"Destinos fusionados"
Capitulo 36
" Sacrificio "
-¡Suéltalos!- gritaba Sakura desde el suelo mirando hacia el cielo a las responsables de ese acto. Todos estaban amarrados fuertemente con las ramas de Minaki que recubiertas con fuerte magia evitaba pudieran siquiera mover un músculo.
- Yo no creo, no queremos que haya impertinentes mientras arreglamos nuestros asuntos- Lian Oyaji miraba con puro odio a Sakura -¡Al fin tendré mi venganza!- y una risa llena de rencor y odio salió desde lo más profundo de las cuerdas vocales de la hechicera.
- Te digo que los sueltes, no me provoques- Sakura enfrentó una vez más a Lian, ahora con el nuevo poder del Yukaku a sus órdenes tenía más confianza para enfrentar a esa mujer. Pero Lian Oyaji no se dejaría intimidar.
- Mocosa, acaso crees que te tengo miedo, con tu nuevo poder, míralos ni si quiera la reencarnación de Clow puede liberarse-
- Mira chiquilla, velo con tus propios ojos- ahora fue Minaki quien déspota y con arrogancia indicó hacia sus amigos.
Todos intentaban liberarse pero no podían moverse, estaban todos muy bien sujetos. Incluso Eriol intentaba liberarse con ayuda de la magia sin éxito alguno; el hechicero al ver su impotencia ante esas ramas miro a la maestra de las cartas y negó con la cabeza. Kero ya de vuelta en su forma original y Yue tampoco se podían liberar, estaban atrapados y Sakura estaba sola.
- Descuiden amigos los ayudaré- Sakura tenía la intención de acercarse a sus amigos y liberarlos, pero muy rápida como un rayo Lian respondió con un ataque, una fuerte ráfaga de viento provocó que la castaña retrocediera de su intención de ayudar a sus amigos. Incluso un torbellino se empezó a formar logrando que Sakura pusiera sus brazos a la defensiva para evitar que el cortante torbellino le hiciera daño.
- ¡Sakura!- se escuchó el grito por parte del rubio, y como Shino estaba más cerca de Sakura intentó liberarse para ir en ayuda de la castaña.
- ¡Impertinente!- Lian enfureció cuando vio que Shino intentaba apoyar a la castaña -¡Acaso piensas traicionarnos, eres un inútil! ¡Minaki!-
- Si madre-
- Trae a ese traicionero frente a mi ¡Ahora!- ordenaba Lian y de inmediato las ramas a las que estaba atado se empezaron a mover y lo elevaron hasta llegar frente a frente de la imponente Lian Oyaji.
- ¡Seint!- gritaba Sakura al ver que su amigo estaba en peligro frente a la feroz mirada de Lian mientras aún intentaba protegerse de aquel torbellino.
- Tu eres un total y completo inepto- lo miro Lian con ojos totalmente reprobadores y sin decir más lo abofeteo repetidas veces con brutal fuerza.
- ¡Déjelo ir!- gritó Sakura sacando la carta viento para contrarrestar rápidamente el torbellino. Cuando el viento se calmó corrió en busca de su amigo.
- ¿Y tú a dónde crees que vas?- Minaki se le paró en frente y la amenazó con fuerza. -Estos son asuntos de familia, no te metas-
- Esto ya no es nada familiar, ¡lo va a matar!- Sakura miró hacia arriba donde Lian seguía dándole una paliza a su hijo.
- Pues se lo tiene bien merecido, por ser tan estúpido- Minaki hablaba sin ningún remordimiento.
- ¡Pero es tu hermano, es tu sangre!-
- Eso poco me importa- Minaki seguía tan insensible como siempre.
- ¿Ahora me dirás, de qué lado estás?- preguntaba Lian a un Shino casi inconsciente, el chico tenía ya varios moretones y sangre corriendo por la nariz y la boca. Lian se veía bastante indiferente al estar tratando a su hijo de esa forma, pero no era lo mismo para el resto de los espectadores, Eriol no creía lo que veía, no alcanzaba a comprender el odio a esa magnitud; habían hecho que Hanna cerrará los ojos, la escena era demasiado cruel e incluso Tomoyo tuvo que voltear la vista para no ver tremendo maltrato; el resto estaban al igual conmocionados ante lo que veían.
- Dime, querido hijo- levantándole el mentón y mirándolo directamente -¿De qué lado estas?-
- Sa...ku...ra...- Shino estaba bastante decidido y a pesar de estar a punto de perder el conocimiento retaba a su madre con la mirada.
- Por favor Shino...¡Basta!- Sakura intentaba hacer reaccionar al rubio, que no dijera más su nombre, pero era en vano.
- ¿Qué dices?- Lian lo miró duramente dándole una última oportunidad al chico.
- SAKURA- pronunció más decido el chico y esa fue la gota que derramó el vaso, Lian Oyaji sólo lo miro con profundo despreció.
- No mereces llevar el apellido Oyaji, tú no eres mi hijo, morirás ahora- Lian se alejó un poco para generar una fuerte energía en su mano lista para ser lanzada al chico frente de ella, estaba dispuesta a matar a su propio hijo y sin ningún remordimiento y ante los ojos de todos los presentes, era la maldad pura, el odio en persona. Lian alzó el brazo dispuesta a dar el golpe final a su propia sangre.
- ¡NOOO!-
La voz de Sakura resonó en todo el lugar y decidida volvió a invocar a viento rápidamente, pero esta vez fue una ráfaga de viento veloz y poderosa que mando a volar en un segundo a Minaki y al segundo siguiente estaba mandando a volar a Lian con todo y su bola de energía que se disolvía al momento en que ambas hechiceras eran alejadas con fuerza.
- Bien hecho Sakura- le gritaba Kero desde su posición al ver lo poderosa que se había vuelto su ama y estaba orgulloso de ella en cuanto la chica salió disparada para ayudar a su amigo.
- ¿Cómo es que Sakura se volvió tan fuerte?- preguntó el guardián de la Luna.
- Creo que Sakura finalmente encontró el poder escondido en las cartas, mira su báculo Yue- Eriol observó a la pequeña Hanna para confirmar su teoría.
- Si, Sakura tiene al Yukaku en su poder- fue lo que respondió la pequeña niña.
- Menos mal que lo halló a tiempo-
- Pero el chico que está allí, no es ese chico rubio insoportable- preguntó Touya ahora teniendo aún esa pregunta.
- Esa es otra historia, no es momento de hablar de eso, el caso es que el chico está del lado de Sakura ahora- respondió Kerberos sin quitar la mirada de su ama quien terminaba de liberar al rubio con la carta espada, ahora mil veces más filosa.
- Ya liberó a Seint- exclamó Tomoyo viendo a lo lejos.
- Resiste Seint...todo estará bien, ya lo verás- Sakura sostenía a Shino mientras lo ayudaba a sentarse en el suelo para que descansara un poco.
- Aunque te he revelado la verdad, aún sigues llamándome Seint- intentó sonreír el chico pero una mueca de dolor se formó en su boca.
- Supongo que es la costumbre- contestó la chica un poco abochornada.
- No tenías por qué haberme ayudado, sólo te complicaré las cosas, esa mujer se pondrá furiosa, no sabes de lo que es capaz-
- No te iba a dejar morir, no te lo dije cuando regresamos a esta dimensión- Sakura lo miro con ternura y el chico sólo pudo sonreír un poco.
- Pero que enternecedora escena- se burlaba Lian mientras reaparecía flotando sobre los árboles pero ahora con un halo oscuro rodeando su figura. Sakura de inmediato se puso a la defensiva con su báculo delante de ella y sin soltar a Shino.
- Esta me la pagarás mocosa- también Minaki aparecía de entre los árboles pero ella a nivel piso.
- Eres poderosa Maestra de las cartas, lo admito, pero no lo suficiente, así que será mejor que me entregues el Yukaku por las buenas- Lian descendía poco a poco.
- ¡Nunca lo haría!-
- Bueno supongo que tendremos que hacerlo por las malas- Lian sonrió con malicia y con los ojos completamente fuera de sí -Minaki, trae al invitado de honor-
- Cómo usted ordene madre-
Entonces se escuchó como los árboles al rededor empezaron a moverse agitadamente dando paso a algo, cuando ese algo se acercaba Sakura noto las mismas ramas que tenían a sus amigos aprisionados, hacían crujir los troncos de los árboles mientras se abrían paso entre la maleza, cuando finalmente tocaron luz Sakura quedo congelada.
- Shaoran- dijo asustada y en tono de verdadera preocupación, tono que pudo notar el chico junto a ella y no tuvo que ver dos veces la cara de Sakura cuando Shaoran fue llevado hasta donde Lian quien sin perder el tiempo invocó una daga que no tardó en poner en el cuello del varón. En un acto reflejo involuntario, Sakura fue soltando poco a poco al chico que aún ayudaba a sostener, el shock y el pánico empezaban a hacer presa de ella.
- ¡Suéltame!- intentaba defenderse Shaoran cuando se vio en esa situación, pero su voz era ignorada pues los ojos de Lian estaban sólo puestos en una persona, Sakura Kinomoto. No pudo evitar ver como el color iba desapareciendo del rostro de Sakura y luego volver a mirar hacia su captora que lo seguía amenazando con la daga sin siquiera mirarlo.
- Ahora que me dices querida Maestra, me entregarás el Yukaku por las buenas o...me veré obligada a tener que manchar de sangre esta hermosa daga-
- No...no- Sakura ya había soltado a Shino por completo y estaba perpleja ante lo que veía ¿qué hacer? si no hacía lo que le decían iban a matar a Shaoran, había visto lo que le había hecho a su propio hijo, no dudaba que fuera capaz de matar a Shaoran allí mismo. -No...No- avanzaba pequeños pasos tratando de controlarse a sí misma y a las lágrimas que estaban por salir.
- ...Sakura- intentó llamarla Shino viéndola con preocupación.
- ¡No Sakura, no les des el poder!- Gritó Shaoran intentando sacar así a la ojiverde de su asombro, pero su voz no llegaba con claridad a una confundida Sakura que pálida intentaba tomar una decisión.
- Eres una completa sentimental, ¡eres una inepta!- Lian no dudo ni un instante más y al ver que la maestra de las cartas seguía sin reaccionar le lanzó un ataque directo.
- ¡SAKURA!- gritó nuevamente Shaoran, está vez mucho más fuerte con lo que la chica pudo salir de su atontamiento y darse cuenta que una bola de energía se dirigía hacia ella. Sin pensarlo más se lanzó al suelo, abrazó a Shino y rodo con él justo a tiempo para evitar casi por completo cualquier tipo de daño sobre su persona y la de Shino, sólo unas cuantas raspaduras por el impacto son lo que se nota.
- ¿Estas bien?- pregunta Shino débilmente debajo del cuerpo de Sakura.
- Si no hay problema-
- Lamento causarte problemas, déjame, no valgo la pena ser ayudado- Shino cerraba los ojos de la impotencia que tenía al no poder ayudar más a Sakura.
- Te dije que eres mi amigo, y los amigos están para ayudarse- finalizó Sakura mientras se incorporaba y ayudaba a Shino a ponerse de pie ayudado por ella.
- No puedo creer que aún protejas a ese inepto- Lian estaba más que furiosa. -¡Minaki, termina con ella primero, me tiene harta con su sentimentalismo barato, ya después nos haremos cargo de este pequeño lobo- en ese momento la hechicera paseó suavemente la daga por el cuello de Shaoran, disfrutando su sufrimiento de no poder hacer nada.
- Si madre- Minaki no tardó en obedecer las órdenes y de inmediato ya se encontraba lanzando una serie de ataques con fuego, agua y rocas.
- ¡Salto!- invocó la ojiverde y empezó a esquivar los ataques de la hechicera llevando con sigo a Shino. Era más difícil maniobrar y escapar teniendo que ir arrastrando a Shino con ella, pero no, en definitiva no podía arriesgarse a que Minaki o esa señora lo lastimaran más de lo que ya estaba, y sus amigos estaban igual atrapados como para ayudarle.
- Sakura, por favor, a penas y puedes escapar de los ataques de Minaki si me andas llevando contigo, yo sé que con el poder que ahora tienes eres capaz de vencerla fácilmente pero no puedes usar tú báculo con libertad mientras me estés sosteniendo, suéltame- imploraba Shino aún débil.
- ¡No lo hare, no te voy a dejar a merced de esas dos!- Sakura estaba muy decidida en lo que hacía y si quizá era más difícil maniobrar de esa forma, pero se las ingeniaría.
- Vamos chiquilla, deja de proteger a ese inútil y vamos a pelear en serio, si sólo jugamos al gato y al ratón no es divertido acabar contigo- decía Minaki mientras perseguía con todo su poder a la maestra.
"-Siempre me sorprendes Sakura, tu corazón no deja de asombrarme-" pensaba Shino mientras eran perseguidos por la chica Oyaji.
- Te equivocas, él es mi amigo, y siempre voy a proteger a mis amigos- respondió la ojiverde -Si él se comportó cómo lo hizo fue por la culpa de su madre, por el odio y la venganza que siempre le inculcaron-
- Eres una tonta- Minaki aprovecho el hecho que la ojiverde se distrajo para poder contestarle a ella y entonces lanzó un fuerte chorro de agua que impacto e hizo que la castaña fuera estrellada contra un árbol, soltando a Shino en el movimiento. -¿De verdad crees que este tonto es bueno?- Minaki señaló hacia el chico que estaba ahora a unos metros de Sakura -No sabes lo que dices- y entonces volvió a invocar sus poderosas ramas para aprisionar a su hermano nuevamente.
- ¡No te lo permitiré!- Sakura se levantó rápidamente y se interpuso entre las ramas y su compañero siendo ella atrapada en vez de Shino.
- ¡Déjala ir!- Shino gritó desde el suelo aún sin poder levantarse solo.
- ¿A sí, dime...qué me harás?- se acercó Minaki a su hermano ahora más tranquila, tenía a la maestra capturada y ya no podría hacer nada, con esos amarres no podría moverse; además su hermano estaba incapaz de mover un dedo, nada podría hacer en sus deplorables condiciones. -No me digas que me atacarás con tus súper poderes, ¡Ah no, lo olvidaba, acabas de perder casi toda tu magia y energía en ese tonto duelo, y ni más ni menos que con la tonta maestra de las cartas!- Minaki atrajo a Sakura hacia sí y la tomo por el mentón.
- Minaki, déjala, esto no nos traerá nada bueno, al fin lo he comprendido- Shino intentaba racionalizar con su hermana y proteger a Sakura al mismo tiempo.
- Esta niña te ha lavado el cerebro por completo, me das asco- se volteó repentinamente a su hermano y le escupió sin remordimiento alguno.
- ¡Minaki!- se escuchó la voz de Lian por todo el lugar.
- ¿Si madre?- se volteó de inmediato la chica hacia su madre con la cabeza gacha.
- Olvida ya ese mal nacido, no vale la pena, mejor empecemos con la verdadera fiesta- Lian saboreo el momento con profunda maldad. -Veo que tienes a la maestra de las cartas, ¿por qué no le mostramos cómo te robas el corazón de su amado? Sería un perfecto deleite verla sufrir antes de quitarle el Yukaku, además no estaría de más tener la estrella del dragón antes de deshacernos también del descendiente de Clow-
- Estaba esperando a que dijera eso madre- Minaki sonrió con la misma maldad de su madre reflejada en su cara.
Minaki no perdió el tiempo, llegó rápidamente hasta donde su madre y Shaoran veía con confusión lo que intentaban hacer, lo único que estaba claro era que ahora iban contra él, y nada bueno podía salir de eso; ya había visto desde lo lejos como esa desalmada mujer golpeo sin remordimiento a su propio hijo.
- ¡Déjenlo en paz!- gritaba Sakura mientras ella también era arrastrada hasta un punto más cercano para ver con sus propios ojos el plan de esas hechiceras.
- Tranquila mocosa, tendrás primera fila para no perder detalle- se burló Minaki antes de acercase a Shaoran quien empezó a forcejear un poco,
- ¡Shaoran no!- gritaba Sakura desde su posición, pero ninguno de los dos podía moverse con ese fuerte amarre -¡Déjenme salir, déjenme salir!- Sakura forcejeaba más mientras Minaki se ponía frente a Shaoran.
- Muy bien chiquillo, coopera y sufrirás menos- Lian quito la daga de su cuello para ahora tomar la cabeza de Shaoran por los lados con fuerza para evitar que el chico girara la cabeza y dificultará el trabajo. Shaoran intentó mover la cabeza pero Lian lo estaba sosteniendo con una fuerza brutal que sentía que en cualquier momento le aplastaría los sesos por completo.
- ¡Shaoran!- Sakura gritó consternada -¡Shaoran!
- Esos gritos son música para mis oídos- decía Lian mirando a Sakura y luego al chico al que sostenía.
- ¡Qué quieren de mí!- dijo con dificultad el chico mientras veía como Minaki se acercaba más y más a él con mirada desafiadora y un tanto seductora.
- Sólo queremos lo que siempre debió de ser nuestro, además no voy a perderme la oportunidad de robarme un beso de semejante galán- decía ahora Minaki a centímetros de la cara de Shaoran, claramente podía ver la sorpresa en su cara y pudo imaginarse la cara de la castaña -Si, es muy afortunado para mí que la única forma de obtener la estrella del dragón sea deseándolo fuertemente al momento de un delicioso beso. Todo este tiempo busque la forma de que me lo dieras por las buenas y finalmente robarte ese misterioso poder, pero siempre me rechazaste- Minaki recorría el rostro de Shaoran como si de un juguete se tratara. -Siempre, la débil e ilusa Mao esperando porque su "Prometido" le hiciera caso y se decidiera a aceptar que una chica linda como yo sería su compañera para toda la vida, siempre esperando. Pero sabes, me canse de esperar y ahora mismo robare uno de tus besos frente al amor de tu vida, ¿no te parece perfecto? "Querido"-
Shaoran veía con sorpresa todo lo que la chica decía mientras intentaba resistirse a lo que vendría pocos segundos después, esa hechicera con sus ojos violeta, se quedó a milímetros de sus labios saboreando el momento, momento en que un humo blanquecino empezó a emanar de la boca de Shaoran y a pasar al interior de la boca de Minaki. Y aunque el chico cerraba los ojos con fuerza y trataba de apretar la boca, nada parecía funcionar.
- Es perfecto- dijo la china sintiendo el poder entrar dentro de ella y finalmente cortando la escasa distancia entre sus labios, en ese momento el humo empezó a rodear todo el cuerpo de la chica, la transferencia se estaba llevando a cabo.
- ...Shaoran- Sakura veía con rabia e impotencia todo aquello, esa chica estaba robando el otro poder y además...¡Estaba metiéndose con Shaoran! -¡BASTA!- gritó desesperada y con algunas lágrimas en los ojos.
- Observa detenidamente querida Maestra, seguro te duele el corazón...qué pena- Lian se giró a verla con una enorme sonrisa de satisfacción en su rostro -Sólo unos segundos más y la estrella del dragón será nuestra- Lian regreso su mirada a su hija mientras besaba al chico y extraía la estrella del dragón de su interior -Vaya forma tan peculiar de obtener ese poder ¿no crees?- se rio más Lian.
- Basta...por favor- Sakura con lágrimas en los ojos podía ver como Shaoran iba perdiendo cada vez más fuerza, como el color de su piel se iba perdiendo y como su presencia disminuía drásticamente con cada segundo que pasaba; pero sus ruegos eran en vano.
- Sakura...- Shino aún en el piso apretó el puño al ver cómo su querida Sakura sufría, en parte él tenía la culpa, él también había formado parte de los planes y nunca había hecho nada por detenerlos -Esto no puede seguir así- bajo la mirada y tomo una simple determinación.
- Minaki ¿aún no terminas?- preguntó Lian al ver que el poder había dejado repentinamente de fluir hacia el cuerpo de su hija -¿Qué pasa?- empezó a inquietarse ante el estancamiento del flujo.
- ¡Ya basta!- gritó de la nada Shino. Minaki no tuvo tiempo de reaccionar cuando sintió una fuerte patada que la lanzó lejos del chico de su interés haciendo que todo el humo regresa de golpe al dueño original.
- ¡Pero qué demonios!- Lian también se sorprendió, ese golpe no lo esperaba -Así que aún puedes moverte, pensé que te había dejado al borde la muerte- La hechicera soltó de inmediato al chico y enfocó su interés en su hijo quien con fuerza de quien sabe dónde había logrado interrumpir sus planes.
- ¡Ya déjenlo en paz!- sorprendentemente y aunque fuera poco probable Shino acababa de salvar a Shaoran y además lo defendía.
- ¡Shino!- Sakura estaba también sorprendía de ver al chico aún con fuerza para enfrentar a esa mujer.
- Gracias por todo Sakura, pero llegó la hora de que arregle los asuntos con mi familia, no puedo dejar que sigan lastimándote de esta forma- Shino no quiso voltear a ver la castaña, sabía que tenía pocas posibilidades pero algo tenía que hacer.
- ¡Qué conmovedor! ¡Dime hijito, cómo precisamente pretendes detenerme, mírate nada más, eres un imbécil!-
- Por Sakura, lo haré- dijo decido el chico.
- ¡Serás un maldito!- Minaki se paró de inmediato e intento hacer frente a su hermano pero su madre la detuvo con brazo frente a ella.
- Espera Minaki, antes suelta a la maestra de las cartas- Lian miro a ambos castaños muy pensativa, hace unos momentos el traspaso de la estrella del dragón se había detenido repentinamente, el poder no fluyó más, era como si no estuviera completo.
- ¡Pero madre, está segura!-
- Quiero confirmar algo, hay algo muy extraño con la estrella del dragón de este chiquillo, tú más que nadie debió sentirlo- Lian miraba fijamente a la castaña tratando de encontrar la pieza perdida en todo eso.
- Como ordene, pero madre ¡déjeme encargarme yo de ese maldito malnacido que tengo por hermano, yo misma quiero acabar con él!-
- Si creo que será lo mejor, ese tipo no merece ni morir en mis manos- Lian miró con despreció a su propio hijo, pero esas miradas ya no tenían ningún efecto en él.
- Minaki...- Shino retó a la chica quien después de un movimiento con la mano liberó a la castaña.
- Tú espérame aquí, no te muevas- Lian volteó hacia Shaoran quien aún atrapado apenas estaba recuperándose y parecía algo mareado -Claro, no es que te puedas mover mucho- Lian se burló del chico antes de avanzar hasta donde la castaña que terminaba de ser liberada. -Ahora es nuestro turno- dijo llegando a unos pasos de la castaña.
- Shaoran- la castaña trató de acercarse a él pero un fuego frente a ella la detuvo en seco.
- No comas ansias pequeña, él no se moverá de allí, porque no arreglamos todo de una buena vez por todas- Lian no perdió el tiempo y de inmediato invocó una bola de energía a su mano -Sólo entre mujeres, ¿te gusta la idea?- Lian seguía con esa mirada llena de odio que podría acabar con cualquier forma de felicidad.
- Acabemos con esto de una buena vez- Sakura tomo su nuevo báculo con fuerza lista para empezar el combate.
- Ahora, sólo somos tu y yo...hermanito- Minaki se regocijaba en confianza ante el débil Shino.
- No creas que te lo dejaré tan fácil- Shino a pesar de estar débil había logrado ponerse de pie y sacar fuerzas de quien sabe dónde con tal de ayudar un poco a Sakura.
Y sin más dos batallas comenzaron en ese momento, el resto de los espectadores no pudieron más que observar y ayudar con buenos pensamientos a Sakura y por qué no, incluso a Shino Oyaji quien estaba demostrando ser alguien de confianza. Una feroz batalla se daba frente a ellos, por una parte los hermanos que aunque uno parecía ir en desventaja por su condición estaba mostrando valentía y estaba dando batalla a su propia hermana; por otro lado Sakura y Lian demostraban un gran poderío, y a pesar de que la castaña tenía al Yukaku de su lado este no perecía dar ventaja sobre el adversario.
- ¿Por qué Sakura no le gana de una buena vez, tiene ese maldito poder de su lado no es cierto?- preguntó Touya un poco inquieto al no poder hacer nada más que estar como espectador.
- Es por esa mujer- Eriol contesto como ausente y con la mirada en aquella mujer a la que conociera Clow años atrás.
- ¿Cómo dices?- Tomoyo volteo a verlo con confusión.
- La reencarnación de esa mujer, ha acumulado odio y maldad por mucho, mucho tiempo; y todo ese odio eventualmente se ha transformado en una fuerza excepcional, no me sorprende que le esté dando batalla a Sakura aún con el Yukaku en manos, de por si en los tiempos de Clow era poderosa ahora no lo quiero imaginar- Eriol explicó claramente.
- Entonces Sakura no podrá ganar- Hanna se asustó por un momento, pero las palabras de Eriol a continuación la tranquilizarían.
- Ella podrá ganar, sólo necesita tiempo para descubrir cómo hacerlo, el odio nunca puede triunfar y menos contra un poder tan milenario como el Yukaku-
Mientras tanto entre Lian y Sakura se desarrollaba una serie de ataques principalmente con bolas y rayos de energía por parte de la hechicera y con acciones evasivas y los elementos de Sakura. Lian se olvidó por completo de todo a su alrededor, sólo se enfocaba en atacar a la castaña con todo su poder, pero aun así no se olvidaba de cierto castaño que estaba atado cerca de ellas y que pronto volvería a usar para derrotar a la castaña.
- Date por vencida Lian, no puedes contra mi- Sakura intentaba detener todo eso de una buena vez por todas, ambas mujeres hicieron una pausa y quedaron frente a frente.
- Estás loca niña, aún puedo dar mucho más, además la pelea no es la única forma de vencerte- Lian se reía y sus ojos se llenaban más de odio.
- ¿Cómo dices?- se preguntó Sakura pero de inmediato comprendió cuando noto que detrás de ella y a unos cuantos metros estaba Shaoran, allí estaba él, flotando unos metros sobre el aire sin poder moverse y con Lian viéndole de frente -¡No!- gritó Sakura cuando vio que la mujer tenía la intención de lanzar una bola de energía directo al castaño.
- Muy tarde- Lian hizo el ademán de lanzar la energía.
- ¡Agua!- invocó Sakura rápidamente impactando un fuerte chorro de agua justo cuando Lian lanzaba el ataque logrando que este se desviará y no diera de lleno al castaño. La hechicera salió disparada varios metros al no esperarse ese ataque de agua, incluso ahogándose un poco por tragar mucha de esa agua.
- ¿Estas bien?- Sakura invocó sus alas de inmediato y se acercó a Shaoran ahora que podía y mientras Lian trataba de pararse de nuevo entre ataques de tos y agua.
- ¿Estas tu bien?- Shaoran no puso evitar preguntar lo mismo a la castaña.
- Yo pregunte primero- sonrió Sakura mientras con su báculo convertido en espada y un poco de fuego en ella cortaba las poderosas ramas.
- Estoy bien, gracias- contestó ahora si Shaoran mientras las ramas caían finalmente deshechas -Ahora respóndeme tú-
- Estaré mejor cuando mis amigos estén libres- Sakura tomo a Shaoran y lo llevó al piso -Ayúdalos- Sakura señaló con la mirada a su hermano, Tomoyo, Eriol y demás compañía -¿Traes tu espada?-
- Si claro, aquí esta, pero no creo que...- Shaoran sacó su amuleto que de inmediato se convirtió en espada, él chico iba a decir que probablemente su espada no era suficiente para cortar esas poderosas ramas pero una vez más Sakura demostró esa agilidad que sólo ella poseía; lo cayó al momento en que ella formaba una pequeña bola de luz rosada con su báculo que de inmediato transmitió a la espada de Shaoran. -...Pero...¡Cómo!- se sorprendió el chico.
- Creo que con eso será suficiente- Sakura lo miro y le sonrió -Te di un poco del poder del Yukaku ya que aún no sabemos cómo usar la estrella del dragón que tienes dentro, pero eso será suficiente para liberarlos a todos y para que ayudes a Shino- expresó Sakura mientras volteaba a ver hacia la hechicera quien ya estaba poniéndose de pie por completo y con cara de pocos amigos.
- ¡Qué quieres que haga qué!- se sorprendió Shaoran ante eso último, ayudar a Shino.
- Por favor Shaoran, ayúdalo, por mí, él está muy débil para enfrentar a Minaki solo, yo me encargaré de Lian, y por favor, por lo que más quieras ¡No quiero que nadie se meta en esto!- Sakura prácticamente le ordeno eso último a Shaoran y luego vio que la hechicera ahora se dirigía a ellos de nuevo.
- ...Pero...- dudó un poco el chico.
- Te lo encargo- fue lo último que dijo la castaña pues de inmediato corrió hacia la dirección por donde venía Lian para volver a enfrentarla.
- Lo que hago por ella- suspiró Shaoran resignado y de inmediato se dirigió hacia donde estaban todos sus amigos para liberarlos.
- Eres inteligente niñita, lo admito- Lian venía más que furiosa y esa aura maligna que emanaba de ella era tan fuerte que incluso estaba evaporando la humedad en sus ropas y cabello.
- Detengamos esto- pidió Sakura.
- ¡NUNCA!- y Lian se lanzó otra vez en un ataque hacia la castaña sin importarle ya que el castaño estuviera libre, ya después se harían cargo de eso, primero tenía que deshacerse de la molestia mayor: La Maestra de las cartas.
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- ¿Están todos bien?- preguntó Shaoran cuando con ayuda de su espada y el poder del Yukaku había liberado a sus viejos amigos.
- Gracias Shaoran, esas ramas empezaban a darme comezón- bromeo Eriol tan calmado como siempre intentando aligerar el ambiente un poco.
- ¡Shaoran!- de inmediato el chico sintió los fuertes brazos de su prima rodearle el cuello y apretarlo en un gesto muy posesivo -¡Qué te hizo esa tipa trepadora, ya decía yo que esa arpía no era de fiar desde que la conocí!- Mei lloraba como niña chiquita.
- Estoy bien Mei, por suerte no me hizo nada-
- ¡Pero cómo no, la voy a golpear...se atrevió a besarte a la fuerza, esa chiquilla no vivirá para contarlo!- Meiling estaba bastante decidida ante eso pero para los demás era algo más cómico y bochornoso para otros.
- Ahora que estamos libres, tenemos que ayudar a Sakura- como siempre la mente fría de Yue regreso al tema de importancia la conversación.
- No podemos- interrumpió Shaoran y todos voltearon a verlo sorprendido, todos menos Eriol -Ella me exigió que nadie interfiriera entre ella y esa hechicera- bajo la mirada -No sé qué es lo que piensa-
- Pero no podemos hacerle caso tenemos que ayudarla- Touya no estaba muy paciente que digamos e incluso empezaba a avanzar unos pasos para ir a ayudar a su hermana.
- Espere Kinomoto- esta vez fue la voz de Eriol quien detuvo al moreno -Es cierto, no podemos interferir en la pelea de Sakura-
- ¡Pero qué estupideces estás diciendo!- explotó el moreno -¡Yo voy a ayudar a mi hermana!-
- Si lo hace, la pequeña Sakura podría perder la gracia y el poder del Yukaku, y este se sellaría de nuevo-
- ¿Cómo es eso?- preguntó Yue también inquieto ante la situación.
- Si no mal comprendo, el Yukaku se liberó porque creyó que Sakura era merecedora de poseerlo, si intervenimos en la pelea puede que ese poder lo tome como una incapacidad de parte de la dueña para manejar las cosas por su cuenta, si eso pasa podría sellarse de nuevo...- Eriol volteó a ver a todos a su alrededor con seriedad -...Y según veo, Sakura necesita de ese poder para poder hacer frente a esa hechicera. ¿O acaso me equivoco?- esta última pregunta fue dirigida a la pequeña Hanna. Todos voltearon a verla con curiosidad.
- No- empezó a decir la pequeña -Todo lo que dijo es cierto, y al parecer Sakura también lo sabe, por eso pidió que nadie interfiriera, esta es una lucha de poderes ancestrales, sólo los involucrados pueden intervenir-
- En ese caso Clow puede intervenir, es del mismo tiempo que esa hechicera- razonó Yue.
- Te equivocas querido Yue- Eriol alzó la vista al guardián -Clow no está más aquí, sólo sus recuerdos, el tiempo y la aportación de Clow en esta pelea han terminado hace mucho, terminó cuando Clow dejo el Yukaku escondido en las cartas. Me temo que ahora todo está en manos de nuestra querida Sakura- Eriol volvió la vista al campo de batalla donde vio a la castaña dar una pelea digna que una gran hechicera.
- ¡Tontos poderes ancestrales, al final lo único que podemos hacer aquí es quedarnos a observar!- Touya estrelló el puño contra el tronco de un árbol que tenía cerca.
- ¡Eso no es justo!- se quejó Kerberos.
- Pero...-empezó a decir Shaoran pensativo -...Entonces, yo sí puedo ayudar, de alguna forma el otro poder está dentro de mí-
- Vaya ahora resulta que éste de aquí va ayudar- empezó a ironizar Touya -¡Por qué no te largas de una buena vez! ¿No has hecho mucho daño ya?- Touya quien estaba bastante déspota respondió al castaño junto con una mirada de desaprobación, no lo iba a perdonar tan fácil después de todo el daño que había hecho a su hermana.
- Déjalo ya Touya- intentó calmar Tomoyo.
- ¡Qué me calme! ¡Después de todo el daño que ha hecho a mi hermana! ¡Mejor lárgate niño antes de que te parta tu cara por completo, nos ayudaste a salir, es todo lo que tenías que hacer!- Touya seguía con los insultos al chino, pero por alguna extraña razón Shaoran no se iba a quedar con la boca cerrada, es verdad, Touya tenía toda la razón, pero tenía que decir algo antes de que todos allí lo echaran del lugar por las razones ya conocidas. -¡Lárgate de una buena vez, es tu culpa que mi hermana casi se muere, no te quiero ver!-
- ¡Yo sé todo el daño que le hecho, sé que estuvo al borde la muerte por mi culpa y es algo que nunca me perdonaré, sé que no he hecho bien las cosas, pero por una vez en mi vida quiero compensar todo eso!- Shaoran enfrentó a Touya con decisión en los ojos -Te lo dije una vez Kinomoto: ¡No me importa lo que pienses de mí, Sakura es lo más importante en mi vida y no pienso dejarla sola!- sin decir más y con Touya congelado en su lugar, Shaoran dio media vuelta y se dirigió hacia donde estaban las dos peleas.
- Ya era hora de que entrara en razón- Mei sonrió al oír esas palabras de la boca de su primo.
- Parece que finalmente nuestro amigo Shaoran pondrá las cartas sobre la mesa para recuperar a la pequeña Sakura- Eriol también sonreía y Tomoyo tomo su mano mientras ella también sonreía.
- Debo admitir que el chiquillo ya se había tardado- hasta Kerberos estaba de alguna forma feliz por eso, tenía que admitir y aunque el chiquillo no fuera mucho de su gusto, que él era el indicado para su ama.
- ¡Shaoran, recuerda que si lastimas a Sakura yo mismo te golpeare, ya lo hice una vez!- Ryo también estaba feliz por su amigo y le gritó esas palabras a las cuales el castaño sólo contesto alzando la mano en señal de entendimiento pero sin mirar atrás.
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- Mocosa, date por vencida de una buena vez por todas- Lian empezaba a perder la cabeza.
- No lo hare- Sakura estaba bastante enfocada o al menos eso parecía hasta que vio a Shaoran acercarse donde ella estaba.
- La primera regla de un duelo es...nunca pierdas la concentración niña- Lian aprovecho el pequeño desliz de Sakura para atacarla con una fuerte bola de energía.
- ¡Cuidado!- Shaoran le gritó desde su lugar y con eso la castaña alcanzo a volver la vista hacia la bola de energía que venía directo hacia ella.
- ¡Escudo!- llamó Sakura apenas para evitar que ese ataque le diera de lleno, pero no lo suficiente para arrojarla unos metros por el impacto.
- ¡Sakura!- el chico iba a acercarse a la castaña preocupado pero ella lo detuvo desde su lugar.
- ¡No Shaoran!, te dije que yo me encargaría de Lian- la castaña le decía mientras se ponía de nuevo en pie, vio la cara de preocupación del chico e intento tranquilizarlo un poco -Estoy bien, descuida, si de verdad quieres ayudarme ya sabes cómo hacerlo- la chica le sonrió a lo lejos y eso basto para el ambarino que de inmediato asintió con la cabeza -Confió en ti- y de nueva cuenta Sakura volvió a dejar a Shaoran con la palabras en la boca pues de inmediato se fue a seguir su encuentro con Lian Oyaji.
Por su parte el castaño llegó justo a tiempo para interceptar la caída del que fuera su archienemigo, Shino alias Seint iba cayendo en picada con fuerza pero por suerte Shaoran llegó justo a tiempo para atraparlo y amortiguar su caída.
- No creí que diría esto, pero...¿Necesitas una mano?- fue lo único que dijo a modo de saludo el castaño.
- ¿Ella te envió cierto?- Shino se fue separando de Shaoran, aún tenía su orgullo.
- Si- fue lo único que contesto.
- Pero mira nada más quien ha llegado ¿Acaso vienes por otro beso?, a-mor-ci-to- Minaki descendía con sutilidad y con brillo de maldad en sus ojos. Shaoran de inmediato se puso en alerta al igual que Shino que con un poco de trabajo y alejando por completo a Shaoran de sí mismo, se puso de pie. -No me digas que ahora se van aliar, pero que ternura, los rivales ahora serán aliados, que conmovedor-
- Bueno, después de todo creo que un poco de ayuda no vendría mal, no estoy en las mejores condiciones para enfrentar a mi propia hermana- el chico se giró a ver a Shaoran con un poco de aprecio.
- Dos son mejor que uno- respondió el castaño.
- Pero aún me sigues cayendo mal Li, seguimos siendo rivales y no te dejare tan fácil el camino con Sakura- Shino volteo y tomo posición de combate.
- No esperaba menos de ti- Shaoran sonrió un poco y también prosiguió a ponerse en posición de combate. -Vamos a darle su merecido a esa chica, resulta que me debe muchas explicaciones- Era extraño pelear mano a mano con el que había sido su enemigo hasta ese momento, pero las condiciones y la actitud del chico Oyaji habían cambiado de alguna forma tan extraña y todo gracias a Sakura; ya después arreglarían sus diferencias ahora no era momento de ponerlas en la mesa, ahora sólo importaba ayudar a Sakura a evitar que los poderes milenarios cayeran en manos de las mujeres Oyaji.
- Caballeros si han terminado con su plática sentimentalista ¿podemos proseguir con esto?- Minaki sonrió y entonces prosiguió a sacar una fuerte llamarada contra los chicos. Así una feroz batalla recomenzaba.
En ambos frentes de batalla había grandes demostraciones de uso de magia, por un lado dos poderosas hechiceras combatiendo en un duelo épico y por el otro un par de jóvenes, antes rivales, con una señorita con una mirada mordaz. Los espectadores simplemente estaban ante la expectativa por cualquier movimiento que indicara que alguien podría conseguir la victoria ya que hasta ese instante las cosas estaban tan parejas que era imposible darle la victoria a alguien en particular.
Pero todo cambiaría en el duelo de tres, radicalmente, Minaki empezaba a desesperarse con los dos jóvenes, su paciencia nunca había sido muy buena y ahora salía a relucir la poca tolerancia que tenía, estaba perdiendo la cabeza por completo, tanto que los golpes empezaban a darle de lleno y empezaba a caer repetidas veces al suelo.
- ¡Estoy harta de ustedes dos, los lindos amiguitos!- escupía un poco de sangre Minaki mientras se ponía de pie nuevamente.
- No somos amigos- puntualizó Shino.
- Él tiene razón- acabó por confirmar Shaoran aterrizando a su lado.
- ¡Bien pues realmente no importa, pero ya no los aguanto- Minaki estaba realmente furiosa -¡YA NO LOS SOPORTO!- estalló por completo y un aura igual de oscura que la que rodeaba a su madre se posiciono ahora sobre ella, pero el estremecimiento fue tanto que incluso sacudió un poco la tierra. Todos voltearon de inmediato a ver que originaba aquel repentino estremecimiento y todos quedaron con los ojos abiertos al notar que Minaki Oyaji estaba totalmente fuera de control y el poder que emanaba de ella estaba de igual forma saliéndose de control.
- ¡Espera Minaki!- Shino se empezó a preocupar de inmediato al ver que su hermana perdía el control por completo -¡Detente, no podrás controlar tanto poder!- pero las palabras de su hermano parecían no llegar a los oídos de su hermana que ahora se sujetaba la cabeza mientras una enorme aura negra la rodeaba cada vez más y más fuerte.
- ¡Se hará daño!- esa fue Saura quien al ver la escena intentó acercarse a ellos pero su contrincante se paró frente a ella impidiéndole el paso por completo.
- ¿A dónde piensas que vas niña?- fueron las únicas palabras de aquella mujer sin tener un atisbo de preocupación por su hija.
- Pero...- Sakura la miro con gran sorpresa -Acaso no ve que se está haciendo daño, es su hija-
- Siempre supe que esa niña tenía un gran potencial y que el odio le daba un gran poder, pero si no puede controlarlo entonces no vale la pena-
- No lo puedo creer- unas pequeñas lágrimas querían asomarse por el rostro de Sakura al ver la indiferencia de esa mujer.
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- ¿Realmente no hará nada por su hija?- Tomoyo se sujetó más fuerte al brazo de Eriol estremeciéndose ante aquello.
- Al parecer el odio le ha arrancado incluso el instinto maternal- fue lo único que pudo decir el ojiazul desde su lugar y con un poco de culpa en los ojos -Todo esto está pasando por mi culpa- agacho la mirada al piso.
- Mira niño, no vale la pena que te culpes ahora, que el de la culpa fue ese Clow- Eriol alzó la vista rápidamente con un poco de sorpresa al ver que era el mismísimo Touya Kinomoto quien le daba esas palabras de ¿ánimo, quizá?. Touya desvió la mirada ante los inquisidores ojos de Eriol -Déjate de bromas, que tu mismo nos acabas de dar la cátedra de que Clow y tú no son la misma persona- sentenció Touya y con eso dio por sentado el tema. Eriol agradeció esas palabras y continuó mirando a los hechos a unos metros de ellos, dónde una chica parecía estar perdiendo el control de sí misma ante el odio acumulado en su corazón, realmente lamentaba ver como el poder de la oscuridad podía ser usado de esa forma tan ruin y sólo con fines de destrucción.
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- ¡LOS ODIO, LOS ODIO, LOS ODIO A TODOS!- Minaki estaba ya por completo fuera con control, alzó la vista pero sus ojos estaban por completo en blanco, su pelo volaba por todos lados y reía como una loca desquiciada.
- ¡Minaki, noooo, no dejes que te consuma el odio!- Shino intentó acercase a ella pero no pudo ni llegar a un metro de ella cuando fue repelido fuertemente por aquella aura oscura que ahora se apoderaba de su hermana.
- ¿Estás bien?- se acercó Shaoran y le tendió la mano para ayudarlo a ponerse de pie. -¿Pero qué demonios le pasa?- preguntó al mismo tiempo.
- El odio la está consumiendo, está liberando su verdadero poder, en la familia el poder viene del odio, aunque ni ella ni yo nunca llegamos a controlarlo tan bien como nuestra madre- señaló hacia donde estaba aquella mujer con la misma aura oscura alrededor de ella, pero a comparación de lo que tenían enfrente, esa hechicera parecía controlarlo bastante bien, tanto así que estaba deteniendo tranquilamente a Sakura.
- Tenemos que hacer algo- Shaoran volvió la mirada hacia aquella chica.
- Sólo ella puede detenerse o intentar controlarlo- Shino miraba fijamente hacia su hermana rogando fuertemente por que pudiera controlarse antes de perderse a ella misma.
- ¿Qué pasará si no se controla?- preguntó temeroso Shaoran pero su respuesta llegó de inmediato.
- ...Eso...- señaló el rubio con pánico en sus ojos hacia la bola de energía que estaba formando la chica inconscientemente arriba de su cabeza.
- ¡Qué demonios!- exclamó el castaño con los ojos llenos de sorpresa y cierto temor ante lo que pudiera pasar ahora.
- Si lanza esa cosa estamos acabados, toda Tomoeda puede desaparecer- Shino era el único que conocía el alcance de lo que estaba haciendo su hermana y de inmediato se paró e intento nuevamente alcanzar a su hermana, tenía que detenerla de alguna forma -¡Minaki nooo!-
- Tonto- Shaoran no tardo en salir corriendo tras él cuando escucho eso último de destrucción total, tenían que detenerla de alguna forma.
- ¡Déjeme pasar!- Sakura se limpió las pocas lagrimas quizá de lástima que tenía hacia esa señora, lástima por ver que su corazón estaba totalmente consumido por el odio, tanto que ni siquiera ver a su hija autodestruirse le hacía remover sus sentimientos.
- Ya no tiene caso hacer nada, esta ciudad desaparecerá pronto- rio aquella Lian sin escrúpulos.
- ¿Qué dice?- Sakura creía haber escuchado mal.
- Eso niña tonta, míralo por ti misma- señalo hacia su hija, Sakura enfocó la vista y pudo ver que Minaki formaba una gran bola de energía justo encima de ella, y crecía más y más con cada segundo que pasaba, también vio a Shaoran y a Shino intentar acercarse a la chica sin éxito alguno.
- No puede ser- Sakura estaba incrédula ante lo que veía, y ciertamente esa señora tenía razón podía sentir el gran poder que se acumulaba en ese punto y estaba segura que de soltarse acabaría con Tomoeda por completo y quizá un poco más. -Tenemos que detenerla- Sakura intentó nuevamente acercarse a ellos en su ayuda pero de nuevo aquella mujer no la dejo.
- Te dije que tú no ibas a ningún lado- Lian se volvió a parar frente a ella dándole cara con el mismo odio de siempre -Me tiene sin cuidado lo que le pase a esta ciudad y mejor para mí, menos estorbos en mi camino, además estoy segura que somos lo suficientemente poderosas para salir vivas de esa explosión, así que realmente no me importa lo que pase con esta ciudad.
- ¡No voy a dejar que nada le pase a esta ciudad, ni a nadie!- Sakura estalló y se encontró de inmediato tratando de quitar a esa mujer de su camino, pero Lian no se le dejaría tan fácil.
- ¡MINAKI, PARA POR FAVOR, VAS A DESTRUIR LA CIUDAD!- Shino estaba en el suelo agotado después de intentar acercarse a la chica sin éxito alguno.
- Tontos...la voz de Minaki estaba más ronca de lo demás, más oscura era la palabra para definirla -¡ESO ES LO QUE QUIERO JA JA JA JA JA JA JA!- y ante ese comentario la energía que sostenía se hizo aún más grande casi alcanzado el máximo poder.
- ¿No hay algo más que podamos hacer?- Shaoran miro a Shino con preocupación.
- No lo sé...no lo sé- el rubio estrelló el puño en el piso por la impotencia que sentía, totalmente derrotado y ya sin saber que más hacer. Shaoran volteó a ver a Sakura, se encontró con su mirada por un instante y noto que ella estaba igual de preocupada.
- Por favor Sakura...- Shaoran miro a la chica que ahora le daba la espalda mientras peleaba ferozmente con Lian -¡SAKURA!- gritó al fin tratando de sacar la impotencia que sentía en ese momento.
Sakura volteó al oír su nombre y miro a Shino en el piso derrotado y a Shaoran totalmente impotente. El tiempo se les acababa y tenía que hacer algo, el Yukaku tendría que ser de utilidad en esos momentos, pero...miró al frente y Lian no parecía querer darle tregua...su desesperación la hizo enfurecer, todo lo que conocía, todos sus amigos, su ciudad, el parque pingüino, los ciudadanos, todo desaparecería si no hacía nada. Volteó a ver a sus amigos que seguían allí de pie aún expectativos, ni siquiera habían corrido al saber que toda la ciudad desaparecería, ¿a dónde correr?
- ¡YA BASTA! ¡NO ESTORBES!- gritó con todas sus fuerzas Sakura y al instante una luz tan blanca y pura salió de todo su cuerpo que de inmediato se fue extendiendo hasta llegar a impactar a Lian.
- ¡¿Qué es esto?!- esa luz tan pura y luminosa le quemaba a esa hechicera como si estuviera ardiendo en el mismo infierno -¡Ahhhhhhh!- gritó Lian mientras intentaba protegerse pero en vano, pues fue impactada bastante lejos e inconsciente.
Sakura no perdió el tiempo y sin entender muy bien lo que había pasado se dirigió de inmediato hacia lo que realmente le interesaba en ese momento, ahora sólo lo importante era detener esa bomba que tenía Minaki sobre ella y que parecía a punto de perder el control.
- Perdón por la tardanza- dijo Sakura cuando llegó a lado de ambos chicos.
- ¿Qué fue lo que hiciste?- preguntó Shaoran sorprendido de que con un sólo golpe pudiera dejar inconsciente a esa mujer.
- Ni yo sé lo que paso, en ese momento sólo pensé en que no quería perder nada de lo que tanto quiero, esta ciudad es mi hogar-
- Pues vaya que le diste una buena patada a mi madre- Shino alagó a Sakura aún desde su posición en el piso.
- ¿Tú como estas?- Sakura se arrodilló un poco para quedar al nivel de Shino y Shaoran se sintió un poco alejado de la situación.
- Estaré bien, pero...- volteó a ver hacia su hermana -Ella no tardará en perder el control por completo, su cuerpo no aguantará más y si eso pasa...- Shino tomo la mano de la chica -¡Por favor Sakura, ayúdala!- el chico suplicó a la ojiverde -Ella no es tan mala como parece, sólo que...el poder la cegó-
- Haré lo que pueda, lo prometo- Sakura le dedico una de esas miradas tan gentiles que tenía y de nuevo Shaoran se volvió a sentir un poco fuera de todo eso, tan...ajeno. ¿Acaso Sakura...ya lo había olvidado...acaso ya no tenía oportunidad de recuperarla? Viéndola de esa forma tan cariñosa con ese chico, tan preocupada por su bienestar...Shaoran sacudió la cabeza tratando de olvidar esos pensamientos, no era momento para eso, no cuando una chica furiosa atentaba con destruir la ciudad. -Shaoran- La voz de Sakura lo terminó de sacar de sus pensamientos y esa sonrisa tan tranquila que le dedico lo sacudió un poco -¿Te pasa algo?
- No, estoy bien- mintió, no era momento de ponerse a pensar en esas cosas, ya habría tiempo para eso.
Sakura lo miró un poco incrédula pero también volvió su atención al chico rubio al cuál ayudo a ponerse de pie mientras le preguntaba -¿Hay algo que podamos hacer?-
- Si tan sólo pudieras llegar hasta ella y dejarla inconsciente, pero esa aura de odio no deja que nadie se acerque- explicó el rubio.
- Entonces sólo hay que dejarla inconsciente- Sakura pensó un momento -Yo me encargo de eso-
- ¿Qué vas a hacer?- preguntó Shaoran.
- Ya improvisaré algo, quizá un poco de luz sea lo que necesite. Cuídense- Sakura iba a empezar la marcha hacia Minaki pero una mano la detuvo por la muñeca, volteó y de inmediato vio que era Shaoran quien la detenía y la volteaba para mirarla fijamente.
- Cuídate tú- le pidió Shaoran a Sakura con una mirada llena de preocupación, Sakura noto el fuego y esa mirada intensa que demostraba real preocupación -Promete que tendrás cuidado- otra vez su voz suave pero llena de preocupación se hacían presentes y sus miradas se quedaron así una con la otra durante varios segundos.
- Lo prometo- dijo finalmente la castaña con mucha calidez y colocando su mano en la mejilla de Shaoran, eso basto para que ahora si la dejara ir, la soltó con cuidado, vio como dio media vuelta y emprendió el camino, todo sin quitarle un segundo la vista de encima.
- Estará bien- Shino puso una mano en el hombro de Shaoran -Ella es fuerte- por increíble que pareciera ese contacto tranquilizo sólo un poco al chico que no podía evitar la preocupación por la chica que le robaba cada uno de los suspiros.
- No sé qué haría si la pierdo- susurró Shaoran pero lo suficientemente alto para que Shino escuchara.
- Eso no pasará- a completó el rubio mientras veía también la espalda de Sakura alejarse poco a poco.
- ¡MINAKI, PARA POR FAVOR!- intentó llamar la castaña en cuanto estuvo frente a esa aura que intentaba frenarla de acercarse más, tenía las manos frente a su cara para protegerse un poco mientras intentaba avanzar.
- ¡ALEJATE INEPTA!- otra vez la voz oscura de Minaki se hizo presente -¡VOLARÉ ESTA CIUDAD DE UNA BUENA VEZ, YA NO PUEDES HACER NADA!- en ese momento Minaki se estremeció y cayó al suelo -¡AHHHHHHHHHH!- su cuerpo empezaba a fallarle y eso sólo quería decir que esa energía no estaría mucho tiempo más estática.
- ¡MINAKI!- Sakura se apresuró más al ver a la chica estremecerse en el suelo.
- ¡BASTA!- el dolor en la voz de Minaki se hizo presente, su cuerpo ya no aguantaba más toda la carga que llevaba, el odio la había consumido por completo y ese odio que seguía creciendo seguía buscando la forma de salir, provocando ahora espasmos a la chica que invocaba su poder.
- Tengo que hacer algo ya- Sakura busco rápidamente en su mazo de cartas hasta dar con la carta que buscaba, espero que esto funcione, cerró los ojos y acercó la carta hacia ella rogando porque de verdad diera resultado lo que quería hacer -¡LUZ!- invocó rápidamente y la carta de la luz salió en forma de una haz brillante y puro que empezó a cortar la barrera que le impedía el paso hasta la chica. Con su báculo en sus manos guiando ese haz de luz iba adentrándose poco a poco luchando con esa aura de odio que se empeñaba en no dejarla pasar.
- ¡Vamos Sakura tu puedes!- empezó a gritar Shino en cuanto vio que la chica empezaba a avanzar mucho más de lo que él o Shaoran habían logrado.
- ¡Tú puedes Sakura, Tomoeda está en tus manos!- Tomoyo también se había entusiasmado al ver que un rayo de esperanza empezaba a formarse en ese momento, ella al igual que todos allí estaban empezando a darse por vencidos.
- ¡Sakurita, adelante!- Kero también animaba a su ama.
- ¡Vamos Sakura!-
- ¡Ánimo!-
- ¡No te des por vencida!- Ese y muchos otros ánimos de sus amigos llegaron hasta los oídos de la castaña.
- Todos confían en mí, no puedo decepcionarlos...no puedo- La energía de Minaki empezaba a parpadear y lista para explotar -Sólo un poco más- más latidos por parte de la energía. Sakura estaba ya bastante cerca de Minaki; fue entonces cuando se dio cuenta de la verdadera situación. De inmediato volteo la cabeza hacia los chicos que estaban más cerca de ella -¡CORRAN!- gritó eufórica. Un latido más de la energía.
- ¿Qué?- Shaoran se quedó un poco pasmado al ver la reacción de Sakura. Un latido más de la energía.
- ¡CORRAN, AHORA!- volvió a gritar Sakura. Otro latido más de la energía.
- ¡Maldición!- Shino comprendió de inmediato la situación. Un latido más -¡Muévete Li!- no pidió permiso y jaló al chico para alejarse corriendo lo más que pudieran. Un latido más.
- ¡Pero qué...!- Shaoran volteo sin detenerse. Otro latido.
- ¡Parece qué no podremos detener toda la explosión!- soltó finalmente el rubio. Un latido más.
- ¡Minaki, aguanta!- Sakura llegó hasta ella finalmente, la chica no paraba de convulsionarse en el piso. Un latido más.
- ¡Sakura, nooooooo!- se detuvo Shaoran al oír las palabras de Shino, intentó volver pero el rubio lo detuvo con fuerza. Un latido más.
- ¡MINAKI, REACCIONA!- Sakura levantó a la chica. Un latido más.
- ¡Agáchate!- Shino se abalanzó sobre Shaoran al sentir el último latido de esa energía. Un último latido.
- ¡MINAKI!- Sakura levantó una mano intentando golpear a la chica en la nuca para intentar dejarla inconsciente.
¡BAAAMMMMMMMMMMM!
Una explosión se dio lugar provocando una fuerte onda de choque.
Una luz a lo lejos rodeada de oscuridad fue lo que Shaoran empezó a ver cuándo se animó a abrir los ojos, un fuerte estallido le resonó en sus oídos justo antes ver esa luz en esa oscuridad. Su cabeza le daba vueltas. No veía nada. -¿Dónde estoy?- se preguntó viendo esa luz con dificultad, alzó la mano para intentar alcanzarla. -¿Qué es esto?- sus ojos empezaban a ver mejor pero aún veía todo muy oscuro y esa luz empezaba a alejarse -Espera- dijo a la luz. Un sonido extraño empezó a llegar a sus oídos.
- ¿Ehhhh?- el mareo y la confusión no lo dejaban poner atención. Otra vez esa voz, puso un poco más de atención y pudo escuchar algo a lo lejos.
-Despier...-
- ¿Qué?- intentó enfocarse más en esa voz cerca de él.
- ¡Li!-
Si ese esa su nombre, Li, alguien lo llamaba, pero...¿quién?
- ¡Piensas quedarte ahí todo el día, párate!-
Conocía esa voz, esa desagradable voz, todo volvía a parecer normal, ¿Estaba muerto? acaso le había tocado ir al infierno junto con ese desagradable sujeto, después de lo que había hecho a Sakura no se le haría extraño. Un duro golpe en la mejilla por parte del rubio lo hicieron despabilarse por completo y llevarse una mano a lugar golpeado.
- ¡Auuuch!- se quejó el ambarino -¿Qué te crees?- le reprendió el chico mientras se sobaba.
- No parecías reaccionar de otra forma, idiota- Shino volteo la cara enfadado -No vuelvo a salvarte la vida-
- ¿Ehhh?- se preguntó el castaño ¿Estaban vivos? pero entonces sus ojos por fin terminaron de recobrar su visibilidad y notó que efectivamente estaban en Tomoeda, claro todo cubierto de polvo aún por la explosión y sin visibilidad más allá de 1 metro a su alrededor, a pesar de todo había pasado una explosión pero al parecer no tan fuerte pues aún estaban vivos, eso quería decir que...como un relámpago todo volvió a su mente -¡Sakura, la explosión, ella!- se exaltó el chico buscando con la mirada a la castaña.
- Descuida- lo tranquilizó de nuevo el rubio -Aún se siente su presencia- De inmediato Shaoran buscó la presencia de Sakura y sonrió calmado al ver que el rubio tenía razón, se sentía claramente la presencia de Sakura -Y también siento la de mi hermana, aunque muy débil-
- Al parecer todo salió bien- Shaoran empezó a ponerse de pie.
- Nunca pensé que fueras tan paranoico con respecto a Sakura- fue lo primero que comentó el rubio cuando empezaron a tratar de observar a su alrededor.
- Todos los demás también están bien, también siento sus presencias- Shaoran esquivó el comentario por completo.
- Para nuestra mala fortuna también se siente la presencia de mi madre, aún esta con vida- Shino bajo la cabeza un poco.
- Este polvo me está desesperando- Shaoran invocó su espada.
- ¡Ehhh cuidado!, espera, ¿qué vas a hacer?- el chico se alejó cuando sintió la espada del castaño rosarle el estómago pero sus dudas fueron despejadas cuando escuchó al chico invocar el poder del viento.
- ¡Dios del viento, ven a mí!- Un fuerte tornado se formó y empezó a despejar todo el polvo a su alrededor.
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El cuerpo de Sakura temblaba en ese momento y finalmente se animó a abrir un ojo poco a poco y entonces la felicidad la invadió -¿Estoy viva?- abrió por completo el otro ojo y entonces se tocó los brazos para confirmar que estaba bien -¡Estoy viva!- festejo con los brazos al aire y entonces notó que la carta del escudo volaba hacia ella lentamente. -Gracias por salvarme- tomó la carta al comprender que de alguna forma la carta del escudo la había protegido de aquella explosión; siempre le estaría agradecida. -¡Minaki!- se acordó la muchacha y de inmediato se medio incorporó entre esa nube de polvo para ubicar a la chica que había provocado todo eso.
De inmediato ubicó a la chica a unos pasos de ella, se acercó con cuidado y la noto inconsciente y con lo que seguro sería un golpe en la cabeza pues un hilito de sangre corría por su frente. Se alivió un poco al verla respirar aún, quizá la carta también la habría protegido, al menos ya no daría problemas por un tiempo. La chica se enfocó entonces y empezó a localizar a sus amigos, no tuvo que hacerlo mucho pues de inmediato un tornado arrasó y empezó a levantar el polvo a su alrededor. Se puso de pie y se tapó un poco los ojos para protegerlos del fuerte viento a su alrededor.
- ¡Sakura!- la llamaron por la espalda y cuando se volteo ya bajando la mano de sus ojos vio a un par de chicos acercarse a ella, estaban un poco lejos más de lo que habría imaginado, seguro la onda expansiva se había encargado de arrastrarlos lejos. Fue entonces que se puso a mirar a su alrededor con conciencia y noto que estaba en una especie de depresión en el suelo pues realmente el suelo estaba a la altura de su cintura, de la cintura para abajo estaba bajo tierra. Aquella profundidad en la tierra no era muy amplia pero su radio sería de unos 3 metros y tenía una forma muy circular. Al menos se alegraba que los daños sólo llegaran a eso, se alegraba de poder haber contenido aquella explosión justo a tiempo.
- ¡Sakura! ¿Estás bien?- volvió a la realidad y entonces vio que Shaoran le hablaba mientras se deslizaba para bajar hasta el centro de aquella depresión, que era donde estba la chica.
- ¡Hola Sakura!- saludó Shino también más tranquilo bajando de igual forma por aquella depresión.
- ¡Shaoran!- se alegró la castaña al verlo llegar a ella.
-¡Dios Sakura, pensamos que algo te había pasado!- llegó el castaño y la tomo por los hombros con un poco de posesión.
- Ya te dije que te calmaras hombre, estás un poco paranoico- bromeó un poco Shino al legar hasta ellos.
- Me alegra que estén los dos bien- Sakura sonrió para los dos -¿Y los demás?-
- Los vimos que estaban recuperándose del choque, pero están bien- habló Shino para después ir al tema que le interesaba -¿Y... mi hermana?- preguntó un poco temeroso de oír la respuesta.
- Vive- Sakura le señalo hacia atrás de ella -Sólo tiene un golpe en la cabeza, pero parece que nada más, logre dejarla inconsciente justo antes de que la energía estallará por completo-
- Lo hiciste bien- Shaoran volvió a llamar su atención pero esta vez no pudo contenerse más y la atrajo hacia él para abrazarla fuertemente. Sakura se sorprendió al principio ante el gesto pero de inmediato lo abrazó también fuertemente por la espalda enterrando su rostro en el pecho masculino.
- Yo iré a ver a mi hermana- habló Shino pero fue más para sí pues los castaños no le respondieron nada, así que el sujeto sólo los dejo solos por un momento, para ir a ver la condición de su hermana.
- Cuando desperté pensé que no habías llegado a tiempo y que estaba en el infierno con ese sujeto- bromeó un poco el castaño y sintió a Sakura reír por lo bajito.
- ¿Tan malo sería?- le respondió sin separarse de él y lo escuchó respingar con un bufido -¿Pensé que se llevarían mejor después de pelar juntos?-
- Nunca nos llevaremos bien- terminó de decir el castaño.
- ...Shaoran...-empezó a decir Sakura ahora si separándose de él. Shaoran vio en los ojos de la chica a lo que ella iba.
- Si lo sé, todavía no termina esto- le respondió sabiendo a qué se refería con seguridad; y también la soltó ahora ya por completo.
- Ella aparecerá en cualquier momento, puedo sentir que está cerca-
- También la siento-
- Más cerca de lo que creen chiquillos- una voz apareció de la nada por encima de ellos, flotando a unos metros de ellos estaba Lian con cara de pocos amigos y con algunos buenos rasguños en la cara y en sus ropas, realmente tenía un mal aspecto y ya no se mostraba como la imponente Lian Oyaji del principio.
- No pensé que estuvieras tan cerca- Sakura habló con voz fuerte dando cara de nuevo a Lian.
- Chiquillos tontos, pudieron haber detenido la explosión, pero esto aún no se termina-
- Eso ya lo veremos- Shaoran reto con la mirada a esa despreciable mujer.
- ¡Está despierta!- Shino gritó con un poco de alegría al ver que su hermana recobraba un poco el conocimiento y todos voltearon la vista hacia el chico.
- Sabía que Minaki no se dejaría vencer tan rápido- se rio Lian con pura maldad, pero pronto su sonrisa se borraría de la cara.
- Minaki, ¿estás bien?- preguntó Shino sosteniendo a su hermana mientras la sentaba.
- ¿En dónde estoy?- preguntó con una mano sobre la cabeza, parecía que un fuerte dolor le estaba atormentando porque hizo muecas de dolor al apretarse la cabeza.
- Estamos en Tomoeda, Minaki- intentó ubicarla el chico.
- ¿Minaki?- la chica pareció confundida -¿Quién es Minaki?- la chica volteó a su alrededor y se asustó -¡¿Quién eres tú, quiénes son ellos?! ¡¿En dónde estoy?! ¡Ahhhhh!- se quejó de dolor y se volvió a tomar la cabeza ahora con las dos manos.
Shino volteó a ver Sakura y a Shaoran con sorpresa, ellos también parecían estarlo, al parecer Minaki no recordaba nada, había perdido la memoria.
- ¡No!- empezó a alterarse un poco Lian -¡Esa tonta perdió la memoria!- Lian enfureció y de inmediato lanzó un ataque contra sus hijos -¡Son un estorbo ahora!-
- ¡Trueno!- invocó Shaoran e impactó al ataque que iba hacia los chicos haciendo que ambos estallarán en el aire.
- ¡No se metan!- enfureció más Lian y volvió a lanzar otro ataque.
- ¡Fuego!- ahora fue Sakura quien invocó su carta y de igual formo detuvo el ataque de la mujer -Tú pelea es conmigo, no con ellos-
- ¡Váyanse ahora, llévatela!- ordenó Shaoran directo hacia Shino -¡Nosotros nos encargaremos de ella, tienes que calmarla!- indicó a la chica que estaba sentada en forma de feto con las manos en la cabeza por el dolor y el shock de no recordar nada de su vida. Shino parecía también en shock ante la sorpresiva amnesia de su hermana, escuchaba lo que aquel chico molesto le decía, pero sus piernas parecían no reaccionar.
- ¡Vete ya Seint!- la voz de Sakura fue la única que lo sacó de su shock, y sin pensarlo más cargo a su hermana en brazos y salió corriendo para alejarse lo más rápido posible de ese lugar.
- Bien, que escapen, después me hare cargo de ellos ¡Primero me haré cargo de ustedes!- la furia de Lian se desató y aquella aura oscura proveniente de su propio odio volvió a rodear a la hechicera, pero esta vez había una diferencia, el aura se notaba claramente menos intensa que la última vez; el cansancio parecía empezar a pasarle factura al cuerpo de Lian, su poder finalmente estaba mermando y ella lo sabía, por eso tendría que acabar con eso rápidamente, no sería fácil enfrentar a la maestra de las cartas y al chico Li al mismo tiempo. Pero lo que no esperaría sería lo que haría la maestra de las cartas.
- Vamos Lian comencemos con esto de una buena vez por todas- Shaoran estaba encarando a la susodicha con fuerza -No podrás contra nosotros, ¿cierto Sakura?- volteo a ver a la chica pero ésta estaba con la mirada en el suelo como debatiéndose algo en su interior -¿Sakura?-
- Yo...- La ojiverde realmente estaba debatiéndose en si haría bien o no, algunas lágrimas resbalaron por sus ojos y cayeron al suelo, el castaño noto las lágrimas y se acercó a ella rápidamente.
- Sakura...¿Qué pasa?- le alzó el rostro con suavidad -¿Te duele algo?- pero ella negó con la cabeza -¿Entonces?-
- Quizá se halla dado cuenta de que nunca van a lograr derrotarme- Lian volvió a llamar la atención.
- ¡No es eso!- Sakura alzo la vista a la mujer aún con lágrimas en sus hermosos ojos verdes y entonces volteo a ver al castaño -Shaoran...yo...- respiró profundo antes de hacer lo que tenía que hacer -Perdóname- apretó el báculo en su mano derecha y en su mano izquierda...una carta.
- ¿Pero qué dices Sakura?- el chico la tomo por los hombros al ver que más lagrimas salían de su rostro.
- Lo siento...pero es por tu bien...¡Escudo!- invocó la maestra de las cartas sin dejar que Shaoran diera réplica y entonces una barrera se formó alrededor del castaño, encerrándolo y no dejándolo participar en la pelea.
- ¡Qué! ¡NO SAKURA! ¡Sácame de aquí!- Shaoran empezó a golpear el escudo que ahora lo protegía. Todos veían con sorpresa lo que Sakura acababa de hacer, incluso Lian estaba sorprendida ante la acción de maestra, aunque para ella eso era mejor.
- Te lo dije- tocó la barrera con cariño a modo de despedida, miró a Shaoran a los ojos y respiro profundo -...Es mi pelea- dejo caer la mano y dio media vuelta dejando a Shaoran atrás lejos de cualquier intervención en esa pelea tan feroz.
- ¡No, no, no, no!- el chico golpeaba con fuerza -¡Maldición, sácame de aquí Sakura!- trato de romper el escudo con su espada pero nada sucedió, sólo pudo ver la espalda y esos cabellos castaños alejarse de él sin volver a mirar atrás, la vio sacar sus hermosas alas y emprender el vuelo hacia aquella mujer.
- ¡Pero mira nada más lo que ha hecho la tonta chiquilla!- Lian estaba más que feliz, no se esperaba esa acción por parte de la chica, eso sólo le facilitaba las cosas.
- Esta batalla es entre nosotras y nadie más- enfrento Sakura estando ya a su altura.
- No lo pudiste haber dicho mejor, pero basta de charlas que me estoy aburriendo- la hechicera invocó un par de bolas de energía a cada mano -¿Por qué no continuamos en donde nos quedamos?- sonrió confiada la mujer.
- Terminemos con esto de una buena vez- Sakura apretó su báculo y entonces de nueva cuenta se encontraron ambas mujeres en una pelea. Pelea que no tardaría mucho en empezar a tomar un rumbo definido.
Era evidente ahora la superioridad de Sakura, el Yukaku estaba resultando ser bastante eficaz y las energías de Lian ya no eran las mismas de hace rato.
- Ya no estás en condiciones de pelear, ¿por qué no te das por vencida?- Sakura trataba de hacer que la mujer se rindiera de una buena vez.
- ¡Yo aún puedo contigo mocosa impertinente!- Lian intentaba hacerse la fuerte pero gotas de sudor ya resbalaban por su rostro y su respiración estaba agitada, no como Sakura que parecía bastante bien conservada y con energía de sobra, todo gracias al poder Yukaku.
- Ya no es una pelea pareja, ¡AGUA!- invocó Sakura y entonces un fuerte chorro de agua empezó a perseguir a Lian hasta poder impactar contra ella -Se acabó- Sakura en ese momento aprisionó a la hechicera en una esfera de agua de la cual parecía no poder salir. -¿Por qué no te rindes de una buena vez?, no vez que ya no puedes ganar, tu poder esta mermado, tu hijo te ha abandonado, tu hija no recuerda nada, ¿no es eso suficiente?-
- ¡CALLA!- explotó Lian y con su poder oscuro logró liberarse de la prisión de agua -¡TÚ NO SABES NADA DE MI MOCOSA!-
- ¡Por favor, no quiero hacerte más daño, el odio y las peleas no llevan a ningún lado!- el buen corazón de Sakura intentaba una última oportunidad para salvar a esa mujer de su oscuridad.
Lian sólo estaba ahí flotando sobre una destrucción parcial de su alrededor, el patio del templo Tsukimine estaba prácticamente desecho ya a esas alturas. Respiraba con dificultad y muy rápido, el odio en su interior volvía a hacer presencia y empezaba a incrementarse, a pesar de que su cuerpo empezaba a fallarle ya, el odio en ella seguía creciendo, justo como pareció momentos antes con Minaki pero ella parecía controlarlo bastante mejor que la chica. Pequeños rayos empezaron a salir de su cuerpo encorvado que empezaba a recibir todo ese poder oscuro, estaba liberando por completo el poder que era capaz de crear con su odio.
- ¡TONTA, EL ODIO Y YO SOMOS UNO SOLO!- la voz de la mujer se había vuelto gruesa y oscura, igual que con su hija -¡TONTA!-
Sin saber de dónde vino, un ataque dio de lleno a Sakura derribándola con fuerza, una caída bastante estruendosa tomando en cuenta que estaba algunos metros sobre el suelo y después sólo un impacto contra el suelo que levanto un poco de polvo.
-¡SAKURA!- las voces de todos los demás llamaron el mismo nombre el momento de ver caer en picada a la ojiverde, mientras Shaoran golpeaba una y otra vez aquella barrera para salir de allí.
- ¡VES LO QUE PASA SI TE METES CONMIGO! ¡JAJAJAJAJAJA!- Lian rio creyéndose victoriosa.
- No creo que debas de festejar tan pronto- una voz y la figura de Sakura fueron levantándose de entre los escombros y todos parecieron aliviarse ante eso, pronto pudieron notar que la chica había invocado a tiempo la carta flote que le había servido de colchón para amortiguar la caída -Mientras pueda moverme y usar mis poderes no podrás hacer nada-
- ¡PUES ENTONCES ESTO!- Lian más furiosa y con los ojos totalmente ya oscuros por el poder que estaba invocando hacia ella movió las manos como haciendo un empujón invisible pero provocando con ello una fuerte y feroz ráfaga de viento que Sakura no se molestó en esquivar, sólo se protegió un poco con los brazos delante de ella; no sabiendo que el no esquivar ese ataque le costaría mucho más de lo que creía.
- ¿Eso es todo lo que puedes hacer...a...ho...ra...- las últimas palabras le costaron a la ojiverde que empezó a sentir su cuerpo congelarse poco a poco, incluso sentía como su boca no podía moverse más para gesticular algo, era cómo... cómo si...abrió los ojos horrorizada ante lo que sentía, no podía moverse de su lugar, estaba allí de pie pero sin poder controlar más su cuerpo, sólo parecía poder mover los ojos de una lado a otro -A...hg- intentó decir la chica sin éxito alguno.
- ¡ESTA VEZ SI VERÁS TU SUERTE, JAJAJAJAJAJAJA!- Lian se rio mucho más fuerte que nunca, parecía un poco fuera de sí y actuaba como una total y completa maniática que acababa de conseguir lo que quiere. Sakura volteo a mirar hacia los lados y logró ver a Shaoran y no pudo evitar que unas lágrimas empezaran a derramarse por la impotencia de no poder moverse.
- ¡Sakura, qué te pasa, SAKURA!- Shaoran volvió a golpear el escudo que lo mantenía alejado mientras veía el horror en los ojos de Sakura.
- ¡DEJA QUE TE LO EXPLIQUE PEQUEÑO DESCENDIENTE DE CLOW!- Lian empezó a girar por el cielo realmente descontrolada por tener al fin atrapada a la maestra de las cartas -¡MI EXQUISITO NUEVO PODER ME HA PERMITIDO CONGELAR CADA PEQUEÑA Y DIMINUTA CÉLULA DE LA TONTA E INCOMPETENTE SAKURA KINOMOTO, AL FIN EL YUKAKU SERÁ MIO, AL FINNNNNNNNNN!- seguía hablando con alaridos y girando de un lado a otro.
- ¡NO...Sakura...Sakura!- Shaoran abrió los ojos y empezó a respirar con dificultad golpeando débilmente el escudo que lo mantenía aún cautivo.
- ¡ES HORA DE UN ÚLTIMO GOLPE, ESTA VEZ NO PODRÁS HACER NADA PARA ESQUIVARLO SAKURA KINOMOTO, ESTÁ VEZ SERÁ TU FINAL!- Lian temblaba incluso de la emoción, pero eso no le impidió empezar a formar una extraña masa ente sus manos, era energía oscura en su máximo esplendor, una energía que se formaba poco a poco que sería lanzada en cualquier momento contra una Sakura congelada en su sitio sin poder hacer nada para evitar el trágico final que se le venía y con un Shaoran impotente y encerrado incapaz de hacer algo. Sakura miro a los ojos de Shaoran que tenía a lo lejos, aún en su posición podía ver claramente sus ojos cafés, esos ojos cafés que tanto le gustaban, su mirada reflejaba ahora una especie de comprensión ante lo que estaba por sucederle y Shaoran pudo verlo claramente, Sakura reflejaba ahora en su ojos una increíble tranquilidad, pero una tranquilidad opacada por lágrimas en esos hermosos ojos verdes. Entonces por un momento los ojos de Sakura se abrieron al recordar un sueño en particular.
"Alcanza a ver la isla de Japón, la imagen se va acercando poco a poco hasta llegar a un bosque, un muchacho está ahí parado. Ella pone más atención, se da cuenta de que es Shaoran el que está ahí parado, luego empieza a correr, un poderoso rayo de magia es lanzado. Pone más atención, todo lo ve como en cámara lenta, entonces ve al blanco de aquel poderoso rayo, ella misma, por alguna razón no puede moverse. Shaoran corre lo más rápido que sus piernas le dan, trata de salvarla, la abraza, murmura unas palabras que no alcanza a oír y justo cuando el rayo iba a impactar la empuja fuera del alcance del ataque. Sin dudarlo Shaoran se interpone entre el rayo y ella. Se ve a ella misma con su cara llena de horror, Shaoran frente a ella recibe ese poderoso ataque. Todo pasa en fracción de segundos, todo y nada en un instante. Después nada, sólo un cuerpo sin vida en el suelo."
- Así que al fin sucederá- fue el pensamiento de Sakura y de inmediato cerró los ojos en un dolor silencioso -Al menos él estará a salvo- era lo único que venía a su mente mientras abría nuevamente los ojos para volver a ver los ojos ámbares ahora con comprensión y cariño. -Después de todo hice bien en ponerlo bajo el escudo- las lágrimas seguían saliendo de esos hermosos ojos verdes mientras miraba por última vez a Shaoran, las cosas entre ellos no habían salido bien desde hace tiempo, pero al mismo tiempo y gracias a ese mismo sueño que ahora se hacía realidad ella había decidido darse una nueva oportunidad, para salvarlo a él, para evitar que su destino fuera morir por culpa de ella. Estaba agradecida que todo eso hubiera pasado, ya no estaban juntos y la separación seguro sería menos dolorosa para él. -Después de todo, él nunca me quiso, lo dejo claro aquella vez que nos separamos por completo- los pensamientos de Sakura iban y venían como una ola, no podía creer todo lo que había vivido hasta ese momento, su familia, sus amigos, sus guardianes y...Shaoran. Él siempre estaba allí en sus pensamientos, él siempre apoyándola incluso ahora que ya no tenían nada que ver y aunque veía en los ojos ámbares lo contrario, quería creer que toda aquella preocupación que veía por parte del castaño fuera normal -Si seguro se preocuparía así por cualquier otra persona- intentó volver a convencerse la castaña, pero su corazón le decía lo contrario, decidió no verlo más y volteo la mirada al frente, hacia su destino, no quería ver más aquellos ojos que tanto la confundían, quería que las cosas siguieran como estaban hasta ahora, él a salvo y ella a punto de recibir ese fatal ataque, sí así debería ser y por eso mismo desvió la mirada sentía que en cualquier momento Shaoran podría cambiar de opinión y hacer alguna locura. -Al menos pude evitar que el sueño se hiciera realidad, el escudo lo detendrá lo suficiente- cerró los ojos por última vez ya decidida a dar la vida y evitar que fuera Shaoran quien diera la vida.
Justo cuando Sakura desvía la mirada es que todo tiene sentido para Shaoran, recuerda el sueño que alguna vez su madre le mostrara.
"Alcanza a ver la isla de Japón, la imagen se va acercando poco a poco hasta llegar a un bosque, un muchacho está ahí parado, Shaoran pone más atención, se da cuenta de que es él mismo, está ahí parado, luego empieza correr, un poderoso rayo de magia es lanzado. Esperaba ver de nuevo su muerte, pero ahora todo cambiaba por completo. Veía a Sakura ir hacia él, lo abrazaba, murmuraba unas palabras que no alcanzaba a oír y justo cuando el rayo iba a impactar ella lo empuja fuera del alcance del ataque. Sin dudarlo ella se interpone entre el rayo y él. Se ve a él mismo con su cara llena de horror al ver a Sakura frente a él recibir ese poderoso ataque. Todo pasa en fracción de segundos, todo y nada en un instante. -" Sólo que el sueño parecía un poco alterado, no era él quien recibiría el golpe sino Sakura y él estaba ahora encerrado en esa tonta barrera que no le permitía acercarse a Sakura.
- ¡NO, NO, NO, NO!- se desesperó al comprender y entender que Sakura sabía lo mismo, que todo eso ya estaba destinado a pasar y que era ella quien diera la vida y no él, no podía permitir que Sakura muriera, nunca se lo perdonaría, el dolor sería simplemente insoportable -¡Ella no, nooo, ella no!- los ojos marrones inmediatamente empezaron a llenarse de lágrimas, tenía que salir de alguna forma de ese lugar. Cerró los ojos intentado buscar la forma de salir de allí pero por su mente empezaron a pasar los muchos momentos a lado de la ojiverde, esa sonrisa, su llegada a Tomoeda, su rivalidad, su amistad, los amigos que hicieron juntos, su amor, sus dificultades para poder estar juntos y finalmente su separación. -¡ELLA NOOOO!- gritó desesperado pegando los puños en la barrera, las lágrimas no dejaban de salir de sus ojos, Sakura ya no lo veía, sólo tenía cerrados los ojos esperando el final. -¡Estúpidas predicciones!- gritó con los ojos llenos de lágrimas, ¿acaso no había algo para evitarlo?
- ¡ES TU FIN SAKURA KINOMOTO!- Lian alzó los brazos mostrando finalmente esa masa de energía tan inestable y esperando ansiosamente a ser lanzada, su voz fue la que hizo que ambos castaños abrieran los ojos y se fijaran en que Lian iba a dar el golpe final -¡PROMETO CUIDAR BIEN DE TUS CARTAS, DE TUS GUARDIANES Y DEL YUKAKU...HASTA NUNCA...MAESTRA DE LAS CARTASS!- el ataque fue lanzado y viajo con lentitud hacia Sakura, Lian no llevaba prisa en acabar con la chica.
- ¡NOOOOOO!- Shaoran gritó con fuerza y una luz lo rodeo por completo, lo siguiente que supo fue que estaba frente a Sakura a escasos centímetros, mirándola con los ojos aún vidriosos, unos ojos que se despedían del amor de su vida mientras el ataque venía por su espalda.
Sakura abrió los ojos desmesuradamente al ver a Shaoran aparecer de repente ante ella -Noo...¡NOOOOOOOOOOOOOOO!- gritó Sakura cuando sintió el ataque ya sobre ellos. En ese momento la carta de la esperanza se activó y una luz cegadora rodeo a ambos castaños, congelando el tiempo por una fracción de segundo, lo suficiente para...cumplir finalmente con alguna de las predicciones.
- Te amo- Sakura había logrado liberarse del hechizo de la mujer, la carta esperanza le había dado el instante necesario y justo antes de que el ataque hiciera contacto para empujar a Shaoran un lado, todo parecía tan surreal, tan lento; ambos chicos rodeados sólo por una luz blanca, todo era como en cámara lenta. Shaoran no supo lo que paso, sólo abrió los ojos lo más que podía mientras caía al suelo lentamente y veía a Sakura mirarlo por última vez. Un segundo la vio, otro ella lo lanzaba fuera y al otro todo volvía a su velocidad normal y Sakura recibía de lleno aquel ataque despidiéndose con un "Te amo". ¿Así acaba su historia? ¿Ella...sin vida? ¿Él sin poder evitarlo?
- ¡¿Qué, pero qué paso?!- Lian sólo había visto dos luces brillar una después de la otra, le pareció ver al mocoso Li con la Maestra de las Cartas, tratando de salvarla -¡ES UNA TONTA!- festejó la mujer cuando finalmente vio a la chica de ojos verde tirada en el suelo sin vida, el sueño mostrado a Shaoran resultaba ser el correcto. Su presencia había desaparecido por completo.
Todos los demás presentes desde su lugar abrieron los ojos al ver a la ojiverde en el suelo. Tomoyo perdió el control y con los ojos llenos de lágrimas intento echarse a correr hacia la castaña siendo detenida por Eriol quien la detuvo tomándola por el estómago. Yue a su vez forcejeaba con Touya para evitar que cometiera una tontería, Ruby Moon y Spinnel hacían lo mismo con Kerberos y MeiLing abrazaba a la pequeña Hanna quien lloraba con fuerza. Todos estaban con lágrimas en los ojos y unos enloqueciendo por completo, pero entonces Yue empezó a desaparecer al igual que Kerberos, sus cuerpos se empezaron a transparentar, más y más. A lo lejos Shino Oyaji apretaba a su hermana contra sí mientras unas lágrimas también empezaron a bajar por su rostro lentamente.
- ¡No...no...no!- Shaoran estaba entrando en shock al ver junto a él a una Sakura inerte -¡NOOOOOOOOOOOOO!- gritó lo más fuerte que pudo y de inmediato la tomo en sus brazos -¡SAKURA, DESPIERTA, DIME QUE ESTÁS BIEN!- empezó a zarandearla tratando inútilmente de que abriera los ojos -¡NO PUEDES IRTE, NO TE LO PERMITO!- la apretó contra si llorando todo lo que su corazón se lo permitía, un corazón totalmente destrozado -¡SAKURA, SAKURA, SAKURAAAAAAAAAAA!- la volvió a separar un poco de sí, la miró con infinita ternura, le limpió las lágrimas que no habían terminado de salir de sus ojos -¡¿POR QUÉ?!- sollozó con fuerza poniendo su rostro contra el de la chica. Un humo empezó a salir de Shaoran, sin él notarlo siquiera -...Por...qué...- lo dijo ahora en un susurro cercano a sus labios y el humo empezó a pasar hacia la chica -...Por...qué...- volvió a repetir pero esta vez terminando de juntar sus labios en un suave y último contacto, un contacto donde los labios de ella ahora estaban inertes y fríos, con sabor a muerte.
Humo.
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Humo.
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Humo.
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Humo.
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Humo.
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Humo.
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Humo.
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Humo.
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Humo.
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Humo.
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Humo.
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Humo.
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Humo.
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El humo terminó por pasarse a Sakura.
- Te amo- Shaoran susurró aún contra los labios de la castaña completamente perdido en el dolor e inconsciente de lo que pasaba a su alrededor, no escuchaba nada, no sentía nada, no veía nada, para él sólo estaba ese pequeño cuerpo frío contra el suyo, Sakura y nada más que eso. No pudo notar que un humo medio transparente los había rodeado a ambos, no pudo escuchar los alaridos de aquella mujer que quitará la vida a lo más importante en su vida al ver aquel humo rodearles, no pudo ver como los ataques que lanzaba la hechicera eran completamente rechazados por alguna barrera invisible que ahora los protegía y mucho menos pudo sentir como un extraño calor empezaba a sentirse contra su cuerpo.
- Yo también te amo-
Esas palabras taladraron su corazón, aún podía imaginar a Sakura responder con exactamente esas palabras, con ese mismo tono, con esos dulces labios. Unas palabras que nunca volvería a escuchar, pero que su cabeza y sus sentidos se empeñaban en mostrarle. Porque Sakura ya no estaba con él y nunca volvería a estarlo. Pero su mente se empeñaba en jugar sucio, torturándolo aún más, y pudo sentir como si el calor de la mano de Sakura alcanzara su mejilla, ese calor que tanto le gustaba y que sólo ella podía emanar. Entonces su mente se paralizó, ese contacto se sentía tan real...tan humano...tan vivo. Abrió finalmente los ojos y lo único que pudo encontrar fue ese par de esmeraldas mirándolo con infinito cariño y amor.
- ¿Estoy soñando?- dijo sin creer lo que veía, esos hermosos ojos mirándolo a él, y sólo a él, nooo, eso no era posible, esos ojos no volverían a verlo, se habían cerrado por completo y nunca volvería a verlos, tenía que ser un sueño, el dolor empezaba a volverlo loco.
- Shaoran...- otra vez esa voz, su voz, Sakura le volvía a hablar. Todo él estaba congelado sin poder reaccionar pero entonces vio que esos ojos esmeraldas se nublaban un poco y empezaban a llenarse de lágrimas; eso fue el detonante para que la mente de Shaoran reaccionará, la atrajo hacia él con fuerza y la abrazo como si su alma se fuera en ello, comenzando de nuevo a derramar lágrimas. La escuchó sollozar y apretarse a él aún más si era posible. Y así se quedaron por unos segundos, sólo ellos dos, sintiendo el calor del otro, si, calor, el calor de la vida; no el frío de la muerte, no, sólo el calor de dos cuerpos fundiéndose en un abrazo.
Tomoyo lloraba ahora de alegría en los brazos de Eriol al ver que Yue y Kero volvían a la normalidad, todos habían comprendido que de alguna forma Shaoran había traído de vuelta a la chica, y ese humo a su alrededor tenía mucho que ver. Touya por su parte estaba ya hincado en el piso con las manos en el suelo respirando tranquilamente, primero perdía a su hermana y luego a su mejor amigo, pero algo había pasado, ¡un milagro! Un verdadero milagro.
Y era verdad el humo que rodeaba a ambos chicos era el que estaba logrando el milagro, fue entonces cuando el humo se fue comprimiendo de nuevo hasta llegar a desaparecer en el interior de Sakura, quien aún estaba abrazada con fuerza al castaño.
- Pensé que te había perdido- Shaoran acariciaba sus cabellos con devoción sin parar de llorar -Pensé que me moría contigo-
- Estoy aquí- Sakura se separó un poco del castaño, lo tomo por las mejillas y lo hizo mirarla detenidamente, haciéndole ver que ella estaba allí con él y lo más importante, viva. Lo beso delicadamente, un beso corto y dulce que demostraba todo el amor que le tenía, para después con una sonrisa limpiarle las lágrimas delicadamente -Estoy aquí- le reafirmó y Shaoran sonrió por igual, una sonrisa que reflejaba el gran alivio de verla de nuevo con vida. En ese momento un brillo salió del báculo y rodeo a Sakura y el humo que se había adentrado en ella la rodeo por igual, de inmediato la sucia ropa de Sakura empezó a cambiar, cambiaron de una forma mágica y desvaneciéndose. - ¿Qué es esto?- se vio Sakura a sí misma.
- ¿Qué fue eso?- también preguntó Shaoran al ver a Sakura ahora en un bello y delicado vestido blanco, parecía un ángel con esas ropas tan finas y delicadas. Un hermoso vestido con holanes blanco con tonos verdes bastante suelto y en la parte de arriba adornado con un listón a forma de mangas y cuello chino en la parte de arriba; además unos hermosos listones adornaban su cabello y caían perfectamente dándole el aspecto de un ángel.
Pronto sus dudas se aclararon, finalmente ambos pudieron regresar a la realidad y escuchar los alaridos que estaba dando Lian Oyaji desde los cielos.
- ¡ESO NO PUEDE ESTAR PASANDO, LOS PODERES DEBERÍAN ESTAR CONMIGO, NO CON ELLA! ¡TE ODIO SAKURA KINOMOTO, TE ODIOOOOO!-
- ¿Poderes?- se cuestionó Sakura y entonces un pequeño hilo de humo apareció frente a ambos castaños.
- Yo soy la estrella del dragón- aquel humo empezó a emitir una bonita voz -Mucho gusto en conocerlos y gracias por traerme de vuelta- hablaba a ambos castaños.
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
- ¿Es cierto eso Hanna?- preguntó Eriol a la pequeña desde su lugar.
- Si, puedo sentirlo, el otro poder ha despertado y de alguna forma ha elegido a Sakura y a Shaoran- la pequeña niña sonrió -Creo que ese poder fue el que trajo de vuelta a Sakura y por eso ahora está con ella más que con Shaoran-
- Eso parece...pero...-Eriol volvió la vista a los castaños preguntándose si todo eso estaba realmente bien.
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
- ¿Nosotros...qué hicimos?- se preguntó Shaoran sin soltar un segundo a la ojiverde, Lian por un momento guardo silencio, ella también quería saber qué demonios había pasado en ese lugar.
- Si, ustedes- continuo la pequeña silueta de humo -Yo la estrella del dragón, en mi estado de sellado siempre soy dividida en dos, siempre ha sido así desde que la primera pareja, una estrella y un dragón, fueron dotados con mi poder. De ahí mi nombre y de ahí que sólo el verdadero y puro amor sea capaz de invocar mi poder-
- ¡Entonces por eso Minaki nunca pudo obtener por completo la estrella del dragón!- Lian empezó a enfurecerse otra vez -¡SIEMPRE FUERON ESOS DOS!- ahora miró por completo a los castaños -¡TONTO PODER!- volvió a estallar en odio puro y de nuevo lanzo un poderoso ataque contra los castaños; pero esta vez todo era diferente.
- Escudo- y con tan solo decirlo, sólo eso, ni un movimiento, ni una carta, y un escudo salió para repeler con gran éxito el feroz ataque de esa mujer. Cuando el ataque se disolvió Lian pudo notar una muy tranquila Sakura mirarla fijamente, sin temor alguno, sin ningún atisbo de desconfianza.
- ¡CÓMO!- se exaltó la mujer.
- Es fácil- Sakura se dispuso a ponerse de pie y se separó de Shaoran poco a poco -Ya no puedes derrotarnos- ahora se dirigió al pequeño humo que estaba frente a ellos -Gracias por salvarme- Sakura paso una mano cariñosamente sobre el humo.
- Gracias a ustedes por liberarme, hace mucho que no veía la luz del mundo y realmente empezaba a dudar que los humanos aún sintieran el verdadero amor. Les deseo lo mejor- y entonces el humo frente a ellos desapareció por completo.
- ¡NO, NO, NO, NOOOOOO! ¡NUNCA ME VOY A DAR POR VENCIDA, PAGARÁN POR LO QUE ME HICIERON A MI Y A MI FAMILIA, PAGARÁN!- Lian estalló por completo y empezó a lanzar ataques por todos lados.
- Luz- invocó Sakura con un movimiento de su báculo y la carta de inmediato y con total rapidez neutralizó cada uno de los ataques que eran lanzados por la hechicera, una lucha entre la luz y la oscuridad.
- Increíble- Shaoran veía alrededor suyo como la carta de la luz se dividía para contrarrestar los ataques, era todo un espectáculo el que tenían en frente, y Sakura frente a él a un escaso paso dándole la espalda se veía bastante tranquila -Así que esta el fuerza de esos dos poderes juntos, realmente increíble-
- ¡CÓMO PUEDES!- Lian se detuvo en seco al ver que ninguno de sus ataques estaban dando resultado y que todo seguía tal y como antes.
- Ya no puedes ganarme- fue nuevamente la respuesta de Sakura.
- ¡NO...NO...NOOOOOOO!- Lian enfureció por completo y esta vez no se dedicó a atacar a los castaños ni nada de lo que había a su alrededor -¡PUES ENTONCES VOY A DESAPARECER TODO ESTO!- alzó las manos y de inmediato un agujero negro se empezó a formar muy por encima de ella, todos abrieron los ojos de inmediato al ver aquella monstruosidad en los cielos.
- ¿Qué es eso?- preguntó Sakura.
- ¡ESO ES SU FINAL, Y DE TODO LO QUE CONOCEN HASTA ESTE MOMENTO, JAJAJAJAJAJA!- se empezó a reír como una desquiciada - ¡ESTE HOYO NEGRO ESTÁ HECHO PARA ABSORBER TODO CUANTO ESTE A SU PASO Y MANDARLO A UNA DIMENSIÓN DE DONDE NUNCA PODRÁN SALIR!- volvió a alzar las manos mostrando la majestuosidad de su creación -¡AHORA ADMIREN Y ACEPTEN EL FINAL!- y con esas palabras un fuerte viento empezó a salir de ese enorme hoyo y empezó a jalar todo cuanto estaba a su paso.
- ¡Cúbranse!- Shaoran gritó mientras traía con sigo a Sakura protegiéndola con su propio cuerpo. Todos los demás empezaron a hacer lo mismo, Yue protegía a Touya con sus alas al igual que Kero lo hacía con la pequeña Hanna. Mientras que Spinnel y Ruby Moon se encargaban de Tomoyo, MeiLing y Ryo, Eriol por su parte se había quedado parado invocando su báculo y seguido invocando una fuerte barrera para proteger a sus amigos.
- ¡Sakura, yo los protejo, tu ocúpate de ella!- le gritó Eriol mientras el viento empezaba a arrancar los árboles de sus raíces.
- Tengo que hacer algo- Sakura se separó de Shaoran y sin siquiera invocarlo unas alas salieron de su espalda, volvió la mirada a Shaoran y este de inmediato vio que sacaba una carta y comprendió.
- No ve vas a dejar atrás esta vez- la agarró por la muñeca y la miro con decisión a los ojos.
- ...Pero...- Sakura sintió su voz temblar, el viento era fuerte y agitaba sus cabellos, vio la mirada de decisión de Shaoran y sus cabellos agitarse con fuerza, hasta en las peores condiciones podía ponerla a temblar de pies a cabeza, ese temblor y ese cosquilleo que recorría todo su ser con tan solo mirarlo a los ojos.
- No me vas a volver a encerrar, no me voy a separar nunca más de ti y no puedo perderte otra vez- lo dijo con toda la decisión que tenía y Sakura simplemente no pudo resistir más esa mirada tan penetrante en ella.
- De acuerdo- le sonrió lo tomo de la mano e hizo que unas alas aparecieran también en la espalda de Shaoran.
- Vaya- se miró hacia atrás el chico para ver las alas que ahora tenía cortesía de Sakura -Serán de utilidad- se rio un poco mientras movía la espalda un poco incómodo.
- Ven ya te acostumbraras- Sakura empezó a volar poco a poco e invitando a Shaoran a volar jalándolo poco a poco con la mano.
- ¡INTENTEN LO QUE QUIERAN NUNCA PODRÁN DETENERLO!- Lian festejaba ya su triunfo -¡Ni SIQUIERA YO PUEDO DETENERLO YA!-
- Ya veremos eso- Sakura llegó a la altura de aquella mujer, dónde el viento era menos intenso que a nivel piso, Shaoran llegó junto a ella.
- ¡AUNQUE ME MATEN, ESA COSA NO SE IRÁ HASTA QUE HAYA ABSORBIDO TODO, YA NO LO CONTROLO!- Lian estaba realmente fuera de sí ya, sólo sabía que era el fin del mundo como lo conocían hasta ese momento, finalmente obtendría su venganza, dulce y tierna venganza.
- ¡No dejaremos que eso pase!- Sakura enfocó la mirada en el hoyo negro que tenía más arriba y miró a Shaoran, un plan se había venido a su mente y ahora con los poderes que tenía sabía que sería capaz de hacerlo.
- ¿Qué es lo que se te ocurre?- preguntó Shaoran viendo que la castaña tenía una idea.
- Esa cosa esta hecha de energía oscura y para acabar con la oscuridad...-
- Necesitamos luz- terminó Shaoran la frase.
- Las lecciones de Clow son de ayuda después de todo- sonrió Sakura mientras concentraba el poder en su báculo que empezó a brillar con bastante fuerza mientras en la punta se iba formando una esfera hasta que tomo el tamaño de una pelota que cabía perfectamente en la mano de una persona.
- ¿Qué haces?- preguntó el chico.
- Sólo un poco más- se notaba que la chica estaba haciendo un gran esfuerzo para conseguir que la pelota se formara con el poder necesario, por primera vez se notó la respiración agitada de la chica junto con el cansancio reflejado en su rostro, era como si formar esa pelota le estuviera sustrayendo su propia energía.
- ¡NO VOY A DEJAR QUE INTENTEN ALGO!- Lian notó que los chicos tramaban algo y se lanzó contra ellos de inmediato.
- Por favor Shaoran, tienes que entretenerla hasta que termine, aún no está listo- Sakura señaló con su vista la pelota que formaba pero de igual forma se veía que se cansaba más con cada palabra que mencionaba.
- Lo haré- Shaoran estaba preocupado por la chica pero confiaba en ella y ahora lo menos que podía hacer para ayudarla era darle el tiempo suficiente para terminar lo que sea que estuviera haciendo.
- ¡NO TE METAS DESCENDIENTE DE CLOW!- Lian le disparó un ataque.
- No pasarás- Shaoran invocó su espada y con ella detuvo el ataque, primero luchando un poco con el y luego devolviéndolo hacia aquella mujer. -Perfecto- Shaoran festejo un poco al ver que era capaz de detener los ataques de aquella hechicera.
Shaoran voló más lejos para llevar la atención y los ataques de Lian fuera del alcance de Sakura, Lian le lanzó más ataques pero ahora el chico se limitó a esquivarlos con agilidad, las alas estaban siendo bastante útiles y eran bastante rápidas.
- ¡POR QUÉ ESCAPAS!- gritó Lian mientras le seguía lanzando más y más ataques sin parar, pero el descontrol de la mujer era tal que había muchos ataques que ya ni siquiera pasaban cerca de Shaoran.
Por su parte Sakura terminaba de construir aquella pelota llena de luz y esperanza, el sudor corría por su rostro -Sólo un poco más Sakura, sólo un poco más- se decía a sí misma para no rendirse, sabía que el mundo dependía de ella y que una gran cantidad de poder de la luz era necesario para lo que quería hacer. Entorno más los ojos concentrándose por completo y entonces un resplandor continuo fue emitido de esa pequeña pelota que ahora terminada parecía de cristal. -Pude hacerlo- sonrió para ella misma y entonces fijo su mirada más arriba hacia aquel hoyo negro, luego recorrió el lugar y vio a Shaoran entreteniendo a Lian -Es ahora o nunca- y entonces con aquella esfera en mano emprendió el vuelo hacía aquel hoyo.
- ¡PERO QUÉ!- Lian no era tonta y vio cuando la maestra de las cartas alzó de nuevo el vuelo con aquel objeto en su mano y con un único destino. Recorrió con los ojos el camino que seguía la castaña, vio que iba directo hacia aquel hoyo y vio con temor que el viento absorbente no parecía jalarla hacía aquella oscuridad.
- Ha terminado- Shaoran también volteó cuando Lian lo hizo y de inmediato comprendió que de alguna forma Sakura lanzaría aquel objeto hacía el hoyo negro para detenerlo.
- ¡NO TE LO PERMITIRÉ!- Lian se quería dirigir de inmediato a detener a la castaña, pero Shaoran no se lo permitió, se paró frente a ella y la reto.
- ¿A dónde crees que vas?- Shaoran le regresó sus propias palabras, pero el odio de esa mujer era tal que de inmediato se volvió a encender, como llamas oscuras rodeando el cuerpo de Lian Oyaji.
- ¡NO TE METAS!- y con un fuerte viento mando en caída a Shaoran hasta que se estrelló con el suelo, por suerte para el ambarino había rodado para evitar una caía más ruidosa, pero cuando volvió la mirada al cielo constató que aquella mujer ya perseguía a Sakura, lanzándole ataques que la chica esquivaba con agilidad y sin detenerse en su camino hacia el hoyo negro. Sakura notó que era perseguida y aceleró el paso pero Lian hizo lo mismo.
Sakura estaba cerca de su cometido, alzó el brazo con la pelota con la intención de lanzarla pero la rapidez de Lian Oyaji fue tal que de inmediato la mano de la hechicera sujeto aquella mano con fuerza.
- ¡TE DIJE QUE NO DEJARÍA QUE HICIERAS ALGO MOCOSA!- le zarandeó el brazo en el aire y Sakura no pudo escapar de su agarre, miró con horror que estaba tan cerca y tan lejos de su cometido, ¿Acaso esa mujer era invencible? ¿Acaso no podían hacer nada para evitar aquella destrucción? -¡AHORA POR QUÉ NO COOPERAS Y ME DAS ESO!- Lian acercó la otra mano para arrebatar aquella pelota, pero al instante siguiente la vio desaparecer de la mano de la chica, quien con un movimiento había logrado aventar la pelota hacia atrás.
- No dejaremos que destruyas este mundo- esa fue la voz de Shaoran que había volado a toda velocidad hacia la castaña, quien había lanzado la pelota en el momento justo en que Shaoran pasaba volando a toda velocidad detrás de ella, justo en el momento indicado para que él la atrapara y siguiera el rumbo hacia aquel hoyo. Lian miró de un castaño a otro, vio la sonrisa de satisfacción dibujada en la ojiverde y vio al castaño alejarse rápidamente de allí; para cuando Lian reaccionó el chico ya estaba frente al hoyo negro -¡Se acabó!- Shaoran vio hacia abajo por última vez y de inmediato lanzo la pelota al interior de aquella monstruosidad.
- ¡No!- Lian miro estupefacta a la castaña sin creer lo que había pasado, soltándola al mismo tiempo
-¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!- gritó con fuerza mientras su máxima creación detenía su destrucción y empezaba a tener una tormenta de luz en su interior, era como si la luz luchara por envolver aquella oscuridad. Se escucharon truenos y rayos blancos se vieron salir de ese hoyo y pronto un silencio, nada pasaba, 1...2...3...4...5...6...7...8...9...10...y entonces una fuerte luz salió despedida de aquella oscuridad, cegando a todos los espectadores.
- Ahora no harás daño a nadie más- Sakura empezó a hablar de nuevo en cuanto la luz se detuvo y mostró que aquel hoyo negro ahora estaba sustituido por un enorme hoyo pero de luz, una luz que emanaba tranquilidad y esperanza. Ahora Sakura veía con cierta lastima a aquella mujer, ahora destrozada en cuerpo y alma, estaba allí de pie flotando en el aire pero en posición encorvada, como si estuviera ya sin vida. Shaoran llegó pronto junto a ella.
- ¿Está todo bien?- preguntó mirando de igual forma que la castaña a aquella mujer que anteriormente se mostrará tan majestuosa, poderosa, arrogante, egoísta y tan llena de odio, nada de eso se veía ahora, sólo se veía una masa de odio sin intenciones de atacar. -¿Qué haremos con ella?-
- La luz se encargará de ella, su alma ya no tiene salvación en este mundo y por seguridad debe ser encerrada para que no vuelva a reencarnar- Sakura vio hacia la luz encima de ellos -La esfera que lanzaste convirtió al hoyo negro en luz, pero su función es la misma, absorber, sólo que ahora absorberá aquella manifestación de odio puro, y en este mundo sólo esta mujer ha sido capaz de controlar el odio para su propio beneficio- Sakura dio una última mirada a aquella hechicera, pero su respiración seguía siendo un poco acelerada y el sudor seguía corriendo por sus sienes.
- Entonces...realmente se acabó- Shaoran tomo la mano de la chica y ella lo volteo a ver.
- Si, el mundo ya no volverá a conocer nada de Lian Oyaji, nunca más- Sakura no estaba muy contenta de hacer eso pero parecía que era lo necesario.
- Es la única forma de que esa mujer no vuelva a hacer daño, hiciste lo que tenías que hacer- Shaoran la comprendió de inmediato, con sólo verle la mirada veía que Sakura no estaba feliz con lo que hacía, ella no era partidaria de los castigos, pero aquella mujer, aquella alma había sido consumida por completo por el odio y no había regreso alguno. -Hiciste lo correcto- le volvió a decir tomándola con más fuerza de la mano, demostrando todo su apoyo.
- Gracias- contestó la ojiverde y acto seguido la luz empezó a sacar otra vez un fuerte viento, pero ahora el viento no dañaba a nadie, incluso Eriol había bajado por completo su escudo y ahora todos ellos empezaban a caminar lo más cerca de sus amigos. En cambio el viento sólo pareció afectar a Lian Oyaji, el centro de completo odio, y poco a poco la luz empezó a reclamar lo que por derecho le correspondía, aquella mujer empezó a ser absorbida.
- Nunca dejaré de odiarte- Lian alzó una última vez el rostro ahora viendo con detenimiento a la castaña, era su final, era arrastrada hacia la luz pero ni así dejaba que el odio la consumiera, un alma perdida, una vida sin retorno, era su final.
- Aun así te perdono- le gritó Saura mientras aquella mujer estaba a punto de ser consumida por la luz, Lian Oyaji abrió los ojos un poco sorprendida pero de inmediato volvió a su mirada fría de siempre.
- ¡Estúpida!- fue su última palabra antes de desaparecer por completo e ir hacia su castigo de aislamiento, no volvería a ver el mundo, nunca jamás aquel odio volvería a ver la luz, jamás.
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Muy a lo lejos, y escondiendo su presencia de todos los allí presentes estaba la imponente Señora Li junto con su fiel servidor Wei, la señora se había encargado de la seguridad de ambos mientras sucedían los ataques y la amenaza del hoyo negro.
- Al fin terminó señora- empezó a hablar Wei.
- Si Wei, al fin todo ha salido de acuerdo al plan- en su mirada ya no había esa fuerza y esa majestuosidad de siempre, por primera vez se veía a Dama Li tranquila y aliviada de que todo y todos estuvieran bien, todo estaba en manos de su hijo y la maestra de las cartas, ella sólo los había guiado en la dirección correcta y ahora esa malvada hechicera ya no haría daño nunca más -Ven Wei, tenemos que acabar de colocar las últimas piezas sobre el tablero-
- ¿Iremos con los jóvenes, señora?-
- Si Wei, tenemos que salvarla- en ese momento señalo hacia el cielo donde aún se encontraban los dos castaños, pero algo no iba bien por allá arriba.
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- Al fin terminó- suspiró Sakura aliviada, mientras el hoyo de luz acababa de desaparecer.
- Si, se acabó- le respondió Shaoran.
- ...Shaoran...- llamó la castaña en un susurro y entonces el castaño vio como la castaña se desvanecía, de inmediato la capturo con sus brazos pero fue inútil pues al mismo tiempo las alas desaparecían y ambos se encaminaron a un caída en picada.
- ¡Ya los tengo!- Anunció Eriol mientras con rapidez capturo a los castaños dentro de una cómoda cama de aire que los llevo hasta el suelo delicadamente -Gracias a Dios que los atrapé a tiempo ¿Qué paso?- preguntó de inmediato el ojiazul llegando a la altura de Shaoran que sostenía a Sakura en brazos inconsciente.
- ¿Sakura...Sakura?- llamó Shaoran sin recibir respuesta, pero era evidente que algo no estaba bien, la chica sudaba, respiraba con dificultad y parecía tener como pesadillas pues se retorcía un poco -¡Maldición, ahora qué te pasa!- la zarandeo un poco sin éxito alguno.
- ¡Oh por Dios Sakura!- Tomoyo llegó de inmediato también y se acercó lo más posible a su amiga, le toco la frente y se alarmó -¡Está ardiendo en fiebre!- Shaoran volteó la mirada hacia Eriol, una mirada de preocupación, pero con esa mirada vio con claridad lo que empezaba a formularse en la mente del inglés.
- ...Sakura- Shaoran le acarició suavemente una mejilla en comprensión a lo que sucedía.
- ¿Ahora qué le pasa?- preguntó Meiling mientras los allí presentes con magia parecían analizar la situación y a Sakura misma.
- ¡¿Qué le hiciste a mi hermana mocoso?!- Touya tenía intención de lanzarse contra el castaño pero la voz de Eriol lo detuvo al instante.
- Sabía que todo no podría salir tan bien- empezó a hablar la reencarnación de Clow y de inmediato todos le pusieron atención.
- ¡Tenemos que llevarla a un hospital, no aguantará esta fiebre mucho tiempo!- Tomoyo estaba más que angustiada ante la condición de su mejor amiga.
- Eso no nos servirá de nada- Eriol le puso una mano en el hombro a la amatista para controlarla un poco.
- ¿Estás loco inglés o acaso ha perdido un tornillo?- otra vez Touya empezaba a desesperarse.
- Lo que Sakura tiene no es físico, es mágico, su cuerpo no está soportando a ambos poderes- finalmente habló Shaoran pero sin dejar de ver a Sakura un minuto, había comprendido eso al ver la cara de Eriol y por eso volteó a verlo -¿O me equivoco?- por la expresión de asentimiento del inglés, no se había equivocado.
- No te equivocas, el cuerpo de Sakura no está listo para controlar tanto poder y si no hacemos algo...- su mirada azul se volvió sombría, no se animaba a finalizar su oración -...Además fue gracias a ese gran poder que Sakura pudo volver de la muerte, no sabemos que puede pasar si este poder pierde el control-
- ¡Si puedo hacer algo para ayudar a Sakura lo haré, después de todo soy la guardiana de esos poderes que le están haciendo daño!- esa había sido la pequeña voz de Hanna que al ver el peligro en su amiga había despertado a todos de repente -¡Díganme si puedo hacer algo!- miró la pequeña a los allí presentes pero nadie parecía poder darle la respuesta, nadie parecía saber qué hacer en esos casos, eran muy pocos los conocimientos que tenían acerca de esos poderes milenarios. La niña parecía querer empezar a llorar pues no sabía qué hacer para ayudar a su amiga y todos parecían estar en la misma situación, Pero cómo un rayo esperanzador una voz llamó la atención de todos los allí presentes haciéndolos girar la cabeza.
- Sé lo que tienes que hacer para salvar a Sakura Kinomoto-
Todos abrieron los ojos al ver a la dueña de aquella frase que llegaba con su tranquilidad y elegancia de siempre.
- ¿Madre?- quizá el más sorprendido de allí era el mismo Shaoran al ver a su madre detrás de ellos con la aparente solución a sus problemas. -¿Qué hace aquí?- pero su pregunta no fue respondida pues de inmediato la matriarca de los Li se abría paso hasta el centro donde estaba la pequeña Hanna.
- ¿Eres la guardiana cierto?- preguntó Dama Li poniéndose a la altura de la pequeña y mirándola directamente a los ojos, pero no con un aire de autoridad si no con uno más dulce y compasible. Shaoran se sorprendía aún más de verla allí y en esa actitud, al igual que todos los demás que habían guardado silencio al ver a la gran señora llegar hasta ellos.
- Sí, soy yo- Hanna miro con curiosidad a esa imponente señora que tenía frente a ella, aunque supo que podía confiar en ella -¿Cómo podemos ayudar a Sakura?- volvió a preguntar la niña ahora directamente a Dama Li.
- Tienes que sellar ese gran poder-
- ¿Sellarlo?- se preguntó la niña a sí misma y pareció analizar lo que le decía -¡Pero si hago eso Sakura podría morir, fue gracias a los poderes que Sakura no murió!- se alarmó la niña comprendiendo rápidamente el comportamiento de los poderes. -¡Yo no podría hacer eso!-
- Quien dijo que había que sellar los dos- Ieran Li miró con un aire de conspiración a la niña y un aire de que sabía la respuesta correcta -Que yo sepa, sólo uno de los poderes es el que trajo a la señorita Kinomoto devuelta a la vida- le sonrió para que la niña captará el mensaje.
- ¡El Yukaku!- rápidamente reaccionó la niña.
- Tiene sentido, el Yukaku no tiene ninguna relación directa con Sakura, sólo era un poder encerrado en las cartas, pero las cartas funcionan perfectamente sin necesidad del Yukaku- analizó Eriol en voz alta y luego volteó a ver al castaño con una sonrisa astuta -Además la estrella del dragón es un vínculo más entre nuestros queridos amigos-
- Bien, ahora ya sabes lo que tienes que hacer- Dama Li volvió la mirada a la niña y se iba a poner de pie para partir pero una manita la detuvo por el brazo.
- Pero yo no sé cómo hacer para sellar un poder, puedo sentir ambos poderes dentro de Sakura, pero no sé cuál es cual- la niña empezaba a llorar de impotencia -¡Y si mató a Sakura!-
- Eso no pasará- de nuevo estaba allí esa Ieran Li tan dulce y paciente. -Te he estado observando y sé que eres una guardiana muy capaz, sólo tienes que desearlo con todo tu corazón y podrás sellar el poder correcto.
- ...Pero...-dudo la niña y en ese momento otra persona con ojos amatistas se volvió a su altura.
- Sakura siempre triunfo porque todo lo hacía deseándolo fuertemente con su corazón- Tomoyo vio con ojos de esperanza a la niña -Por favor Hanna...eres la única que puede ayudar a mi mejor amiga- le pidió Tomoyo de todo corazón -Todos sabemos que puedes hacerlo si te lo propones- paseo la mirada por todos a su alrededor y Hanna hizo lo mismo deteniendo su mirada al encontrarse con unos ojos color ámbar que más que nadie le pedían que ayudara a la castaña, finalmente Shaoran asintió con la cabeza, ese simple gesto era suficiente para decir que él también confiaba en la niña.
- Ya verás que todo saldrá bien- le animó de nuevo Tomoyo.
- Lo haré- dijo con decisión la niña ahora segura de que ahora era la única que podría ayudar a Sakura y haría lo que fuera para salvar a su amiga. Ante eso todos sonrieron y Dama Li sin decir más se puso de pie y se alejó unos pasos.
Todos se alejaron lo suficiente para darle espacio a la niña quien se acercó hacia Shaoran que no había soltado ni un minuto a Sakura.
- Te prometo que la traeré de vuelta- de nueva cuenta la niña emanaba ese aire de madurez que no era propio de su edad.
- Sé que lo harás- le respondió el castaño con calidez.
A continuación Hanna cerró los ojos e increíblemente su poder empezó a emanar de ella, era un poder cálido y pacífico, todos pudieron sentirlo de inmediato. "-Lo que más deseo con todo mi corazón es que Sakura viva, lo que más deseo con todo mi corazón es que Sakura viva, lo que más deseo con todo mi corazón es que Sakura viva-" Se repetía una y otra vez la niña dentro de su corazón y con cada vez que lo repetía el poder en ella se manifestaba más y más hasta alcanzar su máximo esplendor.
- Ya lo siento- Hanna abrió los ojos y miró a Sakura -Siento al Yukaku con claridad-
- Pronto estarás bien- Shaoran sonrió ante las palabras de la niña y acarició con devoción los cabellos de Sakura. En ese momento sintió como ambos poderes empezaron a mostrarse y cerró los ojos tranquilo de que ahora todo estaría bien.
- Yukaku- empezó a mencionar la niña -Tu misión en esta era ha terminado- en ese momento sólo el Yukaku empezó a brillar y mostrarse más, poco a poco la luz que se había adentrado en el báculo de Sakura en un principio, ahora salía de la llave que colgaba de su cuello hasta quedar suspendida en el aire entre la pequeña Hanna y los castaños. Hanna y Shaoran quedaron prendidos por un momento de la belleza y calidez de aquella luz pero tenían que continuar. -Yo la guardiana en turno, he decidido que tus servicios no son más requeridos- Hanna se estaba mostrando seria y con mucha autoridad, además de parecer tener el conocimiento de toda una vida.
- Como usted ordene- respondió el Yukaku con mucho respeto, la niña asintió con la cabeza regresando así la muestra de respeto hacia el poder milenario -Me retiro- y entonces la luz del Yukaku salió despedida hacia el aire donde se dispersó de un momento a otro hacia algún lugar desconocido esperando algún día ser encontrado por alguien digno de su poder.
- Lo hice- Hanna cayo de rodillas bastante agotada por el poder que había empleado, no estaba acostumbrada a ese tipo de demostraciones de su propio poder, poder que ni siquiera sabía que tenía.
Todos habían estado muy silenciosos observando con cuidado, y cuando vieron que aquella luz desaparecía, inmediatamente empezaron a acercarse a los involucrados.
- Ya no tiene fiebre, sólo está dormida- comentó Shaoran a los demás mientras todos se acercaban y él sentía la frente de Sakura. Suspiró lo más aliviado que pudo, Sakura ahora estaría bien. -Gracias- miró directamente a Hanna mientras era cargada por Ryo, la niña le sonrió y le asintió con la cabeza antes de quedarse dormida en los brazos del chico.
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Pero no todos se habían acercado hacia la castaña y la pequeña niña, en cambio Ieran Li en cuanto vio que la luz del Yukaku desaparecía dio media vuelta y empezaba a emprender su camino de vuelta a casa. Su misión en todo eso había terminado.
- Espere por favor- le llamaron por la espalda.
- Ya no tengo nada más que aportar, todas la piezas están ahora en su lugar- Dama Li se volteó y se encontró con la mirada llena de preguntas de Eriol Hiraguizawa.
- Entonces era usted la que estaba moviendo los hilos del destino- más que una pregunta era una afirmación por parte del ojiazul.
- Tan perceptivo como Clow- fue lo único que contestó aquella dama.
- Ya se me hacía raro que Sakura y Shaoran estuvieran separados, usted lo planeo todo...pero...¿por qué?- era la pegunta que no tenía respuesta aún para Eriol.
- La visión de la llegada de esa mujer llegó a mí mucho antes de que llegará a Sakura Kinomoto, una cosa me llevó a otra, hasta que comprendí que uno de ellos tenía que morir, en todos los escenarios Sakura Kinomoto era la víctima. Entonces entendí que tenía que hacer algo y que la única forma de ayudar sería separándolos-
- Podría haberles dicho eso desde un principio- Eriol sonó un poco molesto pero Dama Li lo miró con comprensión y un poco de culpa.
- No podía, sabía que el poder que podría ayudarles a evadir la muerte estaba dentro de ellos...pero también sabía que sólo despertaría ante la demostración más pura de amor, conozco a mi hijo mucho más de lo que él cree y sé que le cuesta expresar sus sentimientos, pero...- la mujer suspiró con pesar, con la culpa todavía en ella -El temor de perder a la persona más importante de tu vida hace que sepas valorarla y amarla como nada en el mundo. Si ellos hubieran sabido mis intenciones desde el principio...-
- No habrían dado todo de sí para salvar a su ser querido- respondió Eriol entendiendo de inmediato todo, encajando todas las piezas dentro de su cabeza.
- Intenté separarlos por la vía común, pero no funciono, tuve que tomar medidas drásticas y supe entonces que sólo el propio amor por el otro los haría renunciar a estar juntos. Les mostré visiones diferentes, primero a mi hijo y luego de su rompimiento, a la señorita Kinomoto. Les mostré que su amor era tan fuerte que sólo los llevaría a la muerte, que el otro era capaz de dar la vida por proteger a su persona más querida-
- El estar separados sólo reforzó más su amor, por eso ambos estaban muy empeñados en estar separados, querían salvar a la persona más importante para ellos- Eriol comprendía el extraño comportamiento de sus amigos, ambos sin querer estaban tratando de protegerse.
- Sabía que estaba manipulándolos, pero alguien tenía que hacer el papel de mala. Sólo espero que algún día puedan perdonarme por lo que hice- Dama Li mostró un rostro sombrío.
- Ellos no son personas rencorosas- reconfortó un poco Eriol.
- Lo sé, pero aun así no soy capaz de darles cara, no por ahora- la culpa aún estaba dentro de ella.
- Comprendo, pero ellos tienen derecho a saber, su aparición repentina hace rato ha dejado muchas preguntas a su hijo y yo no soy como usted para callar la verdad- enfrentó Eriol.
- Lo sé, y no me opongo si usted decide contarles todo lo que le acabo de decir, no esperaría menos de la reencarnación de Clow- Eriol asintió con la cabeza ante el permiso de aquella mujer para contar la verdad a sus amigos -Con permiso- Ieran Li hizo una reverencia y volvió su rumbo hacia donde ya la esperaba Wei con el auto listo para partir.
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- ¿En dónde estabas?- preguntó Tomoyo al ojiazul en cuanto lo vio de nuevo con ellos -Vamos a dejar a Sakura y a Hanna a casa-
- Ya te lo contaré, ahora llevemos a nuestras amigas a casa, se merecen un gran y largo descanso ¿no lo crees?- Eriol le sonrió le tomo el rostro y la beso delicadamente -Me alegra que todo saliera bien- comentó al separarse de ella.
- ¿No hiciste eso para que me olvidará de preguntarte después que estabas haciendo, cierto?- le preguntó Tomoyo con una sonrisa divertida.
- No lo haré, te contaré, lo prometo...pero no es momento para eso, ahora sólo debemos estar agradecidos de que todo haya terminado por completo-
- ¿Por fin terminó?- preguntó Tomoyo como no creyendo que finalmente ahora estarían las cosas en paz.
- Si...pequeña...ya terminó- le acarició una mejilla y le sonrió como nunca antes lo había hecho.
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Se oyeron unos golpes a la puerta del cuarto de la castaña y con el permiso de Sakura está se abrió y se encontró con sus amigos, Mei y Ryo.
- ¿Estas lista Sakura? No queremos llegar tarde a la fiesta de cumpleaños de la pequeña Hanna- le había dicho su amiga después de saludar. Sakura estaba terminando de guardar unas cosas en su bolsa. -Ya mismo estoy terminando- Les sonrió Sakura con su humor ya habitual, ahora después de los acontecimientos todos ellos podían disfrutar al fin de sus vacaciones de verano y que mejor que en compañía de los amigos, aunque aún había un dejo de tristeza en los ojos esmeraldas.
Había pasado ya una semana desde que habían terminado con aquella mujer pero algo hacía falta aún en la vida de Sakura, lo último que recordaba era aquel hoyo de luz que llevará con sigo a Lian Oyaji, y luego a Shaoran diciéndole algo como que al fin todo había terminado y luego nada. Lo siguiente que supo fue que estaba en su casa, despertando y encontrándose sola con Kero quien la había invadido de inmediato con preguntas acerca de cómo se encontraba, si se sentía bien, si le dolía algo, etc, etc, etc; ella de inmediato lo había calmado diciendo que lo único que tenía era un ligero dolor de cabeza ahora que la mareaba con tan tantas preguntas. Pero la preocupación no era para menos y ella lo sabía así que de inmediato hizo las paces con el guardián y lo estrujo en sus brazos para demostrarle la buena condición en la que estaba. Después tuvo que dar las mismas explicaciones hacia su hermano que por primera vez no se mostró enojado, sino al contrario pues al parecer el golpe de ver a su hermana sin vida le había dado en lo más fondo logrando que por al menos durante la recuperación de Sakura él se mostrará amable y condescendiente con su hermana. Con su padre fue otra cosa, al momento en que llego y la abrazo ambos Kinomoto rompieron en lágrimas, después de que le contarán lo sucedido Fujitaka no pudo evitar las lágrimas de alegría de poder tener aún a su hija con él.
Después de eso, los primeros días en cama no los paso tan mal, recibió las visitas constantes de Yukito, Eriol, Tomoyo, Mei, Hanna y hasta Ryo quienes le animaban y hacían pasadero el tiempo que su familia le obligaba prácticamente a guardar en cama. Después de eso pudo pasar unos días más tranquila, limpiando, cocinando, incluso disfrutando de un libro que su mejor amiga le había dado para matar el tiempo; pero había una persona que aún no hacia acto de presencia en su vida, pensaba que después de lo que habían pasado todo volvería a empezar con ellos, pero no había sido así.
- Oye Mei...- empezó a decir Sakura sin mirarla a los ojos, y deteniendo todo movimiento de guardar algo. Mei comprendió de inmediato a lo que iba la chica pues ya le había preguntado la primera vez que la vio después de despertar.
- No Sakura- le respondió con un poco de comprensión y tristeza en los ojos -Sigue encerrado en su cuarto, come solo y sale por unos minutos para lo necesario, después vuelve a encerrarse. Tía tampoco hace algo por sacarlo de allí- explicó la chica.
- Comprendo- la mirada de Sakura se entristeció un momento, no volteó ni un segundo a verlos y luego volvió de inmediato a terminar de guardar sus cosas, cómo si no hubiera preguntado nada, cómo si él no existiera. -Vamos Kero tenemos que irnos, Hanna nos espera- Sakura le apremió y el guardián también vio a Sakura con un poco de comprensión, él sabía que a Sakura le faltaba algo y ese algo era Shaoran Li; pero no dijo más y decidió a meterse en el bolso como Sakura le indicaba. -Bien, vámonos ya- Sakura salió muy de prisa de su propio cuarto intentando ocultar su repentina tristeza.
- ¿Crees que arreglen las cosas?- le preguntó Ryo a la chica.
- Si, pero sólo quisiera que mi tonto primo no fuera tan terco- suspiró la chica -Sólo esta haciendo las cosas difíciles, estos chicos me van a sacar de quicio- se enojó un poco Mei y Ryo la tomo por la mano.
- Sólo necesitan tiempo, vamos- Ryo sonrió y la jaló para que fueran escaleras abajo.
- Tiempo, esos siempre pierden el tiempo, no sabes cuánto les tomo aceptar sus sentimientos cuando éramos niños, ¡esos dos son unos torpes!- Mei ahora ya se reía y volvía a hablar con la energía de siempre.
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Ya en casa de Hanna, Sakura parecía recobrar su habitual energía, Eriol y Tomoyo también estaban allí y junto con Hanna festejaban el cumpleaños de la pequeña guardiana. Brindaron a la salud de Hanna y también brindaron porque ya al fin tendrían un poco de paz en sus vidas; jugaron un rato, comieron pastel y golosinas y disfrutaron de la calurosa tarde que tenían frente a ellos con refrescantes jugos. De repente la castaña se sintió un poco ajena a todo eso, desde el marco de la sala notó como todos sus amigos disfrutaban del día, todos menos uno, eso fue como un balde de agua fría, se sostuvo del marco un instante y decidió salir a tomar un poco de aire por lo que salió al pórtico con cuidado de que no la vieran, cosa que fue en vano.
- Ya me encargo yo- Eriol puso una mano en el hombro de Tomoyo que ya iba a seguir a su amiga, la amatista tenía preocupación reflejada en el rostro debido a todo lo que le había contado Eriol hace unos días, pero el tranquilo semblante del ojizaul la calmó un poco; entonces él decidió seguir a la castaña.
- Pensé que nadie me había visto- dijo Sakura recargada en el barandal y de espaldas al chico.
- Vaya- Eriol se paró un momento sorprendido de la habilidad de su amiga, realmente se había vuelto muy fuerte, estaba orgulloso de ella. -Realmente te has vuelto fuerte pequeña Sakura- le dijo llegando junto a ella y recargándose él de espaldas al barandal. Sakura no se movió de su lugar y así se quedaron un rato, respirando simplemente la brisa veraniega de ese momento.
- Lo extrañas ¿cierto?- Eriol recomenzó la plática con una pregunta a la que la respuesta era obvia.
- No sé qué es lo piensa, Meiling me ha dicho que no ha salido de su cuarto desde aquel día- Sakura respiró profundo el aire con aroma a flores del pequeño jardín frente a ellos.
- Después de que Hanna sellara el Yukaku, él mismo se encargó de que estuvieras bien hasta llegar a tu casa, luego se marchó sin decir más- explicó un poco el ojiazul.
- Lo sé, el mismo Kero me lo contó cuando desperté- ahora sí volteo la mirada hacia su amigo. -¿Y qué harás ahora que todo terminó?- Sakura cambio el tema por completo pero Eriol acepto el cambio de tema por el momento -¿Volverás a Inglaterra?- preguntó dudosa, pues sabía que su partida sería un duro golpe para su mejor amiga y más cuando hacía poco que habían empezado su relación.
- No- él también miró a la cara a Sakura -Ahora tengo razones suficientes para quedarme- Sakura sonrió al oír eso y más porque sabía que las razones para quedarse no eran otras que un par de ojos amatistas. -Pasado mañana volveré a Inglaterra pero sólo será un par de semanas, voy a arreglar algunos asuntos allá antes de regresar definitivamente a Japón, estaré de vuelta antes de que inicien de nuevo las clases-
- ¡Me da mucho gusto escuchar eso!- se animó Sakura y lo abrazo efusivamente y él le respondió el gesto con una amplia sonrisa -¡No sabes lo feliz que estará Tomoyo!-
- Por cierto Sakura, ¿qué sabes del joven Oyaji y su hermana?- le preguntó ahora el joven serpándose de la chica.
- Ambos están bien, Shino me fue a ver ayer- recordó un poco la visita del joven rubio -Me contó que planea quedarse un poco por acá, el especialista le recomendó que era lo mejor para que su hermana recupere la memoria, si no funciona volverá a China y probarán allá-
- No será fácil para la joven Oyaji- Eriol se compadecía de aquella joven que ahora pagaba sus maldades con la pérdida de todos sus recuerdos, de toda una vida.
- Shino está cuidando muy bien de ella, me dijo que con el paso de los días va aceptándolo más y que ahora se muestra más gentil y cariñosa con él-
- Quizá este pueda ser un nuevo comienzo para ese par de hermanos- comentó Eriol.
- Se lo merecen, ellos hicieron lo que hicieron por que crecieron con una mentalidad de venganza y odio, nunca supieron lo que era el amor- Sakura entristeció la mirada un poco.
- Al menos hasta que te conocieron, querida Sakura- Eriol empezó a bromear -Mejor dicho al menos hasta que nuestro compañero de clases quedará prendido de tu encanto-
- ¡Oh vamos Eriol!- se sonrojo la castaña.
- Sólo digo lo que mis ojos ven- se defendió un poco el ojiazul pero luego volvió al enseriarse -¿Arreglaron las cosas?- preguntó Eriol pues conocía perfectamente de los sentimientos del chico rubio hacia Sakura y Sakura también los conocía.
- Al principio no quería tocar el tema, no sabía que decirle...- recordó Sakura -...Pero él mismo fue el que empezó a hablar...- suspiró -Me dijo que me quería, que era muy especial para él no sólo porque lo había ayudado a salir de la oscuridad sino por ser como yo era- hizo una pausa, recordaba los ojos azules del chico mirarla con tristeza mientras le decía aquellas palabras -...pero que estaba más que claro a dónde pertenecía mi corazón, que siempre había sido así a pesar de que yo había querido darle una oportunidad y que por eso entendía claramente que sólo podríamos ser amigos- una lágrima solitaria resbaló por la mejilla de la castaña.
- Él sabe que no tiene oportunidad, es un buen chico, fue lo mejor pequeña- Eriol le puso una mano en el hombro.
- Lo sé- se limpió la lagrima que había salido y sonrió -Espero que algún día encuentre a alguien que le quiera cómo nadie en el mundo-
- Descuida Sakura, seguro para cuando volvamos al colegio estará con su habitual humor de casanova- el comentario de Eriol le causo una risilla a la castaña.
- Tienes razón- se rio un poco más.
- Por cierto Sakura...antes de irme...- Eriol volvió a ponerse serio, Sakura sabía que no había escapatoria y Eriol volvería a retomar el tema que tanto quería evitar.
- ¿Tenemos que hablar de eso ahora?- preguntó Sakura queriendo evitar el tema, pero la mirada azul de Eriol no le daría tregua hasta que él tuviera que decir lo que pensaba. Con pesadez volvió a recargarse en el barandal dándole pie a que él chico comenzará a hablar.
- Pequeña Sakura, sabes que siempre me ha sorprendido la fuerza de tu corazón ¿verdad?-
- Siempre me dices lo mismo Eriol- La castaña volvió la mirada al vacío.
- Pero ahora te lo digo más que nunca- Eriol la veía mientras ella no le devolvía la mirada -Sakura, sé las verdaderas razones de que te hayas alejado de nuestro amigo Shaoran- le soltó sin más.
- ¿Cómo dices?- se volteó rápidamente al oír esas palabras.
- Siempre se me hizo extraño que no estuvieran juntos, cuando sus ojos decían todo lo contrario-
- No...No te entiendo- titubeó un poco la castaña.
- Vamos Sakura, sé que te alejaste de él para protegerlo de la muerte- Sakura abrió los ojos ante eso -Pero lo que no sabes es que él hizo lo mismo por ti- Eriol estaba muy tranquilo al decir todo eso.
- ¿Qué?- Sakura pensó haber escuchado mal, no creía lo que escuchaba.
- Escucha Sakura, ayer fui a hablar con él de esto, pensé que quizá cambiaría su forma de pensar pero al parecer sigue siendo muy terco, por lo que ahora te lo digo a ti-
- Espera...espera- se aturdió Sakura y lo interrumpió -¿Dices que fuiste a hablar con él?...¿Cómo, si él esta...?-
- Encerrado, sí lo sé- completo Eriol.
- ¿Entonces?...- se cuestionaba Sakura.
- Digamos que no le pedí permiso para entrar y simplemente me le aparecí- dijo con esa naturalidad tan de él y a Sakura le salió una pequeña gota por la nuca. -La cuestión aquí Sakura es que ambos se alejaron para evitar la pérdida del ser querido-
- ¿Cómo sabes eso, él te lo dijo?-
- No hace falta que me lo diga pequeña Sakura, sus acciones hablaban por sí mismas; bueno te diré que en un principio si tenía mis dudas pero ahora que sé todo lo que paso, todo tiene sentido-
- ¿No te entiendo Eriol?- Sakura seguía sin comprender mucho realmente.
- Pequeña, todo esto paso porque la madre de Shaoran así lo quiso-
- ¿La...madre de...Shaoran?- Sakura estaba asombrada y más atónita quedaría después de que Eriol le fuera contando todo lo revelado aquel día por Dama Li, entonces ella sabía todo, entonces ella había planeado su separación, ella había manipulado las visiones, ella y sólo ella.
- ¿Estás bien?- preguntó Eriol cuando terminará de relatar los acontecimientos y la castaña se hubiera sentado en suelo para evitar un poco el vértigo que empezaba a ser presa de ella.
- Sólo un poco mareada por todo lo que me dices- se sostuvo la cabeza con ambas manos.
- Debes comprender que todo fue por su bien y por el bien del mundo entero, además se podría decir que gracias a ella estás aquí nosotros- se sentó junto a ella y le paso una mano por la rodilla para calmarla un poco.
- Nunca le guardaría rencor por lo que hizo y en parte debo agradecerle- sonrió un poco la castaña bajando las manos de su cabeza -Es sólo que todo esto es tan irreal- dijo Sakura aún sorprendida.
- Sabía que sabrías perdonar las acciones de la madre de Shaoran-
- ¿Dices que le contaste lo mismo a Shaoran?- preguntó de repente Sakura con ojos abiertos.
- Cuando lo supo vi que en verdad le dolió saber eso de su madre, cob el tiempo la perdonaría...pero también vi que no acaba de perdonarse el daño que te hizo, sean las razones que fueran- Eriol la miró con ojos muy cariñosos y Sakura quiso empezar a llorar otra vez, ahora entendía un poco del repentino enclaustramiento de Shaoran, él más que nadie era el que más estaba sufriendo con todo eso.
- ¿Es muy terco verdad?- medio sonrió Sakura tratando de limpiarse las lágrimas.
- Sakura...- Eriol le terminó de secar las pocas lágrimas que habían salido y entonces decidió que había algo más que contar, algo para que Sakura se animara por fin a arreglar las cosas, porque estaba seguro que para que Shaoran hiciera algo tendría que venirse de nuevo el fin del mundo. -Sakura...recuerdas aquella platica que tuvimos cuando fuiste a mi casa para preguntar por la carta LOVE...- Sakura asintió con la mano de Eriol aún en su rostro -Y recuerdas que te dije que en el fondo tú sabías la respuesta, que por ese momento no era necesario que te lo dijera y que si en algún momento veía que aún no lo descubrías y que era necesario que tú lo supieras, yo mismo te lo haría saber-
- Lo recuerdo Eriol-
- Pues bien querida Sakura, creo que ahora es cuando debes saberlo- comenzó Eriol viendo que había captado por completo la atención de la castaña -Pequeña, la noche que llegue y que estuviste a punto de morir, no fui el único que estuvo a tu lado para ayudarte, en esos momentos necesitábamos el poder de la carta LOVE para poder ayudarte, pero desconocíamos su paradero. Entonces...como un milagro, el poder de la carta se activó. Esa noche pude sentir claramente el poder de Shaoran afuera de tu casa, estaba escuchando todo lo que decíamos desde la ventana de tu habitación y aunque intentó ocultar su poder no pudo hacerlo al momento de verte sana y salva- Eriol acarició con inmenso cariño el cabello de la castaña.
-...Entonces...- quiso empezar a hablar Sakura pero la sorpresa la dejo muda nuevamente. Era Shaoran, la carta LOVE había huido con su verdadero amor y resultaba que siempre fue y seguiría siendo él.
- Siempre fue él quien tuvo la carta en su poder, aún después de separarse de ti, aún después de que se empeñó en olvidarte- Sakura seguía sin decir palabra alguna y Eriol continuó -Perdona que no te haya contado antes, pero no entendía sus razones para alejarse de ti de esa forma, cuando sus acciones hacían y decían lo contrario...que él te quería. Y luego tu extraño comportamiento, tú también decidiste alejarte de él repentinamente...si te lo hubiera contado en ese momento estoy seguro que él lo habría negado todo y ni siquiera hubieran intentado darse una segunda oportunidad, pero ahora es diferente, ahora...lo tienen todo para poder ser felices...los dos...juntos-
Esa era todo lo que Sakura tenía escuchar para finalmente decidirse a actuar, había pensado darle su espacio a Shaoran, pero no más.
- Gracias por todo Eriol, eres el mejor- la castaña le dio un gran abrazo a su amigo y de un salto se paró y salió corriendo del lugar. Eriol sonrió al ver la nueva y mejorada actitud de Sakura, era seguro que el enclaustramiento del joven Li no duraría mucho más, por lo que se puso de pie y decidió volver a la fiesta que había dentro.
- Vaya, pensamos que se pasarían afuera el resto de la tarde- empezó a comentar Meiling con su habitual sentido del humor. Pero Eriol no le hizo caso alguno, sólo se limitó en avanzar hasta Tomoyo, todos lo veían con interrogantes, pero al mismo tiempo todos quedaron impactados al ver que alzaba a la amatista del suelo, la atraía hacia él y la besaba como si su alma se fuera en ello.
- ¡Ehhhh chicos, que tenemos niños presentes!- Meiling de inmediato había tapado los ojos de la pequeña Hanna que estaba a su lado riendo ante lo poco que había alcanzado a ver.
- ¡Es que tenemos que festejar!- dijo soltando por fin a Tomoyo quien estaba muy sonrojada ante el acto que no esperaba de su novio.
- Pues podrías festejar con un poco más decencia, no ves que hay una niña aquí presente- respingo Meiling.
- Por mí no hay problema, he visto a Sakura y Shaoran hacer lo mismo- se rio un poco la niña recordando algunas veces en que había espiado a los castaños.
- Esos dos no tienen vergüenza- suspiró Meiling resignada -Aunque es bueno saber que mi primo no es tan lento como pensé- todos rieron ante eso último.
- ¿Y qué se supone que tenemos que festejar?- Ryo atrajo la atención de todos -¿Y dónde está Sakura?-
- Festejaremos que finalmente terminará el enclaustramiento de nuestro amigo Shaoran-
- Entonces Sakura...- Tomoyo volteó a ver a la cara a Eriol y él le asintió con una sonrisa -¡Qué bien!- lo abrazó con alegría por el cuello y todos se alegraron también, Hanna empezó a brincar por todo el salón y Meiling apachurraba a Ryo y lo zarandeaba de emoción. Así todos festejaban mientras Sakura corría a todo lo que sus pulmones le daban para llegar a la casa que tantos recuerdos le traían.
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"-Siempre fue él, siempre estuvo para mí, siempre me ayudó aunque yo no supiera, siempre estuvo sacrificándose por mí-" Esos y miles de pensamientos más llegaban a tropel a la mente de Sakura, Shaoran...su Shaoran había sacrificado su relación para salvarla a ella "- Debió dolerle mucho el tener que alejarse de mí, el decirme todas esas cosas tan desagradables-" Sakura corría y corría mientras que a cada paso que daba se convencía más y más de que Shaoran era una gran persona y que nunca pero nunca lo dejaría ir otra vez. -Espérame Shaoran- se dijo a sí misma sin parar de correr.
Cuando finalmente llegó a la residencia Li, no se detuvo ni un segundo, ni siquiera se molestó en pedir permiso para entrar, cuando Wei le abriera la puerta ella simplemente pasó de largo a toda carrera hacia el cuarto que tan bien conocía. No paro un segundo, ni cuando fue rebotada por un hechizo mágico al intentar girar la manija del picaporte.
- ¡Espere señorita!- Wei llegó de inmediato y la ayudo a pararse -El joven puso un hechizo para que nadie pueda entrar a verle- le explicó rápidamente el gentil hombre.
- En ese caso- Sakura alejó con una mano a Wei e invocó rápidamente su báculo -¡LOCK!- Y la carta de inmediato hizo su parte para finalmente abrir de un jalón la puerta de la habitación. Wei sonrió ampliamente al ver finalmente la puerta de su joven amo abierta y más se alegró cuando la castaña entró rápidamente con decisión.
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Shaoran estaba pensativo, tal y como lo había estado durante la última semana, mirando a la nada desde el balcón de su cuarto, con la mirada en el infinito, perdido en sí mismo. Pero un estruendoso azote lo sacó de sus pensamientos, no se molestó si quiera en darse la vuelta, conocía muy bien esa presencia.
- ¡Se puede saber qué es lo que estás haciendo!- Sakura entró al cuarto hecha una fiera y la puerta se cerró otra vez por acto del hechizo de Shaoran. Pudo observar al chico en el marco de la puerta de vidrio que daba al balcón, de espaldas sin girar a verla.
- Déjame solo Sakura- Shaoran había notado claramente el enfado en la voz de Sakura -Estás enojada, lo sé, no hay nada más que necesite saber-
- ¡Pero claro que estoy enojada!- eso fue como una puñalada más para el dolido corazón de Shaoran, entonces tenía razón, ella al fin de cuentas nunca lo perdonaría. Ya estaba resignado y por eso mismo se había encerrado, para no volver a verla, pero lo siguiente que saliera de la voz de Sakura lo harían tener que voltearse y ver esos ojos esmeraldas -¡Estoy enojada porque te encierras en tu mundo en vez de venir a arreglar las cosas, no pensé que fueras un cobarde!- está bien Sakura quizá se estaba pasando un poco de la raya pero de alguna forma tenía que hacerlo reaccionar, hacer que volteara a verla siquiera, lo conocía y sólo picándole en el orgullo reaccionaría y parecía que finalmente tenía su atención.
- ¡No soy ningún cobarde!- respondió finalmente dándole la cara también exaltado, pero de inmediato se calmó pues vio a Sakura justo frente a él, a unos pasos de él, tan...¿calmada?
- Entonces ¿por qué?- empezó a hablar Sakura pero ahora con una voz más pausada y tranquila atrapando su mirada -¿Por qué te escondiste de mí en esta semana? Todos estos días desde que desperté he recibido el cariño y las atenciones de mi familia y mis amigos- Sakura fue acortando la distancia entre ellos -Pero hubo una persona que nunca apareció- llegó ahora si frente a él -Acaso no te das cuenta que al único que necesitaba en estos días y que necesito para siempre eres tú y sólo tú- lo tomo por la mejilla e inesperadamente lo vio llorar.
- Nunca me perdonaré por todo lo que te hice, fui un completo imbécil- soltó finalmente con lágrimas en los ojos. Sakura enterneció la mirada y lo abrazo, nunca lo había visto de esa forma, generalmente era ella la que lloraba, pero ahora allí estaba él mostrándole finalmente sus más inmensos temores.
- Pero qué terco resultaste- Sakura le acarició los cabellos en una forma llena de tranquilidad y cariño, luego sonrió -Acaso no ves que nunca he dejado de quererte, sé que Eriol te ha contado lo que hicimos por el bien del otro y aún así, después de saber que yo también me aleje de tí por protegerte de la muerte, aún así sigues sin creer que te he perdonado ya-
- Ya te lo contó- Shaoran empezaba a calmarse ante los mimos y las palabras de Sakura.
- Hace unos minutos apenas, pero en cuanto supe comprendí que al parecer sería yo quien tendría que venir a ti-
- Realmente soy un terco de primera- Shaoran finalmente rodeo a Sakura con fuerza y ella se acomodó mejor.
- Un terco de primera- le afirmó enterrando su cara en el hueco del cuello y el hombro. Finalmente respiraba feliz de que las cosas estuvieran en su lugar.
- Te amo- dijo finalmente Sakura contra su cuello.
- Yo también te amo...Sakura- No hubo necesidad de decir más, se quedaron los dos allí sintiendo el cálido cuerpo del otro, transmitiéndose lo mucho que se habían hecho falta, lo mucho que se extrañaban, sólo allí los dos recuperando el tiempo perdido.
- Shaoran...- empezó a decir Sakura luego de un rato, no habían contado el tiempo pero parecía ser mucho pues el sol empezaba a desaparecer ya por el horizonte -Sólo prométeme una cosa- se separó de él sólo lo suficiente para verlo a la cara.
- Dime- dijo tranquilamente.
- Prométeme que no volverás a huir de mí otra vez, no quiero tener que volver para sacarte de tu encierro- pidió la castaña con todo su corazón.
- No solo eso Sakura- la miró con esos ojos llenos de pasión -Te prometo que no volveré a dejar que te alejes de mí y que nunca te dejaré sola de nuevo- Sakura sonrió ante esto último.
- ¿No más encierros?- preguntó Sakura sin dejar de mirarlo a los ojos. Él le tomo el rostro con las manos.
- No más encierros- afirmó Shaoran dándole un dulce beso en la frente.
- ¿No más separaciones?-
- No más separaciones- le volvió a afirmar dándole un beso en la nariz.
- ¿No más secretos?-
- No más secretos- le contesto ahora dándole un beso en cada mejilla.
- ¿Siempre juntos?- Sakura lo miraba fijamente, los ojos de ambos brillaban como nunca antes, ambos estaban llenos de felicidad, sentían que estallarían en cualquier momento, sus respiraciones se hacían una sola y sus alientos se anhelaban.
- Siempre- la beso tiernamente disfrutando cada segundo del choque eléctrico que sentía al volver a tocar esos labios -Mi destino siempre ha estado atado al tuyo y nada va a cambiar eso, nunca más- le dijo apenas separando sus bocas. Sakura tenía los ojos cerrados, mientras todo su cuerpo estaba anhelante por más de ese dulce contacto contra los labios de Shaoran.
- Siempre nuestros Destinos...- dijo Sakura con los labios temblando ante el anhelo de tener a Shaoran tan cerca y él pareciendo alargar más el momento, disfrutando hacerla sufrir un poco ante el contacto que él también deseaba.
- ...Fusionados- terminó Shaoran no soportando más y quitando la escasa distancia que había entre ellos para dar paso a un beso lleno de amor, pasión, cariño, dulzura, todo en uno y uno en todo.
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo FIN oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOo
Notas Finales:
Bien, después de casi 5 años de estar escribiendo y publicando esta historia finalmente llegó la satisfacción de cualquier escritor, o al menos una gran satisfacción para mí, escribir la palabra FIN, palabra corta pero que marca la culminación de algo importante y que me llena de felicidad y al mismo tiempo de cierta nostalgia. Empecé a escribir Destinos Fusionados estando en el último año de la preparatoria, en ese momento fueron solo pedazos de papel con ideas que venían a mi mente hasta que finalmente en mi primer año de universidad comenzó finalmente la publicación. Una historia que me ha acompañado en muchas facetas de mi vida y que ahora finalmente veo terminada. Como bien dicen, todo tiene su final, y el final de Destinos Fusionados ha llegado y ha llegado maximizado, no creo que 52 páginas sean poco que decir, el capítulo más largo de Destinos Fusionados tenía que venir al final, un capítulo que es prácticamente 2 en 1 (tanto en extensión como en imágenes que yo misma realice) y por lo mismo tardó algo así como tres meses en salir. Pero al mismo tiempo este fue un capitulo lleno de acción, romance, tristeza (si lo sé, seguro muchos lloraron en este capítulo, yo misma lo hice al escribirlo), desolación, alegría, de todo, simplemente de todo.
Justo ahora, es un poco difícil escribir estas últimas palabras, realmente no sé qué más puedo decirles, sólo espero haber cumplido con sus expectativas, espero que no les haya decepcionado el final y para todos aquellos que siguieron esta historia: ¡Gracias por seguirme hasta este punto, gracias por darme sus bellos comentarios, gracias por apoyarme, gracias por leerme, gracias por soportar los enormes retrasos que en su momento llegó a tener la historia! Realmente ¡MIL GRACIAS! Y si llego a escribir otra historia, espero poder seguir dándoles un poco de lata.
Finalmente se despide de ustedes su querida escritora diciéndoles que esta vez no hay un mata ne, solamente un:
¡Sayonara!
