"Sufriendo por amor"
Capitulo 35
Cada parte de ti
Había salido de su habitación y lo busco con la mirada, pero no lo encontró, paso su mano por su cabello en señal de desesperación, de seguro está en su habitación.
Entro a la cocina y vio allí a Kyu Y Young Saeng cocinando y charlando tranquilamente.
-¿Ya hablaste con Hyung Jun?-pregunto Kyu.
-Algo así-contesto buscando algunas cosas por la cocina.
-¿Qué es algo así?-pregunto Kyu.
-Hable y no hable-explico mientras ponía las cosas que tomaba en la mesa.
-¿Qué harás?-pregunto Young Saeng.
-Preparare algo-dijo concentrado.
-Hace mucho no cecinabas-dijo Kyu, Jung Min no contesto.
-'si con comida me puedes perdonar…comida será'-pensaba Jung Min.
Unos quince minutos después habiendo metido las galletas que le preparo al maknae a hacerse al horno se fue a sentar a la sala.
-Esto tardara mucho…y de seguro se niño se está haciendo nuevas ideas raras y estará llorando-murmuro.
-Estúpido…y ahora me quede con muchas dudas-susurraba solo en su habitación, sentado en la horilla de su cama con sus brazos apoyados en sus piernas y la cabeza a gachas-ya no tiene sentido…debo dejar de pensar…pero…¿y si es verdad que todas sus palabras eran ciertas?-se pregunto pensativo-¿y si voy de nuevo y le pregunto, le explico que esa chica no era nadie?...no, no, no-se dijo tratando de sacarse esos pensamientos.
La puerta se abrió, pero él no giro. Sintió a alguien sentarse junto a él, unos segundos después, en silencio, giro y lo vio a Jung Min ahí, sin decir nada, volvió su vista al frente y pregunto.
-¿Qué quieres?-su voz no mostraba enojo, pero algo apagada.
No contesto, no sabía bien que decir, no era bueno con las palabras, casi siempre terminaba diciendo estupideces que hacían que peleen. Giro su cabeza y lo miro de perfil, el rostro de Hyung Jun mostraba una expresión triste, sin pensarlo acerco sus labios a su mejilla y deposito un cálido y lento beso en ella. Los ojos del maknae se abrieron enormemente al sentir una vez más, luego de tanto tiempo, los labios de Jung Min sobre su piel.
Vi la sorpresa reflejada en el rostro del maknae, con sus ojos abiertos de par a par, un mínimo rubor en sus mejillas, los labios entre abiertos y luego de unos segundos una pequeña sonrisa en ellos, sonrió también al verlo. Se acerco nuevamente a él y deposito un beso en su hombro, el maknae se sorprendió aun mas, se alejo para ver como el rubor en sus mejillas crecía, una vez más se acerco, pero esta vez deposito un beso en su cuello, haciendo que el maknae se aleje bruscamente de el riendo, por las cosquillas que le produjo el beso.
-¡Ya!-le dijo poniéndose serio-o hagas eso-ordeno.
-¿Por qué no?-pregunto Jung min.
-No tienes el derecho-dijo el maknae.
-Claro que si-afirmo Jung Min.
-No...ese derecho lo perdiste hace tiempo-aclaro el maknae con el seño fruncido.
-Puedo volver a recuperarlo-afirmo Jung Min-y ahora mismo-el maknae lo miro sorprendido.
-¿Qué?-pregunto.
-Jung Min no dijo más, el maknae lo miraba desde la otra punta de la cama asustado por las palabras de este, Jung Min se acerco, sin decir ni una palabra, con una de sus manos tomo la mejilla del maknae y lo beso.
El maknae al verlo acercarse ya se imaginaba lo que Jung Min haría y al contrario de pararlo, lo espero y al sentir los labios de Jung min moviéndose junto a los suyos, cerró los ojos y comenzó a corresponderle de la misma dulce y tierna manera en la que Jung Min lo besaba.
Al separarse vio como Jung min sonreía arrogantemente.
-Con eso ya me has dado el derecho-dijo Jung Min.
-¿Qué?-pregunto el maknae.
-Me has correspondido…ahora vuelves a ser solo mio-dijo queriendo volver a besarlo.
-¡Jung Min!-escucho un grito interrumpiéndolo-¡ven rápido!-era Kyu el que gritaba llamándolo.
-¿Y ahora qué?-pregunto fastidiado caminando a la puerta-tú te quedas aquí esperando-le ordeno al maknae mientras salía de la habitación
-¿Suyo?-se pregunto en un susurro el maknae.
¿Qué sucede?-pregunto entrando a la cocina.
-¿Qué es esto?-pregunto Kyu apuntando el desorden que Jung Min hizo para preparar las galletas.
-Ah…harina, paquetes, chocolate,…veo algo de huevo y… ¿tomate? Yo no use eso-decia mirando el desorden.
-Límpialo-ordeno Young Saeng-y rápido-le dijo serio.
-Pero yo no use tomate-se quejo-ayúdame-pidió.
-El tomate lo derramaste tu-dijo Kyu, se iba a seguir quejando pero Young Saeng le dijo.
-Ya no regañes y limpia el desorden antes de que se te quemen-dijo señalando al horno.
Diez minutos después un feliz Jung Min sacaba las galletas mientras, sin saber, era observado por un sonriente maknae.
-¿Son para mí?-pregunto acercándose con una de sus típicas sonrisas de niño, solo que esta vez era una sonrisa totalmente sincera y hasta en los ojos se le podía ver la felicidad que tenia.
Jung Mn sonrió y asintió volteando a verlo, una vez más fijamente, observando cada detalle del rostro del maknae, el rostro que se había propuesto no mirar y no lo hizo durante meses, ahora quería mirarlo fijo y guardar una vez mas cada detalle de él, grabar cada gesto, cada hermoso sonrisa que amaba de ese niño….de su niño, porque una vez más seria solo suyo.
-Pero aun están caliente-le dijo Jung min.
-¿Tengo que esperar?-pregunto asiendo un puchero el maknae, Jung Min asintió-tenía hambre…hace mucho no me cocinabas-dijo mirando atentamente las galleas con los ojos brillosos, Jung min sonrió mas ampliamente y abraso fuertemente al maknae por la espalda.
-Ahora si eres solo mio y un mensaje ahora no me robara a mi niño-dijo apoyando su cabeza en el hombro del maknae.
Ambos sabían, habían comprendido que todo fue por un mensaje, que todo había sido una confusión, pero ya no valía la pena culpara a uno o a otro, importaba que sabían que sentían lo mismo y que todas aquella palabras que aun permanecían grabadas en su memoria, eran ciertas, que todas las caricias y besos eran con un sentimiento puro de amor y eso era lo que importaba, lo que les importaba, tenerlo al otro junto a él.
Comenzó a repartir besos en el cuello del maknae haciéndolo reír.
-Hace un año ya-susurro el maknae.
-¿Quieres que aprovechemos que las galletas aun están calientes?-pregunto Jung Min mientras pasa su lengua a lo largo del cuello del maknae-extrañe mucho tu largo y blanco cuello-le susurro Jung Min volteándolo y besándolo-también tus labios-le dijo entre besos.
-Yo creo que la comida ya esta-decia Kyu entrando a la cecinan, encontrándose con Un Jung Min devorando los labios de Hyung Jun.
Al verlo ambos rieron nervioso y el maknae salió rápidamente de allí.
-Kyu Jong dejare estas galletas acá que se enfríen…cuida que Hyun Joong no las comas-le pidió y salió tras el maknae.
Se dirigió a la habitación del maknae para buscarlo, pero ahí no estaba, en el baño tampoco, en la sala ya confirmo que cuando paso no estaba, sonrió, y se dirigió a su habitación allí arrodillado sobre la cama estaba Kim Hyung Jun esperándolo con una sonrisa.
-Te tardaste-dijo al verlo entrar, se veía emocionado y feliz, Jung Min sonrió y cerró la puerta.
-Y había olvidado que eras un pervertido-dijo Jung Min acercándose.
-Solo con mi Minie-al escucharlo decir aquello Jung Min sonrió de pura alegría, si era posible.
-¿Cómo?-dijo subiendo a la cama y quedando de rodillas frente al maknae-¿Qué soy?-pregunto una vez más.
-Mi Minie-aseguro Hyung Jun.
Jung Min sonrió y lo beso con lentitud y cariño, nada de prisa, un beso lento saboreando los labios que tanto extraño durante todo un año.
-Ya había olvidado el sabor de tus labios-le dijo Jung Min.
-En cambio yo, jamás borre de mi mente y cuerpo cada caricia y beso, sigo recordando exactamente como se siente, como sabe tus besos, piel, que siente mi cuerpo ante tus caricias y atenciones, nada olvide Minie…nada-confeso Hyung Jun acariciando la mejilla de Jung Min.
-Esta vez no callare las palabras…a diferencia de aquella vez, esta vez te susurrare a cada beso y caricia las palabras que deseo decirte-le dijo con una sonrisa.
El maknae le sonrió y le dio un tierno beso para luego con pequeños beso y hasta la reja de Jung Min.
-Yo tampoco…pero primero que nada quiero volver a probar tu piel…para comprobar que aun recuerdo su sabor, el sabor que tanto extraño-le susurro sensualmente sacándole la camiseta y empujándolo lentamente hasta recostarlo y subiéndose encima suyo.
Comenzó besando su cuello, chupándolo y mordiéndolo levemente escuchando los suspiros de Jung Min, quien estaba encantado de recibir todas esas atenciones, besos y caricias que su niño le estaba dando, extrañaba todo aquello, para que mentir, hasta los primeros meses había soñado con ese momento nuevamente.
Siguió por su cuello mientras acariciaba los brazos y caderas de Jung Min, cuando mas sus besos llegaban a el pecho de Jung Min, las manos de maknae más bajaban dirigiéndose a la parte inferior.
Mientras besaba el pecho de Jung Min, su delicada piel la sentía temblar bajos sus manos a cada toque, demostrándole cuanto había extrañado sus caricias, sus manos comenzaron a deshacerse de los pantalones de este llevando así sus besos hasta por debajo del ombligo retirando por completo el pantalón y volviendo subir con lentos y húmedos besos, escuchando sus piros más sonoros de parte de Jung Min.
-Siento no haberte atendido la última vez-se disculpo el maknae antes de volver a besarlo mientras su mano se dirigía al miembro de Jung Min, comenzando a acariciarlo y haci provocar que este se excitara mas y comenzara a gemir un poco.
Jung Min lo tomo por los hombros alejándolo un poco y así poder girarse y quedar sobre el menor comenzando a besarlo, ahora con desesperación y pasión, llevando sus manos dentro de la camiseta del menor y comenzando a caricia esa blanca piel que tanto extrañaba, guio sus manos a las caderas y comenzó sacársela obteniendo la ayuda del maknae, logro librarse de ella y así tener una visión perfecta de esa blanca y sexy piel que tanto acaricio y beso, que tanto amo y ahora hasta había olvidado su sabor, su suavidad, sin perder tiempos e dedico a recordar nuevamente cada sensación y rincón de ese cuerpo que pertenecía a quien más amaba y deseaba, sus labios devoraban el largo cuello del maknae, siempre fue lo que más le había gustado morder, chupar y besar, desde allí también podía escuchar claramente los suspiros de su niño.
Lentamente mientras seguía atendiendo su cuello guio sus manso al pantalón del menor y sin previo aviso, rápidamente, se los saco, abriendo así las piernas de este y posándose entre ellas, aun ambos con los bóxer, comenzó a frotar sus cuerpos escuchando así claramente los gemidos de placer que provocaba eso en Hyung Jun quien comenzó a acariciar su espalda con ansiedad.
Quería escucharlo gemir su nombre, quería escucharlo decirle de aquella manera en medio de un gemido de puro placer provocado solo y únicamente por él. Con ese objetivo salió de entre sus piernas y puso las suyas a una a cada lado de las caderas del maknae siguiéndolo besando, siguiendo con las delicadas caricias a ese niño que lo sentía indefenso bajo el, que su piel era tan blanca que a sus ojos era una delicada parcela a la que a la mas mínima caricia temblaba y suspiraba por muchas más, y solo de él.
Su mano la paso por medio del pecho del maknae, bajando por su formado abdomen y llegando a sus bóxer, la introdujo en él y comenzó a acariciar el miembro del maknae escuchando suspiros, fuertes y pesados suspiros que suplicaban por mas y Jung Min no se lo negó, le daría más, le retiro los bóxer y comenzó a masturbarlo, escuchando así claramente lo que se proponía escuchar, los gemidos que sus oídos tanto extrañaban, lo único que no había olvidado y recordaba a la perfección.
-Ahhhhh….-gemía sin aliento Hyung Jun, su respiración se volvía cada vez más agitada, los besos de Jung Min es su cuello, las palabras que el susurraba cada tanto, las caricias en su pecho y esa mano en su miembro, extrañaba tanto ese placer, se sentía tan feliz de estar ten lleno, de sentirse tan lleno de placer y amor luego de un año de vacío y sufrimiento, todo es vacio ahora era llenado por el amor que Jung Min le estaba demostrando que le tenía.
Pero el también quería demostrarle cuanto lo amaba, cuanto lo había extrañado, quería sentirlo temblar a su tato y hacerle saber que él era el único que le podría provocar todo aquello, todo ese placer y por ello no lo debía dejar, no se debía alejar.
Comenzó a acariciarlo nuevamente, sin dejarse perder del todo por el placer, con ansiedad de acariciar su delicada y más que bien cuidada piel. Desde los brazos paso al su pecho y de allí a las caderas, para terminar su recorrido en las piernas de Jung Min que se encontraban una a cada lado de sus caderas, acaricio las largas piernas de Jung Min hasta donde alcanzaba, las apretó, las sintió temblar y lo escucho suspirar contra su cuello, subió nuevamente sus manos acariciando su larga espalda, suave y larga, delgada, perfecta.
Jung Min busco una vez más los labios del maknae, un beso pasional, pero delicado, con sus lenguas encontrándose, mientras lo besaba dejo el miembro del menor y se quito el bóxer con algo de ayuda del menor, se posiciono entre las piernas del menor nuevamente y se dispuso a prepararlo.
Primero uno, luego dos y escuchaba los gemidos de placer del menor, luego de un tercero y mas gemidos y el orgullo de el al verlo con tal placer, alejo sus dedos y besándolo entro levemente en el menor, luego de un año de haberlo deseado, luego de un año de vacío, nuevamente ambos se volvían a llenar.
El menos soltó algunas lagrimas de dolor, luego de un año su cuerpo no estaba acostumbrado, Jung Min se quedo quieto besándolo y nuevamente masturbándolo, así el menor comenzó a sentir placer y el dolor quedo lejos, se perdió, desaprecio y sus caderas chocaron contra las de Jung Min indicándole que comenzara con las embestidas.
-Ahhhhh…-gemía el menor ante el placer, de la misma manera gemía Jung Min solo que ante cada gemido una nuevo susurro dacia al oído del maknae, aquellas palabras que guardo tan dentro suyo la ultima vez, y durante todo el año.
Sus respiraciones agitadas, sus cuerpos con pequeñas gotas de sudor haciéndolos brillar, sus ojos llenos de amor, sus manos deseosas de seguir tocando, sus bocas abiertas gimiendo de placer, hacían ver claramente cuando disfrutaban aquel hermoso momento en el que ambos demostraban amarse, no era sexo, era amor, simple, sencilla y complicadamente el amor que se tenían.
-Ahhhhh….Minie-gimió Hyung Jun al llegar a ese tan anhelado orgasmo, tan placentera sensación.
Jung Min con un largo gemido y una sonrisa de pura felicidad se dejo caer encima del maknae hasta normalizar su respiración y así luego recostarse a su lado y abrazarlo hasta quedarse dormido, ya había dicho todo lo que tenia dentro, todo lo que le debía decir, no había más que sentir ahora.
Continuara…
