OMG! me volvió a pasar, me pasó de noche el viernes y eso que me había prometido a mi misma que no volvería a pasar bueno espero que no me odien por eso :S Sé que no tengo perdón de Dios pero igual ahí les dejo el siguiente capitulo espero sea de su agrado, bueno me despido BYE :)
Aclaración los personajes de digimon no me pertenecen y esta historia es sin fines de lucro :)
37
Un Broche.
Keira miró de reojo a Andrew, desde que había regresado al salón el muy idiota no había dejado de sonreír y la chica de cabellos azules ya se podía imaginar cual era la causa de esa sonrisa, de seguro el tonto de Andrew había podido al fin lograr un acercamiento con la insoportable de Mimi y eso la hacía enfadar de sobre manera.
Vio que Andrew volteó a verla, seguramente porque había sentido su mirada sobre él, ella volteó la suya molesta y fingió estar enojada con él aunque sabía que enojarse con Andrew era algo muy difícil para ella ya que siempre lo terminaba perdonando. Miró nuevamente de reojo al chico de cabellos negros que tenía su mirada al frente esta vez y ella regresó su mirada a su escritorio acompañada por un suspiro, sólo que esta vez su mirada no la mirada molesta que siempre aparentaba tener sino que esta vez era una mirada triste, ¿por qué las cosas simplemente no podían ser como antes? ¿Por qué habían tenido que recordar el pasado? Si no fuera por ese pasado que los perseguía tal vez la relación entre ella y Andrew sería diferente en esos momentos.
Japón año 2004
Era un día de verano, en aquel entonces ellos tenían 15 años, los tres siempre solían estar juntos puesto que se conocían casi desde que habían nacido, pero desde hacía unos meses Kaira había estado actuando muy extraño, y esa vez al igual que las semanas anteriores la chica de cabellos rosas había desaparecido y los había dejado solos a ella y a Andrew nuevamente.
Keira miró a Andrew que veía como Kaira se marchaba corriendo por la puerta, la menor de las gemelas no pudo evitar sonreír al verse sola con su amigo, sabía que se hermana había estado actuando algo raro pero eso no le molestaba si a cambio podía pasar un tiempo a solas con Andrew.
-¿Qué le pasa a Kaira? Ya no nos acompaña a casa.
Se quejó Andrew volteando a ver a la chica de ojos cafés que se sonrojó al ver que él la miraba directamente a los ojos.
-No lo sé.
Respondió ella bajando su mirada y con un evidente sonrojo en sus mejillas. Andrew sonrió ante este gesto, conocía a Keira y sabía que ella era muy tímida y consideraba tierno que a pesar de que se conocían de toda la vida, la chica aún se sonrojaba cuando él la miraba.
-¿Qué te parece si vamos por un helado antes de ir a casa?
Propuso el pelinegro con un sonrisa y ella asintió para después ambos dirigirse hacia la salida. Durante su trayecto a la heladería ambos habían estado hablando sobre el extraño comportamiento de Kaira quien desaparecía cada vez que podía, pero al parecer ninguno de los dos sabía a que se debía ese extraño comportamiento en la mayor de las gemelas Matsumura.
Ambos entraron al establecimiento y Keira fue a tomar asiento en una mesa junto a la ventana mientras que Andrew se fue directo al mostrador a pedir los dos helados. Keira miró a Andrew mientras ordenaba, él volteó a verla y le sonrió provocando que un fuerte sonrojo se apoderada de ella quien desvió su mirada rápidamente para después sonreír para ella misma, sabía que Andrew y ella tenían una relación especial, hasta consideraba que era más especial para Andrew que Kaira y eso que las conocía a las dos desde siempre, pero aun así el pelinegro mostraba una preferencia hacia ella y eso le agradaba.
Andrew regresó y tomó asiento frente a ella dejando sobre la mesa los dos banana splits que había ordenado, Keira le agradeció y ambos comenzaron a comer en silencio.
Un grupo de chicas entró al establecimiento haciendo sonar la campana de la puerta para después dirigirse al mostrador, Keira volteó a verlas atraída por el fuerte murmullo de las chicas que mencionaron el nombre del pelinegro que comía su helado sin prestarle atención al grupo de chicas, en cambio Keira quería matarlas con su mirada, las conocía muy bien, esas eran chicas de su clase que no solamente le resultaban odiosas por que se creían las más hermosas de la escuela, sino porque además ese grupito de chicas parecía tener un especial interés en su amigo, siempre las oía hablando de él, de lo guapo que era, o lo caballeroso que resultaba ser Andrew pero para su suerte el pelinegro no parecía interesado en ninguna de ellas, aunque aún así Keira temía que alguna se fuera a acercar a él más de lo que debiera.
-¿Pasa algo?
Preguntó Andrew al ver que Keira no comía y no dejaba de fulminar con su miraba a unas chicas que creía eran de sus clase aunque no estaba muy seguro de ello.
-Nada.
Respondió Keira quien regresó su mirada a su banana splits y comenzó a comer, aunque no precisamente con una sonrisa en su rostro.
-Hola Takayama.
Dijo coquetamente una de las chicas, meneando su sedosa cabellera en forma de coqueteo al pasar al lado del pelinegro quien la miró sin saber de quien se trataba pero aun así la saludó con un hola. Andrew apartó su vista de la chica de largos cabellos negros y la giró a su compañera que había llamado su atención rompiendo un galleta de su banana splits con fuerza.
-¿Segura que estas bien?
-Sí, es sólo que esa chica no me agrada.
Respondió Keira con brusquedad y llevando a su boca una mitad de la galleta que había partido.
-¿Por qué? se mira que es amable.
Habló esta vez Andrew mirando de reojo a la chica para comprobar lo que decía y después regresó su vista a su compañera que terminó de comer su galleta y miró molesta a la pelinegra que no dejaba de voltear hacia donde ella y Andrew estaban sentados, seguramente esperando el momento a que Andrew volteara para poder sonreírle nuevamente.
-Por que es superficial, es de las chicas que se creen hermosas sólo porque pasa horas cepillándose el cabello.
- Es linda y tiene bonito cabello, no veo porque no debiera sentirse orgullosa de ello.
Keira hizo una mueca de descontento al oír la respuesta de Andrew y llevó una cucharada de helado a su boca para evitar responder, debió esperar una respuesta así, después de todo Andrew era hombre y también se dejaba engañar por caras bonitas y sonrisas coquetas. La mirada de Keira cambió, ahora se miraba triste, y recordó las palabras de su hermana, "Deberías ser más femenina" le dijo la voz de Kaira, "Andrew también es hombre y le gustan las chicas lindas" volvió hablar la voz de su hermana en su cabeza. "Andrew es diferente, él busca algo más en una chica que sólo una cara bonita" Le había respondido ella pero su hermana la volvió a silenciar "Eso no quita el hecho de que le atraigan las niñas bonitas", le había respondido hace una semana Kaira, "Pero yo no puedo ser diferente, me gusta como soy" había respondido ella en su defensa esperando que con eso Kaira guardara silencio pero no lo hizo, la pelirosada se había acercado a ella y había puesto su mano en su hombro. "Yo no he dicho que cambies sólo que debes ser más femenina, dejarte crecer el cabello sería un gran paso"
Keira llevó una de sus manos a su corto cabello al recordar las palabras de su hermana, la peliazul siempre había preferido el cabello corto y le gustaba como se le miraba, pero tal vez su hermana tenía razón y ella debía dejárselo crecer, tal vez así le gustaría a Andrew.
-¿Crees que debería dejarme el cabello largo?
Preguntó tímidamente la chica y sin atreverse a ver al pelinegro a los ojos. Andrew por su parte miró sorprendido a Keira, no esperaba una pregunta así y mucho menos de Keira que parecía odiar hablar sobre moda y ese tipo de cosas que hablaban las demás chicas.
-No si a ti no te gusta.
-Pero Kaira dice que me veré más femenina de esa manera.
Respondió la chica levantando tímidamente su mirada, Andrew le sonrió y ella sintió como se enrojecía aún más pero aún así no bajó su mirada.
-Eres femenina Keira, no importa que tengas el cabello largo o corto, lo largo de tu cabello no define tu grado de femineidad.
- Pero Kaira dice que a los chicos les gustan más las chicas de cabellos largos.
Andrew no pudo evitarlo y esbozó una sonrisa burlona que dirigió a su compañera quien se incomodó un poco al verlo mirarla de aquella manera.
-Ahora entiendo, a la pequeña Keira le están empezando a interesar los chicos.
Dijo Andrew sin borrar la sonrisa de su rostro, Keira por su parte sintió como su cara se ponía tan roja como un tomate y sin poderlo evitar en vez de guardar la calma y la compostura empezó a gritarle a Andrew evidenciando más el hecho de que Andrew estaba en lo correcto.
-¡Te equivocas! ¡no me interesan por eso ni les hablo!
Andrew rió divertido, haciendo que Keira se sonrojara más y también se molestara, la chica lo fulminó con su mirada y se cruzó de brazos molesta esperando a que su amigo terminara de reírse.
-Lo siento, se me olvidaba que yo soy el único privilegiado que puede hablar contigo, a veces me pregunto sino es porque me vez como a una chica.
-Por supuesto que no es por eso.
Se quejó Keira y miró con severidad al pelinegro para después desviar su mirada de él y continuar con lo que decía.
-Es sólo que tú eres diferente, a ti te conozco de toda la vida, además siempre has cuidado de mí, por ser tímida los demás chicos siempre se burlaban de mí y me molestaban pero tú y Kaira siempre me han defendido y…
-Lo sé soy como tu hermano mayor.
Keira giró su vista hacia él y lo miró fijamente por unos segundos, ella nunca lo había visto como a un hermano mayor, sino más bien como al chico ideal para ella, el único que valía la pena, pero Keira no tenía el valor para confesárselo, así que por el momento era mejor que el pensara eso.
-Así es…
Respondió ella sabiendo que mentía, Andrew sonrió satisfecho y posó su mano en la cabeza de la chica.
-No te preocupes hermanita yo te cuidaré de los patanes.
Keira asintió tristemente, no quería que él la viera como a su hermana menor, pero tampoco se atrevía a decirle que lo quería, así que no le quedó de otra más que fingir una leve sonrisa y asentir.
-¿A ti las chicas te gustan con cabello largo o corto?
Andrew quitó su mano de la cabeza de la chica y se quedó pensativo por un momento viendo hacia la ventana, si bien no estaba interesado en ninguna chica en especial, pero había la silueta de una chica que siempre aparecía en sus sueños últimamente, y esa chica era de cabello largo.
-Largo.
Contestó pero después recapacitó que aquella talvez no había sido su mejor respuesta, volteó hacia Keira y vio como ella miraba entristecida su helado, ¿cómo podía ser tan idiota? Era obvio que Keira esperaba que dijera corto y él le salía con que largo, ahora ¿Qué podía hacer para remediarlo?
-Pero en ti me gusta corto.
Dijo intentando que aquello lo ayudara a salir del embrollo en que se había metido, aunque era verdad en Keira le gustaba el cabello corto porque siempre lo había tenido así, era como parte de su personalidad.
-Mientes, sólo lo dices para que no me sienta mal.
-Claro que no miento, desde que tengo memoria has tenido el cabello corto, es como parte de tu personalidad, sería raro verte con el cabello largo.
Keira no respondió nada, sólo siguió comiendo ignorando por completo el comentario de Andrew quien suspiró resignado, al parecer no había resultado su idea.
-Tenía pensado dártelo en tu cumpleaños, pero creo que será mejor que te lo de ahora.
Andrew tomó su mochila y comenzó a buscar algo en ella mientras que Keira por su parte lo miraba curiosa hasta que el chico sacó de su mochila una pequeña caja y se la tendió, Keira lo miró a los ojos preguntándole con su mirada si era para ella y Andrew asintió con una sonrisa, la chica tomó la caja y la abrió para encontrarse con un hermoso broche para el cabello en forma de una mariposa color rosa y del cual pendían dos cascabeles. Keira miró asombrada el hermoso broche y lo tomó con cuidado entre sus manos dejando la pequeña caja en la mesa.
-Es hermoso.
-Me alegra que te gustara, lo vi en una tienda y pensé que te gustaría.
-Gracias.
Respondió Keira con una sonrisa, Andrew se sintió satisfecho ante aquella sonrisa y acto seguido se estiró hasta la chica, tomó el broche y el mismo se lo puso.
-Ves así te veras femenina aunque tengas tu cabello corto.
Keira se sonrojó al sentirlo cercas y asintió levemente sin poder dejar de sonreír, sin lugar a dudas ese era el mejor regalo que le habían dado.
Japón año 2007
Keira llevó su mano hacia el broche que descansaba en su cabello a su lado izquierdo y no pudo evitar sonreír, miró a Andrew que prestaba atención a la clase y por un momento deseó estar en su antigua escuela, y en su antigua vida donde ella y Andrew eran unidos, pero sabía que aquello no era posible, las cosas no volverían a ser como antes sino se desasía primero de Mimi, ella era la culpable de que su vida hubiera dado un giro de 360 grados y se tenía que deshacer de ella sólo que primero tenía que controlar sus poderes y averiguar que era lo que planeaba su hermana, sabía que Kaira también se traía algo entre manos y tal vez le convenía alearse a ella para así poder terminar con Mimi y su recuerdo.
Mimi se despidió de Matt con la mano, el chico sonrió y subió las escaleras con dirección a su salón, la castaña suspiró y miró de reojo a su salón que parecía había terminado con la clase, por suerte Catherine no había aparecido en la fracción de segundo que le había permitido a Matt estar ahí y es que por más que había protestado el rubio había decidido acompañarla a su salón y no era que le molestara que él la acompañara, lo que le molestaba era que estando ahí en cualquier momento podría aparecer Catherine a insinuársele a su amigo, y eso era algo que no estaba dispuesta a soportar.
Entró a su salón y con lo primero que se topó fue con una pelirroja sumamente preocupada, Yumi aventó a Izzy que estaba frente a ella y corrió hacia la castaña que quedó perpleja por la acción de su amiga.
-¡Mimi! ¿Dónde estabas? ¿Estas bien? ¿Te volviste a desmayar? ¿Ya hablaste con Matt? ¡Oh Mimi estaba muy preocupada por ti, te busque la hora pasada y no te encontré, pensaba ir a buscarte de nuevo! ¿Dónde estabas?
-Después de salir del gimnasio me desmayé y un chico me llevó a la enfermería y después llegó Matt y me quedé con él.
Michael al oír aquello no pudo evitarlo y retrocedió un paso, era obvio que ya había perdido con Matt y tal vez era mejor alejarse de Mimi por su propio bien pero aun así algo dentro de él se negaba a hacerlo.
-Debiste decirnos si te sentías mal.
-Pero no me sentía mal sólo me desmayé.
-Al parecer no podemos dejarte sola.
Habló esta vez Izzy mirando con severidad a la chica, el pelirrojo sospechaba que Mimi estaba enferma de algo y no les quería decir.
-Sólo fue un desmayo.
Alegó la castaña, comprendía la preocupación de sus amigos pero también sabía cual era la causa de sus desmayos.
-Aún así creo que lo mejor sería no dejarte sola.
Habló esta vez Michael, Mimi se giró a verlo y notó la diferencia que era el ver a Michael en ese momento a como lo había visto siempre, antes con sólo mirarlo se sonrojaba y se ponía nerviosa, pero ahora era como si mirara a cualquier chico.
-Creo que exageran.
Respondió ella con una sonrisa tratando de borrar sus pensamientos, ¿qué importaba si Michael ya no le interesaba? Eso no quería decir que estuviera enamorada de Matt ¿o sí? Y ¿Por qué se ponía a pensar en Matt en esos momentos? Cerró los ojos por un momento mientras que a lo lejos oía la voz de sus amigos que discutían cómo se las arreglarían para no dejarla sola de nuevo e intentó de nuevo borrar de sus pensamientos al rubio pero aquello parecía imposible, él seguía ahí presente por más que ella quería sacarlo de su mente aunque sea por un minuto.
-Matt se encargará de ella la mayor parte del tiempo, nosotros sólo tenemos que cuidarla mientras no esté él.
Dijo Yumi haciendo que ella abriera sus ojos sorpresivamente, ¿Habían dicho Matt? ¡maldición! ¿Por qué reaccionaba así con sólo oír su nombre? Recordó el abrazo que él le había dado hacia tan sólo unos minutos y no pudo evitar sonrojarse y desear que el la volviera a abrazar ¡maldición! Se suponía que ella quería no pensar en él y lo único que parecía poder hacer era pensar en él, ¡No! Ella no debía enamorarse de Matt, sus visiones se lo habían advertido, si ella se enamoraba de él ambos sufrirían ya que era más que evidente que en el pasado no habían terminado juntos y por lo tanto tampoco en el presente debían estarlo, así que ella tenía que verlo y tratarlo sólo como un amigo más, aunque sabía que eso sería muy difícil.
La última hora de clases pasó rápida, apenas y el maestro les dijo que podían salir el comenzó a guardar sus cosas rápidamente y mirando constantemente de reojo a Andrew, no quería que el pelinegro saliera antes que él y que "casualmente" se encontrara con Mimi por lo menos no si él no estaba con ella para protegerla. Guardó su último cuaderno y salió del salón sin despedirse de nadie.
Tai miró a Matt irse, desde que había regresado el rubio no había dejado de fulminar con su mirada a Andrew y al parecer también quería salir del salón antes que el pelinegro, "¿por qué?" se preguntó Tai, sabía que su amigo tenía algo en contra del chico de intercambio pero no sabía que ni por qué.
-¿Pasa algo Tai?
Preguntó Sora al ver que Tai no dejaba de ver hacia la puerta, el moreno sacudió su cabeza en un intento de borrar todas sus suposiciones y sus preguntas y giró su mirada hacia su amiga.
-No es nada, es sólo que creo que Matt está hoy más extraño de lo normal.
-Tienes razón, esta vez ni se despidió de nosotros. ¿Habrá pasado algo a la hora que no entró a clase?
-No lo creo, lo más seguro es que halla estado con…
Tai se interrumpió a sí mismo al darse cuenta de con quien estaba hablando y de que estaban hablando, Tai sabía que Sora trataba de olvidarse del rubio por lo tanto no consideraba oportuno mencionar que él creía que Matt había estado con Mimi durante la hora que faltó a clases aunque lo más seguro era que Sora se imaginara lo mismo que él, pero aún así lo mejor era no hacer mención de eso frente a Sora.
- … halla estado por ahí vagando.
Sora sonrió y asintió, se podía imaginar lo que tenía pensado decirle Tai, ella también sospechaba que Matt había estado con Mimi y sabía que Tai no había querido mencionarlo para no lastimarla a ella y en el fondo se lo agradecía, Sora también consideraba que tener el tema de Matt y Mimi al margen era lo mejor para ella.
Los dos amigos se dirigieron por unos de los pasillos hacia la salida hablando de otros temas que no tenían nada que ver con Matt ni con Mimi por el bien de Sora. Tai y Sora salieron por la puerta principal del edificio y se dirigían hacia la reja de su escuela, pero se detuvieron cuando oyeron la voz de Kari llamando a Tai.
-¡Hermano!
Tai se volteó al oír la voz de su hermana y se detuvo junto con Sora a la espera que los dos menores los alcanzaran.
-Kari ¿Aún siguen aquí? Pensé que se habían ido.
-Decidimos quedarnos a esperarlos.
Respondió T.K con una sonrisa, y parándose enfrente de los dos chicos.
-Que buen partido T.K, me alegran que hayan ganado.
-Gracias Tai, aunque si estuvo algo difícil, es muy bueno el equipo de tu escuela.
- Sí, pero aún así les ganaron eso es asombroso, eso sí al equipo de futbol no le podrán ganar.
-Ese ya es terreno de Davis no mío.
Los cuatro chicos rieron ya se podían imaginar cómo se hubiera puesto a alegar el moreno si se encontrara ahí presente, seguramente hubiera estallado la tercera guerra mundial entre él y Tai pero para fortuna de todos Davis no se encontraba ahí en esos momentos y no había peligro de que hubiera una pelea.
- Por cierto T.K traías mucha porra y no lo digo por Kari y sus compañeras, esta vez hasta a ellas las dejaron abajo.
Kari hizo una mueca al oír el comentario de su hermano y se cruzó de brazos molesta, por un momento se le había olvidado la existencia de esa rubia, ¿quién era? ¿T.K la conocería?
-Es cierto T.K ¿Quién era esa chica rubia?
Preguntó Kari a T.K con una mirada inquisidora, aunque trataba de disimular su molestia, le era casi imposible.
-No lo sé, nunca antes la había visto.
-¿No la conoces?
Preguntó Kari asombrada y desenlazando sus brazos, había creído que T.K conocía a la chica pero al parecer no era así y eso la tranquilizaba un poco.
-No.
-Entonces tal vez sea una admiradora tuya.
Habló esta vez Sora y T.K no pudo evitar sonrojarse un poco el de las admiradoras era su hermano no él.
-Al parecer vas siguiendo los mismos pasos de tu hermano, que por cierto ¿Dónde está Matt?
Preguntó Tai girándose a ver hacia todas parte pero en lugar de encontrarse con su amigo se encontró con Michael y una chica rubia, que podía jurar era la que había estado apoyando a T.K durante el partido.
-¡Hey Michael!
Gritó Tai y alzó su mano para que el chico lo viera. Michael giró su vista hacia Tai cuando oyó su nombre y sonrió saludando al moreno, sin embargo Tai le hizo una seña para que fuera hacia ellos, con dos propósitos en mente, uno averiguar donde diablos andaba Matt y dos conocer a la hermosa rubia que acompañaba al chico.
Michael se acercó junto con Catherine al grupo de amigos y la reacción que la chica causo en los chicos fue diversa, Kari la miraba con cara de pocos amigos, esa rubia le había quitado su lugar como porrista número uno de T.K y eso le molestaba, Tai y T.K habían comenzado a babear en cuanto la vieron, en el partido no la habían podido ver muy bien pero ahora que la tenían cercas quedaron asombrados con lo linda que era y Sora por su parte al principio no le había molestado la presencia de la chica pero una vez que vio como el estúpido de Tai babeaba por esa chica, le había comenzando a desagradar la rubia, no era tan bonita como para que Tai pusiera esa cara de bobo ¿o sí?
-Hola chicos, ¿qué pasa?
-A hola Michael, queríamos saber si no sabías donde estaba Matt o Mimi lo más seguro es que estén juntos.
A Michael no le agradó ese último comentario aunque sabía que era verdad prefirió ignorarlo y no hizo gesto alguno sobre su descontento.
-No los he visto, salieron antes que nosotros.
-Chica de ojos bonitos siempre se lleva consigo a chico rubio.
Se quejó Catherine con un puchero que pareció encantador ante los ojos de Tai y T.K que no podían dejar de mirarla, era lindísima esa chica además de que tenía un acento extranjero que la delataba no ser de ese lugar.
-Por cierto ¿quién es tu amiga?
Preguntó Tai con una sonrisa de oreja a oreja y sin apartar su mirada de la chica.
-A lo siento, ella es Catherine, es estudiante de intercambio y viene de Francia.
-Así es, es un placer conocerlos chicos.
Contestó la chica con una hermosa sonrisa y extendió su mano en forma de saludo hacia Tai quien no dudó ni un segundo en tomar la mano de la chica y depositar un beso en ella para después presentarse.
-Mi nombre es Taichi Yagami, estoy a tus ordenes.
Se presentó cortésmente el moreno sin darse cuenta que tras de él, Sora estaba que se le derramaba la bilis del coraje, ¿Cómo podía ser Tai tan idiota y actuar como un completo bobo sólo por una cara bonita? Y esa chica ¿Qué se creía que sólo por ser extranjera iba a tener a todos los chicos bajo sus pies? No la conocía y ya sentía que la odiaba.
-Y yo soy Takeru Takaichi.
Dijo esta vez T.K empujando a Tai para que soltara la mano de la chica y ahora ser él el centro de atención de tan bella rubia que sonrió divertida por el gesto del menor que al igual que Tai tomó la mano de la chica y depositó un beso en ella de manera galante para después ponerse a su total disposición.
Tai miró molestó a T.K por haberle robado la atención de la linda chica, ese T.K era peor que su hermano.
Tai no era el único que miraba con descontento a T.K, la menor de los Yagami también lo miraba molesta, al principio se había tranquilizado cuando supo que T.K no conocía a la chica pero ahora que lo miraba actuar como un tonto frente a ella la hacía enfurecer más, nunca antes había visto a T.K actuar de esa manera, era patético, pero las cosas no se iban a quedar así.
-Mi nombre es Kari Yagami.
Dijo la menor con voz firme haciendo que la rubia guiara su mirada hacia ella y sonriera para después hacer una reverencia en señal de saludo.
-Es un gusto conocerte.
- Y yo soy Sora Takenouchi.
-También es un gusto conocerte a ti Takenouchi.
Era educada eso ninguna de las dos lo podía negar pero aún así ambas sentían ganas de estrangularla junto con los idiotas de T.K y Tai que no dejaban de sonreírle a la chica como tontos y emanar coranzositos y suspiros ridículos, ambos eran simplemente patéticos.
Michael sonrió por la escena y miró a Catherine quien le correspondió con una sonrisa al parecer la presencia de su amiga era controversial, Sora y Kari parecían celosas mientras que Tai y T.K no dejaban de suspirar por la rubia, lastima que la chica no causara el mismo efecto en Matt, ya que si fuera así él pudiera tener un nueva oportunidad con Mimi, pero Matt estaba tan concentrado en Mimi que no ponía sus ojos en ninguna otra chica y no lo culpaba, después de todo Mimi era perfecta.
-Por cierto ahí estan mi hermano y Mimi.
Dijo T.K por un momento el chico había desviado su mirada de la hermosa rubia y había alcanzado a ver a su hermano que caminaba junto con Mimi hacia la salida, ninguno de los dos parecía haberse dado cuenta de que ellos estaban ahí ya que ambos platicaban y reían entretenidos.
Michael al igual que Catherine voltearon hacia donde apuntaba la mirada del menor de los rubios y los ojos de la rubia se iluminaron al ver a Matt a diferencia de Michael quien se entristeció al ver a la pareja que volteó a verlos en cuanto T.K llamó a Matt.
Mimi volteó al igual que Matta al oír la voz de T.K llamando a su hermano, y sintió un escalofrío al ver a la chica que se encontraba con ellos, Catherine estaba ahí, ella que quería evitarla para que no se acercara a Matt y resultaba que la rubia se le aparecía de la nada, en ese mismo instante quería hacer invisible a Matt para que no lo viera pero por los ojos brillosos e ilusionados de la chica caía en cuenta de que aquello ya era muy tarde.
-¡Escóndete!
-¿Qué?
-Que te escondas ahí esta Catherine.
-¿Dónde quieres que me esconda?
Mimi se giró hacia Matt y lo miró de manera inquisidora.
-Te dije que no tardaras tanto en la tienda.
Le reprochó Mimi y Matt no pudo evitar sonreír adoraba ver los celos de Mimi y como ella hacía hasta lo imposible para que Catherine no se acercara a él pero al parecer esa vez las cosas no habían salido como ella quería.
-¡Matt !
Gritó la rubia corriendo hacia Matt, quien sintió como Mimi lo tomaba de la mano para después mirar hacia todos lados al parecer la castaña realmente intentaba esconderlo pero no sabía como y ese gesto causo gracia en el rubio que se sintió enternecido al ver a la castaña desesperada por alejarlo de la rubia.
-¡Maldición!
Farfulló Mimi al ver que no tenían escapatoria, se giró hacia donde venía la rubia y colocó a Matt tras de ella y ella se puso como barrera entre los dos rubios.
La rubia al ver que Mimi le impedía el paso hacia Matt se detuvo y observó detenidamente a la castaña que la retaba con la mirada, Catherine sonrió, había aceptado el reto y se acercaría a Matt le gustara a Mimi o no.
Los dos se acercaron y observaron tensos la situación, Mimi y Catherine se miraban desafiantes y cada vez que la rubia intentaba dar un paso hacia Matt la castaña se lo impedía interponiéndose nuevamente entre los dos rubios.
-Sólo quiero saludar a Matt.
Protestó la rubia mirando severamente a Mimi quien ni se inmutó un poco y miró desafiante a la rubia.
-Puedes saludarlo desde ahí.
- Que eso lo decida Matt.
Las miradas de las dos chicas se centraron en Matt quien empezó a sudar frío, miró a las dos chicas y tragó saliva nervioso, no quería ofender a Catherine ni mucho menos ofenderla, pero si dejaba que la rubia se acercara eso sería como llevarle la contra a Mimi y eso la castaña nunca se lo iba a perdonar, así que ¿Debía hacer?
-¿Qué les parece si mejor nos vamos a nuestras casas?
Respondió Matt separándose de ambas chicas, pero aquel fue el mayor error que pudo cometer, Catherine aprovechó eso para colgarse de su brazo y decir que se fueran juntos y Mimi por su parte era como un volcán en erupción, lo tomó de su brazo libre y lo jaló hacia ella.
-¡No puede acompañarte!
Protestó la castaña mirando con coraje a la rubia quien correspondió a su mirada.
-¡Sí puede!
Protestó la de nacionalidad francesa jalando a Matt hacia ella.
-¡Que no!
-¡Deja de ser tan celosa!
Mimi soltó a Matt como si quemara al oír esas palabras por parte de la rubia, ella no estaba celosa, se suponía que ella no debía de estarlo porque ella debía de verlo sólo como un amigo, ¿Entonces por qué demonios se encontraba peleando por él con Catherine?
-¡Yo no estoy celosa!
Protestó bastante sonrojada.
-Claro que sí, chica de ojos bonitos esta celosa y por eso no deja a chico rubio que me acompañe a mi casa.
Mimi la miró molesta, sólo tenía de dos opciones, aceptar que estaba celosa y llevarse a Matt arrastras de ahí o dejar que él se fuera con la francesa esa y tragarse su coraje e irse a casa sola y ninguna de las dos opciones le simpatizaba en lo más mínimo.
-Hagan lo que quiera, yo me voy a casa.
Dijo Mimi después de un rato de permanecer en silencio, le arrebató su mochila a Matt y se fue sin decir más. Matt miró a Mimi que se alejaba de ellos cada vez más y supo que no podía dejarla así, Mimi se había molestado en serio y él lo menos que quería en esos momentos era pelear con ella, no en esos momentos que Andrew podría aprovechar para acercarse de ella.
-¡Que bien ahora podrás acompañarme a mi casa!
Festejó la rubia aferrándose aún más al brazo y con una triunfante sonrisa en su rostro, sin embargo, Matt se soltó y se disculpó diciendo que no podría acompañarla para después irse por donde Mimi se había ido.
-A chico rubio gustar chica de ojos bonitos.
Dijo entristecida la rubia al ver como Matt se iba y no le quedó más de otra que suspirar resignada y aceptar su derrota.
-Que lastima al parecer Catherine está interesada en mi hermano.
Se lamentó T.K después de haber visto como las dos chicas se peleaban por su hermano.
-Y Matt es un tonto que la deja ir, ¡Dios ¿Por qué?
-Yo no pienso que sea un tonto, esa chica se lo tenía merecido, para que sepa que no todos los hombre mueren por ella.
Protestó una molesta Kari que se vio apoyada por el asentimiento de Sora quien concordaba con ella.
-Aunque viendo el lado positivo…
Tai no terminó lo que iba a decir y se acercó hacia donde estaban Michael y Catherine hablando, se plató enfrente de la chica y con una coqueta sonrisa y una respetuosa reverencia se ofreció a acompañarla a casa. Al ver esto T.K no se quiso quedar atrás y también caminó hasta la rubia y al igual que Tai se ofreció a acompañarla y hasta a darle un Tour por la ciudad. Esto Sora y Kari no lo soportaron más, caminaron hasta los dos chicos y les propinaron un buen golpe que los dejó semiinconscientes para después llevárselos a rastras.
-Ustedes no van a dar un Tour a nadie.
Se quejó Sora llevándose a rastras a Tai quien al igual que Kari sólo podía ver a pequeñas Catherines girando alrededor de su cabeza.
- Se han humillado bastante por el día de hoy.
Habló esta vez Kari, quien llevaba a T.K arrastrando y le seguía el paso a Sora. Los dos chicos vieron como eran alejados de la hermosa rubia y los dos sintieron que su oportunidad con Catherine se les iba de las manos.
-¿A dónde nos llevan?
Se quejó T.K viendo a Catherine cada vez más lejos de él.
- A casa.
Respondió Kari molesta, T.K y Tai se voltearon a ver entre ellos para después comenzar a gritar el nombre de Catherine.
-¡Catherine vuelve!
-Son patéticos.
Se quejó esta vez Sora al ver como los dos lloraban y gritaban el nombre de la rubia que observaba divertida la escena.
-¡Catherine llámame!
Gritó Tai antes de verse completamente alejado de la francesa quien lo despidió agitando su mano de un lado a otro.
-Adiós chicos nos vemos pronto.
- Deja de decir tonterías Tai.
Se quejó Sora molesta y arrastró con más fuerza.
- ¿Sabes que es lo más triste T.K.?
Preguntó Tai con sus ojos llorosos, T.K volteó a verlo y también tenía sus ojos llorosos por el hecho de verse alejado tan abruptamente de tan linda chica.
-No ¿qué?
-Que no me dio su teléfono.
- A mi tampoco.
Los dos se miraron mutuamente, se tomaron de las manos y estallaron en llanto para después voltear a ver a Catherine quien le sonreía ambos.
-¡No Catherine! ¡Vuelve!
Gritaron los dos al mismo tiempo, Sora y Kari sentían como una vena palpitaba en su sien, y cuando los oyeron gritar el nombre de la rubia ninguna de las dos lo soportó más, soltaron a Tai y a T.K al mismo tiempo para después pararse enfrente de los dos chico y propinarles a los dos un puñetazo que los dejó inconscientes a ambos, así ya no podrían seguir llamando a "Catherine".
-Haber si así se callan.
Dijo Sora sacudiéndose las manos y observando a los dos inconscientes chicos.
-Se lo tenían merecido.
Dijo esta vez Kari, Sora asintió y ambas chicas se sonrieron mutuamente para después continuar con su camino, llevándose arrastras a los dos chicos.
A Matt se le había complicado alcanzar a Mimi, la castaña caminaba rápido cuando estaba molesta, tanto que hasta Matt había tenido que correr un poco para poder alcanzarla.
-¡Mimi espera!
Dijo Matt tomándola de la mano, pero la chica se soltó con brusquedad y siguió con su camino.
-¡Déjame! Tú ibas a acompañar a Catherine ¿Qué no?
-Yo nunca dije eso?
-Pero tampoco te negaste.
Protestó Mimi girándose a verlo, con los ojos enrojecidos, al parecer la chica había llorado y eso no le agradó para nada a Mimi.
-Vamos Mimi no te pongas celosa, no es para tanto.
Dijo Matt acercándose a ella con intensiones de abrazarla para consolarla, pero la chica se alejó de él con brusquedad y lo miró con severidad.
-¡Yo no estoy celosa!
-Esta bien no estas celosa, pero estas molesta, no tienes porque molestarte por algo como eso.
Matt se acercó a ella con cuidado pero apenas y se acercó un paso ella retrocedió otro alejándose de él y desconcertándolo ¿Qué le pasaba a Mimi?
-¡Tú no lo entiendes yo no puedo estar celosa! ¡No debo de estarlo!
-Pero ¿Por qué Mimi? No lo entiendo, y no lo entenderé si no me explicas.
Mimi giró su vista al suelo y apretó los puños con fuerza, ella sabía porque no podía estar celosa, porque estarlo significaba sentir algo más por Matt y ella no podía darse ese lujo, porque el dárselo sería volver a repetir el pasado, un pasado que no había terminado bien para ninguno de los dos.
-No tiene caso…
Murmuró ella más para si misma que para Matt, estaba totalmente convencida que no debía intentar nada con Matt ya que su relación no tendría un final feliz para ninguno de los dos.
-¿De que hablas Mimi?
Mimi no contestó, sólo empezó a sollozar levemente, Matt aprovechó ese momento de debilidad y se acercó a ella, la rodeó con sus brazos y la atrajo hacia él, sabía que Mimi nuevamente estaba lidiando con algún problema del pasado ella sola y que por eso estaba actuando tan raro.
-Tranquila pequeña todo estará bien.
Mimi sintió el cálido abrazo de Matt rodeándola y la voz de él llamándola por aquel apodo resonó en su mente, llevó sus manos al pecho de Matt y apretó con fuerza la camisa del rubio, el pasado se estaba repitiendo, ella se estaba enamorando de Matt, Andrew y esas brujas habían regresado y Matt la llamaba pequeña como solía hacerlo, sintió un miedo horrible inundarla por completo, y se aferró a él, Matt no dijo nada sólo la abrazó con fuerza, pero segundos después Mimi se apartó de él balbuceando algo de que no debía y no podía para después salir corriendo dejando a Matt sólo y con la duda.
Siguiente capitulo:El inicio- Publicación: Viernes 9 de diciembre (Prometo que esta vez sí será a tiempo)
Mimato196
Mayo 2007
