En el capítulo anterior hice una aclaración pero no me la guardó correctamente, de todos modos lo pongo de nuevo: una disculpa por la similitud en algunas escenas de los dos últimos capítulos con el fic de No te acerques tanto a mí (el cual admiro demasiado) particularmente con la relación Viggo-Andrea, la reacción de Severus con Viggo y la huída de Andrea, lo cual resulta parecido con Severus-Eileen-Neville, no fue mi intención y cuando lo noté, intenté hacerlo lo más original posible, aún así ya hablé con Anita Snape y no hubo problema.

Sin más por el momento a leer, capítulo dedicado a mi beta, explotadora, acosadora sin compasión.

¿TARDE PARA EL PERDÓN?

SEVERUS SNAPE

Me aparecí en Hogmeade, el aire era frío y desolador, no se notaba nadie en las calles, aún así entré a Las Tres Escobas el cual a pesar de la hora tenía bastante gente por el clima, me acerqué a la barra cerciorándome de que ella no estuviera ahí, pero no la encontré.

"¿Algo de beber profesor?"

"Un whisky de fuego Rosmerta" – me dio mi bebida la cual observe con mucho detenimiento, lo primero que debes hacer para evitar hacerlo es largándote de mi vista, yo la corrí, quizá ella entendió que hablaba en general no de lo que deseaba en este momento, bebí de un trago empezando a desesperarme, al ser muggle iba a ser más difícil de localizar – "¿Ha venido mi hija por aquí?"

"¿La señorita Ann? No, pero la vi frente a la lechucería por la noche"

"¿A qué hora?"

"Como a las nueve" – dijo haciendo memoria.

"¿Qué hacía?"

"Bueno, unos ebrios tropezaron con ella y cayó al piso, un mago la ayudó a levantarse, preguntó por la lechucería le dijimos que cerraban a las ocho, le urgía mandar una carta, y el mago se ofreció a dejarla temprano en la lechucería después me fui de ahí al ver que ella tomaba otro camino"

"¿Qué camino?"

"No sabría decirle, me fui antes"

"¿El mago quién era?"

"Oh, no sabría decirle profesor, pero el señor Harris debe saber, siempre vienen juntos, es el de la esquina de allá" – me señaló un mago rechoncho que bebía solo – "Pregúntele por su compañero, el de la capucha negra. Trabajan juntos en del Departamento de criaturas mágicas, vienen seguido por las lechuzas"

"Gracias" – pagué la bebida y me acerqué al señor que bebía tranquilamente – "Señor Harris"

"Profesor Snape" – dijo con una ligera reverencia.

"Quisiera saber el nombre de su compañero, el que siempre lo acompaña y saber si se encuentra en Hogsmeade aún"

"Oh… no creo, suele venir a tomar unas copas después de revisar las lechuzas en el local, luego se va a su casa, sino tiene suerte ahí podría ser en el Callejon Knockturn" – cerré los ojos con miedo al pensar en el destino de mi hija – "En la casa número 65 vive una mujer llamada Olivia él suele visitarla a veces, es una mujer ya sabe… ofrece sus servicios"

"Ese hombre encontró a mi hija y no la hemos visto desde entonces"

"Oh, no creo que deba temer, el señor Weasley nunca le ha hecho daño a nadie, es inofensivo a pesar de su aspecto"

"¿Weasley?"

"Si, Ronald Weasley" – no pude dar las gracias cuando salí directo al Callejón.

Si ese maldito lugar era peligroso de día mucho más de noche, entré sin importarme los problemas en los que me metería si alguien me veía ahí, un ex mortifago en dicho lugar significaría sus verdaderos intereses y posición. Llegué hasta una casa bastante vieja, con una pequeña puerta de madera, toque despacio, a pesar de estar enojado no podía evitar sentirme atemorizado, si algo le hacía hecho a mi hija sería absolutamente mi culpa, por lo que le había hecho a ese idiota años atrás y por haberla corrido de la Mansión, sin que esa fuera mi verdadera intención.

"¿Quién?" – pregunto una voz joven.

"Severus Snape" – la puerta se abrió para dejar ver a una chica que apenas pasaba los 20 años, su cabello negro lacio con unos ojos grises oscuro, delgada, demasiado hermosa con una cicatriz en su mejilla la cual ocultó de inmediato.

"Estoy acompañada, he dicho que ya no ofrezco mis servicios"

"¿Y él que está adentro?" – le cuestioné entrando.

"Ese no es asunto suyo, voy a pedirle que se vaya"

"¿Es Weasley?"

"Lárguese" – saqué mi varita intentando no dañarla, cada minuto que mi hija no aparecía era un minuto en que yo creía haberla perdido para siempre.

"¡HABLALE!"

"¿Oli?" – salió al que tanto buscaba, con sólo unos pantalones dejándome ver cada cicatriz que yo le había dejado, en el torso, en el ojo y esa cojera de la cual no me arrepentía – "La niña comenzó a llorar, ve a ver que tiene" – la joven no se movió a pesar del llanto de una niña en el cuarto – "Ve Oli, yo me encargo"

"No Ron" – la jaló despacio y le susurró algo que la hizo relajarse – "Nuestra hija debe tener hambre, ve" – la chica salió de ahí y lo apunté con la varita, él alzo las manos viéndome sin distinguir nada en su mirada.

"¿Tu hija está adentro?" – pregunté acercándome pero a pesar de no estar armado con la varita me impidió la entrada con su cuerpo – "Que yo sepa yo te deje estéril"

"Es mi hija, Mary Weasley y no le incumbe si es de mi sangre o no ¿qué quiere?"

"Ver a tu hija"

"No se atreva a molestarlas" – dijo entre dientes completamente furioso.

"De ser un completo hijo de puta ahora defiendes prostitutas y a sus…"

"No lo diga, no se atreva a ofender a Oli o a mi hija, ¿qué demonios quiere?" – lo arrojé con la varita entrando a donde estaba la mujer intentando dormir a una pequeña de casi un año de edad, en una pequeña cama estaba un niño de cinco años asustado que corrió hacia donde estaba tirado el pelirrojo.

"¡Papá!" – gritó llorando mientras él se levantaba protegiendo a la mujer y a los niños.

"¿Ron?"

"Si usted los toca, lo denunciaré y no me importa si el mundo mágico ya lo perdonó"

"Sólo dime dónde está mi hija" – intenté negociar al sentir el miedo de la mujer y los niños – "Vístete y te espero afuera, no te aproveches de mi bondad con… estos niños" – me salí de ahí escuchando como se vestía.

"Tranquila Oli, no llores todo estará bien, todo se acabará lo prometo"

"Ya no Ron…"

"Eyyyy escucha, acabé de pagar la casa, este fin de semana nos mudaremos de aquí, no hay nadie quién te volverá a molestar te lo juro"

"¿En serio papá?"

"En serio Tom, empezaremos desde cero, donde nadie nos conoce. Deja de llorar hermosa, volveré en un par de horas" – intenté pensar con un poco de objetividad, aquel hombre que había intentado violar a Hermione, no bajándola de los peores insultos, terminaba en ese callejón de mala muerte, unido a una prostituta, acogiendo a dos niños que lo más seguro es que no fueran de él debido al daño que yo le había hecho. Como si la vida le hubiese jugado una mala jugarreta a ese imbécil.

Salió con la túnica que Rosmerta me había descrito, lo tomé del cuello apareciéndome de lleno en Hogwarts, en el laboratorio de las mazmorras, lo apunte con la varita sin que él se moviera.

"¿Has olvidado mi cruciatus?"

"No sé donde está su hija"

"Bueno, quizá un par de recuerdos te hagan cambiar de opinión, crucio" – él se movió evitando la maldición, viendo miedo en sus ojos, agitado por todas las emociones.

"¿Severus?" – entró Harry con la varita en la mano, seguido por Hermione – "Ron"

"Harry, no hice nada, sabes el estilo de vida que llevo. Trabajo, voy a ver a Oli, salgo con los niños, regreso a dormir, trabajo y todo de nuevo, sabes que yo no le haría daño a nadie de nuevo"

"¿Qué pasa Severus? ¿Por qué está aquí Ron?"

"¡Él estaba con Ann!" – le grité a Hermione, la cual se tapa la boca conteniendo las lágrimas.

"Ronald… mi hija, ¿qué le hiciste?"

"Hermione, te lo juro…"

"Habla o arrojaré la maldición" – amenacé preparando mi varita.

"Severus cálmate, no creo que Ron hiciera algo, él sólo trabaja para comprarle una casa a su mujer, ha cambiado, tiene una familia"

"Con una prostituta y con hijos que ni son de él, sabrá Merlín que hombre en turno será el padre"

"¡NO OFENDA A MI FAMILIA!"

"Severus por favor, Ron ¿qué pasó?"

"Harry todo es un mal entendido, en serio. Salía de las Tres Escobas a la casa de Oli y unos ebrios iban peleando, golpearon a una chica sin querer y la levanté, me preguntó por la lechucería quería dejar una carta pero era noche, le dije que tendría que pasar mañana pero al parecer ella tenía que viajar esta noche. Yo iba a pasar a la lechucería del Callejón Diagon y me ofrecí a entregarla. La chica no tenía nada, ni el pago por la carta, ni pergamino ni nada, le presté mis notas y escribió ahí, le dije que no se preocupara que yo entregaría la carta"

"¿Y por qué tanta cordialidad?" – sin bajar la varita lo observe pero bajo la vista nervioso para luego ver a Hermione.

"La reconocí, todo el mundo vio la fotografía cuando la familia Snape llegó a Londres. Sabía que era muggle, te debo la vida Hermione, intenté pagar mi deuda con tu hija"

"No te creo" – mi varita casi perforaba su sien, él se hincó frente a Hermione poco a poco.

"Me preguntó a donde iba, le dije la verdad, ella no sabe qué callejón es el Knockturn, me preguntó que si estaba cerca el Diagon me pidió que la llevará ahí, lo hice. La seguí, ella estaba mal, iba muy mal emocionalmente. Salió a Londres y empezó a caminar, la alcancé y le pregunté si quería que la llevará a su casa o cerca de ella pero se negó, le dije que podría llamar a su padre pero ahí me ignoró y se fue. Ya no insistí, sólo le vi unas libras y la vi tomar un taxi"

"¿Por qué no la trajiste a Hogwarts si sabías que era mi hija?"

"Ella no quería, ¿cree que me iba arriesgar a traerla a rastras y usted me matara?"

"No te creo"

"Hermione te lo juro, no toque a tu hija, mi único error fue ayudarla" – Hermione asintió viéndome.

"¿Quieres matarlo?"

"Si"

"¿Por darle unas libras a nuestra hija? Mírate en el espejo y verás al culpable de que Andrea no está aquí conmigo" – articuló aguantando las lágrimas – "Va amanecer y ella no está, déjalo ir"

"La carta" – le extendió un pequeño papel – "No la leí, pero te la entregó para que se la des a su destinatario. Tomó el taxi desde el sitio que se encuentra frente a la estación de policía saliendo desde el Callejón Diagon, das vuelta a la izquierda tres calles hacía abajo"

"No te despidas escoria"

"Sólo quiero volver con mi familia"

"Vete Ron" – Harry lo respaldó y Hermione no hizo otra cosa que dejarlo ir.

"Iré a buscarte de nuevo"

"No lo creo, deberá ir a buscar a su hija con los datos que le di, si ella no está es porque no quiere estar aquí, Hermione lo ha dicho, esas lágrimas eran por usted ¿no? No me moleste más ni a mi familia e intente enmendar lo que hizo, Hermione no se dio cuenta de lo mierda que es usted pero al menos la chica si lo hizo y por eso se fue" – mi castaña protegió a ese hombre con su cuerpo cuando iba a maldecirlo.

"¿Vas a protegerlo?"

"Protejo a quién ayudo a mi hija, vete Ronald, gracias por la ayuda"

"La carta…"

"La carta no la dirigió a ti, sino a mí" – vi su cabellera alejarse y cerrando la puerta tras ella.

HERMIONE

Mamá:

Me dijiste ayer que siguiera a mi corazón, lo hice, hablé con papá pero él no quiso escucharme, dijo cosas que nunca creí posible de él, cada día que me decía que yo era su hija, sólo era lástima y culpa, no quiere verme mamá y ya no quiero molestarlo, ni que sigan teniendo problemas por mí. Quiero decirte que estoy bien, no quiero casarme y puedo hacerme cargo de mí y mis estudios. Te mandaré una carta a la Mansión cuando este instalada en un nuevo lugar.

Te amo mamá… dejarme decirte mamá hasta sentirme tuya por un momento.

Ann

Arrugue la carta conteniendo las lágrimas y la rabia, salí hacía la sala arrojándosela a Severus, la tomó y la leyó despacio cerrando los ojos con arrepentimiento lo cual no iba a funcionar en ese momento.

"Lograste esto con Ann, que ella cree que estorba, que la tenemos aquí porque le tuvimos lastima a una niña huérfana" – lee la carta una vez más sintiendo el pesar de sus palabras, entre el dolor que sentía ya no sabía si era suyo o mío.

"Hermione…"

"Te dije más de una vez que ella no era una más de tus alumnos, que era nuestra hija" – interrumpió sin importarle que ahí estaba Harry el cual salió de las mazmorras y no por respeto sino para evitar que ella siguiera con él – "¿Cómo le fuiste a decir eso? Estaba enamorada Severus, el amor hace muchas cosas, y si quieres tacharla de tonta o fácil, ya me imagino en que concepto me tienes a mí"

"No es lo mismo, yo te amaba desde siempre"

"Viggo también la ama, no sabe demostrarlo pero la ama. Ella no está aquí porque tú claramente se lo dijiste"

"Voy encontrarla"

"Hace ocho horas que me dijiste eso. Voy a ir a buscarla, quédate con tus hijos, porque al menos espero que te sientas seguro de que los cuatro llevan tu sangre" – tomé una túnica y me la puse rápido, alejándome de todas las veces que él quiso acercarse.

"Déjame ir contigo, sabes que la amo Hermione"

"Bonita forma de demostrarlo"

"Lograré que me perdone"

"Ella no es yo Severus, yo todo te lo perdono, todo lo solapo, por idiota y por el amor que te tengo, pero ella no tiene porque hacerlo si no quiere. Te quiero lejos de ella por ahora"

"No la dañare"

"Eso dalo por hecho" – tomé polvos flu quitándome la mano de encima – "Caldero Chorreante"

OoOoOoOoOoO

No había sido difícil dar con el sitio de taxis que Ron me había explicado, con dar los datos y mi cara de angustia llamaron al taxista y ahora me llevaban a la dirección a donde se dirigió Ann la noche anterior. Conforme pasábamos la ciudad me daba cuenta del dolor por el que debió atravesar mi hija. Casi al llegar a la colonia vi a Viggo caminando viendo un pergamino, respiré con fastidio dispuesta a ignorarlo.

"¿Podría detenerse?"maldita bondad.

"Claro, es una zona segura por aquí señora" – se estacionó, cuando salí del taxi Viggo ocultó su varita y se relajó al verme.

"Herrrmione…"

"¿Qué haces aquí? Ya sé que buscando a Ann, pero ¿cómo sabes que esta por aquí?"

"Cuando salía con ella en Trrromso porrr su segurrridad le puse un hechizo de prrrotección y rrrastreo, no sabía si seguía funcionando aquí en Londrrres, ayerrr en la noche fui a Trrromso a activarrrlo de nuevo, fue muy difícil perrro sigue funcionando, ella llegó aquí anoche perrro perrrdí el rrrastro, es como… si hubiese entrrrado a un cirrrculo de prrrotección mágico, o magia negrrra poderrrosa, o algo. Estoy intentando rrromperlo para entrrrar y poderrr seguirrr el rrrastro de ella"

"¿Por qué no me dijiste eso ayer?"

"Porrrque pensé que iba a encontrarrrla con alguna de sus amigas o en el deparrrtamento, además el hechizo dejo de estarrr activo. Tuve que asegurrrarrrme prrrimerrro y ¿qué querrrías? Severrrus va a matarrrme cuando sepa que le puse esa magia a su hija" – asentí dándole la razón, pero seguía furiosa con ambos.

"Bueno lárgate yo me encargo"

"No, no voy a irrrme a ningún lado hasta saberrr de ella, además no sabemos con quién este parrra que haya distinguido esa prrrotección"

"Es la magia de Severus, cuando él ocultó a Ann y a su hermano usó magia poderosa, deben ser los rastros. Sube tu trasero al auto anda"

La casa estaba en ruinas, una sola planta con una puerta caída, entramos al ver el saqueo al que fue hecho. Frente a esta había una puerta de madera la cual estaba cerrada, abrí con magia. Era el sótano donde solían dormir por seguridad, había una cama amplia en el centro y varios muebles en mal estado. Un cuerpo titiritaba en el centro guardando su propio calor.

"Ann…" – cuando me acerqué la noté con fiebre, abrió los ojos sonriendo sin moverse.

"Mamá, lo siento"

"No hables cielo, ayúdame ¿Qué esperas?" – Viggo entró quedándose quieto viendo la escena.

"Linda…"

"¿Viggo?"

"Vamos, que tiene fiebre" – se quitó su túnica y la arropó para que guardara un poco de calor, se apresuró cargándola y saliendo del sótano – "Vamos a la Mansión"

Subió rápido a mi hija a su habitación nervioso, veía miedo en sus ojos y yo también estaba asustada. La recostó sobre la cama y ella inmediatamente intentó agarrar calor.

"Hija ¿qué hacías ahí?" – le reprendí encendiendo la chimenea, ella veía a Viggo como si fuera un espejismo.

"Papá dijo que no quería verme, se avergüenza de que yo sea… una mujer…"

"No digas eso, voy arrreglar eso con Severrrus, está malinterrrpretando muchas cosas"

"Vete" – a pesar de que algo así nos esperábamos era sorpresivo que lo dijera con tanta decisión en su tono.

"Déjame hablarrr con ella a solas, voy arrreglarrrlo"

"Ya conozco como arreglan ustedes las cosas, vete Viggo, ve, todo esto fue por ustedes" – asintió besando la frente de Ann y saliendo de ahí.

"No supe decírrrtelo de la forrrma corrrecta, perrro yo te amo linda"

"Vete, no quiero volverte a ver" – le dio la espalda llorando y salió de ahí aunque bien sabía que no se iría tan fácil de la Mansión – "Salí del castillo sin saber a dónde ir, no conozco nada en esta vida más que ustedes desde que John me dejó"

"Soy tu madre, y tú eres mi hija sólo debe de importarte eso"

"Él sólo me llevó a su casa por culpa, por lástima de verme sola siendo muggle" – no le dije nada porque sabía que estando así de herida no iba a escucharme.

"¿Qué hacías ahí? En esa casa pudo pasarte algo"

"Fui a tomar el ultimo recuerdo que tenía de… de… de mi… papá cuando él sentía afecto sincero por mí, me quedé dormida sobre la cama, cuando desperté estaba nevando y haciendo mucho aire, no quise salir, no tenía más dinero, ni teléfono ni nada. Intenté cubrirme del frio pero no había nada. Perdón por preocuparte"

"No, perdóname a mí porque no supe defenderte y cuidarte. Ya estoy aquí cielo" – la abracé convocando una poción – "Debes beber esto para que te sientas mejor ¿sí?"

"Mamá nunca me había sentido tan sola como ahora"

"Aquí estoy amor"

"No pertenezco a ningún lugar" – la abracé sabiendo que no me estaba escuchando, la cubrí hasta sentir que se estaba quedando dormida, al menos ya estaba en casa conmigo.

VIGGO

Me sorprendía demasiado que Hermione no me hubiera sacado de su casa a punta de varita, no quería verme cerca de su hija y lo entendía, yo mismo me odiaba por ser el culpable de la condición en la que se encontraba ahora Ann.

Había ido al castillo por los niños, decía que le haría bien a Ann que ellos estuvieran acompañándola, había tenido el impulso por romperle la cara ahora a Severus pero yo no salía bien librado y me ahorre la humillación, al fin y al cabo también era el culpable de lo que le había ocurrido.

Ella seguía con fiebre a pesar de las pociones que había estado dándole Hermione, se movía inquieta sollozando, no podía tocarla, solo me quedé ahí acompañándola y asegurándome de que su salud no empeorara en lo que Hermione llegaba con los chicos.

Acerqué mi mano y acaricie el borde de su muñeca suavemente, no sintió el toque y seguí acariciándola viendo unas gotas bajando por su frente, su cabello esparcido en las almohadas y su respiración agitada.

"No te acepte porrrque errras muy niña, o más bien yo errra muy viejo parrra ti. Tenía miedo que una de mis enemistades te hicierrra daño, el amorrr que te tengo me decía que de la misma forrrma que había prrrotegido a Catherrrine podía prrrotegerrrte a ti, perrro ahorrra estaba Severrrus y Herrrmione, llevo más de 20 años siendo amigo de tu padrrre y más de 10 de tu madrrre ¿cómo me iba a perrrmitirrr darrrme el lujo de fallarrrles? Me aferrre a esa idea porrr meses. Perrro de todos modos ya estaba fallándoles, ya estaba enamorrrado de ti aunque yo no supierrra verrrlo… no supe detenerrrme linda, una vez que te fuiste y me dejaste en Trrromso lo único que querrría era volverrr a verrrte, te necesitaba y porrr eso acepté. No tienes idea de cómo sufrrrí cuando supe que estabas haciendo tu vida sin mí perrro me conforrrmaba con lo poco que podía obtenerrr de ti. Lo que sucedió el vierrrnes, fue tan solo el acceso a un parrraíso, no me arrrepiento de haberrrte besado, y tocado aunque eso me haya llevado a perrrder la amistad con Severrrus perrro mira el prrrecio linda, no soporrrto verrrte sufrirrr y darrría todo para poderrr evitarrr tu dolorrr. Incluso me atrrreverrría a decirrr que prrreferrrirrría mil veces haberrrte aceptado hace meses en Trrromso, haberrr aceptado a mi mismo que me hiciste amarrr, no sólo amarrrte a ti sino el hecho de vivirrr" – deje de acariciarla levantándome al darme cuenta que no importaba lo que dijera o hiciera porque el daño ya estaba hecho – "Me arrrepiento Ann, crrreí que hacía lo corrrecto parrra ambos pero más parrra ti, ahorrra me doy cuenta que me equivoque, que ahora estarrríamos juntos y tú estarrrías bien, feliz porrrque hubierrra luchado por verrrte así. Lo hice de la forrrma incorrrecta perrro en verrrdad querrría que te convirrrtierrras en mi esposa"

La puerta se abrió entrando todos a verla, por primera vez Severus no me daba una mirada de odio sino tranquila. Los chicos sólo entraron a darle un cálido beso, Dan fue el que más tiempo se quedó abrazándola, era natural ya que ella solía estar mucho con él cuando sus padres trabajaban, la pequeña Athena luchaba por acercarse a Ann, esa era su familia que la amaban por sobre todas las cosas, pero era algo que ella en esos momentos no podía distinguir con claridad. No me atrevía a mirar a Harry y Ginny que se habían quedado en la puerta, sentía que tenía el letrero de pervertido colgado al cuello.

"Paso muchas horas de la noche con frío, las pociones no le están haciendo efecto"

"Aumentaré la dosis de cuerno de bicornio, y reducir la de mandrágora y poner algo más suave para ella" – Severus tomaba una de las pociones oliéndola y acoplando una poción indicada para Ann – "También deberíamos darle una poción hervovitalizante, sino notamos recuperación en la tarde llamaremos a un medimago"

"Muy bien, niños acomódense en sus habitaciones, nos quedaremos aquí para cuidar de Ann" – los niños salieron rápido obedeciendo a Hermione, Sebastián se llevó a Athena y nos quedamos sólo los cinco esperando el momento a que uno de los dos me corriera por fin.

"Ya estamos aquí, puedes retirarte"

"Quisierrra saberrr de ella hasta que se rrrecupere"

"Te envío una lechuza, vete ya, intento olvidar que le pusiste un hechizo de rastreo a mi hija, te voy a pedir que se lo quites de inmediato, yo me encargo de su seguridad"

"Si, lo harrré en seguida, sólo lo hice para asegurrrarme que ningún enemigo mío la siguierrra"

"¿Mamá?" – lo que empezaba como discusión terminó por despertarla, se movió inquieta y de incorporó rápido al verme ahí y luego a su padre.

"Princesa" – negó con la cabeza poniéndose sus ojos vidriosos por las lágrimas, Severus se acercó a ella pero se hizo para atrás rechazando su toque lo cual yo sabía bien cuanto le estaba doliendo a él – "Ann, no voy hacerte daño"

"Mamá sácame de aquí por favor"

"Andrea no es necesario que…"

"No quiero estar aquí" – repitió de nuevo. Harry entró con Ginny con cierta inseguridad aun observándonos con profundo odio.

"Me iré hija, sólo quería ver que estuvieras bien" – tomó las pociones guardándolas y haciéndome la seña para que ambos nos retiráramos.

"No es necesario, esta es tú casa, la que se va soy yo" – Hermione la detuvo reteniéndola en la cama, por primera vez notaba a Severus callado sin saber que responder.

SEVERUS

Eso era el principio de todo lo que me merecía al haberle dicho aquello, ella no deseaba verme, que la tocara, o estar cerca de mí. Realmente empezaba a temer perderla para siempre. Aún quedaban las pruebas de lo enferma que estaba, la debilidad, la fiebre, su semblante pero aún así tenía la fuerza necesaria para pedir que la sacaran de ahí.

"Esta casa es de todos ustedes, es tuya también porque tu eres mi…"

"No lo digas" – me interrumpió con dolor al no querer escuchar que era mi hija, con justa razón, yo mismo le dije que no compartíamos la sangre como si eso fuera una de las cosas más importantes – "Me voy a ir cuanto pueda"

"Nena no tienes que casarte, no tienes que hacer algo que no desees"

"Claro que no lo haré"

"Severus ella puede venir a Grimmauld Place unos días en lo que esto se calma"

"No es necesario Ginny, está es su casa. Yo no vendré para nada para que este tranquila"

"No podría hacer eso, jamás podría quitarle a mis hermanos a su padre, me iré con la tía Ginny"

"Hija por favor no… vamos hablar" – le suplique al ver como se levantaba aún con fiebre y mareada.

"Mamá sácame de aquí" – sollozo dejando salir el dolor que le había provocado, Hermione la abrazó asintiendo, no había algo que ella o yo le pudiéramos negar en ese momento, me quité de su camino para que salieran y perderla por no saber controlar mi carácter al ver que mi pequeña había crecido.

"Te llevarrré Ann"

"Suéltame Viggo, tampoco quiero verte"

"Sostente hermosa" – Harry la tomó en brazos por la falta de fuerzas y la sacó del cuarto lejos de mí – "Ginny quédate por alguna de sus cosas, la iré instalando"

"Gracias tío Harry"

"Vas a estar bien, te lo prometo"

OoOoOoOoOoOoO

La habitación de ella ya no sentía de mi hija, estaba llena de vacío y de soledad. Estaba sentado frente a la cama, torturándome sabiendo que ella no me iba a escuchar, había preferido cualquier cosa antes que estar a mi lado.

Flash Back

"Esta Mansión es hermosa papá, más que la de Tromso"

"Me alegra que te guste, tendrás el privilegio de elegir la primera habitación" – se gira a colgarse de mi cuello repartiéndome besos por toda la cara agradeciendo.

"¿Balcón? Déjame quedarme uno de los balcones, prometo no escapar por la noche"

"Lo que desees princesa"

"Te amo papá"

Fin del Flash Back

Hermione entra observándome, parece que el enfado que tenía conmigo se vio disminuido cuando supimos que mi hija no quería saber de mí, no sabía si en ese momento me tenía lastima pero al menos no estaba en mi contra. Ella tenía toda la razón, casi pierdo a mi hija por todo lo que le dije, puse en riesgo la vida de Ann y para colmo ahora no quería tenerme cerca.

"Ann está bien… … voy a convencerla de regresar a la Mansión, no puedo irme para la casa de Harry, los niños me necesitan, así que le plantearé la posibilidad que venga aquí"

"¿Le sirvieron las pociones?"

"Si, ya está completamente recuperada, aún así tendrá tres días de reposo por cualquier recaída"

"¿Preguntó por mí?" – era una interrogante casi suicida, yo sabía que ella no quería verme por el momento pero me ilusionaba saber que si.

"No, Severus cuando nos regresemos a la mansión, será mejor que no vengas" – la mire con miedo, ella agachó su cabeza apenada – "Es lo mejor, lo que le dijiste no fue cualquier cosa, ella cree que no tiene nada ni nadie, que estos años con nosotros sólo fue una mentira. Por eso es mejor que te vayas a Hogwarts por si Ann accede a regresar, te llevaré a los niños el fin de semana"

"Me voy en seguida" – no replique nada ya que no me había equivocado al elegir a Hermione, ella escogería a sus hijos antes que a mí.

OoOoOoOoOoO

Que fastidio, había dejado Hufflepuf en números rojos, y por primera vez le había quitado a Slytherin un total de 60 puntos, me quité la túnica y me deje caer en la cama. No podía dejar de pensar en mi familia, no me había separado de ellos por tanto tiempo. Hermione me había traído a Athena por la tarde en un intento de no sentirme así, pero a quién necesitaba era a Andrea, y tal parecía que no iba poder hacerlo.

Apagué las luces dispuesto a dormir, lo cual no funcionó, iría mañana a verla, debía oírme, aunque Hermione tenía razón, ella no tenía la obligación de perdonarme. La chimenea se activo y entró Hermione en pijama.

"¿Todo bien?"

"Me preocupas" – le hice espacio en la cama y nos metimos los dos sin decir ninguna otra cosa.

"Nunca creí que la iba a lastimar tanto, tú sabes cuánto la quiero"

"¿Por qué lo hiciste?"

"No soporte imaginarme lo que Viggo le estaba haciendo, imaginarme su futuro. Ese imbécil me quitó a mi pequeña"

"Ella lo ama y sé que él también a nuestra hija"

"¿Por qué no se quiere casar?" – era algo que aún no lograba entender, si tanto se amaban porque se negaba al compromiso.

"Eso es algo que sólo Ann te dirá en su momento"

"No quiero perderlos, ni a ella ni a ti"

"Todo estará bien, ella es muy noble, sabrá perdonarte, sólo dale tiempo. Duerme aún puedo quedarme un rato más"

"Gracias por venir nena"¿qué haría yo sin esa mujer? Estaría perdido.

ANDREA

"Cuidado enano" – le quité la jarra de las manos sirviéndole agua de limón, bebió un vaso sin detenerse derramando un poco, luego me miró ceñudo.

"Yo no toy enano"

"Seguro" – Dan salió corriendo y mi mamá entró sonriendo y bastante cansada, era mi papá el que siempre ponía el orden en casa y ahora ella sufría las consecuencias – "¿Quieres que te ayude a algo mamá?"

"No linda, gracias por ayudarme. Fui a Hogwarts a llevar a Athena… tu papá volvió a preguntarme por ti" – baje la vista y metí la jarra a la nevera sin mirarla – "No tienes que escucharlo si no quieres, pero él te ama hija, está sufriendo demasiado, estar separado de ti, de nosotros"

"Mamá…"

"Aquella noche salió a buscarte, no le importo que nevara, que la tormenta estuviera, él salió por ti. Encontró al mago que te dio el dinero, fue a buscarlo hasta donde vivía, estaba desesperado por saber de ti. Ya pagó con creces lo que te dijo. Debes entenderlo"

"¿Entender que me dijo que no quería verme? Solo intento ayudar en lo que él quiere. Ni siquiera me considera su hija" – susurré sin enfado, sino con dolor.

"Tú sabes que no es así. Él te adora. No eres orgullosa como él, tan sólo escúchalo" – nos quedamos calladas preparando la comida, me puse melancólica al ver el platillo, era el favorito de él.

"Tan vez podrías invitarlo a comer para que mis hermanos lo vean" – sonrió sin esperar lo que le había dicho, sabía que ya se lo estaba diciendo por la piedra. Estaba feliz, tal parece que mi padre también lo estaba.

OoOoOoOoOoO

Estaba terriblemente nerviosa, mi mente solo recordaba a él enojado, golpeando a Viggo, decirme que nunca me iba a perdonar lo que había hecho, no quería verme, no significaba nada en su vida, sus exigencias, todo estaba derrumbándome en la habitación. Lo había escuchado llegar pero tenía tanto miedo que estaba ahí fingiendo que me peinaba. El sonido de la puerta me hizo brincar y me senté en la cama atemorizada.

"Adelante" – mi padre entró, lo noté ojeroso. Llevaba solo una camisa blanca y sonrió a lo cual no pude corresponder.

"Tu madre me dijo que estabas de acuerdo en que viniera a comer"

"Mis hermanos te extrañan"

"Pero tú no" – nunca puso un interrogante, sino afirmación – "He cometido muchos errores, he hecho cosas horribles lo sabes, pero nada se compara con lo te hice. No pude aceptar que el hombre en quién yo confiaba me hubiera fallado aprovechándose de tu falta de experiencia y madurez, la duda de a qué edad había empezado eso me carcomía. Ahí fallé como padre porque no te protegí. Pero entonces tú lo protegiste y ahí perdí el control, ese imbécil ganó terreno, dejaste de ser mi pequeña para ser de él, no concebí la idea de perderte"

"Las cosas no son como tú piensas…" – se sentó a un lado mío alzando mi cabeza para verlo.

"Aún es difícil saber que tú has crecido y que un día vas a casarte y marcharte de casa… … y con él… te dije que no quería verte pero en verdad me dolía no tener el control de la situación, no sabía que hacer"

"Dijiste que no era tú hija" – le reproché viéndolo a los ojos – "Pero es cierto"

"No llevas mi sangre, pero siempre te considerado mi hija. Sin embargo hay algo que no te dije y es verdad" – le sostuve la mirada esperando por él – "Eres mi otra mitad, no puedo seguir tranquilo con todo esto porque la mitad de mí esta contigo"

"¡Papá!" – no pude contener más y lo abracé con fuerza, también sentía que había llegado a casa después de abrazarlo, soltó el aire que estaba conteniendo y correspondió el gesto con fuerza.

"No voy a volver a lastimarte y lucharé por tu perdón"

"Te amo papá, yo no tengo nada que perdonarte"

"Te apoyaré en lo que decidas, si quieres casarte con él o estar a su lado, todo lo que signifique tu felicidad"

"Él nunca ha querido casarse conmigo, sólo lo hizo para que su amistad no se viera afectada por mí, todo lo que te dijo Viggo no es verdad"

"¿A qué te refieres?" – preguntó confundido.

"Aunque te decepciones más de mi debo decírtelo" – respire con miedo aunque veía su mirada preocupada, baje la vista, no podía ver una vez más sus ojos llenos de resentimiento o decepción.

"No bajes la vista, no importa lo que sea, debes decírmelo, todo estará bien" – asentí nerviosa y suspiré.

"Yo nunca he estado con Viggo, él no es nada mío, no me quiere ni he… estado tu sabes íntimamente con él. Todo comenzó en Tromso cuando él me defendió de aquellos chicos ¿recuerdas? Desde ese día empezamos a salir, bueno… yo le llamó salir, solamente pasaba por mí a la Universidad e íbamos a comer, a tomar un café, o me llevaba a alguna parte. Yo me enamoré y se lo dije meses después… me rechazó, dijo que era mi tío y que lamentaba que yo me hubiera ilusionado de la nada. Es cierto lo que él dijo, yo pase la noche en su casa cuando lo arrestaron pero la historia es muy distinta a lo que te imaginas. Había bebido demasiado y un amigo me llevaba a casa, Viggo malinterpretó todo y lo golpeó, me llevo a su casa para darme una poción y que no notaras que había bebido, me quede dormida y me tuve que quedar ahí, al día siguiente lo arrestaron cuando yo iba para la casa. Me despedí de él antes de tomar el avión, le dije que lo amaba pero que iba a olvidarlo, él aceptó el trabajo porque yo le dije que lo había logrado. Todas esas veces que yo le confesaba mi amor él decía que no era correcto, que estaba confundida, era yo la que insistía"

"¿Entonces qué sucedió aquella tarde?"

"Lo vi algunas veces en mi Universidad y fui a reclamarle, algo de mí me decía que él me quería pero no fue así, lo confronte, le dije cobarde, lo provoqué y cayó pero cuando pudimos terminar de otra forma… tu sabes… él me corrió de su despacho y reanudo su postura de que no sentía nada por mí"

"Jugo contigo"

"No, él siempre fue sincero. Fui yo la que quiso creer otra cosa siempre"

"Ven acá" – lloré sobre su pecho sintiéndome libre al decirle todo.

"Soy una rogona que no aceptó que él no me ama"

"No digas eso"

"No sabes lo que se siente no ser correspondida por alguien que amas" – sentí su abrazo aún más fuerte, como si mis palabras lo hirieran – "Pedí una beca para estudiar de intercambio, necesito alejarme de él para dejar de sentirme tan poca cosa"

"Tú no eres poca cosa, él no se merece algo tan maravilloso como tú" – me obligó a mirarlo a la cara a pesar del dolor que aún sentía por todo lo acontecido – "No estoy decepcionado, voy apoyarte en todo, hasta en irte pero con ciertas condiciones. Rentaras una casa para irte a visitar cada fin de semana, y me tendrás informado de todo. Ningún secreto más Ann"

"Si te echaba de menos" – nos volvimos abrazar y lo noté más relajado después de eso, yo también conseguí sentirme mejor, había recuperado a mi padre.

"Tú mamá me dijo que hiciste mi comida favorita"

"Sólo ayude, pero yo hice la tarta"

"Vayamos entonces, creo que he vuelto a tener mi apetito"

OoOoOoOoOoOoOoO

"¿No olvidas nada? ¿Segura?"

"Si mamá, ya llevo todo y el avión va a dejarme ¿Dónde está papá?" – mi mamá voltea enojada.

"¿No ha llegado? Genial… no te preocupes, seguro que nos alcanza en el aeropuerto. París va a encantarte te lo prometo" – asentí tomando mi bolsa un poco nerviosa, nunca me había alejado de mi familia por tanto tiempo, se sentía con mucha inseguridad pero al mismo tiempo era la oportunidad que necesitaba para olvidarme de todo.

"¿Cuándo voy a vete?"

"Oh mi vida" – alcé a Dan en brazos intentando quitarle esa tristeza de su rostro – "Cada fin de semana nos veremos ¿de acuerdo? Cuida bien a Athena por mí" – baje a mi pequeño y abracé a Alex quién estaba demasiado enojado para despedirse y Sebastián sonreía sinceramente – "Estás al mando"

"No voy a fallarte Ann, cuídate y escribes mucho. Papá dijo que dentro de las condiciones estará tener una lechuza en casa, un traslador, la chimenea, celular y un niñero mágico"

"Muy gracioso Seb, te deseo toda la suerte en el próximo año, ojala quedes en la casa que deseas"

"Ambos sabemos que no seré Slytherin, pero no hay que desilusionar tan pronto a papá" – susurró.

"Estoy de acuerdo"

Me despedí de todos con mucho pesar, el aeropuerto estaba algo solitario esa mañana. Mamá estaba a punto de traer a papá convocándolo, hasta que llegó agitado abrazándome con fuerza.

"Creí que no vendrías"

"Jamás, tuve que arreglar unas cosas antes. Te deseo buen viaje, no olvides avisar una vez que te hayas instalado y no olvides que aquí estamos"

"Estaré bien" – lo abracé lo cual resultó difícil, ya que no quería soltarme ni un momento – "papá perderé el avión"

"No quiero que te vayas"

"Severus" – mi madre lo alejó y por fin pude irme sólo diciéndoles adiós con la mano.

Mi padre se encargó de poner mi equipaje, pase la puerta y me despedí una vez más de ellos. Pase por el detector de metales y al momento de recoger mi maleta alguien más la jaló hacía él.

"Oye esa es mi male… ta"

VIGGO

Vi su cabellera al pasar por una puerta, se colocó el reloj y tomó algunas cosas de una canasta mientras revisaban unos papeles. Iba firme dirigiéndose hacia otro lugar y corrí hacía donde se encontraba.

"Usted ¡El Boleto!"

"Suéltame, debo detenerrr a esa chica" – le dije por las buenas a un guardia de seguridad, pero este se mantuvo firme y observe el reloj que estaba arriba – "Confundus" – corrí hacía ella cuando cogía su maleta

"Oye esa es mi male…ta" – sus mejillas rosadas, unos labios color naranja con las coletas hacía un lado, su rostro era hermoso con esa expresión de absoluta sorpresa.

"Y usted señorrrita es absolutamente mía"

"¿Qué haces aquí Viggo?" – me preguntó sin soltar la maleta – "¿Quién te dijo?"

"Tu padrrre"

"Imposible, él no me traicionaría de esta forma"

"Quizás crrree que esto es tu felicidad"

Flash Back

"No comprendo porque mentiste de tal manera, sabiendo que tarde o temprano la verdad saldría a la luz"

"Yo no iba permitirrr que hablarrran mal de Ann, tenía que asegurarrr que la rrrespetarrran, fue mi forrrma de cuidarrrla, hasta de ti"

"Debió ser sorpresivo su negativa al matrimonio" – se burló sonriendo terminando de beber su café el cual compartíamos en las mazmorras.

"No se lo pedí de la forrrma trrradicional, además considerrro que aún no es tarrrde. Ya que sabes todo pienso lucharrr por ella"

"Eso será un poco complicado"

"¿Piensas oponerrrte?"

"Ella se marcha a París, estudiará ahí por un año y medio para olvidarse del daño que le hiciste" – guarde silencio pensando, ella no había querido recibirme pero lo que más me sorprendía era de la razón por la cual él decidía decírmelo – "La has lastimado demasiado, agradezco tu lealtad conmigo pero no permitiré que la sigas dañando" – asentí y lo vi levantarse quitándose la levita – "Su avión sale a las tres" -

Fin del Flash Fack

"Dudo mucho que mi padre crea eso"

"No te vayas" – dije directo al grano, tenía cinco minutos para convencerla.

"No requiero de un hombre que no tiene ni idea de si me ama o no"

"Te amo Ann, te adoro más que a todo y te empecé amarrr de una forrrma extraña, no querrría lastirrrmarrrte, ni arrrastrarrrte a mi estilo de vida"

"Es demasiado tarde para eso"

"No lo es, y si te vas irrré a Parrrís y a dónde sea parrra que me crrreas" – se quedó callada viendo el reloj, 2:54.

"Viggo…"

"No tienes idea de cómo han sido mis… pues ¿rrrelaciones? Yo dirrría encuentrrros, con las mujerrres. No hay sentimientos no hay nada, ¿acaso no te das cuenta que errres la prrrimera mujerrr? No sé cómo comporrrtarrrme, que debo decirrr, que debo hacerrr, no supe como pedirrrte matrimonio y no lo hice prrresionado, aunque debo rrreconocerrr que me aprrroveche del momento para tenerrrte"

"Que sincero" – respondió con ironía – "Debo irme, perderé mi avión"

"Perrro no quierrro perrrderrrte a ti, no sé amarrr Ann lo rrreconozco perrro sé que puedes enseñarrrme, si contigo aprrrendí a vivir y disfrutarrr de la vida, sé que puedes enseñarrrme a amar" – se mordió el labio aflojando un poco la maleta y mirando hacía donde estaba su familia – "Sólo recuerrrda en Trrromso, ese soy yo Linda, algo que sólo tú has logrrrado sacarrr" – me acerqué a ella tomando su rostro, ella volvió a ver a su familia y pude ver que Severus asentía y ella sonrió por fin.

"Si te atreves…"

"A sacarrrte una lágrrrima tu padrrre va a corrrtarrrme mi hombrrría, perrro no sucederrrá voy hacerrrte feliz tal como lo errras al inicio, además necesito de mi hombrrría, planeo tenerrr hijos a tu lado" – empezó a reírse nerviosa, lo que más adoraba de ella era su inocencia y fragilidad.

"¿Viggo Sjöberg?" – sin dejar de abrazarla vi a unos agentes del Ministerio observarme fijamente con varita en la mano a pesar que el saco la cubría – "tendrá que acompañarnos, tiene los cargos de aparecerse frente a muggles, hechizar a uno…"

"¿Lista para aparecerrrte?" – le susurré al oído.

"No creo que sea buena idea…Viggo… ¡No Viggo!" – sin embargo mis intenciones se vieron frustradas cuando fui derribado por uno de ellos, conduciéndonos a ambos a una sala del aeropuerto donde nos aparecimos en el Ministerio.

"Anexaremos a los cargos, resistencia a los agentes del ministerio, además del secuestro hacia una muggle"

"Por Merrrlín 'Hablan en serrrio? y trrraen a esa muggle al Ministerrrio de Magia ¿qué coherrrencia tiene la ley inglesa?"

"Sabemos quién es ella, aún así sigue siendo muggle, la varita, por favor, o lo haremos a la fuerza" – ya que no me quedaba de otra comencé a caminar hacía donde me indicaban.

"Viggo hazlo, buscaré a papá"

"Usted no va a moverse, deberá pasar al departamento a declarar en contra de este individuo"

"Pero si él no me secuestró" – le gritó sacando el carácter de su padre.

"Faltará averiguarlo"

"Es profesor en Hogwarts, amigo de mi padre, y… oigan no se lo lleven, él es mi prometido" – me detuve girándome a verla sorprendido, ¿acaso había oído bien?

"Aún quedan los otros dos cargos, dudo mucho que sea prometido del guardia de seguridad también ¿o sí?"

"¿Qué dijiste Ann? ¿Prrrometido? ¿Me aceptas entonces?"

"Sí, claro que si"

"Joder te adoro" – me zafé de los magos y la abracé con fuerza alzándola y besando sus labios – "Voy hacerte feliz"

"Sí, claro eso será después de la averiguación y su posible juicio"

OoOoOoOoOoOoOo

Al día siguiente el imbécil de Severus por fin llegaba a las celdas improvisadas que tenían en el Ministerio, llegó con calma y sonriendo vengativamente. Se sentó en una silla al ver mi estado deplorable.

"Con una multa te dejarán salir" – dijo conteniendo una risa.

"¿Y vienes 24 horrras después?"

"Así es, estaba ocupado"

"¿Ocupado? ¿O celoso de que Ann me haya aceptado?"

"No te hubiera dicho nada si me sintiera celoso, por alguna extraña razón ella cree que tu eres su felicidad, no logro ver que le gustó de ti"

"Siemprrre he crrreído que Herrrmione está ciega al soporrrtarrrte porrr tantos años" – respondí sonriendo.

"Relájate ¿quieres? Pronto te sacaran, quizá en un par de horas o mañana a medio día" – cruzó el pie abriendo el periódico El Profeta, poco a poco su cara fue tornándose roja, cerrando los puños y frunciendo el ceño, se levantó y me tomó de la camisa con fuerza – "¿Qué demonios es esto?"

"¿Qué cosa?"

"Esto tremendísimo animal" – sin soltarme me restregó la nota en la cara, la cual apenas podía percibir.

HIJA DEL RESPETADO PROFESOR SNAPE Y EL PROFESOR VIGGO SJÖBERG SE COMPROMETEN A MEDIO MINISTERIO.

La hija del enigmático Severus Snape Andrea Snape la cual es una chica muggle se comprometió en la tarde del día de ayer con el mago Viggo Sjöberg después que éste fuera aprehendido por hacer magia contra muggles, tal parece que al igual que a su madre siente una profunda admiración y atracción por hombres mayores, magos oscuros y peligrosos.

Andrea Snape estudia medicina y se traslada a la ciudad de París donde residirá por los siguientes meses, se espera que pronto se solucione la situación legal de su prometido y pronto arribe con ella a la capital francesa…

La falta de aire me impidió seguir leyendo, él tiró la nota al suelo con coraje apuntándome con la varita.

"Sin matrimonio ¿y se irán a vivir? Primero muerto, ¿me entiendes?"

"Inténtalo" – tomo eso como un retó cuando me arrojó hacía la pared, el guardia de seguridad llegó deteniéndolo mientras me levantaba sonriendo.

"Señor Snape compostura por favor"

"Lo mataré"

"Si no se tranquiliza tendré que encerrarlo"

"Si no me suelta lo mataré a usted también" – el mago alto moreno y fuerte arqueó la ceja sorprendido y molesto, ¿Cuál fue el resultado? Severus en la celda de al lado, sin varita y con un vociferador de Hermione donde anunciaba que nos dejaría ahí.

Nos leemos… la próxima semana, si puedo el fin de semana subo uno. Mis sinodales me persiguen hasta en los sueños.

KiaraMichell: Fuiste la única que supo con seguridad lo que haría Ann, lo del hermano aún esta por pensarse, pero como casi nadie se acordó de él quizás mejor sólo lo omita.

Yetsave: jajajajaja ya mi beta me presiona mucho, aún no termino este capítulo y ya etá haciendo planes para que termine el otro que abandone. Espero te haya gustado… ahora si se acerca el final. Besos

Keilita Princess: Ojala te guste guapa, muchas gracias. Besos

Hada: Mi beta me mencionó lo de la carta pero no lo puse, así que lo anexé ahora. Muchas esperaban que Ann sacara su carácter pero ella es más noble, y tiene una relación con Severus muy sólida no pueden vivir peleados. Espero te haya gustado. Besos

Ali Victoria: Espero te estes recuperando, y disfrutes de este capítulo mega largo. Ya no habrá más lágrimas, en los dos últimos capítulos cumpliré mi promesa de final feliz. Saludos guapa.

Lui Nott: Me alcanzaste! Muchas gracias, no te defraudaré con el final, me esforzaré al máximo. Saludos guapa

Yazmín Snape: segura que quieres eso? Viggo de rodillas con globos rojos y su traje de pingüino pidiéndole matrimonio? Cursi! Ya verás en el siguiente capítulo cómo lo hará. Besos explotadora

Kath 2HD: Muchas gracias, no sabía que mi OC llegaría lejos, y me alegra bastante, que bueno que comprendiste la decisión de él, todo lo hizo por amor a ella, por ser un caballero y protegerla, no tuvo mala intención, sólo que no sabe como pedir las cosas y Severus sólo era un padre herido, no sabía que hacer y por eso no quería hablar con ella, y todos lo odiaron Saludos guapa, espero te haya gustado.

Gabriela Cruz: Los siguientes dos capítulos son así, felicidad al máximo para cerrar bien la historia. Besos

Xerxes Eli: No lo juzgues tan feo, tocó a su princesa además no sabe como reaccionar, por eso le pidió que se fuera, era algo que no podía controlar y terminó hablando de más, él la ama. Espero te haya gustado. Besos guapa!