Disclaimer: La historia pertenece a thatwritr. Yo sólo traduzco. Los personajes son propiedad de Stephenie Meyer.

En un parpadeo

Capítulo treinta y seis

Martha Jackson, la madre de Mark, vendrá a Helen. Bella habla con Alice acerca de cómo mantener las apariencias… entre otras cosas.

Bella no está lista.

No está lista para que su Mark haya estado muerto un año. No está lista para esto… lo que sea que esté retoñando entre ella y Edward. No está lista para empezar a escribir su disertación aunque Lorraine le ha estado pidiendo su capítulo de metodología los últimos cuatro meses con una preocupación creciente de que Bella vaya a terminar siendo sólo otra TED (todo-excepto-disertación). Pero Bella no es de las que se rinden. Simplemente está cansada y ha estado enfocada en el refugio.

Tampoco está lista para que Martha Jackson venga a Helen a visitarla, pero viniendo está. Entre todas estas cosas que han estado llenando su mente las últimas semanas de septiembre, Bella recibe una llamada de Martha para preguntarle, suavemente, si le gustaría tener compañía en el aniversario del fallecimiento de Mark. ¿Y qué se supone que deba decir Bella? ¿"No, lo siento, pero puede que descubras que vivo con un clan de vampiros"? Así que dice lo único que puede decir:

—Déjame checar con Rose y Mac, pero creo que estará bien.

Sabe que Martha no está precisamente cuidándola, pero han hablado cada vez menos conforme pasa el tiempo y Bella sospecha que Martha está preocupada. Más al punto, a pesar de todo Martha puede necesitar estar con Bella tanto como Bella necesita estar con Martha. Sigue teniendo dos hijas, pero Mark era su bebé.

Sólo hay un problemita con los Cullen. A diferencia de Renee, Martha es observadora. Así que en vez de hablar con Rose y Emmett acerca de tener una invitada en la casa, va a la tienda de Alice esa tarde. Es domingo y ella va sola en la furgoneta del refugio. Es agradable el poder ir y venir cuando ella quiere después de haber ajustado su vida a horarios de autobuses por tanto tiempo. El estacionamiento para discapacitados de la tienda de Alice está vacío y Bella se acomoda ahí, apagando el motor. Dándole vuelta al asiento de transferencia del chofer, se pasa a la silla, abre la puerta y baja la rampa.

Alice está esperando de pie en la puerta abierta de la tienda para que le de la brisa fresca de la tarde de otoño, y Bella se alegra de que no tiene que pelear con la puerta. Nadie está en la tienda, y como son ya las 3:30, Alice voltea en letrero a "Cerrado," luego le pone seguro a la puerta detrás de ella. Bella abre la boca para explicar por qué ha venido, pero Alice la interrumpe diciendo:

—Oh, sé que la Reverenda Jackson quiere venir a visitarte—y se encamina a la parte trasera de la tienda. Bella la sigue.

La pequeña tienda de la esquina de Alice es un estudio lleno de caos organizado y artístico. Vende "accesorios," pero lo que en verdad vende son artesanías hechas por mujeres artesanas locales: bufandas hechas a mano, sombreros y chales; joyería original; cinturones y bolsos de piel; incluso muñecas pintadas a mano y sets de juguetes de madera… animalitos de zoológico, del mar y de la granja. A Bella le gustan los últimos y toma un borreguito de madera para juguetearlo en sus manos.

Alice brinca para sentarse en el mostrador con las piernas colgando. —Okey, —dice—la Reverenda Jackson va a venir; lo he visto. En muchos de los casos, la visita sale bien, siempre y cuando se cumplan ciertas condiciones… o sea que no vea a varios de nosotros al mismo tiempo y que Rose y Emmett no estén mucho tiempo en la casa. Hablé con Jasper y con gusto se llevará a Emmett a cazar por unos cuantos días. El dieciocho está a mitad de semana, pero también es el primer día de la temporada de ciervos, así que no se preguntará el por qué se han ido. Edward puede quedarse en su departamento de Atlanta. Rose tendrá mucho trabajo esos días de todas formas, así que puede hacerlo en su oficina de la firma en vez de en la de la casa. No le parecerá tan extraño a Martha que Rose no coma mucho cuando está en la casa a que alguien del tamaño de Emmett no lo haga.

"Ese es el mayor problema que tenemos que cuidar… el tener un humano en la casa con nosotros sin revelar lo que somos. El resto podemos manejarlo bien. Hemos estado interactuando con humanos por décadas, y si somos sólo Esme y yo, no veo ningún problema. Al vernos individualmente y por corto tiempo, es más fácil explicar nuestras excentricidades.

Bella se pregunta si Alice hizo una pausa para tomar aire durante todo el discurso, pero claramente ha cubierto todos los ángulos.

—¿Entonces, será seguro?

—Debería serlo—Alice dice con un movimiento decisivo de la cabeza, —ya que estará aquí entre semana.

—Tiene que regresar para el servicio del domingo—explica Bella.

—Claro, pero entre semana es más fácil para nosotros el trabajar con el asunto—Alice ladea la cabeza y le avienta una mirada a Bella. —Tienes que mantenerla alejada de Lorraine Michaels.

—¿Tengo qué? —Bella no tenía intenciones especiales de llevar a Martha a Dawesonville, mucho menos de llevarla a la oficina de su consejera.

Alice asiente. —Querrá hablar con el profesor de Mark, el que está preparando esos últimos artículos para publicarlos.

—DeSanti.

—Sí. La llevarás el jueves. Necesitas asegurarte de llegar después de mediodía para no toparte con Lorraine.

—¿Por qué?

La sonrisa de Alice es algo triste. —A Lorraine le contaste una historia diferente de la que le contaste a tu mamá y a Martha, ¿recuerdas? Lorraine sabe que fuiste a la escuela con Edward, y que Edward conocía a Mark. Si vas muy temprano, te toparás con ella, y ella le mencionará a Martha lo que dijiste sin pensarlo importante… pero a Martha le dijiste que Edward está involucrado en el refugio porque conoces a su hermana.

—Oh—Bella ve la contradicción ahora, pero—No lo consideré en el momento. Sólo que no quería que pensara que Edward estaba, eh, tomando el lugar de Mark.

Alice asiente. —Lo sé. Pero hemos hecho esto durante mucho tiempo, y el ser consistente es crítico. Edward debió haber hecho algo. No creo que esto sea un problema; Lorraine es la única persona a la que le dijiste eso. Sólo no se lo digas a nadie más, especialmente a nadie involucrado en el refugio. El hecho de que conocías a Rose y Esme, y Edward resulta que conocía a Mark también, son demasiadas coincidencias—Alice observa a Bella con una intensidad extraña. —De hecho, será mejor si no hablas de Edward para nada.

Bella frunce el ceño. —¿Por qué?

—Eh, bueno…—Alice duda y es algo gracioso de ver… Alice buscando las palabras correctas. —Cuando hablas de él ahora, llevas el corazón en la mano.

Bella no está segura de qué responderle. Volteando la cabeza, observa la ventana del frente, haciendo bizcos ante la luz de la tarde. Esta es la primera vez que alguien en la familia ha tocado el tema de sus sentimientos cambiantes hacia Edward, no sólo el amor persistente de él. Bella se pregunta si Alice no habrá acomodado la conversación para que tocara este tema, pero no la acusará. En ese momento, se da cuenta de que Jasper está de pie en la puerta del fondo, habiendo subido de su sótano. Aprovecha su aparición para cambiar el tema. —Hola, Jasper. ¿Cómo va tu libro?

—Muy bien—dice, saliendo hacia la luz. Sus manos están ocultas en sus bolsillos. —Me hubiera gustado estar aquí para conocer a la madre de Mark. Me hubiera encantado saber su opinión de la forma en que las iglesias bautistas independientes manejan el hecho de que la Convención Bautista del Sur permite que las mujeres sean ordenadas como ministros. Estoy planeando todo un capítulo en el surgimiento de mujeres ministro en el Protestantismo del Sur desde que la primera fue nombrada por los Episcopales Metodistas Africanos en 1948 hasta el día de hoy.

Bella sonríe. —Siempre el académico. Pero no eres Jasper Whitlock para Martha—en Minnesota, había estado tomando el papel de su propio nieto, siguiendo los pasos académicos del famoso J.A. Whitlock. El libro en el que estaba trabajando está bajo el nombre de Jasper A. Whitlock III, de hecho, pero aquí, tiene que ser el hermano introvertido de Rosalie.

—Pudiera estar estudiando religión—sugiere.

—Pero no podrías entrevistarla para el libro.

—Lo sé— suspira. Suena como un respiro sufrido.

Alice le está sonriendo con cariño. —La pobre mujer no viene aquí para someterse a tus entrevistas, Jazz.

—Lo sé—dice de nuevo, y se arrastra hasta el mostrador a un lado de Alice. No se tocan más allá de las orillas de las manos. Su dedo chiquito derecho se enlaza con el izquierdo de ella. Bella cree que ese gesto pequeño es más íntimo que algunas de las travesuras con las que Rose y Emmett salen en la casa. Jasper la observa. —¿Cómo estás tú, Bella? —pregunta. De Jasper, esa nunca es una pregunta sólo de cortesía.

Bella agacha la mirada hacia sus manos, dobladas en su regazo. —Estoy bien—dice, tratando de sacarle la vuelta a la pregunta de todos modos.

—Tienes los nervios de punta y estás cansada—le dice. No es una acusación, es más una simple declaración. —No creo que hayas estado durmiendo bien, y yo no llamo a eso "estar bien."

Bella ahora está completamente segura de que el comentario anterior de Alice no había sido accidental. La aparición de Jasper en el piso superior justo al momento que se hizo el comentario había sido demasiado conveniente. Le han tendido una emboscada. Le gustaría estar enojada, pero también le gustaría hablar con alguien y no hablará con Rose. Rose es como un toro en una tienda de figuras de cerámica cuando se trata de sentimientos, y Emmett es igual. Los dos son una pareja perfecta cuando se trata de su honestidad y crudeza, y eso no es siempre lo que Bella necesita. Esme es menos agresiva, pero no le hablará de Edward, y tampoco puede hablar con el mismo Edward. Eso deja sólo a Alice y Jasper… quienes la han convenientemente acorralado para que hable.

—No estoy lista—dice ahora… o más bien, deja escapar de sus labios. —No estoy lista para nada de esto—Ni Alice ni Jasper hablan y cuando el silencio se alarga, Bella empieza a soltar todo. —No sé lo que está pasando con Edward. Algo es diferente ahora pero sólo… es que no estoy lista. Se sigue sintiendo que es muy pronto. Sé que ha pasado casi un año pero aún es muy pronto…

—El duelo no tiene un horario ni un programa—le dice Jasper suavemente. —La mayor parte de la gente espera superarlo antes de lo que en verdad lo hacen. Se sienten impacientes consigo mismos, o con otros. Sólo tú sabes si es demasiado pronto, y si sientes que Edward te está presionando, entonces…

—No, no siento que Edward me presiona—interrumpe Bella. —No él. Soy yo. Yo siento estas… cosas. Pero no estoy lista para sentirlas. Y Edward ha sido tan paciente…—se desvía.

—Puede seguir siendo paciente—Alice dice. —Bella, de verdad. Ha esperado por ti todo este tiempo. Si necesitas otro mes o dos… o cinco… esperará. No lo matará. Un hombre debe esperar a una mujer. ¿Verdad, Jasper?

Jasper levanta ambas manos como signo de entrega. —Absolutamente— Está riéndose a medias. Hace que Bella se ría a pesar de lo que pasa.

—Es sólo que no estoy acostumbrada a sentirme así de confundida. Tuve tanto tiempo a Mark que he olvidado cómo hacer… esto—hace un gesto vago para una designación vaga.

—Nunca te gustó sentirte fuera de control o fuera del camino—Alice le recuerda. —En Forks… recuerdo. Estabas muy segura de ti misma incluso entonces. Edward te llamaba terca, pero no creo que sea sólo terquedad.

—Eres centrada—sugiere Jasper. —Te controlabas a ti misma de una manera en que la mayor parte de los adolescentes no lo hacen. Te hacía ver más madura ante nosotros.

—Tal vez—concede Bella. —Sólo recuerdo haberme sentido completamente dislocada por Edward, pero cuando eres más joven, es más fácil el tomar riesgos con nuevas relaciones. Pero ahora ya estoy acostumbrada a una forma de vida. Mark y yo… crecimos juntos… y crecimos el uno para el otro. Empezar de nuevo es difícil…. Es difícil el… el arriesgarse de esa manera.

Alice y Jasper asienten. —Eso aplica a los vampiros también—dice Jasper. —Sólo que magnificado. Tenía cien años cuando encontré a Alice y había estado solo por muchos años. Me confundió de una manera tremenda por mucho tiempo.

Riendo, Alice le da un codazo, luego agrega:

—Incluso sabiendo lo que seríamos, y a pesar de que los dos lo queríamos, tuvimos que ajustarnos el uno al otro. Por lo menos con Edward, no estás empezando de cero. Lo conoces.

—Muy bien, de hecho—añade Jasper.

Bella pellizca la parte superior de su nariz… dándose cuenta sólo después de que es el gesto favorito de "frustración" de Edward. —No soy la chica de la que se enamoró en ese entonces.

—No, eres la mujer de la que se enamoró completamente después—Jasper corrige. —Él no quiere que regrese la antigua Bella.

—Lo sé—dice Bella. Y sí lo sabe. No duda de los sentimientos de Edward. Duda de ella y de los problemas que, cuando tenía diecisiete, había catalogado como no importantes. Pero ya no ve la vida como un camino abierto sin destino, y debe considerar muchas cosas incluyendo su carrera, su familia y el dónde estará en diez años… o veinte. Ya debe esconder a Edward de Charlie y Renee porque no hay manera de explicar el por qué no ha envejecido. ¿Qué tipo de vida podrían tener juntos si debe reinventarlo para el público cada década y ocultarse de aquellos que podrían darse cuenta del engaño? Podría mantener contacto con Jacob e Irene, ¿pero y el resto? Quiere estabilidad, y tener amigos que han sido amigos por años. La vida es una red formada por muchos hilos, no sólo unos cuantos. Incluso si se convirtiera en lo que Edward es, congelada en el tiempo, por fin entiende lo que una decisión como esa significaría… todas sus ramificaciones. Había sentido el peso completo de tal tragedia en la fiesta de los Black. Cuando era adolescente, se sentía desconectada de sus padres pero eso era resultado de la típica necesidad de un adolescente de establecer su independencia, de crecer. Ahora ha crecido y ya no quiere alejarse de sus padres. Es su única hija. La familia es la familia, y no quiere sacrificar la suya para ganar la de los Cullen.

Considerando esto, se ha inclinado hacia delante en su silla, con los codos en las ruedas y los dedos en sus sienes. Levanta la mirada cuando siente las frías manos de Alice en sus muñecas bajando sus manos. —No hay razón para apurarse en nada—dice Alice. El aliento de Alice en la cara de Bella es casi tan dulce como el de Edward y le recuerda lo que Edward le había dicho una vez… los vampiros están diseñados para atraer humanos, hipnotizarlos y relajarlos hasta que no tengan lucha en ellos. —Deja que pase lo que tenga que pasar. Cuando sea tiempo, lo sabrás.

Pero Bella necesita luchar. El luchar es humano. —¿Es la pitonisa hablando, o el sentido común?

Logra ver la sonrisa de Alice. —¿Ambos?

—¿Así que esto va a terminar en algo? ¿Lo que estoy sintiendo por Edward?

Alice sacude la cabeza firmemente. — tienes que decidir eso. No te diré que hacer, Bella. Eso estaría mal.

—No quiero que me digas qué hacer. Sólo quiero saber si hay algún tipo de futuro que no termine en tragedia.

El rostro de Alice se ve muy solemne, sus rasgos sin ningún toque de su usual buen humor; se arrodilla enfrente de la silla de Bella. —Veo muchas posibilidades… y podrías ser feliz en muchas de ellas, con o sin Edward.

—¿Y Edward?

—Esto es acerca de Bella. Deja que Edward se haga cargo de Edward.

Bella sacude la cabeza. —No es tan fácil, Alice. Parte de querer a alguien significa que quieres cuidar de ese alguien.

—Claro, pero te has pasado mucho tiempo de tu vida cuidando de otros y olvidando cuidar de ti misma.

—Cuando era más joven, sí. No tanto de adulta. Mark me enseñó cómo dar y recibir. Es enfermizo si siempre eres la que está dando, pero cuando se da y se recibe, funciona. Necesitas cuidar de sus necesidades y ellos de las tuyas.

—¿Y quieres cuidar de Edward? —Jasper pregunta suavemente desde donde sigue sentado en el mostrador.

—Por supuesto que sí—Bella responde sin pensarlo.

Alice está sonriendo; también Jasper. —Entonces tal vez estés más lista de lo que crees que estás—dice Jasper.

—Sólo deja que suceda—Alice repite su consejo. —Deja de pensarlo tanto y deja que suceda cuando tenga que suceder.

—Pero se siente como si fuera muy pronto.

—Y como dije antes—Jasper le dice—si es muy pronto para ti, entonces no hay necesidad de apurarse. Pero si sólo estás preocupada por lo que dirá la gente… Tú eres más que eso, Bella. No necesitas el permiso de nadie para ser feliz… sólo el tuyo propio—su sonrisa es gentil. —Así que sé feliz.

Notas: Bella tiene miedo, pero compréndanla un poquito. Todo va por buen camino gracias a Alice y su necesidad de meterse en la vida de todos los que quiere, jajaja. Pero lo hace con buenas intenciones, y como ven, no está forzando nada, sólo está dándoles un empujoncito, y supongo que todos ustedes están de acuerdo con eso.

¿Recuerdan esas notitas de la autora al principio de cada capítulo que más o menos resumen lo que pasa? Se me hace que les pondré eso de adelanto al final de cada capítulo, si quieren leerlo. No es mucho, pero estará siempre después de mi firma, para aquellos que no les gustan los spoilers.

Acaban de darme algo aburrido, de leyes, y muy largo que tengo que traducir, así que no creo que haya otro capítulo hoy. Y mañana llevo a mi perrita al veterinario y tengo una cita en la universidad con mi consejero, pero yo intento subir un capítulo aunque sea ya muy tarde. Si por x o por y no alcanzo a terminar, les mando un adelanto en la respuestas de sus reviews (si lo quieren) y pasado mañana subo dos capítulos seguidos.

Y por último, esta historia va a subir de clasificación. La historia original empezó como T también y más adelante cambió de raiting, y yo estaba considerando cambiarle el raiting antes por cuestiones de lenguaje, pero decidí dejarlo T hasta que fuera necesario cambiarlo, lo cual pasará pronto. Es sólo un aviso, yo les diré exactamente cuándo cambiará.

Gracias por seguir leyendo y gracias por sus magníficos reviews! :D

Saludos!!

-Lilia

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En el siguiente capítulo… Martha llega a Helen… Y Hannah Jones regresa también.