Hello mis adorados mini-demonios. En el otro capítulo se me olvidó mencionaros una cosita...(se oyen redobles de tambores)...*cojo aire*
Cheshire: ¡Va a escribir otro fic Kuroshitsuji y será tamién ClaudexSebastian!
Yo:(me caigo al suelo en una caída manga)¡Gato peludo mezcla de comadreja!¡Quería decirlo yo!
Cheshire: whajajaja te fastidias inu baka.
Grr, bueno pues eso era. Tras que termine de escribir y publicar este y que adelante otro que tengo por ahí abandonado empezaré con otra idea de fic que se me vino a la mente. Como ya este estúpido gato ha dicho, será también un CxS, pero totalmente AU. Aún así no voy a haceros spoilers ^^, pero para no ser mala persona del todo os adelanto el título, y será Cinematic Lover. Eso es todo.
Rincón respuesta: Berith: lo admito, soy la peor persona del mundo me encanta dejaros con la intriga no lo puedo evitar whajaja ¡Yo tambien veo a mi par de dos, los veo!jajaja ¿te hiciste un cosplay de Alois? yo como soy morena no puedo xD ¡bueno pues a ver si te animas y lo haces de Morrigan tambien! ¡nos leemos en los capis finales! / Kayoko: cuando dijiste: ¡Dale Canterbury! me sonó muy Pitbull jajaja vamos a hacernos un remix xD oooh so sweet ¿vas a extrañar el fic? bueno tu tranqui siempre puedes leerlo otra vez xP ¿te envio unas bonitas botas de piel de serpiente? xD/ Izuspp: me declaro culpable señoría de todos los cargos de los que la demandante me acusa xD jajaja ya te imagino yo ahi sobre el escritorio durmiendote y babeando jajaja oh y ¡bienvenida! mas vale tarde que nunca ^^ Eres la segunda persona que me dice que Sebastian me sale muy uke, pero lamentablemente para mi no puedo evitarlo -.-U soy mu ñoña pa esas cosas oh y muchas gracias por tus halagos ¿era halagüeño la palabra que buscabas?. Sorry pero no tengo todavia cuenta de Devianart, pero esta en proceso ^^U me falta conseguir un escaner decente xD ¡nos leemos en los capis finales!
¡Y ahora vuelta al fic!
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Cap.36.-Danse Macabre(acto 1)
Alois Trancy tuvo un sueño que más bien se catalogaría de pesadilla que le hizo despertarse gritando y bañado en sudor llamando a voces a Hannah. Su doncella acudió con presteza al reclamo de su señor, tomó asiento en la cama y lo estrechó en sus brazos acariciando su rubio cabello y susurrándole para tranquilizarlo. Aferrado a ella, Alois temblaba como una hoja llevada por el viento.
-Tranquilo mi señor, no ha sido más que una pesadilla, ya todo está bien...
-No Hannah...no está bien.-sollozó.-Tú no lo has visto...¡no lo has visto!
-Chhsst...-chistó con suavidad meciendole-¿qué ha visto?
-En mi sueño...estaba sólo...en un espacio oscuro y siniestro, y de repente alguien me agarraba de los brazos y las piernas, y cuando me giré eran personas las que me agarraban. Traté de huir de esas personas descarnadas y fantasmagóricas que repetían: no puedes huir...ahora eres alimento del demonio como nosotros...-Alois no puede seguir y solloza de nuevo—y, y entonces...me arrastraban con ellos mientras de fondo escuchaba la risa siseante de Lance.
-Yo no permitiré que eso ocurra mi señor, tenéis mi promesa y nuestro contrato de que eso no sucederá jamás.-le dice acariciando su flequillo para descubrirle la marca contratista de su frente.
-Aún así...¿qué hago yo en este mundo Hannah?Yo no soy como Ciel, mi vida no quiero que sea la de un aburrido conde más. Siempre he vivido siendo un superviviente, incluso cuando ya estaba en esta mansión que me gané a obsceno pulso.
-¿Qué deseais hacer mi señor?-preguntó la mujer sin rodeos. Alois calló unos segundos y se despegó de ella pero manteniéndola cogida de las manos. Sus ojos azules buscaron los de ella.
-Quiero...acabar con todo Hannah y no ser jamás propiedad de nadie. Ni tampoco el premio o la carnada de un demonio. ¡Quiero ponerle un punto y final a esta historia!
Hannah observa asombrada y enternecida la determinación de su amo, cuya silueta es momentáneamente iluminada por el reflejo de la luna de su ventana, nuevamente lo atrae hacia sí y lo funde en un maternal abrazo.
-Yes, my little king.
El regocijo de un demonio sólo puede darse después de que éste haya sufrido, y muy pronto su regocijo sería inmenso cuando por fin el alma de su señor descansase para siempre junto a la de su adorado Luca Maccain, que largos años ha esperado con paciencia con tal de volver a ver su hermano mayor.
Ese mismo día horas antes, en otro cuarto, en otra mansión, de otro conde, un anciano mojaba su pluma en tinta y terminaba de anotar unas últimas frases en un diario. Cerrando el cuaderno, pensó que ya estaba bien por hoy, se levantó y se dirigió a comprobar si su señor necesitaba algo antes de irse a la cama.
-Ciel-sama—llamó golpeando la puerta del dormitorio-¿se le ofrece algo antes de que se vaya a descansar?
-No, no quiero nada. Puedes retirarte Tanaka.
El mayordomo, hizo una reverencia cortés y ya iba a irse hasta que se fijó en que a su joven amo se le hacía difícil terminar de abrochar los últimos botones de su camisón. Yendo hacia él se los abrocha y aparta la ropa de la cama dejándola lista. Tanaka sonrió con melancolía pensando en lo autosuficiente que quiso volverse el joven Ciel desde que Sebastian marchó del lugar, ahora el niño se empeñaba en hacer la mayoría de las cosas por su cuenta; el anciano pensó que esto en parte se debía también a Lady Elizabeth y todo lo acontecido en el Festival sobre hielo, después de todo si iban a casarse con los años ¿no sería su deber como marido velar por la autonomía de su familia y la seguridad de su mujer empezando por ser autosuficiente?
-No hacía falta que me ayudaras Tanaka.-protestó el niño.
-No ha sido nada Ciel-sama, es mi trabajo.
-Ya...tu trabajo.-esbozó una sonrisa.-Ya han pasado cuatro meses desde que ese descarado de Sebastian se fuera. ¿Tú como crees que le irán las cosas?
-Conociendo a Sebastian-dono y su peculiar modo de ser y actuar diría que quizás no le va nada mal, o a lo mejor es todo lo contrario.
Ciel calló ante la respuesta de su anciano mayordomo y apretó sus pequeños puños pensando en su ex-cazador y en su amenaza de ir también a por él cuando hubiese acabado con la vida de su ex-mayordomo.
-Tranquilo Tanaka...Aunque Sebastian haya mordido la mano que le ha dado de comer, siempre ha sido un perro muy eficiente.
Tanaka sonrió con suavidad, y Ciel con absoluta tranquilidad y aceptación. No tenía que preocuparse por Sebastian, y si Lance quería venir a por él que viniera. Él estaría preparado.
······································Isla de los demonios············································
Entre gruñidos, algún que otro ladrido y siseos transcurría la batalla de ambas bestias para obtener como premio la vida del otro.
Canterbury, ahora más conocedor de las tácticas de lucha del serpiente evitaba acercarse demasiado a él y atacaba justo después de que Lance le enviase un ataque que él esquivaba. Por su parte Lance parecía estar disfrutando mucho de su pelea con el pelivioleta, al cual atacaba cuerpo a cuerpo cuchillos serrados en mano y de vez en cuando haciendo volar el chakram.
-No sse te esstá dando nada mal fierecilla, kishishi.
-¡No me subestimes!-gruñó el otro, Lance sonrió pensando en que le había calado, porque la verdad es que hasta ahora todo lo que había hecho había sido jugar.
Sacando su bífida lengua estiró la parte superior de su cuerpo, que salió disparada hacia Canterbury . El serpiente pitón abrió su boca dejando salir sus colmillos, atacando de este modo como una auténtica serpiente. El lobo actuó rápido, pero aún así no pudo evitar que los colmillos le rasgaran el hombro derecho. Con lo que había fintado extendió sus garras y las paseó por toda la extensión que el serpiente había alargado, y de un salto se apartó antes de llegar al tronco para evitar así que Lance pudiera echarle el guante.
-Me hass fasstidiado el abrigo.-protesta Lance.
Canterbury le gruñe y se sujeta el hombro herido, su sangre mancha su camisa transparente. El serpiente tiene la marca de sus garras dibujadas hasta la mitad de su torso, bufando se desabrocha el abrigo y se lo quita, quedando desnudo de cintura para arriba. Sus fuertes pectorales y abdominales suben y bajan al ritmo de su respiración, el zarpazo del lobo llora roja sangre.
-Diría que te gussta lo que vess, kishishi, no me quitass ojo.
-¡Oye tú, él ya tiene dónde mirar bien!
Una nueva voz los sobresalta a ambos y de Bosque Oscuro emergen dos nuevas figuras, y la que va primero se adelanta y aprisiona entre sus brazos al lobo pelivioleta.
-¡Cross!
-¡Canterbury loco,pedazo de suicida, descerebrado! ¿¡Por qué demonios has venido sólo! ¡Y encima estás herido!-el lobo ojigris zarandea a su pareja, pero se detiene cuando ve una mueca de dolor en su gesto.-...Me has dado un susto tremendo. Se supone que ahora eres mi pareja, no hagas esta clase de cosas por tu cuenta.
-Cross...
El de ojos rojizos le sonríe al de ojos grises y se apoya en él con cuidado. Lance tiene gesto de hastío.
-Me esstoy emocionando.-sisea irónico.-Podría darte un buen morreo fierecilla.-se ríe. Ambos lobos gruñen, en especial Cross que saca las garras.
Sin embargo no tiene tiempo de seguir riendo pues el demonio que faltaba por abrir la boca se lanzó a por él atacándole de un salto espada en mano, Lance saca en una fracción de segundo a Laevateinn y frena el duro golpe. Una mirada oro y otra mirada celeste se cruzan y saltan chispas de odio en el ambiente.
-¡Por fin te dignass a aparecer Fausstuss!-clama el serpiente una vez han salido despedidos el uno del otro.-¿Dónde hass dejado a tu pajarito? Kishishi...
-A salvo y lejos de ti. Esta vez juro que no sales con vida.-responde en tono venenoso Claude esgrimiendo a Lucifer.
-Oh...vaya vaya assí que tú también hass consseguido un juguete, bien ¡comprobemoss puess quién juega mejor!-clama empuñando con decisión a Laevateinn.
-Canterbury...-llama el araña al lobo más joven—sé que tienes tantas ganas de matar a este desgraciado como yo pero, vas a a tener que dejar que sea yo el que le corte el cuello.
-Te entiendo sir, te daré un tiempo de ventaja, pero considerame tu comodín.-responde el otro lobo en tono decidido.-Después de todo...yo también debo de asestarle unos cuantos golpes de gracia.
-Tú aquí quieto, que ya estás herido.-le ordena Cross.-Yo también sé lo mucho que deseas vengar a tus hermanos, pero creeme cuando te digo que Faustus renunciaría a su vida y esencia con tal de matar a este reptil.--le susurra.
Canterbury entorna sus ojos escarlata, y la dirige de nuevo hacia Bosque Oscuro, pensando en Sebastian y la cría que nacería dentro de poco. Sí, sin dudas las ganas de Claude Faustus eran superiores, pero eso no significaba que no fueran igualmente compartidas.
Mientras, en la manada de los lobos, Sebastian estaba sentado pero con gesto nervioso y frustrado, y deseando con todas sus fuerzas que al cabezota de Claude no le pasara nada. Por su parte los lobos también se mostraban intranquilos por la ahora falta de su segundo al mando. No hacía mucho que el araña y el lobo se hubiesen ido, pero para el cuervo ya parecían horas; y esperarles más tiempo en aquella incertidumbre le asfixiaba.
A pesar de la advertencia de su pareja de que no se le ocurriese acercarse al lugar de la pelea, su obstinación natural y su orgullo de demonio le hicieron tomar una decisión en forma de frase que cruzó su cabeza: "Tú a mí no me mandas tanto".
-Yo de ti me pensaría dos veces lo que estás a punto de hacer.
Sebastian se sobresaltó y dio un ligero respingo al oír una voz medio grave medio aguda. A sus espaldas apareció Gabriel mirándole inexpresivo, pero con su característico gesto de altivez.
-Si vas para allá, tanto tu pareja como aquel del que escapais te matarán.
-Que lo intenten.-gruñó el ojirrojo.
-Jum, deberías preocuparte más por tu propia seguridad que por la de él, después de todo estoy convencido de que a tu cría le falta poco para nacer, ¿no es eso lo que prima en situaciones como esta?
-En situaciones como esta a mí lo que me importa es saber que demonios está pasando, no soporto quedarme quieto sin saber nada y sin hacer nada. Mi cría está perfectamente a salvo, al contrario que el idiota de su padre.
Gabriel se ríe ante los comentarios del cuervo, una chispa hace brillar sus ojos magenta.
-Entonces ven conmigo, tú serás el estímulo necesario para que todo se agilice y Lucifer vuelva pronto a mi interior.
-¿Qué quieres decir?
-Digo, que aunque no estoy de parte de ninguno de vosotros ni de nadie, hoy yo mismo voy a interferir. No me queda más remedio, esta es la primera vez que unas manos empuñan la espada de Lucifer y mi deber como su funda es permanecer al lado de su filo.
Y sin musitar nada más Gabriel echa a andar a paso tranquilo pero firme, Sebastian algo shockeado finalmente se pone en pie y decide seguirle; en cuanto el más joven lo ve ir tras él sonríe ufano y acelera su marcha. Esta noche iba a ser muy divertida.
Mientras, en el lindero del bosque una pareja de lobos permanecía un tanto apartada del escenario de pelea que se desarrollaba ante sus ojos. Un auténtico duelo de espadas en el que un sólo tajo podía ser fatal. De ambos demonios contendientes a veces tan solo podía ser visto el difuminado de sus siluetas que pasaban con absoluta rapidez ante sus ojos y siempre dejaban un golpe metálico cuando se juntaban. Canterbury gimoteaba ligeramente cuando la lengua de Cross ejercía algo más de presión sobre la herida de su hombro, sus puños temblaban de impaciencia y de nerviosismo, pero su pareja lobuna lo mantenía sujeto de un brazo para evitar que se le escapase.
Escaparse...eso precisamente era lo que Claude no pensaba permitir que hiciera Lance, escaparse nuevamente con vida; y Lance pensaba exactamente lo mismo, esta vez ni Claude ni Sebastian escaparían de él. Chocando con furia a Lucifer y Laevateinn ambos pelinegros se dedicaban brillantes miradas de odio puro.
Sin embargo las miradas del serpiente tenían ese característico matiz que el araña tachaba de desquiciante: una mirada de absoluta diversión. Bien, ya le borraría esa expresión de la cara, aunque fuera a golpes.
Dando un salto, Claude ataca a Lance desde el aire, el otro simplemente desvía los ataques o los bloquea. Poniendo más fuerza en su último golpe, el araña apenas queda suspendido unos segundos en el aire y después pone los pies en la tierra logrando que el serpiente se doble un poco a causa de la potencia del impacto. Ambos aprietan los dientes, las masculinas facciones de Lance se contraen por el esfuerzo y entonces Claude ve emerger de su espalda una escamosa cola que sale disparada hacia él. De un impulso, se aleja unos dos metros, la cola se ha detenido y se replega un poco para volver cerca de Lance, que la acaricia como si de una mascota se tratase.
-Kishishi, interessante ¿no creess Fausstuss? La biomorfosiss ressulta una gran aliada en esstoss cassoss. Vuestra querida progenitora...tampoco sse lo essperaba.-dice burlón alzando frente a su contrincante una gargantilla en forma de teleraña y con una Flor de la Noche enganchada a ella.
Claude abre sus ojos como platos y su boca adopta un gesto sorprendido y confuso.
-Eso es...
-Ssí, Aracne la tejedora lo llevaba en ssu cuello, cuando acabé con ella decidí quedármelo como recuerdo de mi aplasstante victoria.
La macabra risa de Lance llena el ambiente, Claude sigue estático como una roca y trata de aclarar las ideas e su mente. ¿Aracne-sama derrotada?¿Muerta? No...eso, eso era imposible.
-¡Créeme cuando te digo que hubierass pagado por ver ssu cara de agonía y ssorpressa cuando la hice trizass con Laevateinn!
Apretando con una furia tremenda sus puños, las palmas de sus manos sangran y las gotas rojas caen al suelo. Claude se abalanza sobre Lance espada en alto y con un feroz grito de guerra, el serpiente sonríe ufano. Esto se lo esperaba.
-¡Sir! ¡Cuidado!-el aullido de Canterbury llega tarde, el ojiazul ya tenía desplegada su cola para agarrar al ojidorado con ella y así evitar que se moviera para poder encajarle bien el filo de la espada Laevateinn.
"Maldición", piensa Claude cuando ve venir las intenciones de Lance, pero ya es demasiado tarde, lo único que quedaba era jugarselo todo a una carta. Ganar o morir en el intento.
-¡Muere Claude Fausstuss!
-¡Lance Valentines!
Bramando el nombre del otro el choque es inminente, el tiempo parece detenerse en fracciones de milésimas de segundo. Es en ocasiones como estas que los humanos dirían que ven pasar sus vidas ante sus ojos, pero para lo demonios la vida no es más que una existencia larga y tediosa que espera paciente algo que la turbe, así que ¿para qué pensar en ello? Unas vidas se encienden, otras se apagan, siempre es, ha sido y será así.
-¡Claude!
Pero ahora no es el momento idóneo para que nada se apague. Cuatro pares de ojos se giran al unísono cuando una voz que grita interrumpe la escena. Cuchillas emplumadas hacen diana en la superficie escamosa de la cola de Lance Valentines, que se contrae de forma dolorosa y no llega a tocar por centímetros a Claude Faustus. Su dueño también hace una mueca dolorosa y frena su ataque esquivando de paso el de el otro demonio. Silbando amenazante se agarra con cuidado la cola, llena de largas plumas negras que están medio hundidas en su carne de reptil.
-Se...Sebastian.
Claude tampoco llega a terminar su ataque, nuevamente se ha quedado parado y mirando a su salvador, que ya una vez le salvó usando la misma artimaña en su primera pelea con el serpiente: Sebastian Michaelis, su pareja y a quién le había negado terminantemente aparecer por el lugar, cosa que evidentemente al cuervo poco le había importado. Respirando de manera agitada y con sus grandes alas bien extendidas el ojirrojo permanecía a unos 5 metros de ellos y con su mejor gesto de pelea.
-¡Sebastian!¿¡Qué haces aquí!
-¿No es evidente? Salvarte la vida, que está visto que tú sólo no puedes cuidar de ella.-responde socarrón el aludido.
-¡Vete!¡Vamos!¡Vuelve a Bosque!
-Relájate araña, por mucho que le grites y ordenes, no va a hacerte ni el menor caso.
Finalmente Gabriel hace acto de presencia caminando tranquilamente desde detrás de Sebastian, sin pararse un momento camina hasta situarse justo al lado de Claude, a quién mira a los ojos.
-Sé que te dije que no interferiría de parte de nadie, pero eso no significa que no vaya a estar del lado de Lucifer. Mi única intención es que vuelva pronto conmigo, sea como sea.
-¡Faustus, las argollas!-exclama Cross desde su posición, luego avanza hasta quedar a la altura de Sebastian.-¡Quítale las argollas a Gabriel y póntelas, rápido!
-Lobo entrometido.-masculla Gabriel.
Claude en verdad no sabe muy bien qué hacer, pero prefiere fiarse del lobo ojigris; así que agarra de un antebrazo al pelicarmín y le quita las argollas de plata que adornaban sus muñecas. Los objetos son más pesados de lo que parecían a simple vista y habían dejado marca en las muñecas del más joven. Sin pensarselo dos veces para no arrepentirse, el araña las acopla a sus propias muñecas, notando su peso y presión sobre sus articulaciones.
-Esta te la guardo Cross.-le dice medio divertido medio en serio Gabriel, cuyos ojos brillan demoníacamente. Tocando su querido pendiente, presiona la pupila dibujada en el centro, que colorea sus líneas con la rojiza aura del de ojos magenta y brilla cegadoramente. Un disparo energético emerge del pendiente y da vueltas alrededor de la funda de Lucifer, cada vez más y más rápido hasta que Gabriel desaparece en el pequeño torbellino y se mezcla con el disparo de energía, que sale despedido hacia la negra espada, metiéndose dentro de la empuñadura.
El ojo rojo que es el centro de la empuñadura y lo que más sobresale de la espada parpadea con violencia y mueve su rasgada pupila de un lado para otro hasta que fija su objetivo en Lance y la espada que sostiene. La ya conocida aura de Gabriel envuelve la espada y pretende extenderse por los brazos de Claude, pero cuando se topa con las argollas se detiene y las rodea, con lo cual su avance no prosigue.
Claude siente calor y algo de dolor en sus muñecas y en el resto del cuerpo, el peso de la negra espada es ahora el doble y dentro de su cabeza oye la voz del de ojos magenta : "Espero que estés preparado demonio Faustus, estás siendo víctima y canalizador de la posesión del tercer ojo".
Sebastian rechina los dientes, viendo a su pareja tratar de focalizar y controlar la enorme cantidad de energía que tenía entre las manos. Cross, cogiéndole por los hombros, le arrastra hacia atrás y lo lleva a donde está Canterbury. El cuervo se resiste un poco pero el lobo no acepta una negativa.
-Cross ¿qué...?
-Tranquilo Michaelis, ya he visto que Faustus es lo bastante obstinado como para aguantar tener a Gabriel poseyendo la espada. Ahora Lucifer y Gabriel son una sola cosa, y una cosa muy poderosa; por eso le he aconsejado que le quitase las argollas a Gabriel, esos objetos de plata son..digamos que el modo de que Gabriel no se apodere de la mente de Faustus y no le robe la energía.
-Son las restricciones...
-Exacto, y además de eso son el modo perfecto de controlar al 100% la espada de Lucifer y de ese modo proclamarse su portador.-sonríe Cross mostrando sus colmillos de lobo.
Esto no tranquiliza del todo a Sebastian, pero le hace relajarse un poco, al menos hasta que ve unos eléctricos ojos azules clavados en él que son acompañados de la sonrisa más terrorífica que nadie pueda esbozar. Lance se relame los colmillos y pareciendo que olvida a Claude, avanza a grandes pasos hacia el trío de demonios, que al verle venir se pone en guardia con Cross escudando a los dos ojirrojos.
-¿A dónde estás mirando?
-¿?
Volviendo de forma abrupta a la realidad, el serpiente se da cuenta de que el araña se ha colocado a su lado en apenas un segundo y no tiene tiempo de reaccionar cuando éste le da un golpe con su antebrazo que lo lanza un par de metros hacia atrás.
-No creas ni por un segundo que voy a permitir que te acerques a Sebastian.-le gruñe Claude en torno firme y amenazante, sus ojos brillan cual amatistas y están fijos en los del serpiente que pronto brillan de igual manera.
-Bueno...cuando te haya matado primero tal vez tengamoss tiempo de divertirnoss un rato ¿no creess Michaeliss?-pregunta Lance en actitud picaresca.
-¡Sigue soñando lombriz de tierra!-grazna Sebastian.
-Essa actitud ess la que me ssigue encantando.-sigue picando el serpiente sonriendo con descaro.
La pareja de demonios gruñe, y el que posee los ojos dorados ataca sin previo aviso. Con cada golpe nota el poder que ahora está despierto tras años de letargo en la espada de Lucifer, fusionada ya al 100% con Gabriel cuya voz resuena en la mente de Claude.
-Este demonio es bueno, más te vale no bajar la guardia. Aunque bueno llegado el caso y para acabar esto pronto...
-"¿Para qué...?"-contesta Claude en un pensamiento.
Gabriel no contesta, y él no tiene tiempo de replicar, los ataques de Lance se intensifican, que ha decidido cambiar su cola ,ahora malherida, por su adorado chakram; el objeto circular sale disparado de la mano que lo lanza y vuela hacia su objetivo. El araña siente a la propia espada moverse entre sus manos y desviar el objeto de un golpe. Asiendola con fuerza por el mango aprieta los dientes cuando el arma se sacude con violencia como si tratase de liberarse de su agarre.
-¿Pero qué?-exclama Canterbury desde su posición.
-Maldición ¡Faustus agarrala bien!¡Que no se esca...!-pero a Cross no le da tiempo de acabar la frase; la espada de un sonoro empujón que hizo crujir las costillas de su portador se libera de sus manos.
-¡Claude!-aunque el lobo intentase atraparlo, el cuervo es más rápido y corre hacia su pareja que se sujeta la zona golpeada y tiene un hilo de sangre en la boca.
Al verlos tan juntos el serpiente decide aprovechar esa oportunidad y carga contra los dos. El ojidorado echa hacia atrás al ojirrojo para escudarlo tras él, el ataque es inminente. Pero sin que nadie se lo esperase, la rebelde espada negra se interpone en el ataque y de un golpe bajo repele la enroscada hoja de Laevateinn y hace retroceder a su portador.
A los ojos de cualquier persona humana la espada de Lucifer, que flotaba sola en el aire y envuelta en su característica y amenazante aura roja, estaba poseída, incluso por un ente maligno podría decirse; y desde luego esta aseveración sería correcta.
Completamente por su cuenta y sin espadachín que la portase, la espada más poderosa de los demonios se abalanzó como una fiera sobre su afilada congénere. Lance da un respingo y usando la telekinesis del alma de Eris envió primero a su chakram al ataque, el disco metálico rodeó a Lucifer y le asestó varios golpes que sonaron cual tintineos, pero la ofendida ni se inmutó y cuando el disco volvió a la carga una vez más lo encaró de filo y lo cortó exactamente por la mitad como si se tratase de papel.
El chakram cayó al suelo y tembló sobre él, en vanos intentos de volver a levantarse. El ópalo rojo que la espada poseía por ojo se posó sobre él y apuntando a los restos se lanzó en pico hacia ellos, logrando reducirlos prácticamente a polvo tras una serie de intensos machaques.
Claude y Sebastian miraban asombrados la escena, y Lance puso los ojos en blanco al ver su preciado objeto de guerra hecho pedazos; más allá Canterbury estaba también anonadado y Cross se mordía las garras.
Enfilando nuevamente a su principal objetivo, Lucifer vuelve a la carga. El serpiente pitón está que trina de rabia y responde con salvaje fiereza a los ataques.
-¡Maldita esspada!¡Cuando te arranque esse ojo que llevass sseráss mía!
-Que te lo has creído.-resuena como eco la voz de Gabriel desde la espada.-Nadie volverá a portarnos jamás, y menos un desalmado como tú.
-Haré que te traguess tus palabrass.-silba amenazante.
Mientras la pelea continúa, Cross corre hacia la pareja de demonios, su pelivioleta le sigue.
-Llévate...llévatelo.-le pide Claude en un esfuerzo, todavía con la mano puesta en el lugar del golpe.
-Relájate, me lo llevaré. Sólo vengo a darte un último comodín de apoyo.-le responde el lobo.
-¡De aquí no me muevo!¡Y vosotros dos no me lo vais a impedir!-gruñe Sebastian en tono autoritario.
-Tsk, ¿siempre tienes que ser tan cabezota Michaelis?-refunfuña el ojigris.
-Todavía no me conoces bien.
-No me hace falta. Escucha Faustus, las argollas verdaderamente son un arma de doble filo, pues aunque ayuden a controlar a Lucifer también son una antena para que Gabriel te robe fuerzas.
-Pero si tú mismo dijiste que...
-Si ya dije que con ellas no te la robaría, pero no acabé la frase, básicamente porque no lo recordaba. Con ellas no te la robaría toda, pero sí algo ¿comprendes?-el araña asiente—Bien, entonces yo de ti lo que haría sería dejar que Gabriel haga el trabajo sucio y liquide a ese tipo, después sólo tendrías que...
-Ni hablar.-le corta.-Valentines es mío, seré yo quien acabe con él cueste lo que cueste.- gruñe Claude irguiéndose todo lo largo que es.- No pienso perdonarle el que haya asesinado a Aracne-sama.
-¿Qué ha hecho qué?
Sebastian está incrédulo, él había llegado después de la confesión del cazador y no se había enterado. Imposible, pensaba ¿Aracne la tejedora muerta? Dudoso, miró a su pareja, pero vista su cara de enfado y pesar creyó la historia. Sus rubíes cambian a amatistas pensando en ello. A pesar de no ser su Mayor ni tener prácticamente nada que ver con ella, el cuervo se sentía agradecido con la Viuda Negra por haberle cuidado y protegido en su nido; cosa que probablemente ningún o casi ninguno otro Mayor hubiese hecho.
Y precisamente hablando de éstos últimos, unos ojos azules como un lago helado en invierno, observaban la batalla en una pequeña colina a unos 600 metros de distancia. Cains el alma errante frunció el ceño, algo crujió tras su espalda y le hizo girarse con la rapidez de un rayo. Ante él apareció su misterioso hermano Mayor Radamanthis, que lucía completamente serio, algo bastante poco usual en él, pues aunque fuera poco siempre dibujaba una sonrisa en su fina boca
-¿Qué haces aquí Radamanthis?
-Ssupongo que lo missmo que hacess tú.
-No lo creo, a no ser que me mientas y me digas que has venido a contemplar la lucha entre dos de nuestras espadas por primera vez desde hace siglos.
-De acuerdo—ríe—entoncess no vengo a lo missmo que tú.
-¿A qué entonces?
-Sabess Cainss, la obligación de todo padre ess ssaber todo de ssuss hijoss.
-¿Y tú lo sabes todo?
-Por ssupuessto. Por esso no puedo permanecer máss tiempo en esspera.
Ignorantes a este hecho, la pelea continuaba, y Claude ya tremendamente inquieto agarró a Sebastian por un brazo y de tirón lo atrajo hasta él y le dio un potente beso que pilló al ojirrojo po sorpresa pero al cual no se resistió, devolviéndoselo. Una vez el araña le hubo soltado, salió disparado hacia el foco de la reyerta.
Lance estaba tan furioso y concentrado que ni le vio venir, su maléfica aura de pitón ya le había rodeado el cuerpo con su brillo verde oscuro.
El ojo de Lucifer si le vio venir a la carrera y con su aura de tarántula ,de brillo violáceo tan oscuro que prácticamente era negro, comenzando a cubrirle. Gabriel suspiró y pensó para sus adentros.
-"Ya suponía yo que no tardarías demasiado en volver, que arácnidos tan cabezotas, son todos iguales."
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Buenooo pues al final va a durar uno y medio xD Ay señor, perdonadme pero es que soy muy muy mala escribiendo peleas, tendré que ir mejorando -.-U
Concursito! Os propongo un reto: ¡A ver quién adivina cómo nos vamos a cargar al cabronazo (lo adoro xD) de Lance! ¿O no nos lo cargamos? ¡Os reto a que decidais o adivineis!
¿Los buenos siempre ganan? Ya lo veremos.
¡Espero vuestros reviews! ¡Porque esto se acaba!
Atte.-Cherry Cheshire ;)
