Capítulo 36
Pasar el tiempo con Kurt resultó toda una experiencia, ayer platicamos mucho sobre cosas que no conocíamos de nosotros y jugamos una versión menos atrevida de "Yo nunca, nunca…" en la que no hubo alcohol de por medio. Me sorprendió darme cuenta de todo lo que tenemos en común y debo decir que estuve muy alegre toda la tarde, ni siquiera me acordé del motivo por el que había estado triste estos días pero cuando me fui a dormir mi inconsciente me traicionó.
Por la noche tuve un sueño en el que estaba con Kurt en un enorme parque y parecía que éramos más que amigos porque caminábamos tomados de la mano a todos lados, sorprendentemente se sentía muy real y tan bien que estaba a punto de besarlo cuando Sebastian apareció arruinando todo. No recuerdo qué dijo exactamente pero su presencia me puso mal, lo vi acercarse cada vez más a nosotros y, una vez frente a mí, me alejó de Kurt y me besó provocando que él saliera corriendo. La desesperación comenzó a invadirme porque en realidad quería abofetearlo pero no podía soltarme de su agarre y con ese sentimiento fue que desperté muy agitado como a las tres de la mañana.
Me asusté un poco al notar que no estaba en mi habitación pero recordé que estaba en el dormitorio de Kurt, quien en ese momento se levantaba para llegar a mi lado con preocupación. "Lo siento, lo siento Kurt…" Digo instantáneamente y él toma mis manos entre las suyas.
"Blaine, tranquilo. Sólo fue una pesadilla y no tienes por qué pedirme perdón."
"Yo… Yo… Lamento haberte despertado." Agrego en cuanto llega un poco de claridad a mi cabeza.
"No hay problema, la verdad no podía dormir." Comenta con sinceridad y yo lo miro a los ojos.
"¿Por qué?" Pregunto con curiosidad.
"Yo… No lo sé… Quizá me quedé un poco preocupado por mi papá pero le llamaré más tarde." Responde desviando la mirada y se aleja dejando mis manos flotando en el aire. "¿Quieres hablar de tu pesadilla?" Quiere saber desde su cama.
"No, sólo necesito un poco de aire." Respondo levantándome de inmediato. "Enseguida regreso." Le hago saber antes de abrir la puerta y él asiente.
Unos minutos más tarde cuando regreso a la habitación Kurt me está esperando y me propone que nos contemos un recuerdo alegre para olvidar el mal momento. Yo intento pensar en una buena historia pero al no tener ninguna idea él me cuenta sobre las clases de baile que tuvo que darle a su hermanastro para la boda de sus padres, mi amigo me hace reír mucho antes de proponer que intentemos dormir nuevamente y yo estoy de acuerdo. En cuestión de segundos la oscuridad inunda la habitación y lo siguiente que sé es que un despertador está sonando mientras el reloj marca las 9:30 am.
¿A qué hora me dormí? No tengo ni la menor idea pero estoy seguro de que no tuve ningún sueño después de aquel incidente. Cuando me despierto me doy cuenta que el despertador de Kurt es el que ha estado sonando pero él no se encuentra en su cama, el sonido de la regadera llega a mis oídos y ahora sé por qué no ha desactivado aquel molesto aparato. En realidad no entiendo quién pone alarma en sábado pero seguramente mi amigo debe tener una buena razón.
Después de un rato el castaño aparece con el uniforme de deportes mientras se seca el cabello con una toalla y se disculpa por no haber desactivado correctamente el despertador. Yo lo tranquilizo y decido que es mi turno de tomar una ducha antes del desayuno, no tardo más de quince minutos pero al salir no veo a mi amigo por ninguna parte. Comienzo a imaginar algunas teorías cuando escucho unos golpes en la puerta y al abrirla me encuentro con un Kurt lleno de cosas.
"¿Kurt? ¿Qué es todo eso?" Tengo que preguntar desconcertado.
"Supuse que podría traerte el desayuno a la cama en compensación por haberte despertado." Contesta con un ligero sonrojo y yo sigo confundido.
"¿Eso es posible?"
"Técnicamente no pero puedo ser muy persuasivo en ocasiones." Dice con suficiencia mientras entra en la habitación.
"¿Qué le dijiste a la señorita Adams?" Me atrevo a preguntar y él alza los hombros como restándole importancia.
"Nada importante pero posiblemente no deberías pararte por la cafetería este fin de semana." Responde con tranquilidad.
"¡¿Qué?!" Grito entre asustado y sorprendido pero me relajo al verlo soltar una carcajada.
"Es broma, sólo le dije que habías pescado un resfriado y por eso quería traerte el desayuno a la habitación." Me explica.
"Bueno, trataré de recordar que estoy resfriado en ese caso." Digo cerrando la puerta y me dirijo hacia donde se encuentra él.
"Vamos, relájate y disfruta el desayuno." Insiste con una sonrisa que es contagiosa.
"Gracias." Suelto finalmente mientras me acomodo en la cama para estar cerca de la mesa y él hace lo mismo hasta que quedamos frente a frente.
De mi lado tengo un poco de jugo de naranja acompañado de un wrap de pollo, un poco de fruta y una natilla de mis favoritas. En realidad debería estar disfrutando mi desayuno pero me es imposible ignorar el sorprendente silencio que hay en la habitación, Kurt no ha dicho nada desde hace siete minutos aproximadamente y comienzo a desesperarme. No creo haber hecho o dicho algo malo, ¿o sí?
"¿Ponemos un poco de música?" Soy yo el que rompe el silencio intentando poner mi mejor sonrisa.
"Claro." Responde tomando el control de la radio y de pronto una suave melodía inunda la habitación. "Blaine, quisiera decirte algo..." Agrega en cuanto vuelve a su posición anterior y mi corazón da un salto dentro de mi pecho.
"¿Qué cosa?" Pregunto sin mirarlo del todo.
"Después de lo que pasó anoche me quedé pensando y te agradezco que intentes mantenerte animado por mí pero no es necesario que finjas conmigo, soy tu amigo y puedo soportar que no seas una castañuela de vez en cuando. ¿De acuerdo?" Dice ganándose toda mi atención y no puedo evitar sonreír al escuchar sus palabras. "Además, ya te tocará aguantarme cuando a mí me rompan el corazón, puedo ser insoportable…" Añade con diversión para aligerar el ambiente.
"Gracias Kurt, gracias por ser mi amigo y deseo que nunca te rompan el corazón. Aunque, espera… ¿Alguien ya ha roto tu corazón?" Digo totalmente sorprendido.
"Sí…"
"¿Quieres contarme?" Decido preguntar.
"Es tonto, no quisiera recordarlo." Contesta con un ligero rubor en las mejillas.
"Kurt… No creo que sea tonto…" Le hago saber.
"¿Apostamos?" Me reta sin dejarme contestar. "En realidad yo sabía que no iba a corresponderme pero me arriesgué y bueno, me dijo que nunca podría corresponderme así que lo odié unos días…" Agrega con rapidez antes de dar un sorbo a su café.
"Auch… ¿Y quién fue el afortunado?" Quisiera saber y él sonríe.
"Eso es lo chistoso… Fue Finn." Responde entre risas.
"¿Tu hermanastro?" Pregunto sin poder creerlo.
"Sí…" Dice rodando los ojos. "¿Ves lo tonto que fui?"
"No creo que sea tonto amar a alguien, sin importar quien sea…" Reconozco con sinceridad.
"Pero no debí enamorarme de él, no puedo evitar sentirme estúpido." Lo escucho decir y no puedo evitar pensar que lo mismo pensé yo de Sebastian.
"Dímelo a mí…" Digo por lo bajo pero me escucha.
"Lo siento Blaine, no quería que termináramos hablando de esto y venos…" Se disculpa Kurt conmigo.
"No te preocupes, al menos ahora sé que compartimos algo más que nuestra amistad." Comento sin pensar y siento su mano sobre la mía.
"Un corazón roto." Dice con todas sus letras y siento que un nudo se apodera de mi garganta. "No te contengas Blaine, creo que te has guardado mucho esas lágrimas y por eso se te escapan cuando menos lo deseas." Me pide al notar que estoy haciendo un gran esfuerzo por evitar llorar.
"Es que ya no quiero sufrir por él Kurt, ya no quiero y hasta en mis sueños me sigue persiguiendo…" Le hago saber con frustración y dos lágrimas ruedan por mis mejillas.
"Hagamos un trato, ¿qué tal si te dejas sentirlo sólo este fin de semana?" Me propone con una tierna sonrisa de apoyo pero antes de que pueda decir algo se pone a cantar.
When you try your best but you don't succeed
When you get what you want but not what you need
When you feel so tired but you can't sleep
Stuck in reverse
And the tears come streaming down your face
When you lose something you can't replace
When you love someone but it goes to waste
Could it be worse?
Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you
Las lágrimas ya corren libremente por mi rostro a estas alturas y tengo sentimientos encontrados, por una parte sé que estoy triste pero también feliz por haber dejado a Kurt como capitán del coro dada su voz y su tremenda sensibilidad. Pese a todo, sigo llorando.
And high up above or down below
When you're too in love to let it go
But if you never try you'll never know
Just what you're worth
Lights will guide you home
And ignite your bones
And I will try to fix you
Cuando termina la canción me pasa unos pañuelos y sin querer me río. "Yo soy el que debería estar haciendo algo por ti y resulta que eres tú el que me canta para que me sienta mejor." Digo sintiéndome un tonto pero no escucho que él se ría.
"Bueno, puedes cantarme cuando quieras." Comenta con naturalidad y siento una punzada en el pecho.
"Pero yo no puedo cantar cuando…" Empiezo a decir pero no me deja terminar.
"Si, ya escuché eso pero adivina qué…" Dice pacientemente. "Sí puedes, la música es arte que expresa emociones y sentimientos. No se canta únicamente cuando estamos felices sino también cuando estamos tristes, apáticos, enojados, nerviosos y todo eso. ¿Acaso no conoces ninguna canción que te transmita tristeza o enojo?" Sigue diciendo mientras trata de que hacer contacto visual conmigo.
"En realidad si…" Reconozco apenado.
"Bien, pues tu reto de este fin de semana es encontrar esa canción que te ayude a sacar lo que sientes para que puedas dejarlo ir." Propone con seguridad.
"Eso será complicado…" Comento con pesimismo.
"Tenemos todo el fin de semana y además…"
"¿Qué?" Tengo que preguntar al ver que no continúa.
"Lo que pase quedará entre nosotros, nadie sabrá si cantas en estos días." Me tranquiliza antes de abrir sus brazos hacia mí.
"Gracias Kurt." Es todo lo que puedo decir mientras acepto el abrazo y de momento las lágrimas se han ido.
La tarde transcurre sin novedades, salimos a dar una vuelta al jardín y Kurt decide que es un buen momento para llamar a su padre. En cuanto termina recuerdo que yo también tengo una llamada pendiente y marco el número de la abuela pero no contesta así que intento al celular de mi hermano hasta que él toma la llamada. – ¿Blaine? – Me contesta sorprendido.
– Hola Coop, ¿no esperabas mi llamada?
– Bueno, pensé que estarías muy ocupado con tu apuesto amigo… – Dice para molestarme.
– Te prometí que iba a llamarte y sabes lo importante que eres para mí, ¿cierto? – Le recuerdo con cariño sabiendo que está sentido porque no lo llamé antes.
– Supongo que a veces se me olvida.
– Pues te lo repito chaparro, tú eres más importante que los 100 chicos más guapos de todo el mundo. – Comento sin pensar y lo escucho reír.
– ¿Él está ahí? – Pregunta con curiosidad.
– Ah… Si…
– Ahora sabe que crees que eres apuesto, ¿sabías eso? – Suelta entre risas y siento mis mejillas sonrojarse.
– Cooper Anderson, deja de hacerme decir tonterías por favor… – Exijo con seriedad pero ni eso detiene su risa.
– Pon el altavoz. – Dice como retándome.
– No…
– Por favor, pon el altavoz… – Suplica esta vez.
– ¿Para qué?
– Quiero saludar…
– ¡No! – Grito un poco exaltado y Kurt se gira hacia mí.
"¿Todo bien?" Me pregunta con preocupación.
"Sí es sólo que quiere que ponga el altavoz y…" Comienzo a balbucear y él me detiene.
"Pues ponlo…" Dice con naturalidad.
"¿Estás seguro?"
"Claro, ¿tiene algo de malo?" Responde divertido.
"Su-supongo que no…" Comento después de meditarlo un segundo. "Pero no vayas a creer todo lo que te dice, es sólo un niño…" Me apresuro a decir antes de hacerle caso.
"Tranquilízate Blaine, sé cómo son los niños." Asegura con un guiño y quiero creer que esto es buena idea.
– ¿Ves? Él quiere hablar conmigo, ¡pásamelo! – Escucho del otro lado de la línea.
– ¿Qué? No, voy a poner el altavoz pero quiero que midas tus palabras. – Pido en voz baja pero probablemente me ha escuchado mi amigo.
– Sí Blaine, no pienso decirle que crees que es apuesto. Sólo ponme en contacto con tu amigo… – Dice mi hermano con diversión y yo suelto el aire que tenía retenido antes de presionar el botón correspondiente.
– Listo, Cooper él es Kurt Hummel y Kurt él es mi hermano Cooper Anderson, al menos ya se conocen por teléfono. – Los presento un poco nervioso.
– Hola Cooper, ¿puedo llamarte Coop? – Saluda el castaño.
– Claro Kurt, mucho gusto.
– El gusto es mío Coop, escuché que querías hablar conmigo…
– Así es, quisiera saber qué has estado haciendo con mi hermano que lo tiene taaan ocupado. – Suelta mi hermano sin que suene del todo a reclamo.
– ¡Cooper! – Lo reprendo de inmediato.
– Tranquilo Blaine… – Me dice Kurt antes de volver a dirigirse a mi hermano. – Y respondiendo a tu pregunta Coop, hemos estado haciendo tarea sobre una materia que detesto…
– ¿Cuál es?
– Historia. – Contesta mi amigo con cansancio.
– Yo puedo ayudarte con eso, soy mejor que Blaine. – Le propone mi hermano y casi me siento ofendido.
– Oh, eso es muy amable de tu parte. De hecho he considerado conseguir otro maestro porque a veces no entiendo mucho de Historia. – Sigue diciendo mientras me guiña un ojo.
– Debo advertirte que soy un maestro muy estricto.
– Vaya, es bueno saberlo. ¿Será que puedo sobornar a mi maestro con galletas llenas de chispas de chocolate?
– Chispas de chocolate, ¿eh? Eso me parece familiar… – Comenta mi hermano y se queda pensativo un momento.
– No entiendo a lo que te refieres, ¿si te gustan o no? – Kurt rompe con el silencio.
– Son sus favoritas, siempre las comía con nuestro abuelo. – Intervengo al notar que Coop no piensa responder.
Kurt también se queda meditabundo un momento antes de continuar. – Vaya, qué pequeño es el mundo… – Exclama un poco sorprendido.
– ¿Por? – Quiere saber mi hermano.
– Yo también comía galletas con chispas de chocolate cuando era pequeño y siguen siendo mis favoritas. – Dice con tranquilidad.
Otro silencio. – Qué extraño… – Dice Coop con un toque de misterio.
– Extraño es que pidas hablar con mi amigo y no con tu hermano… – Me quejo al no entender lo que está sucediendo.
– Sólo tengo una pregunta más para él Blaine, después platicaré contigo si quieres. – Me consuela.
– ¿Qué pregunta? – Cuestiona mi amigo.
– ¿Prometes contestarme sinceramente Kurt?
– Claro. – Le asegura.
– Pon tu mano en el corazón. – Pide con solemnidad.
– Listo. – Obedece de inmediato mientras yo intento contener mis nervios.
– ¿La tiene en su corazón Blaine? – Me pregunta el enano.
– No, está sobre su suéter.
– Tonto… – Dicen ambos al mismo tiempo y mi hermano se ríe.
– Bueno, ya está. Lanza la pregunta y listo. – Digo con impaciencia.
– Kurt, ¿te parece atractivo mi hermano?
– ¡Cooper! – Grito enseguida y siento que mis mejillas están ardiendo. – No tienes que contestar Kurt… – Le aseguro apenado.
– ¿Qué? Es sólo una pregunta… – Comenta Coop con inocencia.
– Está bien Blaine, prometí responder así que sólo tengo una petición. – Dice Kurt con una tranquilidad que me asombra.
– ¿Cuál? – Preguntamos al unísono y él ríe.
– ¿Puedo responder en privado?
– Blaine, dale el teléfono. – Me exige mi hermano.
– ¿Qué? ¡No! Es mi teléfono… – Comienzo a decir hasta que caigo en cuenta del ridículo que estoy haciendo.
– Pero tú no quieres saber así que…
– Está bien, toma. – Digo con una sonrisa fingida mientras entrego el celular a mi amigo.
Veo a Kurt quitar el altavoz y alejarse unos cuantos metros de mí, unos minutos después regresa y me entrega mi celular. "Gracias Blaine, todo tuyo." Lo escucho decir y llevo el aparato a mi oído.
– ¿Y bien? – Pregunto a mi hermano esperando que comparta conmigo esa información.
– Bueno, me dio gusto que llamaras hermano. Hazlo más seguido cuando estés con Kurt, es muy divertido. – Dice como despidiéndose.
– Tenemos una plática pendiente Cooper Anderson. – Le advierto.
– No sé de qué hablas, disfruta tu sábado. ¡Te quiero!
– ¿Cooper? – Lo llamo al escuchar sus últimas palabras pero ha cortado.
"¿Colgó?" Me pregunta Kurt al ver que observo mi celular.
"Si…"
"Tu hermano es muy divertido, no entiendo por qué no querías que habláramos." Comenta con diversión.
"Claro…"
"¿Estás molesto?" Dice con un poco de preocupación.
"No, ¿debería?" Respondo regresándole la pregunta.
"Lo dudo." Suelta con una sonrisa y se pone de pie. "¿Qué dices? ¿Maratón de musicales?" Propone decidido.
"¿Ahora?"
"El primero en llegar elige la primera película." Lo escucho decir antes de echarse a correr rumbo a la Academia.
"¡Eso es trampa!" Grito de inmediato y lo miro alejarse. Mi corazón late como un loco y ni siquiera he movido un solo músculo, ¿creerá que soy apuesto?
Cooper me va a escuchar cuando lo vea, todo esto es su culpa.
