Lo sé, yo a mi ritmo, como siempre. Espero que os guste el capitulo.

CAPÍTULO XXXVII: PLAN B

Herc miró a su derecha, donde se encontraba Gottlieb quien negó con la cabeza.

-¡Maldita sea!- exclamó.

Ésta era la situación: Raleigh y Mako habían conseguido entrar en la deriva ya tres veces. Pero cuando pasaban sus registros al simulador donde estaban Schitalch y Kim, el resultado no era satisfactorio.

-¿Y ahora qué?- preguntó Gottlieb.

-Abortamos- contestó Herc.- utilizaremos a otro equipo. Uno que sea capaz de entrar en la deriva por sí mismo.

Herc, pulsó el botón del intercomunicador con el jaeger y les comunicó su decisión a Raleigh y a Mako. Poco después éstos entraban en la sala de control.

-Podemos hacerlo, Herc- afirmó Raleigh.

-Mira Raleigh, vuestros registros son de otro mundo, mucho mejores que nada que se hubiera visto anteriormente y aun así no es suficiente. Lo habéis intentado, nadie podría haberlo hecho mejor, pero tenemos que aceptar que no va a funcionar- respondió Herc.

-¿Y ahora qué? ¿Nos rendimos?- pregunto Raleigh

No, luchamos con lo que tenemos, utilizaremos a otro equipo, que no necesite ayuda para entrar en la deriva. Mitchell y Kazanski no tienen malos registros en el simulador- sugirió Herc

-Sus registros son buenos en lo que se refiere a la entrada a la deriva en el simulador-explicó Mako-, y creo que podrían conseguir una deriva real. El problema es que ahí se acaba todo. El resto de sus ejercicios son un auténtico desastre, su compatibilidad es de risa, va cada uno por su lado. Da absolutamente igual que puedan entrar en la mente del otro, porque ninguno de los dos tiene el más mínimo interés en lo que pueda haber allí. Si tuviéramos Jaegers pilotados por una sola persona, te aseguro que estarían en lo más alto de mi lista, pero mientras necesitemos a dos… Schitalch y Kim, siguen siendo nuestra mejor opción.

-Salvo por el detalle de que si no conseguimos que entren en la deriva, no son una opción- lamentó Herc.

-Conseguiremos que lo hagan- afirmó Raleigh

-Pues ya me dirás cómo…- replicó Herc

-Reduciré mis tiempos- respondió Raleigh

-¿Hace falta que te recuerde lo que pasó la última vez que "reduciste tus tiempos"?- preguntó Herc.

-Herc, tiene razón no puedes reducir más tus tiempos- replicó Mako

-Y tú tampoco vas a hacerlo, sé lo que estás pensando.- le contestó Herc antes de que pudiera añadir nada más.

-Hay que reducir el tiempo de ambos- dijo entonces Gottlieb que hasta entonces había permanecido callado

¿-Para qué? ¿Para que en vez de un piloto fuera de la deriva tengamos a dos?- preguntó Herc- no tiene ningún sentido.

-Sí, lo tiene. La única forma de que ellas puedan conseguirlo es que reduzcamos los tiempos. Si lo hiciera uno sólo, esa persona quedaría demasiado lejos y pasaría lo de la otra vez, pero si lo hacen los dos reduciríamos esa distancia a la mitad- explicó Gottlieb

-Aun así, sería demasiado. No voy a consentirlo- afirmó Herc.

-Si reducimos la demora entre ambos no tendrían que reducir tanto sus tiempos individuales- sugirió Gottlieb.

-¿Reducir la demora?- contestó Herc incrédulo- ¡Tendrían prácticamente que eliminarla!

-Pues hagámolo, eliminemos la demora- dijo entonces Raleigh

-¿Qué?- respondió Herc

- Si lo piensas tiene sentido, nos permitiría tener más margen- contestó Raleigh

-Pero aun así no entraríais en la deriva.

-No, pero estaríamos lo suficientemente cerca de ella como para poder conseguirlo- replicó Mako.

-Sigue sin gustarme la idea- respondió Herc

-No se trata de lo que nos guste o no, se trata de lo que puede funcionar y de lo que no. Y esto puede funcionar. – replicó Raleigh

-Tendríais que sincronizaros a la perfección- concedió Herc tras pensar unos momentos- y la carga neuronal….

-Podremos con ella, Herc-afirmó Mako.

-Más os vale- contestó Herc.