Feliz Navidad.

"Yo estoy deseando alcanzar tu corazón…"

Contemplé el árbol sagrado con una sonrisa de satisfacción en mi rostro, estaba decorado casi como lo había imaginado, a excepción de algunos adornos medios ladeados mal puestos por InuYasha me parecía que lucía bastante bien.

-Ya-InuYasha saltó de la rama del árbol con el ceño fruncido-Espero que no tengas más de esas cosas o las patearé.

-Enojón-Le dije sin dejar de sonreír, no dejaría que mi "Noche buena" fuera arruinada por su mal carácter.

-Keh, no entiendo muy bien esto. ¿Por qué lo hacemos?

Me senté en una de las raiceas del árbol y él me siguió sentándose a mi lado esperando evidentemente mi respuesta, lo miré unos instantes evaluando la forma de explicarle al arcaico Hanyou el significado.

-Mmm en mi época Navidad es una fecha especial, es donde las familias se reúnen para pasar la noche juntos llenándola de buenos deseos y sentimientos, es donde se comparte. Se suele intercambiar regalos como muestra de afecto, en otros países es una actividad religiosa por sobre todo.

- ¿Intercambiar regalos? ¿Familia?-InuYasha pareció meditar esas palabras en su cabeza, yo le asentí y respiré profundo observando cómo pequeños copos de nieve empezaban a caer en ese instante como si danzando estuvieran para nosotros-Pero estas aquí ¿Tu familia te extrañará?-Me dijo después de un largo momento en silencio, sus palabras me tomaron por un segundo desprevenida.

-Está bien.

-¿Por qué?-InuYasha se acercó más a mí con el semblante bastante sereno-No me gusta apartarte de ellos… tanto, me… me hace sentir incómodo a veces…-Noté que le costó articular esa última frase, parecía estar poniendo bastante esfuerzo en sonar natural, aunque su tono nervioso lo delatara.

-Está bien InuYasha tú también eres para mi… mi familia-Le contesté, sentí como mis mejillas ardían pero aun así me di el valor para decírselo mirándole a los ojos para ver su reacción, por supuesto el exclamo un "Keh" y evitó mi rostro-Sabes que te quiero…-Musité suavemente, en mis manos cayó un copito de nieve que me dediqué a observar con atención, respiré hondo intentando calmar los acelerados latidos de mi corazón.

-Lo sé-Me respondió al cabo de varios minutos volviendo a girarse finalmente hacia a mí.

-¡Cierto!-Exclamé recordando mi mochila, me levanté a buscarla, solo estaba unos metros apartada de nosotros, me incliné y saqué de ella una cajita envuelta en papel de regalo. Me devolví y senté nuevamente a su lado, él miraba fijamente lo que tenía entre mis manos.

-Feliz Navidad, InuYasha-Le dije entregando el regalo, él lo tomó confundido y con las mejillas alborotadas en un suave tono rojo.

-¿Pa… para mí?

-Ábrelo.

-Pero no tengo que darte.

-Que me dejes permanecer a tu lado es suficiente para mí-Contesté, impulsivamente llevé mi mano a su mejilla para acariciarla levemente.

-Kagome…-Él cerró los ojos un instante ante el tacto de mi piel en su rostro, cuando notó lo que había hecho apartó sutilmente mi caricia y yo solo suspiré, él abrió el regalo con las manos un poco temblorosas, eso me hizo sonreír, sacó lo que había en el interior.

-La hice yo misma-El extendió la bufanda roja observándola-Se pone así-Le expliqué colocándola en su cuello, cuando terminé realmente me sentí plena, se veía adorable. Lo amaba, no había duda de eso, inesperadamente él me abrazó contra su cuerpo con fuerza.

Casi podía jurar oír los latidos desenfrenados de InuYasha.

-InuYasha…-Correspondí a su abrazo felizmente, él tenía ocultado su rostro en el hueco de mi cuello.

-Queda conmigo… para siempre-Dijo en un susurro.

-Sí, Feliz Navidad.

-Feliz Navidad-Susurró abrazándome con mayor intensidad.

Fin