—Es un plan awesome!
Rusia sonríe y le da también de vuelta.
—Si lo arreglamos, quizás Iggy deje de odiarte!
—Frantsiya dijo que le hiciera un regalo, quizás podemos hacerle algo que le guste.
—Oh! Le gustan las cosa raras... Como el té.
—También le gusta Frantsiya. Creo que podríamos atarles desnudos, estaban desnudos antes en el cuarto.
Estados Unidos se ríe tontamente.
—¿En cual cuarto?
—En el nuestro, estaban a los pies de la cama.
—Whaaat? —más risas.
—Da —se ríe un poco más contagiado de la risa—. Estaban teniendo sexo.
—Whaaaat?! No way! —le mira súper curioso y sin creérselo.
—Da, da, estaban escondidos bajo la colcha mientras yo buscaba la manta, se les oía y olían mucho.
—No way... Iggy... Come on! Deja de inventarte! Nunca harían eso, Iggy... Naaaah —se ríe idiota.
—Net, no me invento, cuando nos tumbamos se levantaron, se besaron y Frantsiya me saludo cuando se fueron del cuarto —insiste.
—¡Yo no vi nada! ¡Iggy se muere antes de tener sexo en nuestro cuarto! —discute impresionado.
—Pero si te levantaste también —responde inclinando la cabeza.
—Pues justo por eso. Yo no vi nada, ¿no estarías soñando,?
—Net, me levanté a por la manta, luego al despertarme estaba en la cama y me puse la sudadera de Angliya —responde agobiado un poco por que entre esto y el sueño de ser Inglaterra esta un poco confundido.
—¡La que traías en la mañana!
—Da —asiente.
—¿Pero qué hacían en el cuarto teniendo sexo? —pregunta sorprendido.
—No lo sé, nunca había venido nadie a mi cuarto a hacer eso.
—Es como suuuuper pervert! —se ríe más, tontamente y el taxi se detiene.
—Pervert por qué? —pregunta bajándose del coche
—Pues porque es... Come on, es raro tener sexo en el cuarto de alguien más, es pervert y excitante... Que tal que te descubren!
—Pues no pasa nada, yo les oí —se acerca a la puerta de Inglaterra y hace sonar el timbre, pero no hay nadie.
Estados Unidos mira sin estar seguro de por que no entiende, tomando el pomo de la puerta y sacando su cartera para sacar su pequeña ganzúa. Antes de empezar a abrirla como suele hacerlo, se detiene y mira a Rusia a la cara.
Rusia inclina la cabeza mirándole fijamente y con curiosidad, al estilo acosador.
—Date la vuelta
—¿Por qué?
—Porque la puerta tiene un código secreto y no puedes verlo —se inventa tras vacilar un instante.
—No hay un teclado donde poner un código.
—Eso es porque es secreto —sigue mirándole
—¿Vas a hacer una cosa mala? —pregunta extrañamente suspicaz.
—No —se incomoda un poco y frunce el ceño desviando la mirada.
—Yo no creo que vaya con un código, tienes una de esas cosas de ladrones —señala la ganzúa. Estados Unidos se sonroja y la esconde.
—¡Noescierto!
—Da, y además ahora te has sonrojado, así que dices mentiras —sonríe.
—No! Tengo... Tengo una llave! Con un código secreto y... —sigue sonrojado e incómodo.
—Pero si he visto la cosa esa de ladrones.
—Vale, vale... He perdido la llave —frunce el ceño y le empuja un poco—, date la vuelta.
—Y entrar sin llave esta mal
—No lo está si soy yo y es casa de Iggy.
—¿Por qué?
—Porque Iggy... Es mi amigo y... Porque a él no le molesta que YO entre.
—¿Entonces por que simplemente no te da una llave?
—Sí me dio una y la perdí —se sonroja empujándole otra vez —, ¡gírate!
—Oh, entonces déjame usar la mía —sonríe y muestra una llave de la puerta de Inglaterra que ha conseguido de entre la tierra de una de las macetas mientras Estados Unidos buscaba sus ganzúas.
—WHAT?! TU TIENES UNA LLAVE DE SU CASA?!
—Da —se acerca a la cerradura tan feliz y la mete, haciéndola girar. La puerta se abre con un suave click.
Estados Unidos le mira impresionado. Rusia sonríe pensando que Inglaterra y Francia, siempre, por un segundo, miran a la maceta inconscientemente antes de entrar, así que es fácil deducir que hay algo ahí para alguien que observa a la gente como acosador profesional todo el tiempo.
—¿C-Có-Cómo es que... Por qué?
—Oh... —se lo piensa por que eso es más complicado —. No lo sé —responde, que es lo que responde cuando no sabe que decir.
Estados Unidos se pone de malas inmediatamente.
—Shit... Quítate —protesta con el ceño fruncido entrando a la casa apartándole de la entrada yendo a las escaleras.
Rusia se aparta para dejarle pasar, quedándose en el vestíbulo mirando alrededor.
—No toques NADA, ok? Me importa un bledo que tengas o no llave de aquí. No toques nada —advierte subiendo a su cuarto para ir por sus cosas sin poderse creer aún que RUSIA tenga una llave y él no.
Rusia le mira parado en su sitio, dos minutos más tarde baja de su cuarto hasta la sala mientras el ruso mira el suelo y encuentra la bolsa con cosas que Inglaterra compró en el aeropuerto, de ella sale su bufanda, así que se acerca y sonríe feliz al reconocerla, cambiándose la que lleva por ella
En cuanto baja y le mira la bufanda, el americano levanta las cejas y sonríe.
—UOH! Tu bufanda! —sentencia olvidando un poco su mal humor.
—Estaba en esta bolsa —responde después de olerla profundamente apretándola un poco con las manos—. Quizás haya más ropa para mí.
Estados Unidos mira la bolsa esperando a que saque la ropa. Rusia saca el sombrero y la chaqueta que llevaba en el avión.
—¡Oh! Eso... Oh! —cae en la cuenta —, ¡eras tu en el avión!
—¿Yo? —le mira sin entender
—No, bueno... Iggy! But... Oh! ¡Pensé que me estaba volviendo loco o algo!
—¿Volviendo loco por qué? —pregunta poniéndose el gorrito y haciendo un gesto de desagrado, para quitárselo inmediatamente.
Estados Unidos se burla de Rusia un poco poniéndose el el gorro.
—Porque pensaba que te estaba viendo en todos lados...
—¿Y por qué ibas a verme en todos lados? —sonríe cuando le ve con el gorro que es un poco feo.
—Iggy es un hortera —apunta sonriendo, se sonroja un poquito y se encoge de hombros—, Ehh... Pues pensé que... Pues porque... No es que estuviera triste y menos que pensara en ti.
—Oh —sonríe—. Te has sonrojado, así que mientes de nuevo.
—No es cierto... Vámonos —protesta poniéndose otra vez de mal humor, lanzándole el gorrito a la cara. Rusia deja el gorrito en la bolsa y se incorpora.
El americano va hasta la puerta y la abre cruzándose de brazos muy dignamente, sonrojadillo aún. Rusia le sigue tranquilo y cierra la puerta a su espalda.
—Entonces a tu casa... Jum, vale, pero como me ataque tu hermana...
—Creo que seguirá en el hospital.
—Good —murmura —. Debería quedarse ahí, en el área de los locos.
—Nah, no tanto... —responde nervioso por que no está del todo en desacuerdo.
—Hombre, con lo rara que es... —se mete una goma de mascar a la boca que encuentra por ahí en uno de sus bolsillos y cuando van a salir empieza a llover—. Oh, shit! Odio el clima de este país! —protesta.
—Oh... ¿tienes un paraguas? —pregunta mirando al cielo
—Yes... En mi bolso de Mary Poppins —responde sarcástico volviéndose a la puerta.
—¿Tienes un bolso de Mary Poppins? —le mira.
Estados Unidos le mira de reojo.
—Dame tu freaking llave
El ruso se la pasa y el estadounidense abre la puerta y saca un paraguas del paragüero, guardándose el la llave y cerrando la puerta.
Rusia le mira y tiende la mano para que se lo dé. Lo hace sonriendo un poco y el mayor lo levanta, lo abre (aun en el porche) y le mira.
Estados Unidos levanta las cejas notando a penas que sólo ha sacado uno convenientemente.
—Ven —levanta el otro brazo y hace un gesto para que se le acerque.
—Oh... Ehm... —sonríe acercándose un poco sonrojadillo.
Rusia le pasa el brazo por los hombros, acercándole hacia si para cubrirse los dos con el paraguas y él se le recarga encima, mirándole de reojo y pensando secretamente que esto es romántico...
El ruso le aprieta contra si pensando que esto es bueno, por que Estados Unidos está calentito y es confortable, así que se siente bien con él bajo el paraguas, sin que se le ocurra siquiera la idea de usar dos.
—Hey... —le saluda desde cerca abrazándole de la cintura.
—Hey —le imita intentando copiar el acento también. Sonríe.
—English!
—Yes —sonríe.
—Whoa! Casi nunca hablas en inglés... Es... —sonrojillo— cool.
—No me gusta mucho, es el idioma del capitalismo.
—Ah, Shut up commie, tú hablas comunista y aun así yo lo hablo
—Ai nou spik inglis tu.
Estados Unidos se ríe.
—¡Tu acento es horrendo!
—Como el tuyo en ruso —responde sonriendo.
—Pues es que tu idioma es lento y raro.
—Más raro es el tuyo.
—Naaah! Todos lo hablamos. A mi me gusta que tú lo hables
—A mi me haces reír cuando tú hablas ruso, eres divertido.
—Yo soy AWESOME y divertido... Pero AWESOME antes que cualquier otra cosa —se ríe.
—Da... ¿por qué lo dices todo el tiempo? —pregunta subiéndose al taxi que acaba de parar para ir al aeropuerto.
—Pues porque lo soy y es bueno que no se les olvide.
—Pero todos lo saben, también eres alto y no lo dices todo el tiempo.
—Ehhh... Pero... Bueno, ser awesome es awesome, es... Normal decirlo, porque... Es awesome.
—¿Es osmom decir que eres osmom? —pregunta parpadeando sin entender.
—Pues... Claro, eso es! —resuelve feliz.
—Entonces yo también soy osmom —decide—. A mi me gusta cuando me lo dices tú.
—No, tú no te puedes decir a ti mismo porque... Yo soy más awesome, pero yo si te puedo decir a ti... Y si eres awesome —sonríe.
—Pero tú te dices a ti mismo —se defiende.
—Porque yo soy súper awesome.
—Yo también —repite.
—¡No, yo soy más awesome! Por eso puedo decirlo, porque soy MÁS que tú.
—Net.
—Yeeeeesyesyes!
Rusia niega con la cabeza
—Why not?
—Por que yo te gusto a ti, me lo has dicho, así que si le gusto a una persona osmom yo tengo que ser mas osmom también —sentencia.
—Dang... Maldita lógica.
Rusia sonríe orgulloso.
—Pues..., yo soy la primera potencia del mundo.
—No importa, por esa lógica cuando más osmom seas tú, ¡más lo seré yo!
—¡Pero no! ¡No eres la primera potencia!
—Net, pero soy la potencia que le gusta a la primera potencia, así que tengo cosas muy buenas —responde cuando el taxi se para en Heathrow.
Estados Unidos le mira y le besa los labios con rapidez antes de que se bajen. Rusia levanta las cejas y sonríe.
—Que seas my boyfriend es la cosa más buena que tienes —se ríe.
—Entonces soy más listo que tú —paga al taxista y se baja del coche.
—What?! —se baja del coche y le mira a los ojos.
—Da, por que mi boifren es osmom y el tuyo no tanto —le señala sonriendo contento.
Estados Unidos le mira con la boca abierta.
—Yo gano, cerdo capitalista —decide mirando a la puerta, dirigiéndose a ella.
Estados Unidos le detiene con fuerza del brazo y le gira a él, con el ceño fruncido y tomándole de las solapas del abrigo.
Rusia frunce el ceño y se pone en guardia, echando de menos su grifo que obviamente Inglaterra no llevó.
—Yo también gano, Fucking communist!
—¿Qué ganas?
El de las gafas traga saliva enfadado por no saber que contestar. Rusia le sostiene la mirada yendo de un ojo a otro antes de hacer nada, recordando que tiene que evitar empezar el conflicto.
—Yo gano al boyfriend más listo, así que yo soy más listo.
Rusia sonríe por que le ha dicho que es el más listo, así de ridículo es.
—Cuanto mejor seas tú que yo, mejor que el tuyo es mi boifren —insiste—. Así que yo gano.
—No! Cada que ganes tú, gano yo también, así que no gana nadie... Es infinito, o tan grande como el universo.
—Da. Solo está en equilibrio si somos iguales.
Estados Unidos sonríe tremendamente satisfecho con eso.
—Good
Y ahora es Rusia quien le besa, yo qué sé por qué, le pareció un buen momento. Dijo "quiero" y quién soy yo para decirle que no a 120 kilos de ruso.
América levanta las cejas y tarda unos segundos en responder el beso, antes de responderlo con ganas apretando los ojos y hundiendo las manos en el pelo del ruso.
El soviético le pone las manos en el culo para levantarle un poco hacia sí en un beso como si no tuvieran que verse nunca más.
El estadounidense hasta suelta un gemidito, intensificando el beso aún más, acariciándole la cabeza, mientras alguien pasa por su lado carraspea por que están en mitad de la puerta. Es absolutamente ignorado.
Al final, Rusia le vuelve a dejar en el suelo, subiendo las manos hasta su cintura y estados Unidos se separa sonriendo idiota y mirándole a los ojos.
—Me gustas —sentencia relamiéndose.
—Y tú a mi —toca la punta de la nariz con la suya
El americano cierra los ojos, levanta la cara y le da un beso en la nariz, antes de recargad su frente en la del ruso levantando las manos de nuevo y poniéndoselas en las mejillas.
—Quizás podamos jugar hoy a tu videojuegos cuando lleguemos, ya que nos hemos levantado muy tarde —propone sonriendo—. Y mañana por la mañana ya iremos a Rim.
América, que tenía la boca abierta y planeaba meterse la nariz del ruso dentro de ella sonríe y le mira a la cara con ojos brillantes deteniendo el movimiento.
—Yeah! —ok, eso es una manera injusta de ganarse a América ¡Es ganar a la segura! ¡Mira la cara de ilusión que ha puesto! Es como decirle a Rusia... Que tal que salimos a la calle y cazamos a alguien y luego jugamos a desmembrarlo y a bebernos su sangre. (Que es otra discusión que he tenido con Estados Unidos de cosas que NO puede hacer... Horas de terapia en la línea: América tu eres el sensato aquí, NO puedes para su cumpleaños hacer NINGÚN acto sádico con nadie.)
Rusia le suelta de una mano y sube la otra por su espalda, empujándole un poco.
—¡Pues vamos!
Estados Unidos le toma de la mano que no tiene en su espalda y le jala, empezando casi a correr. Y Rusia le sigue corriendo también por que cuando va con América es como un crío.
Así que bueno... Con la suerte del americano consiguen estar montados en un avión en menos de cuarenta y cinco minutos. ¡Yey!
Estados Unidos se recarga en Rusia... ¿Desde cuándo América se recarga en la gente y no al revés? Mientras juega a la PSP haciendo un montón de ruido.
Rusia le mira jugar con atención por que además con la practica que tiene el estadounidense es como ver una película. De tanto en tanto le hace preguntas o le señala cosas que hacer.
Y el americano le explica cada cosa (de manera bastante revuelta) y hace las cosas que pide, y se pueden hacer, sonriendo y mirándole de reojo con cierta frecuencia. Contento.
Así que siguen en esas un buen rato mientras el cabello de America le hace cosquillitas en la nariz, cuando viene la azafata se acuerda que tiene mas o menos hambre como para comerse una vaca entera y le pide el carrito completo.
Necean los dos un bueeeen rato con la azafata porque no quiere dejarles todo, pero entre la sonrisa amenazante de uno y la sonrisa del otro, consiguen que les deje varios platos para ambos que se dedican a engullir de manera impresionante.
—Patinar siempre da mucha hambre —comenta mientras comen—. Luego compraremos chucherías en el dutty free ya que esa chica no ha querido darnos más comida.
América se ríe.
—Quiero unos gusanos de gomita y unas hamburguesas —le mira mientras se termina su tercer plato, aún con hambre.
—¿Qué son gusanos de gomita?
—Gomitas en forma de gusanos.. Tienen polvo acidito pegado por fuera.
—Oh, no sé si hay de eso, veremos —se encoge de hombros.
—Seguro hay, siempre hay en todos lados —bebe de su coca cola impresionado de que Rusia no coma de esos dulces...
El ruso acaba de comer tranquilamente mientras Estados Unidos tiembla las piernas porque tiene más hambre, pero ahora tiene más energía también, mirando a Rusia con atención.
—Necesitamos otro plan.
—¿Otro plan para qué?
—Para que tu sister no me odie.
—No sé como hacerlo, ella habla mucho de ti y siempre dice cosas feas —le mira.
—Pero si yo soy awesome! —le mira de se encoge de hombros.
—Yo se lo he dicho pero ella dice que no, que eres malo y se enfada conmigo a veces.
—Why?
—Pues por que eres malo y dice que tendría que hacerte daño —aparta la mirada—. pero eso está mal.
—¡Pero además yo no soy malo! —le mira—, no te he hecho nada, a mi me gustas and I lo... —baja la voz un poco avergonzado de decirlo así tan así— ve you.
—Da, yo se lo he dicho, pero dice que es mentira, que no ha visto que lo hagas.
—Pero pues es que no ha visto bien.
—Ella creía que estábamos peleando ayer por la noche, por eso quería bajarte al sótano.
—¡Pues le hubieras dicho que no, que estábamos jugando!
—Se lo dije, por eso la saqué al pasillo pero te vio y se puso nerviosa.
—Pero si te estaba poniendo un cuchillo en el cuello...
Rusia se lleva la mano al cuello y se revuelve sin contestar.
—No me gusta que NADIE te ponga un cuchillo en el cuello.
—Ella quería asustarme —susurra. Estados Unidos levanta una mano y le pica la mejilla con suavidad.
—Sólo yo puedo querer asustarte, commie.
El ruso le mira de reojo
—No me gusta que se metan con my boyfriend —sigue el americano—. Necesitamos hace algo para que deje de hacerlo.
—No sé qué hacer —asegura el ruso.
—Quizás si hacemos que nos vea... Pero que no pueda atacarnos. O si le compro un regalo como te dijo France... O...
—Un regalo...
—¿Qué le gusta?
—No creo que ella lo quiera, pensará que es una trampa, siempre hace esas cosas.
—Aún así, debe haber algo que le gustaría...
Rusia se lo piensa mientras el avión empieza a aterrizar.
—Por ahora, espero que siga en el hospital —indica en cuanto bajan del avión.
El soviético le mira por que no está del todo seguro.
—Yo también —anda hacia la tienda de dulces y periódicos.
—¿Qué crees que pase si no...?
—Le pediré a Ukraina que me ayude
Estados Unidos sonríe.
—Ukraine me cae bien.
Rusia sonríe complacido
—Es amable y al menos ella no me quiere matar, parece feliz de que estemos juntos... Es de las pocas.
—Quizás Belarus y Angliya deberían hablar —propone Rusia mirando las cajas de caramelos y toma una bolsa.
—¿Para convencerse uno al otro de que tienen razón? —se ríe.
—Pues a Angliya no le gusto yo y a Belarus no le gustas tú, pero tú le gustas a Angliya y yo a mi sestra, quizás podrían explicarse el uno al otro —se encoge de hombros. Estados Unidos sonríe más.
—Quizás podrían convencerse así... Pero creo que es eso o podrían medio matarse.
—Ah, net, net... no quiero que Angliya me odie más.
—Yo tampoco quiero que me odie más Belarus, quizás me mate
Rusia vuelve a encogerse de hombros yendo a pagar los caramelos
—Tú me prometiste que no te morirías —le recuerda tomando una gominola y llevándosela a la boca antes de llegar a la caja. América toma otras dos bolsas y le mira.
—Pues no, no vas a matarme tú, pero si ella llega y me dispara o me clava un pica hielo en el ojo, seguro me muero.
—¿Y si lo hago yo no?
El de las gafas le mira a los ojos frunciendo el ceño y tensándose.
—¿Vas a hacerlo?
—Ahora mismo no.
El estadounidense parpadea.
—No lo hagas. Si lo haces moriré y también te mataré, a ti o a tu hermana o a quien lo haga.
—Oh... vaya... ¿Y con qué no te morirás entonces? —pregunta recuperando sus bolsas una vez ha pagado.
—Con... El sexo, como todos los demás.
—Oh, bien —sonríe ampliamente. Estados Unidos paga sus bolsas y las abre todas a la vez, empezando a comer gusanos de gomita.
Rusia le mira y le quita uno
—¿Te gustan? Son buenas... Me gusta que sean acidas —todos estábamos interesados en saber eso, Estados Unidos, gracias, mientras el mete la mano en una de las bolsas de Rusia que debe ser de gomitas convencionales, se la mete a la boca—. Phaefh phdkah hagah
Rusia parpadea comiendose su gusanito lentamente sin haber entendido lo que ha dicho.
América toma otros tres gusanos y se los mete a la boca y luego toma dos y se los pone al ruso en la suya sonriendo.
—Estoy jugando al asqueroso comunismo después de que tu jugaste al awesome capitalismo.
Rusia se atraganta un poco por que no está acostumbrado a estos impulsos, pero se los come. América se ríe mientras toma su maleta y empieza a caminar a la salida. El ruso le sigue sonriendo y chupándose los dedos.
—¿Qué vas a llevar entonces para nuestro plan?
—Pueeeees... —se lo piensa—. tengo algunas... ¿cadenas? —pregunta mirándole.
—Tienes algunas cadenas... Ok. No sé sí les gusten las cadenas pero creo que dicen que son sexys, ¿no?
—¡Dicen que son sexys? —pregunta inclinando la cabeza por que de hecho ha preguntado inseguro por que sabe que es algo que está mal y no sabe si le parecería bien.
—Pues si... A Germany le gustan esas cosas ¿no?
—Ah, da —asiente y se sonroja un poquito igual. América le mira y sonríe.
—Te da vergüenza...
Rusia vacila un poco y asiente mirando al suelo. El estadounidense le pica la mejilla.
—¿Pooooor?
—Por que... está mal —susurra mirándole un poquito de reojo, incomodillo.
—Depende de que hagas con las cadenas. A mi no me vas a encadenar... Te lo advierto.
—Bueno —responde sin mirarle, entrando al metro. América se mete a su lado, divertido.
—¿Entonces a ti te excitan las cadenas?
—Net, las cadenas no... —niega absurdamente literal pero un poquito sonrojado con este asunto.
—¡Sigues sonrojado! ¿Qué es lo que te excita?
Se sonroja más y niega con la cabeza.
—¡Cuéntame commie! Come on!
—Pero Germaniya dice que es mejor no decirle a nadie —se defiende—. Dice que es mejor no hablar de esas cosas.
—Pero yo soy tu BOYFRIEND —se acerca a él y le abraza... Porque ha aprendido que en el metro se abrazan—, come on! Tienes que hablar de esas cosas conmigo.
Se lo piensa y decide que bueno, se lo contó ya a Alemania así que... Estados Unidos le mira a la cara.
—Las personas que no pueden defenderse... no tienen control y es... excitante, además, el dolor es una sensación muy fuerte y puede hacer que el placer sea más fuerte y... —explica de manera entrecortada por que en su mente está muy claro pero no es tan fácil explicarlo.
—Oh... Te gusta eso que France llama... —se lo piensa—. Masoadoquismo!
—Se parece, pero Germaniya no lo llama así.
—¿Como lo llama?
—Sadomasoquismo.
—¡Eso! ¿Te... Te gusta?! —le mira.
Rusia sonríe y no contesta. Estados Unidos se revuelve un poquito y le sigue mirando sin estar muy seguro.
—Yo no creo que... I don't... I... ¿CA-cadenas?
—Es que así la gente no puede defenderse... ni escaparse —se encoge de hombros apartando la mirada
—Yo no me escapo...
—Net —sonríe y le acaricia la cara.
—No se necesitan cadenas entonces —cierra los ojos.
—Bueno, net. Nunca he usado cadenas contigo —cae en la cuenta levantando las cejas impresionado.
—Nop, a mi me gusta lo que haces, no necesitas amarrare. Si me amarraras, no me gustaría.
—Pero hay que usarlas con Frantsiya y Angliya, por que si no, no se quedaran juntos... aunque tengo correas también —se lo piensa.
—Llévalas. Pero no podemos taparles los ojos ni nada, van a estar amarrados juntos, desnudos... —risita—, Iggy va a ponerse histérico pero creo que si regresada con France. No los sacamos de ahí hasta que estén otra vez enamorados y sean boyfriends y se vayan a casar.
Rusia sonríe y asiente.
—Correas, cadenas y cloroformo —repasa para si mismo—. A veces se necesita también un chispazo eléctrico.
—¿Un chispazo eléctrico? ¿Para qué? No vamos a torturarlos...
—Net, pero... cooperan mejor.
Alemania va a morirse del terror cuando vea que atacan a Francia y a Inglaterra. Alemania no se va a enterar hasta que no haya pasado...Sí, y se va a morir cuando se entere.
—Pero es que yo no quiero lastimarles.
—Bueno, solo cloroformo entonces... o podemos drogarles la bebida —comenta.
—Ooooh! Ya sé, ¡yo me encargo de esa parte! —sonríe teniendo una idea.
—Da? ¿Qué vas a hacer? —pregunta ya saliendo del metro, pero sin soltar el abrazo. Estados Unidos le mira y sonríe.
—Es una sorpresa.
—Oh... ¿y no me lo vas a decir cómo el regalo?
—Nop... Va a ser divertido.
—Oh... bueno —sonríe—. Yo no tengo que hacer ninguna sorpresa como los regalos, ¿verdad?
—Nah, esta es mi sorpresa... Y va a ser súper divertida —sonríe mucho. Rusia sonríe también llegando ya a la casa y cae en la cuenta de algo.
—Ah! te quedaste la llave de casa de Angliya.
—What?! No! —taxativo, sin mirarle.
—Da, nunca me la diste —responde abriendo la puerta y entrando con un escalofrío por el cambio de temperatura.
—No sé de qué hablas —se acurruca en su chamarra.
—De la llave de casa de Angliya, te la di para que fueras a buscar el paraguas y no me la devolviste —explica pacientemente quitándose su abrigo, la casa vuelve a estar en silencio por que es tardísimo, se va a la cocina.
Solo se escucha un llanto lejano.
Rusia parece no oirlo mientras prepara dos vasos de leche con miel y licor.
—Ehhh, No lo sé... ¿Qué se oye? —pregunta cambiando el tema mientras se sigue escuchando el sollozo.
—Mi sestra —responde y le tiende un taza en la que se leen las letras KGB.
—Oh... ¿Ya volvió del hospital? ¿O la otra? —se pone en guardia tomando la taza y mirando hacia la fuente del drama sin enterarse del asunto de la KGB.
—Net, net, Ukraina.
—Ahh! —le da un trago a la taza y hace gestos pareciéndole muy buena (por dulce) y a la vez... Fuerte.
—Ven —le hace un gesto para que le siga y de un armario del pasillo lleno hasta arriba de mantas, saca una y se la tiende.
—¿Y por qué llora? —Da otro trago mientras toma la manta y paladea—. ¿Qué le pusiste a la leche?
—No lo sé, ¿por qué está triste? —le guía hacia la sala. Estados Unidos le sigue abrazando la manta que está calientita, sonriendo.
Ucrania está abrazando una almohada, viendo la tele, una telenovela, con una caja de pañuelos al lado.
—Ohhh, Mariana Particia... No puedes volver con Ignacio Ricardo—susurra en ucraniano.
—Privet —saluda Rusia yendo a por su propia manta que ya está en el sofá, echándosela sobre los hombros.
—Oh! —se gira a él y le sonríe, limpiándose la cara—, malaya Rossiya y su amigo.
—Da —sonríe—. ¿Estás viendo una película? Queríamos jugar.
—Oh... Jugar. Me gusta que tengas con quién jugar —le sonríe
—Da, si quieres puedes jugar también, he hecho leche con miel —le muestra su taza. Ella niega con la cabeza.
—Creo que me iré a dormir mejor. ¿Puedes poner a grabar mi novela? —pregunta sonriendo un poco.
—Da... ¿sabes como está Bela?
—Muy enfadada. Especialmente porque la mandaste a ese horrible lugar.
—No fui yo, fue Angliya —se defiende—. Creo.
—Eh? Angliya es tu amigo ahora también?
—Net, me odia y tengo que hacerle un regalo para que no lo haga... mañana vamos a atarle con Frantsiya en Rim.
Ucrania sonríe.
—No vayas a lastimarte muy fuerte.
—Net, net —niega y sonríe el ruso. Estados Unidos levanta una ceja pensando que lo menos preocupante es que Rusia se lastime.
—Bien. Pon a grabar entonces y le diré a Bela que le mandas saludos y la quieres —se levanta con parsimonia abrazándose la bata y poniéndose las pantuflas.
—Ah, al final no va a haber boda —se acuerda Rusia de repente.
—Ohhh... No? —le mira—, que mal, ¡ya había sacado mi vestido!
—Net, net, otro día —se encoge de hombros y de acerca al video por que tiene un VHS todavía, literal, programándolo para grabar.
—Las bodas son divertidas... Es una pena —sonríe al ver que está programando el VHS (mientras Estados Unidos FLIPA de que tengan un VHS aún, él lo tiró hace como veinte años) y se acerca a él agachándose y dándole un beso en la frente, despeinándole.
—Spokoynoy nochi —le desea sonriendo y cerrando los ojos cuando le despeina.
Estados Unidos sonríe extrañando un poco cuando Inglaterra le consentía así, envidiando un poquito al ruso con esta hermana tan guapa y cariñosa.
Rusia acaba con el video y se vuelve al americano sonriendo, quien se envuelve en la manta que le dieron, cubriéndose hasta la cabeza porque hace frío y le da otro trago a la leche empezando a sentirse súper calientito y sonrojado con el alcohol.
—Hay que conectar el juego... —sonríe señalándolo—, ¿quieres hacerlo tú? ¿Tienes mucho frío? ¿Quieres que encienda el fuego? —propone al notar como se envuelve.
—No, de hecho siento calientita la panza. Esa leche es muy buena —sonríe bobo.
—Da —bebe de la suya también y se vuelve a la caja de cartón de la consola, abriéndola, ya sentado en el suelo.
Estados Unidos se le acerca para ayudarle porque conectar el juego es parte de lo divertido al parecer. Bien, pues cinco minutos mas tarde de "este cable aquí, este cable no, ese por ahí!" ya están los dos sentados con un mando cada uno.
—Yeah! —grita América al prenderlo.
—¿Este es un juego de equipo o es de tú contra mi? —pregunta Rusia mirándole y mirando la pantalla de reojo.
—Se puede jugar en equipo o tú contra mi... ¿Qué prefieres? —le mira de reojo.
—Es raro hacer equipo contigo.
—Okay... ¡Entonces prepárate a morir! JAJAJA! —se ríe fuertemente muy contento, seleccionando los modos y el terreno y todas esas cosas.
—Net, net, yo voy a ganar.
—Wait, wait... ¡No se vale hacer trampa cuando juegas contra mi!
—¿Trampa?
—Eso que hacías de matar con tres movimientos del control cuando estabas en casa de Prussia.
—Ah! ¿Es ese juego de Japonsiya?
—Yes, but... No puedes hacer trampa, si la haces cobra mi, entonces no jugamos.
—Bueno —responde y... Lo siento Estados Unidos, quizás trate de que no veas las trampas, pero no creo que de forma eficiente...
—Okay! Entonces ya vamos... La tele se divide en dos así, y... Necesitas una tele más grande —indica mientras entra en el juego.
—Da, pero entonces no podría tener encima las Matriuskas —señala sobre la tele.
—Eeehh... ¿Pues las pones abajo?
—Bueno, quizás en fin de año —se encoge de hombros acabándose ya la leche.
Estados Unidos le mira de reojo y se termina la leche también, porque le ha encantado y le ha dado calor, quitándose un poco la manta de encima... Sin entender claro por que hasta el fin de año, pero bueno.
Rusia no celebra Navidad por que es una fiesta religiosa y se supone un país laico, así que cada uno celebra lo que quiere. La fiesta oficial es en fin de año y los regalos se dan el seis de enero, cuando llega Ded Moroz... El día que le diga eso a América va a LLORAR y lo va a invitar a su casa a Navidad.
—Well... Ok, lets get started, come on!
Rusia toma su mando concentrándose en los botones y casi no se acuerda de para que sirve cada uno, pero la primera partida, que pierde de manera absolutamente humillante, observa muy detenidamente a Estados Unidos con su increíble capacidad de acosador profesional.
Mientras América se ríe y señala la pantalla y hace "fuck yeah, die, commie... DIEEEE!" cada dos minutos. Rusia le mira de reojo y toma las dos tazas de leche.
—¿Quieres más? —ofrece con una sonrisa un poco espeluznante
—Sure —sonríe—, me gusta... ¡es dulce!
—Prepárame la revancha mientras vengo —se levanta yendo a preparar más leche y esta vez, la del americano lleva aun más licor, más miel... y menos leche. Va a ver doble en poco tiempo con el poco alcohol que suele beber.
—Allright! Sale una revancha para llevar para el commie... aunque dudo que puedas ganarme! JA! I'm awesome! —se ríe acurrucándose un poco en la cobija.
Rusia vuelve casi enseguida con las dos tazas en las manos y le tiende a Estados Unidos la suya, aun con su sonrisa espeluznante, sentándose a su lado.
—Tú hiciste explotar el transbordador en el simulador.
—ESO fue un error —replica frunciendo un poquito el ceño al mirarle la sonrisa espeluznante —. Whoa... y esa cara que traes de zombie, what?
Rusia se sienta sin decir nada y toma un sorbito de la leche, dejando la taza en la mesa y tomando el mando de nuevo. Estados Unidos le da un sorbo más grande a su leche considerando que está súper caliente y súper dulce... se relame los labios y sonríe dándole otro sorbo antes de ponerla en la mesa.
—Ok... ¿listo para la segunda ronda? ¿Quieres que te dé ventaja? —pregunta malignillo.
—Net, por que cuando pierdas dirás que fue por que lo hiciste —responde.
—No voy a perder... —se ríe sintiendo otra vez la panza muy muy caliente, un calor tremendamente agradable, por cierto... se descubre un poco de la manta y presiona start —. DIEEEEEEE!
Rusia se concentra ahora no en el estadounidense, si no en el juego e igual que en simulador, no cambia ni la expresión ni dice absolutamente nada mientras juega, haciendo solo los movimientos justos y precisos.
Y aunque el americano es MUY bueno en esto y tiene un MONTÓN de práctica y le gana... esta vez le cuesta MUCHÍISMO más trabajo.
Rusia frunce el ceño dejando el mando y volviendo a tomar una poca de leche.
—JA! Ganeeeee! Ganeeeeeeeeee! Ganeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee! Ganeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeee! —le echa en cara, tomando su taza de leche y vaciando prácticamente la mitad de un solo sorbo. Una aura oscura envuelve al ruso y susurra "kolkolkolkol" bajito.
Estados Unidos se ríe un poco y se acerca a Rusia abrazándole del cuello y dándole un beso en la mejilla.
—Otra vez —pide con la voz plana volviendo a tomar el mando dispuesto a concentrarse de nuevo y a intentar descifrar el código esta vez.
—Ooootra vez, ok... ok, prometo que no voy a jugar bien esta vez —miente, claro, riéndose un poquito y volviendo a poner Start.
Y esta vez Rusia solo hace la combinación de botones muy deprisa, sin mirar la pantalla siquiera. El personaje de América desaparece de la pantalla, después de dar solamente un paso.
—Wha?!
Rusia sonríe.
—Hey! What the hell happened? —pregunta al ver que salen otra vez a la pantalla de selección del juego y que el marcador indica que él ha ganado un juego y Rusia uno.
Rusia toma más leche tranquilamente, ahora más relajado.
—¡Eso es hacer trampa! —protesta el americano
—Net! —responde negando con la cabeza "inocentemente"—. Yo no he sido.
—¡Claro que fuiste tú!
Rusia niega y se sonroja un poco, claro, sonriendo. Estados Unidos le da un golpecillo hombro con hombro y sonríe.
Rusia sonríe más al notar que no se enfada.
—¡Eres un tonto! ¡Así no se vale! —protesta
—Solo lo dices por que tú no sabes hacerlo.
—Yo sí lo sé hacer, pero no lo hago por que es trampa —miente.
—¿Por qué es trampa?
—Porque nadie puede ganarme en menos de tres segundos sin hacer trampa —se ríe.
—Pero ayam osmom! —le imita.
—No you are... —se levanta, con un brazo arriba y se marea lo suficiente como para caerse encima de Rusia que le sostiene abrazándole, cayéndose también un poco hacia atrás
—Whoaa...
—¿Qué haces? —pregunta mirándole sin soltarle.
—Ehh... —se ríe—, creo que el piso se movió.
—¿Un terremoto? no he notado nada —responde mirando el suelo. Estados Unidos le mira a la cara y sonríe.
—Quizás fue un terremoto personal, sólo para mi.
Rusia le mira inclinando la cabeza.
—Estás muuuuy cerca.
—Pues te has caído sobre mi —sonríe y le aprieta un poco el abrazo acabando de tumbarse.
—Yo no me caí sobre ti, el piso me tiró...
—Yo no noté nada.
—¿Qu-Quieres jugar otra vez?
—Pero dices que hago trampas y no es divertido del otro modo.
—No es divertido si haces trampas.
—Pues tú las haces también, sabes mucho y no es justo.
—Eso no es trampa... eso es práctica, que tu seas como un... —parpadea sin que se le ocurra nada, riendo—, zombie, no quiere decir que eso sea trampa.
—Entonces yo tampoco hago trampas.
—Me gustan tus ojos —levanta un dedo y le pica uno no con mucha fuerza.
Rusia los cierra frunciendo el ceño
—Son violetas —sonríe antes de buscarle un beso.
El soviético levanta las cejas y le deja besarle aun sin entender qué sucede, el americano se separa después de un ratito y sonríe.
—El juego, ese el juego es muy divertido y... Me gusta, más o menos como tú me gustas, aunque tú me gustas más, porque eres awesome, but... —risita—, tus ojos también, más o menos, aunque los míos son más awesome y yo voy a salvarles a todos porque soy el héroe. ¿Jugamos otra vez?
—Dices cosas raaaras —comenta mirándole un poco agobiado.
—¿Cuales cosas raaaaras? —le imita en ruso.
Rusia se ríe, como cada vez que habla en ruso.
—¿Qué tenía la leche esa que me diste?
—Miel.
Estados Unidos bosteza.
—Me gusta la miel. Es como de Winnie the Pooh... a él le gusta también y mete el brazo en un jarro de miel, aunque él es de tela.
—¿Tú metes la mano en el jarro de miel? —pregunta sin estar seguro de qué habla ahora
—No, porque es muy pegajosa y quedas todo pegajoso y luego están las hormigas... Pooh debe tener muchas hormigas en la mano —se recarga un poquito en él y cierra los ojos—, ¿sabes qué no hemos hecho?
—¿Qué? —pregunta abrazándole.
—Love in your bed.
—Love? Yo no sé como se hace eso —responde por que siempre le han dicho todos el mundo que no es como el sexo, que es más especial y pamplinas de esas.
—Of course you know! —bosteza otra vez.
—¿Lo sé? no, no lo sé —insiste tras pensárselo
—Pero si lo hacemos siempre, no intentes engañarme con que no sabes que es... ¿eres iggy otra vez? No me gustas como Iggy —indica con los ojos cerrados.
—Soy Rossiya —responde por que de eso está seguro.
—I am America, call me America —pide sonriendo un poco.
—Net, net.
—Niet niet what?
—No te llamo Amerika. Te llamo Soyedinennyye Shtaty.
Estados Unidos frunce el ceño y abre los ojos.
—Me gusta que me llames America.
—Yo lo sé, todos te llaman así.
—Tú no me llamas así, ¿por qué no me llamas así? Dime America.
—Net, net.
—Joooo... commieeee!
Rusia vuelve a negar con la cabeza
—Blaaaah! I don't care, no me llames America si no quieres —le empuja un poco y se sienta, algo despeinado y con los lentes torcidos.
El ruso sonríe y se incorpora también. El americano se cruza de brazos y le mira de reojo muy digno.
—No te enfades conmigo, Koshechka —le pone la mano en la cabeza. Estados Unidos sonríe un poco porque le gusta que le llame así. Rusia sonríe también.
—Koshechka si puedes llamarme si no vas a llamarme America.
—No te llamo Amerika para molestarte.
—Pues eres un tonto —le mira. Rusia sonríe por que eso es que le molesta
—¡Deja de reírte, te llamé tonto!
—Por que te molesté.
—Shut up, tú no tienes amigos y nadie te quiere
—Tú lo haces... —responde mas nerviosito ahora.
El americano le mira de reojo y sonríe un poquito.
—Me lo has dicho —insiste sin mirarle
—¿Y te gusta?
—Da —le mira. Estados Unidos le abraza del cuello con fuerza, Rusia sonríe y se siente mejor.
—Eres un toooooontoooooooo! Y no me moleeeeestas porque yo soy aaaaaaaaawesooooooomeeeeee! —insiste medio arrancándole la cabeza.
—Sí te molesta, por que todos te llaman Amerika y yo no por que te gusta que lo hagan
—Joooo... —se separa y le mira—, eso es cruel, eres my boyfriend y deberías hacer cosas que me gustan, no cosas que no me gustan para molestarme.
—Pero es que a mi me gusta molestarte.
—Entonces vas a tener que aguantar que yo también te moleste —advierte.
—¿Cómo?
—Ahh... eso no lo sé —se ríe levantándose y volviendo a marearse—, voy a burlarme de ti
—¿Burlarte de mi cómo? —frunce el ceño.
Estados Unidos se ríe mirándole el ceño y Rusia frunce más el ceño
—¿Ves? Ya estoy molestándote —suelta contento, el ruso levanta las cejas por que se acaba de dar cuenta y él se ríe más.
—También me gusta cuando te sonrojas, como cuando mi sestra dice que eres un pervertido.
—¡Oye! ¡No soy un pervertido! —se sonroja un poquito pero sigue sonriendo.
—Sí que lo eres, Angliya te lo ha dicho antes, que gritabas y ibas a besarme en el coche.
—England... él cree que todos son pervertidos, yo no soy más pervertido que tú que le gustaría tener sexo en público y me haces hacerlo en los baños del aeropuerto!
—A mi me da igual si hay público —se encoge de hombros.
—Ugh, olvido que llamarte pervertido no es molestarte —protesta—, ¡pues yo no soy un pervertido, lo eres tú!
—Y tú ibas a besarme y te daba vergüenza —sigue, por que esta intentando molestarle como Inglaterra.
—No! Lo que me da vergüenza es que él me llame así como si fuera algo malo —replica sonrojado otra vez.
—¿Así cómo?
—Pues... así como lo hace, como acusándome —confiesa probablemente más de lo que confesaría si no se hubiera tomado la leche.
—Eres un pervertido —intenta acusarle señalándole con el dedo de una manera bastante ridícula, por que no está poniendo la expresión adecuada. América se ríe.
—Nah, no lo haces bien... él hace más o menos como... —frunce el ceño y le apunta con el dedo—, ¿Qué estás haciendo, eh? ¿qué ibas a hacer? Venga, dinos a todos para que nos burlemos de ti, porque está mal lo que ibas a hacer. ¡Eres un pervertido! —Hemos de decir que hace una imitación de Inglaterra bastante decente, aunque el acento no es del todo el adecuado, pero lleva demasiado tiempo escuchando sus riñas como para hacerlo muy mal. Rusia sonríe.
—¿Y qué es lo que ibas a hacer? —pregunta suavemente, acercándosele.
—Pues iba a darte un beso, porque me habías mordido el dedo y estabas haciendo una cara que me gustaba, además últimamente tengo ganas de besarte todo el tiempo.
—¿Ahora también? —sigue acercándosele obligándole a tumbarse en el sofá, quedándose encima, imitando algo que le ha visto hacer a Francia.
—Ahh! —se cae de espaldas en el sofá y se ríe un poco—. All the time, fucking commie, es asqueroso.
—¿Asqueroso? —pregunta tocando la nariz con la suya.
Estados Unidos le busca impacientemente los labios y Rusia se echa atrás.
—¡Hey! ¿Qué haces? —levanta una mano y le intenta tomar del cuello para besarle.
Rusia aparta la cabeza, le toma de la muñeca y hace fuerza con su peso para no dejarle moverla, chafándola contra el sofá. Sonríe como un tiburón.
Estados Unidos frunce el ceño porque le lastima un poco y se le acelera el corazón poniéndose en guardia, porque este es Rusia y cuando Rusia hace fuerza y sonríe de esta forma, uno se TIENE que poner en guardia.
El ruso se acerca poco a poco y se queda con la boca rozando los labios del americano, conteniéndose a si mismo para no acercarse más.
América levanta la cabeza y busca besarle otra vez, porque mi niño es necio. Rusia vuelve a separarse mientras hace todo lo posible por seguir a esa distancia y frustrar sus intentos.
—¿Qué haceeees? —protesta tensándose otra vez.
El ruso le lame un poco los labios, el americano se sonroja y tiene un escalofrío entreabriendo los labios.
El soviético se separa y le suelta mirando el resultado. El estadounidense se le echa encima de manera bastante ansiosa.
Rusia sonríe y le esquiva, deteniéndole con a los brazos, poniéndose de pie. Estados Unidos frunce el ceño y se levanta también tambaleándose un poquitín.
—Ah, no quieres que te bese, ¿eh? —pregunta con cierta sonrisita de lado. El mayor vuelve a sonreír como un tiburón.
—Lo que pasa es que no puedes —le reta.
—What?! —levanta las cejas absolutamente indignado. Rusia se da la vuelta sin mirarle y sale de la sala.
Estados Unidos levanta más las cejas... y Rusia, querido, espero que corras lo suficientemente rápido, porque un segundo más tarde, América sale corriendo tras él.
Rusia le mira de reojo para asegurarse que lo sigue y sube las escaleras corriendo y riendo un poco por que le está siguiendo.
El americano corre tras él y aunque se tropieza con una silla y trastabilla porque está súper mareado (se da más cuenta aún de ello en cuanto sale de la sala y siente el airecillo helado del pasillo), y luego se estrella un poco con la pared de las escaleras, termina por ir pisándole los talones igual.
Rusia le espera en la puerta de su cuarto y se mete dentro cuando ve que sube, aprovecha su estado de mareo tomándole de la cintura y levantándolo un poco con una vuelta antes de tirarle sobre su cama y volver a echársele encima.
—Waaaaaaaaaaaaaah! —le toma del cuello y siente al fin lo que siente Inglaterra cuando él le hace eso, sintiendo además que el mundo le da VUELTAS porque está mareado. Se cae en la cama muerto de risa.
Rusia se le pega la risa mientras se sitúa estratégicamente para inmovilizarle piernas y brazos, aun teniendo una mano libre
—¿A quién le va tirarse al otro? ¿A ti o a mi? —pregunta dejando que le inmovilice lo que quiera sin prestarle atención a eso.
Rusia le ignora sin entender esa pregunta. Le levanta la camiseta y le abre los pantalones.
—Oh my... —se ríe un poco nerviosito intentando moverse ahora sí y el ruso se detiene un momento mirándole el abdomen y se relame con cara de depredador
—Haces esa cara y... parece que vas a comerme —traga saliva.
—Mira tu piel toda morenita —le pas un dedo por encima suavemente—. Y tu pelo rubito.
América traga saliva sonrojándose y respirando más rápidamente con anticipación.
—Se te eriza todo el pelo cuando te toco y dan ganas de... —le rasca un poco con las uñas l dibujarle en el abdomen sonriendo enseñando los dientes.
Estados Unidos levanta la cabeza y mira lo que hace, escondiendo un poco el abdomen porque le hace cosquillas.
—Eres creepy.
Rusia baja la mano, metiéndola en los calzoncillos de Estados Unidos.
—Aaaaaaah! —traga saliva revolviéndose un poco y el ruso debe saber por qué exactamente se sonroja e intenta soltarse pero no se lo permite acercándosele un poco—. You fucking pervert! —le acusa seguramente sin ningún tipo de éxito o utilidad, apretando los ojos.
—You fucking pervert —le susurra al oído acercándosele más.
—Shu up! ¿Dönde aprendiste a hacer estas cosas? —protesta sonriendo un poco, sonrojadillo aún.
Rusia le besa en el cuello como respuesta y el estadounidense suelta un gemidillo girando la cabeza para darle más espacio, sin especial interés en no permitírselo o resistirse.
—Aun no me has besado —le recuerda el soviético.
Estados Unidos frunce el ceño y repentinamente hace un movimiento brusco soltándose una mano.
Rusia le sujeta la otra mano con fuerza intentando tomarle la que se ha soltado pero él se mueve levantando la mano y logrando darle un beso muy muy rápido en los labios antes de que Rusia vuelva a inmovilizarle.
—JA! Gané...
Rusia frunce el ceño y baja hasta la cadera del su contrario, sentándosele encima y empieza a hacerle como a Francia y a España. Exactamente dos minutos mas tarde, América pide clemencia, con la respiración súper agitada.
—Ohhhhh jesus effing christ, o te detienes, o... ohh... gosh, stop, stop.
Así que Rusia se detiene
—NGh... no... te detengas, freaking commie... are you gonna... are we... ahhh! Come on! Do... something.
El ruso se mueve un poco más solamente, lentamente.
—Nonono... —traga saliva y le mira, sin saber qué coño es lo que quiere que diga—, sex, you asshole.
El ruso se estira sobre él para quitarle la ropa y quitársela él también, el estadounidense le ayuda con bastante gusto, vamos a decirlo así, ya que le permite moverse un poco pero no lo suficiente, se mueve como babosa en sal al menos tratando de darle un beso.
Y sigue con el baile pero ahora a pelo otra vez hasta que Estados Unidos tiembla, lo que pasa unos dos minutos más tarde... no creo que más, y vuelve a advertir que es probable que la fiesta termine antes de tiempo si Rusia sigue haciendo eso así. De modo que vuelve a detenerse
—Are we gonna fuck or what? —pregunta pese a mis regaños y entonces es cuando Rusia le besa.
Bueno al menos... Estados Unidos se lo come. Come, COME. Haciendo toda clase de ruiditos asquerosos. Y a Rusia, que no le gusta ni poco la energía y el ímpetu que tiene el americano en cuanto le suelta, se le va la olla completamente, sentándosele encima ahora si de la manera correcta.
Lo que hace que América deje de moverse con intenciones de quitarle tomándole de la cintura y cerrando los ojos, absolutamente nada molesto con este desarrollo de la historia.
El siguiente baile de Rusia sobre la pelvis de Estados Unidos es secreto, pero el menor ratifica que esta es la mejor manera de tener sexo con Rusia, sin lugar a dudas, mirando estrellas la mitad del tiempo y haciendo un sobreesfuerzo para durar más de un par de minutos mordiéndose el labio y sacándose sangre en el camino sin siquiera notarlo.
Lo que no ayuda en absoluto a Rusia que ya estaba fuera de control, pero puede que ayude a Estados Unidos por que Rusia baja a por la sangre casi inmediatamente, moviéndose de otra forma, para llegar sin parar.
Bien, en efecto, ayuda al estadounidense a que Rusia deje de moverse tan espectacularmente bien, logrando aguantar un poco más mientras le abraza con fuerza.
Letonia y Lituania, dan vueltas en sus camas intentando cubriese la cabeza con un cojín mientras oyen perfectamente bien los viejos muelles muy sueltos de la cama de Rusia acompañando los gritos de los dos.
Estonia trae puestos los audífonos y está oyendo a The Tuberkuloited a TODO volumen intentando quitarse de la cabeza los sonidos.
Hasta que finalmente Estados Unidos no puede más y con un feliz grito ahogado termina un par de segundos después de Rusia.
Al que Rusia le hace los coros, perdonad, y ahora si le llama Amerika.
Así que América sonríe feliz y EMPAPADO en sudor, mientras es completamente hundido en el colchón de Rusia gracias a unos 120kg de hombre encima suyo que está feliz en plan peso muerto... Aunque pronto empieza a tener frío en la espalda.
Y Estados Unidos pronto empieza a necesitar el aire...
—Voy a buscar mi pijama —decide Rusia girando encima del americano hacia su lado de la cama para levantarse. El menor respira una gran bocanada de aire, sonriendo idiota.
—Préstame una...
—Vale —se levanta tranquilamente y sin pudor alguno yendo al armario y buscando en el cajón.
América levanta la cabeza y le mira el culo sin moverse un centímetro más, mientras babea pensando que Rusia es GRANDE. Este se pone su pijama, esta vez es amarillo, le mira y le sonríe.
—That was awesome... you are awesome... —susurra con los ojos entrecerrados.
Le lanza un pijama para él, azul con copos de nieve dibujados en los pantalones y unos pingüinos en el pecho, mientras le mira de arriba a bajo descaradamente también.
El americano da un saltito al sentir el pijama encima y sonríe al ver que es azul medio sentándose un poco.
—Nunca hubiera pensado que... tu tendrías un pijama tan mono... —susurra.
—Es el mejor que tengo. Te lo doy a ti por que te quiero y las cosas que hacemos son las más divertidas que he hecho con nadie nunca —responde sinceramente, yendo a su lado de la cama.
América sonríe sincero poniéndose los pantalones y la camiseta, quitándose los lentes, metiéndose en su lado de la cama y... insisto en que se les van a picar los dientes, pero nadie parece interesado con ello. (Rusia se los lava por la mañana).
—Thanks man... you are the best commie on earth —sentencia abriéndole a Rusia el lado de la cama que le corresponde. Este sonríe, se mete a la cama y abre los brazos hacia él.
América rueda hacia él, además poniéndose de Frente, mientras se acurruca entre sus brazos. Rusia sonríe y le abraza acomodándose también.
—Cuéntame una historia... —pide en un susurro.
—¿Una historia de qué? —pregunta con esa petición rara para él
—Mmmmm... deeeee... —bosteza levantando la cara y buscándole los labios —, una historia de princesas —pide medio dormido.
—Yo he tenido algunas princesas que luego fueron Emperatrices —se lo piensa.
—Awesome... eso suena a una historia perfecta para dormir —se acurruca un poco más y le mira, sonriendo.
—Una de mis favoritas siempre fue Yekaterina II la llamamos "La Grande".
—¿Es la loca que tenía sexo con las vacas? —pregunta sin inmutarse demasiado por lo que está diciendo. (Dice la leyenda que tuvo sexo con un caballo... yo pensaría que es una historia felizmente inventada por Inglaterra pero me parece una historia que América debe haber escuchado y en su cabeza turbulenta, debe haber alimentado de fantasías horrendas, como tener sexo con una VACA, lo que es altamente imbécil...).
—Pues no, ella era muy lista y tenía muchos hombres que la querían y un hijo llamado Pablo
—Oh, no? Awesome, siempre me pareció que era muy rara —bosteza otra vez.
—Net, net, ella estaba cuando tú estabas en la guerra civil y no quiso ayudar a Angliya, estaba pendiente que no hiciera trampas con sus barcos.
—Ohhh! ¿No quiso ayudarle en mi contra? —pregunta abriendo los ojos y mirándole fijamente.
—Net —sonríe. El americano levanta las cejas y sonríe un poquito, de lado.
—I like her.
—Era muy lista... Ella nació en Prusiya.
—Ohh... él me cae bien también —sonríe.
—Da, yo estaba ayudando a Avstriya contra él, pero ella vino para poner paz y que mi gente no entrara en esa guerra.
—Ohhh... ¿Y tiene un príncipe?
—Net, net —niega
—¿Una princesa sin un príncipe? ¿Qué clase de historia es esta? —pregunta frunciendo un poquito el ceño.
—Ella era muy lista, quería mucho a mi gente y a mi, yo era su príncipe —sonríe—. Se casó con el duque que era malvado y no la quería... Y su mamá también la trataba mal, Isabel lo decía, pero ella era muy buena conmigo. Hasta aprendió ruso por las noches y hasta caer enferma de neumonía por ello.
—Ohhh... —sonríe un poco pensando en una chica como Ucrania que le hacía cariños en la cabeza.
—Cuando ella fue emperatriz después de que el duque se fuera a Dinamarca, yo lo maté por haberla hecho daño.
Estados Unidos abre los ojos otra vez, que los había cerrado y levanta las cejas.
—¿Tú mataste al duque? wow...
—Da, fue una conspiración, alguna gente cree que fue su culpa, pero Yekaterina no hizo nada.
—Eso suena como tétrico —Estados Unidos el que NUNCA ha conspirado para matar a NADIE.
—¿Por qué? Él era malo y no la quería.
—Entonces tú eras el héroe. Me gustan los héroes... que matan a los malos para rescatar a sus princesas.
—Pero nadie sabe que fuí yo —sonríe.
—Mmmm... eso es mejor, los héroes silenciosos, aunque yo nunca puedo hacer eso... —se acurruca contra el y le lame (no preguntes) un poco el cuello.
—¿Por qué no? —cierra los ojos y mueve un poco la cabeza, sintiendo eso agradable
—Porque es más divertido cuando todos lo saben... —cierra los labios sobre la manzana de adán del ruso y absorbe.
—Mmmm —eso es un suspiro de satisfacción—. pero no podían saberlo, me habrían matado —explica aun con los ojos cerrados.
—Tu no te mueres tan fácil —susurra despegándose un instante antes de pegarse otra vez y volver a absorber
—Me habrían encerrado en prisión entonces —sonríe y se le entreabren los labios.
—Eso es más probable... aunque eres muy grande para estar en una prisión —vuelve a absorber, y adivinen quien va a tener mañana un señor chupetón en el cuello, que nadie va a ver... gracias a dios. Más allá de América con la fijación oral del americano además... con tantos dulces, debe tener un poder de absorción interesante. Ahora nos alegramos de la bufandita de Rusia.
—Hay prisiones grandes —responde sin pensar demasiado... al parecer Rusia es bastante sensible en el cuello, fíjate tú. Vaya, mira de lo que se entera uno... claro que, no creo que haya muchos que se atrevan a llegar hasta ahí pero Estados Unidos sigue muy puesto...
—Bueno y en... tonces? —medio adormilado... Sin dejar de hacer lo que hace
—Ella... ella... —Si normalmente a Rusia ya le cuesta concentrarse...
—Mmmm? —pregunta mordisqueando un poqujito de manera en absoluto dolorosa.
—Aaaah... —otro suspirito de esos, esta vez más profundo. Estados Unidos le abraza de la cintura y se le acerca un poco y... JODER, hace 10 minutos estaban en esto y ahora está jugando al cuellito. Parecen Francia e Inglaterra.
—Ella fue... su hijo... le odiaba... y ella... —es que además está súper desconcentrado. Estados Unidos se separa y sonríe un poco antes de volver a pegarse a su cuello como sanguijuela.
Rusia parpadea cuando se despega y vuelve a cerrar los ojos cuando se acerca de nuevo entendiendo ahora por que España le hacia esto a Francia (o al revés, ahora no sabe quien a quien) Y así es como Rusia aprende cosas básicas. Es estadounidense sigue hasta que el ruso tiene el cuello medio morado (sin notarlo, claro... y mañana le va a doler, antes de separarse un poco otra vez, cada vez más adormilado).
No estoy segura de que Rusia no esté ya dormido
No deja de sorprendernos lo bien y naturalmente que se llevan estos dos. Todo parece tan tremendamente fácil... ¿y a ti?
