-NOSTALGIA-

Kenji caminaba por las calles con la mirada baja y las manos en los bolsillos, faltaba poco para que amaneciera, el cielo comenzaba a iluminarse un poco, el aire frío se hacía notar a cada paso que daba, por los techos de la ciudad, Leonardo y Karai caminaban y saltaban de vez en cuando, ambos tomados de la mano, hablando de cuanto se querían y cuantas promesas se hacían a su corta edad, ambos estaban a solo un paso de cumplir la mayoría de edad para poder tomar sus propias decisiones

Iré a verte más tarde – dijo Karai mientras se detenían a unas cuadras para llegar a la Mansión Oroku

Te estaré esperando – dijo Leo con una sonrisa, ambos se acercaron y se besaron – hasta pronto Karai – dijo Leo separándose de ella

Hasta pronto Leo – dijo ella con una sonrisa y bajo a las calles para seguir caminando para llegar a su casa, Leo se quedó viéndola un rato y luego se dirigió nuevamente a las alcantarillas

Karai caminaba tranquilamente con una ligera sonrisa en su rostro, al llegar a la esquina de la cuadra se chocó con otra persona y ambos cayeron al suelo

¿Kenji? – dijo Karai en el suelo mirándolo

Karai… hola – dijo de igual manera

¿Qué haces afuera? – dijo ella levantándose

Pues… vengo de ver a mi padre… ¿Y tú? – dijo Kenji levantándose y poniendo las manos en sus bolsillos

¿Yo?... bueno… se podría decir que recién estoy volviendo a casa – dijo ella mirándolo, Kenji enarco una ceja mirándola – te cuento en el camino – dijo Karai con una leve sonrisa, Kenji asintió y ambos empezaron a caminar y a contarse lo que hacían fuera a esa hora

Así que regresaras a Japón… – dijo Karai mientas habría la reja de la mansión para entrar – aun lo estoy pensado… y… tú… pasaste la noche con Leonardo – dijo con la mirada baja – si… digo no… la verdad si… pero no… es decir – dijo nerviosa – tranquila – dijo Kenji con una sonrisa – pasé la noche en su casa… pero no con él – dijo sonrojada

Ah… que bien – dijo repentinamente – ¿qué? – Nada… no dije nada – dijo Kenji nervioso, Karai enarco una ceja, siguieron caminando por el jardín y entraron a la mansión

Bueno Kenji… tengo que ir a dormir un poco – dijo Karai subiendo las escaleras y dejando a Kenji en la entrada – nos vemos Karai – dijo Kenji mientras seguía caminando de frente

Karai dio un suspiro al llegar a la puerta de su habitación, abrió suavemente la puerta y entro seguidamente cerrándola cuidadosamente para no hacer ruido

¿Estas son las horas de llegar? – dijo Hiroko saliendo de una esquina haciendo que Karai se asustara

Me asustaste… – dijo Karai con una mano en el pecho – lo siento… ¿Qué hay en la bolsa? – Dijo Hiroko mirando su mano – pues mi traje – ¿Qué hace ahí y por qué estas con una ropa que no es tuya?

Pues… luche al lado de las tortugas y el traje se rasgó… y pase la noche con ellos… April me presto ropa limpia – dijo mientras sacaba su traje de la bolsa

Te lastimaste el brazo – dijo mientras la veía – solo fue un rasguño… Leo me curó – dijo ella sonriendo viendo su vendaje

Vaya… que mal que se rasgara – ¿se puede arreglar? – Claro… yo lo hice… así que podré arreglarlo – gracias madre – no es nada Karai – Hiroko se acercó a abrazarla

Bueno tienes que dormir – Hiroko recogió el traje y lo puso sobre el sillón, arregló la cama para que Karai pudiera dormir – descansa un rato si – Hiroko le dio un beso en la frente, Karai se recostó tranquilamente y empezó a quedarse dormida

Hiroko se sentó en el sillón y empezó a coser nuevas prendas para que Karai usara con su armadura, cuando terminó empezó a lustrar el traje de metal cuidadosamente

Hiroko… – dijo una de las sirvientas entrando – ¿Qué sucede? – Dijo ella mirándola – el señor Oroku quiere verte – de acuerdo… gracias – la sirvienta asintió y salió de la habitación

Hiroko guardó cuidadosamente la armadura en una maleta y puso el traje negro dentro de un forro de ropa y lo acomodo suavemente, cerró la maleta y lo colocó debajo de la cama de Karai, vio a su hija profundamente dormida y salió de la habitación en dirección al despacho de Saki

Hiroko camino por los pasillos tranquilamente y pasó por la habitación de Kenji, vio la puerta abierta, se detuvo en el borde de la puerta, la habitación estaba vacía

Disculpa – dijo Hiroko llamando la atención de la sirvienta que estaba limpiando la habitación – ¿Dónde está el joven Kenji? – dijo Hiroko entrando a la habitación

No lo sé Hiroko… cuando vine a limpiar la habitación, no había ni las pertenencias del joven… algunos dicen que lo vieron salir de la mansión con maletas… pero no sabemos dónde podría estar Hiroko – dijo la sirvienta y continuo haciendo sus labores

Gracias… – dijo Hiroko y salió de la habitación, llego al despacho de Saki y tocó la puerta

Adelante… – dijo Saki que estaba sentado en el escritorio revisando algunos documentos

¿Querías verme? – dijo Hiroko entrando – siéntate Hiroko – dijo Saki señalando la silla que había frente a su escritorio, Hiroko se sentó y lo vio mientras que él aún seguía viendo los papeles – ¿Qué quieres Saki? – dijo ella impaciente – Hiroko quiero que me firmes unos documentos – dijo Saki mientras le alcanzaba los papeles – ¿de qué se trata? – Dijo ella mientras empezaba a leerlos – Karai muy pronto cumplirá la mayoría de edad… en esos documentos le estoy cediendo a mi hija, el mando del Pie justo cuando cumpla los 18 años y mientras ella sea menor de edad… tu estarás a cargo del Pie – dijo mirándola – ¿Qué estas tramando Saki?, se supone que el mando del Pie deberías cedérselo cuando se case – dijo Hiroko devolviéndole los papeles

Saki guardo silencio por unos momentos – solo fírmalos, de todas maneras, ella esta a cargo del Pie – Hiroko enarco una ceja mirándolo con un poco de desconfianza, agarró una pluma y empezó a firmar cada uno de los papeles – volveremos a Japón en unos días – Hiroko dejo la pluma en el escritorio y salió del despacho sin ver a Saki – bien… – dijo Saki para sí mismo

Hiroko se dirigía nuevamente a la habitación de Karai, pero su celular empezó a sonar – ¿hola? – dijo Hiroko contestando – ¿señorita Hiroko? – Dijo una señorita del otro lado de la línea – si – señorita somos los encargados del hotel The Towers – ¿Qué sucede? – Llamamos para informarle que el señor Takamori desalojó el establecimiento hace una hora – gracias por informármelo – tenga buenos días señorita – Hiroko colgó y siguió caminando, nuevamente se detuvo en el marco de la puerta de la habitación de Kenji

Joven Kenji – Hiroko miraba la habitación con cierta inquietud

EN EL AEROPUERTO…

Kenji estaba sentado con los brazos y las piernas cruzados en una de las butacas del jet privado de su familia, veía a través de la ventana y vestía traje ejecutivo con una corbata azul

Estaremos en Japón al atardecer… dependiendo del clima y de la velocidad del Jet – dijo Takamori sentándose frente a su hijo, este no le hizo caso y seguía viendo por la ventana – hijo… sé que no te agrada la idea de dirigir el clan… pero tienes el apellido Mizuko… y al igual que tu hermana… el clan es su responsabilidad…

Eso lo entiendo padre – dijo Kenji interrumpiéndolo – lo que me molesta es que vinieras a Nueva York hablando de hacer un trato con el Pie… y que después me digas que si quería que dejaras de una vez toda esta locura… tendría que volver contigo a Japón dejando a Karai aquí… ¡AQUÍ!... con Saki… – dijo molesto

Ella estará bien – dijo Takamori sin darle importancia, se levantó y se sentó al otro extremo del avión, Kenji bajó la mirada y volvió a ver por la ventanilla

El jet comenzará a despegar en unos minutos, les pedimos que se abrochen los cinturones y apaguen sus celulares, gracias – dijo el piloto mientras los motores se encendían

Karai – Kenji cerró los ojos – volveré pronto para cuidarte…

EN LA MANSIÓN OROKU…

Así que Kenji volvió a Japón con Takamori – dijo Hiroko sentada al borde de la cama de Karai mirándola

Si… fue la condición que le puso su padre para dejar al Pie – dijo Karai sentada en medio de la cama

Takamori pensó apresuradamente al venir a Nueva York – seguramente su orgullo lo cegó – no es excusa Karai… ahora Kenji también se fue con él… cuando Saki se entere estará muy molesto – no creo que sea nada nuevo – Karai ten más respeto con tu padre – lo siento… – en fin… Saki… te cedió el mando del Pie al instantáneamente cuando cumplas 18 años – ¿eso quiere decir que estoy a cargo del Pie? – Dijo mientras se levantaba – pues se diría que si… te traeré el desayuno – dijo Hiroko levantándose y saliendo de la habitación, Karai asintió e ingreso a los sanitarios para asearse

EN LAS ALCANTARILLAS…

Las tortugas tomaban desayuno, junto con April y Casey

No me di cuenta cuando Karai salió de la habitación – dijo April mientras tomaba un poco de jugo – estábamos dormidos, no creo que nadie la haya oído – dijo Donnie comiendo un trozo de pizza

¿Dónde está nuestro intrépido líder? – Dijo Raph notando la ausencia de su hermano –acompañó a Karai a su casa – dijo Mikey mientras comía pizza – ¿Cómo lo sabes? – dijo Casey viéndolo – porque tenías ganas de ir al baño y cuando me levante los vi saliendo de las alcantarillas – dijo con una sonrisa

¿Dónde está Leonardo? – Dijo Splinter entrando a la cocina – aquí estoy maestro Splinter – dijo Leo entrando a la cocina tras su maestro – hola… – dijo Mikey con una sonrisa – regresaste de dejar a Ka… – fue interrumpido por Raph quien le lanzo un pedazo de pizza a la boca

Los chicos los vieron sin decir nada – Leonardo… necesito hablar contigo, cuando estés desocupado ven al dojo – Splinter salió de la cocina y se dirigió al dojo

¿Sucedió algo? – Dijo Leo mirando a sus hermanos – no, solo que Mikey casi mete la pata – dijo Raph comiendo – no iba a decir nada malo – dijo Mikey mirando a su hermano – Aja… y Leo… ¿Qué hacías con Karai ayer en la habitación? – dijo Raph con una sonrisa torcida, los demás se vieron entre ellos y dieron una pequeña sonrisa, menos Mikey quien no sabía de qué estaban hablando – ¿Por qué se ríen? – dijo Mikey comiendo – por nada Mikey ahora si es mejor que no entiendas – dijo Casey sonriendo

Yo… no hacía nada – dijo Leo un poco sonrojado – si claro, te vamos a creer – dijo Raph y todos rieron, Leonardo rodó los ojos con una sonrisa y se sentó a comer con sus hermanos

EN LA MANSIÓN OROKU…

¿Le dijiste al joven Leonardo sobre el retorno a Japón? – dijo Hiroko tomando una taza de té

Si, se lo dije… está de acuerdo y me va a esperar el tiempo necesario – dijo Karai comiendo unos trozos de pescado

¿También le dijiste que es posible que ya no regreses a Nueva York? – Dijo Hiroko agachando poco la mirada y con los ojos cerrados – no… no creo que eso sea necesario… si es por él yo volveré a Nueva York – dijo Karai mirando por la ventana del lugar – ahora que tendrás el mando del Pie, tendrás más responsabilidad – dijo Hiroko mirándola – mi responsabilidad es el Pie… sé los negocios que tiene y sé cómo llevarlos a cabo… – pero… – dijo Hiroko comiendo un poco de arroz

Pero no voy a dejar a Leonardo – dijo Karai levantándose y dirigiéndose a la ventana para ver el jardín, Hiroko dio un leve suspiro – Adolescentes… – dijo Hiroko moviendo negativamente la cabeza, Karai rodó los ojos al escucharla – Karai… sé que Leonardo es muy importante para ti… pero saliendo de bromas… siendo líder del Pie es más probable que no regreses a Nueva York por un largo… largo tiempo – Hiroko se levantó y se acercó a ella – así que… solo te queda una opción – dijo Hiroko mientras la tomaba de los hombros, Karai la mirada algo confundida – y… ¿Cuál es?...

EN LAS ALCANTARILLAS…

Las tortugas hacían sus rutinas habituales, Donnie y April estaban en el laboratorio, Mikey y Casey veían televisión, Raph entrenaba con el muñeco de práctica y Leonardo estaba en su habitación

Leonardo se encontraba viendo una fotografía de él atrás de Karai abrazándola por la cintura y ella con sus manos sobre las de Leo

Karai… ¿Cómo le haces para gustarme aún más cada día? – una sonrisa soñadora se posó sobre el rostro de Leonardo, recostado bocarriba en la cama con una mano atrás de la nuca y la otra sosteniendo la foto – es cierto… Splinter quería hablar conmigo – se dijo así mismo recordando a su padre, guardo la foto cuidadosamente en una caja, la misma caja conde se encontraba la espada de que Karai le había lanzado en aquella ocasión para salvarle la vida, y lo puso bajo su cama, salió de la habitación dirigiéndose al dojo

Splinter se encontraba meditando en medio del dojo

Maestro Splinter... ¿quería verme? – dijo Leonardo acercándose – si Leonardo… – dijo Splinter sin dejar de meditar, Leonardo se sentó frente a él y lo observó sin decir una palabra – Leonardo… como ya sabes hable con Karai – dijo Splinter abriendo los ojos mirando a su hijo, Leonardo lo escuchaba – pronto tendrás la mayoría de edad, pero ya escogiste tu camino hoy en día… haz madurado rápidamente hijo mío… proteges a aquellas personas a las que quieres y no te importa salir lastimado con tal que aquellos no se lastimen – Leonardo empezó a sollozar – eres el líder de tus hermanos, mi hijo mayor, posees la arma más honorable de cualquier ninja...

Maestro Splinter… ¿a qué vienes todo esto? – dijo Leonardo casi sin aliento, Splinter sonrió – hijo mío… sepa que si te separas de aquellos a quienes quieres… nunca te rindas y no pienses que estas solo, el apoyo y el amor que te tienen te darán las fuerzas para seguir sin caer… tal vez no lo entiendas ahora… pero muy pronto lo entenderás – dijo Splinter con una sonrisa tierna, Leonardo soltó un par de lágrimas mientras que su padre hablaba

EN LA SEDE DEL PIE…

Kenji regresó a Japón junto con Takamori – dijo Saki sentado en su silla – debería de alegrarte que Takamori haya dejado al Pie – dijo Hiroko vestida con su traje de Kunoichi – su presencia en Nueva York nunca me preocupo – si tú lo dices – ¿Por qué recién me entero de esto? – Porque recién puedo hablar contigo – ¿Por qué no me lo dijiste cuando te llamé al despacho? – porque yo tampoco lo sabía…

Bien… hoy tus servicios no me son requeridos, así que… puedes tomarte el día libre – dijo Saki entrecortando las palabras

Hiroko se sorprendió un poco al escucharlo – es-está bien – se inclinó respetuosamente y salió de la sede, Hiroko se encontraba en una de las habitaciones y empezó a quitarse la ropa para cambiarse

Hiroko… – dijo Saki entrando a la habitación, Hiroko se encontraba en ropa interior, su silueta era oscura, la luz del sol iluminaba a atrás de ella haciendo perder el brillo de su piel – necesito que regreses a Japón esta noche – me das solo un día para regresar a Japón… ¿por qué? – Hiroko se puso una bata negra transparente, y lo mirada de reojo – tú solo regresa a Japón y nada más, tengo unas inversiones de ultimo minutos y quiero que las administres – Saki salió de la habitación y cerró la puerta – ¿Qué estas tramando Saki? – pensó Hiroko mirando la puerta

EN LA MANSIÓN OROKU…

Karai se encontraba leyendo un libro en su habitación, recostada sobre el sofá

Señorita Karai – dijo una de las sirvientas tocando la puerta – adelante – la sirvienta obedeció y entro a la habitación – le traje un poco de jugo de naranja, té y algunas galletas – dijo la sirviendo poniendo la bandeja de comida sobre la mesa de centro

Gracias que linda – dijo Karai poniendo el libro sobre la mesa y sentándose en el sofá, la sirvienta se inclinó y salió de la habitación, Karai se sirvió un poco de jugo y seguidamente empezó a tomarla, dejo el vaso sobre la mesa y continuó leyendo, su lectura se vio interrumpida por una piedrita que golpeo su ventana, Karai se levantó y se acercó a la ventana

Karai – dijo Leonardo, quien estaba abajo en el patio – Leo… – dijo Karai con una sonrisa, rápidamente se sacudió la cabeza – ¿Leo?... ¿Qué haces ahí? – Dijo mientras observaba que nadie se acercara al lugar – ven sube – le dijo Karai, Leonardo se subió a un árbol, se acercó a la ventana y de un salto ingresó a la habitación – hola Karai… – dijo Leonardo abrazándola

Leo… – dijo ella correspondiendo – ¿Qué haces aquí?... iba a ir a verte al atardecer – Karai lo tomo de la mano y se sentaron en el sofá – quería verte – dijo Leonardo con una sonrisa – yo también… pero ¿no podías esperar? – Dijo Karai con una sonrisa y sirviendo otro vaso de jugo, Leonardo lo recibió con una sonrisa algo fingida – ¿pasa algo? – No… solo… solo quería verte y estar unos momentos contigo – Leonardo se inclinó y le besó la mejilla

Que lindo… – dijo ella mirándolo – además quería preguntarte… ¿Qué hablaste con Splinter? – Dijo Leonardo mirándola – ¿Por qué lo preguntas? – Dijo ella volteando la mirada – Splinter me hablo intrigantemente… ¿sabes algo de eso? – Dijo Leonardo tomándola de la mano – Leo… volveré a Japón en unos días – eso ya lo se… y prometí esperarte – si pero… mi padre… me nombró su sucesora oficial… es posible que no vuelva a Nueva York… nunca – dijo ella casi sin ganas, Leonardo la miraba asombrado, y le soltó la mano

Es posible… que no… te vuelva a ver nunca más – dijo él mirándola, Karai asintió – no me gustaría irme y ya no volver… Hiroko… me dio solo una opción – dijo triste, Leonardo se acerco un poco más volviéndola a tomar de la mano – y… ¿Cuál es? – Karai lo miraba con un gesto ligeramente triste – que tú…

Karai tengo que… – dijo Hiroko entrando a la habitación y deteniéndose a ver a Leonardo y a Karai en el sofá – Hiroko… – dijo Leonardo levantándose e inclinándose con respeto – hola joven Leonardo – Hiroko cerró la puerta con llave y se acercó a los jóvenes – ¿Qué hace aquí? – Pues… – solo quería hablar – dijo Karai interrumpiendo, Hiroko enarcó una ceja – bien… Karai… tengo que volver a Japón esta noche – Leonardo y Karai se miraron – ¿tendré que ir contigo? – Dijo Karai nerviosa, Hiroko sonrió levemente – no tranquila, iré solo para ver algunos negocios por ordenes de Saki, será rápido, así que solo me quedare una semana – Hiroko se sentó al lado de ella – pero… cuando vuelva, estaré unas horas… luego tu y yo volveremos a Japón – Karai se levanto de golpe mirándola inquietamente

Hiroko bajó la mirada – creo que tienen mucho que platicar, alistare mis maletas – se levanto, se dirigió a la puerta y salió de la habitación, Karai se acerco a la puerta y le puso llave – pronto… volverás a Japón – dijo Leonardo mirando al suelo, Karai caminó y se detuvo frente a él – si… pero tu podrías ve… – Karai tengo que regresar a las alcantarillas… – dijo Leonardo interrumpiéndola – pero… – solo tengo que pensar un poco, te veré en la noche – Leonardo se acercó a ella y la beso – esta bien – dijo Karai al separase – te amo Karai – dijo Leonardo viéndola y ella asintió, se acercó a la ventana y salió de la habitación, Karai se acercó a la ventana y se quedo viendo a través de ella – Leo…

EN EL DESPACHO DE SAKI…

Así que estuviste en la habitación de mi hija – dijo para si mismo Saki viendo por la ventana a Leonardo saliendo de la habitación de Karai y dirigiéndose a la reja de la mansión para salir – maldito seas tortuga – dijo mientras golpeaba la mesa con su puño – felizmente… esto acabara muy pronto… te arrepentirás de haberte fijado en mi hija y haberte entrometido en mis planes contra Hamato Yoshi…

Hola :) espero les haya gustado, FALTAN 5 CAPITULOS PARA LLEGAR AL FINAL díganme si les gusto este, les agradezco mucho a los que lean esta historia, en serio gracias, y los veré en el siguiente capitulo, puede que me tarde un poco más en actualizar el siguiente ya que ahora estoy ocupadita pero tratare de hacer lo posible par publicar el Lunes o Martes

Gracias nuevamente y naa bueno TMNT no me pertenecen pero como soy fanática me gusta escribir sobre ellos, besos y abrazos bye cuídense :*