Ha llegado la hora
En el quirófano, el tiempo pierde significado. Entre las suturas y salvar vidas, la hora deja de importar. Quince minutos. Quince horas. En el quirófano, los mejores cirujanos consiguen que el tiempo vuele. Sin embargo, fuera del quirófano, el tiempo disfruta haciéndonos la vida imposible.
Fuera empezó a llover copiosamente y Gaara salió corriendo a la calle dejando a Sai y Naruto plantados. Agobiado por las circunstancias.
Puede hasta con quien parece más fuerte. Va más despacio y sobrevuela nuestras cabezas. Hasta que se congela. Dejándonos atrapados en un instante. Incapaces de movernos en una dirección o en otra.
Llegó la mañana. En casa, en el baño, Sakura permanecía tumbada boca abajo en el suelo, llevando puesto el vestido del baile todavía.
-Sakura, Sakura vamos- Kiba estaba fuera con los demás y le hablaba a través de la puerta.
-Lleva ahí toda la noche, hay que hacer algo-apuntó Sasori.
-Si-dijo Sasuke y todos miraron al pelirrojo mayor.
-¿Por qué me miráis a mi?
-Esto es más familiar para ti-apreció el azabache.
-Esto no es familiar para mi, no me es familiar. Ino murió. La mujer a quién quería murió.
-Pero eres una persona atormentada-siguió su mejor amigo.
-¿Atormentado yo?
-Tu madre tiene Alzheimer y no te hablas con tu padre.
-Y están el tequila y los hombres inapropiados-apuntó Kiba.
-Eres una persona atormentada-dijo Sasori- y Sakura está atormentada también.
-¿La gente cuya vida es un infierno me ha elegido presidente?
-Tenemos que hacer algo-dijo el otro pelirrojo-alguien debe entrar-volvieron a mirar a Gaara.
Sasori entró y se tumbó al lado de la chica, que no parecía reparar en su presencia a pesar de que lo tenía enfrente. El pelirrojo se puso en la misma postura que ella.
-Eh Sakura.
-¿Qué?
-Quizá deberías cambiarte de ropa, ahm, deberías ponerte algo más cómodo.
-Déjame.
-Sakura...
-Para de hablar. Ya vale, déjalo. No tengo nada de qué hablar contigo ¿comprendes?, no hay nada que discutir.
-Lo siento mucho-dijo el chico.
Por fin Sakura le miró-si, yo también.
Gaara y Sasuke estaban en la cocina. Sasuke leía una revista sentado en la encimera y Gaara estaba haciendo algo de comer.
-¿Por qué te has puesto a hacer sándwiches?
-Es lo que se hace cuando alguien muere.
-Ya sé lo que se hace cuando alguien muere-dijo el azabache-sé lo que se hace. Si vamos a hacerlo por Ino deberíamos encargar comida, porque hacer sándwiches no es lo mismo que cocinar.
-A mi me reconfortan-dijo el pelirrojo y dio un bocado a uno.
-¿Qué te pasa?
-Yo estoy bien, es Sakura quien nos preocupa.
-Dime qué has hecho.
-Ino murió. Deidara está mal. Míralo desde esa perspectiva y recuerda que lo que yo hice es algo sin la menor...
-¿Quieres soltarlo de una vez?
-Anoche perdí mis calzoncillos.
Naruto se ha pasado la noche en el hospital, operando. Al igual que Jiraiya. Sasori tiene que ir al trabajo y se encarga de una mujer herida por conducir sin cinturón y tener un accidente. Hay epidemia de gripe. Kiba se tiene que ocupar de un recién nacido encontrado en un contenedor.
Gaara apoyaba la cabeza en la mesa mientras Sasuke, sentado a su lado le miraba.
-Te acostaste con Naruto en una sala de observación.
-Si.
-Anoche. Uzumaki y tu.
-Si.
-¿Echaste un polvo con Naruto?
-Sasuke...
-No te juzgo, solo intento hacerme a la idea. Tu estás con Sai y él con Iruka.
-Le ha dado el divorcio.
-No jodas...¿y qué dijo Naruto después de...?
-¿Qué significa ésto Gaara?
-De modo que echa un polvo contigo y solo se le ocurre preguntarte ¿qué significa esto?...imbécil...¿qué significa?
-No lo sé.
-¿Y vas a volver con Sai?¿o vas a volver con Naruto?
-Es que...
En el hospital, lo que creían que era gripe en un par de pacientes, podría ser peste. Por lo que los ponen en cuarentena, y no pueden salir del hospital. A Sasori y a Naruto les toca quedarse encerrados en los vestuarios y a solas.
Neji se presenta en casa de Gaara con dos bolsas a rebosar de comida.
-Traigo comida. Tenía la mañana libre y he pensado en Sakura, así que he traído comida-el pelirrojo le ayudó con una de las bolsas y ambos fueron a la cocina-oye por cierto, puedes estar tranquilo, no pienso mencionar lo que vi, no soy de esa manera.
-Vale-dijo aliviado-gracias.
Sasuke estaba en el baño. Sakura seguía en la misma postura y el azabache a su lado boca arriba.
-Ésto que estás haciendo no es sano. Deberías quitarte el vestido. Levántate ya, quítate ese vestido y date una ducha.
Como con Sasori, ella no le miraba.
-Se han llevado su cuerpo. No volveré a verla. Quiero celebrar un funeral por Ino. Nos reuniremos y comeremos.
Sasori estaba nervioso, pero Naruto permanecía tranquilo tumbado en un banco.
-Hemos podido cogerla.
-No saben si es peste-dijo el rubio.
-¿Y esos trajes que llevan son acaso la última moda?
-Es por precaución. Cuando sepan los resultados de los pacientes, saldremos.
-¿Y si llegan los resultados y tienen la peste?, también la tendríamos. Nos moriríamos aquí tirados en estos bancos entre taquillas llenas de restos de comida.
-¿Hay comida ahí?-Naruto se levantó y rebuscó en una taquilla. Encontró una manzana y le dio un mordisco.
-Doctor Uzumaki son cosas de...esa manzana es de Kiba. Esto es una mierda...
-Somos hombres muertos. No hay que hacer tantos ascos.
Neji preparaba comida con un delantal puesto y Gaara no se separaba de su lado-todos creen que sabré qué decirle. No sé que decirle-hablaba de Sakura- el atormentado Gaara. Yo no soy tan retorcido y si estoy atormentado es porque vivo evitando la realidad. La eludo. La evito.
Sai llegó.
-¿Hola?-preguntó desde el recibidor.
Gaara abrió los ojos como platos mirando a Neji. Sai entró en la cocina y el pelirrojo se volteó a verle.
-Hola-saludó nervioso.
-Hola, oye ¿podríamos...?
-Sakura, tengo que ir a ver a Sakura- dijo y se fue.
-No es nada personal-dijo Neji al otro azabache-así somos los médicos.
-¿Qué?
-Cuatro años de instituto, cuatro de facultad, cuatro de especialización-decía mientras removía lo que estaba haciendo-cuando nos licenciamos no hemos hecho más que estudiar y pensar en la ciencia. El tiempo se para, somos retrasados sociales. Fíjate en mi. No conozco a mucha gente en el hospital y me acerco a estos internos para que me hagan caso y poder tener algo que poder llamar amigos. Estoy chiflado, soy el chico de la última fila que se come el pelo y ¿Gaara?, tiene diecisiete años. Todos tenemos diecisiete años en nuestra cabeza, es un instituto con bisturíes.
-Ya.
-Si-dijo y bebió un sorbo de vino tinto que tenía en una copa.
Gaara entró en el baño-¿cómo va eso?
-Ni nos quitamos el vestido ni queremos discutir-dijo Sasuke con las manos detrás de la cabeza.
-Deja de hablar en plural de una vez-dijo Sakura.
-Sai está abajo con Neji.
-¿Y qué va a hacer Neji?
-Mejor no preguntes y sal.
Su amigo se levantó y se fue. Gaara ocupó su lugar, tumbándose también.
-No sé que decirte.
Sakura le miró a los ojos-cuando estalló la bomba, y el de los explosivos murió, ¿sentías como si...?¿cómo te sentías?
-No es lo mismo ¿sabes?, no eramos...
-Pero ¿cómo te sentiste?
-Estaba allí y ya no estaba. Pestañeé y desapareció.
-Yo siento que me muevo a cámara lenta. Me muevo a cámara lenta y lo de mi alrededor se mueve deprisa y yo solo quiero volver atrás. A cuando todo era normal. Cuando no era la pobre Sakura tirada en el suelo con su vestido para el baile y su novia muerta. Y sin embargo, soy eso, porque estoy así, siento la presión, todos se acercan aquí esperando de mi que me mueva o que explote, reviente, grite, llore o gima. No me importa hacer mi papel. No me importa decir o hacer lo que se supone que debo hacer si así os encontráis mejor todos. Pero no sé como se hace- Gaara no pudo evitar que una lágrima rodara por el rabillo de su ojo y acabase en el suelo-no sé ser esa persona, no sé quien es esa persona.
-Sakura...
-Esto no ha pasado. ¿Como hemos acabado aquí?¿por qué estoy tan sola?¿dónde está Ino?
Gaara le dio la mano-no estás sola Sakura.
Naruto seguía su búsqueda de comida-barritas y soda caliente. ¿Quién toma soda caliente?
Sasori también lo hacía-no sé, Sasuke es demasiado vago para meter comida en su taquilla.
-Acabo de dar con la taquilla reina. Hay galletas, magdalenas...¿quién come tanto?
-Es Sakura, comía mucho para mantenerse.
-Come.
-¿Eh?
-Has dicho comía. En presente, no ha muerto.
-En cierto modo si-dijo y se llenó la boca de gominolas- no va a volver aquí. No creo que vuelva a ser la misma.
-Hay momentos Akasuna No, en los que una décima de segundo cambia tu vida y eres otra persona.
Sasori apoyó su frente contra una de las taquillas-¿vamos a morir?
Naruto colocó el botín recaudado en el banco y se sentó-no hay porque.
-¿No hace calor?-dijo quitándose la chaqueta agobiado.
-No.
-¿Y por qué estoy sudando?
-Porque no paras.
-Tengo el pulso alterado.
-No paras de moverte.
-¿Tengo fiebre?-preguntó acercándose al otro.
-Déjame en paz.
-Enserio, vamos.
-He dicho que no.
-Eres un gilipollas- Naruto rió ante el insulto que le había proferido-has vivido, has hecho cosas, tienes buena pinta, un tío que está loco por ti...
-¿Está loco por mi?-el interés del rubio por el otro aumentó.
-¡La cuestión es que has vivido!¡ya puedes morirte!, si yo muero...¿esto es todo?...-se sentó en el suelo y apoyó la espalda contra una taquilla-¿se lo dijiste a Gaara?¿le dijiste que lo querías?
-No.
-Yo si.
-Yo debería habérselo dicho, antes de que llegara otro.
Cuando Gaara volvió a la cocina, Neji y Sai hablaban animados y Sasuke estaba sentado solo en la mesa con su revista.
-Le cuenta historias de animales-dijo el Uchiha hastiado a su mejor amigo-y el otro para colmo le escucha-añadió y se fue.
Neji al ver a Gaara se levantó- ahm, voy a salir de la cocina durante un rato sin motivo alguno-y los dejó solos.
Sai fue el primero en hablar-no sé que pasó anoche, entre Naruto y tú...
-Sai...
-No quiero saberlo. No nos prometimos exclusividad.
-Pero tienes planes.
-Si. No he dicho que no esté enfadado-decía eso, pero mantenía su enigmática sonrisa-solo que no hay exclusividad. Eso quería decirte-iba a marcharse, pero se detuvo-ah y otra cosa, sé que crees que das miedo y eres...
-Estoy atormentado.
-Crees que no mereces nada, pero te mereces lo mejor. Naruto no es bueno para ti, pero yo, yo soy bueno. Y si hay una pelea en un ring, cuenta conmigo-y se fue.
Caía la noche y Naruto y Sasori seguían en los vestuarios.
-¿Sigue sin notar nada?
El rubio estaba en cuclillas, en la otra punta de la sala-solo noto que llevo aquí mucho tiempo. Tal vez ya sea tarde.
-¿Para qué?
Un hombre entró en la habitación-gracias por su paciencia. Tendrán que tomar antibióticos durante un tiempo, pero hemos detenido la amenaza.
Por fin podían irse. Sasori salió corriendo.
Fue a casa y Naruto le acompañó.
-¿Hola?-el pelirrojo gritó desde el recibidor, como horas antes lo había hecho el veterinario.
Gaara estaba recogiendo la cocina y Naruto lo observó desde el umbral de la puerta, embobado.
-Hola-dijo sonriente cuando el otro fue consciente de su presencia.
-Hola.
-Iba a venir esta mañana, pero...
-Lo sé, la cuarentena.
-Si.
-Bien, ¿y ahora qué pasa?
-Que debes escoger. Tomar una decisión. Y no quiero que te precipites si no estás preparado. Esta mañana iba a venir aquí para decirte...quería decirte que...pero ahora solo puedo decir que...solo puedo decir que...estoy enamorado de ti. He estado enamorado de ti siempre-se echó a reír-ya sé que te estoy diciendo esto muy tarde. Pe...pero es que...quiero que te tomes tu tiempo. El tiempo que tú necesites, porque debes tomar una decisión. Cuando yo tuve que tomarla me equivoqué, debí haberte contado todo desde el principio y no lo hice. Que descanses-concluyó con una radiante sonrisa y se fue dejando a Gaara emocionado.
El tiempo vuela. El tiempo no espera a nadie. El tiempo cura todas las heridas. Todos queremos más tiempo. Tiempo para levantarnos. Tiempo para crecer. Tiempo para dejar que pase.
Sakura se levantó por fin del suelo, Gaara le tendió la mano para ayudarla-estoy lista-dijo la chica.
-Bien-dijo el otro y le ayudó a quitarse el vestido rosa que se había puesto para el baile.
Tiempo.
Continuará...
Canción: One republic - Mercy
