-Como diablos hiciste eso?-

El Slytherin la ayudo a incorporarse del suelo, mientras Sophie trataba de tomar aire.

-Agua..- murmuro

El la coloco con cuidado en la cama, y volvió a llenar el vaso.

-Estas bien?- pregunto observándola preocupado, mientras ella tragaba el liquido. Sophie asintió levemente.

-Estabas escuchando?- pregunto con su habitual tono de voz. Sophie levanto la vista, para encontrarse con aquellos ojos oscuros.

-Estaba en la pared, no podía escuchar nada- respondió

-Oh.. eso lo aclara todo- respondió con sarcasmo. Sophie se limito a fruncir el ceño, aun aturdida.

-Y bien?- continuo él de pie frente a ella.

-Qué?..-respondió Sophie haciéndose la despistada..

-Qué diablos! Estas sorda acaso? ... te pregunté que como hiciste eso... eso no está en ningún libro de hechizos que haya leído hasta ahora, ni siquiera pude dar contigo hace una hora... -

-Es un simple hechizo de transfiguración Severus...- lo interrumpió ella ahora visiblemente molesta. En realidad, no estaba dispuesta a admitir sus verdaderas habilidades ante el maestro de pociones, mas para protegerlo que por otra cosa.

-No me salgas con eso!- siseo él con ojos fulgurantes- Cambiaste esencia y materia... no te pude ver ni siquiera con el Revelio...

Se calló durante un segundo, como si atara cabos en el aire.

-Es esto.. no es así?...- sus ojos de pronto la miraron sorprendidos. Sophie se asustó, no era bueno que el sospechara esas cosas- Es por esta razón que Lucius esta tan interesado en lo que te pase...-

-Severus... - comenzó ella, tratando de calmar las aguas- es un simple hechizo, al igual que otros, sabes bien que..-

-No!- la interrumpió- Lucius dijo que Karkarrof murió cuando intento dar información sobre ti... esto no es simple..- se pego a ella, poniendo su cara de mortífago- Dime que es lo que ocultas... porque Igor esta muerto? Porque Lucius parece saber algo que yo no sé...?-

-Basta!- sentenció ella- No sigas, no sigas porque no puedo decírtelo, es por tu propio bien!

-Me lo vas a decir ahora mismo- siseo él- Me lo vas a decir ahora Sophie.. o yo... yo...-

Se separo de ella con violencia. En realidad no quería llegar al punto de tener que amenazarla.

Sophie continuaba mirándolo fijamente, desafiante como siempre que discutían.

-Todo está perdido-murmuro el Slytherin en voz baja-Tienes que irte lejos... no puedes quedarte aquí...-

Sophie sintió la rabia mezclarse con el dolor del rechazo inminente.

-Y qué diablos hago con esto?- pregunto mostrando el anillo en su mano izquierda.

Severus se volvió a mirarla. Luego se acerco a ella, aprisionándola entre su cuerpo y el poste de la cama. Trago saliva, y se acerco un poco más, para embriagarse con la esencia de su perfume

-Sabes cuanto desearía raptarte?- siseo en su oído- Mantenerte prisionera en algún sitio deshabitado, solo para mi... donde nadie pueda alcanzarte.. donde no lleguen el brazo de ese desgraciado...-

Ella sintió su corazón detenerse una vez más. Entonces el Slytherin se separó, dejándola ansiosa.

-No puedo faltar a mi promesa- continuo ahora de espaldas a ella- Y ahora.. ya no puedo mantenerte a salvo, el Señor Oscuro te quiere de su lado... y Merlín sabe que no estoy dispuesto a sacrificarte -

Por un largo rato, ambos se quedaron en silencio.

-Es una maldición...- empezó ella, con voz algo entrecortada- Es una maldición con otra sobreañadida- esbozo una sonrisa triste, mientras el maestro de pociones prestaba atención.

-Si le dices a alguien, si por un segundo decides en romper el secreto, morirás..- continuo- Solo existe ente los de mi sangre.. y aunque me ha salvado la vida en incontables ocasiones.. no la quiero-

-De que hablas?- pregunto él. Sophie se derrumbo sobre la cama, agotada.

-Lo que viste en el pensieve- continuo ella-el Enkriptus de la pared, son solo cosas que puedo hacer, cosas que me enseño mi padre.. magia negra creada por mi familia...

Severus pareció no entender porque ella rechazaba tener tales habilidades.

-Son oscuras.. siempre traen dolor, Severus. Esto- señalo el entorno de la habitación- Son poderes que solo me traen dolor.. es un castigo heredado por generaciones...No importa a donde vaya..

Se levanto de la cama, para colocarse en frente de él.

-Entiende que no podía decírtelo.. si intentas decírselo a alguien morirás...- se acerco un poco más hacia el- Aun quieres que me vaya lejos?- pregunto con tristeza.

-No comprendes- respondió el con voz enronquecida y cansada- Ese maldito intenta atraer la atención hacia mí -recogió un rizo del cabello de Sophie para volver a ponerlo en su lugar- Dejó perder el diario del Señor Oscuro y está desesperado porque alguien más caiga en desgracia, para que se olviden de su ineptitud...

-Y ahora que haremos?-preguntó ella.

-Tengo que ocultarte en alguna parte.. tal vez podamos fingir tu muerte...

-No!- exclamo ella- No me esconderé mas...-

-Morirás si no lo haces!- siseo él

-Entonces que así sea..- sentencio Sophie aun con ojos fulgurantes.

La mirada oscura del maestro de pociones se estrechó en una rendija.

-No tienes derecho a decir eso- gruño en su habitual tono de voz helada- No vas a morir en esta maldita guerra.. Merlín me ayude, no te perderé otra vez!-

-Que pasara cuando no llegues conmigo a la reunión?- exclamo ella, mirándolo a los ojos- Sabrán lo que sucede entre nosotros... te consideran un traidor.. te mataran!-

-Ese es mi destino Sophie! Siempre supe que no saldría vivo de esta misión-

-Me pides que huya, alegando que no soportarías verme morir.. pero te entregas tan fácil en brazos del verdugo... no es justo.. yo también te amo y no quiero perderte!-

Severus se derrumbo, vencido sobre el sillón de frente a la cama. Si cumplía las ordenes del Señor Tenebroso, si la entregaba como un regalo para el orden del mal, la perdería para siempre. No se engañaba con falsas esperanzas, solo había dos caminos, entregarla o morir, y no estaba dispuesto a hacer lo primero.

-Esta discusión se acabó- siseo mientras observaba la chimenea apagada.

-No me subestimes Severus- respondió ella, haciendo caso omiso a las últimas palabras- Puedo defenderme bastante bien. Por Morgana! Quizás después de todo pueda funcionar, tal vez pueda infiltrarme igual que tu..-

-Ni siquiera lo pienses- la interrumpió levantándose de prisa de aquel sillón- No te entiendo mujer.. un día me dices que no confíe en Dumbledore, y al otro quieres unirte a los mortífagos en calidad de espía...-

-No deseo unirme a nada- respondió ella, ahora visiblemente molesta- Pero no te dejare solo. Estas haciendo esto por el hijo de Lily.. quiero ayudarte.. quiero que todo termine al fin...-

El slytherin se acerco a ella..

-Tienes idea de cuantas personas he visto morir?- Colocó sus manos en los hombros de Sophie- Inocentes torturados por ese grupo de ...- tomo aire de golpe, apartando imágenes de infierno de su memoria-

-No sospecharan Severus- continuo ella- Ponme bajo un imperius y no sospecharan nada... si trabajamos juntos podemos lograrlo.. por favor ..-

El maestro de pociones la miro a los ojos, sumergiéndose una vez más en aquellos estanques marinos.

-Espero que sepas lo que estas pidiendo- siseo aun renuente.

Una vez más pido perdón por el capitulo tan corto, pero es la finalización del anterior. Las musas se han largado de vacaciones y no quieren regresar. Sophie mortífaga ( se me ocurren unas cuantas ideas oscuras para esa iniciación.) Una vez más el carácter terco de mi protagonista vence al temible maestro de pociones. Veremos qué pasa de ahora en adelante. Por cierto, los poderes de Sophie son muy diversos pero Siempre ( ojo siempre) conllevan daño a alguien o algo, porque provienen de la magia negra. Cualquier pregunta, o aclaración es bienvenida. Un beso, mil gracias por seguir leyendo.