Hola!
Terminé unos diítas antes y aquí me tienen, espero les agrade, me costó horrores la escena de Edward y Bella, espero que llene sus expectativas, en fin...
A leer...
Capitulo 37:
Caos:
En el Pent House de la ciudad, la niña se sentaba algo incómoda en medio de la sala, estaba en ese momento sola, balanceando sus piecitos que quedaban en el aire desde su asiento.
-"Desea algo para beber Miss" dijo una mujer mayor que su abuela vestida claramente con un uniforme de mucama, la niña se estremeció un poco y negó rápidamente como respuesta, la Sra. Inclinó la cabeza en una reverencia y dio media vuelta para retirarse.
-"Ehhh" dijo la niña, deteniendo la marcha de la mujer.
-"¿Mi abuela?" preguntó con voz baja.
-"Bajará en un minuto, está haciendo unas llamadas" la niña asintió y volvió la atención a su balanceo de pies, cuando levantó de nuevo la cabeza se encontraba sola otra vez, dio un pequeño escalofrío, era incómodo saber que habían personas extrañas en la casa que se movían como los elfos domésticos de Harry Potter.
Estaba empezando a aburrirse, por lo que se puso de pie para explorar el apartamento de sus abuelos.
Llamar apartamento a ese lugar parecía ser una injusticia, el lugar era exageradamente amplio, la sala era enorme en su mayoría colores blancos, la niña tuvo cuidado de no tocar demasiado las mesas de cristal y los adornos sobre ella, fue hasta la ventana viendo como las personas de abajo se veían pequeñitas gracias a la altura donde se encontraba.
Había un pequeño pasillo a la derecha, caminó por el descubriendo la puerta de la biblioteca del departamento, regresó por el mismo camino y bajó dos escalones que estaban a otro extremo de la sala, sonrió encontrando una sala de televisión, vio regado en el suelo un Nintendo Wii y un Xbox y rió pensando que tenían que ser de su tío Emmet.
Arrugó el entrecejo pensando donde podían estar sus tíos, se suponía que se vería con ellos hoy y no había visto a ninguno todavía, había llegado hacia ya un buen rato con su abuela y no se había encontrado con nadie aun, bueno a excepción de los elfos domésticos.
Rió en silencio y cerró de nuevo la puerta de la sala de juegos, regresó a la sala y resopló aburrida, ¿para que su abuela la había sacado de casa si planeaban dejarla sola?
Vio las escaleras que daban al segundo piso del pent house, el aburrimiento la mataba y tomando el pasamano con cautela subió las escaleras lentamente.
En el piso superior divisó una cantidad extensa de puertas, la última vez que había estado en ese departamento era muy niña y no recordaba la mayoría del lugar, sin embargo sabía que los dos escalones que estaban al final del pasillo daban a la habitación principal del lugar, por lo que caminó sin titubear a los escalones.
Sin molestarse en tocar la puerta, posicionó la mano en el pomo, dándole un medio giro.
Esme estaba ahí, aun tenía puesto el taller color canela con el que la había ido a buscar, tan sólo se había quitado la chaqueta dejando expuesta una camisa manga larga de color muy blanco, Esme caminaba por la habitación mientras hablaba por teléfono.
-"No puedes seguir con esto, por amor a Dios es domingo"
Su voz se escuchaba casada, como la de alguien que ha argumentado una y otra vez lo mismo con la misma persona.
-"Renessme esta aquí, ¿Qué puede ser mas importante es este momento que eso?"
La niña dio un respingo al escuchar su nombre, puso más atención a lo que su abuela decía por teléfono.
-"¡No me interesa Carlisle!" dijo haciendo que su nieta se sorprendiera por el tono alto "deja eso hasta ahí, por Dios, ven a casa, almuerza con nosotros, pasa algo de tiempo con tu única nieta"
Ya el tono volvía a ser el mismo dulce de siempre.
Renessme vio como su abuela se sentaba en la cama y cubría sus ojos con su mano libre.
-"Está bien" dijo resignada "como quieras" y sin despedirse cerró la llamada manteniendo la misma postura.
Renessme no quiso interrumpir, ni pasar por entrometida, por lo que dio un paso hacia atrás cerrando la puerta con extrema cautela, para cuando se dio la vuelta dio un gritito ahogado llevándose las manos a su boca.
-"Sabes que es de mala educación fisgonear" la reprendieron.
Renessme sintió sus mejillas arder, abrió la boca tres y cuatro veces sin saber que decir.
Emmet alzó sus cejas esperando respuesta.
-"¿Te comió la lengua el ratón?" preguntó en tono chistoso, la niña entrecerró sus ojitos.
-"Estaba abajo sola y me aburrí" contestó torciendo los ojos.
-"Pues ya no seaburra señorita" dijo robándole un fruncimiento de cejas por la connotación de las palabras "su tío favorito acaba de llegar" dijo abriendo sus brazos "¿Qué tal un abrazo de oso?"
Renessme se cruzó de brazos frunciendo su boca, Emmet juntó sus manos en señal de suplica y se dejó caer de rodillas al suelo, la niña no pudo evitar reír y corrió a brazos de su enorme tío que justo a tiempo se puso de pie tomándola en el momento que se abalanzó a sus brazos.
-"¿Cómo esta mi nena favorita eh?" preguntó abrazándola.
-"No me digas nena tío" reclamó, robándole otra risa a Emmet.
-"¿Qué es todo este escándalo?" preguntó Esme saliendo de la habitación principal, Renessme se tensó en brazos de su tío, no quería que la regañaran por estar espiando antes, empezó a balbucear una respuesta cuando Emmet interrumpió.
-"Vinimos a buscarte madre" dijo como si ambos hubieran subido juntos "es de mala educación dejar a los invitados solos, ¿lo sabías?" Renessme falló ocultando su risa al ver a su tío reprendiendo a su abuela, Esme alzó sus cejas pero su mueca era divertida.
-"Vamos señoritas" dijo Emmet, "Alice y Jazz deben estar por llegar, Rose está abajo ya y yo muero de hambre"
Renessme puso sus ojos en blanco.
-"Tu siempre mueres de hambre tío" dijo riendo "eres como Rebecca, mi niñera"
Emmet alzó sus cejas divertido "pues tu niñera ya me cae bien" rió con su sobrina, "anda" dijo colocándola en el suelo "ve bajando, ya vamos"
La niña corrió escaleras abajo dejando a ambos adultos alejados, Emmet se acercó a Esme depositándole un beso en la frente.
-"¿Cómo me le va Sra. Bonita?" preguntó, Esme lo abrazó.
-"Me gustaría decirte que bien" Emmet respiró profundo negando despacio.
-"¿Qué sucedió ahora?"
-"Lo mismo de siempre" dijo resignada, Emmet chasqueó lo dientes.
-"Tenemos que llevar a papá a Londres nuevamente, va a meterse de nuevo entre esos dos" dijo refiriéndose a Bella y Edward.
-"No sé por que sigue empeñado en esto después de tanto tiempo" dijo preocupada, Emmet besó su frente.
-"Poder mamá, sabes que todo se basa en poder"
-"Pues yo ya no creo poder mas" dijo robándole una expresión de asombro a su hijo mayor.
-"¿De que estás hablando?"
-"Eso hijo" dijo Esme "no quiero pasar de nuevo por estas luchas de poder, no mas, y si tu padre sigue con este empeño…" no terminó la frase, Emmet la abrazó confortándola.
-"No pienses en eso ahora" dijo en un susurro "papá entrará en razón tarde o temprano, si no, lo haremos entrar en razón"
Esme respiró profundo.
-"Vamos" convino su hijo mayor "por fin mi sobrina está aquí con nosotros, vamos a hacer que este día cuente"
Esme sonrió de verdad, Emmet volvió a besar su frente, dándole paso a que bajara primero.
De vuelta con Edward y Bella.
-"Edward, por favor" pidió suplicante "tienes que oírme, tienes que entenderme"
Él sacudió la cabeza no queriendo hacer ninguna de esas dos cosas, caminó hasta la cocina para servirse un vaso de agua, Bella puso los ojos en blanco y lo siguió.
Edward tomó un largo sorbo de agua fría, ella esperó paciente, cuando se sirvió el segundo vaso, él al verla le ofreció un poco a lo cual Bella negó algo exasperada.
-"Edward…" volvió a llamar.
-"No quiero" dijo Edward "no quiero tener mas que ver con esto, ayer fue terrible y los días anteriores fueron peores, ¿Por qué de repente quieres contarme cosas que sabes que pueden alterarme? No entiendo"
Bella aun no había soltado prenda de lo que pretendía sincerarse, cuando dejó que su hija se fuera con su abuela, había entrado a la casa con la plena convicción de decirle todo lo referente a su pasado a Edward, sin pensarlo mas, sin meditarlo mas, pero cuando lo vio de frente se acobardó a ultimo minuto y le advirtió a su esposo lo que pensaba hacer, le dijo que planeaba contarle algo no muy bueno que tenia que ver con el pasado de ambos.
Edward se negó de inmediato a escuchar y en cambio se alejó de ella, indicándole que no le interesaba saber nada más.
-"Porque tienes que saberlas" dijo Bella viéndolo a los ojos, respiró profundo y continuó "porque necesito que las sepas, no puedo seguir así Edward, el cargo de conciencia no me lo permite, me está carcomiendo la culpa"
-"¿Culpa?" preguntó Edward extrañado.
-"Mira" dijo Bella acercándose mientras le enseñaba sus palmas "mi sueño se hizo realidad con tu accidente ¿de acuerdo?" Edward la vio realmente extrañado, Bella colocó sus ojos en blanco "te volviste de nuevo el chico de 18 años del que me enamoré" dijo robándole una sonrisa "yo regresé a la chiquilla de 15 años que soñaba contigo todos los días"
-"¿Sueñas conmigo?" preguntó con un brillo en los ojos, Bella rodó los de ella.
-"Edward, por favor" dijo pidiéndole un poco de seriedad, él pasó las manos por su cabello.
-"Si tu sueño se hizo realidad" dijo enfocándola de nuevo "si soy todo lo que alguna vez fui y querías a tu lado, ¿Por qué?" preguntó un tanto exasperado "¿Por qué quieres recordarme cosas que puedan no gustarme?"
-"Porque quiero jugar claro contigo, porque necesito que comprendas por que hice las cosas que hice, porque existe la posibilidad de que recuerdes y quiero que mantengas lo que sentimos ahora, quiero, que cuando tu memoria anterior regrese no olvides en quien me convertiste después de tu accidente"
-"¿En quien te convertí?" preguntó interesado, Bella resignada sacudió la cabeza con una mínima sonrisa.
-"En esto" dijo abriendo sus brazos "en esta tonta que no deja de sonreír cada vez que te ve, cada vez que ve a Nessie con nosotros" respiró profundo "no quiero perderte, no quiero perderlos, no lo soportaría"
Edward se acercó a ella tomándola de las manos.
-"No lo harás" le dijo viéndola a los ojos "no me perderás"
-"Tengo que ser sincera contigo" pidió de nuevo "es algo terrible, pero tienes que saberlo, si te enteras por alguien mas no me vas a perdonar nunca, necesito ser yo quien te lo diga" volvió a suplicar.
Edward respiró profundo, entendiendo que por mas que insistiera en que no dijera nada, Bella no iba a estar tranquila hasta que hablara.
-"Está bien" dijo haciendo que ella lo viera sorprendida.
-"Esta bien" repitió Edward viéndola a los ojos "cuéntame, dime que es eso tan terrible que hiciste antes de mi accidente"
El miedo se apoderó del cuerpo de Bella, haciendo que un ligero temblor se apoderara de ella.
-"¿Viste?" dijo Edward al ver su expresión, "hasta tu cuerpo se niega a que me cuentes nada, dejémoslo así amor"
Se acercó dándole un beso en los labios, Bella sintió el contacto y cerrando sus ojos soltó sus manos de las de él y se aferró a su nuca, profundizando mucho el contacto.
Eran tan sólo lenguas, humedad y gemidos, mientras desesperada ella buscaba alargar y alargar el beso y él intentaba seguirle el ritmo sin desfallecer.
¡Dios! Te amo tanto.
Dijo Bella en su cabeza, se separó de él respirando exageradamente acelerado, él mantenía una respiración similar, Bella estaba alzada en puntillas sus manos aferradas a las mejillas de él, sus frentes unidas y sus ojos cerrados.
-"Te engañé" dijo ella en un susurro "cuando eras tu otro yo, vivíamos separados, no hacíamos nada mas que pelear, te odiaba por alejar a mi niña de mi, me sentía sola, amargada, y él…" un nudo en su garganta la obligó a hacer una pausa, Edward había abierto sus ojos con terror, ella aun los mantenía cerrados "él me trató de entender, me ofreció un escape, me sentía tan desvalida, no… no pensé en nada mas, acepté… acepté su propuesta, salimos por un tiempo… no significó nada, nunca compartimos nada serio, era… era…" las palabras le fallaron, respiró profundo sintiendo de nuevo el nudo en su garganta "lo… lo siento tanto" completó en un susurro.
Los siguientes minutos fueron muertos, Bella mantuvo su postura con el rostro de su esposo entre sus manos, Edward mantenía sus manos en las muñecas de ella, parecía paralizado, Bella no aguantó mas y abrió un poco sus ojos, espiando a su esposo, Edward tenía el ceño fruncido sus ojos estaban algo vidriosos.
Bella subió su agarre a las sienes de su esposo, tocándolas delicadamente, Edward cerró sus ojos con una mueca dolorosa y se alejó del contacto, Bella sintió sus palmas hormiguear.
-"Amor" dijo en voz bajita intentando acercársele, Edward retrocedió de nuevo negando con la mirada gacha, Bella se sintió terrible por el rechazo.
-"¿Quién?" la voz fue tan osca, tan gutural, irreconocible, Bella dio un pequeño temblor.
-"Eso no importa"
-"¿Quién?" interrumpió de nuevo.
-"Edward por favor, quedó en el pasado, no lo veré mas, es mas, no le he visto en mucho rato, por favor…" su voz era la de alguien que añora el perdón, que añora el borrón y cuenta nueva.
-"¿Hace rato?" preguntó Edward viendo sus zapatos momentáneamente "¿lo viste después de mi accidente?" Bella dio un respingo, Edward alzó la mirada al sentir su mutismo, "contéstame" pidió con el mismo tono de voz lúgubre.
Bella tan sólo puedo asentir.
-"¿No fue tan sólo una vez?"
Bella negó.
-"¿Cuánto tiempo?"
-"Edward no…"
-"¿¡Cuánto tiempo?!" su voz fue fuerte, contundente, llena de dolor, Bella sintió desboronarse.
-"Ca… casi U… Un año" Contestó tartamudeando, Edward cerró los ojos como si hubiera recibido una bofetada.
-"¿Te acostaste con él? ¿Hiciste… Hiciste el amor con él?"
Bella sintió sus ojos arder, no se sentía capaz de responder esa pregunta, recordó sus encuentros con Jacob y un escalofrío de asco le recorrió el cuerpo, se sintió sucia y vulgar de tan sólo recordar su pasado, que ahora se sentía lejano, tan ajeno a ella.
El silencio le otorgó la respuesta de Edward, que tomándose la cabeza con sus dos manos, despeinó su cabello a máxima expresión, la impresión que dio fue de haber recibido un golpe muy fuerte en las entrañas, dobló su cuerpo hacia adelante preso de las nauseas.
-"¡Dios!" exclamó sosteniéndose de la pared mas cercana, Bella corrió hasta él, Edward vio sus manos y se echó hacia atrás alejándose del contacto.
-"No" dijo levantando una de sus manos, Bella dio un jadeo.
-"Edward" dijo ella en un susurro "déjame explicarte, por favor" Edward negó alejándose de ella nuevamente, sin poder soportar lo que sentía en ese momento, era rabia, dolor, decepción, furia, pérdida, tantas cosas juntas…
-"No"
-"No significo nada, no fue nada, yo te amo a ti por favor Amor por favor" dijo en una suplica.
-"No me digas amor, no me digas que me amas, no… no te creo"
-"Por favor… Déjame explicarte"
-"¿Quién es?" preguntó ignorando las suplicas de ella "¿Cuál es su nombre?"
-"Edward eso no importa, por favor créeme, no significo nada"
-"¿Quién es?"
Bella detuvo sus suplicas, él no cambiaria de parecer, no se iba a detener hasta saberlo, no quería decírselo, no quería que supiera lo bajo que había caído.
-"¿¡Quien es!?" gritó antes de que ella argumentara de nuevo, Bella dio un respingo.
-"El Sous Chef del Craw, Jacob, Jacob Black" dijo en un susurro.
Edward cerró los ojos nuevamente, apartando las atroces palabras que le acababan de decir, una rabia nueva se subió por su estomago, robándole mas nauseas y retorcijones.
-"¡Dios!" gritó Edward "¡me hiciste conocerlo!" gritó con furia "¡en la maldita fiesta de Ángela, yo lo conocí, ¡maldita sea! ¿Te acostabas con él ahí?"
-"¡No!" gritó Bella "ya no tenia nada, ni, ni siquiera sabia que iba a estar ahí, Amor por favor…"
Alzó su mano en una mueca para silenciarla, se abrió camino a la sala, trastabillando y tropezándose con algunos muebles en el camino, salió al patio trasero y caminó sobre la grama, alejándose de la casa.
Parpadeó dándose cuenta del insoportable dolor de cabeza que lo atormentaba, con tanta información, no había sido consiente de cuanto le dolía, Bella lo siguió con paso rápido.
-"Por amor de Dios créeme" pidió "no significo nada, no significa nada, sé que lo que hice estuvo mal, lo sé, si tan sólo me dejaras explicarte, tu y yo no éramos así, amor, tu y yo no éramos marido y mujer, hacía mucho tiempo que ni siquiera nos tocábamos, que casi no nos hablábamos, nunca quisiera causarte este dolor, pero no quiero engañarte mas, fui débil, lo siento… lo siento tanto" susurró.
Edward se mantenía de pie en la hierba, cerró los ojos tan fuertemente que logró esconder los rayos de sol tras sus parpados, viendo tan sólo destellos negros y verdes.
-"Por favor háblame" pidió ella parada frente a la espalda de él.
Edward duró un par de segundos aun de espaldas, saboreando las palabras, reviviendo la ultima vez que estuvo ahí en ese patio, había sido apenas un par de días atrás, cuando bajo un inclemente aguacero había recordado su accidente.
-"Fue tu culpa" dijo con voz ronca, Bella parpadeó pensando que no lo había escuchado bien.
-"Edward" llamó dando un paso hacia él "tienes que tomarte las pastillas" dijo en voz baja.
-"Fue tu culpa" repitió y tan sólo volteó un poco el rostro para poder verla.
Bella no sabía que decir.
-"El accidente" dijo él "el accidente que me convirtió en esta…" abrió las manos señalándose a si mismo "en esta cosa" dijo con desprecio.
-"¿De que hablas? ¿Cómo va a hacer mi culpa tu accidente?"
-"¡Fue tu maldita culpa!" gritó con ojos desorbitados.
Bella dio un sobresaltó llena de miedo de que sus palabras pudieran ser ciertas, el nudo de su garganta volvió a apoderarse de ella, sus ojos se llenaron inmensamente de lagrimas, aun sin desbordar ninguna.
-"¡Tenía tus fotos!" continuó Edward sin poder detenerse "¡Fotos tuyas, besándote, abrazándote al imbécil ese!"
-"¿Qué…? ¿Qué fotos?"
Edward empezó a caminar en círculos pequeños.
-"Sabía que había algo raro contigo, sabía que me ocultabas algo, mandé… mandé a Smith a que te siguiera, lo hizo por semanas sin poder encontrar nada, ¡pero yo lo sabía!"
Bella no podía creer lo que estaba diciendo su esposo, la verdad era que tampoco lo entendía de un todo, ¿Quién demonios era Smith? Y ¿a que se refería Edward con seguirla?
-"Él" continuó Edward caminando en círculos, las imágenes y hasta los diálogos de ese día se colaron en su mente como si nunca se hubieran marchado.
-"Él me llevó un sobre, lo abrí… lo abrí en el auto, eran tus fotos, tus fotos teniendo sexo con aquel hombre" Bella dio un respingo dando un paso hacia atrás, estaba en shock, no podía entender las palabras.
-"Quería matarlo" dijo deteniendo su marcha y subió la vista trabándola con los ojos brillosos de ella "quería matarte a ti" un sollozo atravesó el pecho de Bella "arranqué el deportivo y choqué con un auto" Bella tembló, esto no podía ser cierto "un camión embistió mi audi cuando intenté bajarme, por tu culpa estuve es ese accidente, por tu culpa he sufrido este maldito infierno por meses"
La ultima vez que Bella había llorado había sido en el funeral de Charlie, ese día se había prometido no volver a derramar lágrima alguna, por la causa que fuera.
Pero esto era demasiado, Edward la estaba culpando del episodio mas fatal de su vida y no sólo eso… después de escucharlo, ella se sentía responsable de tal hecho.
Por lo que una lagrima silenciosa y dolorosa se desbordó de su ojo rodando y quemando por su mejilla, esto no podía ser cierto, ella no podía ser responsable del peor suceso en la vida de su amor.
-"En tu vida" dijo Edward caminando hacia la entrada de la casa "en tu vida vuelvas a mirarme, no podré matarte, pero te moriste para mi, nunca mas te dirigiré la palabra y hasta el último día que respire, me encargaré que vivas en el infierno que te mereces, te desprecio Bella Swan"
Ni el peor de los insultos, ni el mas fuerte de los golpes ni la peor de las catástrofes hubiera sido capaz de describir el calvario y el daño que hicieron esas palabras en el alma de Bella.
Cayó de rodillas en el pasto, sintiendo una punzada muy aguda en el corazón, sentía que se le iba a explotar en el pecho, nunca, ni siquiera cuando su padre murió sin poder despedirse de él, había sentido tanto dolor como el que sentía en ese momento.
Se dejó caer en el pasto y en posición fetal lloró lo que no había llorado en 6 años.
Renessme había llegado un tiempo antes a casa, venía cargada de regalos y de cuentos para decirle a sus padres, la había pasado relativamente bien, sus tíos había sido muy buenos y divertidos con ella, la velada se había tornado tan sólo un poco seria cuando su abuelo Carlisle llegó en la tarde.
Intercambio apenas unas palabras con él y se sintió aliviada cuando se retiró a su estudio a hacer unas llamadas, no le gustaba estar mucho con su abuelo, lo quería, pero le tenía algo de miedo, un temor muy parecido al que le tenía a su papá antes del accidente.
Luego de jugar en la Xbox con su tío Emmet y su tío Jazz y de prometerle a su tía que la acompañaría a comprarle mas ropa, su abuela Esme le dijo que era hora de que regresara a casa.
Otro de los elfos domésticos apareció de la nada, cargando los paquetes de la niña y llevándolos al auto, Renessme se despidió de su abuela y de sus tíos Jasper y Alice, Carlisle hizo una pequeña interrupción en sus llamadas para despedirse levemente de su nieta, Emmet y Rose se ofrecieron para acompañarla con el chofer a casa.
Renessme salió contenta prometiendo asistir de nuevo a aquel pent house.
En el camino vino riendo con su tío Emmet, Rose le sonreía fraternalmente porque de hecho la rubia quería mucho a su sobrina aunque casi no soportara a la madre.
Luego de asegurarle a Emmet de que podía entrar con todas sus cosas a casa, se despidió de ellos, caminando el pasillo que la separaba de la calle, abrió la puerta con cuidado y volvió a despedirse del auto negro antes de cerrar la puerta tras ella.
Colocó el código de seguridad y terminó de entrar llamando a todo pulmón a sus papás, dejó los regalos en el sofá de la sala para poder mostrárselos y caminó hacia la cocina.
Se quedó paralizada al escuchar unos gritos, aun de lejos para distinguir palabras vio como detrás del ventanal del patio trasero su papá gritaba descontrolado a su mamá, que le estaba dando la espalda a donde se encontraba.
Se estremeció al escuchar otro grito, negó retrocediendo.
Su antiguo papá había regresado, no había otra explicación, estaba aquí otra vez y estaba peor que nunca.
Fue rápidamente a la sala y se dejó caer en el suelo frente al sofá, enterrando la carita en sus palmas mientras lloraba desconsolada, no quería esto, esto la asustaba mucho.
Tomó el teléfono con manos temblorosas para llamar a la única que sentía que la podía ayudar.
Cuando cerró la llamada con los mismos temblores, se estremeció de miedo al escuchar algunos pasos hacia ella, se dejó caer en el suelo acostándose sobre su pecho pidiendo volverse invisible, nadie fue a la sala, por lo que poco a poco se deslizó sobre su estomago al borde del sofá, para lograr ver como su papá, tomaba su chaqueta y otras cosas personales y se marchaba de casa.
Renessme se puso de pie lentamente, su mamá estaba acostada en el pasto del jardín, no sabía si acercarse a ella o dejarla sola.
Optó por lo segundo y tomando sus cosas del sofá se fue escaleras arriba, con tal, a nadie le importaría los regalos que había recibido.
Bella vio el cielo sobre su cabeza y pidió que la tierra se abriera y la tragara por completo, quitándole el oxigeno y sacándola de este peso y dolor que sentía en el pecho.
Pero sabía que eso no iba a ocurrir, estaba sola contra al mundo y ahora más desprotegida que nunca, si lo que Edward había dicho era cierto, entonces eso la convertía en el ser más despreciable de la tierra, no debió haber abierto la boca, debió dejar las cosas como estaban…
No.
Ella había sido criada para que fuera una persona honesta y enfrentara sus errores.
Tan sólo necesitaba ayuda para enfrentar el que tenía que de frente ahora.
Sacó el celular del bolsillo de su pantalón y buscó en los contactos, colocó el aparato sobre su oído y restregó de manera poco elegante su nariz con la mano libre.
Repicó un par de veces y al escuchar su voz se sintió una chiquilla de 15 años nuevamente.
-"Alo" dijo en español.
-"¿Mami?" preguntó con voz pequeña y llorosa.
-"¿Bella?" preguntó Renne con el corazón en la boca "¿Cielo eres tú?"
Bella no contestó, en cambio el llanto se apoderó de ella mientras mantenía el teléfono en su oído y tapaba sus ojos con la mano libre.
-"Lo eché todo a perder mami"
Dijo entre lágrimas.
Para cuando Rebecca apareció en casa de los Cullen ya la noche estaba a punto de caer, el frente de la casa estaba tan desolado y oscuro que parecía que estuviera abandonada, se bajó del auto para ir a asomarse en el garaje, pensando que habían salido de casa.
Caminó con cautela hasta la reja y alzándose en puntitas vio el volvo plateado estacionado en el garaje, frunció los labios, se asomó por las ventanas laterales de la casa y no encontró nada mientras regresaba de nuevo a su bebé.
Cuando llegó a la puerta un grito lo amortiguaron sus manos, que viajaron en el momento exacto a su boca.
-"¡Diablos hombre blanco!" le reprendió cuando recuperó el aliento "¿me quieres matar de un susto?"
Edward cerró los ojos frunciendo el entrecejo.
-"¿Qué… que haces aquí…?" se quedó en silencio un segundo no recordando el nombre de la chica, Rebecca alzó sus cejas.
-"Rebecca" dijo señalándose "Rebecca White, si te acuerdas de mi ¿no?"
Edward sacudió la cabeza.
-"Ve a casa Rebecca, no te necesitamos aquí" Rebecca alzó sus cejas sorprendida.
-"Oye" dijo acercándosele, apenas podía distinguirlo bien con las luces nocturnas "¿Qué te sucede Edward?"
El susodicho no dijo nada, sólo negó con la cabeza, Rebecca en contra de su naturaleza se acercó a él intentando tocar su mejilla, pero ahora fue él el que se alejó del contacto.
Rebecca no se ofendió por que se alejara, tan sólo bajó su mano lentamente.
-"¿Puedo ayudar en algo?" preguntó con voz baja, Edward respiró profundo y sacudió la cabeza.
-"No quiero entrar" dijo viendo la casa "no quiero verla"
Aunque sus palabras la sorprendieron, Rebecca entendió implícitamente que no debía preguntar mas allá, le señaló su auto y le dijo.
-"Puedo llevarte a donde quieras"
Edward resopló una risa.
-"No sé a donde ir, llevo toda la tarde en el parque que queda a unas calles de aquí, siento que debo hablar con ella, pero… cada vez que lo pienso, que recuerdo lo que me dijo, no, no lo soporto, no quiero verla"
-"Hey…." Dijo Rebecca levantando sus palmas "So" le dijo como si de un caballo se tratara "vamos" dijo señalando el auto "creo que te vendría bien un trago"
Edward se subió al auto y no preguntó a donde lo llevaban, se recostó de la ventanilla del Mustang y dejó que Rebecca se adentrara en la cada vez mas presente oscuridad de Nueva York, asumió que se dirigían a la ciudad por que pasaron mucho rato manejando.
-"Tengo que parar a poner combustible" dijo ella sacándolo de sus cavilaciones, "estos viajes a tu casa consumen bastante"
Edward se enderezó y vio como la chica entraba a una estación de servicio de una zona que no reconocía.
-"Déjamelo a mi" dijo él abriendo su puerta, milagrosamente la chica no peleó esta vez dejándolo pagar el combustible.
Luego de cargar el tanque del Mustang, Rebecca estacionó frente al seven eleven* y acompañó a Edward, caminó por los pequeños pasillos tomando algunas frituras, unos burritos fríos, unas sodas y un six pack de cervezas.
-"Te toca pagar estas hombre blanco" dijo señalando las cervezas "sin edad suficiente" dijo señalándose a si misma.
Edward pagó en el mostrador mientras Rebecca calentaba los burritos en el microondas comunitario.
Salieron de la tienda dirigiéndose al Mustang, cuando la chica emprendió camino de nuevo Edward preguntó.
-"¿A dónde vamos?"
Rebecca se encogió de hombros.
-"¿A dónde quieres ir?"
Edward recostó la cabeza del asiento "sólo necesito un lugar tranquilo, donde no tenga que pensar mucho y las pastillas me hagan efecto" dijo refiriéndose al aun latente dolor de cabeza.
Rebecca medio sonrió.
-"Puede que conozca un lugar así"
Cuando Edward se bajó del auto, la vio con el ceño fruncido.
-"Rebe, sé que eres excéntrica y un tanto alocada" dijo mientras ella cerraba la puerta con una risa de burla.
-"Sabía que te ibas a friquear al ver a donde te traía, confía en mi hombre blanco, este lugar es milagroso"
Edward sacudió la cabeza.
-"Además, quiero presentarte a alguien" dijo y tomando las bolsas de las compras caminó colina abajo, Edward sacudió la cabeza y la siguió a paso ligero, extendió sus manos y le quitó las bolsas de las manos.
La siguió entre los estrechos pasillos de cemento, cuando Rebecca caminó sobre el pasto Edward se detuvo.
-"Ven" dijo Rebecca "es aquí" señaló al frente, Edward negó despacio.
-"Oh vamos hombre blanco, no seas cobarde"
-"No es cobardía Rebe, es respeto, no sé quiénes son estas personas, no me siento cómodo caminando sobre ellas"
Rebecca dio una pequeña carcajada y se acercó a él tomándolo por la manga de la chaqueta, procurando no tocar su piel, lo haló con fuerza haciendo que Edward trastabillara y la siguiera a juro.
-"Estos son Dylan y Nohelia creo que estaban casados" señaló las lapidas de la derecha "él es Joseph, es el más viejo del grupo" señaló la siguiente "ella es Reese" Edward no podía creer que estaba caminando sobre tumbas del cementerio.
-"Y esta" dijo señalando la siguiente "esta es Mercedes, mi mamá"
Edward la vio sorprendido, Rebecca asintió cortamente.
-"Sip" dijo "este es el mejor lugar más tranquilo del mundo" se acercó a él y susurró "todos duermen"
-"Rebecca" dijo Edward aun sin poder creer en donde se encontraba.
-"Relájate hombre blanco" dijo ella sentándose de piernas cruzadas "estaremos bien aquí, te lo aseguro"
Edward siguió de pie mientras la chica hurgaba en las bolsas, sacó uno de los burritos que había calentado en la tienda y quitándole la empacadura se lo pasó a Edward que sacudió la cabeza tomándolo y siguiéndola al suelo.
-"Oh, qué demonios" dijo se sentó a su lado "con su permiso Mercedes" dijo educadamente a la tumba de la mamá de la chica y le dio una probada generosa al burrito, Rebecca sonrió agradecida y tomó uno para ella, pescó una lata de gaseosa y le lanzó una de cerveza a Edward.
-"Ten" le dijo "luego que te tomes un par de estas, me cuentas que te pasa, porque la blanquita me llamó hecha un mar de lagrimas porque peleabas con tu mujer"
Él cerró los ojos reviviendo la pelea con Bella, las crudas palabras que le había dicho, un pánico se adueñó de él, ¿Renessme habría escuchado su discusión?
-"¿Te llamó?" preguntó aterrado, Rebecca alzó su mano libre.
-"Eh, eh, come" le dijo señalando su comida "y bebe eso" señaló la lata "después hablamos"
Para cuando los 4 burritos, 3 cervezas y 2 gaseosas habían desaparecido Edward se recostó en sus codos estirando sus piernas.
-"Dios, no me cabe más nada"
Dijo satisfecho, Rebecca rió e imitó su posición.
-"En eso estamos de acuerdo" dijo dejando caer su cabeza hacia atrás, colgando entre sus hombros.
-"Gracias" dijo a los segundos complacido de que el dolor de cabeza casi hubiera desaparecido "creo que hubiera cometido otro error si no te hubiera encontrado, de verdad gracias"
Rebecca incorporó su cabeza.
-"¿Para eso están los amigos no?"
Edward asintió "también estoy aquí para ti, lo sabes ¿verdad?"
Rebecca exhaló una risa.
-"Créeme que lo sé hombre blanco, tú y tu familia me han ayudado más de lo que puedas imaginar"
Edward sacudió la cabeza sonriendo apenado.
-"Entonces cuéntame" dijo Rebecca en la misma posición viéndolo a los ojos "¿Qué fue lo que pasó?"
Edward negó despacio, le dolía hablar de eso, pero Rebecca había tenido razón en una cosa, las cervezas lo hacían sentir… ligero.
-"Bella me contó algo…" dijo y cerró los ojos negando "algo que no me gustó, algo que hizo cuando… cuando yo aun tenía memoria"
-"¿Qué tan malo?"
-"Terrible"
-"¿Por qué te lo contó?"
Respiró profundo.
-"Me dijo que quería sincerarse, que quería empezar una nueva vida sin sombras, y como existe la posibilidad de que recuerde" terminó encogiéndose de hombros.
-"¿Te ofreció un borrón y cuenta nueva?"
-"Algo así"
-"Y evidentemente no te gustó para nada lo que te contó"
-"Ni un poco" dijo negando y ocultando la mirada.
-"Eso es de valientes" dijo susurrando, Edward levantó la mirada viéndola realmente extrañado.
-"Digo" aclaró Rebecca "contarte, lo que te haya contado sólo para ¿sincerarse?" dijo incrédula "yo no te hubiera contado nada, con tal, lo más probable es que quedes en blanco" agregó encogiéndose de hombros "dime la verdad" siguió al ver la cara de él "si tu guardaras un secreto terrible, uno que sabes que puede hacerle daño a la persona que quieres si se entera y que sabes que no tiene idea de aquello que le guardas… ¿le contarías? ¿Tan sólo para poder dormir tranquilo de noche?" Edward la vio con ojos realmente abiertos.
-"Sólo digo que es estúpida o increíblemente valiente"
Edward recordó la conversación que había sostenido con Charlie, de la cual nadie de su familia y la más importante… Bella no tenían idea de su existencia.
Pero igual sacudió la cabeza, si bien era cierto que él no le había contado nada de aquella reunión con su papá, había otra sospecha que se deslizaba en su cabeza, una que consideraba terrible.
-"Creo" dijo a los segundos, compartiendo con la irreverente Rebecca su hipótesis "creo que me enteré de eso que me contó antes del accidente" dijo hablando aun con la mirada escondida "aun las memorias no se presentan claras en mi memoria, no sé si lo estoy imaginando o si es real, pero, creo que supe de eso justo antes de mi accidente" Rebecca enderezó sus piernas sentándose de nuevo como un indio, viéndolo fijamente.
-"¿El accidente que te borró la chaveta?"
Edward asintió.
-"Creo que ella causó que tuviera ese accidente" sacudió la cabeza "digo, eso creo"
Para sorpresa de él, Rebecca dio una pequeña risa.
-"Ya va" dijo enseñándole sus palmas "¿me estás diciendo que la Sra. Tiene la culpa de que tu chocaras?" Edward la vio con el ceño fruncido "o sea, que ella se metió misteriosamente en tu auto y pisó el acelerador para que el otro auto te envistiera"
Edward se sintió estúpido.
-"No, claro que no, eso no es lo que intento decir, lo que quiero decir es… que dejé de prestarle atención a la vía cuando me enteré de algo que ella hizo"
-"Mira hombre blanco" llamó Rebecca interrumpiéndolo.
-"Sea lo que sea lo que tu mujer te dijo, ella no tuvo nada que ver con tu accidente, si lo que dices es cierto entonces no deberías tener permiso para conducir, cuando uno maneja, los cinco sentidos deben estar en el volante, no en pensamientos ni en cuentos o evidencias que te haya dicho o mostrado tu mujer"
-"Rebecca…" dijo en un intento de justificarse.
-"Nada… Rebecca nada, sea lo que haya sido, no debiste perder el control del auto, la Sra. Isabella no fue la culpable de tu negligencia manejando"
Edward no encontraba como defenderse, la adulta atrapada en el cuerpo de adolescente que tenía al frente lo estaba regañando como nunca antes lo había sido.
-"Por Dios" continuó la chica "yo me cansé de manejar volada para buscar a mamá de sus sesiones de quimio después de la escuela, me cansé de sacarla de emergencia de la casa para llevarla al hospital y ni una sola vez choqué" Edward se encogió apenado, sabía de la causa de la muerte de Mercedes pero Rebecca nunca había dado ningún detalle de cuando Mercedes estaba viva.
-"Me ha tocado manejar después de ver al sádico de mi primo e igual no choco" agregó la chica susurrando esta vez mientras sacudía la cabeza incrédula.
-"¿Qué?" preguntó Edward olvidándose por completo de sus problemas anteriores "¿Qué dijiste?" preguntó, Rebecca sintió calor en sus mejillas y trató de apartarle la mirada.
-"Nada, no dije nada" empezó a recoger el la basura que habían generado sintiéndose estúpida de haber dicho eso en voz alta, Edward se adelantó y la tomó por la muñeca, Rebecca se sacudió violentamente, entonces Edward lo entendió.
Por eso ella evadía el contacto físico con él y estaba seguro que no era solo con él sino con todos los hombres.
-"Dímelo" pidió en voz baja, Rebecca pasó un mechón de cabello tras su oreja.
-"No sé de qué estás hablando hombre blanco" Edward apretó el puente de su nariz con los dedos de su mano derecha.
-"No soy tonto Rebecca, déjame ayudarte, por favor cuéntame"
La chica negó recogiendo las envolturas de los burritos.
-"Voy a tocarte de nuevo si no me cuentas"
Inmediatamente ella se echó hacia atrás ayudándose con sus tobillos para alejarse de él.
-"No me toques" dijo asustada, Edward no se había movido de su lugar, tan sólo había dicho esas palabras para ver cómo reaccionaba.
-"No lo voy a hacer linda" le dijo con ternura "Rebe" pidió suplicante "mírame" la chica con ojos brillantes parpadeó en su dirección "te juro por Mercedes que no te pondré un dedo encima" dijo vehementemente "¿me crees?"
La chica lo pensó un segundo y luego asintió lentamente.
-"Pero necesito que confíes en mi, necesito que me cuentes que pasó con tu primo para poder ayudarte"
La chica negó despacio.
-"Rebe… este primo tuyo, ¿ha hecho algo que no has querido? ¿Te ha forzado a algo físico?" no podía creer lo que acababa de adivinar, ¿Cómo había sido tan estúpido de no darse cuenta? Él era amigo de Rebecca, tenía que ayudarla.
-"No" dijo la chica escondiendo su cara "Nada, nada ha pasado" dijo, Edward respiró profundo.
-"Rebecca"
-"Es enserio, él nunca, nunca me ha hecho nada"
-"Algo te ha hecho para que estés tan asustada, confía en mí por favor"
Una lagrima bajó por la mejilla de la chica.
-"No puedo" dijo entre sollozos, Edward se arrodilló en el pasto acercándose, ella levantó sus palmas en defensa.
-"No voy a tocarte" juró de nuevo.
-"Nunca me ha hecho nada" dijo la chica, en cierta forma era cierto, Jacob nunca le había puesto una mano encima sexualmente hablando, pero recordó la vez que le había dado una bofetada haciéndole perder el conocimiento, había despertado de su desmayo y vio claramente como se daba placer a sí mismo mientras la veía.
Tembló de miedo y asco.
-"No quiero hablar de eso por favor no me obligues" su voz era pequeña, tímida y sumamente asustada.
-"Está bien" dijo Edward no presionándola más "pero necesitas ayuda pequeña"
Rebecca resopló.
-"Hombre blanco, hace casi dos semanas que vivo en mi auto, ¿Cómo esperas que pueda conseguir ayuda? ¿De dónde? No todos contamos con tu psiquiatra" dijo con un poco de sorna de vuelta en su voz, inmediatamente frunció la boca y bajó el tono "huí de casa cuando mi primo regresó a vivir en ella" explicó al verla la cara de asombro a Edward.
-"Diablos" dijo Edward furioso "¿Por qué demonios no me dijiste esto antes? ¿Por qué?"
-"No eres nada mío hombre blanco, no tengo por qué contarte nada"
-"Niña terca e insoportable" dijo colocándose violentamente de pie "vamos, estoy cansado, salgamos de aquí"
-"Ve tu adelante, yo voy a rezarle un poco a Mercedes" dijo sacudiendo una de sus manos, Edward la vio furioso, la chica lo ignoró por completo y se posiciono de rodillas frente a la tumba de su mamá, Edward suspiró ruidosamente e imitó su postura, Rebecca lo vio con asombro mientras Edward hacia la señal de la cruz en su pecho.
Los dos rezaron en silencio y sin molestarse, Edward terminó primero y se sentó sobre sus piernas esperando paciente a que Rebecca terminara.
Finalmente la chica se puso de pie y luego de besar sus manos tocó la lapida y volteó a donde Edward.
-"¿Lista?" preguntó, la chica asintió.
-"Vamos entonces" dijo recogiendo la bolsa con la basura que habían generado, se despidió con una pequeña reverencia de la tumba de Mercedes y dejó pasar a Rebecca primero.
-"¿A dónde quieres que te lleve?" preguntó mientras caminaba al auto.
Edward caminó sin contestar hasta el Mustang, sostuvo la puerta del piloto abierta dejándola entrar primero.
-"No quiero ir a casa" dijo "no sé aun como enfrentar a Bella" suspiró ruidosamente "aun no quiero enfrentarla, no sé cómo hacerlo"
Rebecca se giró un poco en su asiento.
-"Dime algo hombre blanco" Edward se medio giró a verla "¿la amas?" Edward sintió ahogarse con su propia saliva.
-"¿Ah?"
-"Contéstame"
-"Es más complicado que eso Rebe, no es cuestión de amar o no…"
-"No te vayas por la tangente" dijo interrumpiéndolo "pregunta sencilla, respuesta sencilla, ¿la amas o no?"
Edward respiró profundo perdiendo su vista en la ventana.
-"Ah hombre blanco" dijo la chica "no necesitas contestarme" se burló indiscretamente de él encendiendo ruidosamente el Mustang.
Edward la vio entre sus pestañas.
-"Vamos a la ciudad jovencita, no quiero regresar a casa aun y ni por todo el oro del mundo voy a dormir en tu auto" Rebecca dio una risotada "nos quedaremos en un hotel" Rebecca abrió sus ojos de mas sin perder la vista de la vía, Edward agregó "habitaciones separadas, no te preocupes" agregó.
Rebecca relajó la tensión de sus hombros.
-"No tienes que pagarme nada" dijo "puedo dejarte en el hotel, yo puedo dormir aquí sin problemas" Edward volteó a ver el asiento trasero encontrándose con un pequeño bolso que seguramente contenía la ropa de la chica.
-"No voy a dejarte desamparada chiquilla" dijo "así me cueste mucho, voy a velar por ti, ya no estás sola Rebecca"
Un nudo se apoderó de su garganta y no pudo evitar la lagrima que se escurrió por su mejilla, Edward la vio pero la ignoró magistralmente sabiendo que a Rebecca no le gustaría la indiscreción.
-"Pero seguiré siendo niñera de la blanquita" dijo aclarando su garganta "así por lo menos no me sentiré tan mal" dijo "y prometo pagarte cada centavo que gastes en mi"
-"Lo que te permita dormir tranquila Rebecca" le contestó viendo su perfil, prometiéndose que fuera como fuera la ayudaría.
Queda algo por contar, el capítulo que viene me dedico mucho a Nessie y Rebecca, y vuelve a aparecer Petter, y les cuento, que también aparecerá el perro... Dios yo también lo detesto...
Hasta ahora, creo que lo llamare "Bully" para los que no sepan que significa es algo así como "abusador" bueno, por ahí van los golpes jejeje
Nos vemos creo que la semana entrante ok?
Los quiero, Cuídense!
(*) Seven Eleven: esa es la cadena de tiendas de estaciones de servicio en estados unidos, se llaman así por que abren sus puertas desde las 7 a las 11 de la noche (el dato se los doy por cultura general)
