Capítulo 31
Unos cambios más que interesantes
En la universidad, muchas cosas estaban dando inicio. Dentro de poco comenzaría un congreso de salud internacional y ya nos habían dicho que tendríamos unos quince días de libertad. Y es que entre lo que preparaban el congreso y habilitaban todas las salas, y luego de que acabase todo el congreso y dejaban todo como si nada hubiese pasado, es que necesitan un tiempo. La verdad es que a muchos les venía de maravillas estos días de descanso, pero Cedric y William lo veían como el suplicio más terrible.
-No podemos llegar a casa y decir: ¡Familia, 13 días con ustedes! Porque un pasaje a Londres no es más caro que a Tokio. –William miraba los pasajes por internet. –Pero tampoco tenemos un presupuesto para hospedarnos menos de una semana en un motel de carretera y conocer los distintos pueblos y ciudades de este estado.
En la habitación de William había desorden, porque él y un compañero estaban haciendo moldes y todo tipo de almohadillas de muelas, dientes y correccionales en tamaño real. Muchas pinzas, vectores, masas extrañas de colores aún más extraños y olor a benzina era lo que había en el ambiente, y eso que la habitación estaba con las ventanas abiertas de par en par.
-Es verdad. Fíjate, Darien, que al menos tú y yo gastamos en libros y en los trabajos para las exposiciones, pero al bueno de Will se le va el presupuesto entre tanto material odontológico y artefactos extraños.
-Ni lo digas, si no trabajara medio tiempo en el consultorio del profesor Schalker, mis padres me rentarían para poder costearme mejor los estudios. –William voltea y ríe. –En serio que sí, ya me dijeron que ellos me van a ayudar hasta dónde puedan y lo agradezco, que luego me ofrezca en internet por buen precio… es más, ellos mismos invitarían a sus amistades a que pujen por mí.
Una risa que no puedo evitar. Es curioso como dentro de toda esa preocupación, que es el dinero, intenten llevarlo de un modo no dramático.
-Con Darien en cuestión de estudios es lo mismo, todo el tiempo trabajos, lecturas y demostraciones, horas y horas de estudio y prácticas en la sala de simulación, como ustedes tienen en la otra ala. –Le contesta Cedric.
-Bueno, aún nos queda una semana de estudios mientras planificamos que hacer. –Fue lo único que se me ocurrió decir, ya que no les había comentado mis planes. –Oigan, tengo ir por un libro a la librería, pero demoraré un poco, los veo a la cena.
-Recuerda que la mejor comida se acaba pronto. –Termina de decir Will.
-Creo que cenaré algo de chatarra.
-Si es así, trae algo de cerveza y te damos luego. –Me dice Cedric despegando el rostro de la computadora. –Se acabaron las despensas.
-Sí puedo compro en un seven eleven.
Pero en esos momentos la cena y la cerveza era lo de menos. Tenía cosas más importantes que planear y pensar, y estaba teniendo demasiado ruido para poder poner las cosas en orden y con detalle de lo que tenía que hacer. Hoy mismo solucionaría mi problema de los días off de la universidad.
Me fui del campus universitario para dirigirme a mi auto. Necesitaba soledad para procesar las últimas cartas de Serena. Todas ya las había leído, cada una de ellas y podía decir, por fin, que entendía lo que ella estuvo sintiendo todo ese tiempo. Era una vorágine de emociones con lo que estuvo lidiando. No sólo era el maldito hecho de mi desaparición y que ella no tuviera una sola noticia mía, si no todo lo que acontece cuando se entera de la verdadera identidad de Seiya Kou y sus hermanos. Aunque Serena no lo especifica del todo, me hago una idea de lo que las demás sintieron tras todo esto, aunque puedo asegurar que sus reacciones con este tema fueron distintas entre sí.
Una de las cosas que podía asegurar, era que Serena sentía una gran culpa, cargó con muchos sentimientos que no supo cómo enfrentarlos. Creo que sentía como nunca antes su responsabilidad como Sailor Moon y como Serena Tsukino ¿Dos personas distintas, quizá? Puede que si lo sean, y al mismo tiempo, en ese momento, ya no saber quien cargaba con el problema, pues todo se había vuelto uno solo.
En sus cartas, había muchas referencias a Seiya Kou, obvio que así sería, se había convertido en su sostén. Serena no le contaba cómo se sentía, a excepción, en ese entonces, de cuando se fue con él al parque de diversiones, en una de las tantas cartas, ella me dice que ese momento fue "su debilidad" y creo que sí, por lo mismo que ella cuenta que Seiya le insinuó sobre mí. Pero el que ella no hablara con él por cómo se sentía, no significaba que no lo viera como la gran persona en la que él se había convertido en su vida. No sólo fue el paseo en ese feriado, en donde ella pudo conocer una faceta de él, hubieron otros momentos, como cuando fue el famoso concierto de Michiru en simultáneo con Three Lights. Serena estuvo con Seiya un rato y fue él quien la dejó en casa. En ese trayecto conversaron de muchos temas… ese tipo de situaciones logró que ellos se hicieran amigos, que Serena lo apreciara y que él… bueno, que él se enamorara de Serena, lo más lógico cuando conoces a alguien y no lo puedes ver como persona amiga. Seiya se enamoró de mi Serena, de aquella muchacha que en ese momento estaba pasando por una situación bastante complicada, lejos de la persona que ella ama, o sea yo, y con la disyuntiva de confiar o no en sus amigas. Factores poderosos que hicieron que ella se acercara a Seiya. Debo decir que si el ánimo de Serena hubiera sido engañarme en algún momento, no me hubiera contado con tanto lujo de detalle cada una de sus actividades con Seiya Kou, y no me hubiera descrito con tanto ahínco muchas de las palabras que él le daba. ¡Dios la siguió manteniendo inocente-despistada hasta el punto de no darse cuenta de cómo Seiya Kou le insinuaba sus sentimientos! Debo decir que celos celos no siento, porque tengo la seguridad del amor de Serena, pero sí malestar. Serena confió en él, como amigo que era para ella, y creo que él sacó provecho, quizá de manera inconsciente, de la cercanía que ella le permitió. Puedo nombrar muchos ejemplos compartidos:
Seiya quedándose en casa de mi novia para cuidarla de un posible asesinato (gracias a las exageraciones de Mina, ya haré que lo pague) y que las chicas, aún con sus negativas iniciales, terminaron yendo a casa de Serena para evitar que se quedara a solas con él (Sólo por eso les agradezco)
Seiya enseñándole softball, aún a riesgo de que su club de fans, con las chicas a la cabeza, la enterraran viva. Fue una de las cartas más largas de Serena, porque las chicas estaban enfadadas con ella porque pasaría tiempo con Seiya, y a Serena no le interesaba mucho el asunto, sin embargo, Seiya logró que tuviera confianza con ella misma y ganaran el juego. Vale, reconoceré que en eso fue buen amigo y supo darle valor a Serena, que estaba feliz en la carta siguiente, contando los resultados finales del partido.
Seiya insinuando que eran novios con el director de su concierto, sin contar que ese día la llevó a su casa.
La cita "divertida" de Serena y Seiya. (he leído la carta muchas veces y no me da ni pisca de gracia lo de la discoteca)
Seiya compartiendo con Serena en un camping de verano y cayendo encima de ella.
Seiya siendo policía y queriendo llevarse bien con Ikuko Tsukino (y no sé si verlo como golpe bajo)
Seiya, sus amigos y las chicas, compartiendo la mesa con un millonario. (Aunque eso fue más una equivocación que otra cosa, Serena buscaba la tierra de los dulces… algo ingenua, pero adorable)
Y así como eso, miles más, miles de palabras que encerraban sus intenciones. Sé que no debería molestarme, pero lo hago porque Seiya no bajó el reglón, hizo todo lo posible para poder quedarse con ella, desterrar mi recuerdo e insertarse en el corazón de Serena, sobre todo los últimos momentos. Pero la ventaja que tuve fue que Serena nunca dejó de amarme, nunca dejó de creer en mí y esperarme. Serena creía en mí aunque no le hubiera escrito nunca una postal, pese a que ella no supo en ese entonces lo que había sucedido conmigo y mi avión. Debo agradecer el amor de Serena. Si ella por algún momento llegó a sentirse confundida por Seiya, si es que hecho fue posible por su mente, nunca llegó a ser algo peligroso, el amor que Serena me tuvo desde ese tiempo fue fuerte, un lazo inquebrantable, por otro lado está la confianza que ella tenía de mi amor, porque ella sabe cuánto es que la amo, la admiro por ser ella y creo en ella. Todo eso ha hecho posible, dejando de lado nuestra historia pasada en la luna, que no quiera perderla, porque la amo.
Veo a un grupo de chicos practicando esgrima en la parte exterior del gimnasio, mientras me siento en el auto a que caliente el motor para poder salir. Me detengo un momento y las letras de sus cartas siguen viniendo a mi mente, todas diciendo lo que me preguntaba todo el tiempo desde mi regreso. Esos sentimientos que las cartas revelan son una de mis tantas motivaciones para tomar ese vuelo, aprovechando esta oportunidad que no se va a repetir, poder ver a Serena, estrecharla en mis brazos, decirle cuanto lamento no haber podido estar con ella, pero que las cosas son muy diferentes ahora, que no hay una sombra que nos vuelva a separar y que esto es una prueba más para nosotros mismos de que podemos superar distintas situaciones, quizá unas más graves que otras, pero que mientras seamos firmes en nuestros sentimientos y creamos en nosotros, todo irá bien.
"Darien
¿Todo irá bien?
Me hago esta pregunta porque desde hoy las cosas parecen no tener sentido para mí. Pasó algo y no sé cómo sentir ni cómo afrontarlo. Solamente creo que las cosas no irán bien al fin y al cabo. Todo se arruinó.
Me enteré de un evento en donde se pasaría en un avión, la última película de los Three Lights, que las chicas irían en ese vuelo, las cuatro. Obvio que quise ir y es obvio que por eso ninguna de ellas me quiso avisar, lo manejaron todo con sigilo. Sí, me sentí algo ofendida en ese momento con ellas, pero ni expresárselos, total, como ellas mismas dices, yo no soy fan de Three Lights. Eso no significa que no recurriera a los chicos para preguntarles si tenían un pasaje que les sobrara para poder ir al aeropuerto y tomar el vuelo con mis amigas. Pero ninguno de ellos tenía uno, todos estaban comprados. Así que tras perder el tiempo en la calle, por lo desanimada que estuve, llegué a casa y me encontré con un sobre en donde estaba el boleto necesario para poder ir a ver la película en ese avión, con el problema de que en esa nota que me mandaba Sailor Alluminium Siren, ella confirmaba que Serena Tsukino es Sailor Moon. Cuando leí eso, no sabes la angustia que sentí. En esa carta se me decía que si no iba, algo malo les pasaría a Three Lights y a los demás pasajeros del avión. Darien… te puedo jurar que en ese momento me importaba poco la película y el vuelo como tal, se me nubló la cabeza por un momento y… simplemente salí de mi casa con destino a querer detener el avión, que no despegara. Pero me fue imposible, Darien, porque igual el avión despegó conmigo dentro. Efectivamente, fue una trampa, puse en peligro la vida de mis amigas, el peligro de tantas chicas que estaban en ese avión por ese mismo motivo, pero sucede que… Darien, resulta que Seiya y los demás son las Sailors Starlights. Seiya es Sailor Star Fighter; Taiki, Sailor Star Maker y Yaten es Sailor Star Healer. Y no solo nos hemos enterado de esto porque Seiya se transformara delante de mí para protegerme y luego los chicos, pues resulta que las muchachas llegaron a subir, porque yo estuve en la parte privada, con ellos, y también tuvieron que revelar su identidad. Como te estás enterando, terminé haciendo que mis amigos revelaran sus identidades, aún a costa de que ese no era su deseo… y que nunca quisieron nada con las Sailor Scouts.
¿Sabes? Esto me está pesando mucho, porque por mi falta de criterio, esa que tantas veces Rei me exigía antes, fue el chispazo necesario para que la bomba explotara. Sí, claro, es mejor afrontar esta verdad, pero no debió suceder como pasó. Pensé que ya había superado esa etapa de tirarme al vacio y ver qué encontraba o como lo resolvía, esto denota que no he dejado de ser impulsiva de mis emociones, juraba que ya lo había logrado, lo juraba…
Y sin embargo…
…No lo entiendo hasta ahora, pero en verdad en ese momento reaccioné así por instinto… por un impulso que me salió de adentro. Cuando recibí la nota con el boleto de avión no lo pensé ni dos veces, sólo… sólo ir, porque en ese instante entendí que todo lo que sucediera en ese momento estaba en mis manos… supongo que si hubiera pensado un poco mejor las cosas… no hubieran atacado el avión, pero caí en la boca del lobo... Eso me convirtió en una grandísima idiota, porque nunca aprendo a detenerme a pensar las cosas, sólo las hago y ya.
Mientras estaba en el taxi, todo lo que en ese momento sentí… no sé, fue un sentimientos espantoso… El saber que en ese avión estaban ellas, era lo que más angustia me producía, saber que muchas otras chicas estaban ahí también… y ellos, ellos que no tenían la culpa de nada de lo que estaba pasando. Me quería a mí, quería mi semilla estelar, no a los demás ¿Por qué hacer tanto daño? Y sin embargo, todo acabó peor de lo que esperaba. Lastimé a mis amigos, porque ellos son mis amigos, y ahora es como si la confianza muda que había entre nosotros se hubiera quebrado. No pude acercarme, no pude siquiera decirle que lamento todo esto, que lamento que hayan tenido que revelar su identidad por mí. Ha sido difícil y muy duro darme cuenta de las miradas que nos lanzaron, a todas, porque si ellas no se hubieran transformado, otro sería el cantar. Las chicas, como siempre, cumplieron su tarea a mi lado, no me dejaron sola, pero me pregunto ahora, constantemente, si eso era lo que realmente Rei y las demás quisieron hacer. Ya sé que me estoy enredando mucho, que le doy vueltas a un asunto que no debería, que sé que ellas lo hacen porque lo quieren, pero por alguna razón, ahora, no lo veo así… que digo ver, sentir. Siento que para todas ellas el haber revelado su identidad, las ha convertido en personas ajenas a los que realmente somos, muchachas de dieciséis años que sólo quieren vivir como se espera a nuestra edad. Ellas, lo sé, no les ha parecido para nada lo que pasó. Mi presencia les arruinó el sueño, y ellas se han visto confinadas a no ser más cercanas a los muchachos. Sus miradas de pena me decían claramente lo que sentían, por eso, cuando tuve oportunidad de escapar del aeropuerto, no me importó irme en dirección contraria a la de ellas, para tomar el primer taxi que me trajera a casa, correr deprisa y escribirte. Me siento ahogada, siento que todo pierde sentido desde que tomé el lapicero y el papel. ¿Seiya, Sailor Star Fighter? Suena a chiste, ¿verdad? Pero no lo es. Me pongo en el lugar de ellos y tengo la certeza que esto es lo que menos han deseado en este tiempo y no sé con qué cara pedirle a Seiya que me diga lo que quiero saber.
Disculpa, disculpa de nuevo por usarte de pañuelo, pero no sé qué más hacer, creo que me caería bien escucharte. Igualmente, gracias por no mandar una nota donde me pidas que te deje de escribir, si lo hicieras, me sentiría morir, al menos tengo la certeza que me lees constantemente, y eso me hace sentir mejor.
Tuya
Serena"
A veces, simplemente, no podemos razonar. Cuando un sentimiento o una emoción dictan nuestros actos, no hay mente alguna que nos detenga, lamentablemente eso sucede. Sí, habremos usado muchas otras veces la razón antes de actuar, detenernos a pensar aunque sea unos segundos y las cosas terminan siendo iluminadas por una luz distinta, pero somos humanos, no somos de madera, y es perfectamente normal que en un momento donde la angustia viene a nuestro cuerpo, que se expande por los poros y la sangre hasta llegar al cerebro… pues nada se puede hacer, nada. Simplemente afrontar las decisiones de ese momento. Serena cometió un error pero que no era imperdonable, porque la naturaleza bondadosa de Serena de hacer el bien, de ayudar, se vio potencializado al momento de saber que ellas estaban en ese avión. No debería haberse reprochado mucho por ese asunto.
Arranco el auto y salgo del aparcamiento del campus para poder ir en busca del libro que necesitaba. Prendo la radio, y me doy cuenta que no le tomo atención, sólo sé que el conductor de un programa habla de un nuevo parque de atracciones. La autopista está rápida en mi lado, casi ningún auto, uno que otro camión que hace sonar su bocina a otros camiones en forma de saludo. Una agradable manera de darse ánimo en el camino.
Serena se sintió aún más culpable esos días porque ellos dejaron de ir a la escuela, porque simplemente no querían enfrentarse a Serena, Amy, Lita y Mina. Simplemente ellos se esfumaron y eso trajo cola, porque Serena, que se sentía culpable cuando se revelaron las identidades, no pudo soportar el hecho de que ellos llegaran a ese extremo.
"Hola Darien:
Sí, otra carta mía, seguro con tantos manchones como la última que te escribí, de antemano te pido disculpas, no quiero importunarte ni agobiarte tampoco con todo lo que está sucediendo. Me doy cuenta que simplemente no puedo dejar de escribirte, de contarte y de confiarte lo que siento. ¿Qué por qué no lo hablo con ellas? No puedo, simplemente no puedo, he pasado tanto tiempo callando lo que siento y lo que me sucede, que ahora el recurrir a ellas no me parece necesario, sobre todo porque debo aprender a superar sola mis problemas y dificultades, no importan de donde vengan estas. Sé que ellas me deben notar triste, mortificada porque no tengo como verlos y aclarar las cosas, pero es un tema que no pienso tocar con ellas. ¿Qué por qué contigo sí? Porque quiera o no, tú estás lejos, el papel lo aguanta todo y tú no respondes, así que al menos tengo la ventaja de que la respuesta la terminaré encontrando yo. Esa es la idea, demostrarme que puedo resolver mis asuntos sin esperar que me den una flamita que ilumine mi camino. No, la flama la enciendo yo, nadie me la debe dar, no debo esperar nada más de las personas, debo crecer…
…Ahora que han dejado de venir a clases, y escuchar lo que comentan los demás alumnos, me hace sentir aún más desgraciada, me siento tan culpable, porque por más que he intentado comunicarme con Seiya, no se me ha hecho posible. No sé dónde están y lo que quiero es aclarar las cosas con él y poder entender que es lo que buscan las Sailors Star Light. Pero me es imposible, y cada vez que escucha una canción de ellos, cada vez que me topo con un poster suyo en la calle, lo único que me digo es cómo fui tan tonta de llevar semejante situación a tal extremo. Seiya intentó protegerme sin saber quién era yo en realidad y eso hizo que ahora todos se hayan alejado de la escuela. No tengo idea de cómo hacer para que las cosas vuelvan a hacer como antes, que ellos vuelvan a la escuela y que sigan siendo nuestros amigos. Mina, Amy y Lita miran siempre sus sitios como esperando verlos entrar al salón en cualquier momento. No sé cuánto dure la situación, pero realmente algo deberé hacer, cualquier cosa por aclarar las cosas con ellos y que entiendan que las Sailors Scouts sólo queremos trabajar al lado de ellos y entender lo que les pasó en su planeta para poder hacer algo con el nuestro. Pero no sé si realmente lo comprendan de este modo, en otras ocasiones ellas, cuando están como las Star light, han demostrado cierto deslinde con la tierra, cuando no deberían, ya que es nuestro planeta el que las ha acogido, con todos sus ciudadanos, que al fin y al cabo, son quienes los apoyan cuando son Three Light.
¡Ay Darien! La cabeza me da miles de vueltas, no me deja tranquila tantos pensamientos que tengo y que me marean… si tan solo tú estuvieras a mi lado, creo, creo que las cosas estarían mejor. Sí, tú me harías ver la mejor solución y me darías un abrazo para sentir que no estoy sola, como solías hacerlo antes, cuando estabas aquí. Si te digo esto, es para que veas lo mucho que me hace falta tu presencia y sentir que no soy tan tonta con las decisiones que tomo, pero últimamente eso es lo que siento, siento que cometo error tras error, que en vez de avanzar con el tiempo, retrocedo cual cangrejo. ¿Qué debo hacer?
No importa, no es una respuesta que debas decirme, debo descubrirla por mí misma, y seguro que cuando la halle, todo saldrá bien, eso mismo que te dije líneas arriba, eso mismo lo he venido poniendo en práctica, quizá no tan bien como haya querido, pero al menos lo hice. A ver ahora si al final aprendí a resolver por mi misma lo que me tiene en jaque.
Te amo Darien, con toda el alma,
Tuya por siempre,
Serena"
El sonido del claxon me saca por un momento de mi abstracción, parece que no me he quedado en blanco mucho tiempo, porque los autos no están muy lejos. Le pido disculpas al auto de atrás con la mano y sigo el recorrido. Me metí tanto en mis pensamientos, que…
Manejo relativamente rápido y así llego a la librería. Es la conocida Barnes and Noble's, y hoy en el segundo piso, tienen una presentación de André Rieu por lo que leo en uno de sus anuncios, uno de sus conciertos en Irlanda. Me acerco al mostrador un momento, pero prefiero subir porque el libro que necesito lo puedo recoger luego. Necesito de esos acordes del Stradivarius para relajarme, tratar de vaciar tantos pensamientos, sobre todo estos, que son los de Serena. No me pesan, pero tampoco se van de mi mente. Reconozco que muchas de esas emociones que ella conoció, fueron los que la hicieron crecer y que son las que la están empujando para poder hallarse ella misma en el mundo adulto.
Yo sé que debo hacer, tengo todo decidido, sé que es lo que haré en eso días de ocio involuntarios, aunque me tenga que gastar más de lo planeado para este viaje, porque es mi deuda pendiente, quizá… voy a pagar con este plan parte de lo que Serena estuvo sintiendo. No lo sé, a estas alturas, lo único que quiero es verla feliz, sonriendo, siendo la que siempre fue, disculpando la situación ocurrida con las demás, porque si hay algo que he comprendido a la perfección, es que ella guarda un sentimiento negativo hacia sus amigas, quizá sí, las perdonó, pero eso no es suficiente para que las cosas sean como antes y conseguir la paz que ella está necesitando, para eso tiene que entender las fallas personales y luego, reconocer que no siempre las demás personas van a reaccionar como uno lo espera. Y eso tiene que hacer Serena para que su sonrisa vuelva a ser la de antes, su alma no cargue con semejante remanentes de dolor y pueda continuar.
"Darien:
Lo vi, lo vi y sin embargo volvió a pasar, volví a lastimar a alguien. ¿Por qué estoy lastimando a tantas personas?
Estuve en el centro comercial y entré a una tienda donde se supone te leían el destino y esas cosas, empecé a contar el problema que me aquejaba. La adivina hizo preguntas extrañas en el momento de la consulta. Eso sí, me dijo algo que no esperaba y que me levantó el ánimo… que yo era una persona más rápida en mis actos que en mis pensamientos.
Me sorprendí mucho que alguien me dijera eso. Me dijo que porqué no me decidía a ir a verlo como siempre lo hacía. Me insistía mucho que si no iba a la escuela, que lo fuera a buscar. Yo no sabía el lugar en el que se encontraba, fue lo que le dije, pero ella seguía insistiendo en que si seguía perdiendo el tiempo preguntando dónde es que se encontraba, iba a seguir con todas esas dudas de que si él no quiere verme o si no escucha lo que le digo y que si seguía actuando así perdería a esa persona tan especial. Me quedé más sorprendida aún y le pregunté ingenuamente si en cómo podía adivinar todas esas cosas. Y la respuesta que me dio fue:
"Por supuesto, porque yo conozco a la perfección tu forma de pensar… Serena"
¿Y a qué no crees? Era Rei. Claro, como no va a conocer ella a la perfección mi manera de pensar… es más, creo que compite contigo en eso. Siguió diciendo que lo más importante era el valor con que haces las cosas y no preocuparme por lo que pueda decirme. Mejor hacerlo cuando ya estuviera con él.
"Serena, tú no eres de esas personas que se quedan quietas sin hacer nada…"
Me dio la dirección y fue ahí sin pensarlo mucho, era en la cabina de una radio donde ellos estarían. Por alguna razón, cuando llegué… pues él parecía buscarme con la mirada, parecía que estaba atento a ver mi llegada, como si también quisiera verme. No sé, pero yo sentí que en el momento de la trasmisión del programa, el mensaje fue para mí.
Cuando por fin pudimos hablar, me agradeció por ir a hablar con él, y aunque yo igual le agradecí por mandarme el mensaje en el momento que estuvo en la cabina, le dije que yo esperaba que algún día todos nos lleváramos bien, y pareció estar de acuerdo con eso, porque me dijo que sí, algún día… Pero llegó Yaten y Taiki y le dijeron que se tranquilizara, que ya era suficiente con verlo actuar así todos los días. Cuando les expliqué que fui yo quien había ido a hablar con Seiya, ellos me callaron y Seiya les dijo que no me trataran así. Ellos le reclamaron el hecho de por qué siempre me defendía… Pero no pude replicarles nada, porque hubo un ataque.
Estaban atacando al conductor de la radio e impedí que lo hiciera. Las chicas llegaron igual a tiempo para poder ayudarme, pero… Por protegerme, Seiya se hirió gravemente y ahora… Ellos me odian más que nunca, Darien, de verdad, me creen culpable de lo que le ha pasado a Seiya. Y dicen que soy la persona que más problemas les he ocasionado y no quieren que ni las chicas ni yo nos acerquemos.
Es cuando me pregunto si en verdad soy una persona tan nefasta, que lo único que ha originado es problemas a ellos… a los demás. Me pregunto y me digo que sí, que por momentos me siento tan culpable… ¿qué puedo hacer? ¿qué debo hacer para evitar hacerle más daño? Ellos tienen un propósito, como ahora nosotras, pero no puedo dejar de sentir que por mi culpa ellos puedan estar perdiendo el sentido de lo que tanto están buscando.
Lo siento otra vez, otra carta llena de lamentaciones de mi parte.
Te amo, Darien, de verdad.
Tuya,
Serena."
André Rieu es realmente un maestro, sus espectáculos son sumamente expresivos, divertidos, pero sobre todo, tiene un nexo especial con su público, que lo hace tan cercano. Muestra sencillez y simpatía ante todo, una humildad que muy pocas personas con semejante talento tienen. Es un conocedor de almas. Cierro mis ojos mientras interpreta, con su propio ritmo, Toreador, de George Bizet. Mi alma vibra y se alegra, mis nervios desaparecen, y tras acabar la melodía, observo a grandes y pequeños divertidos, pasando estas horas agradables. Beben café del Starbucks, que atiende en la misma librería, y postres. Yo no quiero ningún aperitivo, sólo relajarme con esa música espectacular y comprar el libro que necesito. Porque luego de eso, debo que comprar el boleto de viaje que me llevará a Tokio. Y no se lo quiero decir a mis nuevos amigos hasta que no tenga en mis manos ese boleto, que me hará sentir triunfal cuando ingrese a Japón por Serena.
Y ver a Serena me hace sentir tan bien, el pensar que usaré esos días para poder estar a su lado es… como un regalo que yo mismo me hago, aunque me deba poner un moño rosado para que ella sienta que yo también puedo convertirme en su mejor regalo de la temporada. Es una necesidad incontrolable la que tengo de reencontrarme con Serena, sé que a ella le pasa lo mismo, que espera ansiosa que nos volvamos a ver y que el sentimiento que ambos nos tenemos se refleje en nuestros actos. A veces por las noches me imagino que estamos pensando uno en el otro pese a nuestras actividades diarias. Ambos hemos dado un paso adelante en nuestra relación y también, en mi caso, he aprendido a demostrarle que lo que siento por ella es tanto o igual de grande de lo que ella puede sentir por mí.
Termina el concierto de André Rieu y es tiempo de recoger el libro. "Genética en Medicina" de Thompson y Thompson. Mucho que leer y que dar mi punto de opinión. Pago el libro y compro el disco del violinista, que está a la venta tras la promoción que le acaban de hacer con ese concierto en Irlanda. De regreso al auto, pienso que es lo mejor que voy a hacer, por lo menos serán unos días y calmaré el deseo de tenerla en mis brazos. Así que, revisando la dirección de la oficina más cercana de la aerolínea a la que iré a pagar mi boleto, me sumo en el silencio, imagino la felicidad de Serena al verme delante de ella, que no me espera en mucho más tiempo. Me sumo en el silencio antes de arrancar, y las palabras de una de sus cartas, llega a mí, revoloteando ante mis ojos, con sus grafías no tan perfectas, pero tan de ella.
"Darien, una más, un día más y las cosas siguen de mal en peor. Sé que no te escribí mucho estos 10 días, pero… han sido días complicados, días igualmente vacios. Me siento vacía…
Me doy cuenta que tengo nudos mentales difíciles de desenredar, que no sé por dónde deberé empezar. ¡Cielos! Ni siquiera sé por dónde empezar a contar tantas cosas…
Sé que la escuela no es mi fuerte, nunca lo ha sido, pero antes por lo menos en la escuela me sentía protegida, libre, pero ahora llego a ella y lo único que quiero es que el día acabe, llegar a mi casa, entrar a mi habitación y que nada me saque de ahí. Pero parece que nadie se da cuenta, parece que ni yo misma sé cuánto es lo que me está costando esta vida que no parece vida. Y me retuerzo con la idea de que a veces es mejor gritar a los cuatro vientos qué es lo que estoy sintiendo, y así acabar con la maldita angustia de estar sintiéndome sola… y cuando pienso en ello, entonces recuerdo el motivo que me ha llevado a esto, y es que ellas también tienen su espacio, y yo, yo debo respetar eso.
¿Nunca te has sentido culpable de la desgracia de alguna persona? No, que va, que tonta soy para preguntarte eso, tú nunca has hecho daño a nadie, Darien, tú eres más bueno que un mendrugo de pan. Pero seguro si estuvieras aquí me harías ver en lo que me equivoqué, en lo que no estoy viendo por mi egoísmo, por querer ser amiga de Seiya. Le he hecho un daño terrible a quien se convirtió en un buen amigo mío en las buenas y en las malas. ¿Por qué? ¿Acaso estoy siendo castigada por mis faltas en años anteriores? ¿Es acaso que con lo que le ha sucedido a Seiya, terminaré limpiando mis descuidos pasados? Sí es así, es lo más cruel del mundo, Darien, porque en tal caso sería en mí en quien debieran suceder esas desgracias y no en él, que no tiene culpa de más nada que ser mi amigo.
Antes que te preguntes que tanto es que te enredo en esta carta, empezaré por contarte que Seiya se hirió, está bastante delicado de salud. Intenté contactarme con ellos luego de que Mina me consiguiera el número de teléfono de contacto, para que me pasaran con él y saber cómo está, pero me tiraron el teléfono, me exigieron dejar de llamar, que yo era un problema y que Seiya no quería hablar conmigo. No me dejaron ni pedir disculpas, Darien, no me quisieron oír. Luego de eso, me reuní con las chicas en el templo Hikawa. Rei como siempre, me dio ánimos para no sentirme tan mal, que ya lo vería, pero en ese momento llegaron Haruka, Michiru y Setsuna. Ellas dijeron que habían ido a verlos, pero que sería imposible que nos volviéramos a ver porque tanto Seiya como sus amigos les habían confirmado que ya no me querían ver… y luego de que les pregunté por Seiya, Haruka dijo que simplemente ya no nos debíamos ver. Te juro, Darien, en ese momento me sentí indignada, sentí que era injusto, sentí como queme estaban prohibiendo algo… Me enfadé, Darien, me enfadé mucho. Les dije que eran crueles y que nosotras aún no teníamos la oportunidad de hablar con ellos y le volví a recalcar que habían sido crueles con ellos tres y que no se les ocurriera volver a cometer esa idiotez. Por supuesto, Darien, que me disculpé por el exabrupto, porque no podía tampoco gritarles, son mis mayores, pero no significa que por eso no me sienta enfadada por lo que está ocurriendo. Haruka me ha dicho que ya no lo volveré a ver porque son intrusos en nuestros planetas, y aunque les repliqué que eran Sailor Scouts como nosotras, Setsuna alega que eso mismo sucede con nuestras enemigas, que son sailors también. Michiru defiende la idea de que esta es una batalla de sailors contra sailors, y que debemos ser prudentes porque tenemos que cuidar nuestro planeta, claro… yo entiendo que esa es su función, proteger al planeta de los ataques externos, pero... No me escuchan, no quieren entender cuando les dije que podíamos llegar a un acuerdo porque Seiya no era una mala persona, viniera de donde viniera. Salí de ahí porque ya no podía más con tanta sin razón. No me parece justo ni me parecerá nunca su actitud.
Me sentí tan derrotada… Le pregunté a Luna si estaba haciendo lo incorrecto, y aunque su respuesta fue que para nada, no debía olvidar lo que dijeron Haruka y las demás sobre la prudencia. No, no me olvido, de verdad que lo tengo presente incluso el día de hoy. Pero en ese momento, momentáneamente, acepté lo que Haruka quería, que no volviera a ver a Seiya. Estaba con esa decisión, sino fuera porque Seiya llamó luego a la casa y me dijo donde es que estaría. Estarían en el parque de diversiones de la ciudad, en el centro megalópolis, que por favor escuchara su canción. En un inicio no estaba convencida de ir, me sentía tan mal y triste, tan descolocada del mundo, porque no estaba segura si realmente él quería verme, con todo lo que había escuchado de Taiki y Yaten, pues era normal que dudara, pero Luna me hizo entender que debía mantener el ánimo arriba, así que con un pequeño empujoncito de sus palabras, me animé a ir al parque. ¿Sabes? Sentí que estaba en lo correcto, que si él me quería dar un mensaje, que fue lo que me dijo por teléfono, y quería saber qué era, pues tenía que arriesgarme, dejar de temer. Pero sucede, Darien, que siempre iba a tener ese sentimiento extraño de aprensión en verlo. ¿Realmente hacía bien mi presencia?
Llegué al lugar, bastante más calmada, pero había mucha gente, se me iba a hacer muy difícil poder acceder al lugar para que me viera, así que no sé cómo, se me ocurrió subir a los miradores. Me senté a observar su concierto y en verdad fue cálido. Parecía que él me miraba a mí… hasta que de pronto me vi envuelta en sus palabras y sentimientos, pude ver y hasta sentir lo que había ocurrido con su planeta. Me sentí angustiada, Darien… te juro que fue horrible, Seiya me mostró como Sailor Galaxia no solo había destruido su planeta, sino todos los demás planetas de las demás galaxias, no dejó nada, nada, y él tuvo que huir con los demás cuando su princesa se fue. Y el verdadero objetivo de esa mujer es obtener la energía de los planetas que eso es en realidad las verdaderas semillas estelares de cada planeta de la vía láctea, eso es para que todos los planetas de la vía láctea queden bajo su poder. Ellos cantan para esa persona, para su princesa, para que regrese a ellos y puedan volver a su planeta, pero… ella no aparece, ella escapó con dirección a la tierra y ellos vinieron aquí. Luego me mostró como era su princesa, una mujer con una energía muy cálida que tranquilizó mi corazón en ese momento que sentí tanta angustia.
Eso no fue todo, cuando me transmitió el mensaje, Seiya se desmayó. Se armó un alboroto en el lugar, pero de alguna manera yo sabía que lo vería y así fue. Cuando lo vi lo abracé muy fuerte, para poder trasmitirle que lo entendía, que sabía por lo que estaban pasando… fue como antes. Pero no pudimos más que saludarnos, ni me dio tiempo de preguntarle por su salud, porque empezaron a atacar el parque. Transformaron al administrador del lugar en un zombie. No permití que se transformara porque obviamente él estaba herido, pelee como pude, porque tenía que protegerlo, de por si estaba todavía muy mal herido, así que… no sé en qué momento ocurrió, pero llegaron las outers. Obviamente no fueron por ayudarlo a él, lo dejaron en claro, pero por lo menos me dieron la mano que necesitaba. Luego de derrotar al zombie, llegaron Taiki y Yaten a llevarse a Seiya. Las chicas les dejaron en claro que ellas se encargarían de proteger solas el planeta y Taiki, muy sarcástico, dijo que eso sería lo mejor para que se ocuparan de sus responsabilidades. Igual y fue lindo cuando Seiya me agradeció el haber ido a verlo. Eso demuestra que es mi amigo y que quiere seguir siéndolo.
Luego de eso, Darien, el domingo, Mina me llamó para invitarme a pasar con las chicas un día en una nueva tienda de videojuegos, que serían gratis. La verdad es que no tenía ganas de nada, todo me parecía oscuro, y triste. La destrucción de un planeta… de que la vida se agote porque alguien simplemente te la arrebata me hace sentir un desasosiego que no creí nunca conocer. Temo por nuestra tierra, Darien, por nuestro hogar, por nosotros y cada uno de los habitantes de esta tierra. El planeta de Seiya quedó desbastado, pero tienen la esperanza de volver a hacer algo por ese planeta que los vio nacer, yo me siento tan negativa, tan triste, que… ¡Ay Darien! En mi mente no hay otras imágenes que las que Seiya me mostró. Así me la pasé todas esas horas, con música de Three Light es mis oídos, alto, que vibrara dentro de mí, era lo único que quería, que algo de su música me siguiera trasmitiendo el mensaje que había en cada composición de sus canciones. No sé cómo entró la pequeña Chibi-Chibi a mi habitación y de pronto un aroma muy rico, que me calmó, me devolvió al mismo tiempo el ánimo tan decaído que traía conmigo, así fue como decidí ir al evento que Mina me había invitado, lo cual no hice mal, porque cuando llegué, las chicas estaban en plena batalla, dando todo. No me arrepiento, porque al final pude ver a Seiya y preguntarle si estaba bien. Taiki dijo nuevamente que el que nos juntáramos ahora no nos hacía volver a ser como antes, pero Amy mantuvo la esperanza firme de que eso sucedería. Dios la escuche, yo también quiero lo mismo.
Espero que todo mejore, de verdad lo espero, en estos momentos estoy bastante ocupada viendo las actividades que nos toca como salón, somos una cafetería con corte clásico, todavía falta puntos por verse, pero ya tenemos tareas de cómo estaremos ordenadas ese día. A Rei la hemos comprometido para que pase su tarde con nosotros en el evento. Sólo esperamos que el de ella no caiga en la misma fecha, sino no podrá venir.
Sí, pararé aquí, porque la verdad me siento triste todavía, pero no quiero que cuando leas esta carta, haya cambiado de forma negativa tu estado de ánimo.
Oye, antes de mi despedida ¿podrás mandarme una respuesta? Es que ahora sí la necesito, tengo ganas de leer, por lo menos, una postal con palabritas tuyas, escrita con esa letra tan tuya y ordenada que me gustaría poder tener.
Te amo mucho,
Tuya,
Serena."
Me doy cuenta que no logro hacer nada sin tener que dejar de ver los kanjis, hiraganas y katanas de Serena en mi cabeza, con su especial estilo de escribirlas en el orden incorrecto, pero ella es así, y mientras pueda leer lo que cuenta, no importa como sean sus grafía… Las cartas aparecen en mi mente, ocupando como si estuviera en el cine, toda mi retina, y las puedo leer, pero en realidad lo que hago es recordar estas cartas, tenerlas más presentes que antes, porque conforme las releí, más entendía y más cercano a Serena me encontraba. Incluso las llevo conmigo, puedo jurar que me las sé de memoria de tanto haberlas leído, sobre todo esas últimas cartas, las de esos días. Serena plasmaba en detalle sus angustias sobre el tema, que no dejo de pensar que todo hubiera sido diferente si al menos hubiera estado vivo y ella tener contacto real conmigo, pero no puedo lamentar algo que ya no tiene solución, solo que leer las cartas de Serena, hace que me ponga en retrospectiva sobre esa situación. Serena… me la imagino tal cual, en su habitación, sobre su cama, escuchando aquellas canciones, mentalizando todo, quizá diría torturándose. Si ella hubiera sido franca con las chicas, muchas cosas se hubiera evitado, pero Serena cometió el error de callar, de guardarse sus penas y dejar que pensaran lo que creyeran. Puedo decir que la culpa fue de todas. Ellas no buscaron aclarar sus dudas y Serena decidió quedarse con sus penas sin tratar de aliviar su angustia y dolor. Esa no es la Serena que dejé… debió ser muy férreo su compromiso de resolver ella misma sus asuntos y no preocupar a los demás ni meter a nadie en sus problemas, eso demuestra un grado de madurez de parte de Serena.
Es tarde para ir a una agencia y pagar el pasaje, pero el problema es que no me acepta el pago con la tarjeta la página de la aerolínea. No sé si hacer un viaje largo hasta el aeropuerto, es como a 1 hora de aquí… Debería calmarme, esperar, la reserva me dura 24 horas y aún tengo tiempo mañana, pero es tanta la ansiedad, que eso hace que quiera tener el boleto aéreo en mis manos. Vuelvo a prender la radio, sé que si no pago el pasaje ahora, estaré el día de mañana intranquilo, mejor ahora que puedo hacerlo. Así que manejo con calma, de nuevo hacia la autopista de estas grandes avenidas, incluso más grandes que las de Tokio, a veces me confundo manejando. Sobre todo porque aquí se maneja con el timón a la izquierda.
Mientras manejo, perdido en esas vías, una de las cartas de Serena que parecían decirme que todo estaba bien, que estaba saliendo de una mala racha, comenzaba con una bonita descripción.
"Darien:
Por fin ha llegado la temporada del festival escolar, los alumnos y la escuela se ven diferentes, todos sonríen y se divierten haciendo los preparativos. A nuestro salón le tocó ser la cafetería. A mí me tocó hacerme cargo de los carteles, mientras que Lita se ofreció en hacer los uniformes que usaremos para el evento. Mina fue su modelo, por falta de caderas a mi no se me veía muy bien, pero no importa, no deja de ser un atuendo muy bonito. Seremos una cafetería con servicio inglés, si es que eso existe, claro.
Cuando estaba en la escuela media, las actividades nunca me resultaron tan fascinantes como me está resultando estar en la secundaría superior. Es más responsabilidad, lo sé, y es extraño que alguien como yo, que siempre le ha huido a la responsabilidad, me pueda mostrar tan entusiasta y activa. Se podría decir que eso es también por el ambiente que se respira, imposible no contagiarse, los alumnos de todos los salones se quedan hasta muy tarde preparando todo. Lita y Mina trabajan igualmente duro. Es reconfortante e incluso importante, ver como los alumnos trabajan en equipo para llevar a cabo las actividades del salón… Lástima que eso no ocurra con nosotras ¿verdad? Hoy, mientras estábamos haciendo lo que corresponde para el evento, tocaron en la radio "Search for you love", la canción que mantiene uno de los tantos mensajes a su princesa y si hubieras podido ver, toda la clase se quedó triste de que ellos ya no estén viniendo a la escuela. Lita espera que ellos vengan de todas maneras a visitarnos. Eso espero yo igual, luego de que lo viera hace un momento. Justo estaba ordenando las cosas en mi habitación, aprovechando que la pequeña Chibi Chibi dormía, cuando… algo muy extraño pasó, una mariposa roja revoloteaba por mi habitación, así que salí por la ventana y ahí lo vi, fue un momento raro, la mariposa desapareció frente a mis narices pero Seiya estaba mirando hacia mi balcón, ese mismo en el que tú también me mirabas antes de irte, apoyado en tu auto o en tu moto. Lo vi y quise bajar, pero el muy bobo me dijo que no me molestara, que él se conformaba con ver mi hermoso rostro. Jajaja, me burlé un poco de él diciendo que era un jovencito muy extraño, que los muchachos que van a espiar a la alcoba de una chica se les dicen mañosos, pero como cosa extraña, me llamó por mi nombre - ¡Aleluya! – y me dijo que estaba diciendo puras tonterías. Así que cuando se estaba despidiendo, lo invité sinceramente al festival escolar, que a todos les iba a entusiasmar con verlo ahí. Me preguntó por lo que haríamos, y se burló cuando le dije qué, porque dice que es aburrido, pero le mostré el uniforme y le comenté que los pasteles de Lita estarían realmente deliciosos. Pero chibi chibi se despertó y ya no pudimos seguir conversando, aunque me dio su palabra de que iría. Me dio gusto poder conversar con él como antes. Se siente un peso menos y no puedo negarte, Darien, me siento feliz de poder tener su amistad a pesar de todos los problemas que han ocurrido.
Si estuvieras aquí, seguro vendrías al café, le avisaríamos a Andrew junto con las chicas, y yo misma te atendería, cuidando que nadie de las chicas de mi salón quiera acercarse a ti de un modo distinto a cliente. Seee, sé que soy celosa, no lo voy a negar, tú lo sabes más que nadie, pero es que eres tan guapo, que llamas la atención por donde vayas, así que debo cuidar lo que es mío. Espero que el próximo año ya puedas estar aquí para que asistas a lo que sea que nos toque presentar y pueda presumirte ante la gente. Me siento tan orgullosa de tenerte de novio que espero ser mejor persona para que te sientas aunque sea un poquito, asíiiiiii de chiquito –lo que juntas tu dedo índice con el pulgar- de mí.
Bueno, por el momento debo dejarte ya, mañana hay escuela y ya es tarde, mamá ya me dijo que apague la luz y tiene razón.
Cuídate, abrígate y come bien, que mamá siempre me pide que te recuerde que la comida chatarra produce enfermedades y baja las defensas ¡Jajaja! Algo que debería aprender para mí.
Te amo,
Tuya,
Serena.
Claro que hubiera ido a tu festival escolar, claro que te hubiera dicho de todas las formas posibles e idiomas de que no importa qué, a mí el resto de chicas no me interesan más que tú. Lo más probable es que hubiera comprado muchos de los pasteles y cafés con tal de que te sintieras feliz de tenerme ahí un buen rato, y tener el pretexto de poder pasar unas horas contigo. Y te hubiera dicho que hiciste muy bien en decirle esas cosas a ese jovencito, porque aunque sé que eres hermosa, yo también puedo sentir celos de que alguien más te lo diga, sobre todo cuando ese alguien más realmente quiere algo contigo y tú no notas eso. Pero claro, no te hubiera dicho que eran celos, porque nunca te lo había mostrado antes, y tú no hubieras notado diferencia alguna, porque nunca te he mostrado nada antes. Totalmente mi culpa, pero así fui, porque creo que así como tú has evolucionado, yo también he dado muestras de que tengo sentimientos hacia ti, tan profundos y –sobre todo- normales y humanos, hacia ti. A lo que tenemos que llegar cuando estamos al filo o al extremo de una situación que parecería ya no tener retorno.
Manejo con calma, agradeciendo que no haya tanto movimiento de autos, aunque sí de camiones, que como siempre, se tocan la bocina entre ellos o entre los autos que lo hacen a modo de saludo divertido. Veo la hora y aprovecho en llamar por teléfono a los muchachos, para avisarles que demoraré.
-Darien, Darien, Darien, amigo mío ¿ya estás viniendo? –la voz extrañamente melodiosa de William.
-Aviso que tardaré, más bien cuando esté en camino les llamo para que no me cierren la puerta de ingreso a los dormitorios, sino tendré que dormir en el auto.
-Y nosotros nos quedamos sin reservas, y eso no puede pasar, no… -Sigue con su tonito, se nota que está en burla.
-Vale, sigan haciendo lo que sea que estén haciendo.
-Pues nada malo, Cedric ha ido por copias y yo acabo de sacar un molde para que se airee.
-Cuando esté por algún sitio decente, les aviso si encontré sus encargos.
-¡Perfecto! ¡Maravilloso!
-Ya, Adiós.
Al momento de colgar, escuché la risa de Will y un sonido de disparos. Sí, deben estar tonteando con algún juego de la computadora. Will, si bien es serio y responsable, no dejo de pensar que es un chico con un buen carácter, pese a que al conocerlo me pareció tan directo… tan terriblemente inglés. Pero es un buen amigo, lo acepto, pensar que antes se me hacía tan complicado tener amigos y no es que ahora sea el juerguista de la universidad, pero al menos ya no me cierro a las oportunidades de hacer amistades. A demás, he tenido suerte con Cedric, que es un buen muchacho, no es molesto y mantiene el mismo orden que yo para hacer las cosas y es quien me presentó a William. Serena me diría en estos momentos que no debería preocuparme por estos menesteres porque soy un tipo simpático y es normal que la gente quiera ser mi amiga. Siempre ella viendo lo mejor de mí.
Mientras manejo, y una canción que suena mucho en la radio, Untitle del grupo Simple Plan, recuerdo por alguna razón que no tiene mucha conexión, la otra carta de Serena, una que habla luego del festival escolar y del acontecimiento ocurrido con ella. Una carta llena de angustia, como todas las que estaban escritas en ese arco de tiempo.
"Darien, disculpa, de verdad, no puedo más con esto, me siento tan mal. Han pasado unas cosas demasiado difíciles, situaciones que no puedo controlar, sentimientos se desbordan de mí. Creo que si sigo así, no podré con cosas peores, saldré derrotada. Eso es lo que temo, pero… a este paso ya nada me sorprende viniendo de mí misma. Sólo siento, siento y siento. Darien, te juro, me estoy ahogando, me falta tu aire en mi vida, eso demuestra que soy una perdedora, que no me puedo valer por mí misma, que no sé hacer las cosas por mí misma, que… que no te merezco.
…Estoy sola en casa, esperando poder escuchar tu voz, preguntándome constantemente cómo hacer para no tener que recurrir a nadie con mis angustias, aprender a valerme por mi misma, y sé que no deberá ser tan difícil, pero me estoy ahogando, Darien, me ahogo en mi propio intento, pero cada despertar, cada vez que los rayos del sol llenan mi rostro, es cuando me vuelvo a poner de pie y me enfrento a todo, muestro mi rostro con una expresión tranquila y me olvido de todo, hasta que de nuevo en mi soledad aparece la angustia o la tristeza. Parece que sólo sirvo para aparentar pero no para realmente sentirme fuerte o bien. Soy un desastre, lo sé, pero llegará el día en que no tenga que depender de los demás por mi estado de ánimo, ni tenga que invadir el espacio de los demás con mis preocupaciones. Eso te incluye, Darien, porque cada vez que pienso en ti, tengo que recordar el esfuerzo constante que haces para poder realizar tus sueños, y no puedo ser una carga para nadie y menos para ti… Lo siento, se suponía que al iniciar esta carta te decía que no leerías nada que fuera molesto, pero nunca cumplo completamente mi palabra…
Intentaré seguir contando lo que ha pasado, no sé si lo logre, porque en estos momentos tengo todo muy fresco, todo es muy reciente. Y doloroso.
El domingo, Darien, fui víctima de Sailor Lead Crow, ella quiso quitarme la semilla estelar, es más, lo logró. Amenazó con mandar a todos por un agujero negro. Casi lo logra, pero gracias a Chibi Chibi y a la princesa del planeta de fuego, a la princesa de los muchachos, es que me salvé. Es una mujer con una calidez maravillosa, ahora entiendo porque la desesperación de Seiya, Taiki y Yaten por encontrarla, porque es una persona que con su sola presencia calma el ánimo de quien sea. Su aroma, Darien, era el que tenía Chibi Chibi en su caldero, así que en cierto modo, ella estuvo en casa, conmigo, era quien me cuidaba y me hacía sentir bien. Si las hubieras visto, transformadas en sailors, hincadas en el suelo, llorando al ver a su preciada princesa delante de ellos, realmente me conmovió, porque por ella es que las Sailor Starlights estaban en la tierra, y eran Three Lights para todos, para que ella volviera a su camino.
La princesa, luego de decirles que había causado muchas molestias, debía decirles antes que todo, que ella tenía una misión muy importante que cumplir, para luego dirigirse a Chibi Chibi, y a mí, para decirme que sin que nos diéramos cuenta, ella pudo enterarse de todo sobre nosotros desde el interior de la vasija que Chibi Chibi llevaba consigo desde un tiempo. Dijo que tenía que hablar conmigo, y a continuación, todo lo que habló, me dejó impactada.
A la tierra, han venido personas desde muy lejos para presenciar una batalla sagrada que será en la vía láctea. Esta batalla es conocida como la guerra de las sailors. Las sailors Scouts de todos los planetas han ido renaciendo. Ellas han existido desde la antigüedad para proteger a la vía láctea de todo aquel que amenace con destruirla… Y también ha existido el origen del mal, es decir, el caos. El caos fue derrotado y encerrado por la legendaria Sailor Scout, la más fuerte de todas.
Sin embargo, ya ha pasado mucho tiempo y desafortunadamente, el caos volvió a aparecer por toda la vía láctea. Rei exteriorizó algo que estuve creyendo igual, que Sailor Galaxia es el caos, pero ella está robando todas las semillas estelares y quiere ocasionar un caos por toda la vía láctea para convertirse en la soberana. Dijo que aún quedan esperanzas, que necesitamos la luz de la esperanza que dejó la legendaria Sailor Scout. Ese fue uno de los motivos por el que ella vino a escondidas, para encontrar ese poder.
Pero, Sailor Star Healer no lo ve así, para ella es suficiente que su princesa esté con vida para poder reconstruir su planeta. Sailor Star Maker es del mismo pensamiento, que deben regresar, quien no dijo nada fue Sailor Star Fighter, pero no importa qué digan, su princesa fue clara, no podrán regresar mientras no se encuentre la luz de la esperanza para encerrar al caos. La princesa me suplicó –algo que no era necesario. – que las ayudara con mis poderes y a buscar la valiosa luz de la esperanza. Pero antes de que pudiera dar mi respuesta, llegaron Sailor Uranus y Neptune, como siempre, muy sarcásticas, debo decirlo, pero cuando las sailors Starlights estaban respondiendo a su ataque, la princesa las calló, diciendo que siempre creerían en nosotras. Se fue muy digna, sabiendo… sabiendo que no importa lo que dijeran, esto era algo entre nosotras dos.
Pero, luego de eso, Darien…
Darien, te necesito, te necesito mucho, mucho. Cuando regresé a casa, todo me daba vueltas, todo me era confuso, la princesa hablándome de ese modo, las chicas que me miraban y hablaban entre ellas, Haruka y Michiru que me volvieron a advertir cual era mi papel en esto. Y yo sólo escuchaba tu voz en mi cabeza, era lo único que escuchaba, llamándome, diciendo que no permitiera una injusticia. Mientras venía a casa, las chicas no dejaban de hablar entre ellas, de lanzarme miradas. No las escuchaba, me perdí por completo en ese camino, porque en mi cabeza las palabras de los demás me eran indiferentes, sólo tú voz y la voz de la princesa, se entremezclaban de un modo que… me aturdía. Al final las chicas, no sé cómo, decidieron que al día siguiente me buscarían para ir a la escuela. Pero yo solo pensaba en ti, en escuchar tu voz, en ver tu rostro un momento, Darien. Cuando salí por el balcón, el auto de Haruka estaba afuera. Entonces me di cuenta que me estaban vigilando. Seguro para ellas yo no soy confiable y creen que haré una idiotez, pero no, no llego a tanto. Me sentí tan mal de ver el auto azul estacionado. Me sentí muy mal. Toda la noche y parte de la madrugada, marqué al número de tu apartamento, colgaba y volvía a escuchar tu voz de la contestadora, porque lo único que quiero es poder estar contigo, escuchar tu voz, ver tu rostro. ¡Darien, por favor! Ahora si es un ruego, llámame, ven… lo que sea que me haga sentir cerca a ti, lo que sea, aunque me tengas que regañar por todas las cartas que te escribo, por el tiempo que te hago perder cuando recibes una carta mía, lo que sea, lo que quieras, por favor, sólo déjame escucharte, sólo déjame sentirte cerca, por favor.
Lo siento, lo siento…
Tengo una última cosa que decirte. Con esto, creo que ya no volveré a escribirte más, al menos hasta que me calme.
En la mañana, efectivamente, vinieron a buscarme Mina y Rei para ir juntas a la escuela, porque igual ellas temen por mí. ¿De verdad puedo llegar a ser tan ingenua? Yo creo que sí, yo creo que eso es lo que creen de mí, debe ser porque esa es la imagen que he proyectado siempre. Al menos eso lo dejó claro Rei ahora, que era ingenua por creer que no me pasaría nada. Según Mina y Rei, el enemigo puede hacerse pasar por cualquier persona, porque ya saben que soy la poseedora de una semilla estelar. Pero no dejó de abrumarme tantas atenciones. Rei me dejó en la escuela con Mina y fuera esperaban Amy y Lita. Rei se fue tranquila y ya en el salón me mostraron una serie de artilugios como para espantar a la persona más aguerrida. O al menos para hacerla reír: Una macana de policía, gas lacrimógeno y un amuleto del templo Hikawa. Esos objetos eran para mi protección, querían que los usara. Lita también me garantizó que ellas me protegerían. Bien… Luego, inocentemente, soplé un silbato que estaba entre las cosas y ocurrió algo que me dejó pasmada: Rei llegó hecha un vendaval a mi clase con el sólo llamado de ese silbato. La verdad es que sentí pena por ella, por haber hecho todo un recorrido para venir a mi clase y todo porque soplé el bendito silbato.
La cosa no terminaba ahí; en gimnasia tuve a Mina y Lita pegadas a mi persona como si fueran mis siamesas, en clase de cocina fue lo mismo sin contar con canto. Ya era una exageración, te juro que sentí que no podía respirar. Ni al lavabo podía ir si las tres no estaban dentro esperándome.
Pero llegó un momento en que me sentí totalmente mal, de nuevo volví a recordarte, mientras ellas hablaban y decían que debían quedarse en casa por las noches para cuidarme y Mina de dejar de venir a la escuela para hacer un campamento. Ya… puede que eso te de risa, que te provoque una gran carcajada por las ocurrencias de Mina, pero yo a esas alturas estaba hastiada. Les dije, con ciertas lágrimas de… no puedo decirte si eran de pena porque desconfiaban de mí, o de rabia, por ese mismo motivo. La cosa es que ya estaba molesta, y sabes que yo realmente no me molesto mucho… les pedí de la mejor manera si acaso no podían confiar ni siquiera un poco en mí, Lita y Amy se disculparon un poco por eso, como que no querían decir que no confían en mí, pero Mina… Mina desató algo… algo con lo que ya no sé qué hacer… Mina dijo que sería angustioso verme en problemas, sobre todo porque no estabas tú. Me sentí muy mal, verdaderamente mal, pero me recompuse y les dije que dejaran de preocuparse por mí, que yo estaría bien, que yo sola podía cuidarme. Termine diciéndoles que me dejaran en paz.
No pude irme a casa, no quise hacerlo, me sentí tan destrozada, por dentro quebrada. Darien, no es un reclamo, no… por favor, no lo tomes como un reclamo, sólo quiero que leas en esta carta lo que estoy sintiendo, como la vida se me ha complicado a un punto en que siento que nada tiene sentido y que sin embargo, es aún peor porque no estás a mi lado. Terminé subiendo a la terraza de la escuela, viendo y no viendo a los chicos que jugaban futbol. Me puse a… hablar contigo, como si te tuviera en frente, preguntándote porque no me escribes, algo que me pregunto en estos momentos ¿por qué no me escribes? Me siento muy sola sin ti, me siento sola, Darien.
Pero estaba en todas esas cavilaciones cuando llegó una estudiante, que en realidad no lo era, se trataba de Sailor Tin Nyanko. Me dio la lucha y yo me le enfrenté a ella, no iba a permitir por nada del mundo que me derrotara, yo podía protegerme sola, sin ti, sin ellas…
Y de pronto… una rosa roja cayó de lo alto. Te juro… sentí una presión en mi pecho. Yo creí que eras tú, que habías regresado para estar conmigo a mi lado, para protegerme… pero todo fue un engaño de mi mente ¿sabes? Resultó ser Seiya. Yo… me sentí tonta, perdida de nuevo, perdida tratando de recuperar la cordura. Seiya se transformó en Sailor Star Fighter y dijo que no permitiría que me lastimaran. Terminó la batalla como siempre, pero para mí todo era gris, como en ese momento se había convertido el cielo. El cielo, mostraba el estado en que mi alma y mi mente se encontraban, dolorosos, tristes e inundados en más lágrimas que no quería detener.
Mientras empezó a llover, no pude dejar de hablar con Seiya como aquella vez en el mirador, pero esta vez saqué todo lo que me había estado conteniendo, de que en verdad yo no soy una persona entusiasta como otros, que aunque me propusiera el día de hoy hacer la tarea llegando a casa… siempre como dulces, me da un poco de sueño y al fin de cuentas me quedo dormida sin importarme lo demás. Le conté que también me había propuesto esforzarme sin la ayuda de nadie… pero que te había recordado al ver esa rosa roja. Que pensaba que no habría ningún problema si no me escribías o no me llamabas porque te dedicarías a estudiar, que creía que mi obligación era vivir sola un tiempo… pero que no puedo vivir sola, no puedo… -Disculpa los borrones por las lágrimas, ya sabes en qué estado de ánimo me encuentro. – Me puse a llorar, derrotada, exclamando lo que tanto me estaba costando decir en voz alta, que te extraño, que te extraño mucho, Darien, pero lo que pasó después… no lo esperé… nunca me lo hubiera imaginado. Seiya se puso a mi altura, en el suelo, tomándome de los hombros, diciendo si acaso… si acaso no podía reemplazarte, volviendo a repetirme que lo dejara reemplazarte. No tuve una respuesta, no la tuve en esos momentos porque mi cabeza era un hervidero, una olla de grillos que no me dejaba si quiera procesar lo que acababa de pasar. Sólo que luego de un rato de estar con él bajo la lluvia, tomé mis cosas y me fui, me vine a casa. Me la pasé intentando poner en orden las cosas, pero sólo me confundía más, no por Seiya, no, sino por el hecho de que ¿en qué momento él llegó a tener estos sentimientos por mí? Me la había pasado llorando por ti, pensando en ti mientras la única persona en la que alguna vez, como ahora, me pude abrir para decirle lo que pasaba, resulta que sentía como yo siento por ti, y eso me llena de culpa, de confusión también. Mientras estaba en la tina, mi cabeza no dejaba de recordarme lo que había ocurrido en la escuela: mi llanto, mi dolor y las palabras de Seiya de que te quería reemplazar.
Cuando salí de la tina, Rei estaba en mi habitación, con una expresión herida e indignada. En su rostro reflejaba algo que hace tiempo venía sospechando de todas: Que creían que te había olvidado, que estaba empezando a sentir cosas por Seiya… todo cuadraba, las frases de Amy, la manera de acusarme… Pero en el caso de Rei… No lo sé, no lo esperé, no esperé esa mirada. Empezó su discurso diciendo:
"-¿Qué piensas hacer? Tendremos más problemas sino decides bien las cosas, no puedes estar jugando con los sentimientos de las personas.
-Pero. –Realmente quería expresar algo que no sabía bien cómo…
-¡Nada de peros! ¡Eso no sirve! –Rei mantenía su rostro, si bien vi un dejo doloroso en su mirada, vi también esa misma indignación por lo que ella creería, y que acepto que es verdad en parte, mi falta de aplomo. –Si no decides bien las cosas, Seiya puede salir lastimado… No puedes estar jugando, recuerda que tienes una persona a quien querer ¿O no? –Vi tu foto, esa en la que estamos juntos en el parque, en primavera. -¿Lo quieres… más que a nadie no es cierto? Entonces no tienes por qué dudar, sobre todo en este momento."
Darien, las lágrimas bajaron nuevamente cuando escuché a Rei decir eso, mientras tomaba nuestra fotografía. De verdad, era duro tener que oír a Rei decir eso de mí, dudar de mí…
"-¿Qué te ocurre?"
No pude callarme más, ya he callado demasiado ¿No crees?
"-Me pregunto qué estará haciendo Darien?
-¿Eh?
-Allá debe ser de día porque aquí ya nos vamos a dormir. Me pregunto si le irá bien en todas sus materias de la universidad… Me imagino que ha de tener muchos amigos porque él es muy agradable.
-¡Serena! -Rei estaba muy confundida, Darien, su rostro… Su rostro me indicaba que estaba confundida con mis palabras.
-Espero que no se haya enfermado seriamente de algo.
-Oye Serena, ¿qué estás diciendo? –Rei se había acercado a mí, seguía con el rostro de duda, pero ahora… creo que cierta angustia. –¿Darien no te ha escrito ni ha hablado?
–Uhuh. -Hice un movimiento con la cabeza, uno negativo, no podía hacer más.
-¿Por qué? –Su rostro… creo que expresaba lo que tanto había estado evitando expresarles a ellas.
-No he recibido… ninguna respuesta.
-¡¿No la has recibido?! ¡¿Desde cuándo?!... Serena…
-Desde que se fue"
Su reclamo… su reclamo no sé como procesarlo. ¿Debo molestarme, debo sentirme aliviada, triste, desesperada?
"-¿Por qué no nos dijiste algo tan importante como eso, Serena?"
Mientras hablábamos, se escuchó en las noticias que el grupo Three Lights se desintegraría. Eso fue algo que ninguna de nosotras esperó. Anunciaron que mañana sería su último concierto y pienso ir. Pienso ir porque es hora de dar respuestas, es hora de enfrentarme con Seiya, porque debo darle una respuesta clara, que es lo que él espera. Creo que si no hubiera escuchado esa noticia, yo no me hubiera podido decidir, no porque las palabras de Rei no fueran importantes y no remecieran dentro de mí todo aquello por lo que yo callaba, sino porque Seiya merece saber que le diga que yo no puedo corresponderle, no puedo porque simplemente te amo, me respondas o no lo hagas, yo te amo, eso es suficiente para que él descarte cualquier posibilidad.
Pero bastó que Rei se fuera, me dejara sola de nuevo, para que volviera a sentirme tan mal y derrotada como antes, como se lo dije a Seiya…
Esta es la última carta, Darien, la última con quejas y lamentaciones, te prometo que la próxima vez que escriba, será porque ya me siento bien del alma y del corazón, de mi mente que me juega malas pasadas. Cuando por fin haya podido pegar todo lo que está quebrado en mí, volverás a recibir una carta mía.
Te amo, no lo olvides nunca, eres lo más bonito que me ha podido pasar.
Tuya, con todos sus pedazos…
Serena."
Mientras repasaba en mi cabeza la carta tan larga que me mandaste, la última de todas esas cartas que tengo en mi poder, y que son un alivio, llegué al aeropuerto. Mucho movimiento en la parte de nacionales, como siempre, personas que entran y bajan de las escaleras eléctricas, personas que entran y bajan de los pequeños buses que pasan por ahí, como de los ferrys, que recorren el lugar. Nuestro aeropuerto es más ordenado, igual de grande, pero ordenado. Acá la gente se atropella para poder llegar a los gates en los que tendrán que esperar para abordar el avión a sus respectivos destinos.
Me acerco a una recepción con dos señoritas y saludo lo más educadamente posible, como es de noche, si son del turno de la tarde que están por retirarse, estarán más que cansadas. Una de ellas me sonríe, y efectivamente está cansada, pero le contesto el gesto por igual.
-¿En qué podemos atenderle? –Saco mi papel impreso con la reserva de mi pasaje separado y lo estiro.
-Quiero pagarlo de una vez, por favor, no quiero perder el vuelo ni la oportunidad del precio.
-Como no señor, un momento. -La señorita digita unos números en la computadora y luego mueve la cabeza afirmativamente. –Aquí lo tengo ¿Pagará en efectivo o con tarjeta?
-Efectivo. –Una asentada por parte de ella. –Son US$ 1350.10, incluye los taxes e impuesto de salida. –Doy una asentada y como buen japonés que soy, que casi no usamos tarjetas de crédito, le doy dinero en efectivo, pagando así, por fin, mi boleto de llegada a Serena. La señorita termina de imprimir mi boleto de avión y me doy cuenta que esta vez haré un vuelo menor de 15 horas, menos tiempo de espera para llegar a ver a Serena… claro, que de ahí debo irme a la isla en donde ella está, pero lo que verdaderamente importa, es que ya estaré cerca de ella, de mi Serena.
Al salir de la recepción, me acerco a una maquina de café, y me tomo un shot de café negro, porque el sueño ya se está apoderando de mí. Así que me dirijo nuevamente al auto, sintiendo el frío en el rostro, despejando un poco y así poder llegar a la universidad sin problemas. Saco el auto, ya sin esperar esta vez, con destino a las compras encargadas por mis amigos.
El camino a la universidad es lento, repaso mentalmente los temas más importantes que entrarán en uno de los tantos trabajos que deberé entregar y la verdad es que no sé cómo haré para entregar todo lo que los profesores nos han dejado… incluso hay trabajo que hacer para los días libres. Eso es lo que justamente debo avanzar, no me quiero llevar tareas e investigaciones o tener que estar pensando todo el tiempo mientras estoy en Japón de todas las responsabilidades dejadas de lado. Eso sucede porque soy un maniático del orden y siempre me ha gustado cumplir y cumplir bien, porque si se va a hacer un trabajo, no se va a presentar algo a medias o con pura palabrería, se debe presentar con sustento. Sonrío, esa es una de las tantas cosas que le batallaba a Serena.
Estando en el auto, recibo un mensaje de texto. Me alegra porque es un mensaje de Serena. Y con carita feliz incluida.
"Hola Darien, hoy me pusieron calificaciones a un dibujo en acuarela y me pusieron 87, nada mal ¿verdad? No le he podido tomar foto porque la cámara estaba llena, así que en cuanto descargue, le tomaré foto y la enviaré al correo. Te quiero mucho, mándame más fotos del lugar para mostrarles a los chicos que mi novio está en un lugar maravilloso estudiando medicina... Besos. ^^"
Le respondo con la misma emoción, aprovechando que hay tanto coche detenido.
"Me parece estupendo que te sientas tan bien contigo misma, debes seguir practicando todo lo que te digan, pero sobre todo no bajes la guardia, cuando sientas que algo no te sale bien, simplemente piensa que lo lograrás si te das cuenta que todo lo puedes. También te quiero."
No le voy a contar sobre lo del viaje, quiero que sea a todas luces una sorpresa para ella. Quiero buscarla en Hokkaido, quiero gozar con el momento, poder ver su expresión al verme, su rostro expresarse al oír mi voz y su piel… bueno, eso es seguro que también se expresará.
Como tengo un seven eleven cerca, pasaré a comprar cerveza y café para mí. No creo que deba beber una lata de nada, porque tengo muchas cosas que avanzar. Mientras llego a la tienda y me hago el café a mi gusto, aviso que estaré llevándoles su provisión de latas de cerveza mientras escucho el agradecimiento de Will y también el ruido de el disparo de unas escopetas o algo parecido –Jugando en la computadora. –pero no les digo nada, ellos saben cómo controlar su tiempo.
Pago todo y el hombre que atiende discute con la mujer de limpieza. Pero ella parece no hacerle caso, lleva los audífonos puestos y es una manera de retar al hombre. Me sonríe al ver que me quedo en caja esperando que el hombre me dé el vuelto que espero.
En uno de los estantes, mientras espero mi vuelto, veo que hay unas figurillas de sailor moon y las demás sailors. No sé si sería tonto comprarlas, se me hace curioso tener ahora algo así, cuando las conozco personalmente, igual y podría comprarlas para dársela a ellas, pero no… creo que las que venden en Japón son mejores.
Recibo los productos y me dirijo al auto, esperando que el tránsito haya podido bajar algo, pero lo dudo. Así que no hago otra cosa más que seguir en ese tránsito y ver las luces de la autopista. Llamó al móvil de Ced y me contesta rápido, sin esperar que le diga nada.
-Iré a ver el estado de la puerta, la dejaré abierta si está cerrada, sólo… trae cerveza. –Cedric cuelga sin darme tiempo a decirle nada, pero igual no hay nada que decir, sólo llegar.
Sigo manejando con calma, y ahora sí, las calles aledañas a la universidad están tranquilas, vacías, poca gente caminando, pocos autos que pasan y muchas casas sin nada de luces, lo más seguro es que los miembros de esas casas estén durmiendo ya, soñando realidades o viviendo angustias, todo puede ser posible en la mente de las personas.
Cuando llego y bajo todo, decido pasar a dejar las cervezas que me han pedido. Veo que efectivamente juegan detenidamente en la computadora.
-Gracias Darien ¿te quedas?
-No gracias, tengo que adelantar unas cosas de la universidad. Cedric, por favor, no hagas ruido al entrar.
-Vale compañero.
Lo primero que hago al llegar es ordenar algunas cosas que tengo sobre la cama, principalmente libros y mi cuaderno de apuntes. Veo unas separatas de la última clase y los puntos para el trabajo que debo hacer. No importa, sé que lo voy a resolver porque tengo los libros que fui encargando con tiempo, adelanté varios trabajos de la semana, por lo que mi tiempo ahora será dedicado, antes de viajar, a poder avanzar todo lo que deba entregar a mi regreso. Aunque… ya no me importaría tener pendientes si estos son por haberme quedado con Serena, la mujer que creció ante mis ojos a través de aquellas cartas que mostraban sus sentimientos… Y pronto compensaría todo ese dolor, ya pronto.
Buenas noches a todos mis lectores!
Bien, acepto que tarde mucho en publicar, pero debo decir que no iba a dejarlo, claro que no, se los debo a ustedes, pero también a mí misma, porque es la primera historia que escribí en serio para Sailor Moon. Tuve que conectarme muchas veces con el motivo del por qué escribí esta historia, porque llegué a un punto en que me preguntaba por todo lo que me había esforzado antes y por qué ahora no. No puedo responder a esto ahora, pero lo que sí sé, lo que les puedo decir es que ya están todos mis capítulos terminados, aunque les diré que este capítulo sería en realidad dos, porque pensé retomar los capítulos cortos como cuando inicié, pero me dije que es mayor tortura para ustedes y también para mí, así que jugué con los chaps, los arreglé, uní, en otras palabras, ensamblé mi primera historia.
Los demás están escritos, así que lo que debo hacer ahora es otra vez ensamblar, quitar párrafos, agregar otros, cambiarlos de lugar y así, como terminó siendo este. Espero que les guste, me esforcé mucho, sobre todo porque he tenido que dejarlo de lado muchas veces porque en casa me hicieron la guerra, tengo un problema con la vista, y se supone que yo no debería estar más de 4 horas frente a una pantalla de computador o de televisor. Al inicio se me prohibió por cerca de un mes entrar, luego mi doctora me fue aumentando las horas de a poco. Igual y aprendí hace poco a sacarle la vuelta a mi madre, que es mi más férreo guardián, por eso a veces me pueden ver en las madrugadas en facebook, cuando todos duermen, yo entro jajaja.
Antes que nada, debo agradecer a dos personas:
Xime, espero no me mates, pero si todo sale bien, antes que termine septiembre, tendrás el final. Está en forma desigual, quiero decir que falta que ensamble todos los párrafos escritos con algunas cosas por ahí, pero lo leerás, con todo y lo que sé qué esperas que suceda. Espero igualmente que me dejes un gran RW, con todo, lo bueno, malo, bonito o feo que te pareciera este chap, por favor, sabes que espero de tu parte esto, porque por los motivos que me diste para seguir, es que no dejé de teclear en cada uno de mis ratos en la PC. A veces me frustraba, bueno, no a veces, siempre, pero recordaba que el resultado final sería lo que importara, así que… por fa, no te comas nada ¿sí? Te quiero muchísimo y te extraño también.
Clara, ya sé que tú no lees esta historia, pero te traje muerta al inicio, cuando comencé el chap. No te quise molestar luego porque sé que no eres fan de esta historia, no la has leído, así que me hice de tripas corazón y dejé que esto saliera solo, sin más supervisión que lo anterior mostrado. Te agradezco, como lo hice en chaps pasados, porque aunque no lees esta historia, tu sola presencia, sea en mensajes de texto o correos, me animan, bueno, eso ya lo sabes. Y decidí posponer tu historia de cumpleaños, porque tenía que ensamblar las piezas de este. Pero termino esta de acá, y tendrás a tu Robbie en tu adagio personal. Gracias.
Agradezco a todos sus RWs de apoyo, de jalada de orejas, a las nuevas lectoras, que me han dejado sus comentarios, y por supuestos a mis lectores de siempre, incondicionales, les agradezco la espera y les pido mil disculpas, pero aquí esta, por favor, no se preocupen, pueden dejar los RWs que quieran, sobre todo si son kilométricos, y que me cuenten como sienten este capítulo después de tiempo, su opinión me es importante, sobre todo, cuando sólo queda el final, que es el capítulo que viene, y el epílogo.
Un beso a todos ustedes.
