Notas—La historia es simple. Hace más de un mes me habían confirmado la fecha de operación. Y más que una cosa estética era por salud. Ya saben. Y decidí cumplir unas cosas, sesiones, trajes, reuniones. No paré en Mayo, de viajar y coser. Pero, a la mera hora "creo que la vamos a recorrer un par de meses, al fin de año". Así que simplemente me alborotaron, adelante y apresuré cosas. Pero fin, aún me tendrán para rato. Ahora ¡Tengo beta! Y fue épico porque coincidimos en muchas cosas y ha sido genial trabajar con ella. Agradezcan a E. R. Jenkins por su beteo.
Aclaraciones— Intenté sacar a segunda parte del especial "nyo"; pero no salió, lo intenté tres veces y ninguna me convención, así que mis dos betas recomendaron que lo mejor era no estancarme y seguir. Así que este capítulo continuo normal. También hago notar que pronto sacaré las segundas pates de cosas que debo como el viaje escolar, la historia de Matthew y el especial de Halloween.
Reviews anons—
Red— ¡Hola! Y fue precisamente eso mismo que no pude cuajar el siguiente capítulo. Nada más no se dio porque no supe cómo manejar a Lukas, Vlad y Arthur como activos. Fue raro y aborté la idea.Y tú eres bendita porque yo pasé por los tres estados (por eso los narro con tanta naturalidad)Y lamento no poder poner a las Nyos de los chicos, en este caso Mathias, Alfred y Dimitri, nada más no se dio el caso. Mil disculpas.
Yuya— ¡Hola!. Pues te diré que yo pasé por los tres estados en dintintas épocas. Cuando tenía pareja estable me ponía como Victoria el primer día, los otros ya era lo normal, dolores y molestias. Y actualmente soy como Lucia, dolores intensos y ganas de nada. Y disculpa que no saque el siguiente capítulo, con gusto te paso por correo lo que iba a publicar para que te des una idea. Solo déjame un coreo. Gracias por leer. Un saludote.
Rosa—¡Hola! Sigo analizando la parte del contexto porque no sé a qué viene eso. Porque el contexto de Vlad es que siempre fue muy sexualmente activo. Se me haría raro que Vlad por ser chica no fuera similar. En fin, Infinitas ganas por leer y comentar. Un saludo.
Klan—Pues, a pesar de lo que pasó el día de la iniciación, Iván y Alfred son muy amigos. Tanto que les podría dedicar un capitulo a su extraña amistad. LOL. Ahora sí necesito de tus besos porque ando muy estresada. Este mes no paré por la famosa operación y a la mea hora no se hizo nada, entonces meh. Soy un manojo de feelings. Intenté hacer el siguiente capitulo pero nada más no salió. Lo siento mucho. Supongo que para cuando leas esto ya estarás por acá. Un besote muy grande.
Random: Magic trio
Question!— Sistem of a down
"Nosotros ¿sabemos cuándo volamos?
Cuando, cuando nos vamos ¿morimos?"
Vlad podría hacer un rápido conteo de todas sus parejas y las manos no le alcanzarían para nombrarlos. De hecho, se quedaría en la letra F si fuera por orden alfabético. Pero eso no le importaba mucho porque sólo un tres por ciento habían sido importantes. Como la pequeña niña que fue su vecina por cinco años. La nombró su segunda novia (porque su madre había sido la primera, claro estaba), y el gusto le duró un año. Un logro considerando sus record de tres semanas al comenzar la preparatoria. El detalle estaba en que esa niña no lo sabía. Ni siquiera sabía de la existencia de Vladimir.
Y ésta sería una excelente anécdota de no ser porque a Dimitri le molestaba (cabreaba) que Vlad hablara de sus difuntas parejas. Al inicio se lo había tomado con madurez. «Si Lukas esto, si Elizabetha aquello, si Toris lo otro, etc. etc.». Sobre todo porque los aludidos eran también sus amigos. Sin embargo, cuando Vlad pasó por la décimo quinta anécdota sobre el chico de la tienda de chucherías varias que le giñó el ojito, Dimitri le pidió de forma linda y amable que se callara la boca y que le tuviera al menos un poquito de respeto.
Sirvió hasta dos días cuando por la calle una chica le gritó en pleno cruce peatonal y le reclamó algo sobre una fiesta y un vestido sucio. No quería saber qué tan sucio. Ni de qué.
Le volvió a pedir de favor que se callara.
…Y luego le dio un besito.
Inmediatamente vino la computadora. Y no era que Vlad guardara fotos de sus conquistas en una carpetita que dijera «Dulce recuerdos» (sWeEt MeMorIES). No. Claro que no.
También había videos.
Inocentes hasta eso. Nada que temer.
Pese a todo. Vlad tenía conductas que no iban con un chico de su edad. No lo entendía. Era como si tuviera urgencia por crecer y salir al mundo para comerlo de una sola mordida.
Pero ahora ellos tenían ya dos años de relación y estaban a unas semanas de la graduación. Con exámenes hasta el cuello, trabajos mortales, el baile y una histeria colectiva.
—Toris, ¿Tú saliste con Vlad, no?— cuestionó Dimitri cuando se reunió con su equipo de trabajo. Y claro que no incluía a Vlad.
Toris alzó la vista de su libro y le miró con una ceja alzada.
— ¿A qué viene eso?
—Es sólo—, dudó y tomó un poco de aire— que… ¿Cómo era Vladimir contigo?
Edward y Ravis le echaron una rápida mirada a su amigo. Una mirada cargada de «Oh tío, estás en problemas».
— ¿Seguiremos siendo amigos después de esto?
Y Dimitri se enteró de algunas cosas que no quería saber. Pero como quien dice. Quién busca encuentra. Y claro que siguió siendo amigo de Toris, aunque esa tarde tras su plática, el ambiente se tornó pesado y Dimitri frunció el entrecejo tanto que al llegar a su casa aún le dolía la frente.
Luego, un poco más tarde le habló a Arthur.
—Pues… en realidad no pasó nada con él. Más bien, no lo dejé.
— ¿Pero él te insistía o algo?
—Decir insistir no va con Vlad, yo creo que sería «fastidiar». Luego me di cuenta que lo quería más como amigo porque ése sería el único límite que le pondría. Eso lo aprendí de Lukas.
— ¿Y con Lukas pasó algo?
—Tampoco. Lukas, aunque no lo creas, es muy pudoroso.
—Ya.
Y no estaba satisfecho. Para nada. Sabía de al menos siete personas más que habían compartido saliva con Vladimir antes de andar «oficialmente» con él. Se preocupó.
Y no era porque tuviera un trauma albergado en su corazón. No, nada de eso. No es que tuviera la influencia de su padre, quien engañó a su madre. Tampoco que su otra mamá fuera más bella y perfecta que su madre le afectaba.
En realidad sí. Dimitri se juró de alguna u otra forma que jamás dañaría a alguien de ésa manera. Pero el problema no era él. Sino el mundo. Todo el mundo. Si su padre lo hizo teniendo una familia, una relación y un hijo ¿qué evitaría que Vlad lo hiciera? Siendo joven, inmaduro, inexperto, inmaduro, atractivo y activo. ¿Mencionó Inmaduro?
—Te preocupas demasiado—, le dijo Elizabetha en plena clase de natación—. Vladimir será un hijodeputa, inmaduro, estúpido y lo que sea. Inmaduro sobre todo. Pero no sería capaz de algo así. Siempre rompía antes de comenzar otra partida.
—Eso no me ayuda.
—Eres, hasta donde yo sé— pensó un poco—, la primer persona que lleva a su casa… y no hablo del ámbito sexual, es decir, a quien le presenta a sus padres. También has convivido mucho con su hermanito.
—Andrei…
—Sí, cuando fui a su casa la primera vez, Vlad corrió a su hermanito y le dijo que no interrumpiera. Ahora él parece ser tu amigo.
—Lo es, supongo. Aunque el niño está más interesado en saber qué juegos saldrán para pedírmelos.
Elizabetha soltó una suave carcajada.
—Hombre, no te preocupes. Eres el único y oficial. Te presentó a sus padres y tú a los tuyos. Duermen en las casas contrarias sin tener problemas. Sus padres están de acuerdo. Confían el uno en el otro. ¿Recuerdas al inicio que todas babeamos por Paulo? Tú confiaste en él.
—Eso fue un caso aislado.
— ¡Qué va! Son la relación más estable que he visto en ésta escuela. Al menos de mis amigos. Cuando se han peleado lo resuelven en poco tiempo, se dan su espacio. Me dan envidia.
Dimitir sonrió porque en el fondo sabía que era realidad.
—Oye, Vladimir.
Oh no. Lo había llamado por su hombre completo. Vlad alzó los ojos de la pantalla de su móvil y miró atento a Dimitri. Conocía ese tono de voz así que lo que fuera a decir sería importante.
—Te amo.
—Aaaw — giñó—. Yo también.
Dimitri frunció los labios.
—No, es enserio. Te amo.
Fuera lo que fuera que pasaba era serio. Vlad dejó de sonreír e imitó por empatía la cara ácida de Dimitri.
— ¿Qué sucede?
—Decir «nada» sería estúpido. Pero, en realidad, no es nada… nada importante.
—No, espera, nunca me llamas así a menos que estés enojado o que sea algo muy importante. Anda, Dimitri, vomítalo. Dime qué te pasa.
—No sé si seas el amor de mi vida— comenzó a decir bajito—. Yo creo en eso, y no sé tú. Pero yo quiero seguir contigo después de graduarnos. Iré a vivir a un departamento en el centro y quiero que vayas conmigo. Quizá es muy apresurado porque apenas cumplí la mayoría de edad. Pero sé lo que quiero. Estudiaré administración y tendré mi propio negocio. No quiero hijos porque soy muy quisquilloso con mis cosas, quizás en un futuro Mina se embarace y le dé a mi padre otro hijo qué le dé nietos. No sé… No sé si pasemos el resto de nuestra vida juntos, pero al menos quiero saber qué esto vale la pena.
Y Vlad tuvo uno de esos extraños momentos de seriedad. Escuchó atentamente cada palabra de Dimitri. Luego bajó la mirada y leyó la notificación de mensaje. Guardó el teléfono y dejó salir una risita nasal.
— ¿Y a qué viene que estés tan callado?
—Finalmente Dimitri le cortó la lengua.
Arthur se carcajeó pero Vlad seguía serio viendo a la nada.
—Oye, Vlad ¿Todo en orden?
—Oigan… ¿Les puedo preguntar algo?
—Escúpelo.
— ¿Amas a Alfred?
—Claro.
—No, no— negó rápidamente—. Hablo de amar en serio, no de amarlo por ser el idiota con el que te acuestas, o con él que compartes saliva, ni el que tiene derecho sobre de ti. Hablo de amor verdadero.
—Vlad, deja de ver Frozen.
—Cállate— espetó Lukas.
—No, Arthur tiene un punto a favor. La película. Tú amas a Emil— Lukas asintió y luego cambió de pantalla—, y tú a tus medios hermanos… a unos más que a otros. Yo amo a mi pequeña sabandija. Pero ahora piensen en la forma en que aman a Alfred o a Mathias.
—Sigo sin entender.
—Amamos a nuestros hermanos porque sabemos que siempre estarán allí. Hay un lazo que nos une, la sangre. Pero a los chicos los amamos por ser nuestra «parejas»— hizo un ademán con sus dedos—. Amamos sin saber cuánto va a durar.
—Creo que comienzo a entender— respondió Lukas.
—Espera. ¿Es esta alguna clase de plática motivacional? Porque Dylan me la dio hace un mes y no sé si este preparado para otra.
—No, no… bueno sí. Quizá sí. Es decir… —Vlad torció la boca—. ¿Cómo sabes que Mathias es el indicado?
—No lo sé— contestó—. Tampoco es como si me preocupara mucho por ello. Es y ya.
— ¿Y cómo lo amas sino sabes que es el indicado?
—El amor es y es todo lo que necesitas saber. No sé si Mathias y yo duremos mucho tiempo. Lo supe cuando rompimos. No me imagino la vida sin él, pero sé que no es el fin de mundo. El mundo no paró esos meses, al contrario, fue más duro. ES amor verdadero porque me hace feliz, y también me hace enojar.
—Es amor porque lo sientes—, acotó Arthur más entrado en el tema—. Es amor porque te preocupa. Yo no sé si Alfred y yo estemos destinados, tal vez un día se aburra de mí y busque alguna chica para tener familiar. Pero Lukas tiene razón, en éste momento es. No tienes que preocuparte por lo que vendrá.
— ¿Tienes problemas con Dimitri?
Vlad negó.
— ¿Entonces?
—Me dijo que me amaba. Pero me lo dijo enserio. Me está incluyendo en sus planes de vida futura y eso me… es como que…
— ¿Miedo?
—No.
Arthur alzó una ceja.
—Quizá. Siento que Dimitri quiere algo mucho más serio. Y yo lo quiero también, lo amo y me gusta y todo eso… pero no sé si pueda dar éste paso.
—Error— apuntó Lukas—. El paso no lo das solo.
—Lo das con él— completó Arthur—. Cuando decides «formalizar», dejas de ser tú y pasas a ser nosotros. O ustedes en éste caso. Dimitri está listo para dar ése paso, y él espera a que lo des junto a él. No tengas miedo, joder no es como si estuvieras solo.
—Siempre puedes venir llorando por acá.
Lukas esperaba un insulto como respuesta pero Vlad se quedó callado. Oh, demonios. Estaba pensando. No era normal que Vlad pensara las cosas.
— ¿En qué momento se volvieron tan sabios?
—En el nivel 87.
—Los amo más a ustedes, desgraciados.
Notas— Este capítulo está un poco más cerca del final, es cuando Mathias Y Lukas ya habían regresado y cuando todos ya sabían lo que harían de sus vidas académicas. Fue algo Random escribirlo, así que espero que les guste. Yo espero poder ponerme a escribí algo en cuanto pase esta semana, de verdad lo siento. A veces me pongo exigente con ustedes y yo no soy empática. Perdonen a esta alma pecadora.
Gracias por leer, por comentar y agregar a sus listas. Por cierto ¿Ya vieron la App de FF?
