Capitulo 35: Luz en la Oscuridad

Capitulo 35: Lo correcto

Bella POV

Lo único que deseaba es que si esto iba a terminar fuese rápido e indoloro, aunque sabiendo con el tipo de monstruo que trataba tanta piedad seria un milagro. El si podría considerarse un monstruo, algo mucho peor que los vampiros o cualquier criatura aterradora que pisase la tierra, un monstruo que solo acabaría conmigo por demostrarle al mundo que el era más poderoso y disfrutaría de ello.

¿Que hice yo para merecer todo esto?, debe haber sido algo muy grande y malo, quizás en mi otra vida fui una vil y cruel asesina y por esto ahora estaba pagando todos mis karmas, pero esta vez en mi ya no quedaban fuerzas para luchar. Finalmente cumpliría mi destino, aquel contra el que estaba luchando sin oportunidades, aquel al que renegaba aceptar.

Se me vino a la cabeza una palabra que definiría todo, una muy antigua y la vez muy cierta, la había escuchado hace mucho tiempo en uno de los espantosos viajes junto a Michael y Rose cuando tenia diez años y fuimos a Marruecos.

"Maktub", ya estaba escrito.

Michael me rodeaba observándome de pies a cabeza con odio y lujuria a la vez, yo era su presa y el mi cazador. Debía tener miedo pero ya no había cabida para ese tipo de emociones, el tiempo me había vuelto una criatura insensible, ya que todos mis miedos se habían revelado en mi contra y había vivido experiencias tan fuertes, me gane esa inmunidad esa dureza, de esta tierra ya nada me podría asombrar, ya nada me podría aterrar sobre todo cuando ya se había cumplido mi peor pesadilla "Perder a mi amor".

Me di cuenta que después de todo esperaba esto, después de que Edward me abandonara con pequeñas alegrías había logrado esconder un poco el dolor, pensar que a pesar de todo podría vivir sin el, pero esto solo era un disfraz, una mentira, una mascara para mi herida, ya que esta aun seguía ahí viva y latiendo tan fuerte como en un principio, como si el tiempo nunca avanzara.

"Edward", me dolió el hueco en mi pecho de solo pensar en el y su rostro perfecto en mi memoria. A pesar de todo lo que me había hecho no podía odiarlo, ¿como odiar a una persona a la que amas tanto?

Dicen que del amor al odio solo hay un paso, pero este no era mi caso, de seguro porque soy demasiado estupida para aquello, en vez de odiarlo le mantenía aun dentro de los pedazos de mi roto corazón, el no se iría nunca de mi vida, ni aunque así yo lo quisiera el estaba enterrado allí en el lugar donde se suponía que estaba mi muerto corazón, grabado en mi cerebro a fuego como un tatuaje imborrable.

Ante el resurgimiento de aquel potente dolor desee la muerte, quería descansar, no sentir nada, no pensar en nada, solo esperaba que Dios en su reino me liberara de estas cadenas que lo único que hacían era matarme por dentro, este mundo para mi era un infierno.

La mano de Michael comenzó a hacer círculos sobre mi camisa sin ningún pudor, lentamente comenzó a entreabrir mis botones e instintivamente trate de alejarme al sentir sus manos en la piel que iba dejando descubierta, ¿que acaso ni siquiera este bastardo me dejaría morir con dignidad?

-Déjame- dije escupiéndolo a la cara, si ya no había vuelta atrás y ante todo finalmente moriría no me iría con nada a la tumba, ya no había razón para guardarme las palabras que tantas veces quise decirle.

-Eres un mal nacido hijo de puta ojala te castren y le den tus bolas a los perros- le grite antes de ser silenciada por una fuerte bofetada que hizo salir sangre de mi boca, el dolor fue inminente pero a pesar de aquello no grite.

-Que malos modales haz aprendido en casa de la mucamita, cualquiera diría que has tratado con animales- sonrío limpiando su cara para luego volver a lanzarse a mi camisa que esta vez arranco sin piedad haciéndome daño con el jalon. Yo seguía amarrada a la silla sin posibilidad de movimiento alguno.

-¿Animales?- le seguí el juego –Hasta los animales son más educados que un paria como tu- "paf" otra bofetada impacto mi rostro dándome un punzante dolor en toda la cara.

-Creo que tendré que enseñarte modales cielo- dijo dulcemente quitándose la correa de sus pantalones mientras dejaba por unos segundos su revolver en el piso. Con su nueva arma se irguió frente a mí como un domador de leones listo con su látigo para enfrentar a la bestia.

Sus manos se posaron en mis pechos y comenzaron a acariciarlos mientras yo gritaba y me movía lo más que permitían las cuerdas para quitármelo de encima, el comenzó a lamer la piel de debajo de mi cuello, así que hice lo único que se me ocurrió para quitármelo de encima.

-Ahora se porque Rose te dejo, eres un horrible amante, ni que estuvieses tocando a una vaca con tus lametones de perro, pobre Rose, de seguro fingió cientos de orgasmos contigo- dije con burla hiriendo su ego en lo más profundo, una mueca cruzo su rostro, lo había conseguido, le había hecho enojar.

Al instante se separo de mi más furioso que nunca y sin un poco de cordura me azoto hasta que el cansancio le hizo desertar y jadeando se separo de mi. A pesar de todo el dolor que era casi insoportable y las manchas de sangre que iban llenando el piso no me queje ni proferí ningún gemido, no le daría esa satisfacción.

-Quiero que me supliques piedad- dijo agarrando mi brazo con tal fuerza que por poco lo quiebra haciéndome tanto daño que no pude evitar gritar. Feliz por su pequeño triunfo agarro el cierre de mis pantalones y comenzó a bajarlos y a cortarlos con una cuchilla, insistente me moví lo suficiente como para que me propinara algunos cortes en las piernas. Me libero de la silla y me tiro al suelo con tanta fuerza que se me corto el aire unos segundos, parecía un gusano atada de manos y pies con la piel rojiza en todas las partes que el me había golpeado.

Michael no perdió el tiempo y se quito toda la ropa que llevaba en menos de veinte segundos quedando solo con su boxer y una notoria erección. Se tendió sobre mi cuerpo semidesnudo pasando sus manos por todas partes y rodando su lengua por mi barriga causándome nauseas y desesperación. Esta historia se iba a repetir y por mucho que luchara Michael con su fuerza bruta estaba por conseguir su propósito.

-Quítate de encima maldito puerco me das asco- dije moviéndome en un frustrado intento de liberación, ¿Por qué tenia que pasar por esto de nuevo?, se me escaparon algunas lagrimas de pura rabia e impotencia.

-Entiende que me perteneces, que eres mía- dijo mirándome con tal deseo y embriaguez que por primera vez me hizo sentir miedo, ahí estaba yo sometida bajo su cuerpo, asqueada como nunca y pensando en Edward, porque me hizo esto, si el no se hubiese ido nada de esto estaría pasando.

-EDWARD- grite a pleno pulmón, hasta en este momento el embargaba mi mente, las lagrimas lo inundaron todo, volví a gritar llamándolo fuertemente, sabia que el no vendría pero mi corazón me impulsaba a llamarlo, tenia tanta pena, "porque, porque porqueeee" el no debió irse éramos tan felices.

El debía ser el hombre que me hiciese el amor, que me quitase los malos recuerdos y temores de mi antigua vida, quien me cuidase y se mantuviese a mi lado por toda la eternidad. Llore y grite sin importarme nada, si iba a morir el seria mi último pensamiento, mi último grito y mi último suspiro seria en su nombre.

-¡¡Me haz engañado maldita!!- grito Michael por sobre mis gritos. –Esta me la pagaras muy cara, ¿porque en esta vida solo tuve que conocer putas?, tu y Rose eran iguales unas putas mendigas- dijo enrabiado.

En un momento se movió un poco apegando su cadera en mis piernas, era ahora o nunca moví mis piernas hacia arriba con mucha fuerza propinándole un fuerte y certero golpe en el entrepierna, se retorcía de dolor. Por lo menos si lo enfadaba lo suficiente el desearía matarme antes de violarme.

-Maldita perra- grito agarrándome por el cuello como un salvaje, cada vez me llegaba menos aire a mis pulmones y comencé a moverme instintivamente tratando de liberarme bajo su cuerpo.

-Edward- grite con el poco aire de mi garganta mientras poco a poco se me iba nublando la vista de un Michael muy concentrado aferrando mi cuello con ambas manos.

-El no te vendrá a salvar cariño- dijo sonriendo satisfecho mientras yo moría y me mecía con violencia debido a la asfixia, todo estaba perdido. Cerré los ojos concentrándome en la imagen de mi amor, faltaba poco para que todo terminara, entonces lo oí, si estaba llegando al cielo, tan claro como el canto de los ángeles el me llamaba.

-Bellaaaa- grito desesperada aquella voz que solo podía ser de el, Michael lo había conseguido, estaba muerta o en un trance camino a las puertas del Edén, mi ángel había vuelto a mi para llevarme al paraíso.

-Edward- susurre, mi sueño se había echo realidad, ahora podía morir feliz.

Edward POV

La línea que divide lo correcto de lo incorrecto es tan estrecha y confusa, ¿Cómo pensar que era incorrecto estar con Bella cuando a su lado era tan feliz?

Sabía que lo correcto era dejar que ella viviese con humanos y fuese feliz lejos de mí, pero eso no era correcto para mi vida, me había convertido en su adicto y el solo pensamiento de no ver nunca más aquellos ojos chocolate me mataba de dolor.

Cegado de amor, siendo un completo egoísta, nunca llegue a pensar que esto se me escaparía de las manos, no se como llegue a amar tanto a esta humana como para que me doliese mucho más su muerte que el separarme de ella.

La hice correr peligro, Tanya casi acabo con ella y conmigo. En ese momento se cayó la venda de mis ojos, nuestros mundos no son combinables y unirlos en una sola realidad es imposible, un completo y fatal error.

Y a pesar que había salvado a Bella del peligro este seguía rondándola por mi culpa, a mi lado nunca estaría bien.

Tanya no era una mujer que se quedara en calma después de haber sufrido ese tipo de despecho, pero nunca pensé que llegaría a tal nivel de venganza, para mi el problema entre nosotros lo solucionaríamos algún día conversando. Pero esta se me adelanto y con una sola llamada hizo que se me cayera el mundo.

---Flash Back---

-Mi querido Edward ¿que tal estas tu y tu estupida humanita?- pregunto por el otro lado del teléfono una voz cínica y divertida, tan solo habían pasado dos días de su atentado contra Bella, definitivamente Tanya quería volverme loco.

-Nada que te importe Tanya- estaba molesto y dispuesto a colgar cuando ella dijo las palabras claves para dejarme perplejo.

-Estoy en Italia, hermoso país, sobre todo la mágica tierra de Volterra ¿no crees?- casi se me cayo el teléfono de la impresión, ¿como fue que Alice no vio nada de esto?, pasaron algunos segundos en los que me quede mudo.

-¿Edward sigues ahí?, holaaaa- dijo Tanya complacida por mi reacción.

Alice apareció detrás de mí, asustada como nunca, trataba de decirme algo pero ya era demasiado tarde, una visión se coló en su cerebro y ambos compartimos su contenido.

-¡¡¡Noo!!!- grite, después de haber presenciado aquello, me tiritaban las manos de la rabia, esa arpía de Tanya nos delataría ante los Vulturis y estos vendrían a acabar con el humano que sabe demasiado sobre vampiros.

Fue una horrible visión en donde encapuchados torturaban a Bella hasta la muerte, todo esto en mi presencia, este era el castigo por no mantener a salvo el secreto de nuestra raza.

La imagen de ver a Bella siendo desangrada mientras otros encapuchados me sujetaban por los brazos sin que yo pudiese hacer nada más que gritar era demasiado torturante, demasiado para mi cordura, lo vi todo tan real y claro que el dolor latía en cada parte de mi cuerpo como navajas cortantes desgarrándome la piel.

-Vaya veo que sigues ahí, bueno de seguro ya sabes el porque me encuentro en este lindo lugar- tenia unas enormes ganas de abalanzarme sobre Tanya y arrancarle la cabeza de un solo golpe.

-¿Que es lo que quieres Tanya?- pregunte retomando el control de mi persona, aun impactado y alterado por la visión, Alice trataba de calmarme mientras marcaba el teléfono de los demás para convocar una reunión.

-A ti- río –que más podría querer- me temblaba la mano de ira, tenia que poner todo el autocontrol que me quedaba para no romper el teléfono en mil pedazos.

-Tranquilo corazón, llamaba para negociar- dijo Tanya al no escuchar respuesta de mi parte.

-Bueno, quiero que te alejes de la humana… así como lo oyes. Si tu te separas de ella estará sana y salva… ¿pero no debes volver a verla jamás eh?... y más te vale que no trates nada en contra de mi, ¿no querrás hacer una guerra entre nuestros clanes?, ¿cierto querido?- la maldita si que sabia jugar, un rugido escapo de mi pecho.

-¿Tomo eso como un si verdad?, vamos no querrás que pase por la casita del tío Aro, ya sabes lo gruñón que es- murmuro lo ultimo como una niña pequeña, mil ideas de cómo asesinarla pasaban por mi mente.

-¿Por qué me haces esto?- pregunte en un tono abatido que no pude controlar, la pregunta escapo sola de mis labios, ¿Por qué no podía ser feliz con la mujer que amaba?, ¿Qué acaso no bastaba ya con que la naturaleza no estuviera de nuestro lado?, esto era como luchar una guerra que estaba perdida desde un principio.

-Muy fácil, si yo no soy feliz tu tampoco lo serás- esa era su venganza, condenarme a una vida vacía, una vida sin un sentido.

-Te volveré a llamar para que lo pienses tranquilo, por favor mándale muchos besos y saludos a tu familia de mi parte… adiós- corto dejándome atónito aun con el teléfono pegado a la oreja.

-Edward, por favor reacciona- dijo Alice, quitándome el teléfono de las manos –Lo siento Edward, yo no estaba pendiente, después de lo pasado nunca pensé que Tanya volvería a tratar algo contra Bella… No fue mi intención, ella lo planeo demasiado bien para que mi poder no afectara su plan- pensó Alice abatida, no atine a hacer nada más que palmear su brazo, ella a pesar de todo no tenia la culpa, solo había un culpable y ese era yo.

Nuestra familia llego en menos de cinco minutos y Alice les explico todo lo sucedido ya que yo era incapaz de hablar, aun no daba crédito a todo lo que estaba ocurriendo y las imágenes de la visión de Alice se repetían una y otra vez en mi cabeza, definitivamente esto parecía una descabellada película de terror en donde nosotros éramos los protagonistas.

-Edward querido por favor di algo- dijo Esme abrazándome fuertemente preocupada por mi silencio, mi cara debía reflejar lo mal que me encontraba internamente.

-Tranquilo Edward ya veras como le volamos el trasero a Tanya- Emmett hizo crujir sus nudillos pareciendo mucho más peligroso de lo normal.

-No Emmett, matar a Tanya significaría guerra con nuestros amigos del Norte. A pesar de todo ellos son muy unidos, hacerle daño a Tanya no es lo más factible- dijo Carlisle estropeando los planes de Emmett, por muy salvaje que fuera nuestro hermanito el solo hecho de pelear con su amiga Irina lo hacia retroceder.

-Maldita arpía, debí matarla cuando tuve la oportunidad, no debí hacerte caso Esme-

Rosalie enojada solo pensaba como hacer picadillos a Tanya.

-Calmémonos todos, esto no nos va a llevar a nada- Jasper mando olas de calma por toda la sala y los ánimos densos bajaron sus revoluciones.

-¿Y si simplemente vamos y la capturamos antes de que hable con los Vulturi? O la engañamos para que desista y luego la capturamos- pregunto Emmett esperanzado.

-Emmett, Tanya es inteligente, además ya sabes cual es su poder, es imposible mentirle, siempre sabe la verdad y cuando se rompe alguna promesa con ella, lo sabe de inmediato- termino Carlisle, su poder nunca nos había parecido peligroso, nunca antes habíamos tenido la necesidad de mentir en su presencia.

-Maldita bruja- dijo sentándose al lado de su mujer igual de frustrado.

-Dejare a Bella- murmure hablando por primera vez tan bajo que si mi familia no tuviese un agudo oído no me hubiese escuchado. Estaba resignado a perderla si esto la mantenía a salvo. Tanya había dejado una opción y esta era la correcta desde un principio, yo nunca debí haberme involucrado con Bella, ella solo corría peligro a mi lado.

-No puedes hacer eso, le romperás el corazón, romperás el tuyo- Alice se levanto de su asiento exasperada para enfrentarme, le dolía mi decisión tanto como a mi, sobre todo porque yo ya la había tomado y las visiones que cruzaban su mente mostraban lo despedazado que estaría por el resto de mi existencia.

-¿Que quieres que haga?, ¿Qué la deje morir? Esa no es una de mis alternativas- dije furioso, prefería arriesgar mi felicidad que la vida de mi Bella, no importaba si yo moría de pena mientras ella tuviese aunque fuera una sola posibilidad de ser feliz.

-Y si se escondieran- pregunto Rosalie.

-Los Vulturi tienen a los mejores rastreadores del mundo, ubicarnos no seria difícil, además a Bella no quiero darle esa vida, huir eternamente de esas criaturas- explique descartando la idea.

-Hay una solución- dijo Jasper dirigiéndose a todos, pero por mí su propuesta ya estaba descartada.

-Convierte a Bella en uno de nosotros, si los Vulturi viniesen solo se encontrarían con un neófito, ningún humano que les cause problemas- termino Jasper haciéndoles a todos replantearse la idea.

-Mas que mal esa también es la solución para que ustedes estén juntos eternamente Edward, ya no existirían barreras- dijo esta vez Esme pensando en su futura hija con ojos color dorado y piel blanquecina.

-No… eso no lo permitiré, Bella no debe convertirse en un monstruo por mi culpa, ella no tiene por que vivir como nosotros, no debe pagar tal precio por mi error- como permitir que una criatura tan pura como ella se convirtiese en un ser de la noche, solo por mi capricho, ver a los humanos que quiere y contenerse para no abalanzarse sobre ellos, esa no era forma de vivir.

-Pero ella lo desea también Edward- Alice estaba perdiendo los estribos, la idea de dejar a Bella la golpeaba como una puñalada en el pecho, "Es mi hermana" decía en su mente, "no quiero dejarla".

-Ella es solo una niña, no sabe lo que quiere, no se da cuenta lo difícil que es todo esto-

Rosalie me apoyaba por lo menos en este tema, ella tampoco quería que Bella se convirtiese en un vampiro.

-Ella no es ninguna idiota, sabe a lo que se enfrenta y esta dispuesta a pagarlo por ti Edward- que acaso no entendían que yo no quería ese tipo de sacrificio de su parte.

-No, esto se acabo las cosas serán así, nos iremos de este pueblo, le daremos a Bella la posibilidad de ser feliz, eso siempre ha sido lo correcto y es nuestra ultima posibilidad de hacer que las cosas sigan su curso- dije decidido. Justo en ese momento el teléfono comenzó a sonar, mire la pantalla y ahí estaba el número de ella, resignado conteste sabiendo que con mi respuesta firmaría un contrato de muerte, inquebrantable aunque me matase por dentro.

-¿y?- pregunto la voz de Tanya impaciente.

-Tienes mi palabra- dije con todas las miradas de mi familia fijas en mí.

-Buen chico, sabia que no terminaríamos entendiendo- respondió antes de cortar el teléfono.

---Fin Flash Back---

Así había comenzado mi condena, escribir aquella carta llena de mentiras hizo que me doliese el pecho como nunca antes, mostrarme frío ante Bella fingiendo que no la amaba y ver como ella sufría por eso hacia que me dieran ganas de darme una auto-paliza.

Sobre todo porque lo que sentía era todo lo contrario, no sabia las ganas que tenia de mandar al carajo mi promesa con Tanya y lanzarme a sus brazos, besarla mil veces diciendo cuanto la amaba y suplicando su perdón por mi actitud de los últimos días, pero no, no debía si quería que ella viviese.

Y así me fui, sin mirar atrás, pensando en que todo esto seria por un bien mayor, suplicándole a dios que Bella fuese fuerte y que siguiese su vida feliz, porque yo simplemente no podría, mi vida se había quedado estancada en el momento en que ella entro a mi corazón, nunca dejaría de pensar en ella. Sus recuerdos me mantendrían con vida el tiempo suficiente como para mantener mi palabra con Tanya.

Lamentándome se me pasaban las horas, los días y las semanas sufriendo en silencio. Alice no había vuelto a hablarme desde aquel día, ella también sufría y Jasper enojado me culpaba mentalmente de todo. Los demás solo sentían pena por mí, me hablaban mucho, trataban de hacer cualquier tipo de cosa para incentivarme a salir o alegrarme aunque fuese un poco, pero yo estaba sumido en mi propia desgracia.

Les estaba haciendo daño a ellos también, Esme sufría viéndome en ese estado y mi padre trataba en largas charlas de hacerme entrar en razón, pero por mucho que yo intentara hacerlo no podía pensar en otra cosa que no fuese ella, cerraba los ojos y ahí estaba la dulce imagen de Bella.

Hubieron muchas peleas por mi culpa, entre Jasper y Alice, Rosalie y Esme y algunas entre todos en las que siempre era yo era el principal problema, por esa razón un día en que el ambiente en nuestro hogar era insoportable decidí irme, ya había causado suficientes problemas y dolor a mi familia.

Y así me fui muy lejos, vagando por lugares que jamás había recorrido solo con la compañía de su recuerdo, cazaba solo cuando estaba a punto de volverme loco del hambre y luego me sumía en la inconciencia pensando y rememorando nuestros momentos, haciéndome daño pero al mismo tiempo sintiendo algo de vida por haberlos tenido, así era mi existencia, estaba destinado a vivir de recuerdos o simplemente imaginando como iría su vida.

No sabia cuanto tiempo había pasado meses, días o quizás años cuando recibí una llamada de Alice, me asombro que fuese de ella ya que la única que se comunicaba conmigo para saber como me encontraba era Esme.

-¿Edward?- pregunto cuando cogí el teléfono, se escuchaba muy tensa y afligida, algo le ocurría, ella ni siquiera ante el mayor de los problemas se comportaba de esa forma, debía ser grave.

-Si, ¿que es lo que pasa Alice?, te oyes mal- dije preocupado, para que Alice se comunicara conmigo después de todo este tiempo debía ser algo importante, ella había estado muy molesta conmigo, su mente reprochaba mi decisión en cada instante cuando aun continuaba en la casa.

-Es sobre Bella- dijo, haciendo que se creara un nudo en mi garganta ante la mención de su nombre, me quede mudo por el dolor que me embargo, ni siquiera yo me permitía nombrarla, era mucho más de lo que podía soportar.

-Mire en su futuro- esto estaba mal, cuando nos fuimos de su lado prometimos que jamás intervendríamos en su vida, la dejaríamos en paz.

-Te dije que dejaras en paz su vida- dije en tono de reproche, escuche un gemido del otro lado del teléfono, con voz desesperada Alice continuo.

-Se que me dijiste que no lo hiciera pero escúchame, esto es importante- suplico entre sollozos, se formo un gran mal estar por todo mi cuerpo, ¿que podía ser lo que estaba pasando con Bella?

-¿Que es?- pregunte desesperado con demasiada curiosidad y pendiente de cada una de las palabras de Alice, me temía lo peor.

-Ella va a morir, nosotros estamos demasiado lejos para hacer nada- soltó rápidamente haciendo que mi cabeza diera vueltas. No podía ser, yo la había dejado segura, Noel la protegería, su familia la protegería, esto no podía ser verdad.

-¿Que?- pregunte sin salir de mi perplejidad, necesitaba saber más, saber que lo que había escuchado era cierto y no una jugarreta de mi mente.

-La visión es muy reciente, Edward tu eres el único que puede salvarla, debes ir ahora- dijo dramáticamente.

La llamada se cortó y me vi a mi mismo corriendo a gran velocidad antes que se lo ordenara a mi cuerpo, estaba solo en un bosque mediático entre los limites de Canadá y Estados Unidos, no demoraría demasiado en llegar a mi cometido.

Solo esperaba hacerlo a tiempo, yo había arriesgado todo por que ella viviera muchos años siendo feliz, pero nunca pensé que su vida fuese a durar tan poco, no me lo permitiría, la promesa de Tanya se quedo atrás, simplemente ya no importaba, debía salvar a Bella.

Por primera vez en mucho tiempo volví a sentirme vivo, cada partícula de mi cuerpo concentrada en llegar donde ella, aun no sabia que seria lo que enfrentaría, pero de algo estaba seguro "yo sin ella no podría vivir".


Fin del penúltimo capitulo, por favor no me maten, se que he tardado un montón y lo lamento pero antes de los tomatazos lean mis razones.

Tuve que dar una pruebota horripilante llamada PSU (prueba de selección universitaria), y pues como trabajo y estudio, tenia que encontrar además otras horas para estudiar para esa famosa e importantísima pruebilla mata sesos y bueno, aquí estuvo el retraso.

Espero lo comprendan, de verdad no era mi intención retrasarme tanto.

Por lo menos ahora les doy mi palabra de que el próximo capitulo estará pronto, este fic terminara este año, eso lo puedo jurar por mi madre xD.

Espero les haya gustado la lectura y nos vemos en el ultimo capitulo que se viene pronto porque ya esta escrito casi en su totalidad, finalmente el prefacio y quedamos al otro lado.

Una pena que mi historia se termine, me ha traído muchas felicidades y amigas por fanfiction, jamás pensé que un fic me abriese tantas puertas.

Gracias a todas mis lectoras incondicionales, espero no haberlas decepcionado y nos vemos en el final.

Ojala me dejen reviews, ya saben siempre es importante para mi sus quejas, aplausos y opiniones.

Besos Katu.