Oh! Mis rebeldes parejas

Capítulo 37

El juego del destino parte 3

Griselle ingresó rápidamente al Hospital Central de Chicago. En su semblante se le notaba preocupación e incertidumbre, hacía unos minutos su mejor amigo, Archivald Cornwell la había llamado y sin darle mayor explicación le había pedido que lo buscara en el quinto piso con suma urgencia. La subida en el ascensor se hizo eterna, después de escabullirse de la mirada de la recepcionista de emergencia… ¿Qué estaban haciendo sus amigos en el hospital a las 10 de la noche? Su corazón dio un vuelco, ¿y si había pasado algo grave?

-"¡Archie!"-grito la chica después de buscarlo entre los pasillos del Hospital y lo vio con tres hombres vestidos de negro a su costado

-"al fin llegaste"-dijo serio y preocupado mirando a su amiga. Despidió a los tres hombres con un gesto y se volvió hacia la chica –"ellos son parte del equipo de seguridad de la mansión"-explicó a Griselle –"Stear está en cirugía en este momento, necesito que te quedes aquí mientras que voy a ayudar a Anthony"

-"¡Cirugía!"-exclamó Griselle –"¡Dios mío Archie que ha ocurrido!"

-"Le dispararon"-murmuró Archie. La palidez de su amiga era evidente –"no sabemos quién está detrás de esto, pero no podemos darnos el lujo de confiar en nadie"-dijo mirando la palpable preocupación de ella –"Griselle, necesito de tu ayuda"-reclamó –"si ves que algo extraño ocurre"-se volteó hacia los hombres que estaban a unos metros –"llama a las autoridades, no lo dudes ¿de acuerdo?"

Griselle asintió. –"¿Dónde irás?"

-"Anthony está en peligro, tengo que ir a ayudarlo… secuestraron a Candy hace una hora"-dijo calmadamente, Griselle volvió a palidecer –"necesito de toda tu concentración ¿de acuerdo?"

-"No, Archie, ¿vas a ir tu solo?"-preguntó su amiga

-"No, no estaré solo"-murmuró alejándose por el pasillo contrario –"te llamo cualquier cosa ¿de acuerdo? Solo recuerda lo que te dije"

Griselle se quedó en silencio y los tres hombres la observaban con curiosidad. Habían recibido órdenes de quedarse en el Hospital pese a que le habían explicado que no estaba en sus procedimientos y que sus órdenes eran regresarlos a la mansión, pero con Stear en cirugía era algo difícil. Archie había procurado no mencionar nada sobre Albert ni sobre quien en realidad era.

¿Qué diablos estaba pasando?

-"Griselle llegó"-murmuró –"¿de verdad piensas ir a ese lugar, Albert?"

-"Si, no quieren a Anthony, me quieren a mí. No sé quién esté detrás de todo esto pero necesito aclararlo de una buena vez y si ir a ese lugar es necesario. Lo haré"-resolvió, el cabello rubio le caía como una espesa melena sobre la frente, había encontrado su ropa en uno de los casilleros de la habitación compartida, aún seguía con el cuerpo débil pero estaba decidido –"¿conseguiste la llave?"

-"Si"-dijo Archie mostrándole un par de llaves –"pero dudo mucho que puedas conducir en ese estado…"

-"así es. Tú lo harás"-sonrió el rubio levantándose de la camilla de donde estaba sentado. Archie se sorprendió de los primos Andrew, él era el único que no había sacado su licencia de conducir

-"aun no termino mis clases de manejo"

-"pues es necesario que las termines"-sonrió Albert abriendo la puerta de la habitación –"te ayudaré. Solo necesito que me lleves al muelle, de ahí caminaré hasta el muelle n°10"-dijo seriamente –"no voy a permitir que también termines involucrado"

-"lo siento, tío William. Ya es demasiado tarde"-dijo Archie acompañándolo hasta el ascensor para ir directamente al estacionamiento donde los esperaba una de las camionetas del equipo de seguridad de la mansión Andrew.

Justo en ese momento a varios kilómetros de donde se encontraba el Hospital Central de Chicago. Las patrullas de policía y los agentes del FBI iban en camino hacia el muelle n°10, todo era demasiado extraño. Habían recibido una llamada de dos posibles secuestros en progreso por parte de una de las familias más influyentes de todo Chicago, los Andrew.

-"¿hace cuánto fue que vio a su sobrino, madame Andrew?"-preguntó un agente federal desde la mansión. Sus compañeros le indicaban que estaban a 10 minutos del punto de secuestro

-"durante la mañana"-respondió Elroy –"Anthony y yo discutimos, luego él y mis otros dos sobrinos salieron"

-"¿no preguntó a dónde iban?"

-"no es mi costumbre preguntar"-explicó –"como salían los tres me quede tranquila…"

-"¿Dónde están sus sobrinos?"-preguntó el agente

-"tengo entendido que un equipo de seguridad de la mansión fue por ellos… estaban en el Hospital Central de Chicago"-dijo sintiendo que el pulso se le aceleraba, hacia casi 30 minutos que el equipo había salido y no había recibido confirmación ni noticias de ellos –"por favor, agente… tiene que salvar a Anthony, él es el heredero principal. Si algo le pasa… sería la ruina de nuestra familia"

-"haremos lo posible para ayudarla, madame. ¿Sabe algo de su equipo, señor Donovan?"

Jason Donovan habló después de estar sin habla mientras se daba el interrogatorio con madame –"Siguen en el hospital"-dudó al mirar a Elroy –"parece que al joven Alistair lo han herido y está en cirugía"

-"¡Oh por Dios!"-gritó Elroy sintiendo que se le iba la consciencia en ese momento y era recibida en brazos del agente del FBI, segundos después era asistida por su enfermera a cargo.

-"me acaban de confirmar la situación hace unos segundos"-explico Jason mirando como subían a su habitación a Elroy Andrew –"madame sufre del corazón, temo que cualquier cosa que pueda pasar termine afectado a su salud"

El agente asintió –"mantengámosla alejada hasta tengamos una respuesta"-dijo cerrando su libreta de apuntes –"¿le dijeron algo más?"

-"si, que el joven Archivald solicitó la camioneta para ir por el señor Michael Cartwright, padre de la joven secuestrada. Se negó rotundamente que un miembro de seguridad fuera con él"-explicó con el ceño fruncido –"mi equipo está entrenado para seguir las ordenes de los Andrew. No pudieron contradecirlo"

-"Alo, central… denme los datos de Michael Cartwright"-dijo el agente hablando por teléfono –"¿emitió una alerta por secuestro hace 15 minutos? ¿Dónde está? Comunícame con la central del aeropuerto, por favor"-dijo mientras esperaba en línea –"si, ¿me comunica con Michael Cartwight? Soy el agente federal Harvey Rochester"

-"¿cree que sepa algo de esto?"

-"emitió una alerta de secuestro hace 15 minutos, por lo menos sabe que su hija está secuestrada"-corroboró –"Señor Cartwright, le habla Harvey Rochester del FBI. Necesito que me explique qué estaba haciendo su hija antes de secuestrarla y cualquiera información relevante"

Michael dudó ante el tono autoritario del agente –"mi hija llegaba de un vuelo desde Nueva York a Chicago"-explicó –"nos íbamos a encontrar en el aeropuerto… cuando fue… secuestrada, en un Chevrolet Camaro color negro, la policía está intentando averiguar la matricula pero…"

-"ahora este es un asunto federal señor Cartwright, por favor, solicito que cuando lo vaya a buscar el joven Cornwell venga directamente a la mansión Andrew"-indico Harvey

-"agente Rochester, hay algo más que debe saber"-dijo el jefe de seguridad de la mansión Jason Donovan después de que el agente cortara la llamada

0000000000000000000

Anthony se había quedado en silencio ante la revelación del caballero que tan bien conocía. No podía negar que había sentido miedo la amenaza tangible que había salido de sus labios al preguntarle qué era lo que quería, para lo cual no había dudado ni un segundo en responderle

-"Tu muerte"

Sir Edward Andrew lo miraba expectante y con una sonrisa tranquila a su sobrino.

-"Yo sé que te preguntarás por qué ¿verdad?"-dijo dando vueltas alrededor de él –"si quisiera podía asesinarte en este instante, pero primero quiero que sepas la verdad"-cerró los ojos –"es una pena que tengas ese destino tan joven… iba a dejar que vivieras un par de años más, pero… lo que pasó con William Andrew y el descubrimiento de que está vivo aceleró las cosas"

-"¿vivo? Te refieres a…"

-"Niño ingenuo, por supuesto… Albert Torrance es a quien has estado buscando… es tu tío, William Albert Andrew, desmemoriado, pero vivo… y en cualquier momento podía volver a recordar, pero ya no me tengo que preocupar… mi socio ya se encargó de por fin terminar con él"

Anthony sintió un respingo… Albert se había quedado aun sedado en la camilla del hospital, lo estaban cuidado Stear y Archie…. No podía… no podía, sintió miedo ya no solo por él o por Candy si no por Albert, Archie, Stear… si algo les había sucedido.

-"¿sabes que el accidente de avión donde murió la hermosa Rosemary no fue un accidente del todo?"-dijo tranquilamente con una sonrisa en el rostro. Anthony levantó la mirada sin entender a lo que se refería –"no iba a permitir que tomara el lugar del buen William. Rosemary estaba cogiendo poder y subía demasiado rápido hacia el Concejo Escocés. No podía permitir que ustedes siendo americanos tomaran poder en Europa, nos opacarían a nosotros… los verdaderos Andrew"

-"¿la asesinaste por tu miedo a que… ella?"-preguntó sin terminar la frase. El lugar empezaba a darle vueltas… no podía ser… su madre… su madre no había muerto en un accidente. Sintió el impulso de abalanzarse hacia el caballero con el afán de golpearlo, pero luego se escuchó un disparo desde algún lugar alto antes de que pudiera llegar a él

-"no intentes acercarte… aun no quiero terminar contigo"-dijo el caballero señalando hacia el techo de un container –"todo inicio con tu abuelo William Andrew, se atrevió a desafiarnos… nos dijo que iba a construir un imperio en este mugriento país que superaría al nuestro… y lo estaba logrando, por eso también tuvimos que acelerar su muerte. A su fallecimiento el inocente George y la anciana Elroy se hicieron cargo y sus planes se estancaron… William era un niño por lo que no podía tomar el poder aún, pero sabíamos que si era hijo de William Andrew era también una amenaza que teníamos que erradicar tarde o temprano"

El rubio no podía creer lo que estaba escuchando… su tío… estaba confesando de que había asesinado a sangre fría a su madre, su abuelo y había intentado asesinar a Albert.

-"después del accidente de William hijo, Rosemary tomó el poder… y estaba tan cerca de lograr algo que su padre nunca pudo… el favor del Concejo… que no lo dudé ni un segundo e hice que el avión estallara y se desvaneciera cuando regresaba de la última reunión con el Concejo. Nunca me imaginé que a Elroy se le ocurriera nombrarte como heredero de la familia aquí en América por el apellido Brower, pero al final el Concejo lo aprobó me imagino por la influencia de Rosemary aun presente"

-"¿Dónde está Candy? Ella está afuera de todo esto…déjala ir, si la querías para que viniera hasta aquí cumpliste tu cometido"

-"Oh, la señorita Cartwright está bien, está descansando… pero me temo que ya es muy tarde para dejarla ir, es una lástima que tengan que morir ustedes tres: William, tú y la señorita Cartwright, son tan jóvenes"

Archie manejaba a una velocidad prudente por la autopista sabiendo que no era una buena idea haber dejado a Stear y Griselle en el hospital, por un momento dudó en solicitar apoyo de un miembro del equipo de seguridad en la mansión, pero Albert le había dicho que al parecer en el accidente donde casi perdió la vida, alguien muy cercano a la familia estaba detrás de ello.

Cerró los ojos casi daban las 10:30pm, solo esperaba que Anthony y Candy estuviesen bien. No iba poder ir por el padre de Candy y dudaba si avisarle sobre el estatus actual considerando que solo lo angustiaría mucho más y no podría ayudar… Albert iba de copiloto, se encontraba ido y preocupado, no sabía cuál era su plan o si tendría algún plan en mente para que todos lograran salir de esa encrucijada maldita en la que se habían metido.

Lo aliviaba saber que el FBI estaba involucrado y que también estaban de camino hacia el muelle. Lo más probable era que llegaran antes. Solo esperaba que sucediera un milagro… sin pensar en más fijo su mirada en la autopista con la finalidad de que algún patrullero no lo detuviese y lo sorprendiera sin licencia de conducir.

Ajena a lo que sucedía a unos metros de ella, Candy estaba agotada tratando inútilmente de abrir la posible puerta que había golpeado con sus pies. Escuchaba como un eco las voces… pensó en que solo había reconocido a Anthony, sin embargo, la otra voz también la conocía… pero no recordaba de dónde.

-"tengo que salir de aquí…"-pensaba sintiendo como el sudor bajaba por detrás de su nuca y su cuello –"tengo que huir… tengo que…"-dijo frotándose las muñecas, el escozor provocado por las esposas era torturante. –"Anthony…"

Súbitamente escuchó como la puerta que inútilmente había tratado de abrir, se abría con rapidez. Sus temores fueron confirmados cuando pudo ver a su captor con mayor claridad. El cabello negro y ojos de igual color, crueles y expectantes como una víbora mirando a su presa.

-"señorita Cartwright, veo que despertó"-dijo siseante –"me alegro hay alguien quien estaría encantado de verla… le rogaré que no se mueva demasiado porque si no, tendré que sedarla nuevamente"

Candy lo miró expectante y la asustaba la calma con la que el sujeto la miraba. Ingresó a la estancia y la ayudó a ponerse de pie, se vio… su jean y su blusa verde estaban estropeados por haber estado intentando escapar de ese lugar, la luz llegó y pudo ver que se encontraba en una especie de vagón. Afuera, la oscuridad de la noche reinaba pero pudo percibir el olor de la marea con mayor claridad. Estaba en un muelle y no era un vagón, si no era un container… empezó a caminar y se percató que su tobillo derecho le dolía… hizo caso omiso al dolor y caminó siendo guiada por el sujeto. No podía gritar por la mordaza.

-"bienvenida señorita Cartwright, la estábamos esperando"-dijo una voz familiar.

Era un caballero vestido de traje elegante, Candy lo miró extrañada… reconociendo el cabello canoso y el porte aristocrático. Lo había visto… hacia unos meses… ese hombre…

-"¡Candy! ¡¿Estás bien?!"-dijo tratando de correr hacia ella pero Edward Andrew lo detuvo a punta de pistola.

Candy dejó de prestarle atención al caballero para ver más allá de él. Ahí estaba… estaba… su príncipe, Anthony Brower. Quiso tener el impulso de correr hacia él y abrazarlo con fuerza, pedirle perdón por ser tan ciega y no darse cuenta de sus verdaderos sentimientos. Se dio cuenta que aun el sujeto con un revolver en su mano izquierda, la sujetaba con fuerza impidiéndole moverse mucho.

-"¡déjala ir, ella no tiene nada que ver!"-grito –"ella no es una Andrew"

-"es una lástima encontrarnos en una situación como esta señorita Cartwright"-dijo Edward mientras que jalaba a su lado a Candy y la apuntaba con su arma. Anthony sentía que no podía hacer nada… tenía que pensar en un plan, pero si la policía o quien quiera que fuese estuviera en camino estaban tardando bastante. A Candy se le heló la sangre al notar el cañón apuntándole.-"creo que desobedeciste mis órdenes, Anthony"

-"¡¿Qué?!"

-"mis hombres me informan que han tenido problemas en el muelle n°1 y n°2"-explicó su tío –"al parecer la seguridad de la mansión ha sido alertada… te dije que no quería compañía"-cerró los ojos con compasión escuchando por el auricular.

El corazón de Anthony se precipitó mirando a Candy y recordando el cruel mensaje de advertencia. No. Candy, no….

-"espero que me perdone, señorita Cartwright"-amplió su sonrisa y Candy seguía sin entender absolutamente nada pues acababa de reconocer al elegante caballero como el tío amable de Anthony. ¿Le estaba apuntando? –"Hasta nunca…."

-"¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!"

El sonido del disparo resonó en el lugar como una descarga de energía de la cual no podría olvidar nunca.

0000000000000000000

Archie estacionó la camioneta al lado del Porsche que Anthony había dejado. Albert seguía débil y triste… esa misma noche también se había enterado que su hermana mayor había fallecido años atrás y él ni si quiera había tenido oportunidad de despedirse.

-"Rosemary…"-susurró cuando su sobrino le había dicho que ella había dejado este mundo.

-"fue en un accidente de avión, hace más de dos años"

Albert había bajado la mirada con el afán de ocultar las lágrimas que no tardarían en llegar. Todo era tan doloroso. Ella siempre había sido su ángel y había estado a su lado… ahora ya no estaba, no la volvería a ver nunca.

-"¿estás bien?"-pregunto Archie mirando alrededor. No había nadie, ni un policía, ni nada… estaba desierto.

-"S…si"-dijo Albert frotándose los ojos sin evitar recordar la noticia –"no tengo tiempo que perder. Será mejor que vuelvas al Hospital… no te quiero aquí, Archie"

-"No me iré"

-"es una orden de tu tío"-dijo Albert con aplomo

-"estamos perdiendo tiempo… ojala que no sea muy tarde para…"-dijo Archie ayudando a bajar a Albert de la camioneta… tenían que darse prisa.

-"no irán a ningún lado"-dijo una voz desde sus espaldas. Archie espabiló, conocía a la perfección ese tono… esa voz

-"¡George! ¿Que… que estás haciendo aquí?"

El caballero vestido de traje apareció de las sombras y al menos diez hombres rodearon a Archie y a Albert. El rubio levantó la mirada y lo reconoció de inmediato. Cinco años habían pasado pero parecía como si no hubiera pasado ninguno. Archie no sabía que pensar, si era una amenaza o un aliado. Se suponía que George estaba en Inglaterra… no en Estados Unidos!

-"George… ¿Qué es lo que está pasando aquí?"-preguntó Archie aun sosteniendo a Albert con la finalidad de ayudarlo a caminar –"¿sabes quién es el verdad?"

George asintió –"todo lo sabrás a su debido momento, Archivald. Ahora necesitamos ir por Anthony y la señorita Cartwright, pero les pediré que dejen este asunto a los expertos, no quiero que ninguno salga herido"-sonrió mientras que se acercaba a ayudarlo a sostener a Albert

-"´llegas tarde"-susurró Albert con una sonrisa

-"¿después de cinco años?"

-"algo así… olvídate de mí, ve por Anthony"-dijo Albert mientras que era recostado en la camioneta donde habían llegado con Archie

Justo en ese momento, llegaba una camioneta de las mismas de seguridad de la mansión Andrew. Jason Donovan y el agente especial Harvey Rochester al encuentro de George. Más atrás llegaban varias patrullas de policías.

-"todo resultó ser cierto"-dijo Donovan mirando a Archie y a Albert unos metros más

-"si, ¿madame sabe algo?"

-"no, está delicada, como tu ordenaste la mantuve al margen de todo lo que estaba sucediendo"-explicó Donovan –"tenemos compañía adentro, no logro comunicarme con el equipo inicial que envié ni tampoco el agente Rochester"

George lo miró y lo saludó con un gesto –"¿Cómo está Alistair?"

-"aun no sale de cirugía… nunca pensé que Archivald vendría hasta aquí hasta que me confirmaron que había tomado la camioneta. ¿Es William Andrew?"

-"así es"-dijo George

-"¿hay algo que pueda hacer?"-preguntó el agente del FBI

-"si, por favor. Necesito que escolte a William Andrew y a Archivald Cornwell de nuevo a la mansión… nosotros nos encargaremos desde aquí"-volteó a ver a Donovan-"Ordénale a tu equipo que cuando salga de cirugía Alistair lo traigan de inmediato… no quiero arriesgarme a tenerlos dispersos"-respondió George, súbitamente recibía una noticia a través del auricular al igual que Donovan –"¿Qué? Eso no puede ser…."

-"¡Equipo 3 y 4! Ingresemos ahora… no podemos esperar más tiempo…"-gritó el jefe de seguridad, los hombres que estaban con George asintieron y se prepararon para ingresar. Archie vio lo que sucedía alrededor sin entender nada.

-"¿Qué sucede?"-preguntó a George quien comenzaba a ir detrás de ellos

-"no tengo tiempo de explicar, por favor regresen a la mansión con el agente Rochester"-dijo serio y preocupado avanzando con dirección al muelle n°1

El agente federal se acercó a Archie para ofrecerle apoyo en trasladar a Albert –"sería bueno que lo revisara un médico. No tiene buena pinta"-señaló

-"¿nos va escoltar usted? Necesito regresar al hospital, mi hermano está en cirugía"

-"Lo sé pero tengo órdenes del señor George de escoltarlos a usted y al señor William a la mansión Andrew. Ya se ordenó que cuando el señor Alistair salga de cirugía llevarlo también a la mansión"

Archie dudó… Albert estaba debilitado no podía caminar, George, Donovan y varios equipos armados habían ingresado… ¿Qué estaba pasando en el muelle n°10 en ese momento? ¿Qué era lo que debía hacer? El corazón no había dejado de latirle con fuerza… el miedo que había visto en la mirada de George lo había alertado.

Había algo que sabia y que no se había atrevido a decirle.

Por último, ¿Quién estaba detrás de todo ese complot? ¿Y porque?

¿Por qué? Solo podía esperar ….esperar por una respuesta.

El sonido de la bala había rezumbado en la cabeza de Candy… era la primera vez que veía a alguien disparar y mucho menos hacia ella. Sintió miedo, mucho miedo.

Miedo oscuro y turbio.

Todo había sucedido demasiado rápido como saber que era lo que había pasado. Tembló… sintió frio, nauseas, sensación de desmayo y descompensación. La sangre era demasiada, miraba como el líquido escarlata se filtraba por su blusa verde tiñéndola de rojo estaba tibia, no sentía dolor…

No sentía nada.

Era como estar en un mundo surrealista. Un mundo surrealista donde solo existía ella y la persona quien estaba a su lado en ese momento.

Anthony, ¿Qué había sucedido? Su cerebro se acababa de bloquear cuando sus sentidos habían detectado que la sangre que emanaba en grandes cantidades no era de ella, si no de él.

De nuevo, el miedo… ese sentimiento oscuro e indescriptible. Sus ojos se llenaron de lágrimas al cambiar tan bruscamente su realidad. Sin contenerse más surgió un grito que emanó desde lo más profundo de su ser.

-"¡ANTHONYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYYY!"

0000000000000000000

Eternidad

Cielo sin límites.

Amor, amistad y deseo. Odio, soledad y desolación. Todos esos sentimientos tienen algo en común, son infinitos.

Tan infinitos como el enorme cielo que nos guarda o el ancho mar que nos rodea.

En el infinito no existe pena, ni dolor ni sufrimiento.

Abrió los ojos con lentitud. Se sobó con paciencia como si despertara de un largo letargo, luego vio sus manos mucho más blancas de lo que podía recordar. Una pregunta surgió en su mente.

¿Dónde estaba? Todo era blanco, de algún lugar venía una blanca luz como un aurea. Candy se percató de que no podía haber un mundo parecido en el mundo real. Abrió los ojos mucho más para inspeccionar el lugar extraño. Se abrazó a sí misma en un claro impulso de darse calor, alivio o ambos.

-"hola mi pequeña"

La voz que reconocería en cualquier lugar… ¿Dónde está? ¿Dónde está? Giraba la cabeza en un intento inútil por identificar de dónde provenía esa voz. Desde sus ojos saltaron lágrimas que no evitó que salieran dispersas.

-"mamá… ¿eres tú?"-susurró con muchas dudas y con el nudo en la garganta que conocía a la perfección –"¿Dónde estás? No te veo"

-"siempre estoy contigo, Candy. Siempre, mi pequeña a tu lado"

-"te he extrañado tanto, me has hecho mucha falta"-volvió a susurrar –"mamá... ¿estoy muerta?"

Jane Carter hizo una aparición magistral. Como un halo se materializo frente a la adolescente rubia pecosa que se encontraba sentada sobre lo que ahora era un campo lleno de rosas blancas. Lo que antes era un lugar vacío, ahora las rosas inundaban con un dulce perfume. La madre sonrió al ver a su hija.

-"no, mi pequeña"-respondió –"no estas muerta. No al menos que tú decidas que lo estas"

-"¿Por qué te puedo ver? ¿Qué sucedió?"-preguntó Candy empezando a llorar. Jane no había cambiado en absolutamente nada. El cabello rubio como el de ella, sus ojos cafés y el rastro de las pecas iluminaba su gracioso rostro. Su sonrisa era la misma… -"perdóname… ese día, ese día yo no te dije que te vaya bien cuando fuiste a trabajar. Ese día no pude decirte cuanto te quiero"

-"Candy, pequeña, yo lo sé"-dijo Jane acercándose hasta colocarse a la altura de su hija –"Yo sé lo que tu corazón siente"-sonrió –"porque eres mi hija y te amo"

-"mamá…Yo… ¿Dónde estoy?"

-"estamos en el interior de tu alma, Candy"-explicó Jane –"algo trágico ha sucedido en el mundo real y la única manera de que tu alma se protegiera era encerrando tu consciencia aquí. Pero, no es la solución Candy. Tienes que volver… tienes que ser fuerte"

Los recuerdos de Candy volvieron como flashbacks… la sangre… había mucha sangre… emanaba del cuerpo de Anthony… era su sangre… ¡Anthony! ¡No! el recuerdo la atormentaba… no era posible.

-"mi pequeña"-dijo Jane sacando a Candy de sus recuerdos cogiendo su mano tan blanca como la nieve –"hay muchas personas que te necesitan. Tu padre, tu hermanito, tus amigos, tus tías que te quieren mucho. Tienes que volver, pequeña mía"

-"¿Qué va a pasar con Anthony?"-preguntó en un susurro

-"tienes que volver para saberlo. Si te quedas aquí es imposible que algún día lo sepas"-dijo Jane –"No importa lo que suceda allá afuera, sé que eres muy fuerte y lograras afrontarlo. Eres mi hija, Candy"

-"Mamá… ¿podré verte de nuevo?"

-"Recuerda, Candy… que siempre estaré a tu lado. No importa donde estés… yo siempre cuidaré de ti. Te amo, mi pequeña"-dijo mientras que se desvanecía en el viento

-"Te amo, mamá"-dijo llorando –"tengo que volver… tengo que volver… tengo que volver"

La luz del reflector le daba directamente al rostro cegándole completamente la visión. Sentía como la platina debajo de su cuerpo era fría y dura. Escuchaba murmullos por todas partes, no entendía nada de lo que murmuraban. Era como si estuviera en otra dimensión.

-"doctor… despertó, la señorita Cartwright, despertó"

Candy vio sombras… ¿Dónde estaba? ¿Qué era ese lugar? Era como si le hubieran dado un gran golpe en la cabeza y recién se percatara del mundo donde vivía.

-"¡Candy!"

Alguien familiar, pasos apresurados se acercaban torpemente. Un abrazo cálido y precipitado. Le dolía, se sentía débil… al fin pudo reconocer de quien se trataba.

-"¿Michael?"-pregunto confundida cuando por fin pudo organizar sus ideas para hablar

El padre de Candy se encontraba desaliñado y preocupado como si no se hubiera aseado en días. La barba le había crecido notablemente, tenía ojeras y estaba más pálido de lo normal. No supo porque pero ver el rostro de su padre la alivió.

-"¿Dónde estoy?"-preguntó sintiéndose desorientada… ¿todo había sido un sueño? Pero era claro que no estaba en su habitación.

-"se encuentra en la mansión Andrew, señorita Cartwright"-dijo un hombre pausadamente ingresando a la habitación donde estaban el padre y la hija, un doctor y una enfermera. Candy lo conocía pero no recordaba su nombre con claridad.-"mi nombre es George y soy el hombre de confianza de la familia Andrew"

-"¿don… donde está Anthony?"-pregunto con la ilusión de que todo hubiera sido un mal sueño

-"pues… el joven Anthony…"-dudó George en elegir las palabras correctas para explicarle a Candy.

Candy sintió miedo al ver titubear al elegante hombre. Miró a Michael quien no sabía que decir. No. No podía ser cierto. La rubia saltó prácticamente de la cama, pese a los moretones que tenía… no le importaba… tenía que saber que estaba bien. Tenía que saber que estaba con vida.

Por favor, por favor. Un milagro.

Un milagro.

George, Jason y el equipo de seguridad llegaban al muelle n°10, habían algunos aliados de Sir Edward Andrew que habían capturado durante el trayecto de llegar al lugar.

El hombre que había infiltrado como parte de la seguridad de Edward Andrew había reaccionado justo a tiempo para impedir una tragedia mayor. Necesitaban una confesión de Edward para poder desenmascarar todo el complot que se había tejido durante años. Sabía que si sus sospechas eran ciertas, Edward iba a ir detrás de Anthony, nunca pensó que llegaría tan lejos como para involucrar a personas inocentes como la señorita Cartwright.

El elegante aristócrata yacía en el suelo con un impacto de bala en ambas piernas para evitar que escapara. El hombre de confianza de Edward, Yin Ahmad se encontraba inmóvil con un disparo en la cabeza –George había hecho confesar al otro hombre de confianza que había capturado con traje de enfermero cuyo nombre era Tyson Orihuela- pero justo a unos metros de donde estaba el señor Andrew se encontraban los dos jóvenes rubios en el suelo frio de concreto.

Corrió hacia los dos temblando. La señorita Cartwright estaba en estado catatónico… no reaccionaba, pero al parecer estaba ilesa, salvo por algunos golpes y moretones menores. Eso significaba que toda la sangre que había entre ambos cuerpos pertenecía a… se acercó a tocarle el pulso con el miedo tensándole los sentidos.

-"Oh Dios Mío"

Candy abrió la puerta de la habitación adjunta. Esa ala de la mansión parecía un hospital por lo menos habían unas 10 personas con traje blanco de aquí para allá atendiendo a dos personas. Reconoció al primero. Stear Cornwell se encontraba dormido en una cama amplia y había varios aparatos médicos conectados a su cuerpo. Volteó hacia la otra camilla, vio el cabello rubio y su corazón dio un vuelco.

-"¡Anthony!"-gritó pasando a través de dos enfermeras. Amplió su sonrisa cuando llegó hacia el paciente.-"¡Anthony!"

La persona que conocía Candy como Albert Torrance se hallaba dormitando al igual que Stear en la camilla… ¿Qué estaba haciendo Albert en la mansión Andrew? ¿Cómo había llegado hasta ahí? ¿Qué le había sucedido? Se le notaba fatigado como si estuviera convaleciente de alguna enfermedad de la que ella había ignorado rotundamente.

Pero no era Anthony.

La sangre… podía ser verdad… no, las lágrimas volvieron a su rostro en cuestión de segundos. Quiso gritar pero nada salía de su garganta. Fue cuando una mano posó en su hombro, sin querer había terminado hecha un ovillo en el suelo… no quiso abrir los ojos. No quería, si todo era un sueño quería despertar y darse cuenta de que estaba en su departamento en el centro de Chicago preparándose para un nuevo semestre… o… que su madre seguía viva y vivía en New Orleans.

-"Candy"

La rubia levantó la mirada y vio dos ojos oscuros que la miraban afablemente.

-"Archie… ¿Qué ha pasado con Anthony? ¿Dónde está?"

-"Ven… sígueme, por favor"-dijo su amigo ofreciéndole la mano. Candy dudó pero al final accedió a su gesto de amistad. Los dos caminaron hacia el pasillo que conectaba hacia la planta superior.

Archie abrió una puerta, la luz era brillante dentro de esa habitación habían varios médicos alrededor de la cama. Fue cuando por fin lo vio, el cabello rubio de Anthony brillaba, sus ojos estaban cerrados pero respiraba con lentitud.

Los ojos se le llenaron de lágrimas. Estaba vivo… estaba vivo.

-"ha sobrevivido a tres cirugías"-explicó George apareciendo detrás de ambos –"los médicos dicen que se pondrá bien… y que lo trataron justo a tiempo"

-"¿de verdad… estará bien?"

-"si, necesitará de repente algo de rehabilitación por unos meses pero es una suerte de que la bala no haya dañado su sistema nervioso central. Al principio creímos que sí y que había una alta probabilidad de que quedase invalido de por vida, pero se descartó de que no será así"

Candy suspiró aliviada -"¿Cuánto tiempo ha pasado?"

-"Los encontraron hace dos días"-dijo Michael al lado de George –"estabas en estado catatónico Candy, no sabíamos que iba a pasar contigo… pero al final volviste en si"

-"mamá me ayudó"-dijo Candy tranquilamente –"ella me dijo que volviera"

-"estoy seguro que si"-sonrió Michael

-"les avisé a Annie y a Griselle que volviste a la normalidad. Vendrán a visitarte en un rato"-dijo Archie –"estoy seguro que tienen mucho de qué hablar"

-"será mejor que dejemos descansar a Anthony. El médico indico que no debería tardar en recobrar el conocimiento. Posiblemente hoy o mañana"-explicó George a los demás para el alivio de Candy

-"¿Qué sucederá con el señor… Andrew?"-preguntó Candy recordando el cañón de la pistola apuntando hacia su cabeza –"¿Dónde está?"

-"no tienes que preocuparte por eso, pequeña Candy"-dijo George

–"será extraditado a Escocia donde será juzgado por todo lo que cometió. Él es el único responsable de todo este complot"

Elroy Andrew hizo su aparición frente a los presentes

-"buen… buenos días, señora Andrew"-dijo Candy haciendo una reverencia ante Elroy siempre se había sentido intimidada en la presencia de la dama

-"veo que ya se recuperó de su estado, señorita Cartwright"-dijo Elroy –"me alegro mucho"

-"gra… gracias"-dijo sonrojándose. Siempre le causaba un poco de temor el porte de la tía abuela –"¿Qué le pasó a Stear? y….¿por qué Albert está aquí? ¿Qué le sucedió?"-preguntó a Archie quien estaba más cerca de ella

-"porque Albert Torrance, no es realmente quien tú crees, Candy"

-"¡Albert!"-gritó Candy al ver al rubio ingresando a la habitación por donde iba a salir la dama

-"William, deberías estar descansando"-dijo Elroy seriamente –"aun tienes que recuperar tus fuerzas. George, acompáñame al estudio, necesitamos preparar todo para el juicio de Edward"

George se despidió con un movimiento de cabeza y se apresuró a seguir a Elroy.

Candy no entendía porque Elroy había llamado a Albert ¿William? Ni porque Albert le había dicho eso… estaba más confundida.

-"Stear resultó herido cuando trataba de salvarme la vida, Candy"-dijo Albert tranquilamente mientras que Candy se sorprendía –"y mi nombre no es Albert Torrance, siempre fui William Albert Andrew. Soy el tío de Anthony, Archie y Stear. Mi hermana era la madre de Anthony, Rosemary"

-"¡¿ehhhhhhhhhhhhhhh?!"

Súbitamente, Candy se desmayó sobre los brazos de su padre no sabía si era de la sorpresa, la falta de comida y energía o el agotamiento.

Consciente o inconscientemente sabía que todo había terminado ¿verdad?

Las antipáticas notas de Lime: ¿FIN? ¿Ustedes que dicen? Jijiji nooooooooooo! Porque se viene el epilogo n.n para saber que sucede con nuestros protagonistas favoritos… al final me decidí por no hacer un final trágico aunque realmente me picaba por terminar en tragedia, pero después dije noooooo mejor no n.n pero sé que sufrieron al mantenerlas en ascuas la mayor parte del fanfic… espero que haya tenido el impacto que deseo… y espero que se haya entendido la captura de Sir Edward Andrew… ahhh él era el malo, hasta le ganó a los Leagan O.o George llegó para salvar el día n.n e hirieron a Anthony T.T debo de dejar de ver series criminalísticas… n/n, no mejor no jijijiji bueno, espero que les haya gustado y hayan disfrutado la historia a través de sus ejem 37 capítulos… nunca pensé que me saliera taaaaannn largo… aun no me despediré pero quiero agradecerles a todas las hermosas lectoras que me han seguido durante TODO este tiempo con su apoyo incondicional se logró avanzar y concluir con el fanfic. Agradecimientos especiales a todas ustedes por soportar mis notas, mis intrigas y mi giros inesperados lol, siento mucho haber decepcionado a las terryfans xD pero bueno hay que leer de todo y me di cuenta de que el fanfiction está lleno de terryfics o.O Lime siempre marcando la diferencia xD… aprovechando la ocasión y hablando de los Terryfics, tal y como lo prometí voy a escribir un nuevo fanfic de Candy (oh sí, no se van a deshacer de Lime tan fácilmente xD) se llamará "El merodeador nocturno" el cual estará basado en la novela del mismo nombre de Susan Carroll, espero que me sigan jiji. Prometo intentar actualizar cada semana (como he tratado con este fanfic xD) pero esta semana empecé mis clases de post-grado en la universidad (si, de nuevo a estudiar xD) y de repenteeeeee no actualizare así de seguido como ahora :( pero igual tendré la intensión. Ya bueno, muchas notas… ya nos leemos en el epilogo. Se les quiere… un abrazo.

**Sección Reviews**

Skarllet Northman: Si, lo sé, fue una maldad, pero al menos ya está todo resuelto (casi todo) que lo veremos en el epilogo n.n jijijiji gracias por todo este tiempo y por siempre estar al pendiente! Saludos!

Josie: T.T yo tampoco quiero despedirme aun, pienso que solo será un hasta luego! Bueno supongo que nunca sabremos qué sucedió con las enfermeras n.n hay que imaginarnos que las noqueo y las encerró en una habitación de limpieza o algo así O.o ¡Llegó George a salvar el día! Ya sabremos en el epilogo que exactamente pasó y como se enteró y todo lo demás acerca del complot que no se ha desarrollado mucho en este capítulo jijiji pero lo principal era rescatarlos :3! Y sí, yo sé que falta explicar varias cosas… n.n ya nos leemos prontito! :D un abrazo!

Becky70: Jajajajajajaja el capítulo no fue acto para cardiacos, espero que este haya sido un poco menos O.o cardiaco (espero) me hiciste reír con tus comentarios! Ya nos leemos en el epilogo! Un abrazo

Leihej: :D me maté de risa con tus comentarios y te imaginaba comiendo tus galletas de animalitos y atragantándote con ellos y hablándole a la pantalla haciendo barra para que Anthony llegara, no le disparan a Stear y que Albert recordara ! Lo siento, sí que las cosas pasaban simultáneamente y no sabía a qué darle prioridad :P pero al menos te hice caso y si, tendremos final feliz n.n! Sería de nuevo terrible que Anthony se muriera T.T! Nunca podría superarlo (de nuevo) ya sabremos más en el epilogo (y eso que mi mente macabra estaba pensando dejarlas en intriga hasta el epilogo –sobre si realmente vivió o no- pero ya era demasiada tortura xD psicológica) jijijiji nos leemos en el epilogo. Muchas gracias como siempre! :D

Lela: si, lo sé Lime es cruel lol jajajaja aquí está la continuación (y capitulo ultimo) sin contar el epilogo! :D espero que te hayan alcanzado las vacas! Un abrazo!

Amy CL: Wowwwwwwwwww que lindo tu comentario :3 esa era la idea de que lo vivieran en carne propia lol –y de paso sufrieran con el suspenso- me alegro que hayas sentido de que realmente te metiste en la historia me pone muy contenta! Ya ahora si más tranquilas leeremos el epilogo las explicaciones pendientes! :D, un abrazo!