CAPÍTULO XXXVII: "EN LA CASA DE LOS AURORES"
Lupin decidió bajar al primer piso. El lugar donde se hospedaba contaba con dos plantas, la segunda planificada para recibir huéspedes y la primera era de día un casino y de noche una taberna no muy concurrida. Bajó y se instaló en una mesa central. Pidió una cerveza de mantequilla y mientras observaba a las pocas personas que andaban por allí a esa hora, se puso a meditar sobre por qué no se había ido aún de Hogsmade siendo que el anillo de Consuelo le había sido devuelto en la mañana.
Tienes un asunto pendiente, pensó. Prefería darle a todo un sentido estrictamente de urbanidad. Había dejado la casa de los aurores bajo las mayores faltas de respeto, y lo propio de un británico común como él era volver y excusarse al menos con Dawlish. Y en el caso de que se perdonara con él, sería evidente toparse con Tonks y bueno, presentarle a ella también alguna especie de disculpa… después de todo Tonks era una mujer y un caballero no puede irse de un lugar sin despedirse.
Sí, eso es, pensó Remus más satisfecho. En un principio había llegado a pensar que todo ese remordimiento que sentía se debía a sus afectos respecto a Tonks. A sus "especiales" afectos hacia Tonks, porque de que le tenía afecto, le tenía, pero no algo que una gran discusión no pudiera dejar en el olvido. Por eso había llegado a imaginarse la estupidez de que quizás sí estaba muy, irremediablemente enamorado de ella. Porque me gusta, pensó, me gusta y la quiero. Pero de eso al amor hay una infinidad de cosas por medio.
Y se pasó la mitad de la tarde meditando sobre eso mismo. El volver a la casa de los aurores sería algo vergonzante, pero era mejor que irse sin siquiera despedirse.
Pero Tonks te dijo que habías venido a puro joderle la vida. Quizás no era tan buena idea ir. Ella probablemente estaría mejor ahora. Sin él. No me necesita, pensó. ¿Por qué habría de necesitarme? Sólo la estoy molestando. Ella quiere algo más serio. Y yo…¿qué es lo que quiero?
Remus nunca había tenido metas muy claras en su vida. Al entrar a Hogwarts su única meta a corto plazo había sido no ser expulsado el primer semestre. Pero siempre había preferido que las cosas fueran así. Porque mientras más bajas eran sus expectativas, menos riesgo tenía de decepcionarse. Por ejemplo con esa baja meta, había logrado conseguir tres estupendos amigos, terminar sus estudios con honores, y ser nombrado prefecto. Nada mal para un licántropo.
Con las mujeres en cambio, era una cosa distinta.
Sirius siempre había tenido razón al decir que le gustaban las mujeres guapas. A veces no lo admitía porque no se creía capaz de conseguirlas.
Recordaba la primera vez que supo que le interesaba a alguien por algo más que por sus apuntes.
-¿A que no adivinas, Remus? – le había dicho Sirius, el primero en enterarse. Sirius siempre había sido así. No soltaba las cosas de una, lo hacía hasta que el interlocutor se cansara de adivinar.
-Ya te dije que no sé, Sirius. Apuesto a que ni siquiera es importante.
-Seguro tiene relación con la rubia que se tiró el otro día – había comentado James, cansado de que Sirius siempre le restregara su supremacía en citas.
Pero esos no eran los temas a tratar entre Remus y Sirius.
-Aprecio tu interés, Potter. Y la verdad es que sí, me la tiré. Pero el asunto es que me contó que una amiguita de ella, besa el suelo por el que caminas.
-¿Quién yo? – preguntó James esperanzado.
-James ¿quieres dejar de meterte en todo? Estoy hablando con el lobito encantador que tiene a todas las chicas revolucionadas.
-¿Todas las chicas?
-Bueno, es un decir – le había dicho Sirius con una sonrisa – Es Sara Pristeen. Yo creo que es guapa ¿qué dices tú, Remus?
-Haz lo que quieras.
-¡Lo pregunto por ti!
-No sé. Yo no lo creo. Sara parece una chica muy agradable.
-¿Y ese es un motivo por el cual no puede estar babosa por ti?
-No sé. Yo no soy muy…ya sabes.
-¿Inteligente?
-No, me refería a…
-¿Simpático?
-Bueno, eso no debería decirlo yo, pero pensaba en… tú entiendes. Alguien como James o como tú.
-Aaah – había dicho Sirius pareciendo entender – Alguien total y completamente encantador, guapo, atractivo, inteligente, divertido, sexy e interesante. Puede ser. Pero no estás mal. Sólo te falta creerte un poco más de que te la puedes.
-No, no es eso. Es que ¿Estás seguro?
-Déjame explicarte que bajo ciertas condiciones, las chicas no son capaces de mentirme.
-Bueno…Pristeen no es muy de mi tipo.
-¿Qué dices? Pristeen es del tipo de cualquiera. –Sirius había comenzado a exasperarse - ¿Quieres pruebas? Mira esto – y le había entregado una carta (que por supuesto ya había sido abierta) Era la primera carta "amorosa" que le llegaría. A sus trece años – Dice algo sobre corazones, mariposas e idioteces de chicas. A mí me parece que lo que Pristeen busca es una cita, Remus.
-No voy a invitar a Sara ninguna parte.
-¿Por qué no?
-¿Y qué te metes tú? Cosas mías
James y Sirius habían compartido una mirada.
-Voy a decirte una cosa – le había dicho Sirius - Si con personas como James y yo te refieres a chicos que nos metemos con quien se nos cruce para luego dejarlas; aprovecha lo que tienes. Le gustas a las chicas por cómo eres no por como te ves. Créeme, eso no pasa con nosotros.
-Si no Evans ya estaría rendida a mis atributos – se había burlado James.
-¿Están insinuando que soy feo y buena persona? – había preguntado sólo para tomarle el pelo a sus amigos.
-No, estamos insinuando que tienes que invitar a Sara a una cita, independiente de que ella no conozca tu problema peludo – había dicho James
-Lo que yo insinuaba era que sí eras buena persona. En lo de feo, no sé no quiero opinar – se había burlado Sirius – Pero en todo caso, Pristeen tiene ojos.
-Unos muy bonitos – había dicho James mientras levantaba las cejas como para convencer a Remus.
Y la cosa nunca había pasado de eso. Recibió más cartas, más miraditas de la chica, más rogativas de Sirius.
-Subestimas a las mujeres. No todas se van a alejar de la genial persona que eres sólo por un pequeño problema
Pero es que no era un pequeño problema. O quizás sí subestimaba a las mujeres. Estaba subestimando a Tonks. Si es que él era una tan mala persona y podía hacerle tanto daño ¿acaso ella no podría defenderse?.¿No tenía la suficiente inteligencia como para largarse en el caso de que la relación comenzara a ser dañina?.¿En el caso de que tuviera que sacrificar demasiadas cosas por estar con él?.¿No era ella la que debía decidir sobre eso? Quizás se estaba poniendo el parche antes de la herida.
Iría a verla. Lo que necesitaban era hablar seriamente. No sacaban nada con discutir, no hablar las cosas, y luego huir. Recluirse cada uno en su lado. Era una pérdida de tiempo. Nunca había tenido problemas para hablar con Tonks. Seguro que si iba con intenciones buenas, terminarían aclarando las cosas. Le daría los pro y los contra de lo que implicaba tener la relación con alguien como él, y si es que ella insistía en el tema, bueno quién sabía si podían ser algo más que amigos. O enemigos, que era más parecido a lo que estaban siendo en el último tiempo.
Remus se levantó decidido, con una sonrisa y una tarea por delante.
OoOoOoOoOooOo
-Remus podía ser un sinvergüenza pero al menos era limpio – se quejó más en tono de burla que de real castigo, Tonks para hacer que Proudfoot se pusiera las pilas e intentara poner un poco de orden a la casa. Esa mañana les tocaba limpiar y preparar el almuerzo, mientras Dawlish y Savage tenían su turno de vigilancia en Hogwarts.
-Ahora entiendo por qué lo defendías tanto. No es justo que me compares con él – dijo Proudfoot arremangándose las mangas de la túnica y tomando algunos vasos desde la pieza de ella – Y menos en ese aspecto.
-¿En cuál?.¿En el de la limpieza?
-Ajá
-Bueno y si no es en ese ¿En cuál debiera ser?
Proudfoot se limitó en subir y bajar las cejas, mientras con un hechizo barría el polvo bajo la cama.
Luego bajó las escaleras con la intención de lavar la loza.
-¡Espera! – le dijo Tonks corriendo tras él. Todavía llevaba el pijama y una bata encima, mientras que Proudfoot estaba duchado y afeitado - ¿Qué quiere decir eso?
-Nada en especial – dijo él sonriendo y encogiéndose de hombros – Sólo que realizar las tareas del hogar no es mi mayor virtud.
-¿Y cuál es tu mayor virtud si es que se puede saber? – preguntó ella cruzándose de brazos.
-Nah, no me gusta presumir – dijo él de espaldas a Tonks, lavando la loza.
-A todos los hombres les gusta presumir.
-A mí no.
-Ya, verdad – dijo Tonks en tono de "no me creo nada"
-Pensé que ya ibas viendo como soy, Tonks – dijo Proudfoot dándose la vuelta – Yo no presumo nada, yo sólo asumo qué es lo que tengo de bueno y qué es lo que tengo de malo.
-Hasta el momento no he podido descubrir nada bueno – bromeó ella.
-Ya habrá tiempo para que te enteres – dijo él en un tono que no dejaba de ser sugerente.
Tonks no estaba segura de preguntar lo que quería preguntar, después de todo no tenía tanta confianza con Proudfoot y nunca se sabía que reacción podría tener… pero tenía el lado impulsivo de los Black.
-¿Estás coqueteando conmigo, Proudfoot? – le preguntó alzando las cejas.
En vez de alguna respuesta mordaz, que era lo que ella esperaba, Proudfoot soltó un bufido.
-No sé qué tipo de coqueteos habrás tenido antes, porque para nada estoy coqueteando contigo – luego se secó las manos y concentró su atención en ella - ¿Quieres que te muestre qué es un coqueteo para mí?
Tonks no supo explicarse por qué esa pregunta la hizo sentir tan nerviosa. Tanto así que dio un paso atrás.
-¿Te dio miedo? – preguntó Proudfoot luego de soltar una carcajada al notar su reacción.
-No, no – se apresuró a decir Tonks haciéndose la valiente - ¿Por qué tendría que darme miedo? Apuesto a que eso de coquetear tampoco es una de esas cosas que haces bien.
-Apostemos – dijo acercándose a ella.
Ella volvió a retroceder otro paso.
-Primero tendríamos que ver qué cosa vamos a apostar ¿20 galleons?
-No me interesa el dinero. Apostemos algo más interesante. ¿Qué te parece apostar el almuerzo de una semana? Si aceptas que soy un galán, tendrás que hacer el almuerzo de toda la semana. Si no, seré yo quien me ponga el sombrero de chef.
-Me parece bien – dijo ella sonriendo, sabiendo que tenía todas las de ganar - ¿Desde cuándo parte la apuesta?
-Desde ahora.
-¿Y con qué método podrás comprobar que no miento? Siempre puedo decir que no eres un gran conquistador sólo para ahorrarme el cocinar.
Proudfoot pareció pensárselo.
-Hay un método infalible – resolvió. Se acercó a ella rápidamente hasta acorralarla contra una de las mesas laterales de la cocina, haciendo que ella no pudiera seguir retrocediendo. La tomó de la cintura con sus grandes manos y antes de que Tonks pudiera impedirlo, acercó sus labios a los suyos y le dio un beso.
En un principio ella pensó en separarse y darle su segunda merecida cachetada por esa falta de respeto, pero por un motivo que no supo encontrar, no lo hizo. Finalmente Proudfoot se separó sorpresivamente de ella con una sonrisa triunfante.
-¡Ahí está!
-¿Ahí está qué? – dijo Tonks tratando de sonar furiosa - ¿Qué rayos fue eso?.¿Cómo se te ocurre…?
-Ahí está lo infalible.
-No hay nada infalible en eso que acabas de hacer. Casi que no tuve ocasión de detenerte…
-¡Ja, por favor! No te hagas la inocente. Metiste lengua.
-¿Qué? Yo no metí nada.
-Estoy seguro. Y pocas veces estoy tan seguro como ahora. En el caso de que yo no fuera un galán por excelencia, te habrías separado, me habrías golpeado o como mínimo habrías quedado choqueada por el impacto, pero por Merlín que no habrías respondido el beso con lengua.
-¡Yo no respondí nada!
-Te estoy diciendo que no me cabe duda.
-¡Pues a mí sí!
-¿Quieres probar de nuevo? – preguntó él sonriendo de medio lado.
-¡No! Y escúchame bien, no has ganado la apuesta. Se supone que yo debo admitir que eres bueno en esto, y no he dicho nada aún.
-Es que hablar no es algo infalible. Siempre puedes mentir para ganar la apuesta. En cambio el acto reflejo de TU lengua dentro de MI boca, es bastante más efectivo.
-¡Pero…!
Tonks fue interrumpida por un jabalí plateado que corrió por la cocina y dijo "Necesito su ayuda con uno de los hechizos detectores. Savage es un idiota". Luego se disolvió en el aire como si nunca hubiese existido.
-Es el patronus de Dawlish – dijo Proudfoot – Será mejor que vaya a echar un vistazo por Hogwarts.
-Vamos los dos.
-No, no será necesario. Además tú todavía estás en bata. Mejor quédate y prepara el almuerzo, princesa – terminó con una sonrisa burlona.
-Dan, espera ¡No es justo!
Proudfoot sin detenerse en su camino hacia la salida de la casa, se rió y subió la voz para que ella desde la cocina lo oyera.
-Ja ja ja ja ¿Así que ya no soy Proudfoot si no Dan?
Tonks aún en la cocina y con la sensación de que algo extraño pero bastante agradable acababa de ocurrir en el ambiente, se volteó para notar que la casa aún estaba hecha un lío.
-¡Uy! Cómo lo odio.
O0o0o0o0o0o0o0
Remus que ya se había imaginado la infinidad de posibilidades que podían existir al tocar la puerta y encontrarse de frente con Tonks, y bueno, tener que empezar una especie de disculpa para terminar en el tema que le interesaba; nunca llegó a imaginar que se encontraría con los tres aurores hombres en la entrada de la casa y que por lo tanto no tendría que tocar la puerta. Se me escapó una de las posibilidades
Al notar alguien a sus espaldas, los tres aurores se dieron automáticamente la vuelta y lo apuntaron con sus varitas. Al reconocerlo y admitir interiormente que era una reacción exagerada, aunque fuera de noche y estuvieran en mitad de una guerra, dos bajaron sus varitas. Proudfoot la bajó sólo a medias.
-¿Qué haces aquí? – le preguntó a Remus en su acostumbrado tono agrio.
Definitivamente esta era la peor de las posibilidades.
-Tranquilos, sólo vengo a… disculparme por haberme ido ese día sin avisar. Tuve unos cuántos problemas y tuve que irme.
-¿Estás bien ahora? – preguntó Savage mirándolo con preocupación.
-Sí, sí. Todo está bien. De hecho me voy mañana a Londres. Sólo quería… hablar con ustedes, ya saben, disculparme y bueno, despedirme.
-Disculpas aceptadas. Ahora puedes irte – dijo Proudfoot dándole una palmada en la espalda para despedirlo.
Dawlish como siempre lo miró con reproche.
-Puedes pasar, Remus – dijo – No sabía si te había pasado algo malo, pero como Tonks insistió en que habías tenido un asunto urgente que resolver, pues no me preocupé por llamar a seguridad mágica o algo.
-No, no era para nada necesario – dijo Remus con una sonrisa, pensando que ese comentario había sido muy del estilo de Dawlish. En el caso de que Tonks no hubiese dicho nada, tampoco habría llamado a seguridad mágica.
-Bueno, pasemos adentro. Tonks debe estar aburrida de tanto esperar. Tuvimos algunos problemas con uno de los hechizos y unas licencias – dijo Savage pasando su brazo por los hombros de Remus para hacerlo pasar – y se tuvo que quedar sola en la casa. El problema se alargó bastante. Supuestamente debimos haber venido a almorzar pero no tuvimos tiempo.
-Y ya sabemos de quién es la culpa – comentó Proudfoot sin mirar a nadie en particular.
Savage miró a Remus como diciéndole "Ya conocemos a este. No le hagas caso"
En ese momento Tonks bajó las escaleras y al ver a Remus se quedó de piedra.
-¿Qué haces aquí? – preguntó en exactamente el mismo tono que lo había hecho Proudfoot.
-Necesito hablar contigo – le dijo mientras se acercaba a ella rápidamente y la tiraba del brazo para guiarla al segundo piso – Con permiso – dijo a los demás.
Tonks alcanzó a ver la cara de estupefacción de sus compañeros y miró a Proudfoot quién estaba con los brazos sobre sus caderas como si nada de lo que ocurría fuera de su agrado.
Remus cerró la puerta de la pieza de Tonks tras él.
-No has respondido mi pregunta – habló de inmediato ella. El ver a Remus le había producido que toda la rabia acumulada volviera a renacer - ¿Qué pretendes viniendo a meterte aquí?
-Sí te respondí. Necesito hablar contigo.
-Pues yo no quiero hablar contigo. Me tienes harta.
-Pero…
-Pero nada, Remus. Ya te lo dije. Ya resolvimos nuestro asunto. Tú no me quieres y no quieres nada conmigo. Perfecto ¿Pues sabes qué? Yo tampoco quiero nada contigo.
-Tonks, no quiero que peleemos. Venía a hablar contigo en son de paz. Estuve replanteándome el asunto y…
-¿Y qué?.¿Decidiste que quieres que volvamos a ser amigos? Te digo algo, Lupin, no puedes decidir por mí. Yo ya no quiero ser tu amiga. Me aburres. Me aburre tu pasividad y tus ganas de que todo esté perfecto, siempre y cuando a ti te convenga. Quieres que volvamos a ser amigos, sólo porque no te gusta el conflicto. Yo en cambio prefiero que nos llevemos pésimo a tener que simular que no me gustas sólo para que volvamos a ser amigos como tú quieres.
-¡Cállate! Nada de eso era lo que venía a decirte. Sólo déjame explicarte…
-Muy bien, Lupin ¿qué es lo que está pasando aquí? – dijo Proudfoot abriendo la puerta y mirando a Remus de la peor forma – Acaso escuché bien lo que acabas de decir ¿Le pedías a mi compañera que se callara?
-Escucha amigo, esto no es asunto tuyo ¿Podrías por favor dejarnos solos? – dijo Remus casi sin voltearse para mirar a Proudfoot.
-No, no puedo – contestó el moreno – Y en realidad no quiero. Además no soy tu amigo ¿Quién te crees, Lupin? Vienes a vivir a esta casa, te largas de un día para otro como si nada sin siquiera dar las gracias y ahora vuelves e insultas a mi compañera.
-Proudfoot, hazle caso – dijo Tonks pero nadie la escuchó
-En serio que no es lo que parece – se explicó Remus – Déjanos solos. Me largo en un momento y después de eso no tendrás que verme la cara nunca más.
-Ya lo creo. No tengo ningún interés en volverte a ver. Pero te largas ahora mismo.
-Proudfoot. Haz lo que te dice. Se irá en seguida – dijo Tonks ahora más fuerte.
-¡Mira cómo te trata! No te haces respetar, Tonks – se quejó el moreno.
-Asunto mío – dijo ella – Ahora déjanos solos.
-No voy a dejar que este tipo te siga insultando.
-Como sea – murmuró Remus – Tonks, no venía a decirte eso. Lo que quiero es que pensemos en la relación que estamos llevando y que no es nada sano. Sabemos que algo pasó y estaba pensando en que en realidad yo no soy quién para tomar tus decisiones. Si no quieres ser mi amiga, no puedo obligarte. Y si quieres ser… - Remus no alcanzó a completar su idea que era "mi novia, tampoco soy quién para impedírtelo" porque Proudfoot lo interrumpió.
-¡Qué patético!
Tonks lo miró con censura. Luego se volvió a Remus.
-Exacto, no puedes obligarme. Ya te dije que no quiero ser tu amiga. ¿Y sabes qué más? Tampoco quiero volver a verte. Y no te preocupes, ya no volveré a buscarte. Entendí que no te importo.
-Pero…
-¡Ya escuchaste a la señorita! – lo interrumpió Proudfoot – Ahora, ya conoces la salida.
-¡Deja de interrumpirme! – le dijo Remus a Proudfoot – no es contigo con quién estoy hablando.
-Pues entonces estás hablando solo. Tonks ya dijo que no quiere nada contigo ¿Eres retrasado o qué?
Remus ya no aguantó más y sacó su varita. Proudfoot hizo lo mismo. Pero antes de que pudieran siquiera pronunciar un hechizo, Tonks convocó ambas varitas para evitar desastres.
-No importa. Soy mucho mejor peleando sin varita – dijo Proudfoot – No creo lo mismo de ti, debilucho.
-Te conviene pensar eso – Remus ni siquiera lo pensó dos veces antes de lanzarle un puñetazo seco en la cara, que le dejó a Proudfoot el ojo hinchado y lagrimeando.
Tonks lanzó un grito de pura sorpresa. Pero no tuvo tiempo de impedir el segundo golpe de parte de Proudfoot. Era evidente que el moreno que era el doble de alto que Remus y más robusto, y estaba cien veces más enojado que el castaño, con un simple golpe terminaría derribando a su oponente. Que en efecto fue como sucedió.
Entonces aparecieron los otros dos aurores.
-¿Qué haces, animal? – dijo Savage lanzándose al suelo para ayudar a Remus.
Dawlish detuvo a Proudfoot, que de no ser por el auror, se habría arrojado sobre el castaño para terminar la pelea.
-¿Qué están haciendo?
Remus apartó a Savage con suavidad y se incorporó.
-Nada, John – dijo – Yo me voy. Ya veo que no soy bien recibido – dijo mirando a Tonks – Buenas noches y gracias por todo.
Le dio la mano a Dawlish y luego a Savage.
-¿Seguro que no necesitas ayuda?.¿Estás bien? – le preguntó Savage mientras lo acompañaba a la puerta.
Dawlish miró a Proudfoot con profundo resentimiento.
-¿Cómo rayos fue que llegaste a auror? – preguntó.
-Ya sabe, con uno de esos cartones que dan en la Academia.
-¡No te hagas el chistoso! Esto amerita una deserción de la misión. Tendrás que dejar la casa.
-No es para tanto – intervino Tonks – Sólo me estaba defendiendo. Remus estaba hablando de más y Proudfoot se interpuso para defenderme, pero ya sabe como son los hombres. La testosterona a veces les atrofia el cerebro – dijo mirando a Proudfoot con reproche.
-No a todos, Tonks – dijo Dawlish tratando de defender a su género – Como sea, de todos modos tendrás un castigo. No puedes ir por la vida golpeando a personas. Tendrás dos turnos seguidos de noche y la mitad del pago por eso.
Proudfoot pareció aceptar muy bien el castigo. Si Dawlish supiera que Proudfoot es un insomne, pensó ella.
-Muy bien – resolvió Dawlish, mientras Savage se unía nuevamente al grupo – Ahora bajaremos todos a comer y olvidaremos este asunto. Admito que Remus se comportó bastante grosero. Desde ahora en adelante no invitaré a más amigos y tampoco estará permitido hacer lo mismo para ustedes. Seremos más profesionales y nos dedicaremos sólo a nuestro trabajo ¡Qué estamos en medio de una guerra, carajo! No podemos dedicarnos a peleas infantiles
Ok , se me acaba la imaginacion para ponerle titulo a los capitulos. Alguien que me encuentre un sinonimo a "carajo" xD
Este capitulo es bueno solo y exclusivamente debido a la aparicion estelar del pre adolescente Sirius :)
RR!
ivonne910
Hello. Si yo fuera Tonks, me decidiría por Proudfoot (está más que claro que ese hace tiempo anda buscando algo con ella), pero como Tonks no soy yo, ya sabemos a qué pastelito escogerá. La oraculo anda bien perdida...eso les costara un tiempo ¡digo! le costara a Remus un tiempo... Pero ya que nuestra seccion de cahuineo no tuvo la acogida esperada, siempre podemos jugar a ser oraculos. ¿Quieres saber si el amor llegará? Definitivamente por la posición de Saturno me parece que es poco probable que sea durante esta temporada. Debemos esperar el equinoccio de aries...en pocas palabras, invierno no es una buena fecha para encontrar el amor. Pero de que llegará, llegará. Los hombres siempre sirven..pueden servir como cacho, pero su utilidad es irrevocable. Este capitulo ha tenido demasiada accion, como siempre buscando complacer a las lectoras. Saludos
Biank Radcliffe
Hola. Siento no darte tiempo para dejar RR, pero me gusta eso de los comentarios dobles...son mas faciles de contestar
Yo creo que ya se vio completamente como es Proudfoot, no hay ningun enigma sobre el personaje. Y si pensabas que le gustaba Tonks ¡pues tenias mucha razon! Aunque no hay una declaracion oficial, es mas que evidente. Yo sólo espero que con Henry la cosa se quede ahí no más, porque en el caso de que vuelva a aparecer, lo haría sólo para perjudicar a Remus, no hay que olvidar que el sabe bastantes cosas. Pero no creo que vuelva a aparecer. Ahora me doy cuenta sí, que a veces cosas que ni yo espero que pasen, pasan. Cuidate, nos leemos y no leas tan tarde xD
Staken Tonks
Hey! Yo estoy bien ¿tu? Definitivamente la combinacion Remus Sirius es adorable...no en el ambito amoroso (o no exclusivamente), pero si en el de amistad...son como tan distintos. Porque ver a Sirius y James siempre es divertido, pero no necesariamente adorable, porque se parecen mucho. como que en este capitulo, podria interpretarse que Proudfoot cambiará y será más agradable, pero al final...ya se ve que no, sigue igualito. La oraculo...algun dia la encontrara, pero falta para eso, digamos que es una excusa para...ya veras en el siguiente chap. Saludos
palemoonbeam
Holaaa. Este sera un RR facilisimo de contestar, toda la razon. Remus es complicaaado, estamos de acuerdo ¿Te has dado cuenta que a las mujeres nos gustan los hombres así? Tratare de hacer la diferencia cuando salga a buscar novio, no quiero a ningun Remus con el cual tenga que compartir dolores menstruales xD. Definitivamente Tonks encontró a su favorito de la casa...pero dejemoslo en que Proudfoot la pone solo un poco nerviosa, nada de cosas raras. Todavia esta demasiado enganchada del castaño. Pero por otro lado, Proudfoot (como todo macho territorialinsoportablementeceloso) ha comenzado a mostrar sus preferencias hacia la chica. ¿Cierto que no hay nada mas romantico que dos hombres se peleen por una? Y eso que amo a John Lennon y la paz xD Gracias por lo de gran historia, me esfuerzo por hacer la historia paralela, porque el amor mueve el mundo, pero no mantiene la accion de un FF por mucho tiempo. Saludos y gracias (muchas gracias) por tu breve comentario.
PD: Siempre contesto los RR, asi que si no alcanzara con uno, lo responderia en el siguiente chap.
SAludos a todas las comentaristas flojas que no comentaron :) las estimo
En el next chap...Remus hablara con Consuelo, se enterara de donde anda la oraculo...y muchas cosas locas mas.
