Disclaimer: la magia es de JKR. Dile NO al plagio.
FOREVER
Friends.
Cada vez era más molesto tener que venir a este edificio. En la vereda habían mínimo doscientas adolescentes hormonales chillando como vacas yendo al matadero. Mierda. Odiaba venir acá. No sé por qué no podíamos juntarnos en otro lado. Llegué como pude a la puerta y me frenaron en la entrada.
-Identificación.
Rodé los ojos cansado, siempre era lo mismo -Vamos, Jack, sabes quién soy.
-Identificación- volvió a repetir el guardia castaño, que debía medir más que Hagrid. Le mostré mi varita para que no me hinche más -¡Oh, Albus! Pasa, pasa- me dijo haciéndose el sorprendido.
-Bastardo- le dije mientras pasaba por su lado. Lo oí reírse ligeramente. Cómo le gustaba molestarme y torturarme un poco más con el griterío de la calle.
Subí por el elevador hasta el penthouse. Ingresé al gran departamento, que era de esos estilos minimalistas que tanto despreciaba Donna.
-¡Al!- me saludó Chris con un abrazo -¿Cómo has estado, perro?- no sé por qué, quizá era un slang estadounidense, pero él se la pasaba diciéndoles a todos "perro". Chris era el vocalista de la banda, pelado y aunque haga cuarenta grados de calor, siempre usaba un gorro de lana. Era flacucho y la primera impresión que uno podía tener al verlo, era que parecía ser un vago. Pero, sorprendentemente era el más responsable de todo el grupo, aún más que Malfoy.
-Todo bien, Chris. ¿Tú?
-Acá andamos. Preparando el listado de canciones para el tour- me contaba mientras nos adentrábamos a la sala de estar, donde estaba el resto de los músicos -¡Llego Albus!- avisó el líder a sus colegas: Joshua, Phyre, Gon y Malfoy. Me dieron la bienvenida, como era tradición: lanzándome botellas de cerveza de mantequilla. Logré frenarlos en el aire, aunque uno terminó cayéndose al piso -Cada vez que pasa esto, me preguntó cómo carajo terminaste siendo auror, Al- Chris lanzó un reparo y los pedazos de vidrio volvieron a formar una botella.
-Ser auror no significa parar bebidas en el aire lanzadas por cuatro animales- le informé, defendiendo mi título.
Todos se rieron y me senté en el amplio sofá junto a Malfoy -¿Cómo has estado?- me preguntó.
-Tengo una buena noticia- le dije.
Phyre, el bajista pelirrojo de la banda, (la verdad es que no conocía su nombre real y estoy seguro que ninguno de sus amigos, tampoco lo conocía) se me colgó del hombro y me miró con una sonrisa maliciosa -¿Has dejado a tu mujer, decidiste salir del clóset y has venido a declarar tus verdaderos sentimientos hacia mi persona?
Todos estallaron de la risa -En tus sueños húmedos, Phy- le dije haciendo que todos se rían aún más.
-No quisieras saber, Al- intentó darme besos en la cara pero yo se lo impedí colocando mi mano sobre su rostro, alejándolo de mí. Maldito bastardo. Sé que no tiraba para el otro "equipo", pero tenía una manía de joderme con esto.
-Ya, ya- interrumpió Gon, el barbudo de los cinco, y el más viejo -Cuéntanos las buenas nuevas, Pottercito.
-Pues, aquí frente a ustedes tienen a un futuro padre- todos se acercaron para felicitarme. Creo que Joshua gritó algo de "abrir el mejor vino de Napa", Phy empezó a lamentar la situación, diciéndome que me había perdido para siempre, Gon soltó un "estás jodido, Pottercito", Chris me dio varias golpes en la espalda "felicitándome" y Malfoy simplemente sonrió.
La "fiesta" se alargó hasta tarde. Ya todos estaban bien dormidos, Gon largaba unos ronquidos que daban miedo. Todos terminaron borrachos, cantando canciones de cuna, porque sentían la necesidad de enseñarme canciones de esa índole para que yo pueda cantárselas a mi hijo. Fue un desastre, porque lo único que hacían era no pegarle a ninguna mísera nota. Gracias a Merlín que Martin, el manager, no estaba presente para escuchar semejante vergüenza, y eso que yo mucho de música no tenía ni idea.
El único sobrio era y siempre será, Malfoy. Él no podía tomar una gota de alcohol, tampoco podía pasarse de juerga, tampoco podía jugar quidditch, ni siquiera volar en escoba... Ese ataque lo había dejado hecho mierda...
Lo encontré contemplando el cielo, como siempre hacía, afuera en el balcón. Salí para acompañarlo y prendí un cigarrillo -Sabes que tienes que dejarlo, ¿no? Es tu deber como padre, darle un ambiente libre de humo a tu hijo.
Miré el cigarrillo, sonreí, tenía razón. Lo tiré al piso y lo aplasté con el pie -Vale- le dije. Nos quedamos callados viendo la ciudad, me asomé un poco para ver si seguían las loquitas fans de la banda y no podía creerlo, todavía habían unas cuantas.
-Felicidades, Potter- me dijo con completa sinceridad, después de un rato sin hablar.
-Gracias, Malfoy.
Siempre me causaba risa, que aun después de once años de "amistad", seguíamos llamándonos por apellidos. Supongo que viejos hábitos nunca mueren.
Malfoy había regresado después del ataque en el tren y parecía un inferi. Es más, podía jurar que apenas respiraba. Iba a clases para luego desaparecer. Yo no estaba para nada contento con la decisión de Lily... ¿Divorciarse de Malfoy porque se había cansado de la relación? ¿Acaso eso era una excusa válida? ¿Después de toda la mierda que tuvieron que pasar? ¡Los calzones de Merlín!
Había pasado un mes desde esas vacaciones. Estaba finalizando la primera semana de regreso de la serpiente. Durante toda esa semana, apenas me dirigió la palabra, sólo para decirme qué era lo que debía hacer con las dos pociones que tuvimos que hacer juntos en clase -¡Malfoy!- le grité, él ni se dio vuelta. Tuve que apurar el paso y llegar hasta él. Habíamos terminado Defensas y él se estaba yendo a su torre -¿Vamos a tomar algo?
-No, gracias- me dijo sin siquiera frenar el paso.
-Bueno, ¿a comer algo?- no sé por qué estaba haciendo esto, quizá era empatía, quizá era lástima, no lo sabía.
-Mira, Potter- dijo suspirando -No tienes que hacer esto. Lily y yo, ya no somos nada. No tienes ninguna obligación para conmigo.
Me reí -Oye, la verdad es que no me caes mal- le dije -Y que hayas terminado las cosas así con mi hermana, no implica que no podamos ser "amigos"- no quería usar semejante palabra maricona, pero no había otra.
Y su cara cambió unos 180 grados. Malfoy rió con ganas y vaya que se tomó su tiempo para reírse. Yo simplemente estaba ahí parado viéndolo reírse como si no hubiera mañana. Se calmó un poco y me estiró la mano -¿Ahora debería llamarte "Al"?- preguntó con el tono típico Malfoy jocoso.
-¿Y yo llamarte "Scor"?- le seguí el juego.
Nos reímos -Eres un hijo de puta, Potter- me dijo entre risas.
-Y tú eres un bastardo malnacido, Malfoy- le estiré la mano y las estrechamos sellando la nueva y bizarra "amistad".
-Vamos, creo que tengo algo para tomar en mi torre- me ofreció y nos dirigimos hacia allá -¿Así que después del ataque te has ganado por completo del corazón de Johnson?
Me reí -¿Qué dices?
-Y... Que Johnson haya dejado a ese chico y ahora esté contigo, ¿no te dice nada?- me pasó su brazo sobre mi hombro -Por lo menos, uno de los dos ganó algo ese día. Me debes una gorda, Potter.
Me alegro que se lo tome con risa -¿Y qué quieres, Malfoy?
-Yo creo que me merezco ser el padrino de tu boda, ¿no crees?- nos reímos con ganas, de camino a su torre.
-¿Cómo está Johnson?- me preguntó. Tenía esa maldita costumbre de llamarla así, y eso que estaba casado con ella desde hacía dos años.
-Por lo menos, podrías llamarla como la señora Potter, ¿no?- solté -Donna, bien. Loca como siempre- me reí y él asintió como si lo comprendiera -¿Es normal que tenga antojos desde tan temprano? Por ejemplo, hoy me pidió frambuesas con salame.
-¿Con salame?
-¡Exactamente!
Sentí un fuerte golpe en el pecho. Abrí los ojos rápidamente y mis manos buscaron mi varita -¡AL!- gritó Donna.
-¿Qué sucede?- estaba oscuro y no podía ver nada. Entre en pánico porque nuestro departamento tenía sortilegios de protección... Nadie podía entrar sin que lo supiéramos.
-Tengo hambre- dijo mi mujer.
-Lumos- la varita alumbró la recámara -¿Que tienes qué?
-Hambre- hizo un pucherito con sus labios que la hacían irresistible.
-Donna, son las tres de la mañana- le informé mirando el reloj alarma.
-¿Y? Quiero frambuesas...
Suspiré cansado -Vale, vale. Creo que hay algunas en casa- gracias a Merlín que Donna había comprado unos días antes.
-Con salame.
-¿Con qué?- fruncí mi ceño.
-Con sa-la-me- me dijo lentamente, como si no la hubiese entendido antes.
-No hay eso en casa y está todo cerrado, Donna- me levanté para ir a buscarle las frutitas -Confórmate con las frambuesas, ¿te parece?
-NO- se mordió el labio -Yo quiero las frambuesas pero tu hijo quiere el salame, ¿acaso se lo vas a negar? ¿Ya desde ahora le vas a decir "no" a tu hijo? ¿Qué clase de padre vas a ser cuando él esté acá con nosotros y quiera un helado o un juguete? ¿Eh?
-No puedo creerlo...- me dije más para mí que para ella.
Malfoy reía y reía -¿Qué te parece gracioso?
-Que tu mujer tranquilamente podría haber estado en Slytherin- me comentó entre risas. Y puede que algo de razón tenga.
-Puede ser. Pero gracias a Merlín que terminó en Gryffindor- le dije -No sé si podría tener a un Slytherin más en mi vida, suficiente con uno- me miró con una sonrisa y no dijo nada más -Oye, ¿y cómo van los preparativos del viaje?
-Bastante bien- se rascó la cabeza -A decir verdad, agotador.
-Deberías descansar más. No deberías esforzarte tanto, dado tu condición...- ese corazón débil de mierda le había arruinado prácticamente la vida.
-No te preocupes. Tengo mi mágica poción- me dijo con una leve risa.
-Claro, claro- le dije no muy convencido.
-No te preocupes, Potter. Eres todo un tiernito cuando te preocupas por mí- me dio un golpe en la nuca -Estoy bien. Solo que me es raro volver allá.
-¿Cuándo fue la última vez que pisaste tierra natal?
-En el funeral de mi abuela, seis años atrás.
-¿Y no crees que es tiempo de volver? ¿Aunque sea por un rato? Ver a tus padres, a tu hermano, a mi hermana...- arriesgué a decir para ver su reacción.
Sonrió ligeramente -No creo que mi padre quiera verme, ahora... No me habla desde que dejé los negocios familiares para dedicarme a la música.
-¿No fue suficiente?- siempre me enervaba la sangre pensar en el señor Malfoy, ése era un infeliz malparido -Digo, venir hasta este país, estudiar negocios mágicos, aunque tú odias todo lo relacionado al dinero, y mantener las finanzas de tu familia por muchos años, ¿no fue suficiente?
-Pero creo que sería bueno ver a Eri- continuó ignorando lo que le dije. No le gustaba hablar sobre este tema -¿Sabes que está viviendo con esa niña...? ¿Cómo se llamaba?
-¿Claire?
-Sí, ella- apoyó sus brazos sobre la baranda del balcón -Claire Wood.
-Ya no es muy niña- le comenté -Debe tener veintitantos.
-Están viviendo parte en Roma y parte en Sicilia, en la propiedad que le dejó mi abuelo a él. Creo que iré a visitarlos.
-¿El tour llega a Italia?
-Sí, a Roma... Intentaré ir a Sicilia. Tengo ganas de ver el Mediterráneo.
-¿Y qué harás cuando llegues a Reino Unido? ¿Tendrás ganas de ver a Lily?
Inspiró el aire frío de la noche -No. No tengo razón alguna de verla.
-¿Que no tienes razón alguna?- solté un gruñido de molestia -¿Si no tienes "razón alguna" por qué carajo sigues cargando con los anillos? ¿Por qué no sales con alguna mujer? ¿Por qué no sigues con tu maldita vida, Malfoy?- cerré mis puños enojado. Era un imbécil, si supiera lo miserable que fue Lily todos estos putísimos once años... Y lo peor de todo, es que él no se quedaba atrás en la miseria... ¡Argh!
-Ya te lo he explicado, Potter...
-¿Pero hasta cuándo, Malfoy?- me miró -¿No crees que fue suficiente? Los dos ya son adultos, ya nadie puede decirles qué hacer o qué no hacer.
-Ella fue la que renunció la relación...
-Tú sabes bien por qué- inquirí -Y en todo caso, tú hubieras hecho lo mismo tarde o temprano.
-Es tarde, Potter- empezó a caminar para adentrarse al departamento -Felicidades de nuevo, amigo- y me dejó sólo en el balcón. Me masajeé la sien, queriendo entender toda esta situación... Respiré varias veces. Sí, era tarde... Tenía que volver a Donna. No quería preocuparla. Apreté fuerte mis puños y pateé el piso. Detestaba verlo así, tan moribundo respecto a la vida. Me hacía encabronar. Malfoy se merecía un poco de feclidad... Creo que tendremos que adelantar la fecha de regreso al Reino Unido...
La verdad es que no pensé que les iba a gustar la tercera parte de este fic. ¿Qué les pareció este capítulo? :) A mí, personalmente, me gusta mucho. Adoro que Albus y Scorpius se lleven bien, digamos que a su manera.
Gracias a pucca. chokolatito, Nathy22, Florfleur, Conniesc97, Kemmy- Lovegood, Lynette P. Broderick, SophieB, Tini Black, LilyScorpfan, Los Parabenos, AzuSuarez.
Perdón si fue muy triste el capítulo anterior... Este no fue tan triste, ¿no? Eso si, el próximo se viene con mocos y pañuelitos, bah... No sé si tanto... Pero, tengo uno casi completo, que está suelto (o sea, que no sé en dónde ubicarlo) y ese sí es muy depresivo... Casi lloro mientras lo escribía... Humm... Ya se darán cuenta por qué.
La verdad es que no sé por qué estoy escribiendo caps tan depresivos JAJJAJA Espero que pueda escribir más alegres para los próximos :)
Cuantos más reviews, más rápido actualizo :p
Ta tá.
PS. ¿Spoilers? En mi facebook dejé algo :p
