HOLA! PUES BIEN DEJEN LES CUENTO QUE ESTE CAPITULO LO TENIA DESDE EL SABADO EN LA TARDE, PERO ADIVINEN QUE PASO, PUES RESULTA QUE DEJE MI USB EN MI TRABAJO, LA DESPISTADA DE YO LA DEJOOO FUE HORRIBLE Y PUES AHI TENIA EL CAPITULO, SOLO LE FALTABA REVISAR POR ESO NO LO HABIA SUBIDO PERO HASTA AHORITA TUVE CHANCES, ESPERO LES GUSTE Y MIL GRACIAS POR TODOS SUS COMENTARIOS, VAMOS SUPER BIEN :D
Capitulo 37
-Vamos bonita, tranquila, dime ¿Qué paso? – Peeta hablo después de un buen rato de dejarme llorar clavada en su pecho.
-Es que… - trate de hablar.
-Tranquila, respira profundo – Peeta me acariciaba la mejilla muy lentamente mientras yo seguía su consejo y respiraba profundamente.
-Cressida… ¿te dijo algo o hizo algo que te pusiera así? – Peeta se veía muy dudoso.
-¿Qué?, no, no, es solo que intente… intente entrar a la habitación de… Prim – en cuando dije su nombre Peeta me abrazo con fuerza.
-Oh, ahora entiendo – dijo en un susurro para después besar mi cabeza.
-Es que… pensé que ya podía entrar ahí, antes de abrir me sentía muy segura de poderlo hacer, pero en cuanto abrí fue… - yo me quede en silencio, recordando como fue todo.
-Kat, yo se que eres muy fuerte y creo… creo que hoy diste un paso muy importante, solo que me hubiera gustado estar contigo…-
-Si el doctor Aurelius dijo que de preferencia no lo hiciera sola – le di una sonrisa tímida – ahora entiendo porque lo dijo –
-No sé porque lo hiciste, pero como te dije, creo que diste un paso importante, ¿quieres platicarme que paso? ¿o mejor en otro momento? – Peeta me tomo del rostro para que lo viera directo a los ojos.
En vez de responder, lo tome por el cuello y acerque mis labios con los suyos; en cuanto se unieron, una sensación me recorrió por todo el cuerpo, no puedo explicar muy bien que fue lo que paso, pero me sentí mucho mejor, mas tranquila e incluso relajada, era como si fuera morfina que causaba ese efecto.
Estuvimos besándonos durante un rato, hasta que Peeta rompió con el beso, pero aun acunando mi rostro en sus manos.
-Creo que ya me siento mucho mejor – le dije con una leve sonrisa – te he extrañado mucho ¿sabes? – yo seguía colgada de su cuello y aun sentada en su regazo.
-Yo también te extraño, estos días fueron muy duros, pero no me contestaste, ¿quieres hablar de lo sucedido o lo dejamos para otra ocasión? –
-Bueno es que… me dedique a limpiar un poco y de repente me vi frente a la puerta, decidí que era buen momento para abrirla, ya que no puede permanecer cerrada por el resto de los días – Peeta me escuchaba muy atento a todo lo que le decía – el chiste es que en cuanto abrí la puerta una ola del aroma de Prim me azoto, era… era como si estuviera ahí, no se Peeta, es que ya paso tanto tiempo y aun percibir su aroma es…-
-Tranquila, se a lo que te refieres – me dijo abrazándome fuertemente.
-¿Cómo? No tú… -
-Bueno no creo que sea tal cual te paso a ti, pero a mi me pasa cuando horneo, me recuerda mucho a mis hermanos y a mi papa, ¿recuerdas el cuadro de ellos? –
-Si, me gusto mucho porque me los pude imaginar haciéndose bromas –
Peeta sonrío ampliamente – ese cuadro lo comencé al día siguiente que empecé a hornear, porque fue tan fuerte el olor que me recordó muchas cosas de mi familia, en especial esos momentos que pasaba con mis hermanos y papa –
-Es que me sorprendió mucho que aun oliera a ella, después de tantos meses, ¿Cuánto tiempo tiene que Prim dejo esta casa? –
-En eso tienes razón, pero hay aromas muy gravados en nuestra mente, según me dijo el doctor, en mi caso pueden ser detonantes para muchas cosas, creo… bueno no se, solo creo, contigo pudo ser la misma situación, una pizca de su aroma o hasta tu misma te… te lo imaginaste o recordaste mas bien –
-No se, puede que tengas razón, pero imagínate si fue así con el aroma, como será cuando… cuando logre entrar y ver parte de sus cosas –
-Pues como te dije, el doctor comento que los aromas pueden llegar a ser mas fuertes que la misma vista, pero si te garantizo algo, el día que decidas volver entrar no estarás sola, yo estaré contigo, solo avísame y yo estaré para apoyarte en lo que pueda –
Peeta acariciaba mi rostro de una manera tan tierna, como siempre sabía decir las palabras correctas, en el momento adecuado.
-Gracias, por todo y ten por seguro que te avisare, porque no creo poder volver a enfrentarme a esto sola, se que contigo ahí, la situación será… muy diferente – me acerque a él y le di un pequeño beso.
Le platique todo lo sucedido con Cressida, lo de los programas y también le advertí que esto aun no a terminado, ya que Plutarch podría manipular todo lo de las entrevistas, también le dije que platique con el doctor Aurelius y la posible… ¿cita? con Paylor, para alejar a Plutarch de nuestras vidas.
-Ojala que eso sea posible, porque no soportaría otra semana como está –
-Ni yo, la verdad fue horrible estar tanto tiempo con la angustia de las cámaras y sentirme asediada todo el tiempo – yo recosté mi cabeza en uno de sus hombros.
-Por lo mientras hable con Delly y dijo que no dirá nada, ni una sola palabra – en ese momento vino a mi mente la entrevista que le hizo Plutarch y todas las preguntas.
Me levante y acomode a un lado de él – Peeta…-
-¿Qué pasa? – él se vio extrañado por mi cambio de actitud.
-¿Paso algo entre Delly y tu en la estación cuando se despidieron? – no se de donde saque el valor, pero le tenía que preguntar, aprovechando que fue él quien la nombro.
Peeta bajo la mirada, lo que ocasiono que me diera una fuerte punzada en el pecho – ahora entiendo – me estaba poniendo de pie cuando Peeta tomo mi mano.
-Espera – me dijo algo confundido.
Yo no sabía que hacer, los celos que sentía días anteriores no tenían nada que ver ahora, me sentía traicionada, después de todo lo que me había dicho y que ahora me saliera con esto, de cierta manera me confirmaba que Peeta ya no me quería como antes, porque el Peeta de antes jamás hubiera hecho una cosa parecida.
-Deja te explico que fue lo que sucedió, por favor, dame la oportunidad –
-¿oportunidad? – me estaba empezando a enfadar demasiado, esta vez me puse de pie, pero Peeta no me soltó.
-Por favor, el que Plutarch hiciera esa insinuación tiene sus motivos, siéntate y te explico –
Una parte de mi quería salir huyendo por que tal vez lo que iba a escuchar no me iba a gustar para nada, pero por otro lado tenía que darle la oportunidad, tenía que escuchar que había pasado, porque solo tenía las insinuaciones de Plutarch.
-Esta bien – me senté en el otro sofá lejos de él.
-Bueno pues resulta que el día que Delly se fue la acompañe a lo de la entrevista y después a la estación, ahí platicamos un buen rato hasta que anunciaron que tenía que abordar, yo le di un abrazo, el cual ella correspondió y pues estuvimos así durante un rato, es decir no nos separamos muy rápido – Peeta veía directo al piso – cuando lo hicimos pues me agache para recoger su maleta y dársela, cuando levante la vista lo primero que vi fueron los labios de Delly impactarse con los míos –
El escuchar eso de Peeta fue muy duro, tenía ganas de romper algo, no quería sentirme así, no quería sentir que la que se estaba rompiendo era yo. Voltee a ver a Peeta quien me veía directo a los ojos.
- Yo me sorprendí demasiado – continuo – era algo que jamás me hubiera esperado, me quede paralizado y pues en cuanto Delly se alejo de mi me susurro: perdón pero era algo que siempre quise hacer, Peeta que seas muy feliz – en cuanto Peeta dijo eso no me quito la vista de los ojos.
-Ósea ¿qué fue ella quien te beso? – le dije con la voz cortada.
-Si… yo no me lo esperaba, fue extraño, Katniss créeme, fue como besar a mi hermana, bueno si la tuviera, yo te he dicho que Delly es eso para mi, es como una hermana – Peeta se sentó a mi lado, en sus ojos había angustia.
Yo me sentía confundida, Delly había hablado conmigo me había dicho que hiciera feliz a Peeta, pero porque entonces había hecho eso, de que se trataba.
-Kat, por eso supongo que Plutarch tuvo de donde preguntar, ese día había mucha gente en la estación, en especial gente de él –
-¿Por qué no me habías dicho nada? – el escuchar que fue Delly quien lo beso me tranquilizo.
-No lo se, la verdad en el momento si me sorprendió, pero después le reste importancia, a parte con todo este asunto de Plutarch no tenía cabeza –
-Hasta que él mismo saco el tema, que por una parte creo que fue mejor así –
-¿Por qué lo dices? – Peeta me tomo de las manos.
-Bueno porque era algo que yo no me esperaba y aparte pues eso quito los reflectores de nuestra relación, no se, fue como un escape –
-En eso tienes razón, porque con eso pues esta la duda de que tu y yo, bueno según esto solo somos amigos –
-Pues si, debemos agradecer a Delly por andar besando sin permiso a chicos – le di una leve sonrisa.
-¿Me perdonas por no haberte dicho nada?, se que la base de las relaciones es eso, la confianza y la buena comunicación…- yo no deje terminara a Peeta, lo que hice en cambio fue besarlo, no quería que se sintiera mal por esta situación, a parte necesitaba sentirlo, saber que a quien quiere es a mí y que lo de Delly fue simplemente un… beso robado.
-Supongo que…-
-Te perdono – lo interrumpí mientras me ponía de pie.
-¿A dónde vas? – él se vio confundido.
-Solo por un vaso con agua ¿quieres? –
-Vamos, oye yo venía a contarte que fue lo que hice el día de hoy – de repente Peeta se vio muy animado.
-Si es verdad ¿Dónde estuviste? Pese que…- por alguna razón me sonroje, no quería escucharme como una novia celosa o posesiva, pero lo cierto es que yo esperaba que él apareciera un poco mas temprano.
Al ver que no continúe, Peeta decidió contestarme – Bueno estuve gran parte del día con el arquitecto que se encargara de supervisar la obra de la panadería, le expuse varias ideas y detalles, tu sabes, incluso vimos varias opciones para que todo tenga un mejor funcionamiento y sea practico –
-Vaya, suena que tuviste un día muy interesante – le dije mientras me sentaba junto de él con un vaso de agua para cada uno.
-La verdad es que si, fue un día muy ajetreado, ya que el arquitecto me traía de un lado para otro, no me di cuenta de la hora, se me fue muy rápido, cuando me desocupe fue que decidí pasar a verte –
-¿y bueno tan si quiera comiste? –
-Si, comí en el quemador hace un par de horas, de hecho ahí fue cuando vi a Sae y me dijo que al parecer no tenías intensiones de salir, por lo que me preocupe cuando toque y no hubo respuesta – ahora entendía porque estaba tocando la puerta con tanta insistencia.
-¿Llevabas mucho tiempo llamando? – le pregunte dudosa e insegura por retomar lo de mi pequeño episodio de llanto.
-Bueno un par de minutos, tal vez exagere al tocar –
-Creo que llegaste justo a tiempo, porque el escuchar que alguien llamaba a la puerta fue como… hacerme reaccionar – trate de darle una sonrisa, aunque lo único que me salio fue una extraña mueca.
Peeta me platico mucho del proyecto de la panadería y también me dijo que teníamos que coordinarnos un poco con el asunto del libro, ya que tendría que estar en la construcción, hornear el pan para la gente y pues también no quería descuidar el libro. Incluso quede que iría a ayudarle de vez en cuando, servia que también me distraía y hacía lago productivo para el distrito.
Al día siguiente retome el salir a cazar y poner la trampas nuevamente, cuando regresé ya era casi medio día y traía un hambre enorme, por lo que pase al quemador. Por la tarde me di una vuelta por donde sería la nueva panadería y me di cuenta que empezaban a reconstruir ya muchos locales. No me dejaron hacer mucho ya que estaban trabajando con los cimientos, por lo que regrese mejor a casa ya que había muchas miradas insistentes hacia nosotros. Mas tarde apareció Peeta para retomar el libro, ya teníamos muchas ideas por lo que estuvimos trabajando un buen rato.
Los días pasaron muy rápido y todos con la misma rutina, solo hubo un par de días diferentes donde hablamos con Annie para que nos diera la noticia de que su bebe sería niño, tanto Peeta como yo nos emocionamos mucho, obviamente Annie ya tenía el nombre del bebe, no había que pensar nada, Finnick era el nombre perfecto para él.
Y otro día hablamos con el doctor Aurelius, para platicarle lo del episodio de Peeta y todo lo que sucedió en esa ocasión que estuve ahí, ya que Peeta no había querido hablar de eso, pero yo le decía que sería bueno que le platicáramos tanto eso como la situación que pase al abrir la habitación de Prim. El doctor nos dijo a ambos que eran muy buenos avances, primero porque Peeta podía estar cerca de mi y controlar sus ganas de hacerme daño, eso quería decir que el veneno cada vez hacía menos efectos en él, le recomendó que si volvía a pasar se aferrara algún objeto en lo que razonaba bien la situación, así como también me dijo a mi que estuviera muy alerta a esa situación ya que sería una señal para mi y subir la guardia, y con respecto a lo del cuarto de Prim me volvió a recomendar no estar sola, me explico lo que me había dicho Peeta de los aromas, que suelen ser mas fuertes que la misma vista, por lo que él cree que lo mas difícil ya haya pasado, pero eso lo dice él porque no se tiene que enfrentar a un cuarto lleno de objetos de mi hermanita.
Haymitch llego a unirse una que otra vez para ayudarnos con el libro y aportar un poco con lo que sabía él al respecto, las veces que estuvo ahí para ayudarnos, por increíble que parezca, iba sobrio o por mucho con algo de resaca, pero al menos hacía el intento de no estar perdido todo el tiempo, porque a pesar de que Plutarch contribuyo a bajar su reserva, él aun tenía unas cuantas botellas que guardaba muy celosamente.
Finalmente llego el día donde pasaría el reportaje la evolución del distrito 12, mucha gente estaba emocionada y debido a eso fue que me entere cuando lo transmitirían. Peeta me sugirió que lo viéramos, para saber que tanto iban a poner y así, si la gente preguntaba, no nos agarraran desprevenidos, principalmente porque no habíamos hablado con mi madre y Annie de esta situación.
Decidimos verlo juntos en su casa, yo tenía mi cabeza sobre sus piernas y mis pies estaban sobre el brazo del sofá de tres plazas, me sentía muy cómoda, a pesar de que estábamos a punto de ver nuestra vida expuesta nuevamente a todo Panem; justo cuando Peeta se estaba inclinando para darme un beso fue cuando escuchamos que la puerta se abrió estrepitosamente para después escuchar a Haymitch hablando.
-Hey… Peeta ¿Dónde estas? –
N/A: HAY ESE HAYMITCH VERDAD JAJAJA. ESPERO QUE LES HAYA GUSTADO EL CAPI, YA SABEN SE ACEPTA TODA CRITICA Y TODO TIPO DE COCOLASO JAJAJA, Y ESTAMOS MUY CERCA YA DE QUE SALGA LA PELI EN DVD Y BLU RAY WIIIII. ESPERO SUS COMENTARIOS Y QUE TENGAN UN EXCELENTE SEMANA. XD
