C37-Arco de Sirius Black V
El ministerio de magia era un caos, todos se aglutinaban en el patio central de la sede del gobierno mágico, para poder ver, aunque fuese un pelo, de a quien los aurores traían, era un hombre con aspecto de rata, era Peter Pettegrew, este miraba nervioso a todas partes, buscando por donde huir o a quien pedir ayuda, se había llamado a una sesión de urgencia del Wizengamont , el máximo tribunal mágico.
En el centro del tribunal, estaba el ministro de magia, Cornelius Fudge, sudaba dentro de su túnica, podía estar ante un crisis sin precedentes si lo que decía Skeeter en su artículo era verdad, un hombre inocente se habria estado pudriendo por 11 años Azkaban, de ser así, muchos familiares de ex-mortigafos, podrían pedir que se les hicieran juicios nuevos, pues si se equivocaron con Black, ¿que impedía haberse equivocado con alguien más?, sin mencionar, que el ministerio tendría que darle una indemnización generosa al ex-prisionero de la lúgubre prisión.
"No pienses en la derrota Fudge, esos pensamientos no te llevaron a ser ministro de magia, mantente firme y ve como sacar provecho de todo esto."-se dijo a si mismo el político.
Todo el tribunal era un caos, todos hablaban al mismo tiempo, no podía mantenerse así la situación, en ese momento entró Albus Dumbeldore, caminando tranquilamente, miró la escena que tenia en frente, por lo cual sacó su varita.
-Sonorus.-Dijo el mago, apuntando su varita a su garganta.
-SILENCIO-dijo con voz firme.
Todos los miembros quedaron automáticamente en silencio y se sentaron en sus puestos, el ministro, aprovechó de tomar la palabra, habló de forma lenta pero firme.
-Hoy hemos sido convocados, para revisar el caso del señor Sirius Orion Black, gracias a la nueva evidencia que el departamento de aurores nos a proporcionado, por favor hagan pasar al señor Peter Pettigrew.
El tribunal, parecía un coliseo en miniatura, desde una de las puertas de la "arena", dos aurores, trajeron a un encadenado Peter, quien miraba con terror hacia todos los lados, su vista se fijó en el ministro de magia.
-Mi señor ministro, esto es un terrible malentendido, yo nunca fui el guardián secreto de los Potter.-dijo con voz temblorosa.
El aludido lo miró con una cara de mármol, sin responder a los ruegos del hombre, luego miró a Albus Dumbeldore.
-Profesor Dumbeldore, usted sabe que yo nunca fui del tipo de personas de hacer cosas grandes, usted me conoció, por favor sáqueme de aquí, lo ayudaré en lo que usted necesite-dijo más desesperado que antes.
-Tranquilo Peter, no te pasara nada malo, por ahora, ministro, si me permitiera, quisiera aportar nuevas pruebas al caso, ¿me autoriza?.
El ministro miró un poco confundido a Dumbeldore, pero no quería contradecir a su potencial mayor aliado político, dejaría que Albus se llevará la carga del juicio, de salir mal, la culpa caería en él y no en su persona.
-Proceda Albus.
-Muchas gracias ministro, por favor Alastor, has pasar a nuestro testigo.
Alastor asintió con la cabeza, se dirigió rápidamente hacia la puerta desde donde habían traído a Pettigrew, luego de unos instantes vinieron dos personas, una de ellas era Ninfadora Tonks, el otro era tu tio en segundo grado, Sirius Black, este seguía usando el uniforme de Azkaban, pero lucia mucho más limpio y alimentado que la última vez, cortesía de unas buenas comidas hechas por Remus.
-TU...TUUU..TTUUU….TRRAIDOR-dijo Peter al ver a su ex-amigo.
-Hola Peter, tantos años sin verte.-dijo con voz fría el aludido.
-¿QUE ES ESTO DUMBELDORE?-dijo un irritado ministro.
-Bueno mi estimado Cornelius, el señor Black se entrego a nosotros en el cumpleaños de Harry Potter, ahí nos pidió que escucháramos su versión de los hechos, ahí, hizo un juramento inquebrantable con el joven Potter, donde prometió contarnos toda la verdad sobre lo que ocurrió con los Potter, esa fatídica noche del 31 de octubre, así casi 11 años atrás, demostrándonos que él no había traicionado a los padres del muchacho.
Hubo un ajetreo general entre todos los miembros del tribunal, algunos periodistas, entre ellos Rita Skeeter tomaban notas de todo lo que pasaba.
El ministro por su parte sentía que estaba en un sauna, sabia que lo que dijera ahora podía definir su carrera política, la prensa creía que Black era inocente, Dumbeldore decía que Black era inocente y se había por lo visto entregado voluntariamente, este era el momento de decidir.
-Señor Black, ¿se sometería a hacer el juramento inquebrantable en presencia del Wizengamont y respondería las preguntas que le hagamos?.
-Sin ningún problema señor ministro.
-Señor Pettigrew, ¿se sometería a hacer el juramento inquebrantable en presencia del Wizengamont y respondería las preguntas que le hagamos?.
El animago ilegal, estaba al borde de un ataque, no sabia hacia donde huir, se estaba desesperando.
-EL TRAICIONO A JAMES Y A LILY POTTER MINISTRO, ÉL QUERÍA SEGUIR LOS PASOS DE SU FAMILIA , ADORABA LAS ARTES OSCURAS Y LA PUREZA DE SANGRE, ÉL FUE QUIEN MATÓ A LOS 12 MUGGLES, POR FAVOR CREAME!-dijo con lágrimas en los ojos.
-¿Se someterá al juramento inquebrantable señor Pettigrew?, ¿si o no?-dijo en tono de ultimátum Fudge.
Al verse acorralado, no le quedó mas que decir.
-SSIIII...sii,señor ministro.
-Esta bien, señor Scrimgeour, proceda a tomar el juramente al señor Black y al señor Pettigrew.
Rufus Scrimgeour, era el jefe del departamento de aurores, era uno de los dos policías mágicos que había escoltado a Pettigrew a la corte, se acercó rápidamente a Sirius, Ninfadora deshizo la cadena mágica en la que traia a su tio, dejando su brazo derecho libre.
-Kingsley, ven y ayudame con el juramento.
El auror vino como su jefe lo ordeno, levantó su varita, tanto el jefe de aurores como el ex-prisionero de Azkaban, se tomaron del brazo, se empezaron a formar hilos de color dorado entorno a los brazos de ambos hombres.
-Tú Sirius Orion Black, ¿juras responder con sinceridad a todas las preguntas que algún miembro del Wizengamont te efectué?.
-Si, lo juro.
Los hilos dorados desaparecieron, luego procedieron a efectuar lo mismo con Peter, que tartamudeo cada palabra de su aceptación en el juramento.
-Señor Black, ¿es verdad que usted nunca fue el guardián secreto de los Potter y que propuso en su lugar al señor Pettigrew?.
-Así fue señor, era bien conocida mi amistad con James Potter, por lo que, en algún momento me podrían capturar y tortura, hay muchas formas de obtener información de un hombre, por lo que aunque preferiría morir antes que delatar a mis amigos, preferí no correr riesgo con la vida de mis amigos, pensé que Peter seria la mejor opción, nadie sospecharía de él.
Todos los presentes contuvieron la respiración por un momento, esperando que el acusado cayera muerto, eso significaba que era inocente de haber traicionado a los Potter.
-¿Usted fue seguidor de quien-no-debe-ser-nombrado?.-continuó preguntando el ministro.
-Nunca, de hecho por eso escapé de mi casa a los 16 años, ya que mis padres querían que tomara la marca tenebrosa.
-La última pregunta, ¿por que y como escapó de Azkaban?
-Bueno, hace unas semanas, recibí , por parte de unos de los aurores que en ocasiones van a la prisión, un ejemplar del diario el profeta, ahí, pude leer algunas cosas que decían de mi ahijado, que se estaba volviendo un señor oscuro, sentí mucha culpa, ahí tuve la fuerza de voluntad, lo hice convirtiéndome en mi forma animaga de un perro negro , yo soy un animago ilegal, como estaba tan flaco, pude pasar por los barrotes, los dementores no pudieron detectarme en mi forma animal, ahí fui hasta la playa y nade a tierra firme, luego fue como dijo el profesor Dumbeldore, me presenté en la fiesta de cumpleaños de Harry y le conté mi versión, haciendo un juramento inquebrantable como lo he hecho acá ahora, no me importa que me condenen por ser un animago ilegal, eso lo hice voluntariamente, pero les pido que no me condenen por traicionar a mis amigos, que eso me duele más que estar en Azkaban.
-Gracias por su testimonio.
Las últimas palabras del último de los Black cautivaron a más de alguno, luego el ministro, procedió a interrogar a Pettigrew.
-Señor Pettegrew,¿usted fue el guardián secreto de los Potter?
-Sssiiii-dijo luego de esperar varios segundos.
-¿Usted le dijo a quien-no-debe-ser-nombrado sobre la ubicación de los Potter ?
-siiii...pero no queria, el me intimido, yo no quería morir...
-¿Usted fue seguidor de quien-no-debe-ser-nombrado?.-interrumpió rápidamente el ministro, no quería escuchar los lamentos.
-Si…..-dijo casi en un susurro.
-Entiendo, miembros del Wizengamot, todos hemos escuchado el testimonio de ambos hombres, ambos se les aplicó en su presencia el juramento inquebrantable, propongo que empecemos a votar para ir finiquitando este asunto, ¿alguna objeción?.
Nadie de levantó la mano.
-Señor Scrimgeour, por favor, lleve a los acusados a la sala de espera, se les avisará cuando tengamos un veredicto.
El jefe de los aurores siguió la instrucción al pie de la letra, la espera fue para Sirius eterna, estaba en una habitación separado de Peter, cuando lo vio quiso saltar sobre él y matarlo, pero le había hecho una promesa a Harry, recordó el astuto plan de su ahijado, realmente era un Slytherin, pero en el buen sentido.
-¿Rita Skeeter?-dijeron todos los presentes ante la idea de Harry.
-Si, Rita Skeeter, Remus me comentó que ella quiso espiarnos y Alastor la atrapo, ¿no es así?.
-Efectivamente, esta en la habitación de al lado, probablemente no despertará en horas.-respondió Moody.
-Entonces, ¿por qué no darle la noticia que quiere?, ¿no podemos cambiarle los recuerdos de las últimas horas y dejarle lo que quería encontrar?, una historia que involucra al ministerio de magia y ella siendo la que desenmascara todo. Podríamos hacer que cuente toda la historia de Sirius, la gente le creería, no solo eso, decirles que Pettigrew estaba vivo, que era un animago y que las familias tuvieran cuidado con alguna rata que fuese una mascota, que viviera más de cinco años , junto con que le faltara un dedo, si se publica en el profeta, terminaría llegando en un día a todo reino unido, haciendo que las familias hicieran el trabajo de obtener a quien buscamos.
-Tiene sentido-dijo Dumbeldore.
-Podría usarse en el encantamiento obliviate , poniendo la información que quisiéramos sobre Skeeter-dijo Severus.
-¿Seria eso correcto?.-cuestionó Remus.
-¿Ves otro plan mas viable Lupin?-cuestionó el jefe de la casa de Slytherin.
-En realidad no, la otra opción, seria ir casa por casa, pero no toda la gente nos dejaria entrar a estas, sin mencionar que no nos creeran nuestra historia, lo que propone Harry es….
-Astuto, un buen Slytherin, si me permiten la opinión, ¿no quieres unirte al cuerpo de aurores Potter?, serias de mucha utilidad-dijo Alastor.
-Gracias por el ofrecimiento, pero por el momento me concentro en que un mago oscuro no me mate, si llego a la edad adulta lo considerare.
-JAJAJA, bien dicho muchacho, prioridades primero-comentó alegremente Alastor.
-Creo que deberiamos proceder rápidamente, Severus, ¿nos harias el favor de alterar los recuerdos de la señorita Skeeter?, por un motivo de seguridad, es mejor que ninguno de los demás, aquí presentes, tenga ese hechizo guardado en su varita, en la peor situación posible podrián revisarlas.
-No hay problema.-respondió Snape.
Una vez alterada la memoria de la reportera y dejada cerca del callejón diagon, el resto del equipo se puso a preparar los detalles de la operación, esperarian a que alguien diera la alarme al departamento de aurores, cosa que finalmente ocurrió.
Sirius volvió a la realidad, cuando fue llevado nuevamente ante el pleno del Wizengamot.
-Hemos deliberado por varias horas y tenemos un veredicto, el señor Sirius Orion Black, es encontrado culpable del delito de ser un animago no registrado, pero considerando, que fue enviado sin juicio previo a Azkaban, donde permaneció aproximadamente 11 años, sumado que era inocente de todo cargo, con respecto a la muerte del matrimonio, formado por James y Lily Potter, este tribunal lo absuelve de toda condena, quedando inmediatamente en libertad, sumado a eso, se le dará una indemnización de 10.000 galeones, por cada año que estuvo en Azkaban, sumado a eso, se le concede la custodia de su ahijado Harry James Potter.. -dijo Fudge haciendo sonar un pequeño martillo.
Sirius no lo podia creer, era libre, parecia un sueño, pero era realidad, sin poder resistirlo, se puso a llorar como un niño.
-Si si si, muy emotivo, felicitaciones Black, pero vayámonos ya, dijo Alastor que procedió a hacer desaparecer las cadenas que cubrían al hombre.
-Espera un momento Alastor, necesito ver un veredicto más.
El cazador de magos tenebrosos entendió el mensaje, pero de todas formas lo guió a un asiento más cómodo cercano a donde estaba sentado Dumbeldore.
El director miró con afecto a su ex-alumno y lo invitó a sentarse a su lado, ahí pudieron ver el segundo veredicto.
-Peter Pettigrew, este tribunal lo encuentra culpable, de los delitos de : ser autor intelectual de la muerte del mago James Potter y de la bruja Lily Potter, sumado a su afiliación con quien-no-debe-ser-nombrado y a su grupo de mortifagos, será enviado inmediatamente a Azkaban donde se le aplicará el beso del dementor.
-NOOOO, POR FAVOR NO, PIEDAD...PIEDAD, MINISTRO POR FAVOR NO ME HAGA ESTO, HARÉ LO QUE SEA, LO QUE SEA.-dijo el ex-merodeador con desesperación
Llevenselo de aquí rápidamente-dijo tajantemente el ministro.
Los aurores siguieron la orden, arrastraron al nuevo recluso de Azkaban.
-POR FAVOR NO, PROFESOR DUMBELDORE SALVAME, NO QUIERO MORIR….
El director le respondió solo con una mirada fría.
-SIRIUS POR FAVOR, TEN PIEDAD, YO LOS QUERÍA, ERAMOS AMIGOS, SALVAME…..
Pero Sirius, al igual que Dumbeldore no dijo nada, ese era el peor castigo por la traición que había cometido Peter, la desesperación de una muerte segura.
