Muerte y Vida.

"Que la luz de Amaterasu ilumine tu camino, todos somos parte del gran Kami y tú ahora como nuestros ancestros, eres parte de los mil vientos Que soplan en la tierra y mueven las campanas, la muerte no existe, la vida no existe, cielo sin nubes, río de aguas limpias, la tierra y el cielo vuelven a la nada".

Leonor de Éboli (escritora en el fandom de Sailor Moon)

-¡Espera, soy tu madre, no puedes hacerme daño!.- Gritó Serenity.

Jedite soltó una sonora carcajada al ver como Serenity lo miraba fijamente después de haber nombrado a Serena.

-¿Aun no averiguas que yo mate a Serena mamá?- Volvió a reír con burla.- ¡Que estupidez la tuya decir que eres mi madre!... ¿Sabes que me hiciste reír? Y por supuesto también a Setsuna… ¿Verdad?

-Por supuesto Jedite.- Sonrió Setsuna acercándose para así clavar su tacón picudo con fuerza en el estomago de su hermana que soltó un quejido.- ¿Creíste que Jedite se creería eso Serenity?

Serenity miró con horror como Setsuna soltaba una sonora carcajada.

-¡Tu sabes la verdad Setsuna!.- Exclamó Serenity horrorizada.- ¡Tienes que decirle la verdad!

-No seas tan desgraciada Serenity… aprovecharte de que Jedite no conoce a su familia de origen para tu decirle esa estupidez.

Jedite volteó a ver a Setsuna y le sonrió.

-¿Ya esta listo el baño querida?

-Por supuesto.- Dijo Setsuna.- La tina esta como le gusta a Serenity, con agua tibia y con tres cuartos antes de llenarse. Le agregue esencias como le gusta a señora. Al fin soy una sirvienta solterona y mi única obligación es prepararle su baño.

Serenity tragó saliva y temió de cualquier cosa que Setsuna y Jedite pudieran tramar, pero antes de poder siquiera articular palabra, Jedite le tomó uno de los brazos arrastrándola bruscamente hasta llegar al cuarto donde Setsuna le dio una fuerte patada.

-¡Incate perra!.- Exclamó Setsuna.

Serenity temblando de miedo se hinco ante su hermana.

-Somos hermanas.

-¿Hermanas?- Rió Setsuna fuertemente.- ¿Hermanas?... ¡Hasta hace pocos días yo solo era una sirvienta solterona!... ¿No es así hermana?

Serenity comenzó a sollozar a miró a Serenity.

-¿Qué te parece el baño que Setsuna la sirvienta tan amablemente te ha preparado?

Serenity volteó hacia atrás mirando la tina un poco sucia, y el agua que parecía tener dentro una extraña sustancia que formaba burbujas dentro de ella.

-¿Qué es eso?

-¿Has escuchado hablar del acido muriático?- Soltó una carcajada Jedite.- Aunque con la poca educación que tienes no creo que lo sepas muy bien.

Serenity comenzó a sollozar al recordar que años atrás ella había utilizado esa misma sustancia para torturar a personas que le habían estorbado en sus negocios.

-¿Sabes quien mató a tu querida hija, la inútil de Serena?- Preguntó Jedite.- ¡Sorpresa!... No fue la hija de Hiroki Kino… ¡Fui yo!

Setsuna sintió una mezcla de confusión y extraños sentimientos dentro de si que la hicieron sollozar sin saber si era mas por el miedo de lo que Jedite podría hacerle o por saber que Jedite, a quien jamás haría daño a pesar de no reconocerlo como su hijo, había matado a Serena.

-¿Qué clase de monstruo eres?- Preguntó Serenity.- ¡Como pudiste!

-Soy el monstruo que tú creaste. Querida maestra. Pero hay un dicho muy sabio que dice "El alumno supera al maestro".

Jedite levantó en brazos a Serenity y sin ninguna consideración la dejó caer en el agua donde al contacto del acido muriático con su piel, Serenity comenzó a gritar desgarradoramente.

-¡Ahhh!

-Grita todo lo que quieras hermana.- Se carcajeó Setsuna.- Nadie te escuchara. Y decías que yo no tenia cerebro…

-0-0-0-

Makoto comenzó a sollozar nuevamente y Andrew apretó los puños llenos de frustración, evitando echarse a llorar cuando su Tío Demian les informo lo inevitable. Zafiro había sido herido de gravedad por una bala que había traspasado hasta llegar a lastimar su corazón. El momento inevitable llegaría en cualquier momento.

-Pobre Zafiro.- Balbuceó Andrew.

-¿Podemos verlo?- Preguntó Makoto separándose de sus amigas y acercándose a Andrew para tomarle una de las manos entre las suyas.

-Claro.- Respondió el medico.- Pero de uno en uno.

Makoto volteó a ver a Andrew, como pidiéndole permiso con la mirada.

-Ve.- Le dijo Andrew.

Makoto asintió y siguiendo a Demian Shields caminó hacia el área de terapia intensiva, donde antes de entrar la hicieron ponerse una bata azul y un cubre bocas.

Después, entró sola dentro del cuarto donde se encontraba Zafiro y al verlo recostado en la camilla, con el torso desnudo y conectado a aquellos aparatos que monitoreaban sus signos vitales no pudo evitar que las lagrimas traicioneras comenzaran a salir de sus ojos, teniendo que contener un sollozo para no irrumpir el silencio sepulcral dentro de la habitación.

Llevó una de sus manos a una de las manos de Zafiro y la tomó entre las suyas, llorando desconsoladamente en silencio. A pesar de que ahora amaba a Andrew, la relación que había tenido con Zafiro había sido un amor adolescente lindo y sincero, muy a pesar de que Zafiro hubiera cometido errores, y a pesar de que sus sentimientos habían cambiado nunca dejaría de preocuparse por el, ni dejaría de dolerle lo que le estaba sucediendo.

-Zaf.- Balbuceó para si misma dejando escapar un sollozo. Dentro de si misma se sentía culpable, culpable al haberlo odiado tanto tiempo, culpable al haber planeado una venganza contra el acto que por su inmadurez el había cometido, culpable por haber tenido oportunidad de pararse frente a el en el cementerio sintoísta de Kioto, donde tantas veces lo había visto escondida detrás de algunos arboles, llorar por ella creyéndola muerta. Y se sentía culpable de haber dejado de amarlo y culpable de que aunque le doliera verlo así, le tranquilizara en el fondo de su alma que no fuera Andrew quien estuviera en esa camilla.

Makoto sintió un apretón en su mano y abrió sus ojos humedecidos por las lágrimas, encontrándose con la mirada que lucia apagada en el rostro de Zafiro y una sonrisa que parecía esbozar con esfuerzo.

-Mi… princesa.- Balbuceó Zafiro con dificultad.- Mi… amada Lita.

Makoto apretujó los labios al escuchar la manera amorosa en que el se dirigía a ella, sin poder evitar que sus lagrimas salieran en presencia de el.

-No llores.- Dijo Zafiro con dificultad.- Ya… has llorado… demasiado… ¿Me perdonas?

-No tengo nada que perdonarte.- Dijo Makoto tratando de controlar el llanto.-No es necesario que me pidas disculpas.

-Si tengo disculpas que pedirte.- Balbuceó Zafiro.- Te abandone cuando mas lo necesitabas… porque… fui un cobarde.

-Basta Zafiro… No te esfuerces en hablar.- Dijo Makoto.- Eras solo un joven inmaduro, no un ser malvado. Además te arrepentiste y yo estoy bien. Mejor descansa, cuando te recuperes podrás hablar de todo lo que quieras.

Zafiro esbozo una cálida sonrisa.

-Sabes que no es así.- Dijo Zafiro.- Siento… que la vida se me… acaba. No quisiera llevarme el recuerdo de mi princesa llorando una vez mas por mi culpa y…

-Zafiro.- Balbuceó Makoto sin poder evitar que las lagrimas empaparan sus mejillas.

-Sonríe para mi. Por favor.- Pidió Zafiro.- Quiero… llevarme el recuerdo de tu… dulce sonrisa… Y me voy tranquilo porque… se que al menos las personas que quisieron hacerte daño ya no… podrán hacerlo.

Makoto sabia que el hecho de que Zafiro hubiera abierto los ojos era un milagro. Demian Shields, el tío de Andrew, les había dicho ya la terrible noticia: Zafiro en cualquier momento exhalaría su último aliento de vida. Sintiendo un dejo de pena aunado por el cariño que albergaba en su corazón para el, Makoto se inclinó un poco, sabia que Zafiro aun la amaba y sabiendo que moriría quería regalarle un ultimo beso, pero cuando estaba a punto de tocar los labios de Zafiro, el con la poca fuerza que le quedaba levantó una de sus manos interponiéndola entre los labios suyos y los de ella, acariciando suavemente una de las mejillas de Makoto.

-No lo hagas.- Dijo el.

-Quiero hacerlo.

Zafiro movió negativamente la cabeza.

-No es así… eso no seria un beso por amor… seria un beso por compasión.- Dijo el.-… y quiero llevarme el recuerdo de los besos que por algún día me diste por amor.

-Zafiro.- Balbuceó ella.

-¿Sabes?... No solo estoy tranquilo… porque se que nadie mas te hará daño… sino porque se que Andrew ha cambiado… es un buen tipo… y sabrá cuidarte, respetarte y amarte… como tu te mereces, como yo debí hacerlo… y sonríe siempre… tu sonrisa es hermosa.

Makoto sin decir mas esbozó una cálida sonrisa, sintiendo como una de las manos de Zafiro limpiaban los rastros de lagrimas en sus ojos.

-Te amo.- Balbuceó Zafiro. Después de eso, sus ojos se cerraron y su mano soltó el rostro de ella cayendo pesadamente sobre la camilla.

-¿Zafiro?- Lo llamó Makoto tomándolo de los hombros.- ¡Zafiro respóndeme!.- Pidió ella desesperada.- ¡Zafiro por favor despierta, Zafiro!- Gritaba ella mientras las lagrimas salían de sus mejillas dejándose caer en el piso a un lado de la camilla.

2 años atrás…

El frio era crudo ese día 5 de diciembre, dentro del cementerio sintoísta "Amaterasu", una hermosa joven vestida con unos pantalones de mezclilla en color negro, suéter rosa pálido, la cual llevaba el cabello suelto y una boina en color rosa caminaba por el cementerio a la misma hora que acudía cada año. Estando no muy lejos, visualizo las tumbas donde yacían sus difuntos padres y su hermana, a quien en la lapida en vez de haberle inscrito su nombre verdadero: Makoto Kino, se le había inscrito el nombre de Lita Kino.

De los ojos de la joven salieron unas lagrimas traicioneras al ver que de otro extremo del cementerio llegaba un apuesto joven de cabello azulado, y ojos del mismo color, vistiendo uniforme de piloto hasta llegar a la lapida de "Lita Kino", donde depositó un ramo de rosas en color rosado.

Lo escuchó llorar desgarradoramente, pedir perdón frente a la lapida, y ella lloró en silencio junto con el apretando sus puños, deseando correr hasta llegar a su lado y decirle "Aquí estoy, te amo y te necesito", pero el orgullo era mas fuerte, la rabia y el rencor que anidaban en su corazón no permitían y hasta no ver que el joven se alejara ella caminó hacia la tumba de la cual, como siempre tomó las rosas en color rosado y con furia arrancó los pétalos lanzándolos lejos de ahí, para después dejar un ramo de rosas blancas en la lapida de su hermana.

-Feliz cumpleaños Mako-chan.- Balbuceó con tristeza.

Fin del Flash Back.

Makoto se puso de pie y deseando que aun hubiera esperanzas para Zafiro salió del cuarto encontrándose con la doctora AkikoShields quien iba pasando.

-¡Señora Akiko!.- La llamó Makoto.-Zafiro… no responde…

-Makoto, tranquilízate.- Le dijo la señora dándole un abrazo para después separarse de ella.- Ve con los demás, ahora mismo veré que sucede.

Makoto miró como la doctora entraba dentro de la habitación donde se encontraba Zafiro, ignorando su recomendación de que volviera con los demás.

-Lo siento.- Balbuceó la doctora.- Zafiro a muerto. Vamos con los demás Mako.- Dijo la doctora guiando a Makoto hacia afuera del cuarto.

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Al mismo tiempo, en la sala de espera, Andrew esperaba sentado mientras conversaba sobre lo sucedido en compañía de Amy y Rei.

-Si gustan pueden ir a descansar.- Dijo Andrew.- Esto va para largo y en tu caso Amy, deberías descansar mas ahora que estas embarazada.

-Es cierto Amy.- Dijo Rei.

-¿Y dejar sola a Makoto?- Habló Amy.- Por supuesto que no, no dejaría sola a una amiga cuando mas me necesita.

Andrew abrió la boca para decir algo, pero entonces se detuvo al ver a Darien llegar al hospital seguido de Michiru. Sabia que ambos tenían que estar ahí, pues tanto el como ellos apreciaban a Zafiro, pero ver a Michiru ahí le pareció incomodo, pues desde que la había sacado de su recamara, cuando había intentado seducirlo, ella no había vuelto a presentarse en AeroSkyEnterprises y no se la había siquiera vuelto a encontrar.

Por su parte, Rei al sentir la mirada de Darien sobre ella sintió un poco de incomodidad, pero se limitó a enfocar su vista en algún punto de la pared y aferrándose al brazo de Amy.

-¿Cómo esta Zafiro?- Preguntó Darien interrumpiendo el silencio, muy a pesar de que su padre ya le había dicho por teléfono que de cualquier momento a otro Zafiro moriría, algo que solo era cuestión de horas.- ¿Aun…esta vivo?- Preguntó con un dejo de dolor en su voz.

-Si.- Asintió Andrew.

-¿Pero como fue?- Preguntó Michiru.- ¿Qué fue lo que sucedió?

Andrew volteó a ver a Michiru, a pesar de lo ocurrido y que le apenaba como habían sucedido las cosas, le tenia un profundo cariño a aquella amiga de la infancia, además de que ese no era el momento indicado para tocar el tema que tanto incomodaba tanto a el, como seguramente también a ella.

-Sucedió en el Sakura's garden. Yo estaba ahí comiendo con…

Andrew no pudo terminar de hablar, pues en eso apareció su tía con el rostro desencajado y a ver llorando a Makoto desconsoladamente supuso lo peor: Zafiro había muerto.

Sin pensarlo dos veces se puso de pie y caminó hasta llegar al lado de su novia, estrechándola entre sus brazos sin decir nada, mientras de sus ojos azules también las lágrimas comenzaban a salir.

Todos los presentes tan solo ver a Makoto llorando amargamente supusieron lo que desde el principio había sido inevitable.

-¿Qué sucedió madre?- Preguntó Darien acercándose a Akiko Shields.

La mujer puso una mano sobre uno de los hombros de su hijo, sabia del aprecio que le tenía al difunto piloto y de lo que le dolería.

-Lo siento mucho.- Dijo la doctora mirando a los presentes.- Zafiro acaba de fallecer hace algunos minutos.

Amy y Rei se pusieron de pie tan solo escuchar la noticia, mirando hacia donde estaba Makoto, llorando abrazada de Andrew. Ciertamente ellos no habían tratado a Zafiro, solo un par de veces, pero sabían lo doloroso que eso estaba siendo para su amiga.

Por su parte, Darien apretó sus puños, tomando una bocanada de aire para controlar sus emociones y que las lagrimas no salieran, mientras Michiru en silencio derramaba algunas lagrimas, observando con un dejo de molestia como Andrew estrechaba a Makoto entre sus brazos, enfocando toda su atención en ella.

-¡Zafiro…e… yo lo hice sufrir!.- Balbuceó Makoto mientras las lagrimas salían de sus ojos.- Muchas veces lo atormente por…

-Tranquila mi amor.- Le habló Andrew tratando de tranquilizarla, aunque el tampoco tenia calma.- Zafiro no hubiera querido verte así.

Makoto se limpio un poco las lágrimas y se separó de Andrew, recibiendo un abrazo de consuelo por parte de sus amigas.

-Si gustan yo me encargo de preparar los tramites.- Ofreció Michiru con tristeza en su voz ante la muerte de su amigo.- Para sepultarlo en el cementerio "Santa María".

Tan solo escuchar la voz de Michiru, Makoto se limpió las lágrimas y habló:

-No.- Dijo ella.- No me gustaría que lo sepultáramos. El siempre quiso que al morir sus restos fueran incinerados y lanzados al mar, para así formar parte de los mil vientos…

6 años atrás…

Dentro del auto de Zafiro, Lita y el se encontraban estacionados a las afueras de la preparatoria donde estudiaba Lita, mientras en ese día frio, lluvioso y con fuertes vientos ambos tomaban chocolate caliente.

-¿Sabes Zafiro?.- Habló Lita recordando su cabeza en uno de los hombros de el.- Estos días me agradan mucho, se que a muchos les deprime la lluvia, pero si te soy honesta a mi me inspiran a escribir historias hermosas.

Zafiro sonrió de lado y le paso un brazo por alrededor de la cintura, besando su cabello castaño sujeto en una coleta alta.

-¿Estas sugiriendo que te gustaría tener tu computadora portátil aquí y escribir algo?

-No.- Sonrió ella.- La paso muy bien contigo, tu y yo solos mi amor. Sabes que disfruto cada momento a tu lado

Lita y Andrew entrelazaron sus manos izquierdas, en cuyos dedos anulares había dos sencillas argollas de plata que el había comprado como promesa de unión en el futuro.

-¿Sabes?- Dijo Zafiro.- Ahora que mencionas el viento… ¿Nunca has pensado en la muerte?

-Supongo que todos lo pensamos en algún momento.- Dijo Makoto.- Es un proceso natural al que todos vamos a llegar para si venir al polvo que es de donde venimos, para volver de nuevo al Gran Kami y formar parte de los mil vientos.

-¿Sabes?- Dijo el.- Cuando me muera me gustaría ser incinerado y que mis cenizas sean arrojadas al mar, para si volar. Volar como siempre me ha gustado, en vida seguiré volando como un piloto que será y después de la vida quiero seguir volando en el aire.

Fin del Flash Back.

Michiru apretó sus puños llena de ira, notando como Makoto aun en medio de la tristeza tomaba el control de la situación, negándose a lo que ella había sugerido, desdeñando su ayuda.

-Quisiera ser yo quien se encargue de los trámites.- Dijo Makoto limpiándose.- Y que sus cenizas sean lanzadas al mar, tal como el había querido. Además el era de creencias budistas-sintoístas y creo que seria bueno que tuviera su ultimo adiós en un templo apropiado con sus creencias.

-Mientras tanto creo que debemos reforzar la seguridad.- Dijo Andrew.- No valla a ser que a Serenity se le ocurra preparar otro atentado.

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Un día después…

Al borde de un acantilado, hombres y mujeres, entre ellos hombres de seguridad, guaruras y policías contratados por Andrew, así como empleados de AeroSkyEnterprises, tanto de las oficinas como pilotos de la prestigiosa aerolínea, amigos y allegados al difunto piloto Zafiro Black, se aglomeraban ahí después de una ceremonia tradicional en un templo sintoísta, vistiendo las mujeres kimono blanco y los hombres la tradicional Hakama.

Makoto, quien llevaba la caja de blanco mármol donde descansaban los restos de Zafiro, se acercó al borde, caminando tomada del brazo de Andrew y seguida por Darien y Michiru quienes también habían sido grandes amigos de Zafiro, además de Amy y Rei quienes como buenas amigas de Makoto estaban a su lado.

-¿Estas lista?- Preguntó Andrew serenamente a Makoto a pesar de la tristeza que le producía la muerte de su amigo.

-Si.- Respondió Makoto abriendo la caja, apretando sus ojos sin poder evitar que las lágrimas salieran al saber lo que venia.

Darien, quien estaba del otro lado de ella le ofreció una argolla plateada.

-Creo que era de Zafiro.

Makoto al verla no pudo evitar dejar escapar un sollozo recordando que esa era la misma argolla que el había comprado. Sin pensarlo la tomó y la depositó en la caja donde estaban las cenizas de Zafiro y en la cual ella antes hubiera metido la argolla que el le había regalado.

Finalmente, cerrando los ojos y sintiendo el dolor en su alma ante la pérdida de un ser tan querido, lanzó las cenizas al mar, junto con las dos argollas que cayeron en picada hacia el final del acantilado, mientras ella aun con sus ojos cerrados repetía un poema fúnebre:

"Que la luz de Amaterasu ilumine tu camino

Todos somos parte del Gran Kami y tú ahora

Como nuestros ancestros, eres parte de los mil vientos

Que soplan en la tierra y mueven las campanas,

La muerte no existe, la vida no existe,

Cielo sin nubes, río de aguas limpias,

La tierra y el cielo vuelven a la nada".

Una vez que las cenizas fueran arrojadas, Makoto abrazó fuertemente la caja contra su pecho y comenzó a sollozar desesperadamente, escuchando los llantos de Michiru y de muchas personas que se aglomeraban en el lugar.

Amy y Rei se acercaron inmediatamente a Makoto, rodeándola en un abrazo que después se vio interrumpido cuando Andrew se acercó y ella sin pensarlo busco consuelo en los brazos de su novio.

-Perdóname Andrew… no puedo evitarlo.- Sollozaba Makoto un poco alejada del resto de las personas entre los brazos de su novio quien lloraba en silencio.

-¿Pedirme perdón?- Preguntó Andrew desconcertado.- No tengo nada que perdonarte, nada me has hecho. A mi también me duele la muerte de mi amigo.

Makoto levantó su rostro encontrándose con los ojos azules de el.

-Andrew, quiero que sepas que tu eres a quien amo.- Dijo ella llevando sus manos a una de las mejillas de el.- Quiero que lo tengas claro, pero no puedo evitar que la muerte de Zafiro me duela.

Andrew comprendió a lo que se refería Makoto y la atrajo hacia el, besando su frente.

-Eso lo tengo claro Luciérnaga.- Dijo el.- Se que me amas como yo a ti. No tienes que disculparte por llorar por Zafiro, el fue tu novio y es normal que se le guarde cariño a una persona con la que se llegó a convivir algún tiempo. Es normal que llores y que te duela.

Michiru al ver a Andrew y Makoto apretó sus puños, derramando lagrimas de rabia en ese instante al notar la atención que Andrew le prestaba a ella, y al haber notado también como el durante todo la ceremonia la había evitado, dirigiéndole apenas la palabra.

Darien llegó al lado de Michiru y le ofreció un pañuelo.

-Deja de llorar por un hombre que nunca fue tuyo.

Michiru se desconcertó ante las palabras de Darien.

-No me mires así.- Dijo Andrew.- Se lo mucho que te duele la muerte de nuestro querido amigo, pero se que esas lagrimas que ahora estas derramando son por Andrew.

-¿Acaso tu no te sientes atraído por ReiHino cuando ella ni siquiera ha posado tus ojos en ti?

-Ella no tiene novio.- Dijo Darien que aun no sabia de la relación que Rei tenia con Diamante.- Pero si ella me desdeñara lo aceptaría. Además nunca ha sido mía.

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Algunos días después…

Serenity se encontraba tirada en el suelo con el cuerpo desnudo, de la hermosa mujer que había sido ya no quedaba nada, su antes piel lozana y hermosa a pesar de la edad ahora estaba llena de horribles quemaduras y llagas que aun dolían a causa del acido muriático, luciendo únicamente en buen estado su ojo color amatista, pues donde antes había estado el otro ahora solo había una cuenca que daba horror de ver al igual como daba horror si quiera mirara lo que quedaba de lo que algún dia habia sido la hermosa Serenity Hansford.

Serenity emitió un quejido por el dolor que le producían las llagas y Setsuna se agachó a su lado, poniendo un espejo frente a ella mientras soltaba una carcajada.

-¿Seguirás diciendo que soy una solterona y tu una hermosa mujer?.- Soltó una carcajada Setsuna.- ¡Mira el monstruo asqueroso en que te has convertido Serenity Hansford!

-Agua.- Balbuceó Serenity.- Tengo hambre…sed…

Setsuna la miró con desdén, en efecto durante los cuatro días que llevaba ahí nada de comida ni bebidas le habían dado.

-¿No querrás un te de yerbabuena como siempre le pides a esta criada?.- Preguntó Setsuna poniéndose de pie.

Jedite se acercó a Setsuna acercándole una taza humeante de te.

-¿Se la das tu o yo?

-Como quieras.- Respondió Setsuna.

Jedite sonrió maliciosamente y soltó una sonora carcajada, derramando el contenido de aquel te aun hirviendo en el cuerpo ya lastimado de Serenity que soltó un alarido de dolor.

-¡Ahhh!

-Tranquila Serenity.- Se carcajeó Jedite.- Que pronto te dejaremos libre.

Serenity sintiendo miedo y aun dolor en su piel miró a Jedite.

-Apiadate de mi, soy tu madre.

Jedite se alejó soltando una carcajada y Setsuna se acercó a Serenity.

-¿Te digo a donde iras saliendo de aquí querida hermana?- Se burló Setsuna acercándose a ella y susurrándole algo al oído…

-¡No, no Setsuna, por favor, eres mi hermana!

-¿Tu hermana?- Rió Setsuna.- No soy tu hermana, soy solo una maldita sirvienta.

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Dentro de la solitaria y silenciosa mansión Hansford, Andrew y Mina comían en silencio el exquisito pollo con salsa de naranja, arroz y vegetales que Luna había servido a la mesa.

-Hermano, ten fe en que todo va a salir bien.- Dijo Mina, a quien Andrew ya le había contado lo sucedido en el restaurante, omitiendo claro, que había visto a su padre, a quien no había vuelto a ver desde ese incidente, además de que poco tiempo había tenido de hablar con Minako a raíz de haber estado organizando los tramites después de la muerte de Zafiro y de estar cerca de Makoto.- Te aseguro que la policía no tardara en atrapar a Serenity. Todo caerá por su propio peso.

-Gracias Mina.- Dijo Andrew tomando una de las manos de su hermana.- No hay nada que mas desee como que esa mujer sea atrapada y puesta tras las rejas, al igual que Jedite, quiero una vida tranquila para Makoto.

Mina tomó su copa de cristal bebiendo un poco de vino tinto que había en ella.

-Siempre supe que Serenity era una mujer ruin, ambiciosa y despiadada.- Dijo Minako.- Pero… ¿asesina?... ¿traficante?... nunca pensé que utilizara la aerolínea para eso.

-Yo siempre lo supe.- Dijo Andrew.- Me entere hace seis años.- Continuo hablando Andrew mientras recordaba el momento en que la había oído decir al teléfono que había mandado matar a los Kino.- Pero nunca tuve de probarlo y papá no me creía… tampoco quería ponerla en alerta… pero bueno, cuando papá murió y que tome la presidencia de la compañía, fue entonces que me di cuenta de que las cosas no andaban bien en la aerolínea e inmediatamente comencé a ayudar a la policía con esto.

Andrew.- Habló Minako.- ¿Por qué Serenity querria matar a Makoto?.- Preguntó Mina.- Nunca terminaste con ella… ¿Verdad?... Fue una treta para mantenerla a salvo, pero… hay algo más… ¿verdad?... No creo que Serenity haya atentado contra ella solo por miedo a que se convirtiera en la siguiente señora Hansford… ¿Hay algo mas por lo que Serenity haya querido matarla?

Andrew tomó una bocanada de aire, obviamente no era simplemente por ambición, era por algo mas grave, Serenity había querido matar a Makoto para de alguna manera cerrarle la boca en caso de que tuviera pruebas o quisiera testificar por lo sucedido a ella y a su familia en su contra. Pero Andrew, que sabia lo difícil que era para Makoto tocar lo sucedido a su familia, el daño que a ella le habían hecho, prefirió guardárselo para si mismo, por respeto a la intimidad de Makoto.

-Mina… tienes razón en algo, nunca termine con ella, la amo y haría cualquier cosa para protegerla.- Dijo Andrew.- Sobre lo otro que me preguntaste, me gustaría que tampoco le preguntaras eso a Makoto. Ella esta muy asustada, muy afectada con todo lo sucedido y yo quiero que este lo mas tranquila que se pueda.

-Entiendo.- Dijo Mina.- Por cierto… quería hablar contigo… sobre Papá.

Andrew al escuchar que Mina mencionaba a su padre arqueó una de sus cejas…

-¿Qué es lo que…

Andrew no terminó de hablar, pues en eso se escucho que el timbre de la mansión se escuchaba y después ello escucharon un grito entre mezcla de sorpresa y espanto de parte de Luna.

-¡Un fantasma!- Gritó Luna.- ¿Señor Hansford?... ¿Usted?... ¿Aquí?

Andrew inmediatamente se puso de pie al igual que Mina.

-Ya lo sabias… ¿Verdad?.- Preguntó Andrew sorprendido

-Desde hace días lo sospechaba.- Dijo Mina desconcertada.

Antes de que alguno de los dos pudiera siquiera moverse, LukeHansford entró en el comedor donde miró a sus dos hijos de pie.

-Andrew, Minako.- Mencionó el nombre de sus hijos con un dejo de culpa en su voz. Mina y Andrew, por su parte estaba aun con una mezcla de sentimientos encontrados, por un lado regocijo al saber que su padre estaba vivo y a la vez un gran rencor para con aquel hombre quien siempre puso por encima de ellos a Serenity y Serena…

-Papá.- Balbuceó Mina.

-Luke.- Habló Andrew.

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Rei, Makoto y Amy llegaron al departamento donde vivía Diamante, siendo seguida por los guaruras que Andrew había contratado, pues Diamante había organizado una cena donde presentaría a Rei con su prima y el novio de esta. Rei al sentir un poco de nervios había invitado a Amy y a Makoto, pues las consideraba su única familia.

Rei iba vistiendo una falda gris ceñida a su cuerpo y una blusa que le dejaba los hombros al descubierto en color morando, Amy un vestido de delgados tirantes un poco holgado en color azul y Makoto un vestido amarillo sin tirantes, ceñido a su cuerpo.

-Mako.- Habló Rei tomando una de las manos de su amiga, pues sabia que aun estaba reciente la muerte de Zafiro que para ella había sido dolorosa.- Podemos irnos a la hora que tu quieras, si te sientes mal, cualquier cosa.

-No digas eso Rei.- Sonrió Makoto.- Me duele mucho lo que le ha sucedido a Zafiro, pero no puedo encerrarme a llorar todos los días. He perdido a mis padres, a mi hermana, me sucedió en el pasado algo terrible y… ya he estado muchos años quejándome y sufriendo, creo que tengo que seguir adelante.- Dijo Makoto mientras unas lágrimas traicioneras salían de sus ojos.

-Mako.- Balbuceó Amy dándole un abrazo.

-Perdón chicas.- Dijo Makoto.- Perdon Rei… se que este es tu día.

-¿Te sientes bien Mako?- Preguntó de nuevo Rei.- Sabes que lo digo en serio, si lo deseas puedo decirle a Diamante que te sientes mal y retirarnos.

-¡Claro que no harás eso Rei!.- Exclamó Makoto.- Yo y Amy somos tu única familia y quiero conocer a la que será tu prima política, así que vamos adelante. Además se que ni mis padres, ni mi hermana, ni Zafiro quisieran verme deprimida, así como a Tamahome y a tu abuelo tampoco les gustaría.

Rei sonrió y tomó una mano de Makoto y otra de Amy entre las suyas.

-Gracias chicas. Ustedes me dan fuerza para esto… estoy muy nerviosa… nunca algun chico me había presentado a su familia.

Amy y Makoto soltaron una carcajada ante el comentario de Rei.

-Siempre hay una primera vez para eso.- Dijo Amy.- Yo y Kun iremos en dos semanas a visitar a mis padres. Nunca le he presentado un novio a mis padres, valla, ellos piensan que la dulce y tímida Amy no ha tenido novio, las tías chismosas me molestan desde siempre con frases como "¿Cuándo te casas Amy?", "Si no te apuras te quedaras solterona". Las cuera como bomba cuando se enteren de que tengo novio, que estoy embarazada y que estoy viviendo en amasiato con un hombre.- Dijo Amy que hacia dos días se había mudado al departamento de Kunzite.

-Eso quisiera verlo por mis propios ojos.- Dijo Rei.- Con eso de que ahora no tengo trabajo y de que todavía no hecho a andar el dojo, hasta me gustaría ir con ustedes, me agradaría conocer a tus padres.

-Creo que Rei esta evadiendo su deber.- Dijo Makoto con un tono de burla.- Anda Rei, no estaremos todo el día afuera de la casa de Diamante, tienes que dar la cara.

Rei volteó a ver a Makoto, mirando como ella llevaba sus dedos hacia el timbre, había querido detenerla, pues sus manos sudaban y tenía nervios, pero cuando quiso hacerlo ya era demasiado tarde, Makoto habia tocado el timbre y la puerta enseguida fue abierta por una apuesto joven alto, de ojos verdes y cabello castaño.

-Hola Rei.- Habló el joven amablemente dirigiéndose a Makoto quien era la que había tocado el timbre.- Diamante y Molly están terminando de preparar la cena. Yo soy Kouta Maeda, el novio de Molly, mucho gusto.- Dijo el joven haciendo una reverencia.

Makoto sonrió amablemente y hizo también otra reverencia.

-Mucho gusto señor Maeda.- Respondió Makoto con otra reverencia.- Pero yo no soy Rei.- Rió Makoto.- Es ella.- Dijo Makoto jalando a Rei.- Y ella es Amy.- Dijo presentándose y presentando tanto a Amy como a una muy nerviosa Rei.

-Mucho gusto señoritas.- Dijo Kouta posando sus ojos en Rei.- Ya veo esta un poco nerviosa. Pero no sucede nada, es normal, así me sentí yo cuando Molly me presentó a Diamante.- Sonrió el muchacho que después volteó hacia atrás.- ¡Diamante, Molly, ya ha llegado Rei!

En pocos segundos, Diamante salió al parecer de la cocina, pues bajo la camisa azul y el pantalón negro llevaba un delantal de rayas verticales en color blanco con negro, mientras a su lado lo acompañaba una hermosa jovencita de cabello rojizo y ondulado hasta la nunca, de grandes ojos verdes y vestida con unos pantalones de mezclilla negros y una blusa de mangas caídas en color azul turquesa, la cual tan solo ver a Amy, Makoto y Rei recordó entonces los cuadros que pintaba su primo y se abalanzó sobre la pelinegra con un efusivo abrazo que descontrolo a Rei.

-¡Rei!.- Exclamó la joven separándose ya un poco de ella y tomándola de los ojos.- ¡Que gusto me da conocerte, Diamante siempre me ha hablado tanto de ti!... ¡Eres mas hermosa en persona de lo que hubiera imaginado, yo soy Molly Osaka, prima de Diamante y el es mi novio Kouta Maeda, aunque por lo que veo ya se ha presentado!

-Mucho gusto.- Dijo Rei sintiendo que los nervios iban desapareciendo poco a poco.- Diamante… me ha hablado…de ti.- Tartamudeó Rei.

-¿En verdad?- Emocionada la joven.- ¿Qué te podría decir Diamante de mi?... O, si lo se, soy su prima favorita.

La joven después posó sus ojos sobre Amy y Makoto y esbozó una sonrisa.

-Ellas son mis amigas.- Dijo Rei tímidamente.- Amy Mizuno y Makoto Kino.

Molly saludó efusivamente a Amy y Makoto.

-Por lo que se ve estas embarazada… ¿Cierto?- Le preguntó a Amy.- Tienes un brillo especial en la mirada que tienen todas las futuras madres.- Después clavó sus ojos en Makoto y también le sonrió.- ¡Que lindo cabello!.- Exclamó la joven tomando un mechón del cabello suelto de Makoto.- Yo batallo mucho para hacerme los rizos, es que en realidad tengo el cabello lacio… ¡Pero me encanta el cabello ondulado!... ¿Es natural?

-Es natural, así tengo el cabello.- Dijo Makoto esbozando una risita.- Gracias.

Diamante se abrió paso y salió afuera, saludando a Amy y Makoto para después tomar a Rei de la mano y darle un beso en la mejilla.

-Pasa pequeña.- Le dijo tiernamente mientras tomaba su mano y después de cederle el paso a Amy y Makoto entraban ellos.- He preparado pez globo, el platillo favorito de Rei.

Rei lo miró y le regaló una sonrisa.

-El pez globo si no se sabe preparar puede ser mortal.

-No te preocupes linda, sabes que se como prepararlo.

-Y también lo único que sabes cocinar.- Dijo Molly soltando una risita.- Admítelo Diamante, sin mi ayuda no lo hubieras hecho.

Rei miró a los ojos a Diamante y sonrió.

-Creo que Molly solo dice la verdad.

Diamante volteó a ver a Makoto, sabia que hace días había perdido a un ser querido, pues Rei le había platicado acudir al velorio de Zafiro Black.

-¿Cómo estas Makoto?- Le preguntó a pesar de que días antes había acudido a casa de Rei a darle el pésame.

-Bien, muchas gracias.- Respondió Makoto.-

-Bien, ahora pasemos a la mesa.- Dijo Diamante.- En un momento Molly y yo traeremos la comida.

Rei, Amy y Makoto caminaron hasta llegara a una pequeña mesa en color caoba, alrededor de la cual se sentaron, tomando un cojín como asiento.

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Mientras tanto, a las afueras de la ciudad, en la casa que se caía a pedazos donde Setsuna y Jedite tenían secuestrada a Serenity, Jedite salió afuera no sin antes tomar un revolver y ponerse la peluca de cabellos rojizos.

-¿A dónde vas?- Preguntó Setsuna mirándolo detenidamente.

-Tengo algunas cosas que hacer.

-¿Sigues terco con eso?- Le preguntó Setsuna.- Sabes muy bien que es peligroso, déjate de caprichos absurdos.

-No es ningún capricho Setsuna, es un deseo.- Dijo Jedite.- Quiero sentir la adrenalina correr. Vendré pronto, seguro para la noche estaré ya aquí para hacer lo que tenemos planeado con la idiota de Serenity.

Setsuna esbozó una media sonrisa.

-Entonces me parece perfecto.

-Dentro de pronto tendremos la vida que merecemos Setsuna. Eso será grandioso.- Dijo Jedite antes de irse.

Setsuna se quedó mirando por donde se agachaba el auto y esbozó una sonrisa maquiavélica.

-Dentro de pronto todos tendremos lo que merecemos.- Dijo para si misma.- Y comenzaremos por ti querida hermana.

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Dentro de la mansión Hansford, tanto el padre como ambos hijos se encontraban en silencio, sintiendo la tensión que se formaba dentro entre ellos tres. Había tanto que decir, tanto que reclamar, tanto que preguntar, tanto que recriminar, tantas explicaciones que dar y tantas disculpas que pedir.

-Bien Luke.- Interrumpió Andrew el silencio hablando con dureza como quien esta reprendiendo a alguien, algo muy extraño en Andrew quien siempre se caracterizaba por tener un buen trato con sus empleados o con sus conocidos, pero la relación con su padre nunca había sido buena.- En vista de que no sabes por donde empezar seré yo quien comience. Si bienes a buscar a tu querida mujer creo que te a quedado claro la clase de mujerzuela que es, aunque estabas tan encantado por las nalgas de esa mujer que nunca querías darte cuenta.

-¡Andrew, por favor!- Exclamó Minako.

-¡Por favor nada Minako!.- Molestó Andrew.- Ya suplique por favor hace 8 años para que no me enviara a ese colegio militar en Estados Unidos, suplique por favor para que estando allá me permitiera volver a Japón, suplique por favor muchas veces y Luke Hansford no me escuche. También suplique por favor cuando tuviste el accidente, donde por cierto yo llegue mas rapido desde Estados Unidos que nuestro, pero Minako, tu honorable padre.

Luke Hansford admitía dentro de si que Andrew tenia razón, se sintió avergonzado de la poca atención que le había prestado a sus hijos, de la poca atención que había puesto en Minako y de los constantes regaños y castigos injustos que siempre imponía a Andrew solo con que Serenity lo pidiera.

-Andrew, Minako, se que me equivoque, perdón…

-¡Con decir perdón no basta!.- Le gritó Andrew, algo que solamente su padre lograba causar en el.- ¿Crees que con pedir perdón reparas el daño que nos hiciste a mi, a Minako o incluso de manera inconsciente a Serena?... ¿Sabes?... Muchas veces me dio rabia el aparente mejor tato que le dabas a Serena pero después me di cuenta de que tu ceguera, esa ceguera que no te dejaba ver fue lo que causo que la mala educación por parte tuya y de esa zorra de Serenity la llevara directo a la muerte.- Andrew se quedó en silencio un momento, respirando agitadamente, pues Luke Hansford había logrado como siempre sacar la fiera en el.- ¡Pues no querido señor Hansford, con palabras no se arreglan las cosas!... ¿Por qué fue que hasta ahora apareces?... ¡Ha pasado poco mas de un año de tu aparente muerte, hace unos días te mire!... ¿Y es entonces que hasta ahora apareces?. Claro, todo debe tener alguna explicación lógica, con alguna nueva zorra debes estar enredándote.

-Andrew por favor.- Dijo Minako.- Controlate. Seguro papá tiene mucho que decir. Déjalo hablar.

-Bien.- Dijo Andrew.- ¡Que hable porque yo aun tengo mucho que decir!... ¿A que estabas jugando haciéndote del muerto Luke Hansford?

-Minako, Andrew. No aparecí antes porque no podía hacerlo. Casi muero en ese accidente automovilístico donde aparentemente morí y desde antes de mi muerte se la clase de persona que es Serenity.

-O mas bien quisiste darte cuenta, porque dudo que tengas tan poca inteligencia que no lo hayas notado antes.- Dijo Andrew.- Pero en fin, di lo que tengas que decir.

Luke Hansford tomó una bocanada de aire y comenzó a hablar.

-Fue poco antes de mi accidente que me di cuenta de que Serenity estaba utilizando la empresa para blanquear dinero.- Dijo Luke Hansford.- Supe que Serenity me estaba engañando con otro hombre, por no decir otros. Y al investigarla me entere de que las porquerías que hacia iban mas allá del simple adultero. Uso la aerolínea para traficar drogas, hasta llego a traficar humanos, aunque eso por otros medios. Esta inmiscuida en varios asesinatos entre ellos los de la difunta madre de ustedes y en el accidente que provocó tu ceguera Minako…

Hola mis queridos lectores, pues que les cuento, al fin me rescataron los archivos de mi difunta lap top, así que bueno, dentro de todo al menos seguiré actualizando ya periódicamente de aquí al final de esta historia que tiene casi un año de haber sido publicada.

El poema fúnebre que dijo Makoto no es de mi invención, es un poema utilizado por una amiga y talentosa escritora de este maravilloso fandom donde es conocida como Leonor de Éboli una de las escritoras de fanfics de mi querida Sailor Mars.

Y hablando de Leonor de Éboli, los invito a leer el fic de mi querida amiga, quien esta escribiendo un fanfic de Makoto y Motoki titulado "Corazón Esmeralda"… ¿La sinopsis?..." Una antigua joya del príncipe de Praga encierra el secreto del amor verdadero y unirá a dos personas tan opuestas como el día y la noche."

Una historia hermosa de un príncipe que tras una desilusión amorosa se niega a creer en el amor verdadero, hasta que encuentra a la princesa digna de su amor y del enigmático corazón esmeralda.

No se lo pierdan, es una historia genial y los lemones son cortesía mía, very, very hot, aquí esta el link:

.net/s/7115110/1/CORAZON_ESMERALDA

Gracias por su apoyo.

Atte:

Mademoiselle Rousseau.