Hola hola, wow tengo muchisimo tiempo sin escribir y sin pasarme por aqui, leo sus comentarios por supuesto y aunque no tengo excusa ya saben que la inspiracion es una cosa que viene y va :( ademas el tiempo para escribir es solo para eso, escribir y a mi me falto muchisimo asi que bueno, queria disculparme po desaparecer de esa forma y desearles una muy feliz navidad y un año nuevo increible, es un poquito tarde pero de verdad queria darles mis mejores deseos, espero aun sigan la historia ya casi llega a su final siempre les digo lo mismo pero ya no quedan muchos capis, este no esta dentro de la estructura real de la historia, por eso tambien tarde mucho, porque necesitaba estar realmente inspirada para no meter la pata y despues de mucho darle vueltas y borrar muuuchos (nada de lo que escribia me convencia) decidi que el mejor rumbo es este asi que espero les guste mucho este cap solo puedo adelantarles que Emmet si que acerto esta vez!
La cancion recomendada las dejo a su eleccion aunque escuchaba Beetween the raindrops de lifehouse
Nos leemos abajo!
SECRETOS EN LA OSCURIDAD
Capitulo XXXIV
Una blanca navidad parte II
"Hay una sonrisa en mi rostro y es que sé que todos los caminos que recorro a tu lado siempre terminan bien"
El viaje le había parecido una eternidad aunque por supuesto exageraba pues, eternidad era lo que tenía por delante.
-A la izquierda- Murmuró medio ausente a su padre quien manejaba rumbo a la casa Cullen, la tensión en aquel auto era palpable incluso para ella quien apenas y prestaba atención a lo que ocurría, por el contrario, su mente se hallaba perdida entre cavilaciones… Aquel vampiro, el último a quien dio caza, había dejado muchos cabos sueltos, un lujo que su especie no podía darse sin ponerse en riesgo.
Suspiró
Aquello y el hecho de cenar con quienes debían ser la cena mantenían a los Swan en aquel estado.
-Bueno… Supongo que es aquí- Anunció su madre maravillada, su atención entonces volvió al presente y sus ojos se perdieron entre las miles de luces. Había visitado aquella enorme casa decenas de veces, aun así quedo completamente perpleja, nunca había visto tanto brillo en ningún otro lugar, además estaba la nieve que había empezado a caer aquella misma tarde, todo lucia mágico y surrealista, tanto que sus preocupaciones inoportunas se hicieron a un lado.
-Aquí vamos- Rumeó Charlie por lo bajo, no pudo evitar sonreír mientras tomaba parte de la indumentaria que debían utilizar.
-Los abrigos…- les recordó a sus padres tendiéndoles los pesados atuendos y se miro a sí misma una última vez en el espejo del auto… Había olvidado que toda la familia de Edward estaría presente, eso quería decir "Tania Denali" una chica de la que le había hablado Rose y había visto un par de fotografías e el álbum. Era realmente hermosa y la imagen de la Bella recién alimentada quizá no fuese suficiente…
Había escuchado que la vampiresa estaba loca por Edward.
-Estas hermosa Bella… Además, ahí viene tu príncipe…- Canturreo su madre mientras Charlie solo gruñía… Trago pesado y al abrirse la puerta, bueno, digamos que su cerebro se reinició…
-Hola- Su voz… sus ojos, diablos ¡Todo! ¿Cuántas veces había pensado en que aquel vampiro era y seria su perdición?
-Hola- Respondió tímidamente sintiendo que su corazón saldría de su pecho para abofetearla.
-¡Bienvenidos!- Escucho una voz de campana exclamar eufórica, miro hacia la mansión y se quedo de piedra… habían al menos diez vampiros en la estancia… Vale, aquello era nuevo.
Sus padres parecieron a punto de echar a correr.
Respiro profundo y decidió hacer de tripas corazón, se estremeció al notar el cambio en si misma, en el pasado habría pensado en sus posibilidades en combate cuerpo a cuerpo, solo le tomaría segundos para determinar la muerte de cada vampiro y ahora simplemente se congelaba sin saber que era lo correcto, huir o simplemente quedarse para grabarse a fuego el odio de Edward y tal vez recibir una muerte piadosa…
Vale, aquellos pensamientos no le estaban ayudando, los cullen no la harían daño alguno, no tendría que huir ni preocuparse por nada, aquella noche toda saldría bien. Se tranquilizó
Al sentir la mano del cobrizo tirar de la suya volvió a la realidad, le miro y una sonrisa apareció instantáneamente, sus ojos hablaron por si solos así que el chico aguardo con ella bajo la nieve mientras sus padres desaparecían dentro de la estancia.
Ese fue el momento en el que su cuerpo tomo vida propia e hizo lo que llevaba deseando hacer desde que sus ojos se encontraron con los dorados. Sus brazos volaron hasta rodear el cuello del vampiro y sus labios se hicieron con los de él en cuestión de segundos, por supuesto fue bien recibida y lo que empezó como un inocente beso termino en llamas.
-Te extrañe- murmuro contra aun los rojos labios del chico. Una sonrisa la recibió y esta vez fue él quien se apodero de ella…
-¿Solo me extrañaste Swan?- Preguntó divertido –Tampoco es que llevo años sin verte Cullen- Respondió desafiante, este pareció ofendido pero en el instante en el que bella dejo de sentir sus pies sobre el suelo, la había levantado y las carcajadas de ambos llenaron el espacio, había sido sorprendida y aun se preguntaba con podía alcanzar tal velocidad.
-Esta hermosa- Susurro el joven robando un pequeño beso de sus labios.
-Nunca voy a acostumbrarme a esto- Murmuro contra su cuello cuando sintió la calidez del hogar de los Cullen.
-Al fin- Se desespero Alice mientras Edward la colocaba nuevamente sobre el suelo –Siempre la acaparas- le reprocho a su hermano ante la mirada divertida de los demás. –Familia ella es Bella- La anunció mientras muchas miradas doradas la analizaban, en ese momento se percato del parecido que tenían aquellas personas con los hermanos y padres de Edward, todos tan pálidos como la cal como era natural en los vampiros, ojos dorados y facciones finas, todos parecían modelos de revista y estaban vestidos en colores pasteles, se quito su abrigo y lo coloco sobre el sofá, su vestido lucio deslumbrante ante los demás.
Junto al piano se hallaba una joven rubia, no debía pasar de los venti tantos y a su lado un hombre bastante mayor que ellos, aunque no llegaría a los cuarenta años en su vida humana.
-Bella ella son Irina y Eleazar- Anuncio Esme al percatarse de la dirección de su mirada. –Ella es Carmen- Señalo a una mujer sentada al lado de su madre guardaba cierto parecido a la que se llamaba Irina y era mucho mayor, calculo que tal vez sería su madre o alguna hermana mayor, aunque era imposible asegurarlo, la misma rosalie se hacía pasar por la melliza de Jasper aunque ninguno guardaba parentesco.
-Y por ultimo ellas son Tanya y kate, las tres son hermanas e hijas de Eleazar y Carmen- le informó la duende mientras su espalda se tensaba. Si que tenía razón.
-Es un placer conocerlos al fin, todos me han hablado mucho de ustedes, son de Denali por lo que sé- Comento en un intento por romper la tensión.
Un rostro le pareció bastante familiar y aquello no le gustaba ni un pelo.
Había vagado por Alaska ¿Cuántas? ¿Una…dos veces? Recordaba haber visto una cabellera rubia entre la nieve en una ocasión, aunque estaba tan magullada que era difícil saber a ciencia cierta nada…
-También es un placer conocerte Bella, nos han llegado muchas noticias tuyas- KLa saco de sus pensamientos la mas bajita de todas, sus manos tomaron las de ella y agradeció mentalmente a su cuerpo por permanecer tranquila.
-Esme nos había dicho eras encantadora, pero se ha quedado corta, eres hermosa… Casi sobrenatural- Bromeó la de cabello rubio rojizo… Tanya.
Bella POV
Mi madre fue la primera en romper a carcajadas, mi padre sonrió nervioso y yo solo alcance a sentir la cara ardiendo, no sabía si era por los nervios o por el aparente alago.
-Gracias- Murmure por lo bajo.
Las horas se pasaron rápido entre las charlas de las familias y los chistes de Emmet, pronto nos vimos en la enorme mesa Cullen, Esme se había esforzado haciendo una cena exquisita, suave de sabor por supuesto pero devoramos cada bocado, mis padres por la ansiedad del momento, yo porque me había encantado el pavo.
Los vampiros por otro lado, parecían tensos y llevaban bocados pequeños a sus bocas, me sentí apenada por ellos, creo que el único divertido por la situación era mi padre, bueno… quizá me reí un poco de Emmet y rose. Cada tanto alguno desaparecía, supongo que para aliviarse un poco.
Durante toda la noche mantuve una distancia prudencial de Edward, mis padres estaban presentes, normalmente no éramos muy demostrativos delante de su familia y ahora que estaban los Denali…
-Bueno, la tradición es quedarse a dormir y abrir los obsequios mañana por la mañana pero con el permiso de la familia Swan- Anunció Alice mientras mi madre asentía –Vamos a adelantarnos un poco, luego saldremos a divertirnos- Canturreo finalmente.
-Esperen- Interrumpió mi madre –Con permiso, ahora vuelvo- y salió como un vendaval del comedor, la duende pareció confundida por primera vez desde que la conozco así que tome una imagen mental de su rostro me disculpé dejando a mi padre con los ojos como platos. Reí por lo bajito mientras ayudaba a René a sacar los muchos obsequitos del maletero. Los de la familia Cullen los había elegido yo, los de los Denali los había comprado mi madre según los consejos que le había mandado Alice…
El gran árbol que decoraba la sala se vio colmado de tantos paquetes coloridos. Finalmente todos parecieron ir hasta la sala y allí comenzó la verdadera locura…
Todos los paquetes se había repartido, todos teníamos al menos cinco.
-Este último dice… Isabella Swan- Murmuro Esme tendiéndome un último obsequio, tenia forma de sobre y por la perfecta y trabajada caligrafía, pertenecía a alguien muy particular… Mi mirada se poso sobre la suya y una sonrisa me hizo estremecer de pies a cabeza… Sonreí.
-¿Listos?- Todos asentimos –¡Ya pueden abrirlos!- Se adelanto Emmet recibiendo una mirada divertida por parte de Esme.
Nadie había dicho que fuese una competencia, pero por alguna extraña razón los papeles volaban de lado a lado, las risas no se hicieron esperar y los vampiros parecían haber hecho una especie de acuerdo para moverse a velocidad humana, claro que mis padres no "sabían" la verdad. Aquello hizo todo más divertido.
De reojo vi a Jasper ojear el libro que le compre, rose presumía un atuendo diminuto de color rojo, mientras tanya parecía tener uno parecido en tonos violetas.
Mi primer descubriendo fue una mochila para la escuela de color negro, era hermosa y la textura de la fina y resistente tela me hacía pensar que…
-Louis Voutton… Alice- Me queje mientras esta solo esbozaba su súper sonrisa de marca registrada
-Culpable- Respondió divertida mientras yo le agradecía e iba por el segundo.
El paquete era cuadrado y algo pesado, el papel de un verde claro quedo hecho pedazos y allí estaban, tres libros… alucine, ¡diablos!… The Hunger Games, Catching Fire y Mockingjay ¡L trilogia!
¡Gracias Jasper!
Fui a por uno suave de papel rojo, no tenía forma por lo que lo abrí con más cuidado solo destrozado un poco el papel, por un costado me percate que era seda… ]Trague pesado, era similar al que Rose y Tanya recibieron, solo que este era negro y tenia… Encaje.
Mire la tarjeta.
Para: Bellis Bells
De: Su unico hermano favorito duh
Suspire y termine de sacar el trocito de tela, no lo levante en volandas si no que lo coloque con cuidado en mis piernas, intente darle forma para descubrir en que parte de mi anatomía semejante cosita cabria pero no fue otra más que mi madre quien decidió ayudarme…
-Esto va así Bella- Susurro mientras lo volteaba, al parecer lo estaba viendo al revés, enrojecí desde la punta del cabello hasta mis dedos del pie.
¿Era lo que yo creía que era?
Casi me infarto al ver a mi madre levantarlo en el aire
-Es un baby doll-
Cantó alegre mientras mi padre palidecía Emmet reía y Rose parecía compararlo con el suyo y el de Tanya.
No quise ver la reacción de nadie más, tome el trozo de tela mientras murmuraba un gracias emmet entre dientes, por suerte todos parecían más interesados en sus obsequios que en mi, le eche un vistazo a Edward de reojo y parecía reprender a su hermano aunque de manera divertida.
Recibí una blusa turquesa por parte de mi madre y Charlie. Rose me había regalado una hermosa bufanda de color beige, las hermanas Denali unas botas para nieve del mismo color, supuse que se habían puesto de acuerdo, Elezar y Carmen me obsequiaron un hermoso estuche de maquillaje y finalmente allí estaba, el sobre dorado.
Lo había dejado de último porque sabía que muchos estarían expectantes ante lo que me daría Edward, entre ellos Charlie, así que con manos temblorosas abrí un extremo y descubrí una pulsera fina de plata con un dije, curiosamente parecía ser una llave antigua en miniatura que brillaba por varios cristales incrustados…
¿Diamantes?
A la hermosa prenda se sujetaba otra nota, esta por supuesto era más pequeña
Tal vez ya lo sepas, pero tienes la llave de mi corazón… Solo tú fuiste capaz de abrirlo
El nudo que se me hizo en la garganta me dejo muda
Pero no era todo.
Dentro del sobre reposaba una tarjeta, la saque con cuidado y mi mente se quedo en blanco…
¿Te escaparías esta noche conmigo?
Ajaaaa! hahahaha bueeeno eso es todo amigas, pero por hoy , no dire fechas por que la verdad siempre me pasa que lo que digo pocas veces se da prefiero mantenerme calladita asi que no se bien cuando sera mi proxima actualizacion, claro, tardare poco ya agarre el hilo otra vez se los garantizo, asi que si deciden seguir este viaje conmigo nos leemos pronto, espero les haya gustado el cap saludos! xoxo
Pdatta: Agradezco infinitamente sus reviews me llegan a mi celular y siempre los leo, me alegran el diaaaa asi que una vez mas gracias por tomarse ese tiempo de sus vidas para saludar, expresar sus dudas, darme sus criticas positivas y darme animo, no es facil expresar con palabras lo que significan. Gracias!
