Dolor...

Le hubiera encantado sentir dolor , al menos así sabría que estaba viva .

En su subconsciente los minutos no pasaban, eran eternos , la mancha negra de su imaginación era el único cielo constante que tenía. Cada cierto tiempo alguien comenzaba a tocarla y se quedaba en la nada cuando sentía ese líquido correr por su torrente sanguíneo , en parte lo agradecía , así las horas parecían minutos.

-Solo faltan dos semanas, puede que lo logremos. Es más , si le inyectamos...-

-Tenemos que movernos, lo vemos luego- escucho el sonido de varios frascos moviéndose.

-¿Qué? Es imposible, no puedo hacer movilización sin comprometer su estado.

-Dijiste que puede que lo logre-

-Por supuesto , si la mantenemos inmóvil y con los medicamentos en su torrente sanguíneo. ¿Es que acaso quiere que se induzca el parto? Si mal no recuerdo la idea era tratar de mantener dentro al bebe por el tiempo que sea necesario, ahora me pide que-

-Sé muy bien lo que pedí, no tengo el tiempo para discutir ahora. Hitsugaya nos está pisando los talones-

-No sea ridículo, el colmillo Blanco no tiene la cantidad de hombres que tenemos nosotros. Que refuercen la central .

-Imbécil ¿no crees que eso hice? Está en la ciudad vecina, ataco la sede he hizo volar todo el lugar en cuanto no encontró a la chica.

-¿Es enserio? ¿Estamos hablando del mismo chico? Es imposible.

-No jugaría con esto , no lo reconozco. No se parece en nada al que conocí en su cumpleaños 18 . Ni cuando murió la anterior su puso así-

-Tenemos a su hijo , es comprensible que enloquezca. Sabe que si este niño crece en Rusia tendrá que darle el colmillo Blanco como derecho . Todo su esfuerzo por ser una entidad "respetable" habrá sido en vano.

-Deja de hablar y muévete, no podemos arriesgarnos a que se lleve a la muchacha antes de que tenga al niño. Tenemos demasiado en juego -

-Relájate , la conectare a una nueva máquina en la que estaba trabajando , así su cuerpo soportara el movimiento del viaje-

-Haz lo que sea Kurotsuchi , pero los quiero vivos-


Ellos se encontraban en una gran mansión a las afueras de la capital rusa . La rodeaban decenas de hombres armados con orden de matar si veían algo extraño. Los laboratorios donde tenían a la pelinegra se encontraban en el sótano de aquel gran terreno. Todos y cada uno de ellos bajo el mando del reconocido doctor Mayuri Kurotsuchi. Ojala por buena reputación , en verdad , él tenía un pésimo reconocimiento. Sacrificaba vidas con tal de resolver cualquier incógnita que tenga. Detenido un par de veces por atentar contra la vida humana y sin licencia médica actualmente .

Sin embargo , él era el único que tomo el riesgo de atender a una mujer en peligro de aborto y con la esperanza de salvar a los dos si es que le cumplían una petición, una bastante macabra. Pero eso lo contaremos después.

Una de las razones por las que tanto ella como él bebe continuaban respirando era porque para que el tuviera el espacio necesario para crecer tuvo que romper un par de costillas de ella, realizarle varios trasplantes de sangre ya que este crio tomaba demasiados nutrientes de la madre . No quería llegar al extremo de romper alguno de los huesos de la cadera para permitirle moverse. Por ahora se contentaba con que respirase.

El laboratorio estaba perfectamente equipado para cualquier contratiempo , y ahora preparar todo con lo necesario para un viaje , que según le habían informado duraría varias horas. Únicamente cruzaba los dedos para que al menos él bebe lograra resistir.


La movilización se hizo de la forma más rápida posible, ella siempre iba conectada a varios aparatos . Por supuesto que Kurotsuchi recalcaba que si hacían que se moviera demasiado podría caer, así que estaban amenazados de muerte. Vida por vida , o eso decían.

En el jet iban pocas personas, solo las necesarias. Kurotsuchi , un ayudante y el jefe de toda la cabecilla rusa , Ulquiorra. Heredero, hasta este momento por sucesión , decidido a volver a tener en la Bratva la sangre original , un niño descendiente de sangre , uno que el criaría como suyo .

Aún faltaba un par de medicamentos que tenían que llevar para soportar el viaje, se hacía extraño que ninguno de los asistentes de laboratorio del médico ya les hubiera dado las facilidades para partir de una vez. Que extraño .

Decidió bajar traerlos el mismo , así se irían de inmediato. D instrucciones a su asistente y corrió dentro de los laboratorios . Sin embargo, algo no andaba bien. Según tenía informado varios de los hombres de Ulquiorra quedarían en casa para engañar al enano en caso de que los alcanzara , pero los pasillos estaban vacíos , ni siquiera el laboratorio principal tenia a los guardias principales en la puerta.

Maldición

Tomo varios frascos de los que necesitaba y corrió nuevamente hacia la pista , tenían que despegar de inmediato.

De repente se escuchó un estruendo , uno que hizo que sus huesos se helaran. El olor a cenizas y polvo llego rápido.

-¡Kurotsuchi!- vio a Ulquiorra gritar desde el jet . Demonios, tenían que apresurare

Corrió , no quería morir en manos de un niñato. Además, aún tenía varios experimentos que realizar.

En cuanto estaba a punto de poner un pie sobre las gradillas del jet , cuando de repente sintió algo frio que algo estaba contra su cabeza.

-Un paso más y juro que te vuelo la cabeza-

Sentía el respirar agitado de la otra persona contra su cuello , mientras que la mano de este apuntaba el arma sin moverse. Al girar , vio a un desarreglado peliblanco con la mirada clavada en él. Su camisa estaba totalmente remangada y tenía un par de gotas de sangre. No quería ni imaginar como las había conseguido.

-Tranquilo , no pienso- un golpe justo en la espalda. Uno tan fuerte que hizo que cayera directo al suelo.

-No dije que hablaras- Su voz era dura y fuerte , la poca paciencia que tenía con ellos se había agotado al momento de entrar al cuarto subterráneo donde habían estado escondiendo a su mujer. Maquinas por doquier , varios frascos con sangre y radiografías esparcidas por el escritorio principal. Las medicinas ordenadas por hora , la habían sometido a una carga casi inhumana de medicamentos y drogas experimentales.

Se sintió la peor basura de mundo al haber permitido que Karin y su hijo fueran sometidos a tal crueldad . Pero él se encargaría de que pagaran con sangre lo que habían echo.

Conocía a Ulquiorra desde que tenía 18 años y comprendido que su vida dejo de pertenecerle al preciso instante en que este había amenazado contra su vida con tal de arrastrarlo a Rusia. Debió de haber tomado en serio sus amenazas, pero no lo hizo. Que estúpido había sido y ahora pagaba caro su falta de acción, pero no sería el único perjudicado ¿Cómo lo haría? sencillo, los rusos caerían de una forma u otra. Haría que cada uno de ellos ardiera en llamas . Traicionaron a la sangre original con lo que hicieron, merecen la muerte.

Lo tomo por los brazos y lo arrastro dentro al jet , casi suelta al mal nacido con lo que vio

Ella no era Karin, no era su Karin.

En una camilla blanca yacía el cuerpo pálido y delgado de la que era su esposa. Lo único que sobresalía era el enorme vientre que tenía , nada comparado a las fotografías que hace tan solo un par de meses habían llegado a sus manos. Pero ella , no su piel no brillaba como antes , su cabello estaba opaco . Tenía ambos brazos amarrados a la camilla, un par de hematomas coloreando sus muñecas y sus ojos permanecían cerrados.

-Que le hicieron...

-Hitsugaya, no pensé que vendrías a vernos tan pronto-

- ¡No agotes mi paciencia! ¡¿Qué diablos le hicieron?!

Ulquiorra solo sonrió, camino hacia la camilla y acaricio lentamente los cabellos de ella- Todo lo necesario con tal de que el heredero de la Bratva sobreviviera-

-Suéltala- murmuro ajustando el agarre del médico que forcejaba para que lo soltara.-

-No entiendo porque tanto enfado , ambos están vivos. Deberías de agradecernos eso , de no ser así hubieras perdido a tu hijo hace meses. Debo admitir que fue difícil , las constantes amenazas de aborto , el débil cuerpo de tu mujer no soportaría al niño por mucho tiempo. Si la hubiera visto un medico "convencional"

-Oye- se quejó el mencionado-

-Como decía, si la hubiera visto un médico del montón hubiera sugerido que se realizara el aborto . Pero nosotros conseguimos que vivieran ¿es que no lo entiendes Hitsugaya? Ambos respiran porque nosotros intervenimos, ese niño estaría muerto si ella estuviera contigo-

El peliblanco no creía lo que escuchaba – No seas imbécil , nunca hubiera permitido que llegaran a tanto.

-Claro que no hubieran llegado a tanto , estarían muertos ahora. Kurostuchi los mantuvo vivos-

-¿Llamas a eso estar viva? Ella no es así, su cuerpo esta...

-En verdad , la prioridad era mantener al heredero vivo , tu mujercita no es nada más que un contenedor. En caso de que su débil cuerpo no soportara únicamente la desconectaríamos y él bebe iría a una incubadora hasta que soportara estar fuera por sí solo. Pero debo de admitir algo , tu esposa sí que es tenaz , algunas costillas rotas , la cadera echa tiras y la matriz a punto de quedar inservible aún se aferra a la vida. Ahora entiendo por qué te encaprichaste con ella , es muy interesante. Aunque pueda que sea un verdadero dolor de cabeza-