- ¿Un regalo para Hinata? -preguntó el pelirrojo.

-Sí, así es, quiero regalarle algo, pero no tengo idea-ttebayo.

- ¿Y me preguntas a mí? -dijo serio el Kazekage.

Naruto se rascó su nuca-. Es que como a mí no se me ocurre nada quisiera un consejo.

El pelirrojo lo miró feo y suspiró-. Yo no sé de estos temas, pero podemos dar un paseo por la Aldea en busca de algo.

-Gracias Gaara -dijo sonriente el rubio.

-Ya no me queda de otra -murmuró el pelirrojo.

-Kazekage ¿Ocurre algo? -preguntó el Nara ya que el pelirrojo llevaba viendo al infinito.

-No, no es nada Shikamaru… me siento extraño hoy es todo -dijo mientras seguía revisando todas las expediciones de búsqueda del rubio menor.

¿Regalo para Hinata? pensó de repente y luego se le quedó mirando fijo al Hokage.

Los tres siguieron a Akamaru colina arriba topándose con un pequeño campamento, pero ya tenía días deshabitado.

- ¿Creen que haya estado aquí? -preguntó Sakura dudosa.

-Al parecer, recuerda que el olfato de Akamaru nunca falla -lo defendió Kiba.

-Estamos bastante cerca, cada vez más -dijo muy serio Shino.

-Bueno, deberíamos descansar…

-Ni se te ocurra -interrumpió Sakura a Kiba-. Estamos muy cerca como para retroceder…

-Tus heridas no está del todo bien… nos debes de sobre esforzarte o le fallarías a Lady Tsunade…

-Está bien, acamparemos aquí… -dijo Sakura rendida.

-Está es la zona de comerciantes de la Arena -dijo serio el Gaara mientras conducía al rubio.

-Excelente-ttebayo -dijo el rubio yendo de puesto en puesto.

-Esta será una tarde muy larga… -suspiró rendido el pelirrojo.

-Hay muchas cosas interesantes aquí…

-Los artesanos de aquí son muy bueno -dijo el Kazekage mientras saludaba a los aldeanos.

-Vaya es así como sucedieron las cosas entre ustedes -dijo Temari logrando que la Hyuga se sonrojara-. Me alegro mucho de verdad por ustedes dos, bueno ya se está haciendo tarde, permíteme escoltarte para que descanses.

-Muchas gracias Temari -dijo Hinata mientras ambas se ponían de pie.

-Ya nos perdimos-kore -decía casi llorando el pequeño Sarutobi.

-Es tu culpa por salir corriendo en cuanto viste un puesto de chucherías-ttebasa… -dijo Boruto inflando un cachete.

-Era comida de la Aldea de la Arena… ¡De la Arena! -exclamó el castaño dejándose caer.

¿En serio así era mi sensei? pensó el rubio menor y suspiró-. Ponte de pie Konohamaru… -calló de repente.

- ¿Qué sucede-kore? -dijo mientras se ponía de pie.

A lo lejos aparecieron dos figuras que reconocieron al instante.

-Este es muy bonito-ttebayo- dijo muy alegre el rubio el cual había comprado una peineta y su adorno era una rosa rosa.

-Si es muy bonito ese regalo -contestó el pelirrojo el cual de repente no pudo caminar había un obstáculo entre sus piernas, Gaara volvió a ver qué ocurría.

- ¡Kazekage-kore! -dijo el castaño.

Pero ¿Qué le ocurre a Konohamaru-sensei? se preguntó el rubio menor.

Varias gotas de sudor aparecieron la cabeza del Kazekage-. ¿Si? ¿Qué sucede?

-Es que nos perdimos por culpa de Konohamaru-kun-ttebasa -dijo el rubio menor.

-Kazekage es tan bueno verlo de nuevo -dijo casi llorando.

-Si a mí también me da gusto verlos…

- ¿Qué está pasando-ttebayo?

-Nada… volvamos al alojamiento -dijo Boruto suspirando.

Todos hicieron caso a las suplicas del pequeño. Gaara se encargó de guiarlos.

- ¡Qué bueno que han regresado! -los recibió Hinata con una sonrisa.

-Estamos de vuelta-ttebayo -dijo Naruto sonriendo.

-Tardaron mucho… pensé que había ocurrido algo malo -dijo inocentemente.

-No, no fue eso Hinata-chan, Konohamaru y yo nos tardamos porque él se perdió… y nos encontramos en el camino al tonto de Naruto y al Kazekage.

-Ya veo.

-Yo me retiro a dormir, estoy muy cansado-kore… -dijo Konohamaru retirándose a su habitación.

-Creo que yo haré lo mismo. Hasta mañana -dijo el rubio menor despidiéndose de sus padres, los cuales le respondieron.

- ¿Hinata estás muy cansada?

-No Naruto-kun -dijo sonrojada.

- ¿Quieres dar un paseo nocturno?

Hinata asintió y ambos salieron del alojamiento.

Tobira había [AJP1] hecho un campamento como pudo, no era muy bueno armando uno, pues recordaba que rara vez lo llevaban de misión, él era muy valioso según el individuo de cabellos blancos, pues su Sharingan era único, había sido mejorado para superar a uno común de la familia Uchiha. Pero ahora era indispensable esta vez su ayuda.

-Esto es demasiado… -suspiró recordando que su pueblo había quedado destruido tras la Cuarta Guerra Ninja pues cuando el diez colas demostrado su poder, lanzó devastadoras Bijūdama que llegaron cercanas al pueblo de Tobira, eso fue lo que le contó su señora Himawari. Nació en la pobreza y con el tiempo quedó solo pues su pueblo entró en guerra con otros por comida en el cual perdieron todo…

Hasta que apareció ella, con rostro angelical… que rápido se borró esa sonrisa de su rostro. El era muy pequeño no recordaba ni siquiera el rostro de sus padres solo el de ella.

-Himawari Uzumaki ¿Qué fue lo que ocurrió con ella? -dijo Tobira al aire tratando de recordar, suspiró tocando su sien, le dolía recordar y más si solo tenía escasos recuerdos.

Decidió asar unos pescados que había capturado, tampoco era un buen cocinero, ahora que lo pensaba su único deber era entrenar, no hacía nada más. Himawari su señora era la cocinaba, increíble pero cierto. Dio un primer bocado y supo a quemado.

-Entonces ¿Tienes que partir temprano? -preguntó Hinata preocupada.

-Será por los alrededores tardaremos al menos unos dos días, además… los Kages están enterados de todo…

- ¿De todo? -preguntó Hinata tratando de entender.

-De que Boruto es nuestro hijo del futuro…

Hinata enrojeció.

-Bueno para que no se nos haga más noche, ten -dijo el rubio extendiendo el pequeño regalo.

Hinata juntó sus manos y el rubio depositó el regalo, ella sonrió y le dio las gracias al rubio. Él no resistió más y le robó un beso el cual dejó sorprendida a Hinata, pero ella correspondió con gusto.

Los pequeños seguían roncando, Naruto ya se estaba preparando para salir con el Kazekage y Killer Bee.

-Ten mucho cuidado Naruto-kun -dijo Hinata quien se había despertado temprano para despedirlo.

-Descuida, estaré bien-ttebayo -dijo dándole un beso en el cachete y saliendo del alojamiento.

En eso un individuo entró a la Aldea, saludó a los guardias y siguió su camino a la oficina del Kazekage, pero no fue necesario él estaba cerca de ese lugar.

-Ah, Shikamaru, qué bueno que has llegado.

-Kazekage ¿Para qué soy necesario?

-Necesito que ayudes a Temari a vigilar la Aldea, estaré ausente unos días…

En eso el rubio mayor apareció sorprendido de la presencia del Nara-. Shikamaru ¿Qué haces aquí?

-El Hokage me mandó para ayudar en lo que fuera necesario.

-Ya veo-ttebayo por un momento pensé que traerías malas noticias.

-Bueno Shikamaru cuento con tu apoyo.

El Nara asintió y Naruto y Gaara siguieron su rumbo para reunirse con Killer Bee.

Tobira retomó su camino, apagó la fogata y justo cuando salieron los primeros rayos del sol camino por un sendero, necesitaba llegar a un poblado cercano. Recordó cuando fue rescatado y la larga caminata que tuvo que soportar para que fuera llevado a su nuevo hogar.

Tranquilo Tobira aquí estarás a salvo recordó su dulce voz, luego se tocó su ojo recordando que el ímplate se lo hicieron cuando apenas tenía cuatro años.

Es necesario para que te acostumbres pequeño, tienes que crear un Sharingan poderoso le dijo el individuo de los ojos blancos Para que me ayudes a vengarme de Naruto

Se detuvo en seco Tobira-. ¿Qué? ¿Por qué vengarse? -se preguntó-. Mi señora dice que siempre la despreció y si eso no fue verdad y tuvo que ver aquel individuo…

-Aquí es donde varios de mis hombres fueron derrotados -señaló Gaara.

Naruto y Killer Bee observaban con detenimiento.

-Según mis informantes la batalla inició varios kilómetros atrás, pero inexplicablemente llegó aquí…

-Se trasladó… -murmuró Naruto.

- ¿Cómo? -preguntó Gaara.

-Si fue el chico el que atacó él tiene un Sharingan y desarrolló la misma habilidad de Obito y Kakashi… poder trasladarse y trasladar a las personas…

-Es verdad algo había escuchado en el informe de Kakashi, pero no creí que fuera capaz de trasladar a semejante Bijū… al parecer hay muchas cosas del Sharingan que pasamos por alto.

-No importa lo que pase recuperaremos a nuestro amigo ¿Verdad Hachi? -dijo Killer Bee.

-Bueno sigamos tiene que haber algo aquí que nos dé una pista del paradero de Matatabi -dijo el pelirrojo.

Caminaron entre los árboles partidos y la tierra movida.

-Se ve que Matatabi dio su batalla -añadió Killer Bee.

-Me siento mal en parte, prometí protegerlos -lo interrumpió Gaara.

-No te reclames Naruto, nunca nos imaginaríamos que aun existían enemigos capaces de hacernos mucho daño, al finalizar la Guerra se buscó la paz entre todos los pueblos perdonando todo lo que había ocurrido con anterioridad, los biju son libres… es increíble que haya pasado algo así... pero que te quede claro… no es tu culpa -dijo el pelirrojo.

-Gracias Gaara, bueno es mejor que sigamos-ttebayo.

-Allá vamos -dijo Killer Bee amenizando la caminata con un rap.

- ¿Se fue-ttebasa?

Hinata asintió.

-Qué malo es Naruto-niisan… no se despidió de nosotros.

-Se levantó muy temprano Konohamaru-kun por eso no los quiso despertar.

-Vaya antes no se acabó el mundo porque se levantó temprano -dijo el rubio menor llevándose un gran bocado de arroz a la boca.

-Nosotros permaneceremos aquí hasta que regrese -dijo Hinata.

Ambos niños asintieron.

- ¿Tú qué haces aquí? -preguntó la rubia.

-Vaya esa es tu manera de recibir a los aliados…

-Me sorprende tu presencia.

-Y a mí que tu hermano no te haya avisado qué molesto -dijo el Nara.

- Y ¿A qué has venido Shikamaru?

- ¿Cómo que a qué? A ayudar la situación es muy delicada.

-No te hubieras molestado yo puedo encargarme sola…

- ¡Ay ya cásense! -replicó Kankuro el cual había sido ignorado por los dos.

Temari y Shikamaru se sonrojaron.

-Bienvenido seas Shikamaru -dijo Kankuro-. Y ya por favor Temari no se peleen si a distancia se ven que se gustan yo no sé porque no andan…

Temari hizo aparecer la primera luna de su abanico.

-Es una broma Temari no se sulfures -dijo Kankuro retrocediendo poco a poco.

La segunda luna apareció.

Kankuro corrió a gran velocidad huyendo del demonio de su hermana.

-Tonto -susurró la rubia.

-Bueno aceptaré tu disculpa si me invitas a almorzar…

-Pero ¿Qué te has creído?... Está bien te invitaré a almorzar… vamos -dijo la rubia guardando su abanico.

-Si bien que te gusta hermana -dijo Kankuro mientras veía a la parejita de lejos-. Ay Gaara ya vuelve por favor ¿Por qué me dejaste solo con Temari? Yo soy el mayor y no puedo con ella… Tú al menos ere el Kazekage y te respeta -suspiró.

- ¿Podemos dar un paseo? -preguntó el rubio menor.

-Yo creo que si Boruto-kun… yo no he conocido bien la Aldea -dijo Hinata.

-Bueno vamos-kore -dijo muy animado el Sarutobi.

-Pero más te vale esta vez no perderte -dijo Boruto mirándolo feo.

Hinata rio y salió con los pequeños.

-Ese Uchiha como se escabulle -dijo el perruno.

-Ya hemos buscado bastante a la dirección que vamos llegaremos a la Aldea de la Arena -dijo Shino.

-Podemos para ahí por provisiones y seguir -comentó Sakura desanimada.

-Lo encontraremos tarde o temprano… lo bueno es que Sasuke ya va por buen camino o eso no ha hecho creer a todos -comentó Kiba.

-Yo creo que si se dio cuenta del mal que estaba haciendo -dijo serio Shino.

-Gracias chicos sé que tratan de animarme -sonrió Sakura-. Bueno sigamos.

Un individuo estaba aseándose en un río, tomó su espada y cortó su largo cabello, solo dejo largo el mechón que cubría su Rinnegan.

-Se me había pasado comentarles -dijo Gaara llamando la atención de sus acompañantes-. Shukaku va a llegar a la Aldea de la Arena tengo pensando pedir apoyo de las demás naciones para crear grupos de vigilancia para los Bijū, no sabemos si Matatabi era su único objetivo o quieren capturar a los demás.

-Espero que no quieran revivir al Diez colas de nuevo.

-No lo creo Killer Bee -dijo el pelirrojo-. El enemigo debe de saber que es difícil controlarlo, Kaguya está sellada y dudo que se vuelva a repetir.

-Ya se está haciendo tarde hay que seguir -dijo Killer Bee.

-Tienes razón-ttebayo…

- ¿Qué pasa Naruto? -preguntó Gaara ya que la expresión de su rubio amigo cambió de repente.

-Alguien se acerca -dijo estando atento.

- ¡Akamaru! ¿A dónde vas? -preguntó Kiba y todos siguieron al perro.

Naruto se acercó con cuidado al lugar en el sentía algo raro y una sombra salió hacia él.

- ¡Naruto! -gritó Gaara acercándose a toda velocidad cuando distinguió el escenario se detuvo-. ¿Un perro?

- ¡A-AKAMARU! ¡CASI ME MATAS DE UN SUSTO-TTEBAYO! -se quejó el rubio pero el perro gigante estaba encima de él y movía su cola contento de verlo.

- ¡GATSUYA! -se escuchó un grito de batalla.

- ¡NO ESPERA KIBA SOY YO-TTEBAYO! -suplicó el rubio, pero demasiado tarde el ataque dejó a Naruto molido.

Cuando se despejó la pantalla de humo que se generó con la exposición el rubio mayor estaba medio inconsciente.

- ¡Naruto! ¿Pero qué demonios estás haciendo? ¿Por qué atacas a Akamaru? -reclamó Kiba.

-Creo… que fue al revés…

- ¡Naruto! -gritó Sakura que se acercó a la escena y se detuvo al ver la pelirrojo-. Gaara y Killer Bee ¿Qué está haciendo aquí?

-Creo que por ahora es mejor que cures las heridas de Naruto, ya hablaremos más tarde.

Sakura asintió, todos decidieron pasar la noche ahí aclarando las dudas de las misiones de cada uno.

Tobira llegó a los vestigios de lo que una vez pareció un pequeño poblado.

-Al fin estoy en casa…