¡Hola chicas!

Los siguientes capítulos ya están en proceso de escribirse. El 37 está casi terminado, así que no sé si se los traeré la siguiente semana, a ese solamente, o me esperaré a terminar todos los que faltan y dejárselos juntos. Que siendo honesta, ese será el caso.

Espero que hayan disfrutado del capítulo pasado. Y que disfruten de este.

Gracias por seguir la historia hasta el fin. Que ya casi llega.

¡TWILIGHT ES PROPIEDAD DE STEPHENIE MEYER!

CAPÍTULO 36. Deseo de Sangre

Era mil veces peor de lo que imaginaba.

Tenía la imagen de la guardia de los Volturi entrando al prado, en más de cuarenta ángulos. Más verdadero de lo que me hubiera gustado. Los contemplé mientras seguían avanzando, tranquilamente. Tan pronto como habían entrado al prado, parecían haber sellado sus pensamientos. Estaban tan acostumbrados a estos procedimientos, que ni siquiera pensaban en ello. Y Aro, sabiendo que podía escuchar todo, los estaba controlando a la perfección.

Aún así, seguí escuchando. El silencio no iba a durar mucho.

Estaban solo medio sorprendidos de ver a tantos vampiros conocidos y desconocidos reunidos con los Cullen. Aro había sabido a la perfección que algo así los esperaría. Que Alice, con su único talento nos habría advertido sobre su visita, y nosotros nos prepararíamos para tal cosa.

El avance seguía, y mientras lo hacían, Aro y Caius esperaban el momento en que sus guardias abrieron el paso a ellos, y ver por fin la prueba que tenían para castigarnos.

¿Son todos? ¿En verdad son todos?

Era verdad lo que nos dijeron. Stefan y Vladimir eran los más impresionados al ver entrar a toda la guardia al prado.

Jane, Alec y Renata eran los miembros de la guardia más cercanos a Aro. Eran los encargados de cuidar a su amo con más intensidad que cualquiera de los demás. Por eso los conversaba a su lado en todo momento. Después de tantos años, tantos milenios de hacer lo mismo, la guardia conocía el momento justo en que debían abrir paso a Aro, Caius y Marcus a lo que tenían frente a ellos. Una clase de fuerte expectación invadió a Aro y Caius cuando el paso estuvo abierto para ellos.

Una muy diferente clase de expectación en ambos.

Aro buscó con sus ojos por Alice, por mí, e incluso por Bella tan pronto como pudo vernos frente a ellos. En cambio Caius, buscó por la niña inmortal de la que Irina nos había acusado de crear, y era la razón de que todos ellos estuvieran aquí.

No hay duda, allí está la infracción de que fueron acusados.

¿Dónde está? ¿Dónde está Alice Cullen?

Me fue difícil contener el gruñido que amenazaba con escapar mis labios, al escuchar ambos pensamientos, aunque hubiera sido suficiente con escuchar solamente a Aro. Aún cuando Aro se concentró casi por completo en Alice, allí estaba el éxtasis de descubrir que la acusación en contra de nuestra familia había resultado cierta al ver a Renesmee en la espalda de Bella. Sus pensamientos, de ambos, estaban que estallaban de emoción. Era exactamente lo que querían, y había resultado más fácil de lo que pensaban.

Renesmee estaba repentinamente asustada, algo que pronto pasó a preocupación. Recordaba como a Bella no le agradaban los Rumanos, y veía a los Volturi, con la misma apariencia, y estaba segura que estos nuevos visitantes tampoco eran de su agrado.

El avance parecía nunca terminar. El ritmo con que seguían caminando hacia nosotros era tan regular, que hizo que nuestra línea de formación pareciera repentina, sin planeación.

No me importaba.

Así que reunieron testigos, Aro se preguntó al vernos, ¿o peleadores?

Esto iba a ser más difícil de lo que creía. Aro y todos, estaban seguros de que significaba esta reunión de vampiros frente a ellos, porque ellos mismos tenían a otra. Sabían que ellos estaban aquí como testigos o como peleadores. Y aún así, Aro no tenía ni la más mínima intención de escuchar, de escuchar en verdad. Nuestros testimonios llegarían a oídos sordos, tenían otras muchas más razones para seguir con su plan aquí.

¿Edward, hijo? ¿Qué está pasando? Carlisle me preguntó después de unos segundos.

Pero estaba concentrado en encontrar algo en los pensamientos de Aro, algo que me dijera que había esperanza de salir de esta. Por otro lado, aunque no estuviera dispuesto a escuchar la verdad, no podría evitar aceptar que Renesmee no era una niña inmortal, y que ninguno de nosotros había roto la ley, que no había razón para que siguieran aquí, ni para castigarnos. Me entregaría sin dudarlo si eso salvaba la vida de mi hija. Si eso era lo que quería...

¿Un hombre lobo? Caius notó por primera vez a Jacob, había estado tan concentrado en Renesmee y Bella, que no lo había visto.

Un temor casi irracional lo invadió. Interesante.

"Los abrigos rojos vienen, los abrigos rojos vienen." Garrett rompió el silencio, luego le siguió una risa entre dientes. Sus pensamientos se fueron a Kate entonces, y se acercó a ella un paso más.

No podía entender a que se refería con los abrigos rojos, y no tenía intención de buscar la respuesta en su mente. Los murmuros de Garrett causaron que los Rumanos también alzaran la voz.

"Sí vinieron." Vladimir fue el primero de ellos en decir, a Stefan.

"Las esposas." Stefan siseó al escuchar a Vladimir, y al ver lo que teníamos enfrente. "La guardia entera. Todos ellos juntos. Es algo bueno que no intentáramos Volterra."

Los ignoré.

En cualquier segundo, el grupo de vampiros que los Volturi habían traído con ellos estaban a punto de entrar al prado, también. Sus pensamientos eran tan claros como los de los Volturi. Pero a diferencia, solo había una cosa que deseaban: castigo.

Y entonces...

Los pensamientos de nuestros testigos parecieron detenerse por un segundo al ver al nuevo grupo de vampiros entrar al prado.

¿Más?

Debimos saber que esto pasaría.

¡Oh, no!

Un nuevo grado de preocupación se agregó al que ya existía al ver a este grupo. No dije nada, pero yo sabía que por ellos no teníamos que preocuparnos. Los Volturi nos los contaban, eran nada para Aro...

!Wow!

Escuché la expresión de sorpresa en el grupo frente a nosotros.

¿Los Volturi podrán con ellos?

Los vencerán fácilmente... tienen que pagar por su desobediencia.

Nunca han perdido, y esta no será la primera vez.

Ellos estaban aquí para apoyar la pelea, que algunos estaban seguros de que se desataría aquí. Pero otros tenían tanto miedo de estar con los Volturi ahora, como lo estarían de estar en nuestro lado.

¡Oh, Edward, querido joven! Han roto las reglas, ¿cierto? Mal hecho, Aro pensaba.

Caius no era tan amable con sus pensamientos. Llegó el final de los Cullen.

Seguí viendo en sus mentes, pero no había ya mucho que ver. Todo lo que habíamos deducido de su comportamiento al irse Alice y al llegar nuestros amigos, resultaba ser cierto ahora que veía en la mente de Aro y Caius. Se detendrían, claro, para escuchar la verdad como era lo usual, parte de la fachada que mostraban, pero no harían caso de tal verdad. Tenían tantas otras cosas que lanzar a nosotros para castigarnos, que resultaría difícil ganar por las buenas.

Irina estaba allí, por supuestos, y Tanya y Kate se pusieron ansiosas inmediatamente al verla tan asustada entre los Volturi. Nuestra familia no era la única que recibiría un castigo, al parecer.

Gruñí. Si no hubiera sido por ella y su amor por Laurent, no estaríamos en esta posición. Mi hija, mi Bella no estarían enfrentando la muerte ahora mismo...

¡Edward! Tanya exclamó.

Pero no era solo por eso que había reaccionado así... "Alistair tenía razón." murmuré a Carlisle.

Carlisle volteó a verme, vi mi rostro reflejado en su mente. ¿A qué te refieres, hijo?

"¿Alistair tenía razón?" fue Tanya quien susurró.

Explícate, todos parecían pedirlo.

"Ellos-Caius y Aro-vienen a destruir y adquirir." murmuré lo más bajo que pude, probando al mismo tiempo si los Volturi podían escucharnos. Y al parecer no era así. "Tienen muchas capas de estrategia ya en lugar. Si la acusación de Irina hubiera de alguna forma sido probada falsa, están comprometidos a encontrar otra razón para tomar ofensa. Pero pueden ver a Renesmee ahora, así que están perfectamente optimistas acerca de su curso. Aún podríamos intentar el defender en contra de sus acusaciones inverosímiles, pero primero tienen que detenerse, escuchar la verdad acerca de Renesmee." me detuve una fracción de segundo, y bajando la voz más, terminé. "Lo cual no tienen intención de hacer."

Pues lo harán, Jacob pensó, resoplando ligeramente ante mis palabras.

Y luego, como probando lo que había dicho, Acérquense, que vean a que se enfrentan. Les pidió a Sam y al resto de la manada.

Hay suficientes testigos... pero, sino...

¿Entonces, de qué servirán nuestras estrategias?

La manada de lobos empezó a avanzar hacia el frente, dejándose ver por los Volturi, que se detuvieron de inmediato al verlos.

¿Hombres lobo?

No puede ser, no hombres lobo. ¿Tienen una alianza con nuestros enemigos?

Los Volturi estaban completamente impresionados de ver a un grupo tan grande de hombres lobo de nuestro lado, y que no nos atacaran. Caius era el único entre todos que además de sorpresa, hubiera sentido algo más. Estaba aterrado. Su mente rápidamente me dio la respuesta ante tan rara reacción de su parte. Les tenía algo más que miedo. Años, muchos años atrás al parecer, casi había muerto bajo las garras de un hombre lobo. Claro, lo que no sabía es que estos no eran hombres lobo...

Diecisiete lobos de nuestra parte ayudarían de una forma totalmente distinta a la que habían pensando, a la que nosotros mismo habíamos pensando.

Mientras seguía viendo la reacción en Caius, escuché a Bella gruñir.

Aún después de todo este tiempo, todavía me era inquietante escuchar a Bella de esa forma. No volteé, pero desde otra vista, la miré medio sonriendo. Como si los estuviera tentando. Zafrina y Senna a lado de ella, reaccionaron de la misma forma.

¿Mami?

Apreté ligeramente su mano, y entendiendo que le pedía, se calmó.

No es tan malo que haya hombres lobo...

Al igual que a los vampiros, no tendremos problemas con vencer a esos lobos...

Alec y Jane no estaban preocupados por el grupo de hombres lobo que veían frente a ellos. Después de todo, sus dones funcionaban también en animales. Lo que no sabían, es que sus dones no funcionaban tras el escudo de Bella.

Esto será fácil, Caius pensaba, no importan esos animales, no podrán hacer nada contra nosotros. El castigo los incluirá sin duda a ellos, también. Se extinguirán estos de igual forma que los otros.

Las miradas de Aro y Caius eran las únicas que recorrían nuestra línea con algo más que interés por el número de vampiros que habían frente a ellos. Los dos habían venido con el mismo objetivo en mente. El nivel de interés diferente, claro, pero el mismo al final. Recorrieron cada rostro.

Allí está Carlisle y su familia. Ese arrogante de Edward, y su pareja, Bella. Esa niña inmortal...

¿Quiénes son ellas? Nunca las había visto, parecen algo salvajes, su ropa pareciera decir que vienen de algún tipo de selva... allí está Garrett y Amun. La familia entera de Carlisle, Edward, Bella, Esme, Rosalie, Emmett... pero ¿dónde están Alice y Jasper? En algún lugar tienen que estar...

¿Aro? ¿Cómo procedemos? Los malditos Rumanos, ¿qué hacen aquí?

No puedo encontrar más de cinco puntos débiles entre ellos, Aro. Marcus le informaba a Aro mientras seguía probando con su don a nuestros lazos. Incluso esos lobos están completamente atados a ellos, no hay forma que los separemos...

Carlisle, Edward, Eleazar-claro-, Tanya. Son más que nosotros. Debe haber algo...

"¿Edward?" ¿Hijo? Su voz sonaba ansiosa. ¿Qué está pasando?

Podrías empezar a explicar, ya.

"No están seguros de cómo proceder." empecé a explicarles, mientras seguía escuchando. "Están sopesando opciones, escogiendo objetivos clave-yo, por supuesto, tú, Eleazar, Tanya. Marcus está leyendo la fuerza de nuestros lazos por uno al otro, buscando puntos débiles. La presencia de los Rumanos los irrita."

Bien, justo la reacción que esperábamos,

Eso es bueno saberlo. ¡Ja!

"Están preocupados por los rostro que no reconocen-Zafrina y Senna en particular-y los lobos, naturalmente."

Y aún no sabe lo que puedo hacer,

Más les vale estar preocupados.

"Nunca han sido excedidos en número antes. Eso fue lo que los detuvo."

¿Qué? Un eco respondió a mis palabras. ¡Por favor! ¿A qué se refiere con excedidos en número? Hay más de setenta vampiros frente a nosotros...

"¿Excedidos en número?" Tanya preguntó, su voz llena de duda.

El único que entendía de lo que hablaba, era Eleazar. Habiendo estado del otro lado otras veces.

Claro, Eleazar pensó, ellos solo son testigos, no miembros...

¿Edward?

"No cuentan a sus testigos." les dije. "Son nulos, insignificantes para la guardia. Aro solo disfruta de una audiencia."

"¿Debería hablar?" Carlisle me preguntó, sus ojos en Aro.

Hasta este momento, que podían ver que había movimiento de nuestro lado, fue que Aro al fin se dio cuenta que no escuchaban nada de nuestro lado. No le agradaba tal cosa. Pero, ¿debería, entonces? Con lo que veía en la mente de Aro, era ahora o nunca.

Asentí, "Este es el único chance que tendrás."

De acuerdo, hagámoslo...

Carlisle, entonces, cuadró sus hombros y se preparó para avanzar unos cuantos pasos hacia el frente y hablar a Aro.

La tensión era obvia en los rostros de absolutamente todos como en sus mente al verlo avanzar.

¡Carlisle! Esme se gimió internamente.

Aquí empezamos, Eleazar pensó.

Aro y Caius lo miraban con intensa concentración mientras avanzaba, y luego se detenía apenas unos cuantos pasos frente a nosotros. Al detenerse, Carlisle alzó sus manos al aire, saludando. "Aro, mi viejo amigo. Han pasado siglos."

Aro no contestó, solo se quedó mirando a Carlisle, sopesando las palabras que acababa de escuchar, en comparación con lo que veía.

¿Qué pasa?

Esto no será tan amistoso como Carlisle espera...

¿Por qué no dice nada?

¿Todo bien?

Debimos irnos cuando pudimos, solo hay que ver a Aro para saber cuan molesto está...

Por otro lado.

¿Viejo amigo? ¿Cómo se atreve? Caius era el más enfadado.

Mmm, vaya. Su tono es tan amistoso como siempre. Pero, ha reunido a todos esos vampiros para matarme a mí y a mis queridos...

Aro estaba equivocado, claro.

Estaba ansioso por lograr una respuesta de él ya. Que esto empezara a avanzar como nosotros queríamos, no ellos. Quería que empezáramos con nuestra estrategia, que vieran que Renesmee no era una niña inmortal, y aunque no sería fácil, no nos rendiríamos.

Al fin, después de un momento, que pareció más largo de lo que en realidad fue, Aro avanzó apenas un paso lejos de su guardia hacia el frente, hacia nosotros, y fue suficiente para hacer que toda la guardia reaccionara, exageradamente, sí, pero reaccionaron. Renata se movió con Aro, por supuesto, era su trabajo defenderlo de cualquier peligro, por más pequeño o indefenso que pareciera. Y aunque Aro solo pensaba moverse unos cuantos pasos, también, nadie lo dejaría moverse solo. Renata, como los demás, Jane, Alec, Demetri, Felix, todos estaban preparados para defender a su maestro, su amo de quien sea que quisiera lastimarlo.

Los otros treinta vampiros gruñeron, sus frentes se arrugaron ante lo que planeaba hacer su amo, mostraron los dientes y algunos se preparaban para atacar...

"Paz." Aro les ordenó, levantando una de sus manos.

Y aunque no fue de su agrado la orden esta ocasión, la obedecieron. O trataron.

De nuevo empezó a avanzar hacia Carlisle, solo unos cuantos pasos tal como Carlisle había hecho. Sus ojos solamente en él, pero su mente estaba atenta a absolutamente todo lo que nos rodeaba, en especial a quienes estaban frente a él.

¿Qué será? ¿Qué dirá?

Aro se preguntaba, en sus ojos era igual de claro.

"Palabras justas, Carlisle." Aro dijo. "Parecen fuera de lugar, considerando el ejército que has reunido para matarme, y para matar a mis queridos."

Carlisle tuvo un ataque de shock por una fracción de segundo al escuchar a Aro, lo que creía que estaba pasando ahora. Por otra parte, ¿cómo podía acusar a Carlisle de armar un ejército para matarlo, cuando él mismo venía con la misma intención?

Hipócrita, escuché a varios coincidir.

Entonces, Carlisle sacudió la cabeza, y estiró su mano en dirección a Aro. "Solo tienes que tocar mi mano para saber que esa nunca fue mi intención."

¡Claro! ¡Mentiras! Caius gritaba.

La mente de Aro pasó de la acusación por tal cosa, a la de su razón de estar aquí. Al parecer, no importaba cual fuera su intención, de cualquier forma. La ley, según ellos, estaba rota, y tenían que castigar a quienes la había roto. Ya fuera Carlisle, quien estaba casi seguros de que había sido, o cualquier otro miembro de nuestra familia. Pero viendo a Renesmee con Bella, consideraban culpable a otros. Sus ojos se entrecerraron, y luego Aro dijo. "¿Pero cómo puede posiblemente tu intención importar, querido Carlisle, en el rostro de lo que has hecho?" su frente se arrugó.

La tristeza que lo invadió, se mostró en su rostro también.

Tener que castigarlo con la muerte, será duro, pero así tiene que ser. Mi querido y viejo amigo...

"No he cometido el crimen por el cual estás aquí para castigarme." Carlisle dijo.

Más mentiras, ¡¿Cómo puede negarlo? Caius.

Aún mejor, no quisiera que tu vida acabara aquí, Aro ya consideraba la opción, al muy contrario que Caius lo hacía.

"Entonces hazte a un lado y déjanos castigar a aquellos responsables. En verdad, Carlisle, nada me complacería más que preservar tu vida hoy."

"Nadie ha roto la ley, Aro. Déjame explicar." Carlisle repitió, levantando de nuevo su mano.

Oh, ya fue suficiente. Caius exclamó desde su lugar.

Más enojado de lo que había estado, avanzó hasta llegar al mismo punto donde Aro se encontraba, y luego, estando a su lado, dejó salir toda su ira. "Tantas reglas inútiles, tantas leyes innecesarias que has creado para ti mismo, Carlisle." su voz era todo menos calmada, sus pensamientos estaban que estallaban mientras hablaba. Era él quien más tenía una obsesión por el cumplimiento de las leyes. "¿Cómo es posible que defiendas la violación de una que realmente importa?"

"La ley no está violada." Carlisle volvió a insistir. Pero sabía, como todos, que tratándose de Caius, no había mucha esperanza de ser escuchados. "Sí tú escucharas-"

¿Cree que somos tontos o qué? Es una humillación... "Vemos a la niña, Carlisle. No nos trates como tontos."

"Ella no es inmortal." Carlisle empezó. "No es un vampiro. Fácilmente puedo probar esto con solo unos cuantos momentos-"

Carlisle, por supuesto, se vio interrumpido de inmediato por Caius. "Si ella no es una de los prohibidos, ¿entonces porqué has agrupado un batallón para defenderla?"

"Testigos, Caius, justo como tú has traído." Carlisle dijo, luego apuntó hacia el grupo de vampiros que estaba detrás de ellos.

Carlisle no pudo haber dicho nada más cierto ni nada que hiciera que Caius se molestara mucho más.

Los vampiros detrás de la guardia gruñeron al escuchar tal comparación.

"Cualquiera de estos amigos pueden decirte la verdad acerca de la niña." Carlisle continuó. "O solo podrías verla a ella, Caius. Mira el rubor de sangre humana en sus mejillas."

Mmm, cierto, cierto... Aro murmuraba silenciosamente, guardando las palabras de Carlisle para después.

"¡Engaño!" Caius gritó. "¿Dónde está la informante?"

Aquí venía lo que tanto temíamos. Escuché la extrema ansiedad que causaron las palabras de Caius tanto en Tanya y Kate, como en Carmen y Eleazar.

"¡Déjenla venir hacia delante!" Caius la buscó con la mirada entre las esposas, donde se suponía que la mantenían. Cuando la miró, se dirigió hacia ella. "¡Tú! ¡Ven!"

Tanya y Kate observaban con atención a Irina, igual que ella a sus hermanas. Al principio, Irina miró a Caius confundida. Parecía no entender que era lo que ahora quería Caius. Como si no entendiera lo que le decía, su mente estaba totalmente concentrada en lo que estaba pasando por su culpa, y que podría pasarle a su familia por tal cosa.

¿Qué espera? Caius se quejó, luego tronó sus dedos, viendo a uno de los guardaespaldas de las esposas, que estaba más cerca a Irina. Él, entendiendo que era lo que quería Caius, avanzó hacia Irina para luego empujarla un poco hacia el frente. Irina pestañeó dos veces, tratando de entender, nuevamente que tenía que hace. Caminó lentamente hacia Caius, con miedo ahora, otro tipo de miedo. Sus ojos se mantuvieron todo el tiempo en Tanya y Kate.

Caius avanzó hasta ella, ya que se había detenido a unos cuantos metros alejada de él. Hubiera prevenido a todos de su intención, sino hubiera sido tan espontáneo.

Una cachetada fue lo que siguió.

Todos sintieron un tremendo shock al ver tal cosa. Especialmente Tanya y Kate, que reaccionaron. Un siseo siguió.

Maldito, maldito... no hizo nada para merecer tal cosa...

Irina se tensó, pero al fin se concentró en lo que Caius quería.

Finalmente, Caius pensó, luego apuntó con uno de sus dedos a Renesmee. sentía como si debiera interponerme entre su malvada mirada y la inocente mirada de mi hija. Estaba tan llena de odio que sentí a Renesmee estremecerse internamente. Jacob gruñó al sentir como Renesmee apretaba sus pequeño dedos entre su pelaje. Sabía, como nosotros, que estaba asustada de tal mirada.

"¿Esta es la niña que viste?" Caius preguntó, exasperado. "¿La que era obviamente más que humana?"

Irina, por primera vez, puso sus ojos sobre Renesmee y Bella.

Pude ver la escena repetida en su mente. Como sus pensamientos habían estado partidos en dos, entre la indecisión y aún un poco de traición. Sin decidirse entre llegar a nuestra casa y disculparse por su actitud con nosotros, o seguir molesta hasta el fin de los días. Como vagabundeó por los bosques de Forks, y luego escuchaba la sonrisa de una niña. Entraba lentamente al prado donde Bella la había visto, sus ojos se iban al sonido de otros allí: una pequeña niña que era más que humana, y un hombre lobo a su lado... Pero, obviamente, la niña que ahora veía era mucho más grande que la de antes. Renesmee había crecido en este último mes, haciendo imposible que alguien dudara de que no fuera inmortal.

"¿Bueno?" Caius le preguntó, gruñendo de impaciencia.

"Yo... yo no estoy segura."

"¿A qué te refieres?" Caius dijo fríamente, su mano flexionándose mientras trataba de controlar el impulso de volver a golpear a Irina.

"Ella no es la misma,"

¿No es la misma?

Ahora quiere defender a sus amigos, eso es lo que pasa. Más mentiras...

"pero creo que es la misma niña." Irina siguió diciendo. "A lo que me refiero es, que ha cambiado. Esta niña es más grande que la que yo vi, pero-"

Caius ya no lo pudo evitar, la ira que lo llenaba salió de él en un jadeo, que hizo que Irina se detuviera al escuchar la ira en el. Aro también notó que Caius estaba a punto de perder la muy poca paciencia que tenía, y conociéndolo tan bien, se acercó rápidamente a él y luego puso una mano sobre su hombro.

"Estate tranquilo, hermano. Tenemos tiempo para solucionar esto. No hay necesidad de ser precipitados."

¡Bien! Pensó, y luego le dio la espalda a Irina.

Aro, más que mantener esto tranquilo, quería ver de nuevo lo que Irina quería decir, la duda lo envolvía. Ella no es la misma, las palabras giraban en su mente.

"Ahora, querida. Muéstrame lo que estás tratando de decir." Aro finalmente le pidió, con su muy notable educado tono. Como si le estuviera hablando a una hija, o algo parecido. Levantó su mano para que Irina la tomara, y aunque no estaba muy confiada de hacerlo, lo hizo. Sabía que tenía otra opción más que hacer lo que Aro le pedía.

Cinco segundos fueron suficientes para que Aro viera lo que Irina no había podido explicar.

"¿Ves, Caius?" Aro se dirigió a Caius al terminar de ver los recuerdos de Irina. "Es una simple cuestión de obtener lo que necesitamos."

Caius, por supuesto, no respondió nada a las palabras de su hermano. Su mente estaba de repente ocupada en otras cuestiones.

No me gustó escuchar lo que pensaba.

Aro miró al grupo de vampiros detrás de ellos de reojo. Esto lo dificulta, pero no tanto...

Luego, Aro, volteó a ver a Carlisle de nuevo. "Y así que tenemos un misterio en nuestras manos, parece. Parecería que la niña ha crecido. Aún cuando el primer recuerdo de Irina era claramente era el de una niña inmortal. Curioso."

Hubo un alivio en la mente de casi todos los presentes, de nuestros testigos. Aún así, a quien seguía sintiendo tensa, era a Bella. Y lo entendía, ni siquiera yo era capaz de sentir alivio, ni lo sería hasta verlos partir y tener aún a Renesmee con nosotros.

"Eso es exactamente lo que estoy tratando de explicar." Carlisle dijo rápidamente, recordando porque estábamos aquí.

Aquí vamos, Carlisle pensaba al alzar su mano de nuevo.

Pero, como yo, y todos, sabía que Aro no querría escuchar la historia desde el punto de vista de Carlisle, sino mío.

¿Quién más conocía los pensamientos de cada uno de los vampiros que nos acompañaban?

Oh mi querido Carlisle, tú podrías decirme lo que necesitamos solamente acerca de la niña...

Aro dudó un pequeño instante, antes de dar a conocer su deseo. "Prefería tener la historia por alguien más central a la historia, mi amigo. ¿Estoy equivocado al asumir incumplimiento no fue hecho por ti?"

"No hubo incumplimiento." Carlisle respondió.

"Aunque así sea, tendré cada faceta de la verdad." el tono de su voz traicionó la curiosidad que sentía en verdad. Era obvio que deseaba más que la verdad.

Ahora sabrá todos nuestros pensamientos.

Era obvio que querría a Edward.

Sabíamos que esto pasaría, no es una gran sorpresa.

"Y la mejor manera de obtener eso es teniendo la evidencia directamente de tu talentoso hijo." Aro prosiguió, inclinando su cabeza en mi dirección. Como sino supiera que se refería a mí. "Como la niña se agarra de su pareja recién nacida, asumo que Edward está involucrado."

Nadie estaba sorprendido al escuchar a Aro decir eso, pero repentinamente todos pusieron sus mentes en blanco, como si no quisiera que yo escuchara algo que molestara a Aro en estos momentos.

Podía escuchar nada. Los únicos que mantuvieron su mente abierta fue mi familia.

¡Suerte hermano!

Esperemos que esto resulte como queremos.

¿Papi?

Volteé hacia Bella y Renesmee al escucharla, sin mirar sus ojos, no me creía capaz de tolerar el alejarme de ellas si veía un pequeño signo de preocupación en sus miradas, un pequeño nivel de miedo al verme, así que solo les di un rápido beso a ambas en la frente, y salí hacia Aro. Le di una palmada en el hombro a Carlisle al pasar, y escuché la creciente preocupación de ambos, Carlisle y Esme al verme alejarme de ellos. Traté de no escuchar más, y no era muy difícil ahora el ahogar sus voces concentrándome en las otras docenas de mentes que habían en el prado.

Algo más intenso que la expectación inundó la mente de Aro al verme acercarme a él. Su curiosidad era insaciable. Sabía que al ver dentro de mi mente, no solo estaría viendo mis pensamientos, sino también los de todos los presentes, y los que no estaban, tampoco.

Mantuve mis ojos fijos en Aro. Pero escuchaba lo que su guardia pensaba. Jane estaba en éxtasis al verme tan cerca de su lado que del mío. No mostré expresión alguna, no era la única emocionada de tener a alguien de nuestra línea tan cerca de ellos que sería demasiado fácil el acabar conmigo.

Una risa casi descontrolada rompió el silencio mientras avanzaba hacia Aro, y desde algunas miradas en la guardia pude ver quien era.

Bella. ¿Por qué se reía?

No tuve tiempo de sacar conclusiones, aunque no hubiera podido, de cualquier forma. No tenía explicaciones para saber la causa.

Me detuve a unos cuantos pasos de Aro.

Oh mi querido, Edward. Pareciera que consideras el leer tu mente como un gran honor. Aro me dijo mientras se acercaba, Renata detrás de él, ansiosa. Pero tienes razón, lo es. No solo es tu mente la que conoceré, sino los pensamientos de todos los presentes...

Levanté mi mano, esperando a que él viniera hacia mí, ahora.

Sin dudar un segundo, avanzó hasta alcanzarme y tomó mi mano para, al fin, ver todo lo que necesitaba, y deseaba al parecer. Buscó hasta que encontró los primeros momentos después de haber dejado aquella habitación en Volterra, Alice, Bella y yo. Era como una repetición de mis propios recuerdos. Por ahora.

"¿Qué pasa?"

"¿Es realmente enfermo que esté feliz ahora mismo?" escuché la voz de mi Bella en su cabeza.

"Sé exactamente a que te refieres. Pero tenemos muchas razones para estar felices. Primero, estamos vivos."

"Sí. Esa es una buena."

"Y juntos."

Aro pasó rápidamente las siguientes horas en mi mente, hasta que encontró los rostros de mi familia, en el aeropuerto, esperando por nosotros.

"Nunca me harás pasar por esto otra vez." la voz de Esme decía en su cabeza.

"Lo siento, mamá."

Pasamos el rostro de Rosalie y Emmett en el auto, y el viaje a Forks. Lo difícil que fue con Charlie al llegar a casa de Bella. Como se aferró a mis brazos, en lugar de permitirme entregarla a Charlie, al dejarla en su recamara, y Charlie prohibiéndome la entrada a su casa, exigiéndome que me alejara de su hija para siempre...

Lo siguiente que apareció en su mente fue el rostro de Bella dormido, lo mucho que me costó trabajo el convencerla de que no estaba muerta o dormida, que realmente estaba allí con ella.

"Isabella Marie Swan. ¿Crees que le pedí a los Volturi que me mataran porque me sentía culpable?"

"¿No te sentías?"

"¿Sentirme culpable? Intensamente. Más de lo que puedes comprender."

Siguió leyendo, quería conocer la historia a profundidad, más que solo entender que pasaba alrededor de Renesmee en nuestra vida.

"Bella pareces estar bajo un malentendido." su rostro desapareció un momento. "Pensé que lo había explicado claramente antes. Bella, no puedo vivir en un mundo donde tú no existes."

"Estoy... confundida."

"Soy un buen mentiroso, Bella, lo tengo que ser."

Estaba pasando por mis recuerdos más rápido ahora.

"Lo sabía. Sabía que estaba soñando."

¿No te creía querido?

"Eres imposible. ¿Cómo puedo poner esto para que me creas? No estás dormida, y no estás muerta. Estoy aquí, y te amo. Siempre te he amado, y siempre te amaré..."

Me estaba poniendo impaciente, quería que su recorrido por mi mente terminara, pero sabía que apenas empezaba.

"Ayer, cuando te tocaba, estabas tan... vacilante, tan cuidadosa, y aún lo mismo. Necesito saber por qué. ¿Es porque ya es demasiado tarde? ¿Porque te he lastimado demasiado? ¿Porque has avanzado, como yo quería para ti? Eso sería... bastante justo. No impugnaré tu decisión. Así que no trates de no lastimar mis sentimientos, por favor-solo dime ahora si puedes o no amarme aún, después de todo lo que te he hecho. ¿Puedes?"

"¿Qué clase de pregunta idiota es esa?"

"Solo contéstala. Por favor."

Un momento de silencio siguió, menos doloroso que en ese entonces. "La forma en que me siento por ti nunca cambiará. Por supuesto que te amo-¡Y no hay nada que puedas hacer al respecto!"

"Eso es todo lo que necesitaba escuchar."

Toda la conversación aún romántica de esa noche la pasó rápidamente, hasta que encontró algo más interesante, según él.

"Mantendré mi promesa, Bella. Pero Victoria va a morir. Pronto."

"No hay que ser precipitados. Quizá no vuelva. La manada de Jake probablemente la espantó. Realmente no hay razón para ir a buscarla. Además, tengo problemas más grandes que Victoria."

¿Victoria, huh? ¿La vampiro que les dio problemas el verano pasado?

"¿Sí te das cuentas que moriré eventualmente, cierto?" la voz enojada de Bella llenaba su mente ahora.

"Te seguiré tan pronto como pueda."

Pasó por alto mis una vez intenciones de dejar a Bella humana, incumpliendo lo que ellos me habían ordenado. Al fin y al cabo, no se había realizado de tal forma.

"¿Puedo preguntar a dónde vas?"

"Voy a tu casa."

Después de fallar mis intentos por convencerla de quedarse, Aro siguió a mi aceptación.

"Bien. Te daré un aventón."

"De cualquier manera. Pero probablemente tú deberías estar allí, también."

"¿Y por qué es eso?"

"Mi mortalidad. La pondré a votación."

Interesante, Edward. Muy interesante...

Pasó toda el viaje, la epifanía de Bella justo antes de que llegáramos a la casa, mis razones para no temer a los Volturi, como mis hermanos habían estado de acuerdo conmigo y luego cambiado de opinión, aceptando que Bella fuera convertida, diferentes razones cada uno, pero aceptando, como Carlisle se comprometió a ser él quien hiciera el cambio, viendo que Alice no parecía ser capaz, como acordamos que la fecha sería hasta la graduación, como llegué a la idea de pedirle matrimonio a Bella para poder retenerla como humana un poco más de tiempo...

"Sino te importa, mucho preferiría que no escondieras tu rostro. He vivido sin el por tanto como he podido soportar. Ahora... dime algo."

"¿Qué?"

"Si pudieras tener cualquier cosa en el mundo, cualquier cosa, ¿qué sería?"

"Tú."

Sacudí la cabeza, "Algo que no tengas ya."

"Querría que... Carlisle no tuviera que hacerlo. Querría que me cambiaras."

"¿Qué estarías dispuesta a cambiar por eso?"

"Lo que sea."

Pasó a la parte donde le había propuesto matrimonio, y como me había rechazado. La convicción que había mostrado frente a Charlie al no aceptar que él tratara de separarme de su lado, o tratara de separarla a ella de mi lado.

"Tan ansiosa por la condenación eterna."

"Sabes que en realidad no crees eso."

"¿Oh, no lo creo?"

"No, no lo crees."

Escuchó con atención a lo que Bella me había dicho, entonces.

"Así que seamos ambos optimistas, de acuerdo? No que importe. Si tú te quedas, no necesito el cielo."

"Por siempre."

"Eso es todo lo que estoy pidiendo."

Siguió aún más rápido a través de mi mente, leyendo cada pensamientos de mi familia había tenido a mi alrededor. Toda la estadía después de volver a Forks y a lado de Bella. Todos nuestros planes, todas nuestra platicas, nuestros días juntos, nuestras noches juntos, nuestro tiempo en compañía de mi familia y el padre de Bella, el odio que Charlie había profesado desde mi regreso. Cada pensamiento y momento entre mis hermanos, y mis padres... todo.

Cada momento feliz, y de ansiedad.

"¿Realmente tienes alguna idea de cuan importante eres para mi? ¿Algún concepto de cuanto te amo?"

"Sé cuanto te amo yo a ti."

"Comparas un pequeño árbol con todo el bosque."

"Imposible."

"No hombres lobo."

Sus ojos seguían viendo los recuerdos de los meses más cercanos. Mientras se concentraba en las conversaciones acerca de los hombres lobo entre Carlisle y mi familia, sus pensamientos, sus teorías... repasó nuestro viaje a Jacksonville, la reacción del padre de Bella ante tal cosa. Nuestras infructuosas búsquedas de Victoria alrededor de Forks, las noticias en la televisión, los periódicos, los cuidados que tuvimos que implementar para el cuidado de Bella en su casa y de su padre, también. La participación de los lobos, también.

El teléfono sonó en mi bolsillo, Emmett y Jasper y yo aún no habíamos llegado al lugar a donde habíamos ido de caza, así que pude contestar. Era Alice.

"¿Edward? ¡Edward! ¡La perdí! No puedo encontrarla, su futuro desapareció hace unos segundos. Creo que está con ese perro de Black. Pero no puedo estar segura. Lo siento tanto, Edward."

"Vuelvo a Forks ya mismo."

Ni siquiera había explicado a mis hermanos lo que Alice me había dicho, ni siquiera había volteado a verlo, ni me había preocupado por escuchar sus pensamientos y preguntas silenciosas, había dado la vuelta y estado de regreso a Forks en menos de quince minutos.

Había recorrida como nunca antes todo el borde Quileute incesantemente, las horas pasando con una lentitud increíble. Mi ansiedad creciendo con cada segundo, mi miedo junto con ella. Había estado a punto de cruzar la línea cuando escuché a lo lejos el escandaloso ruido que hacía la vieja camioneta de Bella de regreso a Forks por la carretera. Alice la había visto, también y donde estaba yo. Estuvo donde yo en unos minutos, con el Volvo.

"Lo siento." parece que tendremos que tener incluso más cuidado con ella cuando tú no estés...

Había asentido y tomado el Volvo. Siguiéndola hasta la casa de Angela. La discusión al volver a su casa, donde la esperaba en su habitación no había sido placentera. Pero me había dado mucho que pensar, y para darme cuenta que no sería fácil mantenerla lejos de Jacob, y que al contrario, la estaba empujando hacia él, alejándola de mi. De cualquier forma, ese pensamiento no había cruzado mi mente hasta el siguiente viaje de cacería. Alice era mi única opción para mantener a Bella bajo buen cuidado, impidiendo que se escapara. Aro pasó el momento en que los ojos de Alice había brillado como el color amarillo del Porsche que le había regalado, con el que le había pagado para mantener a Bella bajo su cuidado. Aunque de igual forma, Bella había logrado escaparse con Jacob de nuevo al día siguiente.

Tres mensajes me habían recibido el día de nuestro regreso. Los dos primeros de Alice; el último de Bella.

"Lo siente otra vez, Edward. Se escapó con Jacob. Te avisaré cuando vuelva."

Suspiro de alivio. "Bella volvió, y está bien. Hasta creo que está molesta con ese chucho. No te preocupes."

"Estás en problemas. Enormes problemas. Los osos grises enojados te van a parecer dóciles comparado con lo que te espera en casa."

A mi regreso a casa, encontrando a mi ángel dormido sobre el sofá en mi habitación, rechazando aún más lo que yo tenía que ofrecer. Durmiendo incómodamente en lugar de disfrutar de la comodidad de la cama en el centro de mi habitación.

"¿De dónde vino toda esta tolerancia?"

Suspirando, le había explicado donde. "Decidí que tenías razón. Mi problema antes era más acerca de mi... prejuicio en contra de los hombres lobo que cualquier otra cosa. Voy a tratar de ser más razonables y confiar en tu juicio. Si dices que es seguro, entonces te creeré."

"Wow."

"Y... más importante... no estoy dispuesto a dejar que esto sea un obstáculo entre nosotros."

Siguió el recuerdo hasta el día siguiente, de vuelta en la casa, Bella a mi lado. Mis pensamientos una furia en contra de Alice.

"¿Qué pasó?"

"No tengo idea. No vi nada."

"¿Cómo es eso posible?"

El argumente seguía, Carlisle y Esme casi implorando porque me calmara.

"Si estás viendo a Italia, ¿por qué no los viste enviar-"

"No creo que sean ellos. Hubiera visto eso."

Un nuevo escenario apareció en su mente, la graduación. Como Alice mantuvo su mente más allá de ocupada, ocultándome algo que no quería que yo supiera. Siempre hacía eso cuando trataba de esconderme algo.

De nuevo, otro escenario. Alice y Bella como protagonistas, Jasper a lado de ambas, y frente a ellos estaban Jacob, Quil y Embry.

"Todo acaba de desaparecer, por supuesto. Eso es inconveniente, pero, todas las cosas consideradas, lo tomaré."

"Tendremos que coordinar. No será fácil para nosotros. Aún así, este es más nuestro trabajo que suyo."

Los días siguientes pasaban por su mente, impresionado hasta cierto punto. Como los hombres lobos se habían aliado con nosotros desde entonces, al menos eso creía al no haber llegado hasta el presente. Las prácticas de lucha con Jasper y los lobos de observadores, la petición de Bella de quedarse a mi lado durante la pelea, ya fuera en ella o no, mi aceptación a tal pedido. Los arreglos entre mi familia con mi salida, la compresión, la emoción de Emmett. El nuevo secuestro a Bella, del que Alice no era responsable sino yo. Las consecuencias de tal noche...

"Sé razonable, Bella."

"Lo prometiste–lo que sea que quisiera."

"No tendremos esta discusión."

Todo el argumento de esa noche se repitió en mi mente.

"Esto es insoportable. Tantas cosas que he querido darte – y esto es lo que decides exigir. ¿Tienes alguna idea de cuan doloroso es, tratar de rechazarte cuando me lo ruegas de esta forma?"

"Entonces no te niegues."

"Por favor." Bella de nuevo.

"Bella..."

Claro que Aro estaba sorprendido con tal recuerdo, y en ese momento supo que Renesmee tenía que ser producto de tal promesa... y adelantó los recuerdos mucho más rápido.

Leyó rápidamente cada recuerdo de esa noche en adelante que casi me sorprendía que fuera entendible lo que veía. Pasó de esa noche de hacer nuestro compromiso oficial, de esa promesa por cumplir, a la noche en que pasamos de campamento con Jacob, como Bella durmió en brazos de Jacob, como murmuraba su nombre entre sueños, como lo besó y le pidió que volviera con vida, como Victoria nos encontró, y Seth me ayudó a acabar con el otro vampiro, Riley mientras yo me encargaba de acabar con Victoria, nuestro regreso al prado a lado de nuestra familia a esperar por Jane y los demás. Vio el dolor en el rostro de Bella y las lágrimas cayendo sin parar por sus mejillas cuando la encontré en su camioneta al volver de ver a Jacob, al volver de decirle que era a mí a quien elegía. La insoportable noche que pasamos ambos, ella llorando por él, y yo escuchándola llorar por él. Como me explicaba que era a mi a quien en verdad quería, nuestra visita a Alice y su emoción al vernos llegar con las noticias que ya sabía Bella estaba allí para darle. Nuestra ida al prado después de probarse su vestido de novia, sus razones para querer esperar, aún cuando veía el mismo deseo quemar en sus ojos como en los míos, el suave deslizar del anillo de compromiso en su dedo donde estaría por siempre. La visita a casa de su padre, y la reacción de este al escuchar las noticias...

"Las fiestas de solteros están diseñadas para aquellos que están tristes por ver pasar sus días de solteros. No podría estar más ansioso de tener los míos detrás de mí." No, no podría, apenas y aguantaba las ganas de llamarla mi esposa al fin. "Así que no tiene sentido."

"Cierto."

Los recuerdos se harían mucho más personales entre Bella y yo mientras Aro avanzaba por mi mente.

"Si, quiero." la voz de mi Bella, gruesa con lágrimas sonaba en mi mente.

"Si, quiero."

"¿Disfrutando de la fiesta, Sra. Cullen?"

"Eso va a tomar un rato a acostumbrarse."

"Tenemos un rato."

"¿Solo? ¡Oh, Jake! Todo es perfecto ahora" ¡Oh! ¿Así que todo había sido imperfecto hasta que

decidió aparecerse en nuestra boda? ¡Genial!

Ese lobo estaba enamorado de Bella, ¿qué hace aún aquí, entonces? Aro se preguntó, viendo la emoción con que recibía Bella a Jacob, el día de nuestra boda. De nuevo, pareció apretar un botón para pasar rápidamente los pensamientos que no le servían.

"¿Dónde estamos?"

"Esta es la Isla Esme."

"No tengas miedo. Nos pertenecemos."

"Por siempre."

Los siguientes recuerdos, me fueron difíciles de compartir, de mantenerme quieto frente a Aro mientras veía y escuchaba cada segundo de esa noche, mientras comprendía lo que había pasado y atacaba cabos sueltos, y estaba cada vez más seguro de que Renesmee no era lo que ellos habían creído en la memoria de Irina. Fue difícil, pero sabía que tenía que dejarlo seguir viendo dentro de mi mente.

"Quiero decir, no sé como fue para ti, pero eso fue para mi."

"¿Es eso de lo que estás preocupada? ¿Que no haya disfrutado?"

"Sé que no es lo mismo. No eres humano. Solo trataba de explicarte que, para un humano, bueno, no

puedo imaginar que la vida pueda dar algo mejor que esto."

"Nunca creí que pensarías que todo esto que siento significa que anoche no fue… bueno, la mejor noche de mi existencia. Pero no quería pensarlo así, no cuando tu fuiste…"

"Sedujiste a tu demasiado dispuesto marido. No es un pecado capital."

"Bueno… No te he hecho daño, al menos. Esta vez fue más fácil controlarme, canalizar mis excesos. Tal vez porque tenía una ligera idea de que esperar."

Impresionante, Aro pensaba.

"¿Qué? ¿Estás intentando hacerme creer que tu enfermedad es el síndrome premenstrual?"

"No. No, Edward. Estoy intentando decirte que tengo un retraso de cinco días."

Imposible, Aro murmuró en su mente al mismo tiempo que escuchaba a Bella decirlo en mi memoria.

"Piensa que estás embarazada."

"Morte."

No te atrevas a arrancarle un cabello a Bella, el bebé nacerá, lo quieras o no. Ni siquiera intentes

evitarlo, te arrancaría la cabeza. La voz de Rosalie era la que sonaba ahora.

"Edward, es nuestrohijo. Debes amarlo."

"No cuando te está matando."

"Eso no es cierto. No sabemos como será este embarazo. Solo esperemos y veamos como avanza."

Lo había visto enojado, y lo había visto arrogante, y una vez lo había visto en dolor. Pero estoesto era más allá de la agonía.

Aro se estremeció internamente y muy ligeramente al ver mi rostro a través de la mente de Jacob.

"No sabíamos. Nunca lo soñé. Nunca ha habido nada como Bella y yo antes. ¿Cómo podíamos saber

que un humano era capaz de concebir un niño con uno de nosotros-?"

"No me importa nada más que mantenerla con vida. Si es un hijo lo que quiere, lo puede tener. Puede tener una docena de bebés. Lo que sea que quiera. Puede tener una docena de cachorros si es lo que es necesario."

"Te amo, Edward Cullen. Solamente a ti."

Mmm...

Podía decirles exactamente lo que quería: muerte y sangre, sangre y muerte.

"Pensamos que el feto quizá tiene un apetito más cercano al nuestro. Pensamos que está sediento."

"Oh. Oh."

Mmmm... lindo. Aro mostró un pequeño grado de confusión al escuchar ese murmuro en mi mente, la primera vez que había escuchado a Renesmee antes de que naciera.

"¡Santo cielo, puedes escucharlo!"

"Shh. Lo asustaste... a él."

"Lo siento, bebé."

"Él te ama. Él te adora absolutamente."

"Renesmee." Aro ya no sabía que pensar a esta altura, el rostro de Renesmee bañado en sangre mientras la tomaba del vientre de Bella, era algo que apenas podía creer, y solo porque lo estaba viendo como si él mismo hubiera estado presente ese día.

"Mi veneno. Mantenlo moviéndose."

"¿Cómo escuchaste lo que Renesmee quería?"

"Pero Renesmee puede poner sus pensamientos en nuestras mentes, Edward. Solo tiene que pensar lo que quiere y tocarnos, y podemos ver lo que piensa."

Aro estaba ahora aún más anonadado que antes.

"Debes recordar que Renesmee se desarrolló y nació en menos de dos meses. Quizá su crecimiento

seguirá de la misma forma hasta alcanzar un límite."

"Te vas a alejar de nuestra hija. No te quiero cerca de ella, ¿me entiendes? ¿Cómo te atreviste a hacer

esto? ¿Primero Bella y ahora mi hija? No tuviste suficiente tratando de quitarme a Bella, y ahora

quieres quitarme a Renesmee?"

¿Imprimación, huh? Nunca había escuchado de tal cosa.

"Te amo."

"Como yo te amo a ti."

"¿Estuve fuera solo dos días?" al escuchar y ver este recuerdo, Aro estaba casi tan impresionado como Bella lo había estado ese día. Pero ya había pasado esos dos días en mi mente, y la había visto crecer como yo la había visto.

"Aún está creciendo rápidamente."

"Precisamente. Así que la respuesta es no. Estoy puramente lleno de alegría, porque estoy extrañando

nada. Nadie tiene más de lo que yo ahora."

"Charlie estará aquí pronto. Solo para que sepan. ¿Asumo que Alice te está consiguiendo lentes de sol o algo?"

"No sé que tanto de esto deberíamos decir a Renée."

"Los Volturi."

"Todos ellos."

"Sí. Eso tiene sentido, Emmett. Todo lo que necesitamos es que los Volturi se detengan por un momento. Solo el tiempo suficiente para que escuchen."

"Necesitaríamos un show de bastantes testigos."

"Escúchenme. Renesmee es única en su especie. Yo soy su padre. No su creador-su padre biológico."

"Bella es su madre biológica. Ella concibió, cargó y dio a luz a Renesmee mientras aún era humana. Casi la mató. Estuve duramente forzado a introducir el suficiente veneno en su corazón para salvarla."

"Una familia muy talentosa. Un lector de mentes por padre, un escudo por madre, y luego cualquier magia con la que esta extraordinaria niña nos ha embrujado."

"Y luego, una vez que el aquelarre estaba todo menos destruido, Aro le otorgaría el perdón a un

miembro cuyos pensamientos, él aseguraría, estaban particularmente arrepentidos. Siempre, resultaría

que este vampiro tenía el don que Aro había admirado. Siempre, a esta persona se le daba un lugar en la guardia. El vampiro dotado era convencido rápidamente, siempre tan agradecido por el honor. Nunca habían excepciones."

"Algo que Eleazar nunca ha visto antes. Algo de lo que nunca había escuchado. Algo que ni siquiera tú

escudo haría algo contra el. Él puede en verdad influenciar los elementos-tierra, viento, aire y fuego. Verdadera manipulación física, ninguna ilusión de la mente. Benjamin aún está experimentando con el, y Amun tratar de moldearlo en un arma. Pero ves cuan independiente Benjamin es. No será usado."

Aro estaba más allá de sorprendido en este punto, estaba llegando al punto de estar asustado al ver todo lo que había de nuestro lado, que podría detenerlos o vencerlos incluso.

"Es una ilusión muy simple. Puede hacer que la mayoría de la gente vea lo que ella quiera que vean-ver eso, y nada más. Por ejemplo, ahora mismo parecería que estuviera yo solo en el medio de una selva tropical. Es tan claro que posiblemente lo creería, excepto por el hecho de que aún puede sentirte en mis brazos."

Algo muy parecido a lo que Alec puede hacer... y Kate está con ustedes, parecido a lo que Jane hacer, Aro pensaba para él mismo, pero con Bella con ellos... ¿perderíamos? ¿sería posible?

"Hemos esperado un milenio y medio para que la escoria Italiana fuera retada. Si hay algún chance de que ellos caigan, estaremos aquí para verlo."

"O incluso para ayudar a vencerlos. Si creemos que tienen una oportunidad de triunfar."

"Peleamos." Los Rumanos hablaron, "Nosotros pelearemos, también." ahora la voz de Benjamin sonaba, "Aquí está la libertad de la opresión." Garrett, "Y peleamos con él." la voz de Tanya anunciaba que su familia pelearía, "Las manadas pelearán con los Cullen.", "Yo estoy dentro, también." Maggie anunciaba.

Eso ha sido... maravillosamente fascinante, joven Edward. Aro abrió sus ojos, entonces, pero mantuvo mi mano entre la suya.

"¿Lo ves?" pregunté.

Aro aún estaba maravillado con la historia que acababa de ver, su voz sonaba calmada, amable. "Sí, lo veo, en verdad. Dudo de que cualquiera entre dioses y mortales hayan visto tanto tan claramente."

Hubo un eco de '¿Qué?' de parte de ambos grupos, incluso los testigos de los Volturi.

"Me has dado mucho que considerar, joven amigo. Mucho más de lo que esperaba." Aro dijo.

Vi lo que ahora quería, y aún cuando había sido parte del plan, no me agradaba tener que hacerlo más de lo que Bella había mostrado.

"¿Podría conocerla?" sería un honor, de verdad. "Nunca soñé con la existencia de tal cosa en todos mis siglos. ¡Que adición para nuestras historias!"

No respondí de nuevo, viendo que Caius había reaccionado al fin.

"¿De qué se trata esto, Aro?"

"Algo con los que nunca has soñado, mi practico amigo. Toma un momento para considerar, por la justicia que pretendíamos entregar ya no se aplica."

¡Qué! Caius siseó. ¡Oh! Claro, claro... sus pensamientos recorrieron las capas de estrategia que tenían ya preparados en caso de que su principal razón para entregar justicia ya no podían usarla.

"Paz, hermano." fue todo lo que Aro dijo. La guardia, al igual que Caius estaban totalmente sorprendidos con la actitud de Aro.

"¿Me presentarías a tu hija?"

¿Tengo opción? Es lo que queríamos, pensé.

Así es, Aro respondió.

Asentí, entonces. Pero no iba a hacer que Bella trajera a Renesmee hasta este punto, su escudo tenía que seguir protegiendo a nuestros amigos, no solo a nosotros. Además sería más conveniente que el encuentro fuera a mitad del prado.

Aro contestó mi pensamiento. "Creo que un compromiso a este punto es aceptable, bajo la circunstancia. Nos encontraremos en el medio."

Bien, pensé.

Aro soltó mi mano, y volteé de nuevo hacia mi familia y los demás, Carlisle medio sonrió, y aunque no podía escuchar sus pensamientos, podía adivinarlos fácilmente. Aro entonces pasó su brazos por mi hombro, y empezamos a avanzar hacia el medio, como acordado. Por supuesto que la guardia se puso inquieta ante tal acción. Siguiendo a Aro, quien los detuvo rápidamente, levantando una mano.

"Deténgase, mis queridos. Verdaderamente, no nos quieren hacer daño si somos pacíficos."

¡NO importa! ¡No! Eso aseguran, pero... los gruñidos y siseos eran todo lo que escuchaba, y Aro estaba maravillado.

"Amo." Renata se quejó, asustada.

"No te preocupes, mi amor. Todo está bien."

Había solo una forma de tranquilizarlos, "Quizá deberías traer a unos cuantos miembros de tu guardia contigo." dije. "Los pondría más cómodos."

Sabia observación, bien. Asintió, y luego dijo. "Felix, Demetri." sus dedos tronando dos veces.

En menos de un segundo estaban a lado de Aro. Y luego estábamos en medio del prado.

Esto era lo que habíamos estado esperando, así que llamé a Bella sin más demora. "Bella, trae a Renesmee... y a unos cuantos amigos."

Mantuve mi mirada en Bella, y el miedo era la emoción más obvia en sus ojos, los de Renesmee reflejaban lo mismo, pero había un tono de seguridad al verme a mi, también. Un segundo pasó, y escuchamos a Bella llamado a quienes la acompañarían.

"¿Jacob? ¿Emmett?" Bella dijo, justo como había esperado. Ambos asintieron al escuchar sus nombres, sin embargo, Emmett sonrió de anticipación, supuse.

Mientras los cuatro avanzaban hacia donde estábamos, la guardia de los Volturi empezó a gruñir al ver a Jacob avanzando hacia Aro. No confiaban en él. Aro los mandó callar.

"Interesante compañía la que mantienen." Demetri me comentó. Lo ignoré, y Jacob gruñó.

Al detenerse frente a nosotros, pero manteniendo una distancia segura de algunos metros, me alejé de Aro para detenerme a lado de Bella y luego tomé su mano. Nos miramos a los ojos por un momento, antes que Demetri se dirigiera a Bella.

"Hola de nuevo, Bella."

"Hey, Felix." Bella respondió, con una pequeña sonrisa.

Una risa entre dientes escapó a Felix, "Luces bien. La inmortalidad te favorece."

"Muchas gracias."

"De nada. Es una lástima..." Felix dijo, pero dejó su voz apagarse, todos sabíamos de qué hablaba.

"Si, una lástima, ¿no?" Bella respondió.

Al menos lo sabes, Felix pensó, guiñándole.

Aro estaba maravillado con Renesmee, sus ojos solo en ella. "Escucho su extraño corazón." murmuró, su cabeza ladeada hacia un lado. "Huelo su extraño aroma." luego volvió sus ojos a Bella. "En verdad, joven Bella, la inmortalidad si te convierte más extraordinaria." y no lo decía solo por su apariencia, "Es como si estuvieras diseñada para esta vida."

Bella solamente asintió una vez, sin comentar nada al respecto.

"¿Te gustó mi regalo?" preguntó repentinamente, mirando el collar en su cuello.

¿Un regalo? Jane se preguntó.

"Es hermosa, y muy, muy generoso de tu parte. Gracias. Probablemente debería haber enviado una nota."

Aro se rió, "Es solamente un pequeño algo que tenía rodando por ahí. Pensé que podría complementar tu nueva cara, y así lo hace."

Jane no pudo evitarlo, y siseó. Su envidia evidente a ojos de todos. Bella miró por encima de Aro, y claro, notó que era Jane quien no estaba feliz con tal regalo.

Volvamos al asunto principal, Aro pensó, aclarando su garganta para que Bella volviera su mirada hacia él nuevamente. "¿Puedo conocer a tu hija, encantadora Bella?"

Avanzando con ella, solo nos movimos dos pasos hacia Aro. Su mente estaba en éxtasis de nuevo, al encontrarse tan cerca de Renesmee...

"Pero si es exquisita." murmuró, más encantado que antes. "Tanto como tú y Edward." su voz subió de tono, e iba dirigida a Renesmee. "Hola, Renesmee."

Inmediatamente, sin estar segura de que hacer, Renesmee volteó a ver a Bella. ¿Mami? Y Bella le asintió en ánimo.

"Hola, Aro." murmuró en su voz única.

Aro parecía no encontrar un punto en el que no se sorprendería más.

Por el contrario, Caius estaba molestándose más. Conocía muy bien a Aro, y preguntó, el tono de su voz hacía obvio su ira. "¿Qué es?"

"Mitad mortal, mitad inmortal." sus ojos no dejaban a Renesmee. "Concebida de esa forma, y cargada por esta recién nacida mientras aún era humana."

"Imposible." Caius murmuró, no creía lo que Aro decía, o no quería creerlo.

"¿Crees que me ha engañado a mi, entonces, hermano?" su tono era amable, pero ambos tenían su forma de comunicarse, y Caius sabía que le molestaba tal insinuación, así que solo se estremeció un poco al escucharlo. "¿Es el latido de corazón que oyes un engaño también?"

Caius solo arrugó su frente.

"Calmada y cuidadosamente, hermano." Aro murmuró, una sonrisa dirigida a Renesmee. "Sé bien cuanto amas tu justicia, pero no hay ninguna justicia en actuar en contra de esta peculiar pequeña solo por su linaje." había una muy dividida atmósfera en el prado ahora escuchando a Aro. "¡Y tanto por aprender, tanto por aprender! Sé que tú no tienes mi entusiasmo en coleccionar historias, pero sé tolerante conmigo, hermano, mientras añado un capítulo que me aturde con su improbabilidad. Vinimos esperando solo justicia y la tristeza de falsos amigos, ¡pero mira lo que hemos ganado a cambio! Un nuevo, brillante conocimiento de nosotros mismos, nuestras posibilidades."

Es hora de escuchar lo que tiene que decir, Aro decidió, levantando su mano hacia Renesmee. Claro que debí esperarlo, pero me sorprendió solo un poco, en lugar de permitir que Aro la tocara, Renesmee alzó su mano hacia el rostro de Aro. Esa era su forma de compartir información. Aro solo escuchó lo que Renesmee le quiso mostrar, no todo lo que él quería, pero fue suficiente.

¿Por favor, no lastimará a mi familia? ¿Mi mami, mi papi, Jake, todos?

Su sonrisa se agrandó al terminar de ver, y suspiró. Satisfecho con lo visto, sí era suficiente para tomar una decisión, pero no lo suficiente para saciar su curiosidad. "Brillante."

Renesmee se relajó solo un poco al terminar. Aún no sabía que recibiría de respuesta..

Ella no tenía porque preocuparse por tal cosa, era mi trabajo el cuidarla, el pedir que no la lastimaran. Nosotros no importábamos mientras ella estuviera bien.

No esperaba que Aro fuera honesto, pero su intención de mentir a mi hija, me molestó.

"Por supuesto que no tengo deseo de lastimar a tus amados, preciosa Renesmee." Aro le dijo, su voz amable. Una falsedad.

No pude evitar mi reacción, y tratando de evitar un gruñido o algo peor, apreté los dientes. Detrás de nosotros, Maggie fue la única en reaccionar. Su don, aunque no podía leer su mente ahora, le había dicho lo que ya sabíamos: es mentira.

"Me pregunto." Aro murmuró, mirando ahora a Jacob y la forma en que parecían más atados a nuestra familia que solo por una imprimación. Aún cuando había visto que era en mi mente, no la entendía por completo.

Quizá obtengamos más que buenos dones ahora... parecen dóciles... quien sabe...

"No funciona de esa forma." le dije antes que empezara a acomodar a la manada en su guardia.

"Solo un pensamiento errante." sus ojos aún observaban a Jacob, y luego a la manada detrás.

"Ellos no nos pertenecen, Aro. No siguen nuestros ordenes de esa forma." murmuré. "Están aquí porque quieren estarlo."

¿De qué habla? Jacob se preguntó, igual que todos detrás.

Y cuando entendió, Jacob gruñó. No era difícil imaginar la razón detrás de mi explicación.

"Parecen bastante apegados a ustedes, sin embargo." Aro notó. "Y a tu pareja y tu... familia. Leales."

"Están comprometidos a proteger la vida humana, Aro." le dije, sin poder evitar que siguiera pensando de la misma forma. "Eso los hace capaces de coexistir con nosotros, pero difícilmente contigo. A menos que estés repensando tu estilo de vida."

"Solo un pensamiento errante." Aro repitió, después de reír. "Tu bien sabes como es eso. Ninguno de nosotros podemos controlar nuestros deseos subconscientes."

¿Recuerdas aún?

Hice una mueca al ver de nuevo mis recuerdos en su mente, "Sí sé como es eso. Y también sé la diferencia entre ese tipo de pensamiento y el tipo con un propósito detrás de el. Nunca podría funcionar, Aro."

Jacob volteó a verme, entonces. Un gemido muy bajo escapando su hocico. ¿A qué se refiere?

"Está intrigado con la ida de..." iban a reaccionar, no de muy buena forma. "perros guardianes."

Un silencio pasó antes que comprendieran que había dicho, y luego empezaron a gruñir salvajemente hacia los vampiros que estaban del lado enemigo.

¡Maldito parásito viejo!

¿Qué cree que somos?

¡Silencio! Sam ordenó, y lo hicieron de inmediato.

"Supongo que eso responde la pregunta." Aro murmuró, su sonrisa llenado el silencio ahora. "Este grupo ha elegido su lado."

Para morir, Aro agregó en su mente. Tuvieron la oportunidad de cambiar de lado como otros cuantos... habrían sido de utilidad.

Eso derramó la última gota.

Siseé, y luego me incliné hacia él, sin siquiera pensar en las consecuencias. Sería tan bueno el poder acabar con él en este mismo momento, causar la guerra, pero detenerlo... detener la masacre que ya planeaba en su mente infligir en nuestra familia, nuestros amigos. Bella aferró uno de mis brazos, recordándome que tenía que estar calmado, y lo logré un poco. Felix y Demetri también se colocaron en posición, pero Aro los calmó con un revoloteo de sus manos.

Cuidado, Edward... Felix amenazó.

Los tres volvimos a nuestra posición al mismo tiempo.

"Tanto que discutir. Tanto que decidir. Si tú y tu protector peludo me disculpan, mis queridos Cullen, debo consultar con mis hermanos."

Esto era, lo que habíamos esperado. La hora en que hicieron su teatro.

Aún cuando la decisión ya estaba hecha.

Sino lográbamos que esto acabara pacíficamente con nuestros argumentos y testimonios, habría destrucción y adquisición como tenían planeado.

Wow, se pone más tensa la situación, ¿huh? Ya sé...

Ha sido difícil el tratar de adivinar lo que las expresiones de los Volturi significan para darle pensamientos... pero espero lo haya hecho bien, y lo siga haciendo bien; sino creen que esté en lo correcto, díganmelo en sus reviews. Lo apreciaré.

Nos vemos luego con los siguientes y últimos capítulos.

Gracias, de verdad.