¡Hola Mundo como están! Yo aquí volviendo a dejar este capítulo, ya lo tenía listo solo que me encanta dejar intriga ;D y no darles bocados grandes, como sucedió el miércoles cuando subí el capítulo más el oneshot y pues fue bomba :D grande para ustedes. Pues sin más aquí traigo el siguiente capítulo de "Emociones Confusas" ¡algo especial para esos dos!

Nota: Habrá momentos en cursiva indicando acciones de los mismos personajes. Y otros – cursiva – cuando este murmurando o susurrando en voz baja.

Nota2: Como les comente la semana pasada, inicie una apuesta egoísta con la SraPlumaDeMilColores, dicha apuesta aún no ha concluido. Pero hemos recibidos buenos comentarios y bastantes votos, esperemos que en el siguiente capítulo que suba (ósea el 35 se resuelva) aunque ustedes disfrutan de las historias de MaBill. Ahora sin más llego la sección preguntas, respuestas y agradecimiento; Guest/Xion-chan14 me estas retando hacer un BillDip salvaje 7u7 sin Mabel (pone una nota de idea en el pizarrón) jajaja es broma aunque podría funcionar, y pues con base a secuestrar a Mabel suena buena idea, pero ese lo quiero dejar en otro fic pendiente ;3 tal vez más adelante haga un Darkfic de solo cuatro capítulos. Hace mucho que no hago uno. Al rato terminare vetada de fanfiction jaja xD okey gracias por tu comentario y saludos; Alex Feliz cumpleaños atrasado y espero que te gusten los capítulos :D saludos y gracias por comentar; LiiArz Wooaw te lanzaste esta historia en dos días :0 me impresionas jaja yo cuando leo un fanfic tardo unos cuatro días. Aunque también me encanta leer mi historia así evito cambiar mucho la personalidad de los personajes, si no los término muy mansitos o muy bipolares y eso no quiero en mi historia. Gracias por comentar; RenRen Hace tiempo que no veia tu comentario, que bueno que te gusto el capítulo y te impresiono jeje, ¿Por qué todos piensan que la va secuestrar? XD lógica de los lectores jeje, bueno ustedes averigüen en este capitulo ;D y me dicen si la secuestro o no.

También a mis lectores de Wattpad les envió saludos a mis nuevos seguidores que se van sumando, como he dicho son muchos mensajes y comentarios pero tratare de contestarlos cada vez que suba los capítulos. Sigo sin encontrar un orden en la notificaciones, creo que van por hora y fecha owo? Pero ahí me las arreglo.

Rating: M

Personajes: Mabel Pines/Estrella fugaz, Bill Cipher.

Disclaimer: Gravity Falls aclaro que no me pertenece, y que todos los derechos de la serie pertenecen a su creador Alex Hirsch, y a la compañía Disney. Yo solo hago esta historia ficticia para el Fandom y entretenimiento para los lectores.

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Capítulo Treinta Cuatro: Solo tú y yo ¿Qué dices?

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- Pino y tú regresaran.

- No – Negué con mi cabeza. – Dipper se queda, yo me voy.

Un tic tac producido por un reloj sonaba por la habitación de Stanley, la pareja se había quedado quieta durante unos minutos tratando de descifrar el rostro de cada quien. La castaña se removió entre sus brazos para incorporarse un poco y quedarse sentada en la cama. Mientras que el rubio seguía con el ojo abierto siguiéndola con la mirada, sin llegar apartarla de ella. Mabel sonrió forzosamente antes de volver hablar.

- ¿Por cierto ya te encuentras mejor? – Cepillando su cabello a un lado. – Entonces tal vez hoy podríamos salir a explorar junto con Dipper.

- Estrella...

- Iré hacer el desayuno, debes tener hambre. – Dije tratando de evitar sentirme mal.

- Lo estás volviendo hacer. – Sujetando del brazo a la chica Pines antes de que se apartara de su lado. – Crees que no me interesa, crees que no tengo interés y me lo sigues ocultando. Solo hasta que se complique el asunto pides ayuda.

- De que hablas solo regresare a California antes de lo planeado. – Evitando su mirada. – Estaré de regreso cuando menos lo esperes. Solo tienes que darme tiempo.

- Entonces mírame. – Frunciendo el ceño en signo de molestia. – Mírame y dímelo en la cara tonta humana.

Mabel volteo lentamente para encontrarse con su rostro, sintiendo las lágrimas al borde de sus ojos. - Yo… regresare. – Dije tratando de mantener mi mirada fija en él.

- Je, mentirosa. – Sonrió cínicamente antes de volver a su expresión molesta. – Eres una total y completamente mentirosa. – Lanzándola al colchón bruscamente para tomas sus manos y sujetarlas por debajo. – Y no sabes lo que le hago a los mentirosos.

Tomando las mantas lanzo a la castaña para envolverla haciéndola un rollo y tomándola a un costado de su cintura para abrir la puerta del cuarto y salir junto con ella, observando que estaba Stanford en el pasillo bebiendo su café negro, pero lo ignoro y se dirigió a la sala donde se encontraba Stanley, depositando a Mabel aun lado del hombre canoso, quien lo interrumpió cuando veía el canal de las luchas.

- ¡Cipher que demonios! – Protesto Stanley viendo que estaba su sobrina envuelta en mantas. – ¿Por qué Mabel está envuelta en mantas?

- ¡No la dejen salir! Ha estado comiendo esa mierda de hongos alucinógenos y diciendo cosas sin sentido, también planea suicidarse y hacer cosas malas con hombres mayores. – Dijo Bill.

- Sigues con fiebre estúpido triangulo. – Dijo Ford mirando de mala gana a Bill.

- ¡BILL! – Llamo la adolescente enfurecida mientras se retorcía bajo las mantas. – Escucha deja de hacer esto, y solo escucha. No es una mentira ni juego. Tenías que saberlo tarde o temprano.

- Ves Sixer no está cuerda, por ningún motivo la dejes salir de este lugar.

- Bill solo desátame de esto.

- No - Dijo el demonio en su tono autoritario.

- Quien te entiende Cipher hace un momento la querías lejos y ahora no quieres que salga.- Dijo Ford mirando extrañado la escena.

- Oh vamos solo salgan ustedes dos de aquí y dejen ver las luchas en paz. – Dijo Stan tratando de ver la tele.

- Libérame Bill o juro que me enojare.

- Así pareces una oruga. – Mirando divertido como se arrastraba la chica por el piso.

- Bill será mejor que la desates, la ira de una mujer pasible es la peor. – Respondió Ford viendo como su sobrina lo miraba con furia en sus ojos.

- Relájate Seis dedos esta todo controlado.

- Ya no lo está. – Dijo Stanley en medio de una amenaza.

Stanley ayudo a su sobrina a salir de sus ataduras dejándola libre de su prisión de mantas, por lo que Mabel se lanzó enfurecida a darle golpes en el pecho al rubio tumbándolo al suelo.

- Oh pelea de novios esto se vende como pan caliente en internet. – Sacando su cámara Stan. – ¡Lucha, Lucha, Lucha!

- ¡Stanley! – Le llamo la atención su gemelo.

- Oh vamos solo es una pelea inofensiva.

- Pegas como niña Estrella fugaz. – Dijo el demonio burlándose de ella al sentir sus golpes, ya que para él el dolor es hilarante. – ¿Qué son estos golpes de bebe?

- Eso es porque soy mujer idiota. – Dándole otro puñetazo en el abdomen.

Bill atrapo un puño para hacerla girar y caer en el suelo colocándose encima de ella. – Creo que gane, muy lenta mi Estrella fugaz. – Dando un pequeño beso en sus labios.

Ford y Stan solo se quedaron impactados uno mordiéndose la lengua y el otro escupiendo su café, los dos gemelos tomaron unas escobas y empezaron a golpear al demonio.

- Como te atreves a besar a mi sobrina frente a nosotros. – Dijo Ford

- Descarado demonio del inframundo, no tienes vergüenza – Golpeándolo Stan en los costados.

- Iré a cambiarme. – Saliendo del agarre del rubio, mientras que él intentaba protegerse.

- No, espera Estrella fugaz… ¡ouch! – Recibiendo otro golpe con la escoba. – Paren ustedes dos viejos seniles.

Mabel regreso al cuarto que compartí con su gemelo cerrando la puerta tras de ella, soltó un resoplido un poco cansada de todo este problema de la mañana. Observo a su hermano Dipper que estaba cambiado de ropa.

- ¿Te sucede algo Mabel? – Pregunto Dipper.

- Nada, solo que Bill esta paranoico. – Acercándose a sacar un conjunto de ropa y su toalla. – Él ya está bien.

- Okey, entonces puedo dejarte sola por este día. – Tomando sus cosas.

- ¡Espera! ¿saldrás?

- Bueno quede de ir con Pacifica.

- No podemos ir. – Refiriéndose a ella y Bill.

- Esta en el calendario, hasta te lo marque. – Señalando el día de la semana, que también topaba con un día tanto especial. – Aparte no querrás a tu hermano en este día, ni mucho menos quiero verlo a ustedes dos.

- ¿De qué hablas? – Observando el calendario hasta que de repente sintió su cuerpo a reaccionar. – Oh no.

- Bueno yo me tengo que ir. – Saliendo su hermano de la habitación.

- ¿Cómo se me pudo olvidar? – Agarrándose el pelo tirándolo entre sus dedos.

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Dipper caminaba por fuera de la cabaña hasta encontrarse con un rubio golpeado del rostro, recargado sobre el tronco de un árbol de pino.

- Pino – Dijo molesto.

- Woow sí que mis tíos te dieron una paliza. – Viendo los moretones en su cara.

- Dame esa maldita llave. – Extendiendo su mano. – Sé que Sixer te dejo una copia.

- ¿Por qué te la daría?

- Tengo un asunto con Estrella fugaz y no quiero que molesten.

- Solo tienen que salir de la cabaña y listo. – Diciéndolo como si fuera lo más fácil.

- No, quiero que me quites esto. – Señalando los grilletes que suprimían su poder. – Si llega ocurrir algo tú hermana saldría herida, y yo no podría protegerla.

- Creo que tienes razón. – Sacando la llave se acercó a retirarle los grilletes.

- No eres tan idiota Pino. – Diciendo de forma burlesca al castaño.

- Deja de insultar Bill. – Colocándose sus manos en los bolsillo. – Ahora no molestes, saldré.

- Espera un momento Pino.

- ¿Ahora qué? – Dije furioso.

- Estoy algo oxidado en lo que se hace en una tradición como cita con humanos, más en un ¿aniversario? Ni los demonios tenemos eso. ¿Qué se hace?

- Que hay del libro que me diste.

- Eso es para levantar a una mujer para una noche. – Prendiendo entre mis dedos llamas azules. – Y ese libro es del estúpido de Gleeful, crees que yo escribiría eso o seguiría todos esos pasos al pie de la letra. – Bufando cansado. – Solo dime que hacer sin que tu hermana salga huyendo.

- Solo llévala a una bonita velada, torpe nacho.

- Se más específico. – Sin entender lo que decía.

- Una cita no sé cena, caminata por la noche, baile. Todo eso que le gusta a Mabel. – Tratando de quitarse al demonio de encima. – Ahora me voy y no le hagas nada raro.

Bill se quedó un poco pensativo mientras veía al gemelo Pines irse, le había dado un par de ideas para su supuesta velada con cierta castaña. Pero a él no le agradaba la música sintetizada ni mucho menos la ruidosa que escuchaba aquella adolescente, ni se diga de llevarla a cenar a un restaurante sin que llegaran a molestarlo aquellas personas entrometidas. Definitivamente estaba atorado en esta situación. Trono sus dedos y desapareció un momento, tenía poco tiempo y alguien quien sorprender.

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Mabel salió del baño ya cambiada con un jersey holgada rosa con encaje en flores y un short azul de mezclilla con unas calcetas altas y un tenis rosa. Se hizo un chongo alto mientras se arreglaba su fleco en el espejo, levemente se maquillo y se puso un labial rosa. Tomo su collar que le había dado Bill, el día que se recompuso del accidente en el concierto, se lo coloco notando un cambio en el diente de león que estaba dentro del globo, brillaba tenuemente ante la luz. Le preguntaría más tarde a Bill sobre este cambio. Se acercó al cesto de los hilos para sacar el suéter amarillo que estaba escondido, apurándose a terminar los detalles que faltaban.

Estaba decidida a dárselo hoy y pedirle una cita a ese tonto demonio, su mente ya estaba clara y ya no tenía mucha preocupación. Y tal vez volvería a retomar la conversación de esta mañana aunque él no quisiera. Pero tenía que hacerlo entender.

Cuando termino de tejer los últimos detalles de su suéter amarillo, lo levanto y admiro feliz su obra de arte y su pequeño trabajo que le duro casi una semana y media. Y eso que no se llevaba tanto tiempo haciendo uno, pero en vista de que Bill no la dejaba ni un momento sola, solo aprovechaba para adelantar su regalo cada vez que él salía con su hermano o lo acompañaba. Sin más tiempo que perder se apuró en envolverlo y colocarle un lazo, lo tomo entre sus manos y bajo las escaleras apurada buscando al rubio, pero no lo encontraba por ningún lado de la cabaña. Le pregunto a sus tíos, a Soos y a Melody. Pero ninguno sabio del paradero del demonio de sueño. Rendida cayó sentada en el porche con el regalo a un lado y sus manos encima de su regazo con el rostro sobre sus palmas.

- ¿A dónde fue? – Se sentía culpable de que posiblemente se había enojado con ella de ocultarle acerca de irse de Gravity Falls.

De repente observo un portal abrirse en medio del patio de la cabaña, y una mano salir haciéndole una seña a la adolescente de que se acercara. Mabel miro la mano de forma muy divertida y rio despacio cuando se acercó colocando sus manos en la cadera.

- Más te vale que no sea otro de tus juegos. – Observando que la mano seguía llamándola con el dedo. La chica ofreció su mano para después ser envuelta jalada dentro del portal.

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"Estrella"…

"Estrella fugaz"….

"Abre los ojos Mabel"...

Una voz la llamaba haciendo que la chica abriera levemente los ojos dejándose deslumbrar por la luz del sol de la tarde de verano, espero a que su vista se acostumbrara a la luz dejando ver un hermoso prado pequeño con un lago; Mabel corrió acercándose a ver de cerca el lugar. Oliendo el aroma de las flores silvestres que crecían cerca de los árboles, incluso las extrañas criaturas muta génicas que estaban a su alrededor, conejos con astas y aves coloridas con extrañas formas en la cabeza.

- ¿Qué es este lugar? – Pregunte con curiosidad viendo a Bill con una sonrisa que no podría expresar mi alegría.

- Seguimos en Gravity Falls, solo que estamos al otro lado un poco lejos de Mistery Shack. – Acercándose a la castaña para mirarla acariciar un conejo sobre sus brazos.

- Es demasiado tierno. – Rascando su cabecita entre sus dedos.

- Cuidado Estrella fugaz, a ellos les gusta comer carne humana.

- ¿Qué? – sintiendo como el conejo mordía sus dedos hasta sacarle unas gotas de sangre. - ¡Auch! – Lo soltó dejando que escapara, llevándose el dedo a la boca. – De repente dejo de ser lindo.

- Dame aquí. – Tomando sus dedos para besarlos y hacer que apareciera una llama reconfortante que curaba sus cortes. – De acuerdo no vinimos a que te comieran los conejos.

- Lo siento, no pude evitar tocarlos son demasiados lindos. – Diciendo con timidez.

- Tú también eres adorable, pero no por eso te estoy tomando cada instante. – Regañando a la castaña.

Tomo su mano para guiarla más adentro del bosque llegando a una zona cubierta de cristales incrustados en el suelo, hongos y árboles frondosos; donde la luz del sol se reflejaba en el rio y creaba una luz azul alrededor del lugar. Bill materializo su bastón y golpeo algunos arbustos para hacer aparecer a su paso luces pequeñas parecidas a las luciérnagas de color blancas y unas mariposas cristalinas que brillaban sus alas como el arcoíris.

- Niña que tanto sabes de estos lugares. – Dijo el demonio demostrando tanto orgullo del conocimiento del pueblo y sus alrededores.

- Pues este lugar me recuerda al reino de los gnomos. – Trayéndole un escalofrió al recordar cuando Jeff la secuestro para hacerla su reina.

Bill escucho esa parte de su pensamiento también colocando una expresión de desagrado. – Sí, algo parecido pero aquí no son los gnomos, ni mucho menos dejaría que te hagan su reina.

- Este lugar es hermoso. – Posando su mano para que se le acercaran las mariposas. – No me comerán ¿Verdad? – Mirando con duda al rubio.

- No – Dijo con una sonrisa maliciosa. – Pero pueden que te dejen borracha de sueño. Sueltan un somnífero que hacen que sus víctimas se acomoden y duerman todo el tiempo. – Señalando un esqueleto que estaba posado en la esquina de un árbol.

- Oh diablos… - Sacudiendo a las mariposas inmediatamente.

- Descuida tarda en hacer efecto. – Riéndose el demonio mientras llegaban a la parte profunda del lugar donde caía la luz del sol en un hueco entre los árboles. Reflejando un lugar para sentarse los dos. – Aquí. – Golpeando con su palma para que sentara la chica.

- Tú idea de este día es traerme aquí a un lugar bellísimo y peligroso. – Levantando una ceja.

- Algo diferente Estrella fugaz. – Chasqueando los dedos y haciendo aparecer una botella y dos copas. – No soy tan fanático de las cenas, pero llevarte a caminar y tal vez beber un poco en un lugar exótico, podría considerarse como nuestro aniversario. Aunque debo decirte humana que un aniversario es un año de juntos, y tú y yo no llevamos un año ¿Correcto?

- Bueno, me atrapaste seria nuestro mes. – Haciendo un leve puchero con mis mejillas infladas. – Pero quería buscar una excusa para darte esto. – Entregándole el regalo.

- ¿Un papel de colores y un moño? – Mirando extrañado el paquete colorido.

- Jeje es un regalo tonto, solo ábrelo – Diciendo emocionada.

Bill empezó a rasgar la envoltura haciendo trizas el papel colorido, le gustaba esa parte de destruir algo sin que escuchara a la chica quejarse o regañarlo. Llegando un punto en revelar una tela de color fuerte, hasta llegar a sacar el suéter amarillo esponjoso, levantándolo y extendiéndolo notando que era de su tamaño.

- Y bien ¿te gusto? – Esperando una reacción de él.

El demonio paso su mano por la franela sintiéndola suave al contacto con la yema de sus dedos, observo el patrón de cada ladrillo que estaban entre dorado oscuro mezclados con el amarillo fuerte y entre medio de su pecho una corbatilla oscura, idéntica a cuando tenía en su forma triangular. – Me gusta. – Musito suavemente. – Me gusta. - Su ojo ámbar se cristalizo, un golpe de imágenes le invadieron y en un rápido movimiento jalo del brazo a la castaña atrayéndola a su pecho apretándola en un abrazo fuerte. Para quedara sentada sobre su regazo. – No mientas, regresaras a mi lado.

- ¿Qué sucede Bill? – Correspondiendo su abrazo para acariciar su espalda para calmarlo. – Oye Bill. – Separándose lo que pudo para atraer su rostro entre sus manos y hacerlo que se inclinara para verla. – No pude decírtelo bien porque temía que Dipper y Tú se molestarían por una decisión repentina. Dipper comenzara a ser aprendiz de Ford al final de mis vacaciones y tendrá un alto conocimiento estando a lado de mi tío, no podría otra vez negarle eso. Bill a pesar de que me infligiste un gran temor durante ese tiempo, también fuiste una gran ayuda para mí, si no hubiera hecho un trato el día que te libere, creo que todavía seguiríamos siendo enemigos y tal vez no me habría separado de mi hermano. Tendré que irme cuando termine las vacaciones, pero volveré en cuanto menos te des cuenta, estaré de regreso. Saldremos a explorar a muchos lugares y me molestaras siempre. – Dando una suave sonrisa.

El demonio se acercó a capturar sus labios en un suave beso, sintiendo como la castaña le correspondía siguiendo el movimiento de sus labios. No quería separarse de ella, había visto una parte del futuro, un fragmento confuso y lo que veía era que ella no estaba a su lado, solo él esperando en el lugar de siempre y sin respuesta. Acabando con el beso se separó a unos centímetros de su rostro para quedar su cabeza sobre su pecho mientras sollozaba en silencio el rubio. Por un momento no dijo nada Mabel, solo se quedó sentada sobre el regazo del demonio mientras acariciaba sus cabellos rubios entre sus dedos y lo reconfortaba. Era la primera vez que escuchaba aquel demonio llorar, y sentirse culpable de causarle este sentimiento. Ambos se sentían confundidos, todo este sentimiento era nuevo para ambos.

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Los minutos habían pasado y Bill se había calmado un poco tenia las mejillas rojizas por la vergüenza de que su Estrella fugaz, lo hubiera visto llorar frente a ella. Mabel rio levemente cuando sintió los dedos del demonio picar sus costillas para molestarla y hacerla olvidar un momento ese extraño sentimiento que él aun no entendía. Siguiendo con su plan de su cita perfecta, hizo aparecer una charola de dulces y tener su botella de vino a la mano.

- No sucederá como la vez pasada. – Acercándole la copa.

- Como sabes que no es tu plan para emborracharme. – Levantando una ceja de sospecha.

- Porque si hubiera querido emborracharte, hubiera utilizado otro tipo de alcohol. – Entregándole la copa.

- Y si mejor como los dulces. – Lanzando una mirada brillante a los bocadillos.

- Entonces si serias una glotona en dulces. – Resguardando los dulces detrás de él.

- Solo dame uno.

- No

- Eres un grosero. – Estirando su mano para alcanzar la charola.

-No, hasta que bebas la copa.

- Sabe amargo. – Inflando sus mofletes.

- Entonces lastimada será mejor que me los coma yo solo. – Tomando uno para comérselo.

- Está bien, está bien ya lo hare. – Tomando un sorbo del líquido carmesí afrutado y amargo para su garganta. Sintiendo caliente su cuello. – Listo, ahora dame uno. – Estirando su mano. Pero sintió como los labios del rubio se posaban en los de ella, robando beso rápido.

- Ya tuviste tu dulce. – Lamiendo sus labios.

- Eso no es justo, quiero un chocolate. – Mostrando las mejillas sonrojadas.

- Eres demasiado exigente.

Pero en un momento sintió que se le volteaba la charola al ver que los mismos conejos con astas se robaban los dulces, viendo cómo se los llevaban todos.

- Mendigos conejos del averno. – Dijo enfurecido el rubio.

La chica solo se rio al ver como los animalitos huían de un enfurecido Bill Cipher, llevándose su botín. – Por egoísta te paso lo que te paso.

- Yo digo que fue más tu culpa.

- Sí me hubieras dado solamente uno, podrías haber evitado que te asaltaran los conejos.

- Podría. – Dando una sonrisa.

Se levantó extendiéndole la mano a la chica, para que ella lo tomara. Atrayéndola hacia él coloco su mano sobre su cintura y con la otra la entrelazo con la de ella, mientras comenzaba a guiarla a un simple vals dentro de ese lugar.

- ¿Un baile? – Dejándose llevar por un ritmo imaginario.

- Estamos celebrando.

- No tenemos música – Bromeando con el demonio.

- Podríamos imaginarla. – Siguiendo su juego.

- ¿Algo animoso? – Sugiriendo con una enorme sonrisa.

- Algo suave. – Tocando sus dedos entre su pulgar.

- Armonioso para los dos. – Cambiando su ritmo de delante hacia atrás. – Un vals.

- Buena elección Estrella. – Dando vueltas en círculos. – Pero un vals descoordinado.

- Lado a lado. – Moviéndose al compás de un péndulo por los lados.

- Podría pero se tornaría aburrido.

- Y si agregamos más vueltas. – Sujetándose de sus hombros para sentir como el rubio la levantaba y le daba más vueltas a su alrededor, hasta sentir el ligero roce de unas llamas cubrirla hasta aparecer un vestido amarillo color pastel de volantes. Observando como pétalos margaritas amarillas volaban a su alrededor. - ¿Bill?

- No es un baile si no llevas un vestido. – Elevándola a que quedara a centímetros de su rostro. – El color te sienta bien, querida.

- Para ya… harás que me duela la cara, de tanto sonreír. – Sintiendo sus mejillas rojas y calientes.

- No puedo torturarte un poco más. – Besando sus mejillas. – Tú eres la culpable Mabel Pines, en que me has convertido.

- Dependiendo en un demonio más molesto y celoso.

- Más demandante de cariño. – Besando su frente. – Solo piénsalo chico, tú y yo gobernaremos el multiverso juntos. Creamos caos y destrucción.

- Aun sigues con planes de dominar el mundo. – Mirándolo con reproche.

- Tú sabes más que nada que soy un demonio de sueño. – Sonriendo con malicia. – Esta en mi naturaleza ser malvado y con intereses egoístas.

- Ya lo veo. – Pellizcando su cachete. – Nada de Raromagedón mientras no esté.

- Ni un poco.

- Dije nada.

- Y quien me detendrá, tú. – Picando con su dedo su frente provocándola a molestarla.

- Sí. – Rodeando sus brazos a su cuello para besarlo. – Te detendré.

- Me parece bien chica valiente.

- Bueno, Bill que tal si continuamos esta conversación a nivel del suelo.

- ¿Qué? No puedo tenerte en mis brazos. – Poniendo cara de cachorro regañado.

- Estas actuando extraño. – Acariciando su cabello.

- Solo quiero tener a mi Estrella fugaz más tiempo. – Restregando su rostro contra su pecho.

- Okey – Abrazando su cabeza cariñosamente. Sabía que esta no era la actitud normal de Bill, más cuando la apretaba como si fuera a desaparecer en ese mismo instante. Pero ella quería asegurarse que estaba ahí en ese mismo momento con él.

El rubio fue bajando despacio de sus brazos a la chica mientras le ofrecía su brazo para que se aferrada y salieran del lugar. Notando que iba oscureciendo, Bill se colocó el suéter que recibió mientras mostraba una sonrisa de oreja a oreja. Mabel estaba feliz de que le hubiera gustado su regalo, hasta que se recordó su collar que brillaba esta mañana.

- Oye Bill – Hablo la castaña. – Te acuerdas que me diste esto.

- Sí – Notando lo brillante del globo. – No lo gastes.

- ¿Gastar? – Observando el dije.

- Cuando desees ver alguien, solo rómpelo. – Tomándolo entre sus dedos. – Y podrás estar con esa persona un día entero.

- ¿Sin importar el lugar?

- Es lo bueno de estos deseos fugaces, rompen todo tipo de reglas. Se alimentan de emociones y sentimientos que tiene su dueño.

- Entonces brilla porque ha estado alimentándose.

- Y lo suficiente para cumplir lo que quieras.

Mabel miro un momento el collar antes de abrazarlo hacia su pecho. – Gracias…

- Ese no es mi regalo – Inclinándose para quedar a su altura. – Cierra los ojos, mocosa.

- Suena una trampa. – Riendo al ver que pellizcaba mi nariz.

- Solo ciérralos.

Obedecí para cerrar mis ojos mientras esperaba impacientemente lo que me daría, un calor golpeo mi rostro y la sensación de algo brillante me traían con la espera de saber que era. Hasta que escuche la voz de Bill llamarme y decirme que abriera los ojos.

En cuanto los abrí una luz cegadora me vislumbro la vista, tarde un poco en acostumbrar la vista y ver que entre sus manos había una esfera similar a un fuego artificial de colores rojizos y anaranjados.

- ¡Waa! Es demasiado brillante, pero ¿Qué es? Es como si fuera una… - Tratando de mirarla de cerca.

- ¿Estrella fugaz? – Riendo entre dientes – No estás muy alejada.

La esfera tomo forma de una burbuja rosada fucsia oscura, con el símbolo del zodiaco que representaba Mabel. Un recuerdo le trajo la castaña, solo que esta vez no tenía cadenas la burbuja. Había adoptado la forma de una pelota de mano; se la entregó a la chica.

- No ha todos los mortales les entrego un presente bien elaborado. – Acomodando un mechón de su cabello marrón. – Menos a un alma única, de la cual me enamore. – Continuando con su explicación. – Sabes porque los demonios no deben tener sentimientos como los humanos.

- Supongo que esto te hace débil. – Refiriéndose a su relación.

- Creamos debilidad al elegir un compañero. – Aclaro su explicación el rubio. – En este caso tú eres humana, alguien frágil y con una vida corta. Un alma que reencarna en otra. Pero con la misma esencia, que en algún momento me volverá a enamorar. – Colocando su mano para acariciar su rostro. – Eres mi punto débil y lo único que me importa. Cierto trate de negarte y odiarte, trate de eliminarte y trate de olvidarte. Pero siempre terminare buscándote. Me has atrapado Mabel Pines.

Mabel dirigió su vista a la esfera rosada cuando esta se desintegro y dejo en libertad un fragmento de cristal desintegrándose y transportándolos en un pequeño viaje en el tiempo en ese mismo lugar donde los arboles florecían con flores azules y violetas, tirando los pétalos.

- Esto es sorprendente. – Colocando sus manos para atrapar los pétalos. – Son reales, pero como hace un momento.

- Un pequeño fragmento del pasado del pueblo Gravity Falls – Tomando su mano para hacerla caminar. – Es corto el momento, pero quería que lo vieras.

La chica aprovecho para juntar las flores y olerlas, antes de sentarse y empezar a formar una corona de flores, un poco mal hecha por tratar de unir los tallos cortos. El demonio la observo con atención viendo su creación antes de verla acercarse a él de forma amenazadora.

- Toma – Colocando la corona encima de su cabeza. – Es para ti.

- Oh ya veo una ofrenda, yo también puedo crear una. – Chasqueando los dedos hizo aparecer una corona pero un poco extraña; de ojos y lengua que asimilaban a unas flores. – Listo ahora estamos iguales.

- … - Mabel no dijo nada solo asintió levemente, no sabía si reír, llorar u ofenderse por el gesto. Pero se recordó mentalmente "ya una vez te dijo que no sabe nada de las relaciones humanas". – Todo a su tiempo Mabel. – Se murmuro para si misma.

Se quitó la corona y la puso a un lado y tomando un puñado de pétalos se las arrojo al rubio. Levantándose para hacerle un gesto con la lengua en forma de burla y esconderse atrás de un árbol.

- Con que quieres jugar. – El demonio se apuró a correr tras de ella, perdiéndose entre los árboles. Escuchando su risa y su divertida voz entre el bosque.

- Eres lento Billy. – Diciendo con tono juguetón.

- Te doy ventaja. – Llevándose una mano para cepillar su cabello dorado. – Deberías preocuparte, podría aparecer en cualquier instante.

- Eso crees. – Empujando al demonio por la parte de atrás.

- Niña escurridiza. – Sujetando su brazo para tomarla de la cintura. – Te tengo.

- No… jaja, basta me rindo. – Dándole vueltas. – Me voy a marear.

- Tú te lo buscaste.

- Si vomito será tu culpa. – Moviendo sus pies para zafarse.

- Hazlo si es que te atreves.

- Que asco. – Riendo la castaña.

Se detuvieron un momento cuando observaron que el tiempo del fragmento terminaba volviendo a los árboles frondosos de hojas.

- Fue un suspiro. – Dijo Mabel sin quitar la sonrisa de su rostro. – Fue muy hermoso.

- Estando contigo se puede crear cosas hermosas.

Mabel se sorprendió de sus palabras poniéndose más roja, jamás pensó escuchar al demonio decir tales palabras o actuar muy enamoradizo. Se quejó a si misma de no tener su celular para grabarlo.

- No, Estrella muy mal. De todos modos no te dejaría. – Reprimiendo a la chica.

- Deja de leer mi mente tramposo.

- Piensas en muchas cosas en esa cabecita tuya.

- Y en que estoy pensando en este momento. – Dije un poco maliciosa.

- En regresar a la cabaña y… - Sonrojándose las mejillas furiosamente. – Con eso no se juega Estrella fugaz.

- Tienes 5 minutos para regresarnos. – Diciendo contenta.

- ¿Quieres arriesgarte a que Pino nos descubra? – Mostrando una sonrisa de complicidad.

- Mi hermano llevara un buen rato afuera con Pacifica. – Acariciando su brazo. – En cuanto al ruido…

- De eso me encargo. – Cargando de forma nupcial a la chica abrió inmediatamente el portal. – No me puedes tener así, me has tentado. Y tal vez es tiempo de probar lo que conseguí.

En un rápido movimiento llegaron a la cabaña a la habitación de los gemelos, notando que no se encontraba Dipper, tal como dijo la castaña. Cerraron la cortina y el demonio aplico su sencillo hechizo de aprueba de sonido. Solo tendrían una hora para aliviar esa frustración, antes de dormir.

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Continuara

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Yey primer capítulo sin lemon :D jajajaja

Ya casi el final de este fic, solo faltan como 8 capítulos ;w; y pues bye bye "Emociones Confusas" hasta ahorita puedo decir que es el fanfic más largo que hecho aparte de "Corazon Oscuro", "El engaño entre los dos" y El placer de un demonio". (Los que siguen Amnesia; sorry por no continuar pero no sé qué epilogo darle por no saber en qué me quede, tal vez tenga que rescribir el capítulo) bueno pues en otras noticias…

Chicos está bien dura la apuesta con la SraPlumaDeMilColores D: ósea todavía no decidimos quien gana a lo mejor en el siguiente capítulo el 35, ya decidamos quien se queda con ese suculento BL (Maldito manga tentador) si no tal vez quede en empate y tengamos que reanudar la apuesta con otro Oneshot UwU de Mabill, que es lo que me dice mi amiga. Al rato saldrán solo lectores pervertidos y confusos. Pero tengan en cuenta que leemos sus comentarios XD y sus opiniones.