera que encontró.
-Es como querer desaparecer, todavía lo siento algunas veces… no me gusta mirarme al espejo cuando estoy en ropa interior. Una de las razones por la que sigo en tratamiento- dice Bella sentándose delante de él. Edward pareció confundido, había ido a su oficina con lencería de VS y nunca vio ni un atisbo de duda en su rostro.
-Siempre vas a ser lo más hermoso que he visto en mi vida- la frase de Edward hace que Bella agache la cabeza sonrojada.
-Gracias, pero nunca voy a ser suficiente, lo sé- a los segundos Bella se arrepintió de haber dicho lo que dijo.
-Mi gran defecto es el de ser demasiado perfeccionista, planeo hasta el último detalle, no me gustan las sorpresas. Mi cuerpo parece ser mi suplicio, me veo y no me agrada del todo lo que veo- Edward ve la sinceridad en los ojos de Bella, en verdad lo piensa y eso lo asusta mucho.
-Tú te mereces a alguien que venga con menos mierda que yo- termina diciendo Bella sonriendo amargamente.
-Ven conmigo- dice Edward duramente, Bella se para y Edward la jala hacia el dormitorio.
-Mírate- Bella se suelta de su brazo al ver su imagen en el espejo.
-No me hagas esto, por favor- le suplicó cuando él la volvió a tomar del brazo.
-Mírate Isabella- dijo Edward poniéndola fijamente. Bella empezó a llorar y Edward la sujeto entre sus brazos.
-¿Ves esto?... me encanta tu cabello- le dijo tomando uno de sus mechones, el cabello de Isabella era de un color caoba oscuro, le llegaba un poco antes de la cintura.
-Siempre me ha gustado tu tono de piel, me recuerda a la nieve- le dijo tocando su rostro suavemente, remarcó sus mejillas coloradas y sus labios color carmesí.
-Tus piernas son infinitas- Bella seguía botando lágrimas mientras se miraba al frente del espejo, la imagen que emanaba el espejo era la de una mujer con curvas y muy hermosa.
-Mírate, no te ves con suficiente claridad- le dije besándole los hombros mientras la tocaba.
-No te ves como eres en realidad, eres demasiado sexy señorita Swan- le dijo guiñándole un ojo, Bella ríe pero sigue botando lágrimas.
-Faltan 5 minutos- dice Edward tratando de relajar la situación. Bella asiente y se va junto con él secándose las lágrimas.
Ambos se quedan en silencio viendo los últimos reportajes del año 2011.
-Cuenta regresiva- murmura Edward subiéndole el volumen a la televisión.
-3- dice Bella leyendo el contador en la tele.
-2- Edward la abraza fuertemente.
-1- le susurra Edward al oído, los gritos estallan y se pueden escuchar los fuegos artificiales
-Feliz año nuevo, amor- le dijo Bella besándole mejilla.
-Feliz año nuevo, preciosa- murmuró antes de abrazarla y acomodarla entre sus brazos.
´Por todas esas personas que la pasan mal, que este nuevo año les traiga lo mejor del mundo´ pidió Bella cerrando los ojos. Siente todavía el agua dulce que está en sus mejillas pero rápidamente Edward le limpia el rostro.
-Yo quiero estar como esa pareja de ahí. Casados y con hijos- Bella voltea a ver la tele y se encuentra con una escena encantadora, una pareja que tiene tres hijos, el hombre carga a un par de gemelas y la mamá a un niño de alrededor de 4 años, todos ven como la bola de nieve cae en Nueva York.
-Yo también lo quiero pero todo paso a paso, nos hemos enamorado muy rápido Edward, falta conocernos bastante como para dar ese paso tan grande- Había tantas cosas que no había dicho pero no quería arruinar el momento, ambos eran jóvenes y en lo más alto de sus carreras, nada podía salir mal, ¿verdad?
Edward asintió y la beso delicadamente. Esa cajita que estaba en su bolsillo de pijama iba a tener que esperar un tiempo más. ¿Quién podía culparlo? Era un joven enamorado hasta el último cabello, de Isabella Swan, la hermosa chica de los cabellos marrones que había llegado a su vida de manera inesperada.
