Cuando Poppy le dio un par de pociones para conseguir que la castaña se encontrase mejor ambos bajaron a las mazmorras a relajarse, Severus no deseaba que ella pensase en lo que había pasado por que asi no descansaría y lo necesitaba realmente, por lo que le tendió un vaso de zumo de calabaza con algo de poción para dormir.

La salud de Hermione mejoró para el día siguiente y pasaron las semanas y los meses sin que Harry o Ron le dirigiesen una sola palabra, simplemente su mirada lo decía todo. De vez en cuando Harry intentaba acercársele, pero se quedaba pensativo y volvía atrás de nuevo.

Llegó el fin de curso los días habían sido más bien parecidos para ambos. Severus en su labor de cuidarla como si su vida dependiese de ello; y lo hacía en cierta forma.

Hermione se encontraba frente a la pequeña pero repleta estantería de libros de Severus buscando alguna lectura para pasar el rato, con una mano apoyada en su ya completamente crecido vientre.

De pronto sintió un fuerte tiró en el bajo vientre y pudo ver que un extraño liquido entre transparente y blancuzco resbalaba por sus piernas debajo del camisón. Se llevó las manos a la boca y comenzó a sentir un dolor constante y una nauseas que la mareaban cada vez más, soltó un pequeño gemido de dolor y se dejó apoyar el peso sobre la estantería que retumbo contra la pared a causa del impulso.

Severus se encontraba en el aula contigua de pociones y al escuchar el estruendo salió corriendo y cruzó la puerta para encontrarse a Hermione asi, su corazón comenzó a latir con tanta fuerza que sentía que se hiba a salir del pecho, ni siquiera delante del mismísimo Voldemort había sentido tanto miedo, jamás en su vida.

-Hermione!- Corrió hacia ella he hizo que se apoyase en él.

-Hermione… mirame dime que…- pero cuando bajo la mirada al suelo sus oscuros ojos se abrieron como platos.

-Merlín poderoso…- la agarró en brazos y salió corriendo de las mazmorras como alma que llevaba al diablo.

-Osiris avisa al profesor Dumbledore!- gritó a todo pulmón mientras corría por el castillo hacia la enfermería, un cuervo negro de un tamaño considerable salió volando lo más rápido que pudo hacia el despacho del anciano director.

Cuando Snape llegó a la enfermería no pudo evitar gritar como un loco sintiendo como le temblaba la grave y sedosa voz. Pomfrey apareció de pronto corriendo respingonamente.

-hay mi dios que ocurre?

-cre… creo que esta… de parto…

-oh por Merlín! Colócala ahí vamos…- Hermione dio un fuerte alarido de dolor y Severus la agarró de la muñeca con fuerza.

-tranquila vamos… esto va a acabar pronto… mi amor… tranquila…- a Poppy se le pusieron los pelos de punta solo con escuchar esas palabras salir de la boca de aquel hombre.

De pronto las puertas de la enfermería se abrieron de par en par y el anciano director entró en la estancia a pasos agigantados.

-Severus como se encuentra…

-supongo que mal, Pomfrey dice que tardará unos minutos en estar a punto… y le… le duele mucho…- Dumbledore pudo ver el verdadero pánico en los ojos del oscuro mago.

-Severus hijo, relájate, todo saldrá bien… -Poppy se acercó a los dos hombres.

-Creo que será mejor que te lo lleves fuera un rato Albus, si ves que necesita entrar dejale pero ya viene…- Albus apoyó una mano en la espalda del oscuro mago.

-no… no porfavor no quiero que le pase nada quiero quedarme…

-Severus hijo necesitas relajarte, entraremos dentro de un rato.

Ambos hombres salieron y Severus se sentó abochornado sobre un baul de madera que adornaba el pasillo, Albus lo hizo a su lado con una sonrisa en la cara, Severus lo miró molesto.

-que es eso que te hace tanta gracia?

-nada me causa gracia Severus, pero estoy feliz, no hay nada más bello que esto, parece ser que no te entra en la cabeza la grandeza de ser padre, es un momento único.

De pronto Ambos hombres se quedaron atónitos al ver que de la otra punta del pasillo corría una sombra alta y vestida de un tono verde esmeralda muy oscuro con una capa negra hondeando a su lado, Dumbledore frunció el ceño al distinguir una larga cabellera rubia platinada.

-pero que demonios… - Severus lo miró sorprendido. El aristócrata apoyó sus manos sobre las rodilla agotado.

-no vuelvas a hacerme correr asi maldito cabrón!, tu puñetero cuervo me dijo que el bebe venía ya…

Severus asintió nervioso mirando hacia la puerta de la enfermería. De pronto Lucius pareció percatarse de la presencia de Dumbledore y lo miró a los alegres ojos azules con algo de tiento.

-buenas tardes Señor Malfoy, un placer volverle a ver…

-yo no pienso lo mismo…- Albus sonrió ante aquella respuesta a la defensiva de pronto un grito y llantos de dolor realmente fuertes se escucharon al otro lado de la puerta. Aquello hizo que Severus se levantase con fuerza y se dispusiese a correr dentro pero Lucius lo agarró.

-Severus vas a pasarlo peor dentro espera aquí un poco más.

Esa vez una maldición dirigida a él se escuchó a todo pulmón pero tras aquello un suave llanto suplicante y susurros delirantes de su nombre.

-aaaarghh… Dios… Seveerus!- Snape tiró de Lucius y lo apartó bruscamente abriendo de par en par las puertas de la enfermería corrió hacia la camilla y se quedó plantado en silencio.

-vamos querida un poco más solo un poco más!... vamos!

-aaaarghh… Severus… mi amor… por favor…- él agarró la mano de ella y se arrodilló en el suelo dejando que ella apretase su mano todo lo que lo necesitara.

-ya casi esta, un poco más…- otro grito de dolor. Lucius y Albus entraron a paso ligero al ver que Hermione se destensaba y se desplomaba agotada sobre la cama de la enfermería.

-Sev…erus…- él no pudo hacer otra cosa que secar el sudor de su frente y besarla suavemente. Poppy agarró un bulto en una pequeña mantita blanca de aspecto suave y con un movimiento de varita hizo desaparecer todo rastro de sangre tanto de Hermione como del bebe.

Severus calló sentado sobre una silla que se encontraba al lado de la cama.

-creo… que debes conocer a tus papas… vamos a empezar con mama que te parece?- le tendió el bebe a Hermione, al verlo tan de cerca los ojos de Severus se abrieron hasta más no poder era lo más bello que había visto en su vida sus ojos estaban cerrados pero tenía unos labios finos y pequeñitos un poco de pelo negro como la noche exactamente igual que él y una nariz tan bonita y pequeña como la de su madre.

-Hola…- la voz de Hermione era un susurro agotado y feliz- hola mi pequeña… hola Eileen…- Al escuchar aquello Severus se quedó mirando fijamente a la castaña sin habla.

-vamos… tenla tú…- le tendió a la pequeña a Severus que la agarró nervioso entre sus brazos.

-Ho…hola, soy tu… tu padre…- una carcajada salió de la garganta de Lucius.- Severus es tu hija no un comerciante de ingredientes del callejón Diagón!-Albus también rio de buena gana, Severus lo ignoró y continuó mirando a su hija embelesado. De pronto y para sorpresa de todos los ojos de la pequeña se abrieron mirando directamente a su padre encontrándose con unos que realmente eran una copia de los suyos, lo miró curiosa con sus dos enormes ojos negros y alzó una mano para tirar de uno de los mechones negros de su padre.

-ese bastardo que se rie es tu tio…- se acercó burlonamente a una de las pequeñas orejitas del bebe- está como una cabra pero no te preocupes… podremos sobrellevarlo…- ante aquella palabras Lucius dejó de reir y miró a su amigo realmente emocionado.

-Severus…- la comisura del labio del hombre se elevó con sinceridad pero con algo de esfuerzo en algo que quiso parecer una sonrisa y Hermione rio por lo bajo acababa de dejar a Lucius Malfoy anonadado.

-y este vejestorio charlatán que te creara unas horribles caries con el paso del tiempo ofreciéndote caramelos… es tu abuelo…- Le tendió el bebe a Albus y este la cogió con ternura dejando caer una tímida lágrima por la emoción.

-Eileen Snape…- susurró Severus mientras la soltaba en brazos del director y se arrodillaba de nuevo para pode besar con ternura a Hermione, a su Hermione… quien le había devuelto la vida. Y quien desde hacía ya tiempo se había convertido en la suya.


**FIN**

Y hasta aqui todo queridas, quiero agradecer a todos y todas su apoyo, sus reviews, sus animos y su tiempo... realmente no me veo capaz de escribir igual sin ellos...

Gracias a la gran MamaShmi, a Lobalunallena, JorgiDG, Smithback, AleSeverus, pollirris, Daniela D, yue yuna, patybenededmalfoy(te debo una por esos animos tras cada capítulo^^), dulceysnape, Rossy04, anon, sailor mercuri o neptune, KukaSnape, NielyBlack...

y todos los que os hayais pasado por aqui!

**Puede que haga un pequeño epílogo pero debo pensarlo bien**

No tardaré en comenzar con un nuevo Sevmione pues tengo varias ideas rondandome la cabeza:D! hasta entonces... Cuidense mucho!

Besos.

SheySnape