N/A: Es imprecionante la cantidad de reviews que recibí. Ahora estoy motivada :D! Sigan así!
A pesar de tener al diablo a su lado, había cosas de las que Watanuki no podía quejarse.
Le encantaba poder despertar todos los días al lado de Shizuka, o bien ser despertado por él; le gustaba mucho las cosas tiernas que se decían durante todo el día, y amaba poder dormir contra su pecho, disfrutando de sus caricias hasta que se quedaba dormido.
Pero había cosas de las que todavía sí podía quejarse.
- Shizuka, cuando me trajiste aquí, lo que menos pensé es que iba a tener que hacer lo mismo que en la tienda de Yuuko-san! - dijo cuanto terminó de fregar unos platos.
- Ya me disculpé por eso y lo otro ayer, está bien?
Watanuki se limitó a revolear los ojos.
Doumeki suspiró.
- Gra… Gracias
- Por qué? - Preguntó confundido. Acaso no era el huésped quien debía agradecer la estadía? Y entonces su amante lo tomo de los hombros y, aprovechando que era más alto, lo acercó a su pecho para que la cabeza del otro quedase debajo de la suya.
- Porque… Porque me hace muy feliz que te hayas quedado a pesar de… de esto… - Al ser una persona tan callada y poco expresiva, realmente le costaba expresar sus sentimientos con palabras. Pero consiguió continuar: Estoy agradecido de que no te hayas ido a otra parte…
- Es que, - sonrió para sí Watanuki - después de todo somos novios, Shizuka.
Se abrazaron dulcemente y el más bajo reflexionó.
Bueno, acaso el diablo no era un ángel caído?
