N/A: FELIZ AÑO NUEVO A TODOS! Espero que hayais comenzado el año de la mejor manera posible y os deseo un gran 2015, lleno de sueños cumplidos y felicidad... Con este capítulo (que a mí personalmente me encanta) igualo el fic más largo que había escrito hasta ahora... Y lo que nos queda de esta historia... Tal vez va siendo hora de que lo considere mi mejor obra... Son Blam, una gran fuente de inspiración...


CAPÍTULO 37: FELIZ AÑO BLAM

Blaine, Sam y July se encontraban en el ginecólogo. El médico estaba haciendo la ecografía y les mostraba a través de la pantalla las partes que iban distinguiéndose. De repente se volvió hacia los tres.

– ¿Queréis saber el sexo del bebé?

– Yo sí. ¿Vosotros? – La feliz mamá miró a la pareja y ambos asintieron.

– Es un niño.

El rubio agarró a su novio por la cadera y lo besó con lágrimas en los ojos. Era un niño, un mini-Sam. Aunque no era de la manera ideal, tendían su primer bebé como ellos habían querido, sólo faltaba que ellos se decidieran a tener ese mini-Blaine que tanto deseaba el ojiverde.

Después de la ecografía fueron a una cafetería a charlar, había cosas de las que tenían que hablar. Se sentaron en una mesa cuadrada. Sam tenía a los otros dos a su lado, Blaine a su derecha y July a su izquierda. El asiento frente a él quedaba libre.

– ¿Habéis pensado en nombres? – La joven quiso saber.

– No, la verdad es que no lo había pensado. – El modelo reconoció.

– Yo tampoco. – El moreno negó con la cabeza.

– Yo había pensado que, como el bebé es parte de Sam y parte mía, el nombre debería ser elegido por ti. – La ojiazul miró al actor que se sorprendió.

– ¿Yo? No, vosotros sois los padres y...

– Tú también eres su padre. – July interrumpió haciendo que el otro bajara la mirada avergonzado. – Sé que aun te resulta difícil pero quiero que pienses en un nombre para el bebé, algo que sea especial para ti.

– No hay ningún nombre en especial. – El ojimiel susurró.

– Devon. – Evans añadió, mirando a su pareja. Era el segundo nombre del otro y algo que conectaría al bebé con su novio sin duda ninguna.

– Parece que al bebé le gusta. – La joven comentó tocándose el vientre porque había sentido una patada. Sin preguntar, Sam puso su mano sobre el vientre para sentirlo también. Anderson sin embargo los miraba en silencio. – Vamos, Blaine. No seas tímido... ¿No quieres sentirlo?

El moreno vio la mirada ilusionada de su prometido y no pudo negarse. Si eso era importante para el rubio, él se esforzaría. Movió su silla para sentarse al otro lado de July y puso su mano sobre el redondeado vientre de la actriz. No notaba nada y por las expresiones de los otros dos, ellos tampoco. Sin embargo, la embarazada bebió un poco de su chocolate caliente y unos pocos segundos después los dos padres notaron el movimiento de su hijo. El ojimiel dirigió su mirada a su prometido, sorprendido. Él también lo había notado... Esa patadita la había dado su bebé, su futuro hijo, su mini-Sam.

– Amor. – Blaine estaba al borde de las lágrimas. Sentir al niño había conseguido todo lo que no habían conseguido las palabras de los otros dos y las visitas al ginecólogo. La realidad lo había golpeado en ese instante en forma de patada, una patada dada por alguien que sería parte importante de su vida.

Tanto July como Evans notaron que ese instante había conseguido que el otro se diera cuenta de que iba a ser padre. Se sintieron felices porque por fin todo estaba como debía. El más alto entrelazó sus dedos con los de su prometido, de manera que sus palmas seguían sobre el vientre de la joven.


Blaine y Sam estaban en Times Square, durante sus dos primeros años de relación habían disfrutado de la fiesta que el lugar ofrece la víspera de año nuevo hasta la media noche. Durante dos años habían estado recibiendo el año besándose frente a la esfera de cristal que se iluminaba a las doce en punto de la noche. Los siguientes años no habían podido por temor a que alguien hiciera fotos y las publicara en alguna revista o en Internet. Pero en ese momento habían perdido todos sus miedos. Ya no tenían que ocultarse y podían disfrutar de la noche de Nueva York como cualquier otra pareja.

Varias personas quisieron fotografiarse con ellos debido a su fama. Al moreno eso le sorprendió pero el rubio estaba acostumbrado. Después de un rato, los dejaron libres para que pudieran disfrutar de la última noche del año.

– Falta poco para que empiece 2019. ¿Algún deseo para el año que entramos? – El ojiverde preguntó a su pareja

– Ninguno. – El más bajo sonrió mientras negaba con la cabeza.

– ¿Nada? – El modelo lo miró extrañado.

– 2019 va a ser el año en el que me voy a casar con el amor de mi vida, el año en el que voy a tener mi primer hijo junto al hombre más maravilloso que existe. No tengo nada más que pedir. – El ojimiel agarró con dulzura la mano de su novio y la besó por el lugar donde estaba el anillo de prometido.

– Yo sí tengo un deseo para 2019. – El más alto comentó.

– ¿El qué? – El actor lo miró con curiosidad en sus ojos.

– Quiero tu debut en Broadway como protagonista de un gran musical. Es lo único que le faltaría a 2019 para ser un año perfecto. Un año Blam. – Evans se agachó para besar los labios de su pareja lenta y dulcemente.

– Vale parejita. Entiendo que derraméis miel pero los demás no tenemos que soportarlo. – Santana se adelantó para separarlos mientras Brittany les sonreía ilusionada.

– Estoy de acuerdo. Un poco de consideración con los necesitados. – Rachel añadió mientras se colocaba entre la latina y Anderson, poniendo más distancia entre los recién comprometidos.

– No les hagáis caso. – Kurt agarró el brazo de Sam y lo movió para que se pusiera de nuevo al lado de Blaine. – Una tiene envidia porque no tiene a nadie que la ame y la otra hace mucho que pasó el momento en el que estáis vosotros porque hace cinco años y medio desde que se reconcilió con su novia.

– Mira quién habla. ¿Hace cuanto no te dan un revolcón? – Lopez preguntó con malicia.

– Ayer tuve uno y muy satisfactorio. Gracias por tu preocupación. – El castaño respondió mientras se miraba las uñas en un gesto altivo.

– ¿Qué? – Los otros cinco gritaron mientras lo miraban sorprendidos.

– Hace unos días conocí a un chico... Habíamos estado tomando café en la misma cafetería todos los días. Siempre nos sentábamos solos y hace una semana se sentó conmigo. Estuvimos hablando todos estos días y la verdad es que me sentí atraído. Anoche decidimos salir un rato juntos y... Bueno, os podéis imaginar lo que pasó... – Hummel sonrió con un aire de misterio.

– ¿Por qué no lo has traído? Podría haber venido con nosotros. Así lo habríamos conocido – Anderson estaba emocionado por la noticia. Le alegraba que su mejor amigo fuera feliz.

– Es nuestra noche. Hacía mucho que no podíamos venir y no quise estropearla trayendo a alguien a quién no conocéis. – El ojiazul se encogió de hombros. – Ya es mucho que Artie no nos haya podido acompañar.

Los amigos siguieron charlando y riendo hasta que llegó el momento que todos esperaban.

10... 9...

Todas las personas reunidas en Times Square gritaban la cuenta atrás para darle la bienvenida al nuevo año.

8... 7...

Sam agarró con más fuerza la mano de Blaine. La pareja se miró a los ojos, conscientes de que pronto sus labios se juntarían en un beso de amor como primer gesto de un año que sería muy especial para ellos.

6... 5...

Porque ese año formarían una familia y, aunque no todo sería fácil, no podían esperar a ser un matrimonio con hijos.

4... 3...

Tenían muchas esperanzas puestas en su futuro, un futuro que parecía más hermoso una vez que se habían disipado las nubes que lo nublaban.

2... 1...

¡Feliz año nuevo!

Los prometidos se besaron mientras los fuegos artificiales iluminaban el cielo de Manhattan. Se separaron con una sonrisa en los labios para abrazarse.

– Feliz año Blam. – Susurró el rubio en la oreja del otro.

– Feliz año Blam. – Respondió el moreno.

– El año del inicio de la familia Anderson-Evans. – El ojiverde puso sus manos en la nuca de su prometido mientras el otro lo agarraba de la cintura y ambos se miraron a los ojos.

– El año del inicio de la familia Evans-Anderson.

– No. – El modelo protestó. – Tu apellido debe ir primero.

– Nuestro primer hijo se va a llamar Devon Evans... ¿Realmente quieres que sea el único que lleve como primer apellido Evans?

– Ya hablaremos de eso.

La pareja finalizó el abrazo y se volvió para felicitar el nuevo año a sus amigos. Era una noche para ser felices y dejar las preocupaciones de lado. Aunque no había nada que temer, porque su amor había demostrado ser más fuerte que cualquier problema que se pusiera frente a ellos.


Os deseo a todos un feliz año Blam XD