Por petición de Ririx221 les traigo este capítulo tan pronto tan solo algunas horas después del anterior, tengo que hacer lo que el publico manda. No sé si sea tan pronto para ustedes XD pero ahí opinaran.

Ya son las 7:30 Am y me recien me levanto en bostezo :3.


El amor y el compromiso

Mientras tanto en Termina (Dos días después)

En aquella tierra era de noche, la gente dormía cómodamente en sus hogares mientras eran vigilados por la luna que se asomaba y estaba en medio de de aquella oscuridad adornada por las estrellas del firmamento. Todo estaba en armonía y tranquilidad.

Pero en una parte de la pradera rompía con aquel silencio que ni se asomaba por que era tan fuerte. Se escuchaba el sonido del metal que chocaba atraves de un martillo que golpeaba, solo para después ser después de ser remplazado por otro sonido eléctrico, que emanaba chispas al estar en contacto con el metal, que soldaban, y todo bajo de la vista de la gran luna que se mostraba en su más grande belleza.

-(Bostezo), ¿Cuánto tiempo falta?- Pregunto un goron que construía, el ya estaba muy cansado.- Ya son las dos de la mañana y tengo mucho sueño.

-Vamos tenemos que acabar esto.- Decía un hombre calvo con chaqueta negra que también construía.- Tenemos que recuperar el tiempo perdido.

-Pero qué culpa tenemos de que haya temblado.- El goron se quejaba, mientras pestañaba sus ojos en señal del sueño que sufría.- (Bostezo) Aparte con sueño no se hace bien el trabajo.

-Aprende a mi no tengo sueño. Ya solo estamos terminando lo superficial, tenemos que pintarlo un poco.- Decía aquel hombre que alzo la mirada y mientras se alzaba una sonrisa en su rostro.- Hasta la luna quiere que acabemos.

…- El Goron se le queda también viendo a la luna muy confundido.- Que raro. Se supone que la luna no tiene que salir.

-Es el destino que quiere que acabemos. Marcaremos la historia de Termina.- El hombre estaba emocionado, aprovechaba los rayos naturales de la luna para trabajar.- Ahora ve a la tienda y trae un bote de pintura y los planos exteriores, yo checare para verificar los cables y el motor. Y ten cuidado de no despertar a mi madre.

El goron no tiene más que otra que irse, se va malhumorado siguiendo las órdenes de aquella persona, ´pero tenía que, también quería acabar con eso.

Lo que construían en la pradera era algo muy grande, ya estaba acabado, pero debido a un temblor, provoco un retraso de los planes, ahora tratan de recuperar el tiempo perdido. Mientras aquel hombre le sonreía a la luna por su presencia, para el significaba algo. Pero para una civilización que alguna vez existió significaba otra cosa.

*****Mientras tanto en alguna parte*****

Mas allá de Termina, al este, más allá de la Torre De Piedra el signo del odio de Termina. Se encontraba un Dios que exploraba sus tierras, que cruzaba una vegetación solo para salir y encontrarse con la gran nada, una tierra vacía, seca y deshecha, mientras los rayos de la luna apuntaban esa parte, pero aun así el Dios sigue caminando en esa parte seca, para el había algo.

La Fiera Deidad estaba en su tierra y caminaba, pero mientras el Dios veía aquella tierra sin vida con aquellos ojos vacios que el tenia, esos ojos reflejaron algo. El Dios se acercaba a lo que parecía un gran arco o más bien lo que quedaba de él, simbolizaba una entrada. La Fiera Deidad se mete mientras podía sentir la soledad y desolación al entrar mientras aun podía recordar el olor de muerte que alguna vez sucumbió a esa parte. Oni había llegado a lo que antes era una gran ciudadela, ahora solo eran ruinas, rocas sin chiste alguno, apenas y había alguna estructura de lo que alguna vez era en sus épocas de gloria para aquella parte. Oni sigue caminando hasta que llega a un punto y para.

El Dios cierra por un momento sus ojos y después los abre, solo para ver a la ciudadela en sus inicios de construcción, como la gente que alguna vez el creo se acoplaba y evolucionaba para mejorar sus vidas. Como la gente de Ikana se reunía sobre el centro de su reino en aquellos tiempos. Oni veía a la gente de Ikana ir y venir de un lado para el otro así como a los Garo que estaban presentes. En aquellos tiempos se llevaban bien. Pero Oni desvía su mirada y la concentra sobre un Garo y un niño que caminaban, a simple vista parecían un padre que caminaba con su hijo, lo eran, pero no de sangre, pero aun así existía ese lazo. El señor y el niño se movían, y por lo consiguiente Oni también, siguiéndolos. El niño reía y llamaba "papa" al señor, el infante sabía que no era su padre pero aun así él le daba ese título al garo, el garo se mostraba orgulloso por portar aquel titulo. Después de unos momentos de caminata, el garo y el niño salen de la ciudadela en otra de sus entradas y caminan asía el campo, mientras su Dios los seguía y después de unos momentos, tanto el padre como el hijo se desvanecen así como el campo verde.

La Fiera Deidad de nuevo caminaba sobre una tierra seca y decadente, mientras voltea su cabeza para ver que había salido de las ruinas de la ciudadela.


Media hora después

El Dios seguía caminando en soledad mientras a lo lejos veía su objetivo, mientras más caminaba, mas recuerdos había. Oni caminaba y de nuevo cerraba sus ojos solo para después abrirlos y ver de nuevo un campo verde y un camino que él estaba recorriendo ahora mismo y que coincidía ya que era la misma ruta que su objetivo. En aquel camino veía dos casas, una enfrente de la otra, en los lados del camino, el Dios se acercaba a ellas, pero mientras lo hacia Oni veía a dos niños corriendo asía él, era un niño y una niña que jugaban.

El niño era de cabello castaño, que tenía unos ojos cafés y de tez clara un poco bronceado su edad era de diez años. La niña era pelirroja, tenía un cabello largo que le llegaba hasta su espalda, de tez clara, pero sus ojos eran de color miel algo oscuros y tenía la misma edad que el niño. Ambos niños se acercaban mas a Oni, estaban corriendo asía él.

"¡Vamos David atrápame!"

La niña le gritaba y se burlaba del niño que la perseguía, jugaban a las traes. Ambos se acercaban a Oni mientras reían y una vez que llegan traspasan al Dios y siguen corriendo. Mientras Oni caminaba volteaba la cabeza y con una parte de sus ojos que los niños daban la vuelta y regresaban, pero mientras lo hacían cambiaban de forma y apariencia, ambos vuelven a traspasar al Dios con sus nuevas apariencias, jóvenes de quince años. Y después de unos pocos momentos David logra atrapar a la chica, poniendo sus brazos, agarrando su vientre abrasándola.

"¡Te tengo!"

"¡Vaya!, Hasta que al fin me atrapas, ¿Cuánto fue?, ¿Cinco años?"

"Al fin te pude atrapar mi Roció"

La pareja caminaba, mientras David estaba detrás de su amada, abrazándola. Roció no paraba de sonreír y le daba un beso a su amado en su mejilla.

Pero así como aquel señor y el niño, la pareja de jóvenes se desvaneció así como las casas, mientras Oni pasó justamente en medio de ellas, pasando sobre David y Roció.

-(Suspiro) Que suerte que ustedes no tienen que estar encadenados a este terrible destino.

Lo que veía Oni eran fantasmas del pasado, recuerdos que el tenia. La Fiera Deidad recordaba aquellas personas que lo cambiaron en su forma de pensar, aquellos mortales le habían dado un poco de alegría en su triste vida, un poco de compasión asía los demás y conociendo al fin el sentimiento al que le llaman amor, el amor asía sus hijos, sus creaciones.

Después de un rato de caminar el Dios llega a su objetivo, Oni llega a una gran pradera, se podía también ver restos de una gran muralla, ahora rocas insignificantes para unas Diosas, pero no para Oni. Esa muralla tenia historia que marcaba a Termina, ahora nadie la sabra, la gente actual no sabra que aparte de los Gigantes hay otro Dios que los protege, la muralla se encargaba de cubrir dicha pradera. Pero el pasto de la pradera estaba seco, de color amarillo. El Dios sentía la tristeza al llegar a su objetivo y se para, Oni veía un gran árbol torcido, tenía una espiral en su tronco, pero el árbol estaba seco, tenía un troco negro y lucia deprimente y algo aterrador y su altura era gigante del tamaño de un altiplano se podía ver sus ramas extendidas, pero no tenían hojas.

La Fiera Deidad vuelve a cerrar y abrir sus ojos solo para ver ese gran árbol en su forma gloriosa y hermosa.

"Sé que tarde o temprano alguien tratara de destruir mi tierra y si eso vuelve a suceder, tú mi semilla te encargaras de abastecer a mi gente, tarde o temprano serás un gran árbol y tarde o temprano mis hijos vendrán por momentos de necesidad. Yo Oni, Dios de esta tierra te abasteceré de poder para aguantar cualquier maldición creada por los demonios y los Dioses."

Esas eran las palabras de la Fiera Deidad, aquel árbol aguanto todo, incluyendo la maldición de la Trifuerza, siguió de pie hasta el final. Y perduro a través de los tiempos actuales de Termina.

-Maldita seas Farore.

La Diosa Del Coraje se encargo de matar aquel maravilloso árbol, producto de Oni.

-Tu mereces descansar en paz. No es justo que perdures con esa apariencia, ni mereces que alguien te vea así. Yo te daré ese descanso.

La Fiera Deidad se acerca más al árbol y le da dos golpes enterrándolos en el tronco. Oni se enojaba más, porque al darles esos golpes el árbol empezó a secretar una especie de líquido negruzco y de olor desagradable, dando a entender que estaba podrido, el Dios en su mente maldecía más a las Diosas De Oro por hacer tal acto tan cruel, maldecir a aquellos que no lo merecían.

Oni empieza a sacar su poder y lo empieza a depositar en el tronco, el árbol reacciona y se empieza a desvanecer poco a poco hasta que no queda nada de él.

-Descansa en paz hijo de mi árbol, producto de su madera y semilla, serás recordado para aquellos que alimentaste.

Oni se pone firme y baja la mirada, rindiendo luto. El Árbol Del Inicio a pesar de todo perduro atreves de los siglos, hasta ser un gran tronco podrido. El Dios que le dio inicio, le dio su fin.

Oni da un gran suspiro

-Ya quiero atacar. El tiempo no puede ser más lento.

La Fiera Deidad estaba también impaciente, quería atacar Hyrule, pero no podía hacerlo y tenía que esperar un lapso, aparte sabía que había gente inocente en aquella tierra pero que tienen que pagar así como sus creaciones lo hicieron, el Dios también decidía si tomar sus vidas o no. Mientras el Dios estaba quieto pensando en ello.

Pero sus pensamientos son interrumpidos, una explosión se escucha a lo lejos, solo el Dios lo pudo escuchar y desde lejos el podía ver la llamarada.

-¡¿Pero qué?!

Mas allá de las montañas, mas allá del Pico Nevado. En una de las montañas se veía una explosión que solo Deidades veían desde lejos, desde aquellas montañas. Después se escucha el grito de uno de los Gigantes, que gemía de dolor.

La Fiera Deidad se empieza a elevar a los cielos y desde lo más alto, desde las alturas veía su tierra, primero empieza a ver a la Ciudad Del Reloj.

-No son ellas.

Después el Dios ve aquellas tierras congeladas y ve a un pequeño grupo de hombres, pero no eran de aquella dimensión, se podía ver que no eran de la dimensión de las Diosas De Oro eran más avanzados que la gente de Termina y que Hyrule, eran soldados que traían armas de fuego y tecnología más avanzada así como trajes que soportan el frio, ellos reconocían el lugar, el Dios podía oírlos hablar, aquellos soldados le disparaban a uno de los Gigantes, habían atacado por sorpresa. El Dios recuerda esa entrada, hay una entrada a otra dimensión en las tierras congeladas de Termina.

-Je. Parece que el destino no olvida que soy un Dios Guerrero y que me maldice atraves de mi dimensión, codiciada por las Deidades.- Oni da una leve sonrisa, en la que mostraba maldad en ella.- A la vez me favorece, será un calentamiento antes de enfrentar a las Diosas De Oro.

Alguien le cantaba la guerra a Termina y por lo consiguiente a la Fiera Deidad, una dimensión vecina que inicio el ataque. La Fiera Deidad se mostraba feliz de que alguien lo atacara, el Dios tenía ganas de atacar Hyrule. Ahora desquitara su furia con aquella dimensión que lo ataco para matar al Dios a cargo de aquella tierra.

Un Dios iracundo se mueve a una velocidad desconocida asía la guerra que llama su puerta y que la recibe con su gran espada torcida para proteger a su tierra y a su gente.

La Fiera Deidad aunque ya esté muerto no olvida el compromiso con su tierra aunque esté a cargo de los Gigantes, el es el único Dios protector de Termina y la protege por su amor asía está arriesgando su existencia, aun si esto significa proteger creaciones que no son de Oni, el los protegerá porque sería como fallarles otra vez a sus hijos y el no quiere eso, el lo hará porque sabe que aquella gente de Termina no merece la muerte y que son solo inocentes que han demostrado ser dignos en vivir en ella sin la influencia de las Diosas De Oro, el también se ha encariñado con aquellas creaciones de aquellas Deidades que el odia y que las protegerá a toda costa ya que también están en el fuego cruzado y el no permitirá que mueran.


Este capitulo fue algo corto XD estaba pegado al anterior y cuando me di cuenta que escribía dos cosas diferentes decidí separarlo en estos capítulos.

Bueno al igual que el anterior fue corto espero que no les incomode.

Bueno me despido por que tengo una cita de trabajo XD.

Adiós, cuídense y hasta la siguiente actualización.