¡Hola mis queridos lectores!
Si, por fin he vuelto xD ¿Cómo han estado? Espero que bien. No les voy a mentir, tenia planeado sacar esto mucho antes, pero por cosas de la vida realmente no pude, ni podía publicar lo que tenía puesto en aquel entonces (vaya para los que me siguen leyendo después de años sabrán que soy quisquillosa respecto hasta donde quiero llegar en los capítulos) ya que la noticia de que no hubo manga en Octubre me desanimo mucho y se que a muchos mas también u.u por eso quería sacarlo antes. Pero es mejor tarde que nunca! XD
RESPONDIENDO REW:
Pajarito Azul: XDDD lo supuse hahaha y sobre lo que preguntaba al final para generar polémica en el capitulo anterior…"mujajaaja" (¿?) póngase a leer XD
Varela. : La madre de mi nieto (¿) no me hagas caso haosidjasdoia hola preciosa, primero lo que debi contestarte hace meses, ¿joder en serio tan rápido lo leíste? D: conozco gente que le tomo una o dos semanas. Tu manda los mensajes que quieras nwn, ¿yo te ando mensajeando con tu fanfic no?. Hablando de ellos, es la razón de por que te dije asi al principio, creo que ya te lo había comentado, pero me halaga mucho que parte de uno de mis trabajos inspire a otras mentes a crear cosas tan geniales como la tuya. Ahora es mi turno de actualizar por que igual te lo mereces xDDD por cierto 7u7 "todos queremos ver desnudo ese culito de past allen".Yuukikotoko: Supongo que a este punto todos esperamos que Beatriz lleve a un lugar seguro a esos dos, pero nunca se sabe que puede pasar. Amisi tuvo muchos problemas con muchas y Chalchi solo fue una mas de la pelea, y si… Chalchi realmente estaba enamorada de Al.
Alma oculta muchos misterios también, y ese, el pasado que el recuerda es uno de ellos ~
Sakurakalafina: Era lo mejor que podía hacer Edgar por Chalchi…. La familia Chang estuvo implicada y Asim realmente no le iba decir mucho u-u
El verdadero nombre de Al, talvez alguien lo escupa (¿)
Love D Campbell: xDDD espero que estés aquí porque otro salvaje correo apareció en tu móvil y vengas de forma suculenta a leer xDDD.
Soy un ser malvado que me encanta dejar intrigas mujaahaja ya lo has de saber a este grado, y para que no se te sienta corto este capítulo de una vez te reveló que son más de 9000 palabras, 8D disfrútalo~
Genesis: Primero que nada, bienvenido al club de los Rew, aun que dudo que leas este comentario hasta que lleguies aquí~ ya que si no me faya mis cálculos has de andar por el capítulo 12, o puede que te hayas adelantado ya~ Gracias por dejarme rew por cada capítulo que lees, es bonito ver que lectores nuevos no se quedan con las ganas de opinar sobre la primera fase de este fanfic~
Espero que la lectura sigua siendo igual de buena e interesante para ti~
Se que ayer dije que lo iba poner, pero no pude por que no me dio nada de tiempo (además ando algo enferma para variar) pero bueno, no los detengo mas~ -.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Capítulo 34: La verdad del caminante
"Ya te lo dije…. Viejo, puedo andar por mí mismo" Se quejó el nipón de la exigencia del francés de que lo llevaría cargando hasta llegar a la carroza que la española había traído con los hombres de Steve.
Allen lo había ayudado a vestirse con sus ropas con las que había llegado a ese hotel de Barcelona, siendo las que Madre les había dado, junto ese curioso saco. Mientras ella ya estaba lista con todo y su disfraz, e igual llevando con ella la larga lista de medicamentos que la mujer les había encargado.
Veía la escena con una gota dramática en su cabeza, ahora entendiendo por que el espadachín se quejaba tanto del instinto paternal del hombre de cabellos chinos, aun que para ella dicha escena le daba ternura, por un momento recordando la torpeza y cariño que Mana, su padre adoptivo, le había transmitido.
Tiedoll insistía, sosteniendo con un brazo al japonés en querer cargarlo. Su rostro que antes estaba en un estado más serio e informativo por todo lo que les había informado de sus perseguidores, ahora era más como un estado payaso lloricón.
"¡Pero Yuu-Kun necesitas ayuda!" insistía más, pero el japonés, que ya había recuperado un poco de fuerzas se zafo de su agarre, su rostro seguía rojo y algo cansando, más por las ojeras que tenía debajo de sus ojos, sin dejar algo sudado por la fiebre.
"Tch… deja de insistir viejo loco…" dijo con algo de fastidio, al poco tiempo de soltarse de él, dio un par de pasos, pero claramente tambaleaba, quedando poco tiempo recargado contra el muro del pasillo, jadeando levemente. Realmente el necesitaba algo de ayuda para bajar esas escaleras hasta el piso inferior.
La doctora negaba ligeramente con la cabeza sobre la situación y vio de reojo al espadachín "Realmente nunca cambio…" susurro la mujer a sus adentros confiada de que no la escucharía nadie más que ella misma, pero la inglesa si escucho lo que dijo, extrañada de las palabras de la mujer.
"¿nunca cambio?" repitió en su mente, eso sonaba como si dicha mujer conociera al estoico japonés desde antes. Trago un poco queriendo preguntar sobre esa extraña frase, pero no logro formular su pregunta al escuchar como el japonés quedo de rodillas en el suelo, olvidando cualquier curiosidad sobre algo aparentemente sin importancia fue hacia su pareja.
"Kanda…. Necesitas ayuda, deja que Tiedoll te lleve abajo… estas herido y cansado" susurro a su oído, masajeando con cuidado su espalda.
Los ojos oscuros le miraron por un momento, Allen nunca había visto a Kanda realmente tan abatido y afectado, solo recordaba cuando le dio esa fiebre al ser transformado, paso una mano por su mejilla, queriendo convencerlo de dejarse ayudar, realmente preocupada por su salud.
"Moyashi…" susurro algo torpe, por su fiebre.
"Bien, yo lo llevare" hablo Marie sorprendiendo al francés y a la inglesa, alejándose ella un poco cuando el hombre corpulento, muy en contra de la exigencia del pelilargo, lo cargo como si nada.
"¡M-Marie… bájame!" Se quejó con la voz un poco más alta, pero aun ronca, Allen rio un poco al igual que la española. Pero el que se llevó la mejor risa fue Daysia sacando una carcajada marcada al ver como ellos bajaban del piso superior, risa que para el disfrute del japonés fue silenciada por la anciana, dueña del hotel, dándole un buen golpe en la cabeza, indicándole que guardara silencio por que aún era temprano en la madrugada y otros aun dormían.
Beatriz los llevo a la salída trasera de dicho hotel, estando la carroza con esos dos hombres de negro uniformados esperándolos, por fuera parecía una carroza cualquiera, solo más grande de lo normal, pero al abrir las puertas Allen no pudo evitar impresionarse un poco que se veía algo lujosa y moderna, recordándole esa carroza que utilizaban algunos capitanes en sus viajes.
El francés antes de que metieran al japonés en la carroza siguiendo las indicaciones de la española para que lo recostaran adentro, lo abrazo algo posesivo lloriqueando.
"Cuídate mucho, hijo mío…" el japonés chasqueo la lengua por un momento, como si fuera otra de sus escenas típicas, pero esta vez, le correspondió el abrazo. Estaba consciente de que esa podría ser la última vez que se verían, y que posiblemente jamás le volvería a ver. Tal vez era lo menos que podía hacer por el hombre que le salvo la vida cuando era un niño fugitivo con órdenes de eliminarlo y en cambio le dio una oportunidad.
El francés se separó limpiando sus lágrimas. Vio que Allen se acercaba a ellos e igual le abrazo.
"Cuídalo mucho" la inglesa se sentía extrañada pero igual le regreso el abrazo, viendo hacia el japonés, desviando la mirada, algo avergonzado de toda esa situación, limitándose nuevamente a solo chasquear la lengua, cosa que hizo que se riera un poco.
"No se preocupe Capitán Tiedoll, estaremos en buenas manos" le dio unas palmadas en la espalda para calmarlo, luego escucharon a la española.
"Bien, bien, Marie ¿me ayudas a preparar a Kanda para el viaje?" mismo que no tardo en llevarse al japonés en brazos a la carroza,
Al ser acomodado en una cama en el interior, ahí fue donde se dio cuenta que tan agotado estaba, ya que prácticamente a mitad de que la doctora le colocara la intravenosa, se quedó profundamente dormido. Beatriz lo noto suspirado algo. "realmente estaba agotado" comento Marie tal vez no podía verlo, pero podía escuchar como su respiración se calmó de inmediato.
"es normal… tuvo una batalla dura, además le costara un tiempo retomar energías" comento la doctora, terminado de quitarle las botas y dejarlo listo.
Ambos salieron de la carroza, ella dirigiéndose directamente con la inglesa "Kanda ya está listo, será mejor que subas de una vez"
Allen asintió y se despidió nuevamente del francés, adentrándose a la carroza.
Beatriz lista para despedirse abrazo al francés, pero este le susurro en el oído "tengo que hablar rápido contigo sobre algo importante" ella le miro extrañada, luego asintió.
Se alejaron un momento de todos dejando a Marie platicando con Daysia y la pareja adentro del vehículo.
"¿Qué sucede Tiedoll?" pregunto algo extrañada, mas como en el rostro del mayor se veía preocupado.
"Te mentí sobre lo que era lo que le pasa a Yuu" dijo directo.
Abrió bien los ojos la española, se acercó un poco más para susurrarle. "Supongo porque estaba Marie ahí. Dime… ¿Qué fue lo que realmente paso? Reconozco una infección por la materia oscura y eso, luce como una, pero igual a una…"
"¿apoteosis?" completo el francés preocupado. "escucha… cuando encontré a Yuu estaba poseído por ella"
"¡¿Qué?!" grito casi sin querer, bajando rápido la voz. Coloco ambas manos en su boca para susurrarle específicamente "¿Qué hacia ella aquí? Pensé que con su hija cerca no le haría más cosas…"
Negó ligeramente con la cabeza "me temo que no Beatriz, Allen no está excepta de las locuras de su madre, pero lo que me preocupa más fueron tanto sus palabras como lo que vi…"
Se cruzó de brazos la mujer mirándola tanto confundida como interesada. "¿Qué dijo esa loca?"
Tomo un respiro y recito las palabras que escucho "No lo dejes morir… si no, todos nos iremos con el"
Eso la dejo más confundida "¿Qué quiso decir?"
Pero Froi negó ligeramente con la cabeza "No tengo idea, pero aparte de eso, vi que él se transformó de una manera … diferente, y dudo que haya sido por el poder de ella"
"¿Por qué lo dices?"
Se quitó los lentes el francés y la miro angustiado "Vi perfectamente como uso materia oscura… como si se tratara de un Noé".
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Podía escuchar el sonido de las olas, siendo acompañadas por un cantico a la lejanía, uno en un idioma que no lograba identificar, dicho canto inspiraba un ambiente melancólico y tenebroso, digno para levantarle los puntos a cualquiera que lo escuchara.
Por un momento se visualizó una imagen, siendo el mar picado, su propia mano como intentando alcanzar un bote, viendo perfectamente en él una mujer como un niño, ambos de cabello oscuro, ropas holgadas y de tonos claros, siendo parte del tipo de familia de poder japonés, ambos realmente asustados por el oleaje. Al fondo, a la lejanía se veía una isla de aspecto tenebroso, en especial por los rayos que caían en él y esa costa llena de barcos más grandes completamente destrozados.
"¡Ryo, por aquí!" Esa era la voz de su hermano, tratando de llevarlo al bote, al llegar lo jalo de sus ropas apenas lográndolo subir con ayuda de su madre.
Tosió un poco por el agua salada que había tragado. Sintió un abrazo cálido siendo de su madre y su hermano abrazando su brazo, ambos estaban asustados viendo al fondo la isla.
Sus ojos amatistas lograron ver la playa algo que lo dejo igual de asustado por la marea alta, una mujer de cabello largo y rojizo, con un vestido tipo ingles de alta clase, pero algo maltratado y mojado, luego su rostro sollozo, pero en especial sus ojos de diferente color.
…Tú y tu hermano… no recuerdan ¿verdad?... Como es que acabaron en esta isla… que fue lo que despertaron juntos…
Vio hacia el cielo notando algo peculiar, unas extrañas figuras negras como rombos en el cielo flotando, siendo en total seis.
Lugo vio hacia la mujer nuevamente, por arte de magia ahora se veía una mujer diferente, rubia, con una máscara dorada y ropa extravagante, estilo árabe, pero un peculiar signo similar a una flor de loto. Luego atrás de ella un hombre de cabello oscuro y ondulado, un traje algo lujoso con una camisa de rayas, verde y negra, pero un llamativo sombrero de copa, aunque lo que más resaltaba de él era su piel siendo oscura y gris.
… ¿Crees saber todo sobre esta guerra? Me temo que te han mentido todos estos años… ni mi propio hermano es consciente del engaño que vive…la profecía de los dos soles se cumplirá…ellos…tu hermano…y mi pequeña… son la prueba viviente…de esta nueva era…el deseo del rey caído…
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Despertó de golpe agitado, lo primero que noto es que el sol entraba con tranquilidad en su pequeña tienda improvisada, luego miro a su alrededor dándose cuenta que su pareja, Rubí, no estaba cerca, escucho varias voces alegres siendo del par de exorcistas que venían con ellos, luego la voz de la persona que buscaba peleándose con ellos como era habitual.
Suspiro tratando de relajarse "Calma Alma… solo…ha sido un sueño…" se dijo a sí mismo, trago nervioso, él nunca ha tenido un sueño cotidiano, aunque sea de lo más bizarro sin intenciones, por desgracia, su habilidad como telepata muchas veces lo convertía como médium de muchos acontecimientos, ya sea en el pasado, presente o futuro, así como si otras almas lo contactaran.
Masajeo sus cienes tratando de aliviar su repentina angustia "Claro, Alma… como si siempre fueran sueños inofensivos" se burló de sí mismo sarcástico, después suspiro cansado.
Se estiro un poco y se quedó quieto pensando un poco.
Era la segunda vez en su vida donde tenía recuerdos del dueño original del cerebro que tenía, la primera vez fue cuando quedo cara a cara lo que era su cuerpo original, hace muchos años en ese laboratorio de la sección oriental de la Orden Oscura. Pero era la primera vez donde veía a esa insoportable mujer sobre esa identidad, no como Alma Karma, suspiro frustrado, al grado que después se despeino más de lo que ya estaba.
"Esa mujer y sus enigmas… ¿podrías ser más clara?" se quejó como si ella lo pudiera escuchar, cosa que ni el mismo podría asegurar eso…
Suspiro nuevamente "Como si me escuchara" se dijo así mismo con sarcasmo y se estiro.
Esa mujer, desde su encuentro en el laboratorio no paraba de acosarle, nunca ha entendido el porqué, siempre creyendo que era por su similitud con Yuu.
Escucho como alguien se asomó.
"Veo que ya despertaste" comento la latina adentrándose.
Alma fingió con una de sus clásicas sonrisas inocentes "Buenos días"
Rubí tomo asiento junto a él, no sin antes tomar un cepillo, cepillando esa cabellera azulada.
"Tienes cara de que tuviste otro agradable sueño" comento sarcástica, conocía bastante bien cuando el oriental tenía algo que le perturbara los sueños.
Inflo los cachetes como acto infantil dentro de su queja "¡Sí! Y de tu queridísima amiga" siguió su juego sarcástico.
Hizo una cara de fastidio mientras ahora trenzaba el cabello de su pareja.
"por mí se puede ir a la mente de otro pendejo a joder" dijo con enojo, haciendo que Alma se le escapara una carcajada. "Gracias por decirme pendejo, querida" dijo siguiéndole la corriente haciendo que chasqueara la lengua, muy de forma contradictoria de la personalidad, beso su cabeza para luego seguir trenzándolo. "Claro, mi querido pendejo"
De repente el rostro de Alma se tornó serio, más al escuchar la siguiente frase de ella "¿no fue un sueño normal con ella verdad?" haciéndolo suspirar bastante.
"¿Por qué lo dices?" decidió no darle la razón, a pesar de que ella siempre, sin necesidad de habilidad alguna, le atinaba.
"Por que con esa perra nunca es así" lo dijo de tal manera que marcaba su desprecio a esa mujer, cosa que era completamente natural en ella.
Hubo un silencio por unos segundos mientras la latina terminaba de atender ese cabello largo y azulado, terminándole esa trenza estilo francés.
"No se acercó a Alma Karma, si no a Ryo" la voz del oriental sonó tan seria que hasta le dio un escalofrió a Rubí. La mujer le dio la vuelta algo brusca poniendo sus manos en sus hombros.
"¡¿Qué?! ¿estás diciendo que esa loca se ha metido hasta en la vida del hermano de Al?"
Alma asintió levemente asustado por la reacción de ella.
"Yo… no tengo idea de cómo, pero creo que tiene que ver cuando Al y él se separaron de niños" a menudo que lo decía la latina entrecerraba los ojos y se separó cruzando los brazos echando humo.
Alma se le quedo viendo, más porque ella guardo un mortal silencio, sabía que estaba pensando por su habilidad, pero no tenía valor de preguntarle en voz alta porque sería capaz de pegarle por meterse en su mente sin permiso.
Ella le dirigió la vista con esos ojos rojos amenazadores.
"Sabes que voy a preguntar imbécil…" dijo eso algo infantil pero cariñosa.
Suspiro nuevamente relajándose recargando sus codos en sus piernas, sentándose posición de flor de loto.
"Yo… aun no descubro como es que Ryo acabo en las instalaciones de la Orden…"
Ahora la que suspiro fue ella, algo derrotada. "Y supongo que aún no logras hablar con él"
Alma rio nervioso, señalando su cabeza con su dedo índice "es difícil hablar con una esencia que está fragmentada en tantos recuerdos rotos… sabes que les hicieron a todos los sujetos de prueba, Chalchi…y aun que me lo pidas, lo mismo pasa con Yuu…"
Otro suspiro salió de los labios de la morena, recargando su cabeza en una mano "Recuerdo hace mucho oír al idiota de Asim hablar con esos científicos diciendo que muchas memorias eran… resistentes y que utilizaban algo para retenerlas, pero no oí que"
El oriental alzo las manos con las palmas hacia arriba, negando con la cabeza "Y yo no puedo meterme en la cabeza de Asim… no es un telepata, pero si un gran médium y un hechicero… con una mente muy cerrada"
La latina chasqueo la lengua cabreada "ese estúpido árabe, oculta demasiadas cosas, ¡ja! Completamente en contra del código que tiene que cumplir con el parlamento de Shambala" dijo referente al puesto del avian.
Alma rio ligeramente "eso supongo que no lo cubre y no lo obliga" lo defendió levemente, pero ella no lo tomo de buenas amenazándole con los ojos.
"eso no justifica que oculte tantas cosas hasta sus propios aliados y lo sabes, que no deje leer su mente es por algo, y algo oculta, siempre oculta algo" dijo frustrada y molesta.
Al peli-azul se le escapo una risa nerviosa "Bueno, todos ocultan algo ya sea algo sencillo… pero creo que sus fracasos y esas cosas son intimas para él y no tiene nada que ver con su papel como político"
Tembló un poco al sentir la mirada amenazante de ella más agresiva que la anterior.
"Tch…" Se levantó molesta cruzándose de brazos "si ya acabas de halagar a tu amado jefe temporal, te aviso que prepare el desayuno con los tarados por si tienes hambre" se dio la media vuelta haciendo un ligero berrinche infantil.
Alma sonrió levemente y se levantó abrazándola estando ella de espalda y le dio un beso ruidoso en la mejilla, de inmediato se quejó, pero él no la dejo moverse en su abrazo posesivo.
"Ya, ya no te pongas celosa, es apuesto, pero no es mi tipo" dijo bromista, y como era de esperarse le dio un buen codazo en el estómago, ocasionado que riera levemente y se quejara a la vez.
"Que chistoso…" dijo la latina sonrojada aun con un rostro molesto saliendo de la tienda.
El peli-azul se quedó en la tienda con una sonrisa media, realmente estaba hambriento, pero especialmente preocupado. Ya tenía suficiente con buscar al japonés y a la sobrina de Asim, ahora el viejo misterio de revivir los recuerdos de su antiguo yo, lo acosaba después de muchos años. Suspiro frustrado, esa mujer con anterioridad lo había contactado por una posible amenaza, un sueño bastante horrible de como la pareja de su viejo amigo era atacada por ella, así como había algo en su inocencia, algo que advertirle, pero igual que el anterior sueño, no fue nada claro, solo que estaba en peligro, un peligro que el japonés podía cubrirle pero si lo hacía acabaría mal.
Iba salir pero se detuvo a medio camino sentándose rápidamente en forma de loto para meditar, recordó el sueño, esa frase, lo que había dicho esa mujer. "¿la profecía de los dos soles? ¿el deseo del rey caído?" se preguntó así mismo, recordando el mensaje de ella.
Luego recordó esa isla, esas extrañas figuras en el cielo, y los tres misteriosos personajes que habían salido, uno de ellos era ella, Amisi, la hermana del actual rey de los iramicos y uno de los ancestros que controla el gobierno dentro de Shambala y la comunidad de las ciudades sagradas, Asim, pero el otro que apareció, era Adam por sus ropas y el color de su piel era sin duda la imagen registrada del Conde del milenio antes de que se resignara a esa imagen de demonio gordinflón, y la tercera aparición, la que le hacía más dudar, no por no saber quién era, sino porque no encontraba exactamente su relación con el Conde más lo que se sabía en los libros de historia universal en los reinos de los emplumados.
La mujer de ropa extravagante y cabellera dorada, era sin duda la primera ancestral y la reina caída en la antigua guerra con la rebelión de la familia de Noé y la disputa de los hermanos Jin, la primera Iram, Horakhty, y prácticamente la madre de los gemelos, Asim y Amisi, pero ¿Qué tenía que ver ella con el Conde y su hija aparte de su ya conocida relación?
Ella era la reina, y el Conde le había traicionado siguiendo la rebelión de los hermanos Jin, y la había herido de muerte, y en un último intento de proteger a la gente del hechizo de los tres días de oscuridad, sacrifico su propia vida para crear 109 utensilios sagrados llamados actualmente inocencia, en un ritual único, que solo se ha hecho una vez, creando la maldición de las evas, o que sus descendientes tengan la habilidad de crear lo mismo. Dicho hechizo dio vida a la última guardia de la reina del sol, los 109 guerreros que escoltaron a la humanidad y avians a los refugios de las arcas, así como los mismos encararon al Conde derrotándolo.
¿y que tenía que ver las palabras de la hija de la reina del sol?
No tenía sentido, era como si de la nada, en contraste de las continuas quejas de lo que ella antes acusaba a la Orden ahora parecía que apoyaba al Conde. Se masajeo nuevamente las cienes tratando de pensar mejor. Tratando de recordar los registros que había leído cuando Asim lo quiso nombrar su asistente, había leído algo sobre una batalla, en la cual fue cuando se sabe, que ella empezó actuar extraño. Abrió los ojos dándose cuenta de lo borroso que era ese recuerdo, sintiendo un mal presentimiento. Eso había sucedido cuando despertó tras su transformación, cuando era un niño, puso ahora las manos en su cabeza doliéndole de forma pulsante.
… ¿crees que mi tonto hermano no está siendo vigilado?... oh pequeño, ¿estás seguro de cuantos recuerdos son reales y otros montados?...
Alma se quejó por su fuerte dolor de cabeza repentino, escuchando la voz de esa mujer adentro de su cabeza.
…No voy a permitirlo…. No voy a permitir por esos que nos vendieron a ese Conde… La Orden, esos infiltrados, lo pagaran… todos aquellos que dañaron mi familia...incluso esas ratas que se hacen pasar nuestros amigos…
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"Agg…" se quejó levemente la albina poniendo una mano en su hinchado abdomen, poniendo algo alerta a la doctora que estaba en esa pequeña cocina mientras viajaban en la carroza.
"¿estás bien, Allen?" se acercó la rubia oscura con una taza de té caliente en sus manos hacia la inglesa.
Allen miro hacia ella y sonrió levemente "Si… solo que se están moviendo mucho los niños" luego se escuchó un fuerte rugido proviniendo del estómago de la chica, bajando la mirada, sonrojada un poco apenada.
Beatriz rio un poco, tomando asiento junto a ella y esa cama que tenían enfrente donde dormía el japonés, al sentarse le ofreció la taza con algo de insistencia. "Toma un poco, ayudara aliviar su hambre" dijo con una sonrisa.
Allen tomo la taza algo dudosa viendo el líquido verdoso, luego hacia la mujer "Gracias, pero yo no puedo..." quiso explicar con algo de tristeza, pero la doctora volvió a reír levemente.
"Lo sé, ese té es un sustituto alimentario en lugar de la sangre de tu pareja"
Al escuchar eso la albina no tardo en menos de un segundo beber todo de un sorbo y volver ofrecer la taza exigiendo por más. "Lo siento, ¿tienes un poco más?" con su típica amabilidad y educación aun que era algo mas descarada en esta ocasión.
La doctora soltando unas risas más se levantó para servirle más en una taza aún más grande "Claro que sí, prepare bastante para ti, sé que tienes una inocencia parasita en tu cuerpo ¿no?, aparte de los niños, te pide igual mucha energía"
Allen suspiro tomando la taza nueva que le ofrecía la doctora ella tomando asiento nuevamente. "Si… bueno…" dijo con algo de tristeza viendo hacia el japonés dormido, su rostro aun lucía ligeramente rojo, pero su respiración tranquila, posiblemente tenía un poco de fiebre pero ya era algo más tolerable.
"no te mortifiques tanto Allen Walker" ese comentario hizo que volteara a ver a la doctora.
Ella veía con una ligera sonrisa hacia el nipón "Él no está débil por el embarazo, ni por que sea tu culpa, solo tuvo una dura batalla, y necesita descansar" vio hacia la albina sonriéndole levemente un poco más. Pero Walker no tuvo el valor de verla a la cara mas bajando levemente el rostro, sintió una mano en su hombro.
"Todo saldrá bien ¿sí? Yo y los hombres de Steve ya hemos mandado un mensaje hacia el grupo de recuperación que tu tío mando hace un tiempo"
Esa información no fue bien entendida a la primera en los oídos de la inglesa.
"Disculpé ¿Cómo dijo?" olvidando por un momento lo que ya sabía sobre su misterioso familiar siendo mas por que aun le era alguien con poco valor emocional.
Beatriz movió un poco de sus mechones de su cabello hacía atrás de su oreja como pensando que decir.
"perdona, estoy tan acostumbrada hablar de él con tranquilidad que olvide que es una persona aun desconocida para ti" sonrió algo arrepentida hacia ella. Luego miro hacia el japonés y se levantó, yendo hacia unos cajones.
"no te preocupes, por cierto… ¿puedo preguntarte sobre lo que hablabas en el hotel?" la curiosidad de Allen había regresado, recordando como esa mujer actuó cuando se enteró que ella y Kanda eran avians tipo Irams.
Sacando un par de jeringas de su cajón ocasionando por un breve momento asustar a la albina, desconociendo la razón de por que su presencia. "¡¿Qué vas hacer con eso?!" sobresaltando un poco.
Riéndose con un poco de descaro la española, alzo una cerca de su rostro.
"oh ¿esto? No es nada, solo voy a sacarles unas muestras de sangre a ti y a tu pareja"
Pero eso no calmo para nada a la inglesa.
"¿po.. por que?... ¿Esta todo bien?" preguntó mas alarmada.
Bajo la jeringa por un momento y puso un rostro levemente serio.
"Es lo que quiero saber Allen, Tiedoll me comento de los estudios que les hacían a ti y a tu marido dentro de la Orden, mas…" señalo al nipón. "su perdida de peso, solo quiero saber que ambos están estables realmente con todo este proceso" comento acercándose mas sacándole fácilmente una prueba al japonés que estaba completamente inconsciente.
Allen tragó nerviosa, eso había alimentado por completo a su mal hábito de culpa.
"Si esta mal por mi culpa, ¿verdad?" Esa pregunta salió del completo nerviosismo.
Beatriz se le quedo mirando por un momento, no sabia si decirle la verdad, sí que efectivamente el japonés estaba debilitado por una dieta pobre con una exigencia tan alta, o que ni ella ni el francés sabían con exactitud que era lo que pasaba al cuerpo del oriental, con esa extraña reacción a la materia oscura.
Acabo saliendo un triste suspiro de esos labios carmesí. "No es… tu culpa Walker, ambos decidieron seguir con este embarazo, ¿no?" tomo asiento junto a ella tratando de ser lo mas comprensible para ella y que no se sintiera mal o alarmada.
Ojos plateados miraron con melancolía al cuerpo durmiente del oriental, recordando aquel día donde ambos decidieron seguir adelante, con su familia, con esos niños que estaban llegando a sus vidas sin ser planeados, producto de su ignorancia.
En aquel entonces todo era mas fácil, aunque no lo parecía, con todo y eso de ser exorcistas, ahora parecía una pésima idea.
"Si quieres no me respondas…" la avian shambalica se adelantó a su respuesta, ya que había notado la seriedad con que lo tomaba la albina.
"Solo quiero que sepas que debes tomar con calma todo esto, ¿si? Shambala esta lejos, si, pero no es el único lugar donde pueden refugiarse… si quieres tu y Kanda pueden quedarse en mis instalaciones, donde muevo varias personas de Steve"
Allen alzo el rostro viendo con ojos llorosos a la doctora, sonando eso realmente esperanzador "¿hablas en serio?"
Sin necesidad de alzar la voz asintió con la cabeza. "así es, es mas yo personalmente me puedo dedicar de hacerte estudios a ti, y a tu familia para que estén estables"
Los labios de la inglesa se torcieron por un momento en angustia. "pero… Kanda y yo no tenemos mucho dinero y… se que ustedes cobran" recordó una de las condiciones que Madre les había comentado de esas personas.
Esa angustia se disipó al momento de escuchar como esa mujer se río levemente. "Allen, tranquila, no lo haré por dinero, sino, por ser una vieja amiga de tu familia, se los debo en realidad"
Ese rostro había perdido signo de alegría y su mirada se fue a la nada, recordando.
Esas palabras habían hecho resurgir la curiosidad de la ex-exorcista del principió.
"¿Por qué lo dices, Beatriz…? "
Otra risa se le escapó, pero a diferencia de las anteriores esta delataba su nerviosismo.
"Bu..ueno… por que fue tu tío quién pago mi carrera" eso era cierto, aunque formaba parte de un pasado algo complicado de ella, sonrojándose bastante por un momento.
Ese inusual comportamiento involuntario llamo la atención de la albina. Quería preguntar pero no se sentía con la confianza para hacerlo, tosiendo levemente.
Un chillido se sonó, bastante dramático e infantil, la mujer había cubierto su rostro con ambas manos, dejando la jeringa vacía en la cama.
"¡Lo siento! Es muy vergonzoso para mi contar sobre eso"
Allen iba poner la mano en su hombro y que no se tomara la molestia pero esa actitud extraña que floreció en el hotel, volvió a surgir.
"Es que era muy difícil pagar y me ofrecieron una beca mientras lo hiciera en la Orden, y él convenció al personal de ahí y.. " hablo rápido y nerviosa picando sus dedos índices como una niña chiquita. "El era muy atractivo… " lo último lo dijo muerta de la pena.
"…" en Allen se figuraba una gota dramática y un rostro de fastidió, por una extraña razón sentía que estaba escuchando una de las fechorías de su maestro.
Afortunadamente, la española no le dio atención a su expresión y siguió hablando.
"Yo se que fue tonto hacer eso solo para seguir a un hombre así… ¿sabes? Tu tío es una persona especial" había pasado una mano por su nuca despeinándose un poco.
Actuando de una manera mas relajada pero melancólica. "¿Por qué lo dices?..." la albina no tardo en preguntar curiosa.
Ojos verdes le miraron y sonrieron con algo de tristeza. "Siento que él no se deja querer por nadie, no como pareja… veras, él y su hermana, tu madre, son los únicos que sobrevivieron de los irams… de ese incidente que tu seguramente lo conocerás como los tres días de oscuridad, por la Orden"
"espera… ¡¿Cómo es eso posible?!" La oji-plateada preguntó impresionada.
La doctora recuperó su risa característica "¿No lo sabéis? Como Avians somos muy longevos en comparación con la vida de un humano promedio, para nosotros después de los 20 o 23 años nuestro cuerpo interpreta los años de forma diferente y por ejemplo cien años se nos hace físicamente meses"
La inglesa se quedo boquiabierta y vio hacia el nipón que parecía que estaba tomando la mejor siesta de la existencia. Eso le hizo replantearse varias cosas, entre ellas, como hubiera sido su vida si ella jamás lo hubiera convertido, le dio algo de tristeza, si hubiera seguido su vida en la orden como exorcista e ignorante de lo que era posiblemente el hubiera envejecido y ella se hubiera quedado igual, viendo como a la gente que quería de la Orden yéndose por el paso del tiempo.
"Si… es algo duro como avian convivir con humanos" dijo eso la doctora entendiendo la mirada de ella, solo que en su caso era pensando en el francés "cuando menos lo esperas ya han pasado 50 años, para ti es como si no hubiera pasado nada en la rutina, pero ellos ya han pasado toda una vida… por eso es común que cuando un avian decide transformar a su pareja, después de un tiempo se alejan completamente de sus familiares humanos"
Allen tomo la mano del japonés, recordando también sus amigos de la Orden "aun así hubiéramos tenido irnos de la Orden, ¿no? Kanda"
"Me hago una idea… " hablo al fin la albina y suspiro.
"Bueno…" retomo la palabra la doctora, tomando la jeringa, sentía que tenia que atender ese pedido que el francés le había encargado con tanta preocupación.
Allen volteo aun hundida en sus pensamientos y volvió a brincar al ver que era lo que quería hacer la española. "¿puedo?..."
Trago nerviosa y asintió.
Mientras le sacaba la muestra retomo la palabra. "Te decía, tu tío siempre ha sido alguien peculiar, aparte de su condición, que por cierto es algo genético en tu familia, y es que uno que cada otro nace infértil, siempre ha sido distante, concentrado todo el tiempo en el trabajo, preocupado de que todo salga… según lo planea, sonara perfeccionista pero no"
Saco la jeringa y fue por un algodón remojado un poco en alcohol. "es mas bien que quiere que todos salgan ganando"
Allen apretó donde le sugerido ella donde le había picado. "bueno eso dice que es alguien que se preocupa mucho por los demás " dijo algo ligeramente sarcástica, no conocía al hombre pero siendo su familiar aun no entendía por que ella acabo en la calle. Eso le hizo preguntarse por su misteriosa madre.
Tenia mucha curiosidad y esa mujer parecía realmente conocer mas a su familia que ella misma "disculpe… se que usted no tiene derecho de responderme lo que le preguntare, pero…. ¿Usted sabe algo sobre mi madre? ¿O mi padre?"
Escucho un fuerte estruendo de como algo metálico caía al suelo, siendo por parte de la española, cayéndose una bandeja, cuando ella había dejado las muestras en su escritorio. Rápidamente fue a recogerla riendo nerviosa.
"Oh yo lo siento" se disculpó por interrumpirla dejando la bandeja sus brazos alejándose de la inglesa un poco más.
En realidad no sabia que decirle, la situación de la madre de ella, es mas hasta la del padre era un asunto difícil que Asim, ordeno que nadie le dijera nada hasta que él lo hablara personalmente con su sobrina.
Sentía la mirada predominante de la avian menor sobre su cuerpo. Siendo inconsciente que se quedaba quieta abrazando la bandeja viendo fijamente a su pequeño espacio de trabajo. "Si le digo, posiblemente Asim me regañe, o aún peor, podría angustiarse, aunque la verdad esa jovensita necesita saberlo… además siendo ambos perseguidos por un Apócrifo…"
"¿Señorita Beatriz?" la voz de la albina le invitaban a que fuera honesta, se notaba que realmente quería saber mas.
Un profundo suspiro salió de sus labios y dejo por fin la bandeja en su lugar de origen, recargando sus manos en su pequeño escritorio inclinando el cuerpo hacia enfrente.
"Si se de ellos Allen Walker y… si los conocí" comentó eso en voz baja, pero si llegó a los oídos de la inglesa.
Esos ojos grises se abrieron un tanto de la impresión, pero luego esa mirada se desvío, siendo algo triste, por como había mencionado, parecía que ellos ya no estaban entre los vivos.
"¿Qué… que paso?" quería saber sobre ellos, quería saber como es que ella había llegado al mundo y por que acabo abandonada en las calles.
Por nervios, la española volvió a revólver su cabello. "problemas… muchos diría… mira… conocí a tu madre cuando hacia mi servició ahí en la Orden"
Eso hizo voltear hacia ella la inglesa.
"¿mi madre estaba en la Orden?"
Tomando asiento nuevamente junto a la menor curiosa suspiró "Si… ella y Asim formaban parte de la administración de los avians al servicio de la Orden"
Allen movió su lugar para poder verla mas cara a cara "¿Cómo era ella? Digo… física y persona? ¿Mi padre también formaba parte de la Orden? ¿Qué paso con ellos?" soltó todas esas preguntas algo emocionada.
Risas nerviosas salieron de los labios ajenos "Calma Allen una a la vez"
Apenada, se alejó levemente y rio. "Lo siento, es que yo… siempre me he preguntado sobre ellos y como es que yo acabe con mi padre adoptivo… . Mana" al decir su nombre deslumbró melancolía en su rostro.
Otra sonrisa sobre salió por parte de la mayor. "Tu te pareces mucho a tu madre, ¿sabes? Físicamente hablando, mas esa peluca y ese color era su color de cabello, solo tu color de ojos, y obvio la cicatriz e inocencia hacen diferencia"
Allen miro sus manos y luego a ella "¿Cómo era mi padre?"
Beatriz puso su mano en su mentón tratando de recordar. "Hum… a él no lo trate mucho, pero se que era alguien joven y apuesto, cariñoso y por lo que sabia, él y su hermano le gustaba hacer travesuras a quienes quería, aunque no dejaba de ser caballeroso" vio hacia la inglesa y sonrió.
"Tienes sus ojos de hecho… y su sonrisa, me atrevo decir que… tienes su nobleza, de lo poco que lo trate me permite decirlo, en cambio tu madre era muy diferente, posiblemente tu tío nunca lo admitiría, o te lo comentaría directamente, pero tu madre era una persona difícil de tratar, para trabajar era exigente, pero sus caprichos hacían las cosas algo difíciles, más si eras mujer…" mordió su labio ligeramente recordando algunas groserías que le había hecho en su estancia al igual que le había hecho a otras compañeras.
La oji-gris le miraba con atención aun sin una opinión clara "¿Por qué lo dices? ¿Qué hacia?"
Suspiró con frustración haciéndose hacía atrás recargando su espalda en el respaldo de su asiento, cruzando los brazos. "muchas malas manías, muy competitiva respecto a hombres, lo diré, y posiblemente tu tío me mate después de decírtelo, pero era una ninfomaníaca y agresiva, amaba ser el centro de atención, especialmente con humanos, cualquiera que mostrara interés, les metía el pie."
Paso una mano por su enfrente recordando "Desconozco como conoció a tu padre, pero supongo que lo trató como otro joven que le gustó, pero no era nada de la Orden, solo un adolescente con un trabajo humilde"
Allen miro hacia el suelo, suponiendo ahora de por que la habían rechazado. "¿mi padre era humano? ¿Ella lo transformo? "
Los labios de la española se torcieron, esa era la pregunta que mas tenia que evitar, era obvió que le preguntara así, ya que un humano no podía procrear sin ser transformado o ambos ser avians.
Suspiró mas frustrada.
"Allen… supongo que necesitas saber la verdad, no… debería decirte todo esto, menos en este estado, pero como médica y como persona creo que deberías saberlo"
Esas palabras tiraron toda emoción positiva del asunto y despertó una emoción ansiosa.
Iba hablar hasta que ojos verdes le vieron directo.
"Tu padre, de forma ignorante era algo… mas especial, a tal gradó, qué no necesitó ser transformado, de hecho, por eso tu madre acabó embarazada sin su consentimiento, pensando que no pasaría nada como hacía con los humanos"
"¿especial? ¿Ya era un avian?" nuevamente volvió a preguntar ansiosa.
Beatriz desvío la mirada nuevamente. "Hum… si y no…" empezó a reírse nerviosa sin saber exactamente que decir.
Allen alzó una ceja extrañada "¿si y no?"
De la nada la española puso sus manos en su cabello despeinándose de los nervios.
"Tu… tu padre era hijo de algo muy muy antiguo, su madre nunca se los dijo y… educó a él y a su hermano como humanos, y les ocultó todo eso hasta que paso lo de tu madre, y tu tío investigó y me pidió que le hiciera estudios y descubrimos que… que…"
Casi grito de la frustración y vio al nipón dormido. "¿Qué descubrieron?" escucho la voz ansiosa de la inglesa poniendo una mano en su hombro queriendo saber mas, obligándole verle.
Los labios de la mujer temblaron "Allen yo no quiero angustiarte, ni asustarte, no… no deberías de hecho hahaha… ¡pero no tomes a mal lo que te diré, si… sigues siendo una avian, y una buena persona!"
Allen la sacudió nerviosa. "¡Ya dilo!"
Temblando y cerrando los ojos la mujer lo soltó "Tu padre es un Noé…"
Beatriz sintió como esas manos dejaron de presionarle, un silencio largo se presentó, invitándola a que abriera los ojos, al hacerlo vio el rostro en shock de la inglesa, sus ojos grandes, y la boca abierta.
Lentamente ese rostro fue hacia el nipón, para Allen esas palabras no tenían sentido.
Empezó a reírse "es imposible, es una broma ¿verdad?"
Otro silenció domino haciendo temblar a la albina más como la española negó con la cabeza.
"Me temo que no es una broma, Allen… pero antes de que mires con malos ojos a tu padre, él no era como los otros Noes, él realmente nunca se unió al clan y nunca siguió la palabra del Conde"
Se levantó por un momento y fue hacia su escritorio, busco uno de sus cajones y encontró lo que buscaba, al regresar con ella le enseño el documento.
Allen lo tomó con cuidado y vio lo que era, siendo una foto, para su sorpresa era el mismo joven que había visto en su sueño en España, de hecho había dos, uno de cabello corto y otro exactamente igual, con el cabello largo y agarrado en una cola baja.
"Neah y Mana…. Eran gemelos, ambos fueron criados por una mujer de alta clase, pero un día se quedaron sin fondos y empezaron a trabajar, Neah, tu padre era un excelente músico, y tu tío Mana era mas ágil, enfocándose al entretenimiento como un payaso"
Con eso Allen cubrió su boca con una mano, llorando levemente. "Espera…. ¿Ma… na?" preguntó conmocionada.
Beatriz trato de darle una sonrisa reconfortante "Si Allen, Mana no solo era tu padre adoptivo, sino, era tu tío, cuando tu naciste el se hizo responsable por ti, Neah se vio obligado a escapar, si el clan Noé descubría que eras su hija, y el siendo un traidor, e hija también de una iramica… las cosas se pondrían feas, por parte de la Orden con tu madre, también, había muchas peleas internas y que alguien de los avians tuviera una relación así dejaría mal parada la alianza en aquel entonces.. ."
Allen empezó a llorar fuertemente "¿por eso me abandonaron?... Yo…"
Recordó lo que le conto Tiedoll, que la Orden traiciono a los avians.
"Yo… ¿ocasioné que la Orden y los avians se separaran?"
Desesperada en querer calmarla, tomo sus manos. "No Allen, no… ellos, ni la Orden ni el Clan Noé jamás se enteraron de tu existencia, sabían del embarazo de tu madre, pero nos la ingeniamos para que ellos creyeran que habías muerto al nacer, creyeron que hasta eras un niño, ese día… tu tío Asim, tu madre y tu padre confiaron en Mana, ya que al parecer tuvo la fortuna de nacer mas humano que su hermano, haciéndose cargo de ti en el anonimato, él renunció a su verdadera identidad, a su vida para cuidarte" miro al japonés, recordando quien era el que tenia esa misión originalmente. "Originalmente…. Iba ser un joven exorcista capitán pero… el día en que la Orden, en especial, Central decidió atacar, el falleció por proteger a tu madre aun embarazada de ti"
Allen notó como ella no le quitaba la mirada al japonés con una sonrisa de melancolía.
"¿Beatriz?" le llamo extrañada notando como ella movió a los lados la cabeza como regresando a la realidad. "Perdona Allen" rio nerviosa hacia ella y reacomodo un poco su cabello. "el punto es… no es tu culpa nada de lo que esta pasando, tu solo… estas cargando con las deudas de tus padres…"
Limpiándose una que otra lagrima la albina se animo hablar.
"Yo… no se que pensar, ¿soy un Noé? ¿O soy un Avian? Y… ¿Qué paso con ellos, mis padres? ¿Acaso están...?" miró su mano izquierda, agarrando su muñeca con la derecha. "¿Qué soy….?" Miro al japonés durmiendo llorando ahora peor.
"¿Acaso él…?" señalo al nipón.
"oh no" maldijo mentalmente, realmente Allen estaba perdiendo el control.
"Allen, cálmate…. No entres en pánico, por el bien de tus hijos y Kanda"
Intento obligarla a calmarse, ella asintiendo levemente. Tenia razón, si eso era cierto, significa que toda su vida había sido eso, y en ese momento no cambiaba nada.
"Allen…" escucho el llamado de ella y la vio con ojos aun llorosos.
"Eres una avian, los Noes, también lo son, lo que nos diferencia de ellos es que su poder es a base de la materia oscura, nosotros de la materia blanca. Tu y… tu pareja, sois los primeros en ser una cruza de ambos tipos de avians… aun que hasta el momento ambos solo han usado materia blanca, desconocemos por completo si podéis usar habilidades de un Noé" señaló hacia las muestras en su escritorio.
"También por eso quiero hacerles análisis, quiero saber que esta pasando en sus cuerpos, y así saber" puso una mano en su abdomen.
"Que vivirán ellos en el futuro"
Tragó profundo la albina luego cubrió su rostro con ambas manos.
"Yo… lo intentare… lo siento es que… Son demasiadas cosas" rio levemente mas por estrés "Kanda en este estado, algo persiguiéndonos, y ahora esto… yo…"
Sintió un abrazo por parte de la española. "Se que estas confundida, y que has vivido muchos años en la ignorancia, por eso te lo comentó, pienso que es injusto para ti y tu familia seguir así" Allen derramo unas cuantas lágrimas.
"Gracias…" labios pálidos soltaron agradecida, ella le había confesado mucho de cosas que debió saber antes, cosas que hasta el descarado de su maestro debió decirle.
Separándose ya un poco más calmada sonrió levemente.
"En serio, muchas gracias Beatriz"
La doctora sonrió y río algo tierna. "no es nada Allen, solo se madura con todo esto, se que eres una persona fuerte, se que tú y él pueden manejar todo esto a la perfección" dijo con emoción con intención de darle mas confianza.
Y lo logró haciendo la albina pensar en el sacrificio de sus familiares, pero a quien mas le peso fue en saber que ella y Mana siempre fueron familia, y a pesar de que le haya mentido, lo hacia para protegerla, sonrió con ternura y algo de melancolía, recordó otra de sus preguntas viendo a la española. Ya lo había preguntado pero no había recibido respuesta "Beatriz… ¿puedo preguntarte algo más?"
La española parpadeó varias veces y sonrió "adelante"
Tomo una buena bocanada de aire antes de soltar su pregunta "¿mis padres están vivos?" Sacó nuevamente su pregunta insistente.
Beatriz puso una mano en su boca en una posición pensante. Ella misma no sabía esa respuesta. "Honestamente, no lo sé, ambos desaparecieron cuando naciste, y tengo entendido que Asim tiene varias gentes buscándolos, aunque algunos a mala fe dicen que están muertos, en especial… con Neah, recuerdo que cuando escapó del clan Noé, el conde lo había herido bastante, logré atenderlo, pero le dio por escaparse en la noche, desde entonces no sabemos nada de él, esto fue hace…" suspiro y puso sus manos en su cadera "unos dos meses antes de que nacieras, fácil casi 16 años… y tu madre, ella se fue cuando cumpliste los 6 meses de edad, la edad suficiente para que Mana pudiera cuidarte."
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"tres… dos… uno" se escucho el conteo de varios hombres con uniformes claros, juntos sincronizándose para poder retirar parte de los restos de la batalla.
El ambiente en el lugar era bastante desolador y deprimente, muchos de los buscadores estaban vendados con varias heridas y moretones, y a pesar de su cansancio seguían su trabajo. Especialmente un grupo que estaba dirigido por otros con un uniforme rojo extravagante.
Al ser retirados varios escombros se escucho varios quejidos de sorpresa y asco por los mismos, muchos se alejaron de su descubrimiento queriendo controlar el reflejo del vomito.
Pero para los de uniforme rojo no había nada atormentador, a pesar que fueran los restos de un aliado.
"Este prepárenlo aparte, que no lo junten con los que serán llevados a la fosa común de la Orden" ordenó el cuervo.
Con asco los otros obedecieron, no es que hayan visto antes cadáveres de compañeros, sino, que jamás les había tocado en tales condiciones. Todos empezaron a murmurar entre ellos, algunos asustados, otros por morbo.
"¡CALLENSE Y HAGAN SU TRABAJO!"
Para su sorpresa una mujer rubia con un uniforme rojo similar, con excepción de que este era mas abierto y dejaba ver su buena figura, se acercó a ellos. Haciendo sonar un látigo en el suelo. Todo el mundo se asustó y siguió a lo suyo.
"Tch…." La dichosa mujer se acerco a su similar.
"¿Qué opinas? ~" con una voz canturrona señalo al cuerpo destrozado.
Con un mas de porte y profesionalismo el uniformado tomo la palabra "No cabe duda, él estuvo aquí y parece que sus habilidades de avían se están desarrollando por completo"
Un pequeño grito de emoción salió de la mujer rubia mientas, sin asco alguno, movió el resto de lo que quedaba del rostro. "Parece ser que se esta volviendo un glotón~ quien lo diría de un exorcista~ pero no importa, es mejor~" la mujer se sonrojo y junto sus manos, restregándolas en su propio rostro, actuando como una adolescente emocionada.
"Se que es atractivo y se esta volviendo fuerte, aww~ es perfecto para volverse el futuro de los Irams, no me sorprende que esa loca ninfomaníaca lo haya escogido a él~"
Escuchó como alguien le chasqueo la lengua para que dejara de hacer eso. "Elizabeth deja de hacer el ridículo en público" siendo un hombre con ropas características de la iglesia, como un Padre, cabello chino, rubio, y unos lentes redondos que a su altura daban la ilusión de ser pequeños.
La mujer llamada por el nombre de Elizabeth hizo una mueca infantil y molesta. "Tu siempre tan amargado, ¿acaso mi hermano te pide que adoptes su personalidad en cada misión~?"
El hombre retiro sus lentes para limpiarlos y volverlos a colocar para ver bien el cuerpo "no, solo soy profesional" colocando su mano cerca del cuerpo, por un instante brillando y torciéndose como si se llenara de plumas. "no ha de estar lejos, lo siento cerca, aunque parece que redujo considerablemente su uso de la materia blanca, aunque aún hay restos de mucha materia negra, posiblemente tuvo una pelea con un Noé"
"¡hum! ¿Seguro? ¡Hace rato tu y tus juguetes no sabían si estaba en Barcelona o en Francia!" le reclamo de forma infantil.
El cuervo que estaba cerca sudaba de los nervios, aunque su uniforme de cuerpo completo le cubría, era notorio que esos dos le ponían mal.
El padre suspiro y le amenazo con la mirada a la mujer rubia "Señorita Leverrer no presione, como vera, y como ya debe de saber cada vez que un avian usa sus poderes deja una esencia"
Elizabeth empezó a mover las manos en forma un poco de burla "y mientras sea mas poderoso será el rango, bla bla, ¡eso ya lo se! Lo que yo quiero saber es si puedes hallarlo, capturarlo y empezar con mi lindo proyecto~"
Otro suspiro salió de sus labios "Puedo hacerlo, solo tenga paciencia, este cuerpo es muestra de que fue herido y esta debilitado, no pudo ir lejos, lo único que tenemos que preocuparnos es por ella y sus otros acompañantes"
Elizabeth frunció el ceño "¿la loca esta con él?"
"eso parece, hay una esencia idéntica junto al segundo, es sin duda la reina Amisi"
Cruzándose de brazos, con un rostro peor de molestia "ash… que tía tan molesta"
Iba seguir hablando, pero le pareció ver volando algo cerca, algo negro como un golem, pero no le dio mucha importancia ya que era posible que fuera de alguien de ahí de los buscadores.
"tenemos que capturarla también y lo sabes" le recordó el otro.
Mas retirado de ahí lo que había visto la mujer efectivamente era un golem, pero no era por parte de la Orden.
Siendo circular, alas emplumadas, una cola larga con punta redonda, unos llamativos dientes blancos y siendo de un color negro azabache. Una mano se le ofreció parase como si se tratara de un ave, viniendo de un hombre encapuchado.
Obedeciéndole fielmente, el pequeño golem se paró en la mano de su amo. Dicho este se retiro el pañuelo que le cubría gran parte de la cara, siendo un hombre de unos aparentes 25 años, cabello ondulado y oscuro dando una ilusión entre castaño y algo morado, largo hasta los hombros, sutilmente sostenido con un listón. Su piel era blanca y pálida haciendo juego con esos ojos plateados.
El joven sonrió hacia su pequeña creatura. "¿Y bien? ¿Qué me tienes de nuevo? Urcanpy"
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Se lo que están pensando "Sparda maldita! Apenas se resuelve un poco de un misterio ya aparecen maaaaaass!"XD Solo les diere, por primera vez, hemos tocado uno de los misterios mas importantes de esta historia, y que en cierta forma es el que le dio origen a todos los demás anteriores. Apenas tocamos lo bueno~Saquen sus teorías!, es interesante ver como sus mentes van entendiendo esta historia (¿) Espero que les haya gustado el capítulo nwn!
