¿Cómo Azula terminó otra vez manipulada?, He aquí la respuesta.

Aclaración o lo que sea: No, no soy dueño de Avatar: la leyenda de Aang y tampoco de Naruto.


Capítulo 36: Las dos estatuas (parte 2)

- Oye, ¿Por qué estás sentada tan lejos de los demás?-

- … -

- ¿No hablas? ¿Ni siquiera para tu princesa?-

- ¿Eh?... no… yo… por favor discúlpeme –

- Entonces si hablas. ¡Oye Ty Lee, ven aquí! –

-¿Por qué se está acercando haciendo piruetas? –

-Sólo ignóralo –

- Hola, ¿Eres nueva en la academia? me gusta tu peinado ¿Cómo te llamas?-

-Mai –

- Yo soy Ty Lee y puedo hacer esto… -

- Si, si, ya sabemos que puedes moverte como un mono cerdo, y tu Mai ¿Qué sabes hacer?-

- Yo…no lo sé –

- Papá dice que las personas más retraídas pueden transformarse en las más peligrosas. Veamos si es cierto. Toma –

- ¿Un cuchillo?-

- Lo tomé de la cocina del comedor. Vamos, dale a esa manzana de allí –

- …-

- Sólo tienes que hacer esto –

- Azula, vas a quemar el árbol-

- No si ella corta la rama ¿Y bien? vas a quedarte sin hacer nada y continuar así el resto de tu vida o vas a hacer algo útil. Si no decides pronto ya no tendrás un árbol donde esconderte –

Mai no pudo pensar en entra cosa que en aquella vez en que conoció a sus amigas, y en como las cosas habían terminado de esta forma. Azula no tenía su típica expresión de superioridad, es más, no tenía ninguna; parecía que ya ni siquiera tuviera alma. Ty Lee y Zuko no podían ocultar lo impactados que estaban por ver a su amiga y hermana respectivamente; incluyendo a Ty Lee, ninguno de los tres esperaba encontrarla de nuevo bajo el control del enemigo y que de nuevo fuera obligada a luchar contra ellos aunque, de todas formas lo haría por decisión propia.

Zuko y Ty Lee fueron devueltos a la realidad por Mai y Haru justo antes de que la cara de Azula fuera cubierta de nuevo y atacara con su propia estatua. La alianza hizo lo que pudo para rechazarlo y evitar un poco el avance de enemigo. Los Kages aún estaban confundidos por lo que pidieron explicaciones a quién identificó a la chica, es decir, su hermano. Tras entender parciamente el asunto, Shikamaru se comunicó con todos aquellos que se enfrentaban a las estatuas para explicar una nueva estrategia. Al terminar la Alianza retrocedió un poco para prepararse, aunque al ver a Orochimaru y su grupo avanzar el Raikage ordenó a todos apresurarse.

Como líder de la alianza, el Raikage no podía demostrar duda ante una situación como ésta, si era cierto que no pudo detener a Madara junto a los otros Kages también sentía que por eso mismo ahora debía usar todas las fuerzas que le quedaban para detener a los dos grandes obstáculos que los separaba del árbol. Al escuchar el plan de Shikamaru no dudó en ponerse a cargo del plan, por lo que primero ordenó a los otros tres Kages que aún peleaban junto a él tomar posiciones. Antes de que las estatuas se acercaran lo suficiente notó a Zuko, Mai y Ty Lee como se concentraban en la estatua de la izquierda; pudo reconocer que tal vez él no hubiera podido mantener la calma si su hermano fuera usado como un títere equipado con un golem de madera ridículamente poderoso:

- Oigan niños -

- ¿Nos habla a nosotros? – Mai, la que más cerca estaba al hombre musculoso de un solo brazo preguntó

- No dejen de mirarla, Si lo que buscan es salvarla, no le quiten los ojos de encima. Su voluntad decide el futuro de quienes observan y desean salvar –

- ¿Qué hay del plan? – preguntó esta vez Ty Lee

- La estrategia que recibimos tiene como objetivo abrirnos paso. Pero si encontramos el momento y lo aprovechamos, podemos liberarla –

- Así se habla muchacho – El Raikage felicitó a Zuko por su perspicacia, luego levantó su único brazo y esperó a que las estatuas estuvieran lo suficientemente cerca:

- ¡Ahora! –

Las fuerzas de la alianza se dividieron; la mitad de la derecha se centró en el zetsu principal, liderados por el Tsuchikage y la Mizukage y entre ellos Sokka, Haru y Toph. El resto, dirigidos por Tsunade y el Raikage se concentraron en el zetsu que controlaba a Azula. Apenas se dividieron, el tercer Hokage separó junto con sus 3 clones equitativamente entre ambos siendo el primero en arremeter. Antes de que las manos de madera lo alcanzaran él y sus clones fueron protegidos a distancia por la alianza. El zetsu principal pronto notó que las estatuas estaban siendo separadas al girar inconscientemente hacia lados opuestos abriendo un camino entre ellos.

El enemigo blanco respondió con una ráfaga de lanzas de madera para alejar al Hokage revivido y sus clones, pero se concentró tanto en él que no pudo prevenir que los Kages se acercaran a él y su títere especial. La Mizukage cegó primero con una niebla poco espesa de la cual el zetsu escapó saltando pero el Tsuchikage lo esperaba en el punto de aterrizaje, el cual era un hombro de la estatua. El zetsu creó una lanza de madera y la apuntó a la cabeza del anciano volador pero fue cortada por una espada oscura cuyo portador luego recuperó terminando junto al Tsuchikage. Al intentarlo de nuevo mientras planeaba aterrizar en un brazo que movía hacia él, fue detenido por una sierra metálica que cortó ese brazo y una roca lanzada por un chico de verde para que el Tercer Hokage atrapara al zetsu espiral original.

Del lado izquierdo las cosas sucedieron igual hasta que se acercaron Tsunade y el Raikage. La Hokage de un golpe empujó a la estatua haciendo que su controladora terminara en el aire, pero el zetsu apresuró una de las manos gigantes de madera para que regresara. Sin embargo, la mano no llegó, ni tampoco las que intentaron acercarse luego ya que fueron detenidas por un ataque concentrado de la alianza. En medio de la explosión el zetsu evadía a los Kages hasta que fue atrapado por algo que no pudo evadir; había sido cubierto por la arena de hierro de Toph.

El plan parecía funcionar pero las estatuas aún se movían y se disponían a atacar con todo, hasta que ambos zetsus se percataron que ambos cuerpos que habían usado ya no podían controlarlos, ni siquiera para forcejear. Ambos fueron alejados rápidamente de sus estatuas y llevados suspendidos hacia la pequeña zona que habían abierto antes. Ahí los esperaba una chica azul quien se concentraba al máximo mientras mantenía sus brazos inmóviles para que sus capturados no se movieran:

- Debí saber que había alguien más aparte de la chica de la arena de hierro detrás de nosotros. Apuesto que Orochimaru al ver eso tuvo la suficiente osadía de enfrentarnos para cruzar –

- Libéralos – Ordenó Tsunade llegando junto con el Tsuchikage, Mai, Zuko y Toph

- Tengo una mejor idea – El Zetsu original al decir eso intentó atacar a Katara con una rama afilada que hizo crecer de su frente, pero fue detenido de nuevo por un abanico cubierto en chakra.

Antes de poder atacar de nuevo la arena de hierro lo forzaba soltarse de sus huéspedes pero parecía muy lento, en ese momento Mai recordó parte de lo que Azula le dijo cuándo se conocieron:

- Si no decides pronto... –

Mai no lo pensó más y clavó sin mucha profundidad varios cuchillos con sellos explosivos a ambos

- Los humanos están locos, en especial tú niña… La alianza no logrará contener mucho esas estatuas aún si atacan más lento que antes… Ya veo. Intentan ganar tiempo para que libere a estos dos- el zetsu se carcajeó mientras veía a la chica que no hacía nada más que verlo esperando su decisión: morir con sus prisioneros o liberarlos

- ¿Sabes lo que se siente ir al baño? – Zetsu volvió a preguntar pero no recibió respuesta. No pudo volver a preguntar ni llevar cabo su plan de aplastar a sus huéspedes ya que había sido paralizado completamente al igual que las estatuas. Sabía que no había sido por las rocas o el metal. En ese instante se dio cuenta de la intención de Mai, forzarlo a hablar para que no hiciera nada precipitado mientras se activaban los sellos de los cuchillos disfrazados de explosivos.

Al activarse el sello ambos zetsus fueron separados de las personas que controlaban. Por un lado estaba Azula y por el otro, Yamato, alguien a quién varios de los presentes reconocieron.

Mai, Zuko y Ty Lee se acercaron a la inconsciente princesa. No les importaba que los demás ya estuvieran avanzando o lo que dijeran sus amigos, sólo miraban a la chica que siempre los utilizó en silencio por un momento y luego la montaron en Appa. Tsunade y el tercer Hokage se encargaron de Yamato mientras los demás Kages avanzaron.

El Raikage se sintió un poco aliviado, pero no por lograr avanzar, sino por poder haber hecho algo diferente a lo que acostumbra y lograr que funcionara, a la vez se preguntaba si era por influencia de Naruto y si sería lo suficientemente fuerte para salvarse y respaldar todo lo que había prometido. Sin embargo, él tampoco había hecho nada significativo más que darle un consejo a un trio de jóvenes. La verdad le sorprendió la mirada de la chica y la táctica de los cuchillos ya que Shikamaru no planeó eso pero sintió que sus palabras habían tenido un buen efecto en ella.

La situación era menos tensa, excepto en el lugar en que se enfrentaban Gai, el hombre de rojo y Madara. Un estado divino es difícil de vencer. Pero hubiera sido cuestión de tiempo y absoluta concentración en la batalla lograrlo de no ser por lo que apareció en dirección a la costa hacia el lado contrario del árbol: Un vacío que poco a poco tomó forma de espiral y se levantó hacia el cielo hasta no poder ser visto. El portal- tornado apareció.


La verdad había olvidado esta historia (y la contraseña de mi cuenta). Durante este tiempo que no lo recordé pude encontrar varias cosas para poder expresar cosas tan únicas como esta historia. No pido disculpas pero recuerdo que juré que la terminaría. Así que prefiero tardar mil años que decir que todo terminará en el siguiente capítulo, eso es de flojos. Me alegra haber vuelto a esta historia.